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miércoles, 6 de febrero de 2008

-EL SIMBOLISMO DEL TRES-

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Tres buenos aficionados, estaban frente a los tres huecos, con forma de arco de las taquillas, en cuya parte superior había tres rótulos que rezaban: sombra, sol, y sol y sombra. Estaban a la espera de sacar tres entradas para presenciar la corrida de la tarde que, en aquél mes de marzo (tres del calendario)
daba comienzo a la no muy taurina hora de las tres de la tarde.
El cartel tenía por terna a los tres novilleros del momento, que con sus tres cuadrillas, compuestas por tres subalternos banderilleros, iban a efectuar el paseíllo, saliendo por una de las tres puertas (cuadrillas, desolladero y chiquero) con que contaba la plaza, para rendir pleitesía a esa Presidencia integrada por tres hombres (presidente, asesor taurino y asesor veterinario) de los cuales uno de ellos dirigiría la lidia en el coso integrado por tres espacios bien delimitados (ruedo, tendido y gradas) en uno de los cuales, y sobre la arena, en una imagen etérea, están señalados los tres círculos concéntricos y superpuestos que se van a denominar medios, tercios y tablas y, donde en tres partes sin solución de continuidad, pero bien diferenciadas (tercios), van a realizar tres quites pintureros, los tres matadores como remate a las tres varas que, como algo excepcional, había recibido el novillo de tres años.
Quites, que irán seguidos de tres pares de banderillas, puestas de tres formas de ejecución distintas (de poder a poder, al quiebro y al relance) por los tres novilleros actuantes, que habían librado así, de pasar apuros a los tres banderilleros de la cuadrilla del primer espada.
Tras una faena en la que destacaron tres naturales superiores, el matador remató la faena con una estocada al volapié, que es una de las tres formas que de ejecutar la suerte suprema, existen.
Y tras recibir tres trofeos (las dos orejas y el rabo) concedidas tras tres apariciones del albo señuelo en la mano del presidente del festejo, dio paso al segundo de la terna, que tras acabar su faena, fue premiado con la vuelta al ruedo, que es uno de los tres premios menores que con los otros dos, ovación y salida a saludar a los medios, se reconocen las buenas cosas realizadas a el astado que, finalmente, es arrastrado por tres mulillas hasta el desolladero.
Pues bien, uno de estos tres aficionados es D. Emilio Casares Herrero personaje que está marcado por el simbolismo del tres; al haber tenido tres amores en su vida, representados por: su familia, su enseñanza y sus toros, al haber vivido en tres casas dónde el número tres estaba representado: treinta (tres por diez) de la calle Gamazo, treinta y tres de la calle Montero Calvo y tres de la Plaza de Poniente.

Pertenecer, como feligrés, a tres parroquias distintas, Filipinos, Nuestra Señora de la Asunción y San Benito.
Qué fue nominado con el número tres como alumno interno de bachillerato en el Colegio San José.
El mismo número, el tres que correspondía a la ventana del café Royalty, donde, por la mañana, hacía tertulia con sus tres amigos de siempre (Pedro Molina, Antonio Aceves y Moreno), y al mediodía con otros tres personajes, cual eran: Pedro Carreño (El de Tanda), crítico taurino del “Norte de Castilla”, “Manolete” que era, a su vez , mago de tres cosas (tipómetros, cíceros y tipos) y Santiago Córdoba, caricaturista extraordinario, en unos años que estaban marcados por el número tres, mil novecientos (tres por tres más dos ceros) treinta ( tres por diez) y uno al treinta ( tres por diez) y seis ( tres más tres).
Ese mismo número el tres que representaba a los tres vallisoletanos que acudían a la tertulia del bar Kutz, Valentín Bejarano, Fernando Domínguez y Pacomio Peribañez .
Tertulia que, en la noche, contaba con la asistencia de tres personajes taurinos extraordinarios cual eran: Valentín Bejarano, José María Cossío y Antonio Díaz Cañabate.
Número tres representativo de los tres diarios en que, durante su estancia en Madrid, enviaba crónicas D. Emilio ( “Regional” de Valladolid, “Norte de Castilla”,también de Valladolid y “Adelanto” de Salamanca).
El número de las tres pesetas que representaba la cuota de socio número tres del Club taurino “Fernando Domínguez”, diestro que tomó al alternativa un 18 (cifra formada al multiplicar el tres por el seis ( tres + tres) del mes tres del año mil novecientos treinta y tres.
D. Emilio sirvió a la Patria, en el Grupo de Información de Artillería número tres , algo antes de realizar su carrera en la que alcanzó los tres grados a que se puede acceder ( Perito, Profesor e Intendente).
Estudió tres idiomas (francés, inglés y alemán) en el primero de los cuales, tras dedicarse a al enseñanza, desempeñó los tres cargos de Ayudante, Auxiliar y Catedrático y, una vez como tal, en su Escuela alcanzó los tres puestos de secretario, vicedirector y director.
Tras contraer matrimonio un día tres del mes de mayo de mil novecientos(tres por tres más dos ceros) cuarenta y tres, con posterioridad ha pasado por los tres estados que una persona puede tener: soltero, casado y viudo .
Poseedor de un museo taurino en la villa vallisoletana de Viana de Cega, que consta de tres salas (pinacoteca, biblioteca y escaparate), donde está ordenado todo lo coleccionado en tres tipos de documentos (legajos, carpetas e índices) y donde duermen en reposadas perchas, los tres tipos de carteles (murales, escaparate y banderillas) que confeccionados en tres materiales diferentes (papel, seda o raso) recuerdan acontecimientos taurinos, a veces, importantes.
Escritor taurino que tiene tres libros publicados: “Estudio del toro de lidia” publicado en un año con el tres ( 1935), “El toreo y la torería”, que es el cuaderno número 12 (tres por cuatro) cuyas cifras sumadas dan otro tres, e “Historia de la plaza de toros de Valladolid”.
Otros tres libros pendientes de publicación: “Toros y toreros” con varios treses en los años que representan 1936, 37 y 38, “Valladolid en la historia taurina” y “Efemérides taurinas”. Valladolid 1890-1990.
Finalmente ha podido ver realizado los tres sueños de todo mortal, cual son: tener un hijo (él tuvo dos, Emilio y María José), escribir un libro ( Historia de la plaza de toros de Valladolid) y plantar un árbol ( más de uno ha plantado en su chalet museo de Viana de Cega).
Y como D. Emilio es un gran amigo mío y excelente persona, he querido en sus más de 90 años (otra vez tres por tres) rendirle este homenaje de respeto, para confeccionar el cual he tenido que esperar más tres años sonsacándole cosas y fechas sin que se diera cuenta en las más de milochocientas ( tres por seis más dos ceros) tertulias que hemos mantenido diariamente en la Granja Terra de Valladolid, para hoy brindárselo con todo mi respeto y cariño.
¡Va por usted, Don Emilio!

martes, 5 de febrero de 2008

Con motivo de haber leído en un periódico local que el Excelentísimo Ayuntamiento de Tarifa, va a gestionar por su cuenta y el riesgo de todos sus contribuyentes las funciones de la Plaza de Toros, no quiero dejar pasar la oportunidad que se me brinda para dar un ¡señal de alarma! a quien corresponda dar el Vº Bº, sobre las dificultades que supone montar un espectáculo taurino máxime en un lugar donde la climatología tiene prioridad sobre todos los demás “variopintos” y “diversos” factores que intervienen en el complicadísimo mundo taurino.
¿Forma de hacerlo?, pues transcribiendo la crónica que hice allá por el año 2005 a raíz de una corrida que se celebro el día 12 de agosto, donde el éxito artístico fue notable y no sabemos, (aunque lo dudamos) si también lo fue el económico. Habría de responder, el entonces empresario, "Maravilla"
Pues se ha de tener en cuenta que las figuras firman acuerdos con los empresarios con la finalidad de intervenir en el reparto cuando abundan los dineros, mientras que no cobran los honorarios correspondientes a su cache, cuando las pérdidas tienen lugar.

