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miércoles, 9 de enero de 2008

LAS MUJERES TORERAS.

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ Veterinario y escritor.

De siempre la mujer española ha sido aficionada a asistir a las corridas de toros. Un antiguo exponente gráfico de ello lo encontramos en una de las pinturas del techo de alfarje del claustro de Santo Domingo de Silos, donde una mujer arroja un arponcillo a un toro para enfurecerlo.
Y no solo la afición se encontraba en las mujeres del pueblo sino que las aristócratas también se decantaban por uno u otro torero. Así: la duquesa de Benavente era partidaria de Pedro Romero, mientras que la de Alba lo era de Joaquín Rodríguez “Costillares”.
Había rivalidad en todos los ámbitos de la sociedad, por eso desde el escenario del Corral de la Cruz, la tonadillera “La Caramba” cantaba seguidillas que ensalzaban sucesivamente a Pedro Romero y a “Costillares”:


Cuando Pedro Romero
pisa la plaza,
No hay otro hombre en el mundo
de mejor planta.
¡Anda moreno,
que te quita la novia
Pedro Romero!.
……………………
Encima de la cama
tengo un retrato,
donde está “Costillares”
con plante majo.
Cuando me duermo,
el majo que me vela
me quita el sueño.


Era Felipe IV quien reinaba en aquél lejano año de 1654, cuando en el día 25 de junio debutaba como picadora la primera mujer-torero, según comunicación al Consejo de Castilla que nos da fe de este hecho: “S.M mandó que se diesen cuatro toros a los tres de las tres lanzadas de a pie, y a la labradora que la dio a caballo y porque a los lacayos de S.M cuyos son los toros no se les siga tanto perjuicio me ha mandado S.M decir a V.S.J que ordene V.S.J al corregidor que a los que dieron las cuatro lanzadas se les haga bueno su dinero, lo mismo en que se vuelvan los toros, que creo son catorce o diez y seis ducados”
Y es que en aquella época no había problemas para dejar que las mujeres toreasen, pues el rey nacido en Valladolid en el año 1605 y fallecido en Madrid en el año 1665, dejó las cuestiones del reino en manos del valido Conde Duque de Olivares que bastante tenía con los problemas que le reportaron sus ansias de mantener la hegemonía en el Continente, lo que le llevaron a: que le salieran “respondonas” Inglaterra y Francia; que España pasara por 4 bancarrotas de la Real Hacienda que; tras el intento de subir los impuestos, acabara con huelgas en el reino de Aragón , el principado de Barcelona y Portugal, llevándole finalmente a la caída y posterior sustitución por Luis de Haro.
El rey al que casaron a los diez añitos de edad con Isabel de Borbón, dos años mayor que él, y más tarde a los 43 años con Mariana de Austria, se limitó a “hacer niños” tanto a sus esposas como a toda moza que por ahí pillara, reuniendo un total de doce hijos legítimos, de los que únicamente sobrevivieron tres: María Teresa, Margarita Teresa y Carlos II y otros naturales de los que el más conocido fue Juan José de Austria, fruto de su relación con la actriz Josefa Calderón. Apodada “La Calderona” a quien el monarca asignó un balcón con vistas a la Plaza Mayor de Madrid, para que desde él pudiera presenciar las corridas de toros.

Apareció la picadora nacida en Valdemoro (Madrid), Nicolasa Escamilla apodada “La Pajuelera”, por aquello de ser vendedora de alguaguidas o pajuelas de azufre. Inmortalizada por Goya en uno de sus aguafuertes sobre la tauromaquia y contra la cual el padre Sarmiento escribió:
”Este fenómeno ha sido la ignominia del devoto femíneo sexo, que tiene adherente la compasión, y la afrenta del indiscreto sexo barbado, que toleró y dio licencia para que saliese al público semejante monstruosidad. Cotéjese esa Pajuelera con el ejercicio de las niñas gallegas, que, puestas a la frente de una vaca o buey manso, están hilando todo el día y cuidando que ese ganado no eche la lengua a las mieses que tiene a boca. ¿Qué ha sido aquello sino ridiculizar la fiesta de los toros?. No dudo que apuraría todos los equívocos sobre el significado de toro toreado por una mujer a la vista de tanto marido”.
Un siglo después existe la referencia de una linajuda señora de la Corte que “mandó soltar en el jardín de su casa una furiosa ternera y ejecutó y desahogó con ella su robusta afición”, según cuenta José Daza en su libro “Preciso manejo y progresos…del arte del toreo”.
Y en ese mismo siglo, y en el año 1749, salió en la plaza de Antequera a quebrar garrochones una granadina que cuando lo logró con brillantez fue expulsada de la plaza por las gentes del andamio.
En Andalucía frecuentemente la mujer intervenía en acosos y encierros junto a los hombres. Es el caso de doña Antonia Bretendona que en su hacienda picó a varios toros con singular acierto.
Existe el caso curioso de una monja que abandona el convento para dedicarse al toreo. Se trata de la hermosa y bella dama llamada doña María de
Gaucín quien tras actuar por varios años en los ruedos españoles volvió a la paz conventual.
Cuando José Bonaparte ("Pepe Botella") reinó en España, autoriza la actuación pública de las mujeres-torero y aparecen las cuadrillas de la alicantina Francisca Coloma, de la sesentona Martina García y de Dolores Sánchez apodada “La Fragosa” que viste de hombre y con ellos se asiste en su cuadrilla.
En una de las primeras corridas celebradas por su iniciativa se anunció un cartel para el día 28 de julio de 1811 en el que se anunciaba a la rejoneadora Teresa Alonso. El ministro del Interior se niega a conceder la autorización para la actuación con este argumento:
“Las mismas razones porque no se permite a los niños y a los ancianos salir a torear a la plaza, hay para impedírselo a las mujeres; pero sobre todo debe atenderse a las de decencia y decoro público que se violan con semejante espectáculo cuyo influjo en lo moral es manifiesto, según dije a V.S cuando me propuso esta idea”.
Cuando a las cinco de la tarde comienza la corrida, uno de los componentes del cartel, Curro Guillén, de acuerdo con Teresa entrega un memorial a José Bonaparte, que preside la corrida, pidiendo autorización para que pueda actuar Teresita. Bonaparte, consulta al Corregidor si hay precedentes de actuación femenina, al haberlas aunque de muy antiguo, accede a la petición.
También aparece la famosa cuadrilla barcelonesa denominada “Las señoritas toreras” quienes debutaron en el año 1895 y actuaron por espacio de doce años y María Salomé Rodríguez Tripiana apodada “La Reverte”, protagonista del primer caso de travestismo, ya que era un hombre de pelo en pecho llamado Agustín Rodríguez guarda jurado jiennense.
El 2 de julio de 1908 el Ministro de la Gobernación del Gobierno de Maura, a la sazón don Juan de la Cierva promulga una Real Orden que prohíbe la actuación de las mujeres en los ruedos.
El preámbulo de la citada Ley decía: “La opinión pública ha protestado en varias ocasiones contra la práctica que se va introduciendo en las plazas de toros de que algunas mujeres tomen parte en la lidia de reses bravas, y si bien se alega que la ley no lo prohíbe expresamente, el hecho en sí constituye un espectáculo impropio y tan opuesto a la cultura y a todo sentimiento delicado que en ningún caso deben las autoridades gubernativas permitir su celebración como acto que ofende a la moral y a las buenas costumbres”.
Ley en la que seguramente habían influido negativamente las opiniones de los ilustrados antitaurinos tales como Sarmiento, Feijoo, Meléndez Valdés, Cadalso, Jovellanos, etc y de los teólogos y moralistas que no veían con buenos ojos que concurrieran a las corridas entreverados mujeres y hombres y los sociólogos que veían una pérdida de horas de trabajo por la asistencia a las corridas de toros: “ya que la pasión de los españoles por la fiesta hace que pierdan tres días de trabajo por corrida y malbaratan y empeñan su ajuar si no encuentran otro medio de agenciarse dinero para asistir”.
El Artículo 124 del Reglamento Taurino del año 1930 mantenía tal prohibición.

Pero en el año 1934 el Ministro de la Gobernación, Salazar Alonso, dejó sin efecto esta Real Orden, por lo que Juanita Cruz pudo hacer el paseillo en la Monumental de Las Ventas en 1936.
Real Orden que es ratificada por la Ley del 22 de julio de 1961, y derogada más tarde por Ley del 10 de agosto de 1974.
La Ley 56/1961 de 22 de julio reconocía a la mujer los mismos derechos que a los hombres para ejercer toda actividad profesional excepto su participación en la lidia de reses bravas, según recoge el artículo 49 del Reglamento de Espectáculos Taurinos.



Contra esta Ley luchó denodadamente, junto a su abogado José Briones, una torera alicantina de nombre María de los Ángeles Hernández apodada “Ángela” cuya verdadera vocación era el toreo a pie que estaba prohibido en España, pero que ella practicaba en Francia. hasta lograr derogarla por Orden del 10 de agosto de 1974.
En ese mismo año con fecha 15 de septiembre debutó como torero a pie en Jerez de los Caballeros.
Fue lesionada de consideración en muchas ocasiones a lo largo de sus más de 300 novilladas, hasta que tomó la alternativa en México en el año 1979 de manos de Manolo Martínez.

LA MUJER TORERO PROFESIONAL.

