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sábado, 8 de marzo de 2008

La evolución sufrida por las plazas de toros dimana de la relación mantenida entre la ciudad y los toros, tanto en el aspecto dialéctico como de interés mutuo.
Esta transformación va, desde lo urbano (plaza pública), hasta convertirse en una construcción autónoma allá por el siglo XVIII (consolidada definitivamente en el siglo XIX) dedicada exclusivamente al toro.
Pero los espacios utilizados para la celebración de los acontecimientos taurinos van desde la Plaza Mayor de la ciudad hasta las ruinas de Circos y Anfiteatros, pasando por el Patio de armas de Castillos y de las Ermitas, por aquello de que las romerías a las mismas siempre iban acompañadas de un acontecimiento taurino.
Hoy traemos a nuestro blog una plaza que tiene la curiosidad de tener el ruedo cuadrado posiblemente porque su construcción precedió a la conclusión de que debería ser redondo para que los toros mansos y “rajados” durante la lidia no pudieran acularse en sus cuatro rincones y hacerse fuertes en ese territorio de su querencia.
Se trata de:
LA PLAZA DE TOROS DE SANTA CRUZ DE MUDELA.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

No se sabe con exactitud la fecha de su construcción, pero si podemos ver que está construida en medio de una alameda y anexa al Santuario de la Virgen de las Virtudes que es una ermita situada a legua y media de la población de Santa Cruz de Mudela donde se rinde fe y culto a la milagrosa imagen.
A veces se ha dicho que puede sobrepasar en antigüedad a las plazas de Ronda y de Almadén al mencionarse su existencia en un acta de la historia de la localidad, allá por el año 1722.

Parece ser que su aforo ha aumentado a raíz de su restauración, pues antes se cifraba en 2.400 localidades pasando en la actualidad a las 3.500.
En cuanto a su estructura podemos observar que tres de sus laterales forman graderío, y en el cuarto, situado a mediodía y a la derecha del Santuario, las localidades son de palcos corridos o balconaje. A estos se asciende por el ángulo que hacen en la misma puerta de entrada al templo, y para lo que se colocan unas escaleras de madera que se quitan al acabar los festejos taurinos.
Produce rareza contemplar una corrida de toros en este marco tan clásico donde no resultaría tan chocante si se tratara de una corrida goyesca.
De siempre se la ha comparado, en cuanto a parecido, con el Corral de Comedias de Almagro el único que actualmente permanece activo y exactamente igual que hace 400 años, que construyera el presbítero de la Iglesia de San Bartolomé el Viejo en el año 1628 en el patio del Mesón del toro y en el que invirtió la friolera (para aquellos tiempos) de 5.000 ducados en sus 622 metros de superficie que en al actualidad ha quedado reducida a la mitad.
Desapareció en el siglo XVIII (cuando se prohibieron los Corrales) para convertirse en El Mesón de la Fruta y a mediados del siglo XIX se conoce como la Posada de las Comedias.
El dueño de la posada en el año 1950 mientras realizaba unas obras encontró en una panera una baraja de cartas pintada a mano y fechada en el año 1725. La llevó a personas expertas en estos temas que dictaminaron finalmente que en ese lugar había existido un Corral de Comedias.
Las obras pertinentes y apareció un escenario intacto que se recuperó tras muchas vicisitudes de todo tipo. Restauración e inauguración en el año 1952 y nuevamente considerado como lo que siempre fue un espacio único en el mundo.
El parecido entre la Plaza y el Corral de Comedias se advierte en sus palcos, columnas, zapatas, maderamen y sostén de la cubierta y es muy posible que alguien se inspirara en este Corral para construir la Plaza.

viernes, 7 de marzo de 2008

LOS INCONVENIENTES DEL DESENJAULE.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.


Por la dichosa costumbre que en Castilla tenemos de presenciar el Desenjaule de los toros en el ruedo.
Por el excesivo apego a los dineros, de ahí que queramos sacarlo de cualquier sitio por más que represente exposiciones y desluzca el espectáculo.
Alguna que otra vez, hemos presenciado como algún que otro toro se desgraciaba en el ruedo en el preciso momento del desencajonamiento.

Y es que los toros con tanta furia contenida en los cajones de transporte del camión, están deseando liberarse para acometer contra lo primero que se encuentran por delante. Y lo primero que se encuentran es o un buey o un hermano de camada que no es distinguido “al pronto” por aquello de que las retinas del que sale del cajón están inyectadas en sangre consecuencia del “berrinche” padecido desde que es enchiquerado en la finca y sigue con el engaño en corrales e introducción en los cajones de transporte.

Bajan la rampa a velocidad de vértigo y siguen en busca de los demás toros que les esperan en el ruedo para atacar y liberar la adrenalina acumulada.
Eso es lo que ocurrió en la Feria septembrina de Valladolid 1.978, cuando lo que se desencajona es pura dinamita, como lo es el encaste Santa Coloma componente de los toros de la Ganadería de Joaquín Buendía.

Los dos primeros toros que pisaron la arena del coso del Paseo de Zorrilla se encontraron en los medios de la plaza, enlazando sus astas y haciendo crujir los huesos de sus cabezas. Del encontronazo en este “choque de trenes” salió malparado un precioso entrepelado (capa propia de este encaste) marcado con el número 43, mientras el vencedor su hermano de camada con el número 32 siguió embistiendo como loco a todo lo que se le ponía delante.

Murió el que tenía la cabeza “más blanda”. Aquél que no estaba completamente perpendicular al encontronazo y sufrió un traumatismo craneal brutal.
Siempre hay un fotógrafo que capta las instantáneas del momento como ese día lo hizo Santiago.
Hay muchas veces en que el toro no obedece al corte que se le pretende hacer nada más bajar de la rampa del camión o que el encargado de hacerlo no lo realiza en el momento oportuno y ya es tarde cuando el toro en plena carrera va en busca del grupo.

La verdad es que no es un espectáculo agradable por mucho que se diviertan ciertos públicos que van más que, a ver las corridas que se van a lidiar en días posteriores, al “morbo” de posibles contingencias.
No sabemos si merece la pena sacrificar alguno de estos animales por el dinero que proporciona el desencajonamiento y que va a compensar los emolumentos de médicos, veterinarios, personal de plaza y propaganda.
Y tampoco sabemos si compensa, ya que va en detrimento de la brillantez de las corridas, pues los toros suelen acusar querencias con repercusión negativa en el desarrollo de las faenas por parte de los toreros actuantes. Estos animales se suelen “pegar demasiado” a los terrenos próximos a las puertas de salida del ruedo camino de los corrales.
El primer toro de este ciclo del 78 no murió de estocada certera sí de “porrazo” en testuz.
También la novillada de Juan Pedro Domecq tuvo una salida espectacular. Uno de los novillos embistió en esta ocasión a un manso, levantando a toda una mole de más de setecientos kilos como si de pluma se tratare. Y es que cualquier toro bravo aunque no sea del encaste Santa Coloma directo, tienen su temperamento que sacan en el momento en que se ven liberados del encierro a que les sometemos para el traslado desde la finca de crianza hasta la plaza a lidiar.
Al haber comprobado, tras subir el artículo sobre Consanguinidad al blog, que no era muy comprensible por la dificultad de evitar la deformación de lo diseñado, he querido mejorarlo y para ello he confeccionado en PowePoint unas diapositivas de los pasos a seguir para mejor comprensión.
PINCHANDO SOBRE ELLAS SE VERAN PERFECTAMENTE.
¡Espero haberlo conseguido!

