EL TORO EN LAS RELIGIONES.
Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ.
Veterinario y escritor.El toro es el tótem tanto en las
culturas mediterráneas como orientales.En la mediterránea fue victima que se
inmolaba y sacrificaba a la deidad al representar fuerza generativa
y sexual.Al
final de la era glacial, se fueron formando sociedades agrícolas en
el norte de África, Mesopotamia, Palestina, Siria y Asia Menor.La
adoración del Toro Sagrado era
común en el mundo antiguo.En
ciertas fiestas o acontecimientos de conquista a otros pueblos, para
agradecer a los dioses hacían sacrificar a uno de estos animales
nobles y fuertes en sus rituales como sinónimo de prosperidad y
fortaleza, y acto seguido, se bañaban en la sangre del animal
sacrificado. Tanto
el pueblo nómada como el sedentario, conviven de cerca con este
animal, que se agrupa a su lado y del cual el hombre, muchas veces,
depende para su supervivencia.En
la mitología
egipcia fue
venerado el toro Apis,
considerado la encarnación de Ptah y
más tarde de Osiris.
Una larga serie de toros, ritualmente perfectos, fueron identificados
por los sacerdotes del dios, hospedados en el templo toda su vida,
embalsamados y enterrados en grandes sarcófagos.
Numerosos sarcófagos monolíticos se guardaron en el Serapeum
de Saqqara,
que fue descubierto por Auguste
Mariette en
1851. Otros toros venerados fueron Mnevis
o Merur, la encarnación de -Atum,
en Heliopoliis ;
Bujis o Baj, el toro sagrado de Montu,
en Hermontis;
y el toro del dios Min,
en Coptos.
En el Antiguo,
Egipto
Ka era
tanto un concepto religioso de la fuerza vital, como la palabra que
designaba al toro.Cuando
los héroes de la nueva cultura
indoeuropea llegaron
a la cuenca del Egeo, se enfrentaron con el antiguo Toro
Sagrado en muchas
ocasiones, y siempre lo superaron, en la forma de los mitos que han
sobrevivido.Para
los griegos,
el toro estaba fuertemente relacionado con el Toro
de Creta: Teseo
de Atenas tenía que capturar
al antiguo toro sagrado de Maratón antes
de enfrentarse al toro-hombre, el Minotauro (en
griego ‘toro de Minos’),
al que se imaginaba como un hombre con cabeza de toro en el centro
del laberinto.
Los antiguos frescos y cerámicas minoicos representan
rituales de taurocatapsia,
en los que los participantes de ambos sexos saltaban por encima de
los toros agarrándose a sus cuernos. A pesar del aviso constante de
Burkert es que «es peligroso proyectar la tradición griega
directamente en la Edad
de Bronce»,
sólo se ha hallado una imagen minoica de un hombre con cabeza de
toro, un diminuto sello actualmente
en el Museo
Arqueológico de La Canea.El
toro es uno de los animales relacionados con el
culto sincrético romano
y helenístico tardío de Mitra,
en el que la muerte del toro astral, la tauroctonía,
era tan central en el culto como la crucifixión en
el cristianismo
de la época.
La tauroctonía estaba representada en cada mitreo (compárese
con el muy parecido sello tauróctono de Enkidu).
Una sugerencia muy discutida relaciona los restos del ritual
mitraico con
la pervivencia o auge de la tauromaquia en
Iberia y el sur de Francia, donde la leyenda de san Saturnino
de Tolosa y
su protegido en Pamplona, san
Fermín,
está inseparablemente relacionada con los sacrificios de toros por
la vívida forma que adoptaron sus martirios, fijados por
la hagiografía cristiana
en el siglo III,
que también fue el siglo en el que el mitraísmo estuvo en su
apogeo.Los
bovinos aparecen en numerosas ocasiones en el arte a
lo largo de la historia e intervienen en numerosas creencias
y religiones.
Generalmente simbolizan la fuerza, la virilidad, la energía, el
vigor o incluso la fertilidad.En Occidente el arte
rupestre se
desarrolla sobre todo en el Paleolítico
Superior.
La mayor parte de las muestras se conservan en paredes y techos
de cuevas o
abrigos rocosos, pero también hay pequeños objetos confeccionados
de cuerno, marfil o hueso. El 60 % de los animales representados
en las pinturas rupestres de este período en el sudoeste de Europa
son bóvidos y équidos, y en el 60 % de los yacimientos
europeos de transición entre el Paleolítico Superior y
el Mesolítico existen
representaciones de bueyes y corzos.
