torostarifa.blogspot.com

jueves, 15 de enero de 2026

D. MIGUEL DELIBES SETIÉN.

MI HOMENAJE A UN GRAN ESCRITOR CASTELLANO.
MIGUEL DELIBES SETIEN. (17 octubre 1920/12 marzo 2010).
Miembro de la Real Academia Española donde ocupó la silla e.
Hizo surco con la mejor prosa en el mejor castellano dentro del cauce del realismo. La naturaleza y el hombre fueron el argumento de su obra. Una dilatada trayectoria literaria y periodística jalonada con títulos esenciales de las letras españolas,que van desde “El camino “ a “El hereje”.
Miguel Delibes es el último testigo del idioma, el inventor de un mundo dentro del mundo.
El guardián del castellano.
Su obra alcanzó cotas muy altas.
Los Reyes ensalzan al autor mientras todo Valladolid se vuelca en su despedida.
Cuando el féretro llegó a la Plaza Mayor de Valladolid un espontáneo aplauso seguido de el grito de ¡Maestro! surgió de la garganta de alguien que, haciéndose eco del sentir de la ciudad de Valladolid, quiso rendir homenaje a su vecino más ilustre mientras los nietos de D. Miguel trasladaban los restos mortales al Salón de Recepciones del Ayuntamiento donde se abrió la capilla ardiente.
Multitud de ramos de flores. Fueron muchos los libros de firmas dispuestos a tal fin que acabaron llenándose como póstumo homenaje al autor de El hereje.
Académico de la Lengua. Premio Cervantes. Premio Príncipe de Asturias y Premio Nacional de Literatura.
Con Delibes se va nuestro autor más importante de la narrativa.
Dice el refrán tan castellano que: “Dios nos libre del día de las alabanzas” pero en este caso concreto todas eran merecidas vinieran de quien vinieran tanto de la Casa Real como de políticos que esta vez si lograron ponerse de acuerdo en sus más que merecidos elogios.
Soraya Sáenz de Santamaría dijo que: “la soledad que su pérdida deja, solo podrá ser paliada por sus libros” y, reconoció que llegó a amar la literatura gracias a él, creciendo como persona a partir de, cuando de adolescente se sentó en el teatro Calderón de Valladolid y asistió a las “Cinco horas con Mario”
María España Suárez esposa de Francisco Umbral reconoce que Delibes fue un amigo muy importante en sus vidas. Uno de los mejores escritores contemporáneos y mejor persona.
Miguel Delibes habla en su libros del hombre, del abandono de los viejos, del dolor de los niños, de la muerte, de la codicia y del poso amargo de la vida.
Tocó innumerables temas pero su preocupación se me antoja que era el desamparo, la orfandad radical de los hombres, junto a una mirada compasiva hacia todos los desposeídos.
Las veces que hablé con él, a través de su compañero D. Emilio Casares como profesor de francés en la Escuela de Comercio de Valladolid donde él desempeñaba el puesto de Profesor de Derecho Mercantil simultaneado con la redacción del periódico Norte de Castilla de Valladolid donde comenzó haciendo dibujos y caricaturas que firmaba como MAX y crítica de cine que firmaba como MDS.
D. Emilio incluso logró que asistiera, alguna que otra vez, a la tertulia que este bibliofilo taurino daba prestigio con su presencia y que, como taurino, mantenía en la cafetería Granja Terra a la hora del medio día y a la que solíamos asistir, los sábados; Pilar viuda y licenciada, un jubilado muy aficionado, su hijo Emilio y, un servidor de ustedes.
En parte fue D. Miguel quien, me indujo a que me iniciara en el mundo de la escritura en una historia que narro a continuación:
Un servidor colaboraba en el periódico digital Estrella digital con una serie de artículos siempre relacionados con el mundo del toro. El dueño material del periódico era D. Pablo Sebastián Bueno quien lo funda en el año 1998 y preside hasta el año 2009. Un cordobés que estudió en la Universidad de Navarra quien buscó como gerente a D. Santos García Catalán que había ocupado puestos importantes en los medios tanto televisivos como prensa digital nacionales. Como el villarrobledense Santos, desempeñaba en la feria taurina vallisoletana funciones de crítico taurino,y yo formaba parte del equipo veterinario de la plaza de toros, contó con mi persona para que escribiera una serie de artículos taurinos mediante un contrato en especies es decir que cobraría no, en dinero, sino en avíos taurinos (capote, muleta, ayuda, estaquillador etc) cuyo precio fijábamos de antemano: Así por un capote de brega (48.000 pesetas entonces) 8 artículos que, tras regateo se quedaban 4. Por una muleta (3.000 pesetas) 2 artículos.