En esta primera diapositiva y actuando en el Predio 1, las vacas en letra negra, se cruzan con el TORO 1 que figura en letra azul, dando las NOVILLAS que al tener sangre de la madre en negro y del padre en azul, figuran como NOVILLAS 1.
En el Predio 2 las vacas en letra lirio, se cruzan con el TORO 2 que figura en letra roja, dando las NOVILLAS que al tener sangre de la madre en lirio y sangre del padre en rojo, figuran como NOVILLAS 2.
Y lo mismo ocurre en los Predios 3 y 4.
En esta paso, como ya se ha realizado una rotación, vemos que en el Predio 1 están las NOVILLAS que antes se encontraban en el predio 4 y que serán cruzadas con el TORO 1 que es el que se encuentra en ese predio. Lógicamente estas novillas tendrán sangre procedente de la madre por un lado y de los dos toros sementales que han aportado su carga genética es decir del TORO 4 y del toro TORO 1, figurando como NOVILLAS 4.
En el caso del Predio 2, estarán las NOVILLAS que antes se encontraban en el Predio 1 y que serán cruzadas con el TORO 2 que es el que se encuentra en ese Predio. Lógicamente las novillas tendrán sangre procedente de la madre por un lado y de los dos sementales que han aportado su carga genética es decir del TORO 1 y del TORO 2, figurando como NOVILLAS 1.
En los Predios 3 y 4 el mismo procedimiento.

En el Predio 1 se encontrarán ahora, tras la rotación, las NOVILLAS que antes se encontraban en el Predio 4, y que serán cruzadas con el toro de ese Predio es decir el TORO 1, con lo que las NOVILLAS tendrán las cuatro sangres, es decir la procedente de la madre y la procedente de los tres sementales que han aportado su carga genética al cruzarse con ellas, figurando como NOVILLAS 3,1.
Exactamente el mismo procedimiento para el resto de los Predios.

En el primer Predio se encuentran ahora, tras la rotación, las NOVILLAS procedentes del Predio 4 es decir las NOVILLAS 2,4 quienes al cruzarse con el TORO 1, que es quien ocupa el Predio, tendrán las cinco sangres procedentes de la madre y de los cuatro sementales que han intervenido en la cubrición, figurando como NOVILLAS 2, 4,1.
Y una vez que hemos llegado a este punto hemos de SUSTITUIR A LOS CUATRO SEMENTALES POR OTROS CUATRO DE GANADERÍA DISTINTA CON EL FIN DE EVITAR LA CONSANGUINIDAD.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Cómo consecuencia del problema que los ganaderos de bravo tienen con la CONSANGUINIDAD, he estudiado un procedimiento que a manera de "guía burros" sirva para evitar la misma y así poder criar toros que al menos no se caigan por esta causa degenerativa.
¡Va por los ganaderos ! y en definitiva por el bien de la Fiesta.
PROCEDIMIENTO PARA EVITAR LA CONSANGUINIDAD EN GANADO BRAVO.
Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.
En cada predio hemos de colocar el número de vacas que el semental sea capaz de cubrir con garantías.


PREDIO 1.- PREDIO 2.- PREDIO 3.- PREDIO 4.-

Vacas 1 + toro 1 Vacas 2 + toro 2 Vaca 3 + toro 3 Vaca 4 +
toro 4


novillas 1. novillas 2. novillas 3. novillas 4.

Cuando han pasado tres años se reponen las vacas viejas con las novillas utreras de predio distinto, haciendo la siguiente rotación: las del predio 1, pasan al 2. Las del 2 al 3. Las del 3 al 4 y las del 4 al 1.
así en los predios habrá además de las vacas primitivas y las novillas de 1 y 2 años, las novillas de 3 años procedentes del predio rotativo.


novillas 4 + toro 1 novillas 1 + toro 2
novillas 2 + toro 3 novillas 3 + toro 4




novillas 4 novillas 1. novillas 2. novillas
3.


ESTAS NOVILLAS TIENEN LAS TRES SANGRES SIGUIENTES.

sangre materna. sangre materna. sangre materna. sangre materna
sangre paterna. sangre paterna. sangre paterna. sangre paterna.
sangre paterna. sangre paterna. sangre paterna.
sangre paterna.

Al cabo de los tres años nueva reposición de las vacas viejas con las novillas utreras de predio distinto.Así en los predios habrá novillas de 3 años procedentes del predio rotativo.

novillas 3 + toro 1. novillas 4 + toro 2 . novillas 1 + toro 3 . novillas 2 + toro 4.

novillas 3, 1 novillas 4, 2. novillas 1,3. novillas 2,4

estas novillas tienen las cuatro sangres siguientes:

sangre materna sangre materna sangre materna sangre materna.
sangre paterna sangre paterna sangre paterna sangre paterna
sangre paterna sangre paterna sangre paterna sangre paterna
sangre paterna sangre paterna sangre paterna
sangre paterna.

Al cabo de los tres años nueva reposición de vacas viejas con las novillas utreras de predio distinto. Así en los predios habrá novillas de 3 años procedentes de predio rotativo.

novillas 2,4 + toro 1 . novillas 3,1 + toro 2 novillas 4,2 + toro 3 novillas 1,
3 + toro 4


novillas 2,4.1. novillas 3,1,2. novillas 4,2,3. novillas 1,3,4.

Ahora estas novillas tienen sangre de los cuatro sementales y de su madre pero aun no hay consanguinidad. Tienen por tanto las cinco sangres siguientes:

sangre materna. sangre materna. sangre materna. sangre materna.
sangre paterna. sangre paterna. sangre paterna. sangre paterna.
sangre paterna. sangre paterna. sangre paterna. sangre paterna.
sangre paterna. sangre paterna. sangre paterna. sangre paterna.
sangre paterna. sangre paterna. sangre paterna. sangre paterna.


Si ahora cruzamos estas novillas de los cinco factores genéticos con cualquiera de los cuatro sementales existentes, aparece el parentesco sanguineo en las crías ya que cada semental es padre o abuelo de cualquier novilla de la cuarta generación.
LUEGO, A PARTIR DE ESTE MOMENTO, HAY QUE SUSTITUIR LOS CUATRO SEMENTALES POR OTROS DE GANADERÍA DISTINTA.
ESTA RENOVACIÓN DE SEMENTALES HAY QUE HACERLA CADA DOCE AÑOS.
LA PRIMERA CORRIDA DE LA PRENSA.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Era la feria de abril sevillana del año 1899. Un grupo de aficionados taurinos sevillanos y madrileños son invitados por el conde de Garay en la desaparecida “Venta de Eritaña” de Sevilla.
En esos días se celebraba, también en Sevilla, un concurso de ganado bravo al que concurría elevado número de toros, si bien los premios se limitaban a seis, causa por la que se quedaban sin galardón un elevado número de participantes. El tema se suscitó en los postres. De inmediato D. Segismundo Moret sugirió la idea de que entre los no premiados se eligieran diez ejemplares con los que configurar una corrida de toros a beneficio de la Asociación de la Prensa de Madrid.
Y como entre los comensales se encontraba D. Miguel Moya que era el Presidente de dicha asociación la idea fue aceptada de inmediato, lo que llevó a que se formara la Comisión organizadora a la que se ofrecieron para formar Empresa, el anfitrión de la comida, el marqués de Tovar, el conde de Capomanes y D. Natalio Rivas entre otros.
Se pusieron manos a la obra con la finalidad de llevar a término la idea.