En Andalucía las mujeres que se distinguieron por su valor y destreza fueron las de las aristócratas de Jerez de la Frontera junto a las del Ducado de Medina Sidonia. Las primeras, acostumbradas a enmaromar los toros que sacaban a la plaza del Arenal para rejonearlos desde el estribo de sus coches,. Destacó en esta faceta, por su destreza con el rejón, doña Brianda Pavón.
Entre las profesionales hay que destacar a la rejoneadora Francisca García natural de Motril (Granada) que tras haber demostrado sus habilidades en plazas como la de Cádiz, Valencia, Murcia, Granada y otras capitales, fue vetada para actuar en Pamplona. Elevó instancia ante el Ayuntamiento pamplonés en los años 1774 y siguiente, donde hacía constar sus actuaciones en plazas como Tudela y Estella. No logró resultado positivo al encontrar el consistorio indecorosa la petición por su condición femenina y a pesar de estar casada con el banderillero Francisco Gómez que actuaba a las órdenes del torero navarro Matías Serrano.
Poco se podía lograr en aquellos tiempos, que eran peores aún por ser anteriores, a los que nos reflejó Pérez Galdós en su novela “Tristana” donde analiza las tres carreras de la mujer del siglo XIX cuando dice:
“Sólo tres carreras pueden seguir las que visten faldas: o casarse, que carrera es, o el teatro…vamos, ser cómica que es un buen modo de vivir, o…no quiero nombrar lo otro. Figúreselo”.
Como podemos constatar, en un principio la mujer actúa en los ruedos como rejoneadora.
Más tarde los empresarios tratan de inmiscuirla en pantomimas y mojigangas, donde predominan los trajes vistosos que incluso se anuncian de antemano en los carteles. Así un 27 de diciembre de 1818 la rejoneadora Andrea Cazalla sale vestida de sultana y el día 6 de agosto de 1820, Antonia Fernández sale vestida de turca. El traje causó impacto.
Antonia Fernández repite actuación con el mismo traje el 8 de diciembre de 1822 acompañada de Benita Fernández que vestía traje de china.
Con posterioridad las mujeres irrumpen en la suerte de picar toros si bien ataviadas de los trajes regionales de su procedencia como lo demuestra el cartel del 11 de diciembre del año 1836 en el que actúan como picadores: la zaragozana Magdalena García y la valenciana Mariana Duró que no debían hacerlo tan mal ya que cobraron la sustanciosa cifra de 240 reales cada una.
Hay una referencia a Petra Kobloski, como pionera de las cuadrillas femeninas. Un 5 de octubre se presentó en Tarragona y a causa de su escasa preparación taurina crearon un verdadero altercado de orden público que acabó con la cárcel para ellas y el empresario.
En el año 1839 aparece la primera cuadrilla en serio de mujeres toreras dirigida por la alicantina Francisca Coloma y en la que figuraban la asturiana Jorja García y Ramona Castelló.
Para ya el 26 de enero del año 1845 aparecer en Madrid, una importante cuadrilla femenina encabezada por Martina García, que permaneció en los ruedos hasta la edad de 60 años, con las picadoras: Teresa y Magdalena García con trajes regionales castellano y gallego respectivamente y con las banderilleras: Rosa Inard y Manuela Renaud que vestían de aldeana y pasiega respectivamente.
En 1886 aparece Dolores Sánchez “La Fragosa” que es la que por primera vez sale al ruedo vestida con traje masculino y se rodea de una cuadrilla de hombres. Toreó con éxito durante seis años.
Otras toreras famosas de este época fueron: Carmen Lucena “La Garbancera”, “La Frascuela”,La Mazzantina”, Laura López Cívico etc, sin que ninguna de ellas hiciera sombra a "La Fragosa”.
En el día 1 de enero del año 1895 aparece en Barcelona la cuadrilla femenina más importante de todos los tiempos la famosa “Señoritas toreras” adiestradas y puestas en escena por el periodista Mariano Armengol y Castañe “Verduguillo” En esta ocasión lidiaron un becerro.
La docena de muchachas presentadas a Armengol estaban capitaneadas por Julia Carrasco.


Pero el debut serio de esta cuadrilla tuvo lugar en Barcelona el 10 de marzo del año 1895 con tal éxito que se ganaron la repetición de actuación en las fechas del 17 y 24 del mismo mes. De ahí recorrieron las ciudades de Valencia, Cádiz, Jerez de la Frontera, Alicante, Cartagena, Valladolid, Bilbao, Játiva, Castellón, San Sebastián, Logroño, Murcia, Sevilla etc.
La cuadrilla de “Las señoritas toreras” estaba compuesta por:
Matadoras: Dolores Pretil “Lolita”y Providencia Jornaler.
Sobresaliente: Ángela Pagés “Angelita”.
Banderilleras: Encarnación Simó, Rosa Simó, Julia Carrasco, Isabel Jerro, María Pagés, y María Mambea.
· Nota: En la quinta corrida se retiro la espada Providencia Jornaler, siendo sustituida por “Angelina” que continuó hasta el año 1902.
· Posteriormente la cuadrilla se dividió en dos: una de ellas capitaneada por “Pepita” y “Herrerita” y la otra por “Angelita” y “Lolita”(denominada "Cuadrilla de Las Noyas”


Actuaron con enorme éxito en España, Francia, Portugal y América
Los éxitos por espacio de 12 temporadas no pasaron desapercibidos para el diestro “Guerrita” que llegó a comunicar a las empresas taurinas que:
“No torearía en ninguna plaza si un mes antes de él hacerlo actuaba la famosa cuadrilla femenina”.
Se trataba de mujeres con gran valentía como demostraron:
“Angelita” herida en Logroño. A pesar de manar abundante sangre de la herida se negó a entrar en la enfermería.
Lolita”el 19 de julio de 1897 fue herida en Oviedo en la mejilla izquierda y a los doce días reapareció en Huelva.
Otras mujeres toreras de esa época fueron: “Herrerita”, “La Solanita” y “Pepita” que actuaron por Barcelona. En Madrid lo hizo: Ignacia Sánchez “La Guerrita” que finalmente se fue a México. Eugenia Baltes “La Belgicana”. Quienes al lado de Jenara Gómez, Juana Castro, Francisca Gisbert, Juana Calderón “La Frascuela”, Manuela Capilla, Antonia Macho, Josefa Ortega, Francisca Coloma, Benita Fernández y un largo ect, constituyeron el elenco de toreras de esa época, quienes se vieron rodeadas por picadoras como Mariana Curo y banderilleras como Ángela Magdalena y María Aguirre “Charrita Mejicana”





Célebre fue María Salomé Rodríguez Tripiana, “La Reverte” primer caso de travestismo, que llegó a alternar con “Lagartijo” y “Machaquito” y que en la fecha del 11 de noviembre de 1900 mató con enorme éxito un utrero en la plaza de Madrid. Estaba dotada de grandes facultades y con razón pues cuando descubrió su identidad se trataba de un hombre llamado Agustín Rodríguez, quien por despecho reveló su identidad ante la aparición del Real Decreto de 1908 en que La Cierva prohíbe el toreo femenino.
De entre todas destacó Juanita Cruz, quien por nacer cerca de la antigua plaza de toros de Madrid entabló amistad con las hijas de los conserjes y esto le permitió ver todas las corridas que se daban al tiempo que practicar el toreo de salón. Se presentó como novillero en León el 24 de junio de 1932.


El 5 de abril del año 1933 estoqueó dos reses de Gamero Cívico en Cabra alternando con “Bebe Chico” y “Manolete”.
En el año 1935 debuta con picadores en Granada y en el mes de julio se presenta en Vista Alegre, cortando una oreja a un novillo de Pérez Tabernero.
El día 2 de abril de 1936 hace su presentación en la plaza de Las Ventas cortando una oreja a su primer enemigo que era de la ganadería de García Aleas. Al estallar la Guerra civil se va a Venezuela y desde allí como plataforma torea en diversos países americanos, hasta tomar la alternativa el 17 de marzo de 1940 en el Fresnillo (México).
Toreó con “Manolete”, Arruza, “Calesero”, Fermín Espinosa “Armillita” y “Carnicerito de México” quienes la avalaron para poder torear en México.
Falleció en Madrid el 18 de mayo de 1981 a causa de una lesión cardiaca.
Con posterioridad ha habido mujeres importantes en el mundo del toro, como lo fue la chilena Concepción Cintrón Verrill más conocida como Conchita Cintrón a la que no se pudo ver en corridas de a pie por no estar autorizado este toreo a las mujeres. Fue una bellísima y extraordinaria rejoneadora.
Ya en los años de 1975 aparece una torero albaceteña llamada María Isabel Atiénzar Sarría Maribel Atiénzar, que en la temporada siguiente toreó una gran número de festejos al estar incluida en el espectáculo femenino llevado por el empresario Francisco Rodríguez.

Tras formarse debidamente en estos festejos el 10 de abril de 1977 hace su debut con picadores en una novillada de Beca Belmonte donde alterna con dos novilleros. Corta tres orejas y sale a hombros.
El 23 de abril de la temporada siguiente hace su presentación en la plaza madrileña de Vista Alegre alternando con “Miguelín” y Antonio José Galán, escucha dos avisos en el primero y corta una oreja del segundo de los novillos de Manolo González..

Al domingo siguiente en el mismo coso actúa con Joaquín Bernardó y Juan José cortando también otra oreja.
Triunfos en Las Ventas, Barcelona, Valencia, Sevilla. El 28 de noviembre de 1981 toma la alternativa en la plaza mexicana de Machuca.
Tras su vuelta a España en el año 1985 renunció a la alternativa y actuó como novillero.

Quiza la que más altas cotas ha alcanzado como torero haya sido la madrileña Cistina Sánchez Palacios, nacida el 20 de febrero de 1972. Torero de la Escuela Taurina de Madrid que actuó en numerosos festejos sin picadores.

Cristina tomó la alternativa en Nimes (Francia) el 25 de mayo de 1996 de manos de Curro Romero y con José María Manzanares como testigo.Cortó una oreja al toro de su alternativa llamado "Pocabarba" de Alcurrucén.

Las palabras de Curro a Crisitna fueron. "El toreo es caricia y ¿quién mejor para eso que una mujer?.

