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miércoles, 12 de marzo de 2008

LA PLAZA DE TOROS DE ACHO.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

España cuando salió para el Nuevo Mundo se llevó sus coliseos como palestra de su pasión lidiadora.
Cuando los conquistadores llegaron allí; a unos como Pizarro le dio por clavar en su noche triste una cruz en el Cerro de San Cristóbal de Lima que se eleva al lado del “río hablador”, el Rimac, mientras que a otros, cuando ya el territorio pertenecía la Reino de España y se estableció allí el Virreinato, como al titular del mismo D. Miguel de Amat y Junient, mujeriego por demás y aficionado a la Fiesta Brava, se permitió autorizar en el año de 1.765, levantar una plaza de toros, a iniciativa de D. Agustín Hipólito de Landaburu y Rivera adinerado ganadero y Alcalde de la ciudad de Lima. Plaza que con el paso del tiempo se convirtió en la tercera del mundo en antigüedad por detrás de la de Béjar y Zaragoza y por delante de la Maestranza de Sevilla por aquello de que aunque esta se empezó antes (1.749) se acabó después.
La plaza costó 107,609 pesos y 6 reales y fue inaugurada el 30 de enero del año 1.766 con asistencia del Virrey, sin autorización del Rey de España Carlos III, y con la terna compuesta por Pisi, Maestro de España y Gallipavo que se enfrentaron a toros de la Hacienda Gómez de Cañete propiedad del ya mencionado D. Agustín Hipólito de Landaburu y Rivera, siendo el primer toro el llamado "Albañil".
Se la bautizó con el nombre de Acho que significa “monte alto y escarpado en las inmediaciones de la costa y desde el que se descubre bien el mar”.
Arquitectónicamente estaba compuesta por tribunas de madera sobre base de adobes (barro más cañas) , una de las cuales poseía los llamados “cuartos” que eran unas ventanas desde las que veían en la intimidad la corrida las personas relevantes lejos de las miradas del público. Tribunas que circundaban un ruedo de 90 metros de diámetro (el mayor del mundo) sin callejón y con burladeros (parapetos de madera pegados a los muros de trecho en trecho) quien en su centro poseía un laberinto llamado “el templador” que estaba formado por postes de la altura de un hombre que servía como refugio del torero en caso de apuro.
Lo más original de su construcción son los grandes arbotantes de adobe que sostienen las graderías y que forman las galerías bajas de entrada, por medio de un anillo de arcos peraltados de índole mudéjar que le dan una bellísima impresión.
Su capacidad era de 7.000 personas y en el primer contrato se le dio permiso al empresario para dar 8 corridas de toros anuales que luego se fueron ampliando hasta desaparecer el límite con el tiempo.
Una bella plaza que estaba enclavada en el barrio denominado “Bajo el Puente”, cerca de la “Quinta de Presa” donde vivieron su romance el Virrey Amat y la bella cholita, Micaela Villegas alias “La Perricholi” quien paseaba sus encantos por la Alameda de los Descalzos en una hermosa carroza y de la que cuentan que al ver a un humilde sacerdote ir a pie con el Sagrado Viático, bajó del carruaje tirado por cuatro caballos, hizo subir al sacerdote y monaguillo y les acompañó ella detrás a pie hasta la Iglesia de San Lázaro a la que después hizo donación del carruaje al no querer profanar el coche que acababa de ser purificado por la presencia de Dios. Carroza que desde ese momento fue conocida como del “Sagrario” y que inspiró a Próspero Merimée para escribir su obra “La carrosse du Saint-Sacrament” y a Juan Ignacio Luca de Tena argumento pintoresco para representar a “La Perricholi”.
Plaza que en aquellos tiempos se llenaba los domingos de tal manera que la gente no iba a misa (al coincidir los dos horarios) y que motivó la queja por parte de la autoridad eclesiástica al virrey quien no tuvo más remedio que expedir una real cédula (6 de octubre de 1.768) con la prohibición de las corridas en domingo y que desembocó en la semana de cinco días laborales para los limeños.
Tiempos en los que destacaron los diestros “El Jerezano” y Esteban Corujo.
Este recinto ha sufrido a lo largo de su existencia numerosas reformas y ampliaciones desde la primera en 1.883 en que se cambio la fisonomía arquitectónica para darle el aspecto circular, hasta la última en el año 1.946 con tribunas de cemento y en la que se elevó la capacidad hasta los 13.300 asientos al tiempo que se reducía el ruedo a los 60 metros. Actualmente las graderías tienen 15 accesos o tendidos, distribuidos de la forma siguiente: del 2 al 7 es la sombra, del 1 al 8 es el sol y sombra donde se encuentran el palco del Juez de Plaza y el de El Presidente de la República, y finalmente del 9 al 15 es el tendido de sol. Posee 2 puertas de ingreso al ruedo, la de chiqueros (toril) y la de cuadrillas o Puerta Grande.
Por esta bella y cómoda plaza han pasado todos los ases de tauromaquia tales como “Joselito”, “Manolete”, Domingo Ortega etc.
En 1.803 por Real Cédula fechada en Aranjuez, el Rey Fernando VII vinculó la plaza de Acho al Hospicio que en el año 1.567 fundó D. Diego Ladrón de Guevara para menesterosos de ambos sexos por cesión de sus derechos por parte de D. Agustín Leocadio de Landaburu hijo del fundador de la plaza. También el virrey Amat le otorgó el beneficio que preveía desde 1.765 que una vez terminado el contrato de la plaza de toros de Acho pasase el íntegro del beneficio obtenido en la misma al Real Hospicio, si bien el taurófilo Garland atribuye el traspaso al Virrey Perezuela con la intervención del Arzobispo de la ciudad. En el año 1.817 se dictó un nuevo reglamento de corridas en el que se trataba, entre otras cosas de la “represión de los rateros” que debían “hacer el agosto” en días de corrida, si bien a título de “la dignidad exterior del representante del Monarca” no se suprimió la “llave de oro” que al grito de “¡Viva el Rey!” le era entregada al Virrey después de simular abrir el toril en la primera corrida de cada año y cuyo valor venía a ser de 535 pesos.
Por sus palcos han desfilado todos los virreyes, el General San Martín cuyos fondos de la corrida que presidió fueron dedicados a la construcción de un navío que llevó su nombre. El presidente Bolívar y demás personalidades de la sociedad peruana.
En el año 1.848 y tras una travesía de cinco meses en barco desde Cádiz al puerto de Callao, arribó la primera cuadrilla española contratada por el empresario José María Urresti, que representaron el estímulo y ejemplo de los toreros españoles, pues los diestros limeños desconocían las enseñanzas de un Montes, o un Pepe-Hillo que habían logrado fijar verdaderas normas del toreo. Estaba compuesta esta cuadrilla por: Carlos Rodríguez, malagueño que como banderillero había actuado a las ordenes de Montes, su hermano José que se hizo famoso por una ruidosa aventura pasional y otros toreros gaditanos de menor renombre.
Y seguro que en esta plaza le hubiera gustado clavar unos rejones a D. Francisco Pizarro que ya lo había hecho en la Plaza Mayor de la ciudad.