¿Estarán dispuestos a firmar esto con nuestro Consistorio el cual, como mucho les puede firmar dos actuaciones?
Ojo al dato.
¡Va por ustedes!

LO QUE LOS AFICIONADOS VEN EN UNA CORRIDA DE TOROS.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Asistimos en Tarifa, ciudad en la que vivimos actualmente, a una corrida de toros subvencionada por el Ayuntamiento, donde la terna estaba compuesta nada más y nada menos que por ”Jesulín de Ubrique”, Manuel Díaz “El Cordobés” y Javier Conde.


Los dos primeros espadas ataviados con sus correspondientes trajes de luces, mientras que Javier Conde, debió equivocarse de fecha puesto que actuó vestido de goyesco, si bien su cabeza se cubría con la montera. De seguir “esto” así cualquier día vemos a un torero actuar vestido de lagarterana.
El día apareció "calmo de viento” (como se dice por estos lares) si bien a medida que se acercaba la hora de la corrida fue haciendo acto de presencia “don levante”, viento propio de esta zona, que fue arreciando hasta prácticamente imposibilitar un “arte de Cúchares” lucido.
La gente salió contentísima por lo que vio en esta plaza subterránea que, es incapaz de eludir el viento, a pesar de su soterramiento.
Los toros del ganadero local, Joaquín Núñez del Cuvillo, “se dejaron” lo que propicio el contento general.

"Jesulín de Ubrique” en su primer oponente, eligió el sitio donde se acumulaban los papeles y se convirtió en el “rey del temple” pues ni su capote ni su muleta fueron enganchados una sola vez. Mérito grandísimo en tarde donde el viento soplaba con fuerza 5. Mató de una gran estocada lo que le valió el premio de las dos merecidas orejas.
En su segundo un toro que “calamocheaba” por ambos pitones estuvo “dubitativo” tras comprobar como puso por dos veces en apuros a su peón de confianza y pensamos que como al día siguiente actuaba en Málaga en la corrida de FuenteYmbro, optó en principio por "salir del paso".
¡Nos equivocamos del todo! pues de “golpe y porrazo” le dio por primero "domeñar" y luego por “meter en vereda” al “díscolo animal” logrando enjaretarle unas buenas series templadas y expuestas que no llegaron al público, pero si al aficionado, quien agradeció, con una cerrada ovación, el esfuerzo de este cada vez mejor torero al que premió con una merecida oreja.
"Jesulín", quien antes se recibir a su primero y, ante el viento reinante que él por descontado conoce muy bien, optó por mojar en envés de su enorme capote confeccionado acorde con la nada desdeñable altura del torero. Un torero maduro, tanto en conocimientos taurinos como en saber estar en un ruedo.
Manuel Díaz “El Cordobés” no desdeñó esfuerzos ni ganas en sus dos oponentes. Dado que el vendaval impedía hacer toreo de calidad, optó por acudir a “sus cosas” que fueron muy del agrado de la concurrencia.













Es Manuel, un torero que maneja muy bien el difícil capote y que sabe "colocarse" en ese sitio donde los toros repiten.
Luego su simpatía se gana al público que le permite todo lo que se le ocurra hacer. Es un una persona dotada de gran carisma absoluteamente necesaria para triunfar.
Ofreció todo lo que atesora (que no es poco) cortando las dos orejas de su primero y las dos y el rabo de su segundo en medio de una locura colectiva que contagió incluso a la asesoría presidencial.
El mismo diestro llegó a ordenar que se le diera la vuelta al ruedo a su colaborador lo que se llevó a efecto sin que mediara pañuelo azul presidencial.

Javier Conde:se le notaba nervioso. Quizá influyera el que su bella esposa pronunciaba horas después el pregón de las Fiestas de Málaga y él quería y tenía que asistir a tan señalado evento. Por eso a su primer toro no quiso ni verlo. Tras ver el triunfo de sus compañeros, intentó sus “éxtasis escénicos” que no salían porque faltaba voluntariedad. Mató al tercer intento y se le regaló una oreja que paseó en tono semitriunfal por el ruedo.


En su segundo, un “desmochado ejemplar” y aprovechando que el viento amainó por momentos, desplegó su repertorio escénico con esos “pasos de ballet” y esos “pases de pecho” que encandilan a las masas. Entró por dos veces "en trance".
¡Locura colectiva en los tendidos! Cuando Conde se aproxima al burladero doble en busca de la "espada de verdad" escucha las palabras conminatorias a que indulte el toro "puesto que ya el nuevo reglamento lo permite" en boca de un conocido por él, que se tilda de aficionado de élite por aquello de "ver muchas corridas al cabo del año". Palabras que cual "reguero de pólvora" contagiaron a los tendidos de sol que era donde estaba ubicado el toro.
La plaza hervía de entusiasmo y el diestro temeroso de fallar con los aceros, optó por secundar la petición -calentando al público, taurinamente ignorante, que se sumó de forma masiva a tan antirreglamentaria petición- dirigiéndose a la presidencia de manera reiterativa donde el presidente gesticulando le invitaba a que entrara a matar, mientras Conde se negaba una y otra vez escuchando dos avisos presidenciales, que debieron ser tres (a causa del tiempo transcurrido), ante lo cual entró a matar con la suerte de cobrar una gran estocada que tiró al toro fulminante. Momento en que el albero, que ya estaba lleno de almohadillas al protestar para que el toro fuera indultado, fue invadida materialmente por juventud y chiquillería que impedía el arrastre del toro al desolladero. Los tendidos pedían los máximos trofeos (las dos orejas y el rabo) que fueron concedidos.
Hay que reseñar que cuando Conde torea, la plasticidad de cada embroque, sea en un lance de capote o en un pase de muleta, es el "sumum del arte", lo que indudablemente llegaría más a los aficionados si no hubiera tanta exageración y más naturalidad.
Cada momento ante el toro es un cartel digno de ser plasmado por cualquier artista del pincel.













El público asistente no vio muchas cosas tales como:
- La Presidencia estaba ocupada en línea preferente por cinco personas. ¿Quienes eran los dos varones que flanqueaban a Presidente y Asesores?.


- El rabo concedido al diestro “El Cordobés” en su segundo toro no se lo dio el Presidente de la corrida, sino que el pañuelo blanco que apareció en la contera de del balcón presidencial fue expuesto por el asesor taurino.
-Que entre el publico, o más bien ocupando localidades de barrera (que son las reservadas para el Ayuntamiento) hay personas con intereses de amistad que tratando de pagar favores, siempre tratan de indultar toros, y aunque en esta ocasión no lo consiguieron, no dudamos que alguna vez con su reiteración, lo conseguiran. Tiempo al tiempo.
- La mitad de los toros componentes de la corrida no llevaban el guarismo del año de nacimiento.

- Que hasta que el nuevo Reglamento Taurino Andaluz no entre en vigor, previsto para la próxima temporada taurina, momentáneamente no se puede indultar a un toro en plaza de tercera categoría.
- Fue un lleno engañoso ya que el público en muchas zonas de los tendidos, apoyaba su espalda en el respaldo que había de servir de asiento a otros espectadores con lo que hurtaba localidades al aforo total.
¡Alucinamos! Comprobando como un espectáculo que está perfectamente reglamentado sufre tantas transgresiones por parte de los profesionales primero y luego por parte de la “autoridad competente” encargada de velar su cumplimiento.
Nos duele sobremanera tener que denunciar estas cosas, pero estamos seguros que es la única forma posible de que la Fiesta de los Toros no se venga abajo al convertir una corrida de toros en una charlotada.