Según ella misma afirma se fue de los toros: "porque los hombres no querían torear con ella", pero es que Cristina tal vez desconocía el consejo cláscio para los actores que viene a decir: "No trabajar con niños ni aniamles porque estos monopolizan a la atención y eclipsan al resto", lo que traducido al mundo del toro viene a decir que: la mujer torero monopoliza la atención del público y convierte a sus compañeros de terna , en teloneros".

No queremos dejar de citar a la malagueña, afincada en Zaragoza, Mari Paz Vega Jiménez (Mari Paz Vega).

Mari Paz vistió por primera vez el traje de luces en Cariñena (Zaragoza) en 1990. Se presentó con picadores en Fuengirola (Málaga) actuando con Cristina Sánchez y Yolanda Carvajal ante un novillo de Joaquín Buendía al que cortó una oreja.
En el año 1994 triunfó con rotundidad en Zaragoza cortando una oreja en cada uno de sus oponentes que eran de la ganadería de Fermín Bohórquez, convirtiéndose en la primera mujer que salía por la Puerta Grande de una Plaza de Toros de 1ª categoría.
Tomó la alternativa en 1997 en Cáceres de manos de Cristina Sánchez y con Antonio Ferreras como testigo, con lo que se convirtió en la primera mujer alternativada en España.
Finalmente hemos de mencionar a Raquel Sánchez quien el 27 de mayo del 2005 tomó la alternativa en Toledo de manos de Eugenio de Mora y actuando como testigo Manuel Amador.
Actualmente se encuentra por tierras mejicanas. donde está cimentando su carrera taurina al igual que lo ha hecho Mari Paz Vega quien goza de fama en Méjico.
A pesar de las numerosas novilladas de promoción que patrocinan las televisónes autonómicas de momento no incluimos a ninguna de las mujeres toreros que van surgiendo, porque ninguna ha superado los límites establecidos para figurar en este trabajo.
Esperemos lo logren para un futuro.

EN LOS 117 AÑOS DE LA INAUGURACIÓN DE LA PLAZA DE TOROS DEL PASEO ZORRILLA DE VALLADOLID

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor

Había terminado mi trabajo en Medina del Campo donde actuaba como uno de los componentes del Equipo Veterinario de Plaza encargado del reconocimiento de los astados de: un Concurso Nacional de cortes de novillos, una corrida de rejones, una de a pie y de todos los novillos que habían de salir en los encierros y probadillas en la plaza de toros a horas tan intempestivas como pueden ser la 1,00, las 7,00, las 9,30 de la mañana, que hacen larga, por el sueño acumulado, la semana de trabajo veterinario en estas fiestas medinenses.


Y, recordando tiempos antiguos, me encaminé como un aficionado más, a la baranda de los corrales de la plaza de toros del Paseo de Zorrilla con la finalidad de ver los toros que Nuñez del Cuvillo iba a lidiar, y yo iba a poder presenciar, en esa tarde penúltima del ciclo ferial de las Fiestas de San Lorenzo que, este año con buen criterio, el consistorio ha adelantado a los primeros días del mes de septiembre con la finalidad de asegurar una parte importante de lo que representa en la Fiesta de los Toros y en la Feria de Día, cual es el tiempo reinante.

Allí fotografié la corrida y hablé con algún que otro amigo y compañero veterinario que sigue en sus funciones en la plaza quien me enseñó las nuevas instalaciones que han construido en las antiguas dependencias de la, hoy desaparecida, casa del conserje. También departí, mientras tomábamos unos riberas en el bar de la plaza, con los buenos aficionados de siempre que suelen ir a estos eventos con la finalidad de ver al principal protagonista de la fiesta y con ello hacerse una idea “a priori” de lo que puede ser el festejo.

Como cada año, se encontraban allí los miembros de la Federación Taurina de Valladolid velando por los intereses de los aficionados en esa misión encomendada de hacer de “censores” entre ellos y la empresa. Al frente de los mismos el presidente quien me pidió un artículo para esa revista que año tras año edita y en la que escriben las plumas taurinas más importantes del mundo taurino vallisoletano y foráneo.¡Menudo dilema! me planteó el amigo Justo. El problema, para quienes lo hacemos a diario, no es escribir un artículo, es elegir un tema inédito e interesante para los lectores. De ahí que, tras repasar mentalmente lo leído en las revistas anteriores, me decidiera por actualizar, tras su fidedigna constatación, lo referente al lugar donde los protagonistas de la Fiesta en Valladolid, se enfrentan en lucha abierta tratando de demostrar su primacía.

Con toda seguridad que no hay un solo vallisoletano que no haya pasado por sus aledaños y por tanto conozca nuestra Plaza de Toros por fuera. Pero no serán todos los que conozcan la verdadera historia de la misma. Historia que es muy posible desconozcan muchos de los que se califican de "taurinos de pro", como he podido comprobar a través de aquellas veces que, con demasiada superficialidad, se ha tocado el tema en coloquios taurinos.
Y estas circunstancias son las que me han movido a indagar sobre el particular y llegar a las conclusiones fehacientes siguientes:
Fue en la Feria del año 1890 en la que se inauguró el coso del Paseo de Zorrilla. Coso que vino a sustituir al que existía en la Plaza de Fabionelli (después Cuartel de la Guardia Civil) al considerársele como insuficiente a pesar de sus más de 9.000 localidades de aforo. Era éste, un edifico de forma octogonal que fue construido en el año 1833 a base de piedra, ladrillo y madera con fines exclusivos taurinos. Fue inaugurado un año después en corrida con actuaciones de los diestros "Paquiro" y "El Salmantino" si bien cuando perdió su funcionalidad fue habilitado para viviendas.


El coso actual, denominado la Plaza Nueva, fue construido por una entidad denominada "Sociedad Taurina. S.A",quien contó con un capital inicial de 250.000 pesetas que aportaron, no en cantidades iguales, los trece socios a la cabeza de los cuales figuraba D. Santiago Briñas Enciso quien contribuyó con 17.000 pesetas que venía a ser la cantidad media si bien hubo quien aportó solamente 4.000 pesetas mientras que dos socios aportaron 40.000 pesetas. Coso que era y es, una construcción a base de piedra, ladrillo, hierro y madera como materiales componentes, con los que jugó el autor del proyecto don Teodosio Tórres López a la sazón arquitecto provincial. Los constructores fueron don Federico Paradejordi y don Martín Requesens quienes realizaron la obra en el tiempo record de dos años.
Sus cimientos son de mampostería utilizando el sistema tradicional de muros radiales y circulares sobre los que levanta tres pisos. Los asientos son de sillería sobre hormigón hidráulico. Las cubiertas son a dos aguas. En el momento de la inauguración su aforo se cifró en 11.542 espectadores, que posteriormente con una reforma llevada a cabo en las estructuras que habían sufrido deterioro se redujo en unas mil localidades.
La plaza es de propiedad privada con participaciones distintas entre los hijos de don Isidro Ortuño "Jumillano",quien la adquirió el 13 de julio del año 1956 al hacerse con la totalidad de las acciones de la "Sociedad Taurina de Valladolid. S.A" siendo el socio mayoritario Emilio Ortuño si bien el otro accionista es la hermana del diestro casada con el torero Paco Corpas. En algunas ocasiones fue el propio Emilio el empresario de la propiedad si bien desde hace una decena de años suelen alquilarla a grandes trust taurinos.
El boom constructivo también llegó a la plaza de toros, dada su privilegiada ubicación, y por ello se la amputó una parte importante, donde estaban las cuadras y el patio de cuadrillas para dedicar dichos terrenos a la construcción de pisos de lujo, cuyos bajos albergan las nuevas taquillas y parece ser que un local que se dedicará a museo taurino.

Esta modificación ha hecho cambiar la ubicación del patio de cuadrillas y la salida de los diestros al ruedo que ahora lo hacen por lo que antes era la puerta de arrastre, lo que produce, en los primeros momentos confusión de ubicación en los espectadores que recuerdan el funcionamiento antiguo de la plaza.
Se ha arreglado lo que antes era la casa del conserje que ha dado paso a unas oficinas modernas, anexas a las cuales están la sala de "deliberación" post-reconocimientos de presidente y veterinarios de corridas y una amplia sala de juntas.

Tiene una "salita de estar" a la entrada que es donde está sentado Jesús Cortés del Amo, bajo la cabeza de "Aguilillo". Veterinario con más puntuación en el baremo de Especialistas Taurinos del Colegio Veterinario vallisoletano.
La circunferencia total del edificio tiene un diámetro de noventa metros en un polígono de cincuenta lados que alberga el tendido y dos pisos cubiertos, además de un ruedo de cincuenta metros, separado de los espectadores por un callejón de dos metros.



El cartel inaugural decía lo siguiente:

PLAZA DE TOROS DE VALLADOLID.

Ferias y Fiestas de septiembre de 1890.

(Inauguración de la Plaza de Toros).

LAGARTIJO - GUERRITA - ESPARTERO

En ese ciclo ferial los toros lidiados pertenecían a :

Ganaderías

Primera corrida, 6 toros del Marqués de Saltillo.(20 de septiembre de 1890)

Segunda corrida, 6 toros del Conde la Patilla.(23 de septiembre de 1890) (Mano a mano entre Lagartijo y Espartero). Murieron 7 caballos.

Tercera corrida, 6 toros del Duque de Veragua.(24 de septiembre de 1890). (Lagartijo, Espartero y Guerrita).Murieron 11 caballos.

Cuarta corrida, 6 toros de don Faustino Murube.(25 de septiembre de 1890). (Mano a mano entre Lagartijo y Espartero). Murieron 8 caballos.

La corrida inaugural tuvo lugar a las tres y media de la tarde del día 20 de septiembre del año 1890, con lleno absoluto y con el cartel siguiente:


Seis toros del excelentísimo marqués de Saltillo que salieron por el siguiente orden con los nombres:

"Aguilillo", "Zurdito", "Porvaredo", "Vinatero", "Castellano" y "Cristino".