Finalmente quiero hacer constar que en los anexos de la plaza hay un Museo Taurino donde se exhiben trajes en días de triunfo de matadores españoles famosos (uno de Domingo Ortega), esculturas y cuadros taurinos de pintores taurinos famosos. Hay un Goya titulado “La Cornada”, otro de Fortuna titulado “El quite”. Objetos: como una silla que perteneció a Carlos V y un mueble de Isabel Rodríguez de Guzmán o un fundón de estoques en cuero repujado que perteneció a Belmonte y que regaló el hijo de este al museo.
Marco taurino adecuado para llevar a efecto en el mes de octubre su “Feria del Señor de los Milagros” que premia con el “Escapulario de Oro” al diestro triunfador y que en numerosas ocasiones se ha venido para España, desde aquél primero alcanzado por Luis Procura en el año 1.947.

martes, 11 de marzo de 2008

SAN PEDRO REGALADO PATRONO DE LOS TOREROS.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Desde los barrenderos (San Martín de Porres) hasta los apicultores (San Ambrosio) pasando por los automovilistas (San Cristóbal), veterinarios (San Francisco de Asís), políticos (Santo Tomás Moro), notarios (San Marcos), impresores (San Agustín) etc,etc, todos los trabajadores de cualquier actividad tienen su patrón. Algunos compartido, caso de los abogados y confesores (San Alfonso María Ligorio) y naturalmente los toreros no iban a ser menos y por eso tienen de patrón a San Pedro Regalado.
El santo nació en Valladolid en el año 1.390 en la calle Platerías. A los 13 años entra como novicio en el convento franciscano de Valladolid. Allí conoció a fray Pedro de Villacreces que procedente del convento de La Salceda (Guadalajara) vino a tratar de arreglar el desconcierto que imperaba en los conventos cuando ya no eran una casa de observación, sino más bien de desdoro, al haberse quedado vacíos por el Cisma de Occidente y la peste europea y tener que surtirse de gentes sin preparación que buscaban allí el amparo de la "inmunidad del claustro".
El sexagenario fraile se llevó con él al jovencísimo Pedro Regalado, de 15 años, a tierras de Osma concretamente al pueblo de La Aguilera con la finalidad de fundar allí un nuevo convento donde llevar a efecto una renovación profunda de la vida monástica.
En esta dura climatología, Pedro Regalado recorre los pueblos del entorno pidiendo y repartiendo limosnas al tiempo que hacía de sacristán y ayudante en la cocina del convento.
Ordenado sacerdote a los 22 años, ofició su primera misa en la Capilla de la Gloria de aquel convento, en el año 1.412. Tres años después es trasladado al convento de El Abrojo (Laguna de Duero) tras el nombramiento como maestro de novicios por fray Villacreces.
San Pedro Regalado era un gran predicador con enorme poder de convicción que se granjeó la consideración de la nobleza hasta el extremo de acudir a él para pedirle consejo, personajes tan emblemáticos como Álvaro de Luna, o el rey D. Juan II de Castilla.
Llega al priorato de la orden franciscana cuando fallece en 1.452 fray Pedro de Villacreces y es elegido por aquellas Casas de la Reforma llamadas Domus Dei ( la de La Aguilera) y Scala Coeli (la de Abrojos).
Pedro Regalado, falleció en el año 1.456. Fue canonizado por el Papa Benedicto XIV en el año 1.746 y en ese mismo año fue reconocido como Patrono de Valladolid.
Es muy probable que muchos toreros no conozcan a su patrono y lo que sí estoy seguro que la mayoría desconoce el pueblo de La Aguilera y la iglesia del convento franciscano "Domus Dei" (Casa de Dios) que el mismo San Pedro Regalado mando consagrar al misterio de la Anunciación un 4 de octubre del año 1.438.
Algunos si conocerán el milagro de aquella tarde en que su Santo Patrón logró dominar a un toro furioso y huidizo, en tierras del vallisoletano pueblo de El Raso de Portillo que no destaca sobre su mayor cualidad que no era otra que la de conciliar a las gentes enemistadas.
Me he decidido a escribir este artículo partiendo de un recorte que guardé allá por los lejanos años de 1.965 cuando en aquél convento vivían cinco frailes de la orden de San Francisco de Asís llevando una vida de austeridad, ayuno, trabajo y oración bajo el abad Ignacio Ajuria un vasco que llevaba 33 años cuidando el sepulcro de San Pedro Regalado y manteniendo viva la reforma del padre Villacreces, mientras estaba preocupado por el grado de deterioro que padecía la rotonda construida en el año 1.683 en memoria de la beatificación del santo vallisoletano, precisamente donde se encuentra un bello altar instalado sobre el sepulcro de San Pedro Regalado.
El abad admiraba todos los días en la sacristía los recuerdos del santo: las zapatillas, el peine, la cuchara de hueso y el trozo del hábito del burdo sayal y compartían su vida el resto de la comunidad, recordando el prestigio que tuvo en otros tiempos esta iglesia que gozó del favor de reyes y Grandes de España como el emperador Carlos, D. Juan de Austria, Felipe II e incluso de la reina Isabel “La Católica” quién cuando acudió para conseguir una reliquia del santo, al entrar al sepulcro del mismo se volvió hacia las damas de su séquito para decirlas:
“Pisad despacio que debajo de estas losas descansan los huesos de un santo”.
En aquellos tiempos era absolutamente necesaria la reparación del capitel central de la cúpula de rotonda que se inclinaba peligrosamente (como se puede observar en la fotografía adjunta) y para ello se pensó en que todos aquellos diestros que, por su actuación en la feria taurina, habían conseguido el trofeo, podían y deberían intervenir en un festival monstruo para conservar el lugar donde descansa su patrón.
Eran los tiempos de los diestros: "Jumillano", Ángel Peralta, Paco Corpas, "El Litri", Luis Miguel Dominguín, Miguel Mateo "Miguelín", Juan García "Mondeño", Antonio Ordóñez, Jaime Ostos, "Palmeño", "Luguillano Chico" y Paco Camino.
Una docena de maestros que actuando juntos, representaría el cartel de toda la historia taurina y al que se podía agregar, puesto que de cosas santas se trata, Manuel Benítez "El Cordobés" al que se castigaría con una actuación como sobresaliente, por haber desistido en ese preciso año de 1.965, de acudir a Valladolid a recoger el trofeo "San Pedro Regalado" según narraba en el recorte FRANTACO.
Festival que no he podido constatar si por fín llegó a celebrarse para tan necesaria reparación que por lo observado fue realizada.