Se contrató a los toreros y aceptó D. Mariano Benlliure el encargo de pintar el cartel anunciador. ¡Todo perfecto! si bien fallaron los toros iniciales origen de la idea, que motivó que D. Miguel Moya reuniera a la Directiva de su Asociación para acordar comprar una corrida del Marqués de Saltillo. Fijándose definitivamente como fecha de celebración la del 12 de junio del año 1.900.
Gran asistencia de público. Comenzó con una rifa en la que figuraban como premio: el cartel anunciador, las moñas de los toros que fueron donadas por las duquesas de Alba, Montellano y San Carlos; marquesas de Ybanrey y Castrillo y señoras de Iturbe, Rivas y Moret; varios cuadros de Villegas, Gonzalo Bilbao y Gros; los estoques y muletas que los diestros usaron en la corrida y sendas monteras que pertenecieron a los diestros “Lagartijo” y “Frascuelo”. A continuación hubo un desfile de calesas que conducían los populares actores Mesejo, Arana Moncayo, Vico y Anselmo Fernández.
Seguidamente, por idea de D. Antonio Fernández Heredia (Hache), se acosaron y derribaron cuatro becerros por parte de caballistas andaluces pertenecientes a las casas de Campo Varela, Halcón, Cámara y Moreno Santamaría.
Finalmente la corrida a cargo de los diestros:
Mazzantini: (heliotropo y oro) que estuvo mal en su labor.
Fuentes: (rosa y oro) bien en su primero y mal en su segundo.
Emilio Torres “Bombita”: (azul y oro) silbado en su dos enemigos.
“Algabeño”: (tabaco y oro) aceptable en su primero y desconfiado en el que cerró plaza.
Los toros del marqués de Saltillo se llamaban: “Perrunito”, “Llorón”, “Areño”, Arenito, “Corredor”, “Playero”, “Resbaloso” y “Voluntario”. Resultando bravos los cuatro primeros.
Las cuentas del festejo fueron las siguientes:
Ingresos: Algo más de 100.000 pesetas por los conceptos siguientes:
Ventas de entradas, importe de las carnes, billetes de apartado, restaurante y naranjas (25 pesetas).
Gastos: Se especificaron así:
Preparación de la corrida: 164 ptas; calesas para el desfile: 357 ptas; acoso: 2.276 ptas; adorno de la Plaza: 237 ptas; rifa de los regalos: 234 ptas; toros: 19.429 ptas; caballos: 3.000 ptas; toreros: 20.500 ptas; contribución y timbre: 11.422 ptas y arrendamiento de la plaza: 10.500 ptas.
El beneficio de la Asociación se cifró en: 30.449 pesetas
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lunes, 3 de marzo de 2008

Se dice que a los buenos toreros se les mide por la importancia de la plaza en la que actúan y por los toros a los que se enfrenta. ¡Totalmente cierto! Cómo no lo es menos que a un conferenciante taurino también se le mide por el lugar donde expone sus teorías y que naturalmente la importancia dependerá de la preparación de la audiencia que le ha de juzgar.