Fueron lidiados por los diestros:


Rafael Molina "Lagartijo".
Manuel García "Espartero".
Rafael Guerra "Guerrita".

Cuyas cuadrillas estaban compuestas por:

Picadores

Manuel Calderón y Juan Rodríguez "El de los gallos" Joaquín Trigo y Manuel Moreno Francisco Fuentes y Antonio Bejarano "Pegote".

Banderilleros

Juan Molina, Antonio Pérez "Ostión", Manuel Antolin, Rafael Martínez "Manene Chico", Julián Sánchez, Antonio García "Morenito", José Malaver, José Roger "Valencia", Miguel Almendro, Ricardo Verduti "Primitivo", Rafael Rodríguez "Mogino", y Antonio Guerra.

Puntilleros

José Torrijos "Pepín", Antonio Ruiz "Sargento", y Joaquín del Río "Alones".

Presidente

Don Jerónimo Marín Gobernador Civil de la provincia.



Así fue la invitación cursada por Consistorio vallisoletano para aistir a la Corrida, que con toros de Carlos Núñez de la "Iruela" se celebró en el año del Centenario de la Plaza.

El primer toro que salió por chiqueros, justo al lado de ese "garigolo" que vemos protegido delosrayos solares por un toldo, y que era el lugar donde estaban los alguaciles encargados de despejar el ruedo y donde retenían hasta la terminación del festejo a los que alteraran el orden en el ruedo) se llamaba "Aguilillo" y era del Marqués de Saltillo.

La primera vara la puso el picador Manuel Calderón quien al año siguiente en un 30 de mayo del año 1891 murió en la plaza de Aranjuez a cuernos del toro "Lumbrero" de Veragua.

El primer par de banderillas a manos de Antonio Pérez "Ostión".

La primera oreja cortada en él, pertenecía al toro llamado "Reposo" de Muruve, y tuvo lugar en la corrida del día 25 de septiembre del 1890. Fue concedida al diestro (entonces sí lo eran) "Espartero" (Manuel García Cuesta), ese sevillano (nacido 18 de enero de 1865 y + 26 de mayo de 1894) al que se debe la célebre frase de: "Más cornadas da el hambre". El mismo que tomó dos veces la alternativa en el lapso de tiempo de 28 días de manos del mismo padrino que no fue otro que el no menos diestro Antonio Carmona "El Gordito". El torero de más valor que ha dado la historia de ahí la frase de: "Tiene más valor que Espartero" y que haciendo gala del mismo murió en Madrid a cuernos del toro miureño "Perdigón" en manos de las asistencias a la vez que lo hacía su oponente. .

El número de varas tomadas por los seis toros fueron cuarenta y tres.

El último toro del día de la inauguración fue devuelto a los corrales por exigencias injustificables, tras haber tomado cinco varas. Al salir por toriles un toro ligero de carnes y astillado, se reanudó la bronca, pero fue finalmente lidiado sin alteración alguna.

Como detalles adicionales diré que:

La inauguración se hizo en la tarde del 20 de septiembre de 1890 a causa de que el diestro Rafael Guerra "Guerrita" tenía compromisos anteriores con la plaza de Madrid y no podía tomar parte en la corrida del día 21.

Los diestros "Lagartijo" y "Guerrita" regalaron a la empresa los atalajes completos de las mulillas de arrastre.

Lo que cobraron los toreros en esa feria fueron:

Lagartijo: 20.000 pesetas por cuatro corridas.
Espartero: 12.000 pesetas por cuatro corridas.
Guerrita: 8.000 pesetas por dos actuaciones.

Los ganaderos por su parte cobraron:
Marqués de Saltillo: 12.000 pesetas.
Conde de la Patilla: 10.500 pesetas.
Duque de Veragua: 12.000 pesetas
Faustino Muruve: 11.250 pesetas.

Los espectadores hubieron de "apoquinar" en taquilla la sustanciosa cifra de tres pesetas por tendido indistinto de sol o sombra para ver el espectáculo que se brindó durante dos horas y cuarto.

Finalmente he de recordar a quien quiera saber más sobre esta joya arquitectónica del estilo "románico del ladrillo" con pinceladas de estilo "neo-mudéjar", que mi padrino de alternativa como escritor taurino y amigo, D. Emilio Casares Herrero tiene una obra titulada Historia de la Plaza de Toros de Valladolid donde trata con toda profundidad el tema y a quien quiero dedicar el artículo, ahora que tras rebasar los noventa años, no puede dedicarse a su pasión que, no es otra que la taurina.
¡Va por usted, Don Emilio!.
¿INVOLUCIÓN EN LAS VENTAS?

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ.-Veterinario y escritor.





"Burganero" fue el 6º de una corrida, engordada ex profeso para Madrid del Puerto de San Lorenzo, quién, a pesar de su mansedumbre descarada, propició el triunfo de Alejandro Talavante en el día de su Confirmación de Alternativa, más a causa de esa operación de marketing a la que todos los medios colaboran, que debido a lo que de mérito hizo ante una afición madrileña que cada día nos tiene más desorientados a quienes por el momento nos tildamos de reconocer lo que debe ser una faena de dos orejas en la considerada como la primera plaza de toros del mundo.
¿No hemos quedado, hasta convertirlo en axioma, que lo verdaderamente difícil es triunfar con un toro bravo?
¡Pues ahí lo tienen! Hubo de ser con un toro manso, de los que no quieren saber nada de quien llega a invadir los terrenos de sus dominios que es el factor estimulante por excelencia del toro de lidia, quien reculando descaradamente hacia las tablas (en vez de huir hacia delante como preconizaron el jesuita Laburu, y los profesores Sanz Egaña y Aparicio para definir la acometividad) alguna que otra vez trató de apartar de su vista, más que de su territorio, a quién a fuerza de pases a medias (faltó el importante tiempo del remate) le hizo hacer pasar a “regañadientes” cerca de su anatomía torera.
Son estos toros mansos, desmotivados de su esencia principal para estar en una plaza de toros, carentes de malas ideas (el del Puerto era un alma de la caridad que no propinó un solo derrote durante toda la faena y que no buscó en ningún momento las zapatillas del coletudo) los fáciles para hurtar la verdad a esa masa lerda (taurinamente hablando) que en los días de expectación ocupa hasta el lleno absoluto las localidades (no en esta ocasión que rozó los 3/4 del aforo) de ese teatro de vanidades y ecos de sociedad en que se convierte la Plaza de Toros de Las Ventas.
Claro que en el ruedo estaban dos toreros jóvenes de calidad contrastada ( "El Juli" y José Mari Manzanares) y el "fenómenos de masas actual", Alejandro Talavante.
La faena acabó donde el mansito salmantino procedente de la tierra de la alquimia brava impuso la ley que su falta de bravura marcó, los terrenos del 6 para finalmente ir a morir a chiqueros que es de donde no debería haber salido.
Algún comentarista de los considerados de “campanillas”, por aquello del nombre del medio en que escriben, tilda la faena de “arriesgada y meritoria”, pero a quienes la televisión nos ofreció la perfección de imágenes con sus distancias, iniciación, recorrido y remate de los muletazos. Los que con posterioridad pudimos colegir a cámara lenta gracias al milagro de las grabaciones en el DDV, vimos con ventaja por nuestra parte, que la faena no fue para tanto.
Las “manoletinas” del epílogo de faena no dejan de ser un pase considerado como un despropósito. Inventado por Pablo Celis (apodo de "El Bombero Torero") tramoyista de un teatro madrileño quien consideró al pase como carente de riesgo una vez arrancado el toro y al que desacreditó Montalvo, jugador del Real Madrid cuando actuó, en este mismo coso de ayer, con motivo del homenaje que mutuamente se dieron El Real Madrid y Vicente Pastor al celebrar sus bodas de oro. En ese acto el defensa merengue, sin haberse puesto nunca delante de un becerro y asesorado sobre la marcha por Domingo Ortega propinó y esculpió seis manoletinas que nos las mejoraría ni el mismísimo "Manolete" en la mayor vejación que pudo darse a éste pase proscrito en tiempos por los aficionados.

El “riesgo” del diestro confirmante solamente existió (más por impericia y defecto de ejecución) en el embroque al no dar salida al astado y que propició afortunadamente sólo el desgarro de la taleguilla y la más que trasera estocada capaz de propiciar una muerte rápida por enorme hemorragia interna al seccionar el gran vaso que es: la aorta abdominal del manso.

El público (que no la afición) no cuestionó al Presidente como cuando Pángua concedió el rabo a Palomo Linares, por conceder las dos orejas que suponen un más que empujón de todo tipo para el confirmante extremeño.

¿Cómo estará la moral de los dos toreros componentes de terna cuando analizaran lo ocurrido este Domingo de Resurrección en las Ventas en un faena a base de redondos (donde el estoque simulado presta la ventajosa ayuda de alargar la pañosa en más de cien centímetros), al ver que mientras uno sube a los cielos los otros (verdaderos figurones del toreo) son cuestionados en sus actuaciones?
Una faena basada en dos tandas de "redondos" y "bernardinas" realizadas a la espera de un toro manso con movilidad, que fue rematada con una estocada defectuosa y por ende de efecto casi fulminante, pero que el Presidente valoró en exceso para la concesión de su oreja postestativa, y que luego la prensa, salvo honrosas y escasísimas excepciones, cacarearon hasta el hastío y llevaron una opinión falsa a los escasos aficionados que no vieron la corrida por televisión de sus acadenas autonómicas.
¡¡Madrid, no es mi Madrid en casi nada y en la cuestión taurina no iba a ser una excepción!

martes, 8 de enero de 2008

LA DEGENERACIÓN DEL PROTAGONISTA DE LA FIESTA.EL TORO

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor.