La aparición de algunos bóvidos en los
yacimientos natufienses de Israel y Mesopotamia sugiere
que la ganadería y la agricultura eran ya incipientes en aquella
zona. Se calcula que el comienzo de la cría de ganado doméstico en
el sur de Francia y
de la península
ibérica comenzó
en torno al año 8000 a. C. Hay registros que testimonian
su uso doméstico en Tesalia en
el séptimo milenio antes de Cristo, en Anatolia e
Israel en el sexto, en Irán en
el quinto, en Egipto en
el cuarto y en Europa a partir del tercero y segundo milenios. Los
animales criados eran de tipo brachyceros,
de menor tamaño que los de tipo uroide.En
lamitología
egipcia ,
la diosa Hathor,
considerada hija de Ra y
asociada al dios Horus,
se representa como una vaca con cuernos que sujetan un disco solar o
como una mujer con cuernos de vaca. Hathor es la diosa del amor, de
la alegría y del baile, y la protectora de los recién nacidos. La
vaca, símbolo de fecundidad, también se asociaba con las crecidas
del Nilo,
que fecundaba la tierra. También existían varios toros sagrados,
entre los que destacaba el culto de Apis.El
dios Dioniso, hijo de Zeus y Níobe, fue a Egipto,
donde fue conocido bajo el nombre de Apis y
se casó con Isis.
La denominación Serapis apareció
en el siglo II y
se generalizó, sobre todo en latín, procedente
de Usar-Hape (Osiris-Apis),
es decir, la conjunción del dios Osiris y
el toro Apis, que recibía culto en Menfis por
lo menos desde el cuarto milenio antes de Cristo. Apis es la
representación animal de las potencialidades de la diosa de la
tierra, Isis, del mismo modo que Osiris es su representación humana.
Aparecido a comienzos del siglo III a. C., Serapis llegó
a suplantar a Osiris en el culto, sobre todo en el oficial.Cuando
los sacerdotes encontraban un toro que reunía todas las
características del dios Apis (una mancha blanca en la frente, la
figura de un águila pintada en el cuerpo, etc.) lo alimentaban con
leche durante cuarenta días y luego lo llevaban por barco hasta
Menfis y era conducido al templo de Osiris. Allí tenía dos cuadras,
de las cuales no salía casi nunca, y siempre con séquito y escolta.
También tenía dos santuarios; si entraba en uno de ellos había
buenos presagios,
si entraba en el otro los había malos. Según la liturgia egipcia,
este toro sagrado solo debía vivir un tiempo determinado, al cabo
del cual era trasladado al Nilo y
ahogado. Entonces se entraba en un período de luto en el que se
lamentaba su muerte como si fuera el propio Osiris el que había
muerto. Cuando se encontraba un nuevo toro para sustituir al anterior
se celebraba la resurrección de Osiris.En
Creta la ceremonia con toros conocida como tasurokathapsia
se hacía en público y en un lugar destinado apara ese fin
exclusivo. Parece ser que hacía con ánimo de diversión tratando de
demostrar destreza y riesgo lo cierto es que era un rito con el que
se pretendía conseguir el poder genésico del toro,
de ahí que en el gran fresco del palacio de Cnosos aparezcan las
primeras toreadoras (dos) y un toreador dando un salto
mortal cuando en realidad el toro es la victima que sacrificaban las
sacerdotisas para conseguir el favor divino.En
la península ibérica el primer mito táurico nos lleva hasta Gerión
que era un tirano avaro rico que contaba con innumerables rebaños
de toros y vacas que pastaban en la Bética a orillas del
Guadalquivir que, posteriormente sirvieron para ubicación de muchas
de las ganaderías de bravo actuales.En
el Vaso de Liria se representa frente a hombres armados y a
caballo, en lo que podría ser una corrida primitivaMucho
más llamativo es la Estela de Clunia en la que se ve a un
hombre con una espaday
un escudo frente a un toro.En
otras ocasiones lo que representaban es una protección para el
ganado como son los llamados Toros de Guisando de Ávila.Y
en otras ocasiones fueron utilizados para la guerra como lo hizo
Ánibal que utiizó 2000 toros con sarmientos
encendidos en los cuernos para abrirse paso ante el enemiigo.MITRA.Una
de las divinidades más arcaica se enfrenta a un toro salvaje
asiéndole por los cuernos. El toro emprende el galope y el héroe le
sujeta por los cuernos hasta rendirle.Cuando
el toro huye al campo el sol envía a su mensajero el cuervo
ordenando a su aliado que mate al toro y Mitra aún contra su
voluntad obedece y ayudado de su perro persigue ala bestia
sujetándola con la mano izquierda mientras con la derecha hunde el
cuchillo en su anatomía. Momento en que se produce del prodigio de
que del cuerpo de la victima nacen todas las hierbas y plantas
saludables que cubren la tierra; de su carne surge el cereal; y de su
sangre , ola vid. Así con este sacrificio, nace una nueva vida más
rica y fecunda.LOS
TAUROBOLIOS.Es
una ceremonia del siglo II, en honor de las diosa Cibeles que,
en España está documentada en lápidas encontradas en Mahón.