MI EXPERIENCIA COMO CONFERENCIANTE EN LA ASOCIACIÓN DEL TORO DE MADRID.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Fue en abril del 2004, ese mes florido, y en el día 22 fecha en que por aquél lejano año de 1.917 sufría en Madrid una mortal cogida el matador de toros zaragozano Florentino Ballesteros, cuando pasé dos horas inolvidables con los componentes de esa Asociación del Toro de Madrid, nada proclive , -a pesar de ser “toristas”- a esas tragedias, en ese rincón entrañable de los bajos del bar-restaurante Waniku sito en los aledaños de la Plaza de Toros de "Las Ventas" en la taurina calle de Bocángel, 6.
Es un lugar a donde hay que ir con “los machos bien apretados” pues en el momento en que uno “se pase de faena” o “no llegue” a configurarla debidamente, los muy competentes, (por preparados), socios de la Asociación le van a recriminar sin la más mínima piedad hasta el extremo de que el conferenciante desde ese momento en adelante se lo piense dos veces antes de volver a ponerse delante de unos aficionados taurinos.
No había una asistencia multitudinaria, pero yo diría que sí suficiente en cuanto a calidad y cantidad de buenísimos aficionados a esta nuestra Fiesta que en vez de dar una luz de brillantez halógena parece parpadear como la luz de una trémula vela, porque falta el “generador” potente de la brillantez, que no es otro que el principal protagonista de la Fiesta, el TORO ENCASTADO y por ende con bravura total.
Disfruté al lado del actual Presidente José Carlos Fernández Villaverde Silva, de la Presidenta anterior, Yolanda Valverde, de mi amigo y presentador Gonzalo García de Castro y de esos buenos aficionados que tras sus intervenciones en el coloquio final estuvieron casi en el 100% de acuerdo en mis matizaciones taurinas, cuando todos sabemos lo difícil que es poner de acuerdo a los taurinos.
Puedo asegurarles con toda sinceridad, que a pesar de conocer de antemano los malos ratos padecidos por algún que otro compañero de disertación en este estrado de alta dificultad, en todo momento estuve seguro de que mis palabras iban a encontrar eco favorable aún en personajes tan críticos y acertados como el conocido “conciencia de Madrid”, Faustino Herranz “El Rosco”.
¡Nada hay imposible! Cuando, cómo en este caso, se habla el mismo idioma sin posturas partidistas, interesadas o mediatizadas. Se llamó “al pan, pan y al vino, vino” y así no hay más remedio que ponerse de acuerdo.
De todas formas les doy las gracias por la paciencia que tuvieron en aguantarme casi el mismo tiempo que dura una mala corrida de toros.
Y como les gustó la introducción de mi nuevo libro: “de pronostico reservado”, sin más preámbulo, paso a transcribirlo para que lo tengan y hagan de ella lo que crean conveniente, pues mi aprobación la tienen desde este momento.
¡Va por ustedes!
“En España siempre hubo numerosos encastes que, a pesar de proceder todos de las principales ramas originarias con la impronta de cada ganadero en su selección, daba a sus toros comportamientos distintos durante la lidia.
Esta característica ponía aprueba a los diestros en su aptitud como lidiadores. Por ello, al contrastarlos, hacía fácil la clasificación en el ranking de final de temporada.
Pero cuando manda el torero en el mundo del toro, cuando el público comienza a considerar al antagonista de la Fiesta como “figura” éste busca su comodidad y una exposición menor al elegir el encaste que más se aproxima a sus características toreras y por tanto más fácil de lidiar y, al encontrarlo, derivan hacia él todos los cruzamientos realizados por los ganaderos durante la selección al ponerse de moda el encaste elegido por las figuras taurinas. La sangre de este “encaste estrella” se inyecta, cual si fuera transfusión salvadora, en el resto de las ganaderías en mayor o menor proporción según el convencimiento del ganadero en las posibilidades de su encaste. Y con este proceder , todos los encastes dejaron llegar nuevos genes procedentes del que más se demandaba, llevándonos con el paso del tiempo al monoencaste que deriva en un comportamiento único de sus unidades combativas, lo que degenera en la monofaena la cual llega a aburrir a los aficionados buscadores de variedad de comportamiento en los toros. Son los aficionados los que verdad (por sapiencia) gozan viendo la resolución, por parte del torero, de las dificultades planteadas y así poder valorar la faena realizada.
Los toros suelen tener ahora el mismo fenotipo. Son más pequeños, más bajitos y menos poderosos. También suelen tener el mismo genotipo que, en comportamiento da un toro más “pastueño”, más suave, más bondadoso, en definitiva más “tontorrón” por ser más “artista”. Es el que forma parte del trinomio: “toro pastueño”-“torero plástico”-“público tolerante”, al ser este último elemento amante del toreo “bonito” que no es otro que el toreo de adorno, el cual únicamente puede practicarse con ese toro que forma parte en la actualidad, de esa ganadería comercial patrimonio de un encaste que "cría toros en serie en vez de toros serios" y que no son “clónicos” porque aún no se domina la técnica de la transferencia de embriones , si bien “todo se andará” o mejor dicho ya se está andando.
De momento se conforman los ganaderos potentados de este encaste con hacerse ricos merced a vender la semilla de la “embestida tontorrona” en pajuelas que darán ese torito estándar con homogeneidad en estampa y comportamiento “propiciador de la monofaena”, monótona e insustancial. Toro horripilante a los ojos del aficionado, pero extraordinario y bravísimo para ese público que hace de la fiesta taurina de su localidad un acontecimiento social y, que, con su afluencia a las plazas, convierte el toreo en mercancía y, la cría del toro bravo, en una industria.
La lidia de los toros no puede estar en la “monofaena” que propician los toros sin fiereza y con “acometividad graduada” pues no presentan problemática a resolver, ni exposición que son la base del toreo, al tener delante a un “borrego” que ni siquiera repara en el torerito que está delante y, que, incluso le avisa varias veces antes de propinarle el revolcón y, luego, cuando lo tiene a su merced, ignorarlo.
Lo que vemos tarde tras tarde, es una vulgar faena artesana programada de antemano y que glosan los que escriben de toros, la mayoría de ellos intrusos en esta parcela de Ciencias de la Información, faltos de conocimiento y de ética profesional, pero que tienen la osadía de poner en letras de molde herejías tal como:
“Dios bajo de los cielos y se encarnó en un determinado torero, considerado de arte, y propició una faena celestial”
Cuando a decir verdad la faena fue realizada a un “novillito de festival” con las defensas reglamentariamente mutiladas y con u peso vivo que rondaría los 350 kilos. Novillito que estuvo a punto de ser indultado al negarse el espada a matar (presumo que por miedo al fallo en la suerte que nunca dominó) tanta “simiente salvadora de la Fiesta”.
Noticia que dio la vuelta a España al igual que, pocos días después, lo hiciera la noticia de tres verónicas por otro artista de las telas a un becerro (éste aún más chico) regalado en un festival de homenaje.
¡Lamentable!
Y con este panorama…¿Qué ganadero tiene la osadía de criar toros bravos? Muy pocos, porque son conscientes que posiblemente tengan que “comerse” su mercancía. No obstante alguno de ellos, un poco menos que más, en su línea, erigiéndose en triunfador –no siempre con razón- al llevar a los tendidos la verdad de la Fiesta para unos y, la congoja para la mayoría. Mayoría que luego, colabora al triunfo de los toreros que han tenido arrestos para lidiar esas “alimañas” como algún comentarista taurino denominó.
A este ganadero no le va del todo mal pues, al fin y al cabo, vende a muy buen precio su producción considerada como de elite. Esa producción de “alimañas” que ya no son tanto como lo prueba su comportamiento en la suerte de varas, donde de unos años a esta parte no demuestran poder y coraje, si bien, luego en la muleta arrastran el morro por el suelo por lo que acaban muriendo con los labios embadurnados en un barro esperanzador, al ser embarcados en una muleta por algún que otro “figura de la torería” que ha dejado de “hacer ascos” a su lidia y, aprovechándose de la bondad de humillar , les para, templa, manda y…LIGA, mientras que los “guerrilleros” –que normalmente los lidian- se limitan a darlos mantazos y más mantazos, cuando no pases sueltos que nada dicen al verdadero aficionado.
Salvo esto escasísimos casos, la bravura del toro se está acabando de forma alarmante, al ser el toro de lidia perseguido incluso por las instituciones que, consideran allende nuestros mares, terrorista al ganadero que envíe para lidiar una corrida brava y con “cuajo”.
No quiera Dios que, algún día, tengamos que acordarnos –ya sin remedio- de lo que poco a poco fuimos destruyendo por mor de los inconvenientes y del negocio. Aunque me cabe la esperanza que algún ganadero avizor y espabilado haya congelado semen bravo en cantidad suficiente para que, en su momento, convirtiéndolo en semen salvador, nos libre de hacer antropogenia de la bravura”

domingo, 2 de marzo de 2008

Televisión Española nace un 28 de octubre del año 1.956 en la Avenida de la Habana de Madrid. Concretamente cuando llegó a la Secretaría de la Presidencia de Gobierno López Rodó.
Naturalmente monopolizó la información televisiva por parte del Estado que era su propietario y como tal no permitió competencia alguna.
En 1967 se crean los Servicios Informativos y ellos llevan a la manipulación política.
Se trataba de una televisión pública que momentáneamente solo se veía en Madrid para ir paulatinamente abarcando su área de visión hasta llegar a todo el territorio nacional.
Hasta el mes de diciembre del año 1.980 no se aprueba el Estatuto de RTVE, que fue diseñado por los dos partidos mayoritarios de entonces, la UCD (Abril Martorell) y el PSOE (Alfonso Guerra),que como era de preveer se pusieron de acuerdo por auello de "hoy por tí, mañana por mí", si bien con cierto dominio de RTVE dirigida por Adolfo Suárez.
A partir de entonces la televisión pública siempre estuvo y está controlada por el Gobierno de turno mediante el nombramiento del director general en Consejo de Ministros.
Cuando se crean los canales autonómicos, estos copian el mismo Estatuto.
Naturalmente Canal Sur se rige por este estatuto y al igual que TVE no cumple con su principal misión que no es otra que: “agudizar el sentido crítico de sus espectadores y que tengan opinión propia sin ningún tipo de adoctrinamiento, porque eso degrada al ciudadano quitándole autonomía y libertad”.
Y acogiéndome a este principio es por lo que escribo lo que seguidamente van a tener oportunidad de leer sin que en estas líneas trate de herir a ninguno de los mencionados a quienes respeto en sus facetas pero a los que he de recriminar para que nuestra imagen de Andalucía no de devalúe en el mundo y esté a la altura que merece.
¡Va por ustedes!