Y así íbamos tirando en amor y compaña hasta que un buen día enfermó el analista político del periódico digital y Santos me preguntó si le haría el favor de desempeñar esta función por unos días. Como era mí amigo acepté el reto pues no veía gran dificultad en realizarlo ya que había escrito para mí satisfacción personal algún que otro artículo político pero que nunca llegué a publicar dada mi condición de militar en activo.
Por aquellos días España vivió el conflicto político de la Isla Perejil y, lo que son las casualidades de la vida.
La única vez que durante mi permanencia a lo largo de veinte años en el destino como veterinario militar en la Comandancia Militar La Línea de la Concepción fui a Ceuta. Recuerdo era un día de sol espléndido que invitaba a salir a cubierta del transbordador y, contemplar un mar en calma donde los delfines seguían la estela dejada por las turbinas del barco.
En esos momento pasábamos frente a la Isla Perejil.
A un señor que había realizado mi misma acción le pregunté:
-Que es ese peñasco.
Y el señor un poco contrariado por mi pregunta me dijo:
- No es ningún peñasco. Es la Isla Perejil.
Seguidamente me dio una verdadera disertación sobre ella.
Tanto que, al día siguiente de mi regreso a La Línea, me fui a la Biblioteca y tomé una serie de notas sobre como pasó a ser de España en el año 1581 pues en su origen era portuguesa al conquistar Portugal a Ceuta en el año 1415, sus dimensiones y, distancia tanto a costa marroquí cómo a Ceuta.
Y estas notas me vinieron de perilla para escribir mi primer artículo político en serio que versó sobre el conflicto del 11 de julio del 2002 cuando seis gendarmes marroquíes desembarcaron en la isla, procediendo a su ocupación, instalar unas tiendas de campaña y colocar dos banderas marroquíes en la misma, lo que se tradujo en una crisis diplomática y militar entre España y Marruecos cuando éste último país ocupó este pequeño islote deshabitado, alegando fines de control de la emigración ilegal.
Y un buen día en la tertulia sabatina D, Miguel Delibes dirigiéndose a D. Emilio Casares le dijo:
-He leído un artículo en “Estrella Digital” un periódico digital que nos está haciendo la competencia a mí periódico, sobre la Isla Perejil que me ha gustado como lo ha escrito un tal L.A que me ha hecho que me pregunte ¿Quién coños será este individuo?
D. Emilio dirigiéndose a Delibes le dijo:
-Miguel tú le conoces, pues tomas café con él algunas veces.
D. Miguel me miró y dijo:
-¿No me digas que es Luis?
Al asentir D. Emilio me dijo:
- Me ha gustado tu forma de escribir. Tu naturalidad. ¿Por qué no escribes alguna novela?
D. Emilio dijo:
-Está en ello pues está escribiendo un libro taurino contando con el apoyo de mi biblioteca, al que ya ha puesto Título.
-Pues espero que uno de ellos sea para mí .
-Por descontado D. Miguel. En cuanto se publique, el segundo libro será para usted pues el primero está reservado para D. Emilio.
El libro fue editado por Quirón Ediciones con el título de “Incursión por el mundo de los Toros”.
Tras leerlo. Recibí su felicitación ya que debió gustarle. Lo que me llenó de orgullo al venir de nada más y nada menos de todo un Premio Nacional de Literatura.
Poco duró mi faceta como analista político en “Estrella Digital”.
Porque mi temperamento chocó frontalmente con el del Sr. Sebastián cuando quiso condicionarme al decirme.
-Desde este momento usted no escribirá más de toros. Ahora escribirá de política.
Mi contestación fue rotunda.