Consiste en la purificación de la persona a través de la sangre
del toro.LAS
CORRIDAS VOTIVAS.La
afición taurina de los españoles unida a la tradición cristiana
llevó a la celebración de este tipo de corridas en cumplimiento de
alguna promesa der carácter religioso. Se generalizaron en la Edad
Media. Era una mezcla de espectáculo lúdico y religioso y de la
afición y la devoción. La finalidad era la de evitar algún tipo de
desgracia o para honrara a algún santo patrón.VESTIGIOS
RESIDUALES.Muchas
suertes de la lidia pueden interpretarse como vestigios de
determinadas civilizaciones en las que intervenía el toro.El
que el toro acabe muriendo tiene como precedente la inmolación de la
res en honor de la divinidad.Los
saltos que se dan ante el toro tiene su representación con e los
plasmados en en el fresco del palacio de Cnosos.Los
saltos dados por los toreros franceses en la
corrida landesa donde
los ejecutantes vuelan materialmente sobre las astas de los toros.La
suerte de mancornar
es el precedente de los
forçados portuguesesEn
varias localidades españolas tales como: Abejar (Soria). Los
Molinos (Madrid) y Atienza (Guadalajara) pervive un ritual
donde uno de los mozos del pueblo se disfraza de toro mientras los
demás le siguen danzando hasta que se finge la muerte del toro y se
bebe la ,sangre (representada por el vino tinto) ,La
carne del toro a la que se atribuyen poderes se reparte a la
población.Mitología
clásicaLos
bovinos están muy presentes en la mitología
clásica.
El ejemplo más conocido es sin duda la leyenda del Minotauro,
criatura medio hombre medio toro nacido de la reina Pasífae y
de un toro que Poseidón había
ofrecido a Minos.
Este monstruo, encerrado en un laberinto creado
por Dédalo,
se alimentaba de carne humana; Teseo lo
venció y salió del laberinto gracias al hilo que Ariadna le
tenía entregado. Uno de Los
doce trabajos impuestos
por Euristeo a Hércules (Heracles)
consistió en capturar al terrible Toro
de Creta,
al que Hércules dominó y que llevó sobre sus hombros hasta
Grecia.Pero los bovinos no son siempre unos monstruos que hay que
combatir. Así Zeus,
rey de los dioses, se metamorfosea en toro blanco para seducir
a Europa,
la hija de Agénor,
rey de Fenicia.
En otra de sus numerosas aventuras amorosas, Zeus transforma a Ío en
becerra para evitar los celos de su mujer Hera (Juno en
la mitología
romana).
El toro también es el símbolo de Baco (Dioniso),
dios del vino.Mitología
nórdicaEn
la mitología
nórdica,
el gigante Ymir,
el primer ser vivo, es alimentado por la vaca primigenia Audhumla;
de su ubre vertían cuatro ríos de leche de los que se alimentaba
Ymir. Audhumla nació del hielo y de la aurora del tiempo. Del hielo
salado que ella lamía continuamente apareció un ser, Buri,
que dio a luz a Bor,
el cual tuvo tres niños con la hija de un gigante de hielo
llamado Bestla.
Sus hijos se llamaban Odín, Vili y Ve,
quienes mataron a Ymir y utilizaron su piel para crear el mundo.Religiones
monoteístasEn
las abrahanicas
,
el culto del becerro
de oro,
según la Biblia un
ídolo, un «falso dios» adorado por los israelitas,
es una representación de la idolatría y
la inmoralidad. En el Corán,
la sura 2
se denomina de
la vaca (Al-Baqarah).
En la tora se
menciona como José le
explica al faraón el
significado del sueño de las siete vacas gordas y las siete vacas
flacas salidas del río, y el ritual del Parah
Adamah,
o de la vaca roja El buey es el símbolo de san Lucas,
uno de los cuatro autores de los Evangelios del Nuevo
Testamento.
El buey aparece en las representaciones de la Natividad,
ya en el siglo IV
calentando al Niño
Jesús con
su aliento. Como uno de los Diez
Mandamientos,
en el libro del Éxodo y
en el del Deuteronomio se
cita al buey como ejemplo de los bienes que no se deben codiciar del
prójimo.HinduismoEn
la India,
la vaca es adorada y protegida como un símbolo de fuerza, riqueza,
generosidad y de una vida terrenal plena.Sin
duda es en la civilización hindú donde
el culto de los bovinos es más importante y arraigado. Es un animal
consagrado desde el siglo V a. C.; los hinduistas los
consideran como la encarnación de todos los dioses, y prohíben
matarlos. En la tradición religiosa de la India, Krishna,
uno de los dioses más venerados, fue educado en medio de un rebaño
de vacas; también se lo conoce bajo el nombre de Go,
que surgió del «mar de leche» primordial. El dios Visnú,
el salvador cósmico, también recibe el nombre de Govinda,
«el vaquero».]