Luego…¡Nos quejamos cuando la Fiesta es vilipendiada!

lunes, 4 de febrero de 2008

MATADORES Y SU SALIDA A HOMBROS DE LAS VENTAS (MADRID).

En más de una ocasión hemos podido comprobar como en coloquios se habla "de memoria" sobre las veces que un matador de toros ha abierto la Puerta Grande de la Plaza Monumental de Las Ventas.
Y, ¡la memoria juega malas pasadas!, puesto que cuando hay alguien que recuerda, por sus preferencias, la trayectoria de un torero, ha salido inmediatamente a la réplica, dejando en ridículo al sabihondo que estaba conferenciando sobre alguién del que no se ocupó de revisar sus números, momentos antes de tratar de "sentar cátedra" ante la audiencia congregada.
Por ello he querido poner esta estadística, para "curiosos prudentes" y para "memoriones contestatarios" que replicarán seguramente, cuando la ocasión lo propicie.
¡Va por ustedes!

MATADORES Y SU PUERTA GRANDE DE LAS VENTAS (MADRID).

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor.

Santiago Martín "El Viti". Sale 14 veces en los años:1961-62-64-65 (2 veces), 66 (2veces), 67, 69 (2 veces), 70 (2 veces),71 y 1973.
Paco Camino. Sale 13 veces en los años: 1963, 67 (2 veces), 68, 69 (2 veces), 70, 71, 72, 73, 74, 75 y 1976.
Antonio Bienvenida. Sale 11 veces en los años: 1942,47,52, 54 (2 veces), 55, 59, 63, 66 ( 2 veces), y en 1971.
Andrés Vázquez. Sale 10 veces en los años: 1962 (2 veces), 66, 69, 70 (3 veces), y 1971, 74, y 1977.
Francisco Ruiz Miguel. Sale 10 veces en los años: 1973 (2 veces),74 (2 veces), 78, 80, 82, 84, 86 y 1989.
Diego Puerta. Sale 8 veces en los años: 1960, 65, 66 (2 veces), 67, 69, 70 y 1974.
Manuel Benítez "El Cordobés". Sale 8 veces en los años: 1964, 65, 66, 67, 68 (2 veces) y 1970 (2 veces).
Julio Aparicio. Sale 7 veces enl os años: 1951, 53, 54 (2 veces), 55, 57 y 1962.
Miguel Baez "El Litri". Sale 7 veces en los años: 1951 (2 veces), 57 (2 veces), 64 y 1966 (2 veces).
Gregorio Sánchez. Sale 7 veces en los años: 1956, 57 (2 veces), 60 (2 veces), 63 y 1970.
Rafael Ortega. Sale 6 veces en los años: 1949, 50, 52, 53, 54, y 1967.
Francisco Rivera "Paquirri". Sale 6 veces en los años: 1969 (3 veces), 74, 79 y 1980.
Cesar Rincon. Sale 6 veces en los años: 1991 (4 veces), 95 y 2005.
Marcial Lalanda. Sale 5 veces y en una de ellas corto 1 rabo en los años: 1934, 39, 40, 41 y 1942.
Luis Miguel Dominguin. Sale 5 veces en los años: 1946, 48, 49 ( 2 veces) y 1960.
Antonio Ordoñez. Sale 5 veces en los años: 1952, 60 (2 veces), 65, y 1968.
Antonio Chenel "Antoñete". Sale 5 veces en los años: 1953, 65, 66 (2 veces) y 1985.
Cesar Giron. Sale 5 veces en los años: 1955, 56, 58, 62, y 1963.
Curro Giron. Sale 5 veces en los años: 1958, 59, 61, 63 y 1967.
Curro Romero. Sale 5 veces en los años: 1963, 66 (2 veces), 67 y 1973.
Pedro Moya "Niño de la Capea". Sale 5 veces en los años: 1974, 75, 79, 85 y 1988.
Manolo Bienvenida. Sale 4 veces en los años: 1935 (2 veces) y 1936 (2 veces).
Manuel Rodriguez "Manolete". Sale 4 veces en los años: 1941, 42, 44 y 1947.
Raul Acha Rovira. Sale 4 veces en los años: 1947, 48, y 1949 (2 veces).
Agustin Parra "Parrita". Sale 4 veces en los años: 1946, 47, 48 y 1950.
Manolo Gonzalez. Sale 4 veces en los años: 1948, 49 (2 veces) y 1949.
Angel Teruel. Sale 4 veces en los años: 1969 (2 veces), 75 y 1976.
Jose Ortega Cano. Sale 4 veces en los años: 1986 (2 veces), 87 y 1991.
Jose Miguel Arroyo "Joselito". Sale 4 veces en los años: 1989, 93 y 1996 (2 veces).
Jose Tomas. Sale 4 veces en los años: 1997, 98 y 1999 (2 veces).
Luis Francisco Espla. Sale 4 veces en los años: 1982, 83, 99 y 2001.
Juan Belmonte. Sale 3 veces con corte de 2 rabos en los años: 1934, 35y 1943.
Pepe Bienvenida. Sale 3 veces en los años: 1940, 42 y 1943.
Manuel Caballero. Sale 3 veces en los años: 1997, 98 y 2002.
Nicanor Villalta. Sale 3 veces en los años:1940, 41 y 1943.
Carlos Arruza. Sale 3 veces en los años: 1944, 45 y 1946.
Manuel Jimenez Diaz "Chicuelo II". Sale 3 veces en los años: 1954 y 1957 (2 veces).
Andres Hernando. Sale 3 veces en los años: 1964, 65 y 1967.
Agustin Castellanos "El Puri". Sale 3 veces en los años: 1966, 67 y 1968.
Santiago Castro "Luguillano". Sale 3 veces en los años: 1967 ( 3 veces).
Jose Manuel Inchausti "Tinin". Sale 3 veces en los años: 1968, 69 y 1970.
Sebastian Martinez "Chanito". Sale 3 veces en los años: 1969 y 1971 (2 veces).
A.Millan "Carnicerito de Ubeda". Sale 3 veces los años: 1971 (3 veces).
Jose Maria Manzanares. Sale 3 veces en los años: 1977, 78 y 1993.
Julio Robles. Sale 3 veces en los años: 1983, 85 y 1989.
Antonio Jesus "El Cid". Sale 3 veces en los años: 2005, 06, y 2007.
Curro Caro. Sale 2 veces con corte de 1 rabo en los años: 1935 y 1936.
Domingo Ortega. Sale 2 veces con corte de 1 rabo en los años: 1936 y 1945.
Lorenzo Garza. Sale 2 veces con corte de 1 rabo en los años: 1935 (2 veces).
Juan Belmonte Campoy. Sale 2 veces en los años: 1940 y 1942.
Luis Gomez "El Estudiante". Sale 2 veces en los años: 1944 y 1945.
Manolo Vázquez. Sale 2 veces en los años: 1952 y 1957.
Juan Silveti. Sale 2 veces en los años: 1952 (2 veces).
Luis Segura. Sale 2 veces en los años: 1959 y 1963.
Manolo Amador. Sale 2 veces en los años: 1965 y 1966.
Miguel Márquez. Sale 2 veces en los años: 1968 (2 veces).
Miguel Mateo "Miguelín". Sale 2 veces en los años: 1968 y 1971.
Sebastian Palomo Linares. Sale 2 veces con corte de 1 rabo en los años: 1970 y 1972.
Gregorio Lalanda. Sale 2 veces en los años: 1970 (2 veces).
Florencio Casado "El Hencho". Sale 2 veces en los años: 1971 y 1974.
José Ruiz "Calatraveño". Sale 2 veces en los años: 1971 y 1973.
Eloy Cavazos. Sale 2 veces en los años: 1971 y 1973.
José Luis Palomar. Sale 2 veces en los años: 1982 ( 2 veces).
Curro Vázquez. Sale 2 veces en los años: 1982 y 1989.
Paco Ojeda. Sale 2 veces en los años: 1983 (2 veces).
José Antonio Campuzano. Sale 2 veces en los años: 1983 y 1987.