LAS RETRANSMISIONES TAURINAS EN CANAL SUR.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Hemos de remontarnos al sábado 29 de julio del año 2006. Nos encontramos en Tarifa, la ciudad más meridional de Europa.
Por la mañana habíamos ido a tomar un baño a esa “piscina artificial” de uso casi exclusivo de los tarifeños, que es la “Playa Chica”, puesto que los foráneos aparte de desconocerla buscan lugares menos encasillados en extensión donde puedan campar a sus anchas. ¡Ellos se lo pierden!
La tarde la dediqué a sumar audiencia de la “caja tonta” programándome para ver el partido que “Telemadrid” retransmitía al equipo colchonero de la Capital de España del que, “a pesar de los pesares”, soy hincha seguidor desde siempre.
Y luego, a renglón seguido me pasé a “Canal Sur” para visionar ese Ciclo de Novilladas de Promoción que dicha cadena autonómica andaluza retransmite anualmente en los periodos estivales.
Medio en el que actúan como comentaristas taurinos el periodista Enrique Romero (sustituto de la pareja anterior formada por Juan Belmonte y Emilio Parejo) y el matador de toros Francisco Ruiz Miguel (sustituto del también matador José Luis Parada) con la colaboración especial desde el callejón y resto de la plaza de la ínclita y risueña Sonia Gil, que aunque siguiendo directrices de Romero cumple con gracejo y soltura su misión.
Estos personajes televisivos se pasan la tarde loando a los erales (ellos les nombran siempre novillos) sobre lo “bien hechos que están”, “lo bien que embisten” y “cómo hay que torearlos”, si bien muchos de estos animalitos tienen defectos de conformación y de implantación de cornamentas, lo que es justificable.
El locutor tiene obsesión con la edad de los que actúan. Siempre pone por delante los “años de existencia” de los subalterno de a pie y de los picadores, mientras su colaborador está obsesionado con que los neófitos becerristas toreen “por abajo” a todos los erales como si esta máxima fuera “dogma de fe” en el toreo.
Permítanme dos matizaciones a este respecto: Que sepamos no hay edad de jubilación en el “arte de Cúchares” (recuerden a Pedro Romero) y los astados requieren una determinada lidia acorde con sus características psíquicas, físicas y de temperamento, puesto que si a un eral con poca fuerza se le somete excesivamente es más que probable que termine “aculado a tablas” simplemente en defensa de su integridad física. Cosa que se paliará toreándolo a “media altura”, pues al ayudarlo, de esta manera se evita que “se raje” como se dice en términos taurinos.
No nos parece de rigor que se utilicen palabras tan poco afortunadas como que se “arrebujinen” los componentes de la Banda de Música de Berja con el público asistente por falta de sitio, ni recomendar a un torero con quien se establece comunicación telefónica en directo eso de: en banderillas “no me pegues esa vueltecita, Picha”. El “asín es” o “ojú que lío, quillo” se debe dejar para cuando se esté fuera de las cámaras en animada tertulia con sus amigos de dicción.
Y lo curioso del caso es que ¡aprende el periodista-locutor! quien se muestra encantado con la sapiencia de su compañero.
Demasiada reiterativa la palabra maestro, aplicada a todo el que se “ha puesto delante”. ¡Maestro! La palabra que horroriza a quién verdaderamente lo fue, Francisco Romero López.
El locutor conductor del programa, a raíz de haber compartido burladero con rejoneadores en las retransmisiones de este tipo de festejos, está obsesionado con reseñar las capas de todos los caballos que aparecen por la plaza poniendo en aprietos a la sonriente y gentil Sonia.
¡Enrique! Es mi opinión que debería haber bautizado con el nombre los lances que realizó en su quite con el capote el novillero Juan Carlos Cabello, puesto que fue lo mejor de lo realizado en toda la tarde en el tercio de capa. Al omitirlo por su parte, la mayoría de los televidentes, no muy avezados, se quedaron con las ganas de saber que es una “tafallera” o una “gaonera” puesto que las “verónicas”, “chicuelinas” y “revoleras” casi todos las conocen por manidas.
¡Menudo dilema hubiera tenido si le hubieran encargado de comentar los variados tercios de capa que José Miguel Arroyo “Joselito” llevó a efecto en aquella corrida goyesca que toreó en solitario en Madrid!
Para los aficionados lo importante es el torero y su oponente. Les importa muy poco Sonia y la señora a la que entrevista durante la faena del novillero sin caballos, por muy esposa que sea del director de la Escuela de Tauromaquia a la que pertenezca el becerrista.
Con el “chupe de cámara” por parte de las dos féminas, nos dejaron sin ver como “resuelve la papeleta” el torero en ciernes.
Un consejito de aficionado antiguo y mayor para la guapa Sonia: ¡Debe quedarse quietecita mientras toro y torero estén en la arena! Fíjese lo que ocurre en Madrid, donde no se mueve “ni una mosca” durante las faenas. Pues con ese deambular, incluso hasta Presidencia, durante la faena del torero, está quitando importancia a lo que se ha dado en denominar como “la profesión más difícil del mundo”. ¡Y son ustedes precisamente quienes deberían dar ejemplo de bien hacer! Puesto que hay mucho “malaje suelto” por esos campos que luego lo sacan en sus matizaciones antitaurinas.
No se me moleste gentil señorita, pero tenga en cuenta que al profesor de la Escuela de Tauromaquia se le entrevista en otro momento, nunca cuando está el becerrista delante del eral, haciendo las cosas perfectamente, toreando a media altura que es lo que requería en ese momento el burel y así lo ha visto ese becerrista a pesar de sus 16 años que, por otro lado, es la edad a la que las primerísimas figuras del toreo son ya matadores de toros. El chaval lo vio perfectamente aún contradiciendo al maestro Francisco Ruiz Miguel.
Señor matador de toros: las estocadas caídas (descaradamente caídas) no son “desprendidillas” a pesar de que por su efectividad acaben de inmediato con la vida del burel y propicien los máximos trofeos.
Finalmente pudimos darnos cuenta de lo subjetivo que es el toreo cuando uno de los becerristas pinchó en lo alto del eral y falló. Pues en ese momento, el torero comentarista lo achacó a que se “había pasado de faena”, mientras que para el Director de la Escuela a la que representa el becerrista el fallo había sido motivado porque “el eral no había cuadrado debido a que se había rajado”. Tras dos intentos el torero agarra una estocada en todo lo alto que tira al eral sin puntilla. Momento en que los comentaristas piden las dos orejas para el becerrista.
La verdad es al final nos divertimos, vimos incluso buenas maneras taurinas por parte de los neófitos y…aprendimos de los encargados de comentar la becerrada muchas cosas que no se deben hacer y que lo denunciamos para el bien de la Fiesta y para que no se metan con los andaluces desde la Comunidad Europea e Hispano América hasta donde llega nuestra televisión autonómica.

sábado, 1 de marzo de 2008

LA AFICIÓN TAURINA EN ALGECIRAS ???.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.