domingo, 9 de marzo de 2008

LA CORRIDA DEL 29 DE FEBRERO EN VISTAALEGRE.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Parece inaudito que nuestra Fiesta “más nacional” haya de apoyarse en un personaje como “El Pana” cuando contamos con más de media docena de estrellas taurinas muchísimo más deslumbrantes.
Rodolfo Rodríguez "El Pana” el ex alcohólico panadero-sepulturero de Apizaco (México) que ha venido a España bajo la batuta de José Ibáñez, tras rehabilitarse como persona que no como torero.
Y también resulta inaudito que, un torero como “Morante de la Puebla”, el torero de “pellizco” más importante del panorama taurino nacional, haya de apoyarse en excentricidades e imitaciones para hacer olvidar sus fracasos en las Ferias de Sevilla y Madrid de la pasada temporada, que le hicieron desaparecer del mapa taurino español y buscar refugio en tierras mejicanas.
Pero en esta su “segunda vuelta” el estratega "Morante" ha utilizado el escaparate del Coliseo Vistaalegre en montaje tripartito Julio Norte- Suárez Illana-"Morante", para lograr su contratación en tres tardes en la Plaza de Las Ventas donde se le recuerda a pesar de su fracaso reciente en la pasada Corrida de la Beneficencia.

¡Que injustos son los despachos! Pues en la temporada anterior David Castro "Luguillano" en este mismo marco y también a comienzo de temporada cortó, en una actuación pletórica de arte, tres orejas que le sirvieron de poco cara a la contratación en la plaza más importante del mundo taurino.

Nada mejor para ello que contar con alguien que aparte de ir por delante, no le quitara el más mínimo protagonismo y no le ofreciera la más mínima competencia, pero que le aportara un toque importante de excentricidad como puede ser el secundarle en acudir a la plaza en "calesa" mientras él lo hacía en "Rolls Royce"; en vestimenta sofisticada (color indefinido en la seda y bordado en plata de "El Pana", pistacho y azabache en “Morante” ); sarape multicolor de "El Pana" en el paseíllo y precioso capote de paseo de “Morante”, y finalmente presencia entre dedos índice y corazón de sus manos derechas de vegueros, posiblemente cubanos, de los que extraían bocanadas de humo mientras hacían el, en otros tiempos más que sagrado, paseíllo.
Arbitrariedades que en nada favorecen a que no se “venga al suelo” la Fiesta.
Y a pesar de toda esta parafernalia el coso que ahora ocupa lo que antes hiciera la carabanchelera "Plaza de la Oportunidad", no se llenó debido a que el cartel no ofrecía ni espectáculo artístico, ni mediático y eso que se contaba con los numerosos partidarios del torero de la Puebla, quienes a pesar de los pesares idolatran a su torero que indudablemente está más que sobrado de esencias taurinas y que ahora ha pregonado a los cuatro vientos que: “es más responsable consigo mismo” y que ahora viene con la sana intención de: “no engañar al público, empresas y a sí mismo”???.


¿Que aporta a la Fiesta su compañero de cartel? Según el mismo “Morante” confiesa:“una personalidad arrolladora”, mientras que para nosotros su verdadero mérito estriba en la voluntad demostrada para dejar el alcohol y para ponerse delante de un toro a los 56 años, si bien ya lo han hecho con anterioridad (incluso con más edad) otros compañeros de oficio, pero dotados de un arte incuestionable.
Se ha tratado de un espectáculo descafeinado en todo: toreros; marco (pues la plaza no tiene solera, al perderla cuando se convirtió en un “multiusos” que lo mismo acoge un velódromo, que una cancha de baloncesto, que un abierto de tenis, o que un concierto monstruo y que definitivamente ha desterrado para siempre lo de que la: “corrida de toros se celebrara a las cinco de la tarde en medio de sol y moscas”; toros, pues algunos no debieron pasar el reconocimiento.
¡Un verdadero despropósito!
Respecto a los toreros:
"El Pana" hoy por hoy, es un torero sin facultades físicas que se libra de las embestidas del toro a base de mantazos por alto, alguna que otra trinchera sin arte, medios pases sacando demasiado la parte de atrás de su anatomía y desplantes más que exagerados con la finalidad de encandilar a un público lerdo. Todo ello a pesar de que cuando se pone delante del toro, se transforma (como él mismo dice) en el “niño de la muerte” que no es otra cosa que una mezcla de extravagancia e inconsciencia, lo que irremisiblemente le lleva a “volar demasiado por los aires” jugando con el destino y con la cornada a la que no sólo ve como natural sino como necesaria para que haya emoción en la Fiesta, obviando la preparación y la técnica y optando por la “sin razón” y la quimera que ha venido desarrollando ante esos toros mexicanos que él mismo define como: “dotados de melancolía de asno y candidez de cabra”.
“Morante” suscitó entre sus partidarios la pasión de que hoy por hoy goza, debido a sus posturas de riñones metidos, apuntes, esbozos, pero una verdadera faena ante unos toros que “se dejaron” no la logró ni con el suplemento del sobrero en que creyó poder cimentar un triunfo que se le esfumó una vez más.
Con estos mimbres la corrida tan cacareada y anunciada con máximo boato estaba abocada a un fracaso a pesar de que “Morante” regalara antirreglamentariamente el sobrero y junto a “El Pana” se fumara un puro en presencia de todos los asistentes cuando acá en España está prohibido el fumar en locales cerrados.
Y todo esto lo vimos junto a 115 periodistas (nosotros no lo somos) que mostraron su acreditación procedentes de España, Francia y México.

sábado, 8 de marzo de 2008

La evolución sufrida por las plazas de toros dimana de la relación mantenida entre la ciudad y los toros, tanto en el aspecto dialéctico como de interés mutuo.
Esta transformación va, desde lo urbano (plaza pública), hasta convertirse en una construcción autónoma allá por el siglo XVIII (consolidada definitivamente en el siglo XIX) dedicada exclusivamente al toro.
Pero los espacios utilizados para la celebración de los acontecimientos taurinos van desde la Plaza Mayor de la ciudad hasta las ruinas de Circos y Anfiteatros, pasando por el Patio de armas de Castillos y de las Ermitas, por aquello de que las romerías a las mismas siempre iban acompañadas de un acontecimiento taurino.
Hoy traemos a nuestro blog una plaza que tiene la curiosidad de tener el ruedo cuadrado posiblemente porque su construcción precedió a la conclusión de que debería ser redondo para que los toros mansos y “rajados” durante la lidia no pudieran acularse en sus cuatro rincones y hacerse fuertes en ese territorio de su querencia.
Se trata de:
LA PLAZA DE TOROS DE SANTA CRUZ DE MUDELA.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

No se sabe con exactitud la fecha de su construcción, pero si podemos ver que está construida en medio de una alameda y anexa al Santuario de la Virgen de las Virtudes que es una ermita situada a legua y media de la población de Santa Cruz de Mudela donde se rinde fe y culto a la milagrosa imagen.
A veces se ha dicho que puede sobrepasar en antigüedad a las plazas de Ronda y de Almadén al mencionarse su existencia en un acta de la historia de la localidad, allá por el año 1722.