Los toros desde que nacen hasta que son lidiados en una plaza de toros, requieren muchísimos cuidados de ahí que el precio que se suele pagar por ellos cuando se trata de toros de casta 4/4, no debe parecer excesivo.
Pero claro, el problema es que en muchas ocasiones a los aficionados nos dan “gato por liebre”, en forma de que los toros no son tales ni reúnen las condiciones exigidas para ser lidiados.
No son toros porque no tienen cumplidos los cinco años. Sabemos que aunque el Reglamento contempla la edad de cuatro años para ser considerados como toros, la verdad es que no son toros hasta que no hayan cumplido los CINCO AÑOS. Así lo afirmaba Prieto allá por los años 1963 y así lo afirmamos nosotros en este siglo XXI es decir en el año 2008.
No obstante Hemingway, el mismo que escribió en uno de sus libros sobre nuestra Fiesta más nacional aquello de:
“La plaza de toros de Madrid sigue utilizándose como propaganda de un colosal engaño colectivo” porque según él: “bastaba enviar a ella unos ejemplares cuidadosamente seleccionados para vender a provincias quince corridas malas”.
En ese mismo año, el de 1966, consideraba como toro-toro al toro de cuatro años, coincidiendo con la edad que el Reglamento contemplaba.
El escritor se dio cuenta que los toros suelen tener un cuerno maestro que es el que descubren los banderilleros cuando reciben al toro al comienzo de la salida de chiqueros y el del lado de la oreja que mueven más. En definitiva el cuerno con el que tratan de herir.
Y la verdad es que estamos de acuerdo con él en la primera matización, pues ahora en el 2008 ocurre un poco de lo mismo, pero de ninguna manera podemos estar de acuerdo, a pesar de estar admitido por todos los estamentos reguladores de la Fiesta de la Corrida de Toros, que el toro-toro sea el cuatreño.
Prieto como autor de su Tratado de Ganado Vacuno llegó a calificar a los bóvidos según su edad en:

Añojos: los de un año.
Erales: los de dos años.
Utreros: los de tres años.
Cuatreños: los de cuatro años.
Toros: los de cinco años.

A la vista de lo anterior podemos afirmar que lo que ahora se lidian en la mayoría de nuestras plazas de toros no son toros auténticos
Los carteles mienten al anunciar toros cuando verdaderamente no lo son. Lo mismo hacen los ganaderos que venden como tal animales que no son verdaderamente toros. Mienten las empresas que como toros nos los venden. Pero generan mucho dinero que algunos linces se llevan con el permiso y aquiescencia de la autoridad competente, que actúa de cómplice en el engaño.
El toro si verdaderamente fuera todo un toro – toro, no sería caro por mucho que se pidiera por él, pero el problema estriba en que la mayoría no son toros sino utreros adelantados y en este caso los ganaderos se han beneficiado de lo que han ahorrado durante esos dos años en que no estuvieron en su finca, al ser lidiados antes de lo que debían.
Y cuando el toro es un verdadero toro con su edad debe reunir las siguientes características que también Prieto enumeró y que ha sido la mejor definición que nunca se hizo de un toro de lidia, vean:
“Cabeza medianamente voluminosa; ancho el testuz; ojo saliente, vivo, grande y brillante, morro u hocico, fino ,húmedo y elástico; cuernos bien colocados, ni muy bajos ni muy altos, ni estrechos ni anchos en demasía, de color verdinegro y nunca blanquecinos; oreja pequeña, cuello flexible y n o muy prolongado, coincidiendo con una cabeza bien puesta; pecho no muy ancho y profundo; vientre recogido; ancas ligeramente elevadas; dorso como afilado, pero lleno; lomos rectos, cola alta y prolongada hasta pasar los corvejones; extremidades anteriores, rectas y finas; extremidades posteriores, casi rectas; corvejones bien pronunciados; cuartillas de los cuatro remos, más bien largas que cortas; pezuñas recogidas, bien hendidas, elásticas y del color de los cuernos ó negras; aplomos excelentes.
La coloración de la capa o piel varía, pero es signo de buena raza ó sub-raza la persistencia del color de pelo en las reses de una misma ganadería; por lo menos el fondo de la capa igual, aún cuando varíen los matices; los órganos de la generación aparecerán normalmente constituidos y bien desarrollados. La piel será fina y el pelo sentado y brillante lo que se distingue cuando el sol lo ilumina por completo; la dentadura, sana y blanca; los movimientos , rápidos, enérgicos, muy desenvueltos; los órganos de los sentidos, muy desarrollados.
La vista de las reses bravas ha de ser buena, y los ojos dotados de una gran movilidad, de modo que el toro, como la vaca, reflejen en su mirada las intenciones que guarda su gran instinto, por la transparencia y limpidez de la visión; el oído, fino y desarrollado perfectamente; el olfato también muy fino y bien determinado, bajo el punto de vista anatómico - fisiológico; la boca siempre húmeda, limpia la lengua, rosácea la mucosa de la boca, y lo mismo las encías”
¡Ojo al dato!
Los veterinarios cuando vean que el toro no reúna las condiciones anteriores lo desecharán en el reconocimiento y así darán un paso importante en la reivindicación de la Fiesta.
Pues lo que los aficionados no deben consentir son esas capeas de monas, caracoles, grillos, cucarachas y otros insectos como alguien los denominó algún día.
Con la comercialización de los ganaderos se ha llegado a que estos en su afán de ganar dinero para poder vivir desahogadamente de la ganadería venden por toros cuatreños corriendo mucho la romana a utreros adelantados poniéndola en el fiel.
Estos animalitos son bastos, flacos, cabezones, mal armados, panzudos, de inmensa pezuña, de ojos mortecinos, carentes de vigor, y acometividad.
¿De donde dimana esta especie de toros? De que la codicia de los ganaderos les ha llevado a desentenderse de una tienta veraz, de una selección sin condicionantes toreros, pensando nada más que en vender toda la camada a precios desorbitados saltándose a la torera los reglamentos que todo lo aguantan, defraudando a la afición con la colaboración de las empresas ante la mirada inoperante de la autoridad competente que deja que cada cual haga su santa voluntad siempre que el perjudicado sea el pagano de todo que no es otro que el público asistente.
De continuar esta involución no me extrañaría que pronto veamos lidiar como toros a erales, pues las exigencias de los toreros -cada vez más miedosos- van en aumento de manera alarmante.
El toro con cinco años es portador de “saber” y “pujanza” porque “conoce perfectamente sus deberes y por ende emplea debidamente sus órganos de ataque”
¿Qué los toros tienen memoria? No cabe la menor duda, por eso cuando un toro da una cornada, tratará de repetirla. Y por la misma razón cuando el toro ha ido una vez al caballo y se ha encontrado con el peto protector (que le impide herir y sentir en la parte más sensible de sus pitones el calor de la sangre dimanada de la cornada) y con la puya que le ha hecho daño de verdad, es muy normal que se niegue a continuar el juego, por mucha bravura que tenga y mucha casta que atesore.

lunes, 7 de enero de 2008

LA REVOLUCCIÓN DEL REJONEO.

LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor


Han de partir de la base que quien estas líneas escribe piensa que: "entre aficionados antiguos y modernos hay diferencias de gusto, sensibilidad, época, materia y objeto”. Y sigue pensando que “en los antiguos lo esencial era el toro, mientras que los modernos abogan por el torero”. Pero en cualquier caso “ambos son necesarios”.
Pues bien, con estos preceptos bien sentados, voy a tratar de desarrollar un tema que me preocupa últimamente y que no es otro que el del REJONEO.
Este surgió como consecuencia de que al acabar las cruzadas los caballeros cambiaron de arma. Sí, como suena. La lanza que tantos sarracenos había ensartado fue sustituida por el rejón encargado de herir a los toros que se encargaban, con su rejoneo, de mantener en perfecto estado de forma a dichos guerreros por si tenían que seguir peleando contra el morisco invasor.
Y tras enfrentarse a animales como zorros o jabalíes optaron, en su afán de aumentar el riesgo al máximo, por rejonear a los toros bravos que en vez de huir atacaban al sentirse acosados y heridos con mucho más poderío y peligro.
Pero estos caballeros hubieron de dejar paso al toreo de a pie, acuciados porque “ese menester no era del agrado de la esposa de ese rey que heredamos de Francia tras la paz de Utrech”, y casi se olvidaron de alancear toros en las plazas mayores de las ciudades. No obstante les quedó ese “resquemor” de actuar en las plazas rejoneando toros bravos para enseñar a los públicos de la ciudad las faenas que se hacían en el campo con el caballo como medio único e ideal para faenar a los toros.
Y por ello se llevó el rejoneo a los cosos y allí, ante la limitación de espacio, era obligado hacer una especie de lidia que fuera desgastando al burel para permitir el acercamiento al mismo, del caballo y montura, con la finalidad de aportar una expresión de arte.
Hasta ahí todo perfecto, pero llegó la revolución del rejoneo que trató de hacer lucir al caballo por encima de la ejecución de las suertes de colocación de rejoncillos de castigo, farpas, banderillas y rejón de muerte. A partir de ese momento resultó difícil ver a rejoneadores que al galope corto de sus corceles encelaran y templaran al toro basándose en abaniqueo “de arriba abajo” con esa cola amputada o recogida graciosamente, de sus jacas toreras.