- Lo siento D. Pablo. Creo que hemos acabado desde este momento nuestra relación laboral pues acepté el compromiso, por unos días, al ser amigo de Santos pero cómo militar en activo no me es permitido entrar en cuestiones políticas.
No obstante reconozco su valía como periodista ya que no en balde fue corresponsal de ABC en Bruselas, corresponsal de TVE en París y capaz de enamorar a la política Dª Isabel Pinilla quien formaba parte del equipo de Gobierno de la Comunidad de Madrid de Dª Cristina Cifuentes, cómo Directora General de la Agencia Social de Vivienda.
Pero de imposiciones nada de nada ya que jamás, las toleré a pesar de trabajar en un estamento militar donde el principio de autoridad (si era justa) imperaba.
En cuanto a D. Miguel desde el día que le conocí me interesé por él, pues adiviné su gran personalidad, lo mal hablado que era, pues soltaba muchos tacos casi de forma continua. Me recordaba a mi padre con esas palabra mal sonante de “coño” que también estaba presente de forma continua en sus conversaciones y, que debía ser consustancial con la forma de ser castellana.
Recuerdo que en cierta ocasión me habló del pueblo burgalés de Sedano donde solía veranear por encontrar en él la calma necesaria para escribir sus obras, en las que toda la narrativa se basaba en los tres pilares: Un hombre, un paisaje y una pasión (la caza)he indagué sobre este municipio que resultó ser un pueblo que no llegaba a los 150 habitantes.
D. Miguel era el 3º de los 10 hijos engendrados por el matrimonio compuesto por D.Adolfo Delibes Catedrático de Derecho Mercantil en la Escuela de Comercio de Valladolid y Dª Mary Setien.
D. Miguel fue ilustre sucesor de su padre en todo, pues también fue Catedrático de Derecho Mercantil en la misma escuela y pasado el tiempo Director del periódico El Norte de Castilla donde entró como caricaturista y dibujante que firmaba como MAX y crítico de cine que firmaba como MDS y que lo llevó a ser novelista calificado como “fabulador de largo alcance”.
En cuanto a la faceta de la procreación no se quedó tan atrás pues fue padre de 7 hijos. Cuatro de ellos Biólogos Miguel, Ángeles, Juan y Adolfo y los tres restantes: el 3º Germán arqueólogo, Eloisa. Filología española y francesa y la menor Carmina Licenciada en Filosofía y Letras.
El premio Príncipe de Asturias nació en el n.º 12 de la Acera de Recoletos en una casa de aspecto señorial.
Estudió en el Colegio de Nuestra Señora de Lourdes de los Hermanos de la Salle, lugar donde pasados los años estudiaron mis tres hijos Luis, Francisco Javier y María Ángeles
Cuando estalla la guerra civil española ingresa en la Escuela de Comercio y compagina los estudios con modelado y y dibujo en la Escuela de Artes y Oficios.
En el año 1938 se alista voluntario en la Marina siendo destinado al Crucero Canarias
En 1941 es contratado como caricaturista y crítico cinematográfico en el Norte de Castilla.
En al año 1943 hace un curso intensivo de periodismo obteniendo el carnet de periodista entrando al año siguiente como redactor en el diario Norte de Castilla.
En el año 1946 se casa en la capilla del Colegio Lourdes con Ángeles de Castro y del matrimonio nacen los siete hijos ya mencionados.
En 1974 murió Dª Ángeles con 50 años a la que no conocí.
Me hubiera gustado haber podido disfrutar más tiempo de su amistad y compañía para haber tratado de indagar en su personalidad a través de sus escritos que encerraban para mi forma de ver, cierto pesimismo pues ahondaba en la orfandad, el profundo impacto emocional que generaba, la depresión consiguiente y distanciamiento social.
No he leído toda su prolífica obra pero sí las más universales tales como:
El príncipe destronado, Diario de un cazador, El camino, Mi querida bicicleta y por descontado: Los santos inocentes y El hereje.
Le vi un hombre agotado, muy venido a menos desde la muerte de su mujer cuando se fue a vivir a casa de su hija Ángeles. Como persona inteligente escuchaba más que hablaba.
Claro que ya lo hacía y, ¡Muy bien! En sus libros.