Parece ser que su aforo ha aumentado a raíz de su restauración, pues antes se cifraba en 2.400 localidades pasando en la actualidad a las 3.500.
En cuanto a su estructura podemos observar que tres de sus laterales forman graderío, y en el cuarto, situado a mediodía y a la derecha del Santuario, las localidades son de palcos corridos o balconaje. A estos se asciende por el ángulo que hacen en la misma puerta de entrada al templo, y para lo que se colocan unas escaleras de madera que se quitan al acabar los festejos taurinos.
Produce rareza contemplar una corrida de toros en este marco tan clásico donde no resultaría tan chocante si se tratara de una corrida goyesca.
De siempre se la ha comparado, en cuanto a parecido, con el Corral de Comedias de Almagro el único que actualmente permanece activo y exactamente igual que hace 400 años, que construyera el presbítero de la Iglesia de San Bartolomé el Viejo en el año 1628 en el patio del Mesón del toro y en el que invirtió la friolera (para aquellos tiempos) de 5.000 ducados en sus 622 metros de superficie que en al actualidad ha quedado reducida a la mitad.
Desapareció en el siglo XVIII (cuando se prohibieron los Corrales) para convertirse en El Mesón de la Fruta y a mediados del siglo XIX se conoce como la Posada de las Comedias.
El dueño de la posada en el año 1950 mientras realizaba unas obras encontró en una panera una baraja de cartas pintada a mano y fechada en el año 1725. La llevó a personas expertas en estos temas que dictaminaron finalmente que en ese lugar había existido un Corral de Comedias.
Las obras pertinentes y apareció un escenario intacto que se recuperó tras muchas vicisitudes de todo tipo. Restauración e inauguración en el año 1952 y nuevamente considerado como lo que siempre fue un espacio único en el mundo.
El parecido entre la Plaza y el Corral de Comedias se advierte en sus palcos, columnas, zapatas, maderamen y sostén de la cubierta y es muy posible que alguien se inspirara en este Corral para construir la Plaza.

viernes, 7 de marzo de 2008

LOS INCONVENIENTES DEL DESENJAULE.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.


Por la dichosa costumbre que en Castilla tenemos de presenciar el Desenjaule de los toros en el ruedo.
Por el excesivo apego a los dineros, de ahí que queramos sacarlo de cualquier sitio por más que represente exposiciones y desluzca el espectáculo.
Alguna que otra vez, hemos presenciado como algún que otro toro se desgraciaba en el ruedo en el preciso momento del desencajonamiento.

Y es que los toros con tanta furia contenida en los cajones de transporte del camión, están deseando liberarse para acometer contra lo primero que se encuentran por delante. Y lo primero que se encuentran es o un buey o un hermano de camada que no es distinguido “al pronto” por aquello de que las retinas del que sale del cajón están inyectadas en sangre consecuencia del “berrinche” padecido desde que es enchiquerado en la finca y sigue con el engaño en corrales e introducción en los cajones de transporte.

Bajan la rampa a velocidad de vértigo y siguen en busca de los demás toros que les esperan en el ruedo para atacar y liberar la adrenalina acumulada.
Eso es lo que ocurrió en la Feria septembrina de Valladolid 1.978, cuando lo que se desencajona es pura dinamita, como lo es el encaste Santa Coloma componente de los toros de la Ganadería de Joaquín Buendía.

Los dos primeros toros que pisaron la arena del coso del Paseo de Zorrilla se encontraron en los medios de la plaza, enlazando sus astas y haciendo crujir los huesos de sus cabezas. Del encontronazo en este “choque de trenes” salió malparado un precioso entrepelado (capa propia de este encaste) marcado con el número 43, mientras el vencedor su hermano de camada con el número 32 siguió embistiendo como loco a todo lo que se le ponía delante.

Murió el que tenía la cabeza “más blanda”. Aquél que no estaba completamente perpendicular al encontronazo y sufrió un traumatismo craneal brutal.
Siempre hay un fotógrafo que capta las instantáneas del momento como ese día lo hizo Santiago.
Hay muchas veces en que el toro no obedece al corte que se le pretende hacer nada más bajar de la rampa del camión o que el encargado de hacerlo no lo realiza en el momento oportuno y ya es tarde cuando el toro en plena carrera va en busca del grupo.

La verdad es que no es un espectáculo agradable por mucho que se diviertan ciertos públicos que van más que, a ver las corridas que se van a lidiar en días posteriores, al “morbo” de posibles contingencias.
No sabemos si merece la pena sacrificar alguno de estos animales por el dinero que proporciona el desencajonamiento y que va a compensar los emolumentos de médicos, veterinarios, personal de plaza y propaganda.
Y tampoco sabemos si compensa, ya que va en detrimento de la brillantez de las corridas, pues los toros suelen acusar querencias con repercusión negativa en el desarrollo de las faenas por parte de los toreros actuantes. Estos animales se suelen “pegar demasiado” a los terrenos próximos a las puertas de salida del ruedo camino de los corrales.
El primer toro de este ciclo del 78 no murió de estocada certera sí de “porrazo” en testuz.
También la novillada de Juan Pedro Domecq tuvo una salida espectacular. Uno de los novillos embistió en esta ocasión a un manso, levantando a toda una mole de más de setecientos kilos como si de pluma se tratare. Y es que cualquier toro bravo aunque no sea del encaste Santa Coloma directo, tienen su temperamento que sacan en el momento en que se ven liberados del encierro a que les sometemos para el traslado desde la finca de crianza hasta la plaza a lidiar.
Al haber comprobado, tras subir el artículo sobre Consanguinidad al blog, que no era muy comprensible por la dificultad de evitar la deformación de lo diseñado, he querido mejorarlo y para ello he confeccionado en PowePoint unas diapositivas de los pasos a seguir para mejor comprensión.
PINCHANDO SOBRE ELLAS SE VERAN PERFECTAMENTE.
¡Espero haberlo conseguido!

En esta primera diapositiva y actuando en el Predio 1, las vacas en letra negra, se cruzan con el TORO 1 que figura en letra azul, dando las NOVILLAS que al tener sangre de la madre en negro y del padre en azul, figuran como NOVILLAS 1.
En el Predio 2 las vacas en letra lirio, se cruzan con el TORO 2 que figura en letra roja, dando las NOVILLAS que al tener sangre de la madre en lirio y sangre del padre en rojo, figuran como NOVILLAS 2.
Y lo mismo ocurre en los Predios 3 y 4.
En esta paso, como ya se ha realizado una rotación, vemos que en el Predio 1 están las NOVILLAS que antes se encontraban en el predio 4 y que serán cruzadas con el TORO 1 que es el que se encuentra en ese predio. Lógicamente estas novillas tendrán sangre procedente de la madre por un lado y de los dos toros sementales que han aportado su carga genética es decir del TORO 4 y del toro TORO 1, figurando como NOVILLAS 4.
En el caso del Predio 2, estarán las NOVILLAS que antes se encontraban en el Predio 1 y que serán cruzadas con el TORO 2 que es el que se encuentra en ese Predio. Lógicamente las novillas tendrán sangre procedente de la madre por un lado y de los dos sementales que han aportado su carga genética es decir del TORO 1 y del TORO 2, figurando como NOVILLAS 1.
En los Predios 3 y 4 el mismo procedimiento.