Víctor Méndez. Sale 2 veces en los años: 1984 y 1987.
Manuel Ruiz "Manili". Sale 2 veces en los años: 1988 (2 veces).
Victor Puerto. Sale 2 veces en los años: 1966 (2 veces).
Fernando Robleño. Sale 2 veces en los años 2002 (2 veces).
Enrique Ponce. Sale 2 veces en los años: 1992 y 1997.
Uceda Leal. Sale 2 veces en los años: 1998 y 2004
José Pacheco "El Califa". Sale 2 veces en los años: 2000 y 2003
César Jiménez. Sale 2 veces en los años: 2006 ( 2 salidas).
Diego Ventura. Sale 2 veces en los años: 2007 ( 2 veces).
Alfredo Corrochano. Sale 1 vez con corte de un rabo en el año: 1935.
Pepe Gallardo. Sale 1 vez en el año: 1936.
Antonio García Maravilla. Sale 1 vez en el año: 1939.
Pepe Luis Vázquez. Sale 1 vez en el año: 1942.
Rafael de Julia. Sale 1 vez en el año: 2002.
Rafael Ortega "Gallito". Sale 1 vez en el año: 1941.
Emiliano de la Casa "Morenito de Talavera". Sale 1 vez en el año: 1942.
Pepín Martín Vázquez. Sale 1 vez en el año: 1947.
Carlos Vera Cañitas". Sale 1 vez en el año: 1945.
Fermín Rivera. Sale 1 vez en el año: 1945.
Rafael Llorente. Sale 1 vez en el año: 1946.
Paco Muñoz. Sale 1 vez en el año: 1948..
Juan Posada. Sale 1 vez en el año: 1952.
Manuel Calero "Calerito". Sale 1 vez en el año: 1952.
Manuel Carmona. Sale 1 vez en el año: 1952.
Emilio Ortuño "Jumillano". Sale 1 vez en el año: 1953.
Pedro Martínez "Pedres". Sale 1 vez en el año: 1953.
Alfonso Merino. Sale 1 vez en el año: 1956.
Pablo Lozano. Sale 1 vez en el año: 1957.
Ramón Solano "Solanito". Sale 1 vez en el año: 1958.
Antonio Cobo. Sale 1 vez en el año: 1959.
Marcos de Celis. Sale 1 vez en el año: 1959.
Jaime Ostos. Sale 1 vez en el año: 1962.
Fermín Murillo: Sale 1 vez en el año: 1964.
Victoriano Valencia: Sale 1 vez en el año: 1965.
Emilio Oliva: Sale 1 vez en el año: 1967.
Agapito García "Serranito". Sale 1 vez en el año: 1968.
Manolo Cortés. Sale 1 vez en el año: 1968.
Juan José: Sale 1 vez en el año: 1969.
Vicente Fernández "El Caracol". Sale 1 vez en el año: 1968.
Victor Manuel Martín. Sale 1 vez en el año: 1968.
Pedrín Benjumea. Sale 1 vez en el año: 1969.
José Falcón. Sale 1 vez en el año: 1969.
Antonio Lomelín. Sale 1 vez en el año: 1970.
Luis Parra "Jerezano". Sale 1 vez en el año: 1970.
Adolfo Ávila "El Paquiro". Sale 1 vez en el año: 1971.
Juan Carlos Beca Belmonte. Sale 1 vez en el año: 1971.
Dámaso Gómez. Sale 1 vez en el año: 1979.
José Fuentes. Sale 1 vez en el año: 1981.
José Cunero "Yiyo". Sale 1 vez en el año: 1983.
Curro Durán. Sale 1 vez en el año: 1984.
Juan Antonio Ruíz Espartaco". Sale 1 vez en el año: 1985.
Sánchez Puerto. Sale 1 vez en el año: 1986.
Juan Nelo "Morenito de Maracay". Sale 1 vez en el año:1987.
Roberto Domínguez. Sale 1 vez en el año: 1989.
Fernando Cámara. Sale 1 vez en el año: 1990.
Juan Cuéllar. Sale 1 vez en el año: 1991.
Mariano Jiménez. Sale 1 vez en el año: 1992.
Óscar Higares. Sale 1 vez en el año: 1993.
Javier Vázquez. Sale 1 vez en el año: 1993.
Juan Serrano "Finito de Córdoba". Sale 1 vez en el año: 1993.
Julio Aparicio (hijo). Sale 1 vez en el año: 1994.
Juan Mora. Sale 1 vez en el año: 1994.
Domingo Valderrama. Sale 1 vez en el año: 1995.
Luis Miguel Encabo. Sale 1 vez en el año: 1998.
Eugenio de Mora. Sale 1 vez en el año: 1998.
José Luis Moreno. Sale 1 vez en el año: 1998.
Carlos Escobar "Frascuelo". Sale 1 vez en el año: 1999.
Miguel Abellán. Sale 1 vez en el año: 2000.
Miguel Martín. Sale 1 vez en el año: 2000.
Juan Diego. Sale 1 vez en el año: 2003.
Sergio Galán. Sale 1 vez en el año: 2003. Rejonedor.
Andy Cartagena. Sale 1 vez en el año 2004. Rejoneador.
Alejandro Talavante. Sale 1 vez en el año: 2007.
Matías Tejela. Sale 1 vez en el año: 2007.
Julian López "El Juli". Sale 1 vez en el año: 2007.
Curro Diaz. Sale 1 vez en el año: 2007.
Sebastian Castella. Sale 1 vez en el año: 2007.
Leonardo Hernández (hijo). Sale 1 vez en el año 2007. Rejoneador.
Juan Bautista. Sale 1 vez en el año 2007.


domingo, 3 de febrero de 2008

EL TORNEO DEL TORO DE LA VEGA VISTO POR UN MASTER TORNEANTE.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ.- Veterinario y escritor.


Hace una década que entré en este sugestivo mundo del Toro Vega en función profesional, al ser requerido para solucionar una claudicación que padecía el “tótem lúdico” de las fiestas septembrinas de la Villa de Tordesillas (Valladolid).
Trasladamos el animal a una localidad vecina que poseía “mueco” donde fue inmovilizado, tras sedación previa, con la finalidad de examinar minuciosamente la herida causante de esa incipiente cojera. Tras desbridar la herida y evacuar la ponzoña albergada, se pronosticó la lesión como menos grave, si bien los organizadores optaron por no arriesgar en los tres días que faltaban para la celebración del Torneo y llevaron a este impresionante ejemplar a ocupar la posición de sobrero en beneficio de quien en principio ocupaba este puesto que, a decir verdad, era un toro con “toda la barba”.
No era posible disimular en tan corto espacio de tiempo la sutura que había cerrado esa herida producida por cornada infectada y no se podía defraudar a todo un pueblo que “como un solo hombre” adora a su Toro de Vega como máximo representante anual de sus tradiciones. Aseveración que aporta como prueba, las diarias visitas que cada uno de los tordesillanos realiza a ese alejado corral que, con tapias altas y anchas, alberga durante unos días a su toro al que escudriñan hasta el más mínimo detalle de su anatomía.
El martes del torneo asistí al mismo, encaramado en el remolque de un amigo que su tractor había aparcado a primeras horas del alba en lugar estratégico con la finalidad de poder contemplar la mayor parte de la carrera del toro desde su suelta, allá arriba en el pueblo tras la explosión de un cohete anunciador, hasta la entrada al campo libre fuera de las talanqueras delimitadoras del recorrido.