En el hinduismo, matar a una vaca es como matar a un brahmán.En
la actualidad, todavía una gran parte de la población considera las
vacas como animales sagrados. Incluso los terneros tienen derecho a
una bendición religiosa, como cualquier nuevo niño en la familia.
Existen restricciones legales sobre la matanza de bovinos en la
India, a excepción de los estados de Bengala
Occidental y Kerala.
En la India, las vacas son libres de pasear por las calles,
interrumpir caminos o detener trenes, y no tienen como finalidad
servir como alimento antes de su muerte natural. Se utiliza su leche,
la leche cuajada (yogur), la mantequilla y el ghi (mantequilla
clarificada),
sus boñigas y hasta su orina. Una vez muerta de vejez, accidente o
enfermedad, su piel puede ser utilizada por ciertas castas para
confeccionar cuero y los parias pueden
comer su carne.Representación
en las artesJulien
Dupré (1851-1910), Mujer
y vacas junto al agua. Los
bovinos son un tema recurrente en la pintura
naturalista.Los
bovinos fascinan al hombre desde tiempos remotos, como demuestran las
diversas representaciones de bovinos salvajes descubiertas en cuevas
prehistóricas como la de Lascaux,
en Francia, o la de Altamira,
en España, que contienen una importante muestra de pintura
rupestre prehistórico y
donde uros y bisontes son una de las imágenes más comunes. Durante
toda la Edad Media pueden verse en los bajorrelieves, las vidrieras y
los frescos, y hasta el Renacimiento con
la multiplicación de los lienzos dedicados a este tema.
La Epifanía de Giotto
di Bondone,
la Natividad de Tintoretto o
la Adoración
de los pastores de Hugo
van der Goes son
testimonios de esta época cuando lo divino prevalecía sobre la
naturaleza. El mito del rapto
de Europa se
ha representado en múltiples formas a lo largo de los siglos y por
numerosos artistas, como Rembrandt, Erasmus
Quellinus II, François
Boucher o Fernando
Botero.
Los pintores paisajistas de los siglos XVI y XVII,
particularmente los holandeses, hicieron de los bovinos un elemento
de decoración de sus obras, y menos a menudo el tema principal,
como Jacob
Jordaens o Paulus
Potter con El
toro.
Los paisajes campesinos se convierten entonces en un tema recurrente
explotado por artistas como Jean-Honoré
Fragonard con El
establo o La
carreta atascada.
En el siglo XIX y a principios del siglo XX, esta temática
es recuperada por pintores animalistas como , Julien
Dupré.
También artistas de la talla de Mariano
Fortuny, Ignacio
Zuloaga o Francisco
de Goya han
representado a estos rumiantes. Los pintores
contemporáneos no
los dejarán de lado: en 1966 Andy
Warhol multiplica
la cabeza de una vaca al estilo del arte
pop,
y Henri Cueco y Jacques Dereux les dedican parte de su obra.]
La CowParade es
una exhibición internacional pública de arte contemporáneo que ha
sido expuesta en grandes ciudades de todo el mundo desde 1999
mostrando esculturas de fibra de vidrio con forma de vaca creadas por
artistas locales.Cerámica
china de la dinastía
Han (siglo I a. C.).Este
animal también fue fuente de inspiración para los escultores,
y no es un fenómeno reciente, como demuestran los cinco toros alados
del siglo I a. C. provenientes del palacio de Dur
Sharrukin,
actualmente expuestos en el Museo
del Louvre;
estas inmensas estatuas, de cuatro metros de altura y diez toneladas
de peso cada una, muestran la importancia que podían tener los
bovinos entre los asirios.
Entre las obras del pintor y escultor Pablo
Picasso existen
numerosas representaciones artísticas de toros, y están
representados, entre otros, en una serie de bronces de Henri
Bouchard.
La fotografía es
otra de las artes que incluye a estos animales, como en el caso del
fotógrafo Yann
Arthus-Bertrand.En
el cine,
la película Vacas del
director español Julio
Medem muestra
la historia de dos familias de un pequeño valle guipuzcoano,
y en La
vaquilla,
de Luis
García Berlanga,
se ofrece una visión de la guerra
civil española a
través de una comedia protagonizada por un grupo de
soldados. Clarabelle es
un personaje de animación de Disney caracterizado
por una vaca, y que apareció por primera vez en 1928. También están
presentes en la publicidad y
son el símbolo de conocidas marcas
comerciales como Milka o La
vaca que ríe.