Posiblemente el recién retirado Javier Buendía no llegaría, en estos momentos, de manera intensa más que a verdaderos aficionados con sus caballos domados a la “vaquera” y que con esa difícil facilidad “andaban más que corrían” delante de la cara del toro en un trote corto, recogido, redondo, acompasado y medido. Todo era lentitud y templanza en la lidia, sin sofocar y menos quebrantar a sus “fieles brutos” en ese rejoneo de sabor campero, donde el caballo es juzgado por los entendidos en “como va”, “como entra”, “como pone sus orejas”, “sus protestas” o por el contrario “su fidelidad de respuesta” a las riendas o piernas de quien lo monta.
Lo que prima ahora, es ver la torería de los caballos domados no para las faenas camperas sino para “numeritos circenses” adaptados al rejoneo no como complemento sino más bien como fundamento. Y, es que este público festivo se enerva cuando el caballo se aleja del toro a “galope tendido” hasta la máxima distancia que las tablas permiten, para, tras realizar una “empinada” seguida de una “pirueta” volver hacia el toro a velocidad del rayo y en un quiebro visto y no visto clavar con mayor o menor acierto.

En estos tiempos, rejoneadores de la talla del cordobés Antonio Cañero, del jerezano, Álvaro Domecq y Díez e incluso la amazona Conchita Cintrón, la llamada “Rosa de Cuzco” difícilmente calarían en estos nuevos aficionados que alucinan ante estos caballos actuales domados en el sentido de dar espectáculo ante toros suavones, carentes de genio y por ende de embestidas descompuestas e imprevisibles.. No son caballos domados para faenas camperas sino en la “alta escuela” para andar de lado y mirar de continuo al toro mientras huyen de él toreándole con su tercio anterior para acabar rematando con la grupa.
Todo muy bonito, muy espectacular, pero apartándose un tanto del rejoneo clásico a quien los libros de jineta definen como “poner rejones en lo alto del toro cuando las astas de este estaban a la altura del estribo tras haber dado el pecho en el embroque”. ¡Eso es rejonear!.
Pero como hoy los tiempos son otros, se puede dar ( no sin éxito) una corrida de seis toros con diferentes números de rejoneadores. Distintas formas a aquellas en que un rejoneador iba por delante de la corrida a pie. Tiempos que van desde Cañero a Alvaro Domecq, pasando por los portugueses Simao da Veiga o Joao Nuncio.
Hubo una primera revolución llevada a cabo por Angel Peralta quien con su rejoneo espectacular colocó a su hermano Rafael de pareja y propició que se les unieran otra nueva pareja formada por Alvarito Domecq y José Manuel Lupi, quienes constituyeron una nueva modalidad de toreo por “colleras”, donde cada rejoneador lidiaba un toro en solitario y luego los dos restantes, hasta seis, por parejas.
Es un bonito espectáculo que además cumple una misión económica importante como es la poder lidiar toros que por sus defensas deterioradas o por su falta de casta, no pasarían el “fielato” de corridas convencionales de a pie.


Ahora nos gusta ver a caballos de la cuadra de Pablo Hermoso de Mendoza como “Cagancho” en sus pasadas espectaculares y toreras ante la cara del toro o a su compañero “Mariachi” quien a pesar de su capa baya es muy torero y valiente o a ese “Zurbarán” de Joao Moura que borda el recorte para esas banderillas al cambio.
No pudimos ver a pesar de nuestra edad a esa elegante, ágil, ligera, elástica y armoniosa jaca llamada “Bordo” con la que Antonio Cañero esperaba a la salida de chiqueros a aquellos toros que galopaban apretando los riñones mientras sacudían el polvo de sus grupas, en una difícil suerte de la que salía milagrosamente indemne a causa de ese salto de cinco metros antes de emprender raudo galope precedido de arreón. La misma que tensa ante el toro vivo se relajaba hasta casi rayar el desmadejamiento cuando intuía que el toro estaba herido de muerte.
¡Cañero!. Rejoneador que a veces echaba el pie a tierra y toreaba con la manta que tomaba del borren delantero de su silla campera antes de cuadrar a sus toros para matarlos de un volapié.
Tampoco a la jaca “Esplendida” de D. Alvaro Domecq que tuvo la gloria de dar nombre a la barriada que el caballero jerezano construyó para sus obreros en Jerez. La misma que en la escultura colocada encima de su tumba en el jardín de la casa de D. Álvaro en Jerez, tenía el epitafio que rezaba:"Esplendida en el campo, en la plaza y en el recuerdo".
Pero si vimos a “Opus” ese torero y espectacular caballo de Alvarito Domecq que con sus crines al viento parecía volar ante los toros.
Y al “cuarto de milla” colombiano que Vidrié bautizó con el nombre de “JB” y que ha sido el caballo que recibió la mayor ovación que la afición de las Ventas ha dispensado a caballo alguno tras los dos quiebros que de salida propinó a un toro a la salida de chiqueros para ponerle un rejoncillo en todo lo alto.
Y también quiero recordar al madrileño Gregorio Moreno Pidal que revolucionó el rejoneo al actuar con toros en puntas en medio de un toreo espectacular como era el poner banderillas a dos manos sin cabezada. Quizá demasiado riesgo para el “toreo a caballo” que ahora se practica.
La "Encefalitis espongiforme bovina" conocida vulgarmente con el nombre de "Enfermedad de las vacas locas" tuvo una importancia relevante en el mundo del toro bravo al decretar la Comunidad Económica Europea como medida de erradicación el sacrificio de todos los animales existentes en la explotación donde hubiera aparecido la enfermedad.
Esto podía ser el fín de la ganadería brava de ahí que se tratara de salvarla por todos los medios que los ganaderos tuvieran a su alcance.
Decretaron una huelga que....
En fin lean lo que escribí en aquellos días.
¡Va por ustedes!
UNA HUELGA TAURINA QUE NUNCA SE LLEVÓ A EFECTO.

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ Veterinario y Autor del Proyecto
del Centro Tecnológico del Toro de Lidia de la Junta de Castilla y León.

“Lo que no pue sé. No pue sé y además es imposible”. Esta es una frase que Rafael “El Gallo” solía pronunciar tras sus faenas inconclusas . Y viene al pelo ante esta “huelga relámpago” que duró lo que un suspiro y que por ello no dio tiempo a la publicación del artículo al que no he querido quitar nada de lo que mi mente me dictó en el momento de leer el anuncio de la misma.

Secuencia de la E.E.B (Encefalitis Espongiforme Bovina).
Año 1982: Prusiner descubre el prión.
Año 1986: Al aparecer casos de E.E.B en Inglaterra, la Comunidad Europea advierte a todos sus miembros del peligro que supone las harinas de carne, como posibles portadoras del prión, en la alimentación del ganado vacuno.
Los países europeos (entre ellos España) se “saltan a la torera” la advertencia y siguen alimentando a los animales con harinas de carne, muchas de ellas, para mas INRI, importadas de Inglaterra que no desdeño sus intereses económicos.
Año 2000. Aparecen los primeros casos en ganado lechero en España. Dado que la normativa de la C.E, obligaba a sacrificar todas las reses de la explotación en que hubiera aparecido un positivo, comenzó a temblar el mundo del ganado bravo.

¡Había que proteger a toda costa la cabaña brava española!, única en el mundo y sustentadora de: una tradición, muchas familias, a la vez que generadora de unos 200.000.000.000 de pesetas por temporada.
Y alguna mente pensante, con gran clarividencia del holocausto bravo que podía derivarse ,eximió a esta raza de la comprometedora prueba de los test prionic postmortem. ¿Como?. De la única manera posible: no llevando a los toros muertos en lidia a la cadena alimenticia, sino incinerándolos sin más.
Además se consiguió, puesto que eran incinerados como si de positivos se tratare, que se acogieran a las indemnizaciones de sacrificio e incineración, hasta que llegara una fecha tope marcada como el día 1 de julio del 2001.¡La jugada había sido de pleno!.
Pero el tiempo pasa muy deprisa y llegado el día 1 de julio la C.E retiró las ayudas de incineración, fijadas en 56.000 pesetas por animal, al tiempo que entraba en vigor la Orden de 29 de junio del 2001 del Ministerio de Sanidad prohibiendo la comercialización de la carne de animales muertos en el ruedo tras la lidia puesto que “el descabello y la puntilla pueden ser instrumentos de diseminación de priones al actuar sobre el máximo reservorio de estos, cual es el bulbo raquídeo” (sic) como lo corroboran las medidas, preconizadas por un grupo de expertos, para llevarse a efecto en los desolladeros de las plazas por aquellos que, a partir de ahora, hayan de manipular las canales de los toros muertos en lidia ( uso de máscaras protectoras de el rostro, de guantes con mallas de acero etc etc).
Y ante esta falsa “hecatombe económica” únicamente repercutible en los festejos populares - el precio de una res de lidia para consumo viene a representar unas 75.000 pesetas más 56.000 pesetas de incineración, en total unas 130.000 pesetas por animal que a razón de 6 animales por festejo dan un montante de 780.000 pesetas- la gente del mundo del toro, no los “pesos pesados”, se ha movilizado, han hablado, y han fijado como el 24 de julio el día H para la huelga de los profesionales de este sector.
¡Ultimatum dado a la Administración! por los componentes de una reunión - en la que estuvieron muchos que nada pueden aportar y faltaron otros que sí podían fijar posiciones -, en el caso que el organismo estatal no de soluciones a la venta de la carne del toro de lidia para el consumo humano, prohibida por la UE, para los animales muertos a estoque.
Y la gente de a pie dice: “Bueno, y a mí que me importa que no se celebren corridas de toros” .”Son ellos, lo que juegan con sus intereses”.
Hasta ahora, habían sido inteligentes al no forzar el motor y evitar con ello que se “gripara”.