No vemos a Algeciras una ciudad muy decantada por el “arte de Cúchares” a pesar de haber contado de siempre con plaza de toros permanente y, en determinadas épocas, con toreros de renombre.
Tampoco vemos que sea aprovechada taurinamente, una plaza tan cómoda espaciosa y bien acondicionada como lo es el coso de "Las Palomas", pues un ciclo de cuatro corridas en su feria, allá por el mes de junio, nos parece demasiado corto para una población de más de 100.000 habitantes a los que, si les agregamos los de la comarca, llegarían al cuarto de millón.
Según podemos deducir por los resultados obtenidos, con el "comandante" Dorado la comisión de contratación de la plaza, debió "pasarse un pelín" en festejos programados, mientras que con los señores Lozano se ha limitado a lo "mínimo".
Pero como dice el refran: "El que lo lleva, lo entiende" y por descontado que en cuestiones de "perras" mejor que nadie de fuera, los "metidos en el ajo" entenderán cómo han de mover sus intereses económicos.
Nosotros, como aficionados de los de siempre, con asistir y pagar nuestra localidad. Cumplimos.
Hemos podido constatar cómo en la actualidad, la Plaza de Toros de Algeciras a pesar de su 2ª categoría ha pasado a ocupar el segundo puesto, en cuanto a número de festejos y eventos culturales taurinos en este Campo de Gibraltar, a favor de una plaza de 3ª, "La Montera", de la cercana localidad de Los Barrios.
¿Qué causas se pueden aducir? Se me ocurren las siguientes:
¡Falta de afición! como pude comprobar en el festejo al que, por encontrarme por estas tierras, asistí. El segundo del ciclo ferial de la temporada del 2007.
Ni un cartel tan "atractivo" y "mediático" como el compuesto por ENRIQUE PONCE, ALEJANDRO TALAVANTE Y CAYETANO RIVERA, aderezado con el postre de un encaste "tan dulce" como el de LAGUNAJANDA son suficientes para llenar esta plaza de toros.
Los tendidos semivacios fue la nota dominante, desgraciadamente, para el mundo del toro y para las arcas de los señores Lozano, en esta primera corrida de toros de la Feria Real 2007, que se nos antoja de presupuesto económico, alto.
¿Causas? Diversas pero mencionaré algunas:
Climatología: pues este viernes fue un día veraniego y la “gente no aficionada” -quien, por otro lado, es la encargada de llenar los tendidos-, se decantó por aprovechar el buen día surgido, tras semanas de viento frío de poniente, para disfrutar de la playa y broncear sus pálidos cuerpos en este verano afecto del tan cacareado "cambio climático".
Economía: que a pesar de lo que se dice, no está como para poder distraer bastantes euros en la adquisición de una entrada. La playa resulta, de momento mas barata y además se tiene contenta a la familia.
Exagerado aforo: pues hemos de tener en cuenta que 11.222 asientos, casi la mitad del aforo de "La Monumental de Las Ventas" es mucho para un Algeciras y comarca sin afición verdadera donde "el espectador y señora" con un día de asistencia a la plaza cumple con su función de lucimiento social.
Que salvo los verdaderos aficionados, no más de tres centenares, capaces de ver tres corridas todos los días del año, los que “visionan” corridas de toros, están más que saturados con el tormento a que se ven sometidos a través de la “caja tonta” por el ínclito Manuel Molés con la retransmisión de los festejos componentes de los ciclos completos de las ferias de Sevilla y Madrid en labor encaminada a aumentar sus intereses económicos y los de sus jefe Polanco.
Se nos antoja ¡Demasiados festejos! a los que hay que sumar los ofrecidos por Canal Sur y Telemadrid, como para no acabar hartos de tanto toro de embestida borreguil y faenas carentes de emoción y de arte, por parte de unos diestros a los se ha tenido oportunidad de ver previamente dos o tres tardes por televisión.
Después, en cuanto al éxito artístico: lo de siempre. Ya lo dice el refrán: “Corrida de expectación, corrida de decepción”, pues ni los toros, de presentación correcta pero flojos y descastados, salvo el cuarto que lució tras caer en las manos de Ponce, -quién con faenas clónicas de confección derechista siempre cumple-, ni los toreros faltos de motivación cuando la plaza no es de las que “da o quita puestos” en el escalafón taurino ofrecieron alicientes para salir contentos.
Resumiendo:
Vimos a un veterano y cuajado Ponce que cortó la única oreja de la corrida y a "otros dos", pese a las crónicas efectistas, toreros “más que verdes” que tuvieron el bagaje (justo a sus méritos) de silencio y silencio en cada uno de sus astados a pesar de que el imponderable del viento estuvo en este día dispuesto a colaborar con ellos al no “mover una paja” en el ruedo de “Las Palomas”.
Y con estos "mimbres" no resultará fácil fabricar un "cesto" de consistencia taurina.

jueves, 28 de febrero de 2008

LA CORRIDA DEL DIA DE ANDALUCIA.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Este año la ciudad elegida para este evento ha sido la de Torremolinos y allí en su plaza de toros regentada por Jorge Conde han realizado el paseíllo, precedidos de un caballo español de capa castaña:
JAVIER CONDE (de catafalco y oro con cabos blancos).
DAVID FANDILA “EL FANDI” (de azul pavo y oro) quIen llevaba un precioso capote de paseo que había sido estrenado por su banderillero Oscar Padilla, al prestárselo en un olvido.
MIGUEL ANGEL PERERA (verde y oro).
Quienes cumplimentaron a la Presidencia ocupada por D. Francisco Carmona quién demostró en algunos momentos puntuales conocer el Reglamento Taurino. Presidencia que ocupaba el palco central engalanado con la bandera de España y que era flanqueado por dos palcos donde figuraban los colores de la bandera de Andalucía.
Los toros pertenecientes a la vacada de Juan Pedro Domecq que dieron excelente juego en general, salvo el cuarto de la tarde que correspondió al diestro malagueño Javier Conde.
La corrida fue televisada en directo para toda España a través de Canal Sur.
DESARROLLO DE LA CORRIDA.
El primer astado de la tarde llevaba en sus costillares el número 55 y en su romana era de 510 kilos. Su nombre "Torero". Se trataba de un toro castaño, ojinegro no excesivamente armado que galopa de salida.
Es recibido por Javier Conde con tres verónicas sin ajuste rematadas con una media a una mano.
Por descuido, le dejan que se vaya a por los caballos cuando salían al ruedo y allí sorprende al picador de turno que lo es Justo Jaén quién no obstante se agarra arriba. Cuando Conde trata de probarlo nuevamente se va en busca del caballo y el picador se limita a señalar el puyazo.
En el quite Conde se limita a tres lances de tanteo por la cara.
En banderillas “El Mangui” coloca un par en su sitio aunque apuradillo. Le vimos no muy sobrado de facultades físicas. Miguel Ángel García coloca un buen par aunque con apuros debido a que el toro corta en el viaje. Se cambia el tercio.
Conde brinda a “Curra” una amiga de siempre que ocupa un burladero de dentro del callejón.
Y comienza su faena excesivamente cerrado en tablas a base de tres pases semidoblones seguidos de tres pases de pecho en cadena, que sirven para medio sacar al toro a la raya de picar.
Sigue con dos redondos que son rematados con el doble de pecho.
El viento arrecia y molesta al torero, de tal manera que al intentar dar un natural le descubre, Conde no aguanta y el toro se va por él dejándolo en evidencia.
Suena la música al tiempo que administra cinco redondos ligados, a base de ganar un paso en cada muletazo, que son rematados con el doble de pecho.
Siguen cuatro redondos ejecutados a media altura y rematados por encima de la pala del pitón, que finalizan abrochados con el de pecho donde al protestar el toro le propina un cabezazo al diestro.
Con la muleta en la mano izquierda trata de dar dos naturales, ayudados con el estoque a fin de prolongar el engaño, que no son brillantes por la falta de aguante a la embestida del toro. Nuevo intento y más de lo mismo.
Vuelve a la diestra con la que logra cuatro redondos extraordinarios que remata con el doble del pecho. Tres nuevos redondos a media altura que son rematados con un pase de pecho aprovechando la huída a tablas del toro.
Conde va camino del estoque de verdad y cuando regresa al toro, le cuesta trabajo sacarle de la querencia a tablas. Se empeña en ejecutar la suerte suprema en la suerte natural (cuando el toro habia paretado hacia "los adentros") y ha de propinar tres pinchazos que son escupidos. Entra a descabellar antirreglamentariamente y lo logra al tercer intento. El silencio es el premio a su labor.