Allí quedé impresionado por la fe de este pueblo en el Torneo. Vi el enervamiento de la gente que dejaba entrever una mezcla de miedo y entusiasmo desde horas antes de la salida.
Miedo que los jinetes transmitían a los caballos participantes quienes soltaban babas filantes mientras manoteaban el asfalto del nudo de las carreteras que conducía a Madrid y a Salamanca.
También pude ver el valor de los torneantes prestos a hacer ese “particular paseíllo” hacia la gloria o hacia....sabe Dios que, portando esa lanza encargada de dar muerte en campo abierto a todo un señor toro con la verdad de los años y de unas impresionantes astas intactas.
Y a medida que llegaba la hora de la suelta del ejemplar, allí en el remolque, se respiraba un ambiente de posible tragedia al ver las imprudencias de muchas personas de toda edad y condición que desconocen lo que representa un toro de 6 años.
Ya no pudimos ver la lanzada ganadora, capaz de abatir al morlaco tras buscar con VALOR y habilidad ese rincón situado detrás del codo izquierdo del toro que es la zona de proyección del corazón. Porque al contrario que en las corridas convencionales, el choque hemorrágico en el toro de este torneo no es consecuencia de la hipovolemia que no es otra cosa que la disminución del volumen sanguíneo a causa de la hemorragia. Aquí el toro ha de morir por lanzada certera en sitio vital con “disminución brusca de la presión media de llenado” y “reducción del retorno venoso”.
!Pongamos algunas cosas en claro!:
El toro de lidia tiene la siguiente cantidad de sangre: 60 ml por kilo de peso vivo. Es decir que un toro de Vega con un promedio de 650 kilos tendrá 39 litros de sangre.
En medicina humana se han hecho estudios interesantes conducentes a poder decir que a un hombre se le pueden extraer en media hora de tiempo, el 10 % del volumen total de su sangre sin que haya repercusiones sobre la presión arterial y gasto cardíaco. Si se extrae sangre en la proporción del 15 % del volumen total, con falta de reflejos simpáticos, la muerte sobreviene, mientras que si se conservan los reflejos simpáticos para que el gasto cardíaco y, seguidamente la tensión arterial caigan a cero, habrá que extraer un 40 % del volumen total de sangre. En todos los casos la muerte sobreviene por CHOQUE HEMORRAGICO.
Si transmutamos estos datos al Toro de Vega ocurriría que con un peso de 650 kilos y completamente sano, como es obvio que está, no podría perder 15,60 litros de sangre sin que peligrara su vida. Y para perder esta cantidad hay que herir zonas vitales del animal y eso los torneantes lo saben.
Hay que asegurar la lanzada porque de no hacerlo es posible que no pueda volver a intentarlo puesto que un toro con seis años aprende de cada instante y de cada agresión.
Esta lidia es distinta por completo a la realizada en la corrida convencional donde el toro va perdiendo poco a poco fuerza debido a las perdidas progresivas de sangre que, desde la implantación de la divisa hasta las banderillas, pasando por la suerte de varas, sufre, y que hace que el torero pueda ponerse delante de semejante fiera. Aquí no hay perdida progresiva de fuerzas, aquí es acertar o intentarlo nuevamente, si es que se sale ileso del lance, con cada vez menos probabilidades de acierto.
En el torneo, no hay pérdida importante de sangre en el toro. Éste no padecerá confusión mental, estupor y sopor como se puede observar durante la lidia. Ni tampoco habrá disminución de la función renal por causa de disminución de la presión sanguínea del glomérulo.
Tardará más en agotarse al no haber perdido sangre y con ella la glucosa (que en definitiva es la gasolina que mueve el motor bovino). Si bien esta glucosa deriva también aquí de la reserva glucogénica por la acción de la hormona adrenalina que comenzó a liberar la médula de la glándula adrenal junto con la ACTH cuando el toro comenzó a estresarse con su encierro en cajones en el corral de reposo, transporte, y salida, desde lo alto del pueblo, con la finalidad de sobreponerse ante esta situación totalmente anómala para él, y sobrepasar las dos fases iniciales de estrés físico, alarma y resistencia.
Este tipo de lidia, es una lidia difícil, ¡muy difícil!, como nos relató el rejoneador luso Joao Moura que a caballo había seguido el torneo y expresandose con estas palabras:
-¡Me ha impresionado el valor de estos lanceros! Yo sería incapaz de hacerlo!
Palabras que en boca de un hombre que tantas veces se ha enfrentado a toros desde el caballo, son dignas de tener en cuenta.
La segunda vez que asistí a Tordesillas a asunto relacionado con el Toro de Vega, fue invitado por la Asociación de Mujeres Demócratas de Tordesillas a un coloquio suscitado como consecuencia de las aclaraciones que D. Santiago López Valdivielso quería hacer al pueblo tordesillano ante la interpretación de su ley presentada en el Congreso de los Diputados sobre la defensa de los derechos de los animales. Y tras una tensión fuerte en los prolegómenos luego se sacaron conclusiones interesantes encaminadas a dar oportunidades de ganador al Toro de la Vega.
Se señaló un tope de duración del torneo. A tal suerte que si se llegaba al tiempo prefijado sin que el toro hubiera sido abatido se le consideraría como ganador del torneo y se le perdonaría la vida. ¡Sería indultado!
Hoy son varios los toros indultados que han aplacado esas voces disonantes con la tradición y siempre decantadas por la defensa animal.
Y la tercera vez que tuve que ver con el Toro de la Vega fue cuando fui designado como profesor del curso que se dio a los torneantes para que pudieran enfrentarse al Toro Vega con los conocimientos necesarios para tener posibilidades de éxito y librarse de la temible cornada.
Mi misión como veterinario especialista en toro de lidia era informar a los torneantes del patrón de Conducta y del patrón de Comportamiento de un toro de 6 o más años acorde con su encaste. Dar a conocer las apreciaciones pormenorizadas de las querencias y limitaciones, así como señalar los puntos vitales donde sería más efectiva la lanzada, que conllevaría perdida de sangre y, con ella, de potencia y reflejos. Aportar mi "granito de arena" a un amplio curso que comprendía enseñanzas médicas para auxilio en caso de cornada y clases teóricas y prácticas sobre la manera de efectuar la lanzada.
Curso que, a pesar de ser cuestionado por alguien de la prensa escrita, fue interesante y fructífero puesto que mejoró los conocimientos de los torneantes en todo aspecto de autodefensa, no dejándolos solo a la intuición.
Curso que no tengo inconveniente en catalogar como de Humanización del Torneo del Toro de la Vega, tanto en la seguridad de los torneantes como en el indulto de los toros merecedores d tal honor
Es el Torneo que refleja las tradiciones de un pueblo la Memoria Histórica de los tordesillanos y el lucimiento del trapio de un bello animal que en la ultima ediccion estuvo representado por un producto de nuestra tierra y comarca tarifeña, un toro típico del encaste base de la ganaderia de Carlos Núñez con el hierro de Iruela representado en la fotografía del artículo.

jueves, 31 de enero de 2008

LA RESPONSABILIDAD DE "EL CID".