En el Predio 1 se encontrarán ahora, tras la rotación, las NOVILLAS que antes se encontraban en el Predio 4, y que serán cruzadas con el toro de ese Predio es decir el TORO 1, con lo que las NOVILLAS tendrán las cuatro sangres, es decir la procedente de la madre y la procedente de los tres sementales que han aportado su carga genética al cruzarse con ellas, figurando como NOVILLAS 3,1.
Exactamente el mismo procedimiento para el resto de los Predios.

En el primer Predio se encuentran ahora, tras la rotación, las NOVILLAS procedentes del Predio 4 es decir las NOVILLAS 2,4 quienes al cruzarse con el TORO 1, que es quien ocupa el Predio, tendrán las cinco sangres procedentes de la madre y de los cuatro sementales que han intervenido en la cubrición, figurando como NOVILLAS 2, 4,1.
Y una vez que hemos llegado a este punto hemos de SUSTITUIR A LOS CUATRO SEMENTALES POR OTROS CUATRO DE GANADERÍA DISTINTA CON EL FIN DE EVITAR LA CONSANGUINIDAD.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Cómo consecuencia del problema que los ganaderos de bravo tienen con la CONSANGUINIDAD, he estudiado un procedimiento que a manera de "guía burros" sirva para evitar la misma y así poder criar toros que al menos no se caigan por esta causa degenerativa.
¡Va por los ganaderos ! y en definitiva por el bien de la Fiesta.
PROCEDIMIENTO PARA EVITAR LA CONSANGUINIDAD EN GANADO BRAVO.
Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.
En cada predio hemos de colocar el número de vacas que el semental sea capaz de cubrir con garantías.


PREDIO 1.- PREDIO 2.- PREDIO 3.- PREDIO 4.-

Vacas 1 + toro 1 Vacas 2 + toro 2 Vaca 3 + toro 3 Vaca 4 +
toro 4


novillas 1. novillas 2. novillas 3. novillas 4.

Cuando han pasado tres años se reponen las vacas viejas con las novillas utreras de predio distinto, haciendo la siguiente rotación: las del predio 1, pasan al 2. Las del 2 al 3. Las del 3 al 4 y las del 4 al 1.
así en los predios habrá además de las vacas primitivas y las novillas de 1 y 2 años, las novillas de 3 años procedentes del predio rotativo.


novillas 4 + toro 1 novillas 1 + toro 2
novillas 2 + toro 3 novillas 3 + toro 4




novillas 4 novillas 1. novillas 2. novillas
3.


ESTAS NOVILLAS TIENEN LAS TRES SANGRES SIGUIENTES.

sangre materna. sangre materna. sangre materna. sangre materna
sangre paterna. sangre paterna. sangre paterna. sangre paterna.
sangre paterna. sangre paterna. sangre paterna.
sangre paterna.

Al cabo de los tres años nueva reposición de las vacas viejas con las novillas utreras de predio distinto.Así en los predios habrá novillas de 3 años procedentes del predio rotativo.

novillas 3 + toro 1. novillas 4 + toro 2 . novillas 1 + toro 3 . novillas 2 + toro 4.

novillas 3, 1 novillas 4, 2. novillas 1,3. novillas 2,4

estas novillas tienen las cuatro sangres siguientes:

sangre materna sangre materna sangre materna sangre materna.
sangre paterna sangre paterna sangre paterna sangre paterna
sangre paterna sangre paterna sangre paterna sangre paterna
sangre paterna sangre paterna sangre paterna
sangre paterna.

Al cabo de los tres años nueva reposición de vacas viejas con las novillas utreras de predio distinto. Así en los predios habrá novillas de 3 años procedentes de predio rotativo.

novillas 2,4 + toro 1 . novillas 3,1 + toro 2 novillas 4,2 + toro 3 novillas 1,
3 + toro 4


novillas 2,4.1. novillas 3,1,2. novillas 4,2,3. novillas 1,3,4.

Ahora estas novillas tienen sangre de los cuatro sementales y de su madre pero aun no hay consanguinidad. Tienen por tanto las cinco sangres siguientes:

sangre materna. sangre materna. sangre materna. sangre materna.
sangre paterna. sangre paterna. sangre paterna. sangre paterna.
sangre paterna. sangre paterna. sangre paterna. sangre paterna.
sangre paterna. sangre paterna. sangre paterna. sangre paterna.
sangre paterna. sangre paterna. sangre paterna. sangre paterna.


Si ahora cruzamos estas novillas de los cinco factores genéticos con cualquiera de los cuatro sementales existentes, aparece el parentesco sanguineo en las crías ya que cada semental es padre o abuelo de cualquier novilla de la cuarta generación.
LUEGO, A PARTIR DE ESTE MOMENTO, HAY QUE SUSTITUIR LOS CUATRO SEMENTALES POR OTROS DE GANADERÍA DISTINTA.
ESTA RENOVACIÓN DE SEMENTALES HAY QUE HACERLA CADA DOCE AÑOS.
LA PRIMERA CORRIDA DE LA PRENSA.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Era la feria de abril sevillana del año 1899. Un grupo de aficionados taurinos sevillanos y madrileños son invitados por el conde de Garay en la desaparecida “Venta de Eritaña” de Sevilla.
En esos días se celebraba, también en Sevilla, un concurso de ganado bravo al que concurría elevado número de toros, si bien los premios se limitaban a seis, causa por la que se quedaban sin galardón un elevado número de participantes. El tema se suscitó en los postres. De inmediato D. Segismundo Moret sugirió la idea de que entre los no premiados se eligieran diez ejemplares con los que configurar una corrida de toros a beneficio de la Asociación de la Prensa de Madrid.
Y como entre los comensales se encontraba D. Miguel Moya que era el Presidente de dicha asociación la idea fue aceptada de inmediato, lo que llevó a que se formara la Comisión organizadora a la que se ofrecieron para formar Empresa, el anfitrión de la comida, el marqués de Tovar, el conde de Capomanes y D. Natalio Rivas entre otros.
Se pusieron manos a la obra con la finalidad de llevar a término la idea.