En su segundo que resultó ser el peor toro de la corrida de nombre “Grabador” con el número 148 y 503 kilos de romana, abierto de pitones aunque gachito.
En las cuatro verónicas de recibo se cierne por el pitón izquierdo de ahí que Conde no se ajuste en los lances.
“El Mangui” se encarga de tratar de enseñarle a embestir, sin conseguirlo.
Lo pica Ignacio Rodríguez que se agarra arriba mientras el toro empuja con la cara por las nubes. Lo prueba Conde con tres mantazos y nuevamente lo lleva al piquero para acto seguido desmonterarse pidiendo el cambio.
En banderillas Paco Arijo pasa apuros lo mismo que Miguel Ángel García quien las deja arriba. Se cambia el tercio.
El toro tiene la dificultad de frenarse en algunas embestidas antes de llegar a la muleta, por lo que es difícil confiarse con él.
El pitón más potable es el izquierdo de ahí que Conde trate de torear al natural, logrando tres naturales buenos que hacen que suene la música.
Con la muleta en la derecha tres intentos de redondos que no salen por falta de confianza y que no remata con el de pecho tras tres intentos fallidos debidos a las dudas. Y así en dos series más de tres que no son rematados porque son enganchados.
Conde duda ante la incierta embestida del toro. Comienza a componer la figura, pero el toro no pasa. Trata de realizar ese pase tan suyo de "paso de ballet" pero se queda en el intento debido a que los nervios no le dejan asentar las zapatillas en la arena al ver que se iba de vacío.
Debido a la larga faena realizada, sin justificación alguna, el toro gazapea y se hace tardo en cuadrar. En la suerte natural pinchazo que escupe. El toro aburrido se echa. Lo levantan y Conde le receta también en la suerte natural más de media estocada trasera que resulta suficiente para que el toro doble, mientras el público agradecido por la voluntad le tributa unas palmitas de consolación.

El segundo de la tarde atiende por “Avestruz”, lleva el número 67 y un peso de 485 kilos. Negro, gachito al que recibe “El Fandi” con una larga cambiada en el tercio seguida de cinco verónicas buenísimas y cuatro chicuelinas rematadas con un pase a capote vuelto precioso y finalmente con una larga a una mano. Gran ovación.
Lleva el toro al picador con cuatro chicuelinas al paso.
El toro se duerme bajo el caballo que monta Juan de Dios Quinta Caballero. Lo saca Oscar Padilla que es arrollado sin consecuencias.
El quite de “El Fandi” es precioso a base de tres chicuelinas enlazadas con tres talaveranas y rematadas con una revolera lentísima de ejecución.
Y estamos en el tercio fuerte de “El Fandi”. Toma las banderillas con los colores de Granada y desde el centro del ruedo cita al toro que está refugiado en tablas, corriéndole para atrás le coloca un par perfecto. El segundo par a un toro con muchos pies es haciendo "la moviola" y resulta espectacular por la perfección de ejecución y colocación. El último saliendo del estribo y clavando en el centro del anillo un par al violín. Finalmente cuando logra parar al toro el público se pone en pie mientras ovaciona al diestro.
Un buchito de agua y a por el último tercio. Tras mojar la muleta para contrarrestar el efecto del viento que ahora aprieta, se dirige al centro del anillo para brindar al público. Se va a por el toro, lo cita de largo y lo recibe de rodillas con cuatro muletazos por alto y un molinete. Ya de pie le propina tres pases de pecho seguidos, en el último de las cuales el toro pierde las manos.
Cuatro redondos rematados con el de pecho hacen que suene la música interpretada por la Banda del Colegio Las Flores de Málaga.
Como en el 2º redondo de la nueva serie pierde la muleta, la música cesa de inmediato, pero los cuatro redondos perfectos hacen volver a la melodía que contempla otros cuatro redondos más que son rematados con el pese de pecho tras martinete preparatorio.
Con la muleta en la izquierda tres naturales muy buenos. Al dar el cuarto el toro lo ve al quedar descubierto por el viento y se va a por él. “El Fandi” ni se inmuta mientras le administra otros cuatro más que son rematados con un afarolado y el de pecho. Nueva serie de tres rematados con el de pecho. Para finalizar antes de entrar a matar con una serie de rodillas donde ejecuta tres molinetes y ya de pie un circular completo. El toro rajado del todo ante el poderío del torero granadino. Refugiado en tablas allí mismo recibiendo le propina una estocada arriba. Le torea de pitón a pitón con la finalidad de que cuadre para el descabello. Le saca la espada y en ese momento el toro dobla.
Se pide la oreja de forma mayoritaria que el Presidente concede.

En su segundo que atiende por “Arrebato” marcado con el número157 y con 520 kilos de peso es un bonito toro de capa jabonera que adolece de falta de fuerzas motivo por el cual “El Fandi” no puede lucirse con el capote de salida.
La suerte de varas es ejecutada `por José Manuel González Cruz que se agarra arriba pero que consciente de la flojedad del toro no le aprieta. David pide el cambio que el Presidente concede.
En banderillas el tercio discurre así: Bajo las notas de el pasodoble más torero, Nerva, el primer par lo brinda al público y andando hacia atrás, clava en todo lo alto. El 2º tras tener que quebrar porque el toro venía con demasiado gas, se recorre más de media plaza corriendo para atrás y en la cara del toro clava arriba. El tercero fue una innovación de “El Fandi”, tomó cuatro palos, y ejecutó la suerte "del dos en uno", primero pone un par al violín en todo lo alto y seguidamente otro ejecutando la moviola.
La faena se la brinda a un niño que Juan y Medio llevó a su programa vestido de torero, se trataba de “Finito de Marbella” y la comienza toreando por redondos de rodillas a media altura que remata con el de pecho.
Dándole mucho sitio para cuidarlo en su falta de fuerzas, dos redondos y el de pecho.
Nuevo redondo, cambio por la espalda y serie de tres naturales en el último de los cuales clava los pitones en el suelo y da una voltereta.
Deja que se recupere y le propina una serie de seis naturales lentos rematados con el de pecho. Sigue por naturales en uno de ellos le engancha la muleta pero el torero no la suelta con lo que resulta roto el estaquillador. Ha de ir a por la nueva y al volver, el “pase de las flores” abre la serie de cuatro redondos rematados con el de pecho.
Nueva serie de un molinete, dos redondos completos, un martinete y el de pecho.
David Fandila parece emborracharse delante del toro, le da pases de todas las marcas hasta que ya no sabiendo que más hacer se va por la espada y de manera precipitada metisaca y pinchazo arriba que no suelta. El toro acusando el metisaca se echa. Se pide una oreja con fuerza que el Presidente concede.