Por LUIS ALONSO HERNANDEZ.-Veterinario y escritor.

Cómo dice Ricardo Díaz-Manresa, en uno de sus artículos de "Avance Taurino" a "El Cid" en su tierra y en su plaza más emblemática (La Maestranza), "le sobrepasó la responsabilidad"-

Y es lógico, puesto que Jesús Manuel en el corto espacio de un año, ha pasado del "ostracismo de Despeñaperros para arriba" a convertirse en el "Cid Campeador Taurino" tras las batallas ganadas, en sus propios feudos, a "constrastados estrategas taurinos".
"El Cid" es un ¡torero de verdad!, curtidos en mil batallas, ¡también de verdad! por "mor" de ¡enemigos de de verdad!, y le ha ocurrido lo que aquél conductor que acostumbrado a pilotar un tractor le pusieron a los mandos de un bólido de los que conduce Fernando Alonso (nuestro flamante campeón de fórmula 1) siendo incapaz de acoplarse al cambio secuencial y a esa suavidad rapidísima de velocidad y volante ¡colmo de perfección!. El torero de "toros enemigos" no podía acostumbrarse, de la noche a la mañana, a esos "sucedáneos de toros" incapaces de dar "cornadas" ni "tornillazos". ¡Imposible entender , tan de repente!, a esos "bolidos con cuernos programados" que en vez de "buscar las zapatillas" empujan con bondad al torero que se ha equivocado de colocación y distancia.

"El Cid" acostumbrado a jugarse la vida en cada lance, porque se enfrenta a toros de verdad, ha logrado traer nuevamente a las plazas a los aficionados de verdad. A los mismos que sienten también de verdad, cuando se va sin trofeos y malogra un sonado triunfo por culpa del "fallo a espadas" que al fin y a la postre no deja de ser la "SUERTE SUPREMA".
Ahora, tras la luxación de ese hombro que, debido a rotura del ligamento redondo, se sale con facilidad, está tratando, a la vez que aprovecha su facilidad de zurdo, de imitar al diestro de La Seca (Valladolid), Jorge Manrique, matando con la izquierda .

Decisión que habrá de meditar por lo siguiente:
"El Cid" de siempre ha sido un torero de "izquierdas" (entiéndase de naturales) y es con este "muletazo de verdad" con el que ha configurado la mayoría de sus inmensas faenas, donde apenas figuran los derechazos proque no los valora mucho que digamos.
Ahora, al matar con la izquierda, ha de salir de la suerte por el lado "más sobado" durante la faena y eso... naturalmente los toros, que él torea, lo acusan al haber utilizado más ese pitón y haber aprendido a estar más atentos a coger por ese lado.
Por eso pedimos a Dios que "El Cid" acierte en su elección a la hora de verse obligado a cambiar de mano para matar tratando de ofrecer más verdad al aficionado a la hora de la suerte suprema.
¡Mucha suerte en esta decisión!¡Torero!
Hasta aquí la ratificación de la opinión de mi buen amigo Ricardo excelente periodista y crítico taurino.
El tiempo pasó inapelable, y hace un mes coincidimos con él en unos coloquios en la Villa de Los Barrios (Cádiz) y le preguntamos como iba de esa lesión:
-Está totalmente olvidada. Y lo que se me pasó por la cabeza de cambiar de mano para matar, fue una posibilidad pasajera, pero como el descanso aconsejado por el médico que me trató, me recuperó el hombro, pues ha quedado en simple anécdota.
Nosotros nos alegramos y así hemos podido ver como ha triunfado en las tres plazas más importantes del panorama taurino mundial como son nuestras plazas: "Monumental de Las Ventas" de Madrid, "Vista Alegre" de Bilbao y "Maestranza" de Sevilla, sin que en la escritura hayamos tratado de dar prioridades.

miércoles, 30 de enero de 2008

LA ALTERNATIVA DE MANZANARES HIJO

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor.