Se contrató a los toreros y aceptó D. Mariano Benlliure el encargo de pintar el cartel anunciador. ¡Todo perfecto! si bien fallaron los toros iniciales origen de la idea, que motivó que D. Miguel Moya reuniera a la Directiva de su Asociación para acordar comprar una corrida del Marqués de Saltillo. Fijándose definitivamente como fecha de celebración la del 12 de junio del año 1.900.
Gran asistencia de público. Comenzó con una rifa en la que figuraban como premio: el cartel anunciador, las moñas de los toros que fueron donadas por las duquesas de Alba, Montellano y San Carlos; marquesas de Ybanrey y Castrillo y señoras de Iturbe, Rivas y Moret; varios cuadros de Villegas, Gonzalo Bilbao y Gros; los estoques y muletas que los diestros usaron en la corrida y sendas monteras que pertenecieron a los diestros “Lagartijo” y “Frascuelo”. A continuación hubo un desfile de calesas que conducían los populares actores Mesejo, Arana Moncayo, Vico y Anselmo Fernández.
Seguidamente, por idea de D. Antonio Fernández Heredia (Hache), se acosaron y derribaron cuatro becerros por parte de caballistas andaluces pertenecientes a las casas de Campo Varela, Halcón, Cámara y Moreno Santamaría.
Finalmente la corrida a cargo de los diestros:
Mazzantini: (heliotropo y oro) que estuvo mal en su labor.
Fuentes: (rosa y oro) bien en su primero y mal en su segundo.
Emilio Torres “Bombita”: (azul y oro) silbado en su dos enemigos.
“Algabeño”: (tabaco y oro) aceptable en su primero y desconfiado en el que cerró plaza.
Los toros del marqués de Saltillo se llamaban: “Perrunito”, “Llorón”, “Areño”, Arenito, “Corredor”, “Playero”, “Resbaloso” y “Voluntario”. Resultando bravos los cuatro primeros.
Las cuentas del festejo fueron las siguientes:
Ingresos: Algo más de 100.000 pesetas por los conceptos siguientes:
Ventas de entradas, importe de las carnes, billetes de apartado, restaurante y naranjas (25 pesetas).
Gastos: Se especificaron así:
Preparación de la corrida: 164 ptas; calesas para el desfile: 357 ptas; acoso: 2.276 ptas; adorno de la Plaza: 237 ptas; rifa de los regalos: 234 ptas; toros: 19.429 ptas; caballos: 3.000 ptas; toreros: 20.500 ptas; contribución y timbre: 11.422 ptas y arrendamiento de la plaza: 10.500 ptas.
El beneficio de la Asociación se cifró en: 30.449 pesetas
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lunes, 3 de marzo de 2008

Se dice que a los buenos toreros se les mide por la importancia de la plaza en la que actúan y por los toros a los que se enfrenta. ¡Totalmente cierto! Cómo no lo es menos que a un conferenciante taurino también se le mide por el lugar donde expone sus teorías y que naturalmente la importancia dependerá de la preparación de la audiencia que le ha de juzgar.