El tercer toro de la tarde corresponde al diestro de Extremadura, Miguel Ángel Perera. Torero que nos ha encantado, pues al arte que atesoraba lo ha depurado de tal manera que ahora es un artista en toda regla. Ha estado extraordinario en sus dos toros.
Su primero lo quería crudo del todo por eso nada más entrar en jurisdicción de su picador Francisco Doblado se apresuró a pedir el cambio de tercio, pero como no lo hizo de manera reglamentaria el Presidente no le atendió la petición. Si se la concedió cuando se desmonteró al tiempo que le recriminaba con un gesto de cabeza.
El quite es precioso a base de tafalleras muy suaves que remata con una media a una mano.
En banderillas Álvaro Montes pone un buen par lo mismo que Guillermo Barbero. Se cambia el tercio.
Brinda al público desde el centro del anillo y deja con cuidado la montera en la arena.
Comienza la faena a base de seis pases por alto andando hacia las dos rayas y al llegar a ellas lo remata con un natural.
Por redondos administra dos series de cuatro y cinco respectivamente, lentos majestuosos, perfectos a los sones de un pasodoble precioso.
Más redondos en dos series de seis y tres que son rematadas respectivamente por un doble circular invertido y dos pecho perfectos.
Tres muletazos por bajo perfectos para cerrar al toro rematados con uno de pecho. En la suerte natural pinchazo arriba sin soltar para en la misma suerte estocada hasta la gamuza que hace rodar al toro. Se pide la oreja que el Presidente tras remolonear, concede.

Su segundo que es el sexto y último de la corrida atiende por "Comediante” pesa 494 kilos y es de capa castaña. Miguel Ángel lo recibe con seis verónicas de rodilla flexionada que remata con media a una mano en la misma postura.
Andándole por la cara lo lleva al caballo que monta Manuel Jesús Román quién se agarra muy trasero pero que tras rectificar le mete las cuerdas y deja de apretar ante los requerimientos de su matador.
El toro está como ausente, sin fijeza alguna, lo que dificulta el pareo por parte de Luis Miguel Calvo “Juncal” quien en el primer envite no logra clavar. Si lo hace el segundo Guillermo Barbero, para rematar el tercio “Juncal” en un par correcto del que sale incomprensiblemente destocándose.
La faena la comienza Perera con dos pases cambiados por la espalda, sin moverse de indudable mérito. Sigue con cuatro redondos abrochados con el de pecho, lentos y cadenciosos a los sones del pasodoble “Puerta Grande”.
Nueva serie de seis redondos templadísimos a pesar de los tornillazos del toro a la salida de los mismos que remata con un pase de pecho muy protestado por el toro.
Dos series de tres naturales largos y bien rematados, a pesar de que el toro se para a veces en medio del pase. Miguel Ángel aguanta todo con una seguridad y un valor a prueba de bomba.
Un “pase de las flores” da paso a una serie de cinco redondos que remata con el doble de pecho en dos tiempos.
Nueva serie de cuatro redondos rematados con el de pecho quedándose quieto haciendo el péndulo entre los mismos pitones que llegan a rozarle la taleguilla.
Seis manoletinas, un redondísimo y el de pecho es el final de su gran faena antes de conseguir una estocada en la surte contraria que tira al toro. Naturalmente se piden las dos orejas que el Presidente concede.
ENTONCES SI NOS QUERIAN.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

En todos los tiempos, los toreros han ayudado con su trabajo a todo necesitado, de ahí que siempre fueran queridos por el pueblo español.
Esta vez voy a hablar de aquella corrida que organizó D. José Ortega y Munilla, director de "El Imparcial" a Beneficio de los soldados heridos y enfermos en Cuba y Filipinas, donde también, cómo tantas y tantas veces, el público taurino colaboró y contribuyó no sólo con su aportación económica sino que, en este caso, el elemento femenino engalanó la calle de Alcalá con sus mantillas y mantones de Manila al son de los cascabeles de los caballos que tiraban de los carruajes que las portaba a la Plaza.
La antigua plaza de toros de Madrid con lleno "hasta la bandera" en ese día 12 de noviembre del año 1896, en una tarde que parecía primaveral porque también el tiempo quiso colaborar al éxito de esta obra humanitaria.
El público tributó un gran aplauso a los maestros retirados Rafael Molina “Lagartijo” y Salvador Sánchez “Frascuelo” primero cuando les vió en los carruajes separados. Aplausos que se tornaron en ovación al contemplar como tras parar sus carruajes a la altura de la Cibeles, se reunieron en uno de los vehículos al tiempo que se abrazaban efusivamente Y finalmente ovación atronadora cuando aparecieron en Presidencia para actuar de asesores del Gobernador civil que actuo de Presidente.
Un público taurino y patriota que continuó aplaudiendo al ver aparecer en el palco número 5, engalanado con banderas de España, a un grupo de soldados heridos en la guerra. Para rematar sus aplausos a la salida de las cuadrillas, del mejor terno que se podía dar en aquel momento, encabezadas por Rafael Guerra “Guerrita”, Antonio Reverte y Emilio Torres “Bombita” quienes hicieron el paseíllo a los acordes de la “Marcha de Cádiz” seguidos de sus cuadrillas de auxiliares que, respectivamente, estaban formadas por: Picadores: “Formalito” y “Zurito”, Molina y “Charpa” y “Cigarrón” y “El Inglés”. Banderilleros: Juan Molina, Antonio Guerra y “Pataterillo”, “Pulguita de Madrid”, “Currincha” y “El Barquero” y Moyano, "Ostioncito" y “Pulga de Triana”.
Prolegómenos que como vemos resultaron brillantes, si bien no lo estuvieron en su obligación los seis toros de Pablo Benjumea que resultaron mansos a pesar de tomar 36 varas, propiciar 12 caídas y matar 5 caballos. Toros a los que se hubo de "echar mano" al ser lo único disponible a estas alturas de temporada y pertenecientes al dicho popular de: "Benjumea que los mate quién lo quiera".
El desarrollo de la corrida lo contaron así:
“Guerrita” de verde y oro. Actuó en los toros: donde estuvo magnífico, donde dio el salto del transcuerno, al que hizo una gran faena y al que colocó dos magníficos pares de banderillas, el primero de los cuales fue subastado en 100 pesetas.
Reverte de tabaco y oro. Actuó con una herida abierta a pesar de lo cual muleteó al de la tarde tan cerca que fue atropellado en varias ocasiones. A sus dos enemigos les pasaportó de pinchazo y dos estocadas superiores. Actuó también en el en un quite con el capote al brazo que era su especialidad
“Bombita” de café y oro. Mató a su primero de una gran estocada que fue la estocada de la tarde. Y estuvo aseado en su segundo. Actuó también en los dos primeros toros de la corrida quitando las cintas de las divisas y en el al que puso un gran par de banderillas.
El producto líquido de la corrida fue de más de noventa mil pesetas y entre los donativos se destacaron los siguientes: de la Reina regente = 1000 pesetas. De D. Francisco Recux = 10.500 pesetas para pago de los toros. De D. Mariano Nuez = 2.125 pesetas para el del servicio de caballos. La Sociedad de Revendedores de Billetes = 4.000 pesetas y de los señores condes de San Bernardo y Peñalver y marqués de Comillas = 250 pesetas cada uno. Y a todo esto hay que añadir el detalle del empresario Bartolo Muñoz al renunciar al importe del piso de plaza.
¡Los taurinos respondieron una vez más porque el pueblo español lleva en su sangre la afición a los toros!