Ocurrió un martes 24 de junio del ya lejano año del 2003 y desde Valladolid pudimos ver en Alicante el acontecimiento en directo a través de la cadena autonómica de Madrid.
Doctoraba José María Manzanares (hijo) de manos del maestro Ponce y actuando de testigo un carismático Francisco Rivera Ordóñez con toros de Daniel Ruiz encaste que tiene la bondad por bandera y las fuerzas más que justitas.
En la ceremonia de alternativa, el padre (ahora unido y reconciliado con el hijo) entregó con mimo el estoque al toricantano en secuencia de primicia.
¡Todo hacía presagiar una gran tarde de toros!, pero...
Vean lo que escribimos aquel día sobre lo visionado:
No comprendemos muy bien como los comentaristas de televisión que retransmiten una corrida en directo, pueden con sus comentarios "sofronizar a las masas" cómo si de Uri Geller se tratara, pues quienes estábamos viendo la corrida a través de la "caja tonta" dudábamos si lo que veíamos y oíamos era la corrida televisada.
Claro que "esto" no es de ahora, ya que hace años cuando el genio de los comentaristas D. Matías Prats, comentó la denominada "Corrida del Siglo" con ganado de Victorino Martín lidiado por los diestros Ruiz Miguel, Luís Francisco Esplá y José Luís Palomar, también sofronizó a las masas convirtiendo una buena corrida, en excelsa. Si bien merecía perdón ya que comprendimos que su intención era dar un "empujoncito hacia arriba" a un renqueante espectáculo, el más nacional de todos, tanto en ganado como en toreros.
¡D. Matías, lo consiguió!, puesto que a partir de ese momento la gente (no el aficionado) abarrotó, por algún tiempo, mientras duraron los efluvios de la buena dicción del hombre de radio, las plazas de toros.
Ahora, el evento taurino era la alternativa de un novillero de dinastía que desde que irrumpió en este mundo de los toros ha estado cuidado "entre algodones" y más que amparado por todos los medios de comunicación como si de la "reencarnación de Cúchares" se tratare.
Desde el primer momento de la apertura de cámaras, los comentaristas de la cadena se decantaron por el hacer del toricantano y de su padrino de ceremonia, mientras denostaron de manera reiterativa lo realizado por el testigo de la ceremonia.
Claro que estos comentaristas "verborrean de contínuo" con lo que reiteran los comentarios de siempre, si bien en esta ocasión el director, periodista por cierto, no habló nada de las escasas defensas de los astados, lo que en otras ocasiones es el tema reiterativo a lo largo de toda la retransmisión.
Se maravillaron de la "escuela del neófito" que ya ha aprendido con aprovechamiento la "escuela de su padrino de ceremonia" en eso de "dar pases de uno en uno" no queriendo ligar para lo cual pierde más pasos de lo que el toreo ligado requiere.
En esta ocasión la "muletilla" de los comentaristas era: "los toques muleteriles sutiles" del maestro Ponce, que incluso hacían repetir al realizador en cámara lenta, con lo que caían en su propia trampa al demostrar que los "sutiles toques" eran tan bruscos que llegaban a enervar al propio cornúpeta sorprendido por el toque.
El creador del portal taurino Burladero.com, hoy desaparecido, contando con la servil e inestimable colaboración del maestro que le secunda en comentar la corrida, denostó reiterativamente el poco temple de Rivera Ordóñez que, a "nuestro escasos conocimientos taurinos" fue el único de la terna que trató de cumplir con ese axioma del toreo que se llama "ligar los pases". ¡Demostró muy a las claras que no es torero de sus preferencias! y no fue capaz de reconocer que Rivera que recibió a uno de sus toros con larga cambiada a portagayola, venía dispuesto a dar lo mejor de si mismo , lo que demostró alargando en exceso la faena a su ultimo astado confiando en que rompiera para acompañar a sus dos compañeros en la salida a hombros de la plaza.
Por el contrario "elevaron a los altares" a Ponce en su segundo "marmolillo", cuando fue capaz de doblegar (según ellos) a un toro gazapón "al que no quiso torear por bajo para que no se parara", ignorando (al parecer) estos comentaristas (imperdonable en el matador catalán) que la única forma de doblegar a un toro con ganas de embestir es "cargarle la suerte" para "destroncarle", que es lo que hacían y bien, toreros de mucho arte.
¡Temple, temple y más temple, eran las premisas de ese día!
Pues bien???
¿Por qué no templó Ponce en su primer toro?. Porque el temple lo da la "velocidad ralentizada del toro", ya que cuando el toro tiene cierta reiteración y rapidez en la embestida, el temple "se va al traste" y lo único que pueden hacer esos toreros que no cargan la suerte, es "aprovechar el viaje del toro" pues no hay lugar a dar los pases de uno en uno tras colocarse, que es lo fácil y lo más seguro para el torero dotado de técnica.
Esperaban con expectación la actuación de Manzanares en el 6º, último de la corrida, a quien recibió con capotazos dados con gusto pero sin dejar los pies quietos en la arena y sin acompasar las manos en el lance. Luego...en la muleta, comentarios tales como:
¡Como gira la muñeca!¡Con que cabeza!
¡La muñeca es más importante que nada en el toreo!
Según estos axiomas. ¿Por qué se denostó a Manuel Benitez "El Cordobés" en su tiempo?.
Hizo una faena corriente y eso sí a la hora de la "suerte suprema" (que para él está claro que no lo es) se tomó todo el tiempo del mundo...se fue a tablas...tomó un "buchito" de agua...se lavó la cara...se la secó.
En una palabra: ¡hizo todo lo que no se debe hacer!
Y ante tanto despropósito, nos preguntamos:¿Para qué tantos maestros?¿No le han dicho que la suerte de matar hay que hacerla en el momento oportuno y preciso, sin dejar pensar al toro, ya que por ello han venido los percances más desgraciados del toreo?. Vaya, vaya. Pues ¡Ojo al dato!
Conclusión de los comentaristas:
Ponce: "un dechado de técnica y cabeza".
Rivera: "no sabe templar" porque según ellos, "no sabe colocarse".
Manzanares (hijo): "un torero, que puede ser importante".
Claro que para todo esto sea cierto:
Primero: Hay que torear toros con trapío y casta.
Segundo: La técnica sirve, entre otras muchas cosas, para intentar ligar los lances y los pases.
Tercero: ¿Cómo se puede pensar que un torero, después de varios años de alternativa, no va a saber colocarse?
Cuando leí las crónicas de los críticos taurinos, solamente uno de ellos, Zabala de la Serna hijo, coincidió en todo conmigo, lo que me hizo "cavilar mucho sobre mis apreciaciones", pues los demás críticos, no debieron ver ni el "bajonazo" del estoque, ni el "movimiento de los pies" en los lances, ni las "escasas defensas" de los astados....????
Como simple anécdota les cuento que:
Unos días antes de la alternativa, fuímos a ver al hoy alternativado, a la plaza de toros de Tordesillas donde alternaba con los novilleros Davíd Galán y "Morenito de Aranda". Le formaban cortejo todo "el coro celestial" de la llamada crítica "especialisisisima" (versión D. Julio Iglesias padre). A la cabeza de la misma, iba el Director de la revista taurina en color más importante de España, acompañado de su fotógrafo más prestigioso. Estaban en el callejón, al lado mismo del burladero, que cumpliendo el Regamento ocupábamos y desde el que estábamos grabando en video la novillada. Oíamos, no sin cierto sonrojo por nuestra parte, los comentarios que en plan "de chunga" hacían de los compañeros de cartel de su "yogurcito". Llegó un momento que, harto de tantas descalificaciones hacia uno de los novilleros que era amigo nuestro, les sugerimos "lo poquísimo que nos había enseñado su pupilo" tanto aquí como en las actuaciones que le vimos en Sevilla y en Málaga. Naturalmente "hicieron fü, cual gato escaldado".
En la actualidad, pasados cuatro largos años, transcribimos lo que vimos en el día de su alternativa y tras haber compartido plaza en varias corridas, reconocemos (puesto que no "nos duelen prendas") que al día de hoy, José María Manzanares (hijo) es un enorme artista, con muchísimas posibilidades de sobrepasar al artistazo de su padre, en arte, valor y condiciones para ocupar la cúspide de la Tauromaquia, sintiendo muy de veras que lo que no ha logrado un toro lo haya logrado un mosquito (tenerte parado un tiempo) con el que tuviste la mala suerte de toparte en tierras de allá de nuestros mares.
¡Mucha suerte y adelante, José Maria!
EL RECUERDO A UN ESCRITOR CON CHISPA.

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor

La Federación Taurina de Valladolid, nodriza como tantas otras, de la Real Federación Taurina de España, anualmente publica una revista, sufragada económicamente por el Ayuntamiento, Diputación, Junta de Castilla y León, Hoteles emblemáticos de la ciudad y Casino de Boecillo (donde en una gala especial es presentada). En ella insertan artículos taurinos pedidos a los escritores y personajes que manejan la información taurina de la capital de la Comunidad autónoma.
Hace unos años un periodista recién salido de la Facultad, mientras esperaba un puesto de trabajo, se enroló en este organismo haciendo las veces de secretario y director de dicha revista.
Imbuido de la ética profesional que la universidad le había inculcado, trató de llevar una información veraz del mundo del toro, y de paso defenestrar a quienes hasta ese momento la habían realizado. Personas que nada tenían que ver con profesionales titulados en Ciencias de la Información.
Como era previsible, se “estrelló” materialmente cuando llamó “al pan, pan y al vino, vino” haciendo estremecer los cimientos sobre los que desde hacía años se venía sustentando la cuestión taurina.
Insertó unos artículos en la revista donde denunció el escaso trapío y pitones de los astados lidiados en el ciclo recién acabado de la feria de una plaza de segunda categoría, en su afán de que la Federación cumpliera con la misión encomendada de defender a sus asociados que no son otros que los aficionados agrupados en las diferentes peñas taurinas de la ciudad en cuestión. Ello motivo que todos los que de "alguna manera" tenían intereses creados en estos asuntos (empresarios, apoderados, toreros y "críticos taurinos de secano") se pusieran en su contra y le denostaran de manera contínua pero cobarde.
Con su “línea dura” de actuación informativa, cambió de manera sustancial los personajes invitados a las tertulias anuales celebradas hasta ese momento por la Federación y así vinieron intelectuales del mundo del toro y personajes polémicos por carecer de “pelos en la lengua” a la hora de juzgar con toda objetividad lo acontecido en el ciclo ferial o lo que estaba ocurriendo en el mundo del toro.
Uno de estos personajes invitados fue el ínclito y desaparecido Alfonso Navalón, que comenzó dando un “repaso” de media hora de duración a esa “intrusa prensa especializada “ que se había ensañado en sus críticas a una corrida que, el crítico - ganadero, había lidiado en la considerada segunda plaza taurina de la provincia vallisoletana.
Ese día había puesto a “caer de un burro” a los “críticos taurinos de Valladolid” que "aguantaron impávidos" todo el evento casi hundidos en los cómodos sillones de la sala de congresos de la Feria de Muestras.
Nadie se atrevió a utilizar su tiempo de réplica, pero al día siguiente tanto la prensa escrita como los medios de comunicación hablada, procesaron en juicio sumarísimo al osado crítico que les había “metido un golazo por toda la escuadra" en su propio campo.
No es necesario decirles que el periodista cayó en desgracia y las puertas se le fueron cerrando poco a poco en su faceta taurina. Felizmente le ocurrió lo que cuenta la anécdota de aquel sacristán que no sabía leer ni escribir y que acabó convirtiéndose en gran empresario. ¿La conocen?
¡Anécdotas pasadas, al fin de cuentas!
Pasado algún tiempo un buen día, coincidí con Navalón en un pueblo de Zamora limítrofe con la provincia de Salamanca donde un apoderado había requerido mis servicios veterinarios para curar a dos toros que habían sido comprados para ser lidiados sin muerte en una prueba a “puerta cerrada” a un novillero. Toros que trataban de curar de las heridas de los puyazos para que, tras el engorde pertinente, recuperar lo que la carne les proporcionara y "limar" de alguna manera lo oneroso que resulta la preparación de un torero.