MI EXPERIENCIA COMO CONFERENCIANTE EN LA ASOCIACIÓN DEL TORO DE MADRID.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Fue en abril del 2004, ese mes florido, y en el día 22 fecha en que por aquél lejano año de 1.917 sufría en Madrid una mortal cogida el matador de toros zaragozano Florentino Ballesteros, cuando pasé dos horas inolvidables con los componentes de esa Asociación del Toro de Madrid, nada proclive , -a pesar de ser “toristas”- a esas tragedias, en ese rincón entrañable de los bajos del bar-restaurante Waniku sito en los aledaños de la Plaza de Toros de "Las Ventas" en la taurina calle de Bocángel, 6.
Es un lugar a donde hay que ir con “los machos bien apretados” pues en el momento en que uno “se pase de faena” o “no llegue” a configurarla debidamente, los muy competentes, (por preparados), socios de la Asociación le van a recriminar sin la más mínima piedad hasta el extremo de que el conferenciante desde ese momento en adelante se lo piense dos veces antes de volver a ponerse delante de unos aficionados taurinos.
No había una asistencia multitudinaria, pero yo diría que sí suficiente en cuanto a calidad y cantidad de buenísimos aficionados a esta nuestra Fiesta que en vez de dar una luz de brillantez halógena parece parpadear como la luz de una trémula vela, porque falta el “generador” potente de la brillantez, que no es otro que el principal protagonista de la Fiesta, el TORO ENCASTADO y por ende con bravura total.
Disfruté al lado del actual Presidente José Carlos Fernández Villaverde Silva, de la Presidenta anterior, Yolanda Valverde, de mi amigo y presentador Gonzalo García de Castro y de esos buenos aficionados que tras sus intervenciones en el coloquio final estuvieron casi en el 100% de acuerdo en mis matizaciones taurinas, cuando todos sabemos lo difícil que es poner de acuerdo a los taurinos.
Puedo asegurarles con toda sinceridad, que a pesar de conocer de antemano los malos ratos padecidos por algún que otro compañero de disertación en este estrado de alta dificultad, en todo momento estuve seguro de que mis palabras iban a encontrar eco favorable aún en personajes tan críticos y acertados como el conocido “conciencia de Madrid”, Faustino Herranz “El Rosco”.
¡Nada hay imposible! Cuando, cómo en este caso, se habla el mismo idioma sin posturas partidistas, interesadas o mediatizadas. Se llamó “al pan, pan y al vino, vino” y así no hay más remedio que ponerse de acuerdo.
De todas formas les doy las gracias por la paciencia que tuvieron en aguantarme casi el mismo tiempo que dura una mala corrida de toros.
Y como les gustó la introducción de mi nuevo libro: “de pronostico reservado”, sin más preámbulo, paso a transcribirlo para que lo tengan y hagan de ella lo que crean conveniente, pues mi aprobación la tienen desde este momento.
¡Va por ustedes!
“En España siempre hubo numerosos encastes que, a pesar de proceder todos de las principales ramas originarias con la impronta de cada ganadero en su selección, daba a sus toros comportamientos distintos durante la lidia.
Esta característica ponía aprueba a los diestros en su aptitud como lidiadores. Por ello, al contrastarlos, hacía fácil la clasificación en el ranking de final de temporada.
Pero cuando manda el torero en el mundo del toro, cuando el público comienza a considerar al antagonista de la Fiesta como “figura” éste busca su comodidad y una exposición menor al elegir el encaste que más se aproxima a sus características toreras y por tanto más fácil de lidiar y, al encontrarlo, derivan hacia él todos los cruzamientos realizados por los ganaderos durante la selección al ponerse de moda el encaste elegido por las figuras taurinas. La sangre de este “encaste estrella” se inyecta, cual si fuera transfusión salvadora, en el resto de las ganaderías en mayor o menor proporción según el convencimiento del ganadero en las posibilidades de su encaste. Y con este proceder , todos los encastes dejaron llegar nuevos genes procedentes del que más se demandaba, llevándonos con el paso del tiempo al monoencaste que deriva en un comportamiento único de sus unidades combativas, lo que degenera en la monofaena la cual llega a aburrir a los aficionados buscadores de variedad de comportamiento en los toros. Son los aficionados los que verdad (por sapiencia) gozan viendo la resolución, por parte del torero, de las dificultades planteadas y así poder valorar la faena realizada.
Los toros suelen tener ahora el mismo fenotipo. Son más pequeños, más bajitos y menos poderosos. También suelen tener el mismo genotipo que, en comportamiento da un toro más “pastueño”, más suave, más bondadoso, en definitiva más “tontorrón” por ser más “artista”. Es el que forma parte del trinomio: “toro pastueño”-“torero plástico”-“público tolerante”, al ser este último elemento amante del toreo “bonito” que no es otro que el toreo de adorno, el cual únicamente puede practicarse con ese toro que forma parte en la actualidad, de esa ganadería comercial patrimonio de un encaste que "cría toros en serie en vez de toros serios" y que no son “clónicos” porque aún no se domina la técnica de la transferencia de embriones , si bien “todo se andará” o mejor dicho ya se está andando.
De momento se conforman los ganaderos potentados de este encaste con hacerse ricos merced a vender la semilla de la “embestida tontorrona” en pajuelas que darán ese torito estándar con homogeneidad en estampa y comportamiento “propiciador de la monofaena”, monótona e insustancial. Toro horripilante a los ojos del aficionado, pero extraordinario y bravísimo para ese público que hace de la fiesta taurina de su localidad un acontecimiento social y, que, con su afluencia a las plazas, convierte el toreo en mercancía y, la cría del toro bravo, en una industria.
La lidia de los toros no puede estar en la “monofaena” que propician los toros sin fiereza y con “acometividad graduada” pues no presentan problemática a resolver, ni exposición que son la base del toreo, al tener delante a un “borrego” que ni siquiera repara en el torerito que está delante y, que, incluso le avisa varias veces antes de propinarle el revolcón y, luego, cuando lo tiene a su merced, ignorarlo.
Lo que vemos tarde tras tarde, es una vulgar faena artesana programada de antemano y que glosan los que escriben de toros, la mayoría de ellos intrusos en esta parcela de Ciencias de la Información, faltos de conocimiento y de ética profesional, pero que tienen la osadía de poner en letras de molde herejías tal como:
“Dios bajo de los cielos y se encarnó en un determinado torero, considerado de arte, y propició una faena celestial”
Cuando a decir verdad la faena fue realizada a un “novillito de festival” con las defensas reglamentariamente mutiladas y con u peso vivo que rondaría los 350 kilos. Novillito que estuvo a punto de ser indultado al negarse el espada a matar (presumo que por miedo al fallo en la suerte que nunca dominó) tanta “simiente salvadora de la Fiesta”.
Noticia que dio la vuelta a España al igual que, pocos días después, lo hiciera la noticia de tres verónicas por otro artista de las telas a un becerro (éste aún más chico) regalado en un festival de homenaje.
¡Lamentable!
Y con este panorama…¿Qué ganadero tiene la osadía de criar toros bravos? Muy pocos, porque son conscientes que posiblemente tengan que “comerse” su mercancía. No obstante alguno de ellos, un poco menos que más, en su línea, erigiéndose en triunfador –no siempre con razón- al llevar a los tendidos la verdad de la Fiesta para unos y, la congoja para la mayoría. Mayoría que luego, colabora al triunfo de los toreros que han tenido arrestos para lidiar esas “alimañas” como algún comentarista taurino denominó.
A este ganadero no le va del todo mal pues, al fin y al cabo, vende a muy buen precio su producción considerada como de elite. Esa producción de “alimañas” que ya no son tanto como lo prueba su comportamiento en la suerte de varas, donde de unos años a esta parte no demuestran poder y coraje, si bien, luego en la muleta arrastran el morro por el suelo por lo que acaban muriendo con los labios embadurnados en un barro esperanzador, al ser embarcados en una muleta por algún que otro “figura de la torería” que ha dejado de “hacer ascos” a su lidia y, aprovechándose de la bondad de humillar , les para, templa, manda y…LIGA, mientras que los “guerrilleros” –que normalmente los lidian- se limitan a darlos mantazos y más mantazos, cuando no pases sueltos que nada dicen al verdadero aficionado.
Salvo esto escasísimos casos, la bravura del toro se está acabando de forma alarmante, al ser el toro de lidia perseguido incluso por las instituciones que, consideran allende nuestros mares, terrorista al ganadero que envíe para lidiar una corrida brava y con “cuajo”.
No quiera Dios que, algún día, tengamos que acordarnos –ya sin remedio- de lo que poco a poco fuimos destruyendo por mor de los inconvenientes y del negocio. Aunque me cabe la esperanza que algún ganadero avizor y espabilado haya congelado semen bravo en cantidad suficiente para que, en su momento, convirtiéndolo en semen salvador, nos libre de hacer antropogenia de la bravura”

domingo, 2 de marzo de 2008

Televisión Española nace un 28 de octubre del año 1.956 en la Avenida de la Habana de Madrid. Concretamente cuando llegó a la Secretaría de la Presidencia de Gobierno López Rodó.
Naturalmente monopolizó la información televisiva por parte del Estado que era su propietario y como tal no permitió competencia alguna.
En 1967 se crean los Servicios Informativos y ellos llevan a la manipulación política.
Se trataba de una televisión pública que momentáneamente solo se veía en Madrid para ir paulatinamente abarcando su área de visión hasta llegar a todo el territorio nacional.
Hasta el mes de diciembre del año 1.980 no se aprueba el Estatuto de RTVE, que fue diseñado por los dos partidos mayoritarios de entonces, la UCD (Abril Martorell) y el PSOE (Alfonso Guerra),que como era de preveer se pusieron de acuerdo por auello de "hoy por tí, mañana por mí", si bien con cierto dominio de RTVE dirigida por Adolfo Suárez.
A partir de entonces la televisión pública siempre estuvo y está controlada por el Gobierno de turno mediante el nombramiento del director general en Consejo de Ministros.
Cuando se crean los canales autonómicos, estos copian el mismo Estatuto.
Naturalmente Canal Sur se rige por este estatuto y al igual que TVE no cumple con su principal misión que no es otra que: “agudizar el sentido crítico de sus espectadores y que tengan opinión propia sin ningún tipo de adoctrinamiento, porque eso degrada al ciudadano quitándole autonomía y libertad”.
Y acogiéndome a este principio es por lo que escribo lo que seguidamente van a tener oportunidad de leer sin que en estas líneas trate de herir a ninguno de los mencionados a quienes respeto en sus facetas pero a los que he de recriminar para que nuestra imagen de Andalucía no de devalúe en el mundo y esté a la altura que merece.
¡Va por ustedes!