¡Tranquilidad!. Que lo que hay que hacer es tratar de que, lo que ahora ha dejado de subvencionar la Administración, se reparta proporcionalmente entre todos los que forman parte de la Fiesta (empresarios, ganaderos, toreros en general y público asistente) antes que poner en un brete al Estado y obligarle a que ponga en marcha sus normativas legales.
Estoy más que convencido que se solucionará el problema ya que perder los cerca de 200.000.000.000 de pesetas por temporada no interesa a nadie de los implicados en el reparto de beneficios.
A la reunión “acudieron matadores de toros tales como “El Juli” y Abellán”(sic). Pues muy bien. ¿Creen que estos chavales pueden aportar soluciones para arreglar un tema como este?. ¿Creen que el “Juli” haría la huelga por “motus propio” con los enormes honorarios que cobra por festejo?. ¿Por qué no secundó a sus dos compañeros cuando estos se plantaron ante los abusos televisivos?. Le han utilizado para “salir en la foto” y tratar de influir en la opinión de los que desconocen las verdaderas causas del complicado tema.
También ”acudieron ganaderos como Eduardo Miura”(sic). Pues muy bien. ¿Creen que, en la actualidad, es el ganadero más representativo?. Cierto que es quien más arrobas de carne aporta por corrida lidiada, pero... ni es quién más lidia, ni quién más cobra por corrida, ni quien más bravura aporta a la Fiesta. Total que...??.
No podía faltar el Presidente de la Unión de Criadores de Toros de Lidia que está bien que presente sus reivindicaciones, ni los empresarios que son los que verdaderamente se sienten “agredidos” al ver disminuidas sus ganancias. Banderilleros y mozos de espadas no dejaron de asistir ya que pueden quedarse sin el jornal durante el tiempo que dure la inconsistente huelga.
Pero ante todo ¿qué se pleitea?. Una reivindicación económica que la Administración considera no viable por ser lesiva y perjudicial para el resto de los españoles. Vean sino:
“La Fiesta de los toros es un espectáculo que gusta a la mayoría del pueblo español. Por eso, en la época estival casi todos los pueblos incluyen en sus fiestas patronales la corrida de toros que va desde un encierro, hasta una corrida de toros convencional, pasando por toros enmaromados, vaquillas, capeas etc etc.
Todos estos festejos los organiza un empresario que ha de ajustarse a una subvención que los propios ayuntamientos le proporcionan.
Después, como negocio que es, puede ocurrir que acuda mucho público y gane dinero que va a engrosar sus arcas o que el factor tiempo o el no acierto con las preferencias del público, le proporcionen pérdidas que como es natural se sumarán a su debe.
¡Así de fácil!. Lo que no es de rigor es que si pierde dinero se lo tenga que reponer la Administración pues, salvo en las multinacionales que se sepa, el empresario de cualquier actividad se la juega en cada negocio”.
Se habló de Francia quien al parecer ha solucionado el problema congelando los canales de los toros muertos en los festejos en espera de que aparezca un test fiable para que los que no den positivo puedan entrar en la cadena alimentaria. Muy bien, la única pega que se me ocurre es que en Francia el número de festejos es un “puñadito de arena” comparado con la playa arenosa que representa el número de festejos celebrados en España, que hace se carezca en nuestro país de la infraestructura necesaria para llevar a efecto esta congelación masiva.
Se habló también de Portugal, donde las indemnizaciones que aquí se disfrutaban siguen en vigor cuando allí no tienen necesidad de nada de este tipo, pues como los animales no se matan a estoque, sería factible que los ganaderos se queden tras el festejo con sus toros, les mantengan en sus fincas el tiempo necesario hasta que los test en vivo se descubran y así se ahorraría la administración el dinero de las subvenciones y de la incineración. Lo cual suena a utopía.
Se habló de la tercera solución: consumir la carne sin hacer el test prionic por eso de que “el ganado de lidia no reune demasiados riesgos de padecer la E.E.B” (sic), según se permite declarar un veterinario-ganadero. Solemne barbaridad en boca de un científico que debería conocer el riesgo priónico. Además, demuestra muy poca humanidad, pues con el solo hecho de que haya un mínimo riesgo es suficiente para no plantear la cuestión.
Lo ocurrido en la Comunidad Extremeña, "saltándose a la torera" la normativa sanitaria, lo considero tercermundista. Claro que luego cuando, Dios no lo quiera, aparezcan casos de enfermedad en los humanos, correrán los responsables del desastre a pedir responsabilidades a quien en ese momento desempeñe la cartera del Ministerio de Sanidad, pues a la señora Villalobos está visto que le han puesto los puntos desde hace tiempo.
Analizando a los ganaderos, creo que con las subvenciones han hecho más que el agosto antes de que este llegue y aun carente de espectáculos, pues no solo han cobrado por animales lidiados sino por las madres que les parieron. Cuidado con las peticiones viciosas no sea que la Administración comience a enterarse y comience a revisar concienzudamente el número de animales, de todo tipo, subvencionados.
Interesante la exigencia del Ministerio único, como rector del mundo del espectáculo taurino. Ojo que ese ministerio al crearse, por lógica ha de actualizarse. Legislará y hará cumplir lo legislado que ha de incluir, sanidad, registro de nacimientos, revisión de contratos: tanto de empresarios; como de ganaderos; como de matadores; como de sanciones por transgresiones del reglamento etc etc etc.
Acuérdense del refrán que para hacerle digno de finalizar el artículo cambio el contenido por: “No remuevan los estercoleros ya que...”.

EL HOMENAJE A "CAGANCHO"

LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor.


Cuando Carlos Darwin emitió su “teoría de la evolución de las especies”, probablemente no se podía imaginar que el Hyrachoterium sería, con el paso del tiempo, el precursor del caballo Tampoco que el “noble bruto” se convertiría en un amigo del hombre a la vez que en su colaborador más activo en diversas actividades. Pero el transcurrir de la vida, hizo realidad todas esas hipótesis.
El equino más bello y noble, le ayudó a ganar batallas, carreras, raid, domeñar bravuras incontroladas de toros –aún a costa de sacrificar su vida- lucirse como jinete en acontecimientos de todo tipo, e incluso disminuir el riesgo de enfrentarse a un toro bravo desde la atalaya de la silla colocada sobre sus costillares, contribuyendo con su instinto, valor, torería y, siempre con SUMISIÓN, CONFIANZA y OBEDIENCIA.
Por todo ello han sido respetados y admirados por todos sin excepción. Reyes, guerreros, concursistas, bandoleros, y trabajadores de a caballo han rendido culto a su inseparable amigo quien les facilitaba sus labores en una entrega sin paliativos.
Y en cuanto a nuestro mundo del toro se refiere, ¿qué hacer sin un buen caballo en el apartado y ahijado de reses? o ¿en un encierro? O tal vez ¿en esa lucha sin cuartel por hacer “entrar en razón" a un toro desmandado?.
Animal absolutamente necesario para todas estas faenas, para picar a los toros en las corridas así como para practicar con ellos la suerte del rejoneo.
De ahí que no comprenda por qué más allá de nuestras fronteras alguien cuestione el que un “amo agradecido” (léase Pablo Hermoso de Mendoza) debido a su oficio de rejoneador, quiera rendir homenaje público, -de la única manera que puede hacerlo: “ir entregando manojitos de pelos de la crinera”-, de su amigo y colaborador “Cagancho” (ese caballo negro, calzado y elegante), en sus ultimas actuaciones antes de su despedida definitiva en reconocimiento a sus muchos méritos derivados de su torería, valor y sumisión al jinete. Pues CANGANCHO ha sido parte importante en la consideración de PABLO HERMOSO DE MENDOZA como figurón del rejoneo. Tandem CAGANCHO-HERMOSO o HERMOSO-CAGANCHO que “tanto monta, monta tanto”, como en su día lo fue Espléndida para D. Álvaro Domecq.
Por aquí, señor anónimo “escribidor”, no sé si por faltarle la valentía que Cagancho atesora a dosis inconmensurables, no consideramos como signo de ordinariez y menos de grosería lo hecho por el navarro Pablo y lo de “guachafería” no lo analizaremos por no conocer el significado. De todas formas no es usted sólo el culpable de su inconsecuente escrito sino el director de ese diario “El Comercio” que tal vez vea demasiado “comercialismo” en todo.
De esa desafortunada frase de “cosido a cornadas por la impericia de su jinete por arrimarse mucho” ,solo le diré una cosa:

“La fama no se gana con impericia ni rejoneando por e-mail”

Quienes hemos tenido la suerte de colaborar en ciertas ocasiones a que la vida de un “caballo amigo” no se fuera por cornada o “cólico” intempestiva, y hemos observado sus caras angustiadas por el dolor contenido y esas otras, de agradecimiento, cuando han comprendido el éxito de nuestra actuación, no podemos por menos de enervarnos al tiempo que sublevarnos por esas líneas que, alguien sin sensibilidad, ha tenido la osadía de escribir vislumbrando motivos parahumanos que nada nos interesan.
Cierto que otros grandes rejoneadores han apartado a sus caballos estrellas sin despedidas, sino que simplemente les han soltado libremente en sus prados para que, hasta que llegue el final de sus días, puedan “disfrutar de la libertad y el descanso”, merecidos. Pero…los tiempos cambian y las personas tienen distintas formas de “agradecer los servicios prestados”, de la misma manera que, cada uno de los que tenemos la osadía de escribir, a veces “metemos la pata hasta el corvejón” y perdone que sea tan hortera con el empleo de este término que es semejante al del titulo de su artículo: ”De Ripley en la Maestranza, cortan “coleta” a un caballo”.
De lo que si puede estar seguro, es que "Cagancho" el caballo estrella de la cuadra de Hermoso de Mendoza gozará de todos los parabienes de ahora en adelante dedicándose a dar hijos toreros como él y a vivir a "cuerpo de Rey" los años que la vida le depare, porque Pablo Hermoso de Mendoza es un caballero dentro y fuera de los ruedos.


¿POR QUÉ TANTA PRECIPITACIÓN?

LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor.