LAS RETRANSMISIONES TAURINAS EN CANAL SUR.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Hemos de remontarnos al sábado 29 de julio del año 2006. Nos encontramos en Tarifa, la ciudad más meridional de Europa.
Por la mañana habíamos ido a tomar un baño a esa “piscina artificial” de uso casi exclusivo de los tarifeños, que es la “Playa Chica”, puesto que los foráneos aparte de desconocerla buscan lugares menos encasillados en extensión donde puedan campar a sus anchas. ¡Ellos se lo pierden!
La tarde la dediqué a sumar audiencia de la “caja tonta” programándome para ver el partido que “Telemadrid” retransmitía al equipo colchonero de la Capital de España del que, “a pesar de los pesares”, soy hincha seguidor desde siempre.
Y luego, a renglón seguido me pasé a “Canal Sur” para visionar ese Ciclo de Novilladas de Promoción que dicha cadena autonómica andaluza retransmite anualmente en los periodos estivales.
Medio en el que actúan como comentaristas taurinos el periodista Enrique Romero (sustituto de la pareja anterior formada por Juan Belmonte y Emilio Parejo) y el matador de toros Francisco Ruiz Miguel (sustituto del también matador José Luis Parada) con la colaboración especial desde el callejón y resto de la plaza de la ínclita y risueña Sonia Gil, que aunque siguiendo directrices de Romero cumple con gracejo y soltura su misión.
Estos personajes televisivos se pasan la tarde loando a los erales (ellos les nombran siempre novillos) sobre lo “bien hechos que están”, “lo bien que embisten” y “cómo hay que torearlos”, si bien muchos de estos animalitos tienen defectos de conformación y de implantación de cornamentas, lo que es justificable.
El locutor tiene obsesión con la edad de los que actúan. Siempre pone por delante los “años de existencia” de los subalterno de a pie y de los picadores, mientras su colaborador está obsesionado con que los neófitos becerristas toreen “por abajo” a todos los erales como si esta máxima fuera “dogma de fe” en el toreo.
Permítanme dos matizaciones a este respecto: Que sepamos no hay edad de jubilación en el “arte de Cúchares” (recuerden a Pedro Romero) y los astados requieren una determinada lidia acorde con sus características psíquicas, físicas y de temperamento, puesto que si a un eral con poca fuerza se le somete excesivamente es más que probable que termine “aculado a tablas” simplemente en defensa de su integridad física. Cosa que se paliará toreándolo a “media altura”, pues al ayudarlo, de esta manera se evita que “se raje” como se dice en términos taurinos.
No nos parece de rigor que se utilicen palabras tan poco afortunadas como que se “arrebujinen” los componentes de la Banda de Música de Berja con el público asistente por falta de sitio, ni recomendar a un torero con quien se establece comunicación telefónica en directo eso de: en banderillas “no me pegues esa vueltecita, Picha”. El “asín es” o “ojú que lío, quillo” se debe dejar para cuando se esté fuera de las cámaras en animada tertulia con sus amigos de dicción.
Y lo curioso del caso es que ¡aprende el periodista-locutor! quien se muestra encantado con la sapiencia de su compañero.
Demasiada reiterativa la palabra maestro, aplicada a todo el que se “ha puesto delante”. ¡Maestro! La palabra que horroriza a quién verdaderamente lo fue, Francisco Romero López.
El locutor conductor del programa, a raíz de haber compartido burladero con rejoneadores en las retransmisiones de este tipo de festejos, está obsesionado con reseñar las capas de todos los caballos que aparecen por la plaza poniendo en aprietos a la sonriente y gentil Sonia.
¡Enrique! Es mi opinión que debería haber bautizado con el nombre los lances que realizó en su quite con el capote el novillero Juan Carlos Cabello, puesto que fue lo mejor de lo realizado en toda la tarde en el tercio de capa. Al omitirlo por su parte, la mayoría de los televidentes, no muy avezados, se quedaron con las ganas de saber que es una “tafallera” o una “gaonera” puesto que las “verónicas”, “chicuelinas” y “revoleras” casi todos las conocen por manidas.
¡Menudo dilema hubiera tenido si le hubieran encargado de comentar los variados tercios de capa que José Miguel Arroyo “Joselito” llevó a efecto en aquella corrida goyesca que toreó en solitario en Madrid!
Para los aficionados lo importante es el torero y su oponente. Les importa muy poco Sonia y la señora a la que entrevista durante la faena del novillero sin caballos, por muy esposa que sea del director de la Escuela de Tauromaquia a la que pertenezca el becerrista.
Con el “chupe de cámara” por parte de las dos féminas, nos dejaron sin ver como “resuelve la papeleta” el torero en ciernes.
Un consejito de aficionado antiguo y mayor para la guapa Sonia: ¡Debe quedarse quietecita mientras toro y torero estén en la arena! Fíjese lo que ocurre en Madrid, donde no se mueve “ni una mosca” durante las faenas. Pues con ese deambular, incluso hasta Presidencia, durante la faena del torero, está quitando importancia a lo que se ha dado en denominar como “la profesión más difícil del mundo”. ¡Y son ustedes precisamente quienes deberían dar ejemplo de bien hacer! Puesto que hay mucho “malaje suelto” por esos campos que luego lo sacan en sus matizaciones antitaurinas.
No se me moleste gentil señorita, pero tenga en cuenta que al profesor de la Escuela de Tauromaquia se le entrevista en otro momento, nunca cuando está el becerrista delante del eral, haciendo las cosas perfectamente, toreando a media altura que es lo que requería en ese momento el burel y así lo ha visto ese becerrista a pesar de sus 16 años que, por otro lado, es la edad a la que las primerísimas figuras del toreo son ya matadores de toros. El chaval lo vio perfectamente aún contradiciendo al maestro Francisco Ruiz Miguel.
Señor matador de toros: las estocadas caídas (descaradamente caídas) no son “desprendidillas” a pesar de que por su efectividad acaben de inmediato con la vida del burel y propicien los máximos trofeos.
Finalmente pudimos darnos cuenta de lo subjetivo que es el toreo cuando uno de los becerristas pinchó en lo alto del eral y falló. Pues en ese momento, el torero comentarista lo achacó a que se “había pasado de faena”, mientras que para el Director de la Escuela a la que representa el becerrista el fallo había sido motivado porque “el eral no había cuadrado debido a que se había rajado”. Tras dos intentos el torero agarra una estocada en todo lo alto que tira al eral sin puntilla. Momento en que los comentaristas piden las dos orejas para el becerrista.
La verdad es al final nos divertimos, vimos incluso buenas maneras taurinas por parte de los neófitos y…aprendimos de los encargados de comentar la becerrada muchas cosas que no se deben hacer y que lo denunciamos para el bien de la Fiesta y para que no se metan con los andaluces desde la Comunidad Europea e Hispano América hasta donde llega nuestra televisión autonómica.