Cuando surge un chaval con “maneras” y además demuestra ganas de “ser alguien” en esto de los toros, de inmediato los “cazatalentos taurinos” (profesión de casi ancestral raigambre), se movilizan, despliegan sus redes y comienzan una carrera “contra reloj” por catapultar a una figura en ciernes. Parece que quisieran emular al olé corto que el público de la Maestranza exhala, al únísolo de sus gargantas, cuando los pases artísticos se suceden con cadencia, hondura y ligazón como piezas integrantes de una gran faena.

¡Prepárate “coletudo”, que ya no te van a dejar “ni a sol ni a sombra”!. Estarán contigo a todas horas “comiéndote el coco” en una estrategia perfectamente orquestada para que no recapacites y puedas pensar en otra cosa que no sea el novillo, los tentaderos, matar toros defectuosos a puerta cerrada, vacas de siete años, y en definitiva a triunfar cuanto “antes mejor” y recuperar así lo más “pronto posible” (nuevamente las prisas) el “peculio adelantado” con creces seguramente, sin importarles lo más mínimo que al exponerte a tanto “trajín” horas antes de una fecha decisiva en tu carrera, pueda acabar –por mor de esos imponderables que el caprichoso destino depara a veces por forzarle – en un “pis pás” con el diamante que para ellos en este momento representas.
Cualquier golpecito, pisotón o cornada (que también es posible), puede acabar con la actuación puntual ( y por ende clave) para tu futuro taurino.
No me vale esa frase tan manida de: “hay que estar en novillero” refiriéndose a que hay que arriesgar al máximo, en vez de inculcar el arte y las cosas tranquilas y bien hechas. ¡¡Cuantos se han quedado en la “estacada” por cornada intempestiva de becerra cuasi afeitada que impidió la actuación en el día H!!.
Señores “ponedores” ( ansiosos de proyección social) y “merodeadores” (que viven de asesorar a los anteriores), ¿por qué no leen un poco la vida de los antiguos matadores para ver como se iban curtiendo en su oficio a lo largo de años de observación y aprendizaje a la vera de maestros consagrados, por expertos, hasta que consideraban que el alumno estaba preparado para concederle el honor de estoquear un toro como medio espada?.
Lo mismito que ahora, en que el aprendizaje se ha convertido en una especie de “lucha sin cuartel” por ver quien llega antes a la alternativa, sin recapacitar en que una “portagayola” o presentación precipitada en plaza importante, pueda dar “al traste” con ilusiones, la mayor parte de las veces, concebidas sobre “nubes de humo”.
Un consejo de persona mayor, ¡vayan despacito!, que el toreo no quiere prisas, sino regularidad sin pausas. Y llévenlo a la práctica ustedes que son los que programan el chip del neófito torero, Hagan caso al “Faraón de Camas” quien no se cansaba de repetir lo de: “en la vida es necesario ir despacito hasta para sembrar melones y limpiar las vacas….” Luego, ¿Cómo no se va a ir despacio para torear?. Si la ¡lentitud y la cadencia son los pilares del arte!.
Por precipitarse a veces no se caza, ya que la “presa puede levantar el vuelo al avisarla” y; o bien “atorarse” y dejar mucho que desear en sus actuaciones, o “cambiar de asentamiento” cuando las loas dedicadas le han hecho “creerse un semidios” o finalmente perder la inconsciencia propiciada cuando ”la sangre del valiente sale en cantidad por las heridas y se queda con la de los cobardes” como alguien dijo.
Consecuencia: que se perdió el diamante sin llegar a convertirse (mediante tallado y pulido) en brillante que es el sueño de todo apoderado. Pero… ¡Qué más da!, si hay muchos chavales en las escuelas taurinas que “apuntan cositas” y están dispuestos (contando con la aquiescencia de sus padres) a “jugársela” con tal de ser figura en esto que llamamos toreo.

domingo, 6 de enero de 2008

INAUGURACION DEL NUEVO DOMICILIO SOCIAL DE LA PEÑA TAURINA MANUEL ESCRIBANO EN TARIFA

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ.

He querido traer a mi blog, aunque con cerca de dos años de retraso, lo que escribí en su día, sobre esta inauguración que marcó un hito en nuestra heroica ciudad de Guzmán “El Bueno”.
¡Va por ustedes!
Por fin el día 11 de abril del 2006 los socios de la Peña Cultural y Taurina Manuel Escribano de nuestra ciudad vieron cumplida su primera etapa: tener un domicilio social estable donde poder reunirse para intercambiar ideas que lleven a la realización de eventos, tanto culturales como lúdicos, encaminados, no sólo a estimular al torero titular, sino a ensalzar el nombre de Tarifa por todo el mundo a través del arte taurino.
Estamos a la espera de que se cumpla la otra etapa: el triunfo de nuestro torero de forma rotunda como nos hizo concebir tras la exitosa toma de alternativa.
Pero…¡La vida de un torero como la de cualquier ser humano, pasa por momentos puntuales que son los que marcan su futuro!.

Lo que comprenden perfectamente los socios de esta Peña, que están en todo momento con su ídolo y no escatimarán esfuerzos para acompañarle allí donde toreé infundiéndole los animos que precise para salir adelante en esta difícil profesión, contentos por los progresos que Manuel está experimentando en cada corrida toreada.


No han faltado a ninguna de sus corridas cuando se han celebrado dentro del territorio nacional, llenado el autocar fletado al efecto.
Manuel se jugó, no sólo la temporada sino el futuro inmediato, en esa corrida que con ganado del Conde de la Maza, se vio en la obligación de torear ese 26 de mayo del año 2005 en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla.
De nada sirvió el recibir a sus oponentes a portagayola. Ese lance de dificultad extrema y más en una plaza de toros como la Maestranza donde el callejón de salida de chuiqueros es tan amplio como un hangar. Y si encima el cornúpeta se para antes de llegar al embroque la consecución del lance se convierte en imposible y con evidente riesgo de cornada.

En ese Corpus la suerte “le vino de espaldas” al ser pisado en un lance por los 592 kilos de ese toro burraco nº 55 quien al disminuirle sus facultades físicas se fue al desolladero con las orejas puestas, cuando de haberlas dejado en el albero de la plaza maestrante se hubiera convertido en un “toro de cortijo”como lo fue su hermano de camada que, con una mejor condición, le tocó en suerte a su compañero de terna Salvador Cortés, quien merced a una oreja dadivosa concedida en su ciudad de nacimiento, se catapultó a la fama que le ha llevado a estar, tanto esa temporada como la presente, en los carteles de las ferias importantes.
¡Salvador gozó del momento puntual, mientras a Manuel le pasó de lejos!.

De nada sirvieron esos magníficos y expuestos pares de banderillas de máxima exposición y esos naturales de quietud y remate justo delante de la Puerta del Principe.
¡Y es que la suerte es así de caprichosa!.

Manuel acompañado de su bella novia antequerana estuvo presente en la inauguración y allí pudo ver colgada en la pared principal del salón de su peña la cabeza de ese burraco de nombre “Cerradura” con las orejas en su sitio, y que haciendo honor a su nombre le cerró las puertas del triunfo y se convirtió, no en un “toro de cortijo” sino en un bonito trofeo de decoración
La cabeza del burraco es el referente de la entrada en el salón anexo al bar que la Peña tiene en el número 5 de la calle Guadalquivir de nuestra milenaria ciudad.
Destaca en medio de los carteles y fotografías del diestro titular, dando una dimensión exacta de sus enormes y fuertes cuernos a los que hubo de enfrentarse Manuel en ese día que no brilló en su devenir taurino, pero que seguros estamos que su juventud y bien hacer romperá cualquier día que los astros le sean propicios.
Es un bonito rincón donde se juega a las cartas y al dominó debajo de ese "pedazo cabeza de toro" que cualquier día será sustituída por otra donde las orejas brillen por su ausencia y pueda ser referente del "antes y el después" en la carrera triunfal de Manuel Escribano.
Fueron invitadas las autoridades locales, ganaderas de la zona y todos los socios que abarrotaron materialmente la sede y no fueron capaces de acabar las abundantes y magníficamente presentadas viandas y bebidas que la Peña, en generoso gesto, puso a su disposición.
Las palabras del Presidente de la entidad taurina, fueron seguidas por las de agradecimiento del torero titular y las del representante del Consistorio Municipal, teniente de Alcalde,quien, en ausencia del titular por viaje a Alemania, prometió ayuda y colaboración.
Esperemos que no caigan en el olvido y esta nueva temporada tanto en la Corrida Extraordinaria de agosto como en la Fería de Tarifa de septiembre Manuel Escribano figure en los carteles taurinos como una figura más de las que suelen venir para estos eventos.

El vino emblemático de estas tierras estuvo presente y fue servido por una señorita quien ataviada con su traje corto y con su belleza y dio colorido al evento, y que tuvo a bien fotografiarse con el Delegado de la zona del fino Tío Pepe y un servidor de ustedes.
Nuevas ilusiones entre los peñistas, torero y cuantos vivimos con intensidad nuestra incomparable Fiesta. Pasamos un rato agradable hablando de lo que nos gusta en realidad: el toreo como expresión artística inmediata, en medio de unas copitas y mariscada abundante que también son parte importante de estos eventos.
Tanto el salón como el bar de entrada a la entidad, llenos a tope para la inauguración de este nuevo y atractivo lugar que echó en falta la presencia anunciada del sacerdote que iba a bendecir este santuario taurino único en Tarifa.
Todos escucharon con atención las palabras de los que intervinieron en la oratoria del evento. ¡Y se quedaron con las promesas! en espera de que sean cumplidas y no caigan en “saco roto”.

La alegría y el buen humor, fue nota dominante en esta noche en la que se brindó por el futuro torero de nuestro matador, seguros de que pronto alcanzará las cotas que por sus cualidades humanas y artísticas se merece.
Lo que se puede constatar por las fotografías adjuntas de socios de la Peña que seran documento gráfico de lo acontecido en esta noche.
Acudieron todos en masa para ver el local y a nuestro torero









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