Tras los trabajos realizados por novillero y veterinario en el “mueco” de la finca, siguió una comida en la panera (convertida en comedor improvisado y donde hubimos de refugiarnos de la lluvia que de manera persistente nos acompañó durante toda la jornada), en la que también estaba presente el diestro de Villalpando, Andrés Vázquez, que dirigía artísticamente al aspirante a matador de toros.
Dos magníficos contertulianos henchidos de anécdotas graciosas y ocurrentes muchas de las cuales nos hicieron dudar de su certidumbre.
Hablamos de toros en muchas facetas. Sintonizamos en bastantes cosas y diferimos en otras. Lo normal en este tema, donde algunos afirman que. “de toros, no saben ni las vacas”
Dos fenómenos de la comunicación, donde la “risilla contagiosa” (en forma de Ji,Ji) del torero, se hacía cómplice al “gracejo andaluz” del crítico natural de Huelva y a la sapiencia universitaria del “tuno” y más tarde abogado afincado en Salamanca.
Recordaron los tiempos difíciles de las capeas pueblerinas y a esas vacas hartas de criar becerros con las que se enfrentaban (conociéndose mutuamente) en más de una ocasión en distintas plazas de carros pueblerinas y refirieron cómo, cuando su ganadero las silbaba desde la puerta del corral que servía de chiquero, se olvidaban de “seguir cogiendo” a todo el que se ponía delante y, como perrillos amaestrados entraban mansamente para de inmediato ponerse a comer el heno que tenían en el suelo.
Hablaban de un tal “Chinarro” (a quien conocí cuando era pequeño en el pueblo salmantino donde mi padre ejercía su profesión veterinaria) que era quien proporcionaba las vacas a los alcaldes de los pueblos para que se organizaran las capeas. Y de cómo se establecía una especie de “pique” entre los mozos que con sus varitas de mimbre trataban de dejar ciegas a las vacas cuando embestían y como “Chinarro” trataba de salvar a sus animales y a su reputación llevando cada año vacas con más edad, más ubres y más mala leche consecuencia de haber participado en más capeas.
Navalón dotado de una pluma de castellano antiguo, que me recuerda a Delibes, y que no dejó, mientras ejerció su crítica taurina, “titere con cabeza”.

“Despellejó”, merced a la fuerza que da "el poder de la pluma", materialmente a Enrique Martín Arránz y sus pordedantes “Joselito” y José Tomás por cuestiones de no dejar televisar sus corridas.

“Tenía los puntos puestos” de manera sangrante, a el diestro segoviano, Andrés Hernando por ganar dinero en los festivales a costa de proporcionar “novillos de saldo” procedentes de la ganadería de su esposa.
Y llego a “meterse” incluso, hasta con Antonio Bienvenida que era su amigo. Al único que defendió a “capa y espada” fue a Antonio Chenel “Antoñete” ( “el maestro nicotina” versión Andrés Vázquez) al denunciar su explotación torera en su senectud por uno de profesión "desinformativa" (como él lo denomina) al que “no podía ver ni en pintura”.
Como ganadero se denunció a sí mismo como consentidor de afeitar sus toros.
¡Recibió de/y dio bofetadas a toreros!. Hay quién dice que llegó a chantajear a alguno con regalo de un coche "Mercedes" para suavizarle sus críticas
Admirador de D. Alipio Pérez Tabernero.
”Perseguidor incansable” de sus víctimas, pero que a veces sacaba su lado humano como cuando glosó, a su compañero de tuna el pandereta Armandito, en su invalidez y óbito.
El que "aclamó" a Paco Camino tras expresar la verdad del toreo en Aguadulce en los cursos de verano de una Universidad privada y a Conrado el eterno “maletilla” viajero de las carreteras próximas Ciudad Rodrigo.
Ataca sin piedad a todos sus compañeros de crítica taurina menos a Joaquín Vidal y revela, sin el menor miedo y pudor, secretos de transcendencia económica de la vida de "Manolete".
Denunció una y mil veces a toreros que nunca se han “puesto delante” de vacas toreadas.
Pero también a veces nos hacía reír a “mandíbula batiente” en sus “chascarrillos” escritos en “La Tribuna de Salamanca” donde se esperaba su artículo con verdadera avidez para enterarnos de la vida y milagros de el ganadero Daniel Ruiz cuando un toro suyo en Valladolid salto al callejón y le arrancó una oreja.
Un personaje polémico y controvertido, pero que no pasó, ni mucho menos, desapercibido, aunque fuera odiado por muchos, pues su lema era: "que hablen de mí, aunque sea mal".

lunes, 28 de enero de 2008

LOS TROFEOS TAURINOS "El Corte Inglés".

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ.- Veterinario y escritor.

Estos almacenes modélicos en su género, en casi todas las capitales de provincia donde están ubicados, anualmente colaboran a la difusión de nuestra Fiesta más nacional, entregando sus trofeos a matadores, picadores, banderilleros y ganaderos por la labor desarrollada en el coso de la ciudad.


El acto cuenta con personas, rigurosamente invitadas, relacionadas con el mundo del toro en distintas facetas. Siempre representativas y, por ende, conocidos en la capital, a quienes el patrocinador suele obsequiar, previa presentación de la invitación, con algún regalo en forma de cartel antiguo reproducido y una cinta de vídeo que, la televisión local ha grabado con las faenas de los galardonados y que proyectan, en el momento de la entrega del trofeo, en grandes pantallas instaladas al efecto.


Finalmente hay un ágape generoso donde las tapas de calidad suelen ser regadas con un buen vino de la tierra y bebidas de todo tipo a gusto del consumidor.
Y tras el abandono del Centro comercial por parte de los invitados, en itinerario controlado por los agentes de seguridad, la dirección de “El Corte Inglés”, autoridades, jurado y galardonados cenan en el Restaurante del centro en acto más privado.
Encuentro anual interesante, porque los aficionados se ven de cerca e incluso pueden entablar conversación con las, en condiciones normales, inaccesibles autoridades de la capital y hacerse fotografías con los galardonados para luego presumir de ser “amigos de toda la vida”.


La gente acude “de punta en blanco”, al constar en la invitación, y esto es digno de valorar en estos tiempos de informalidad en el vestir.
Naturalmente, estas entregas de trofeos sirven, además de promoción del Centro comercial, también para lucimiento de los regidores de los almacenes, de las autoridades, de los jurados y de los que declaman poesías taurinas que suelen ocupar un estrado muy por encima del suelo ocupado por los asistentes.

¡Qué alegría!. ¡Hemos conseguido un trofeo!
Así solían expresarse los galardonados cuando conseguían su primer trofeo como “profesionales” de algo relacionado con el mundo taurino.
¡Qué coñazo! .¡Tenemos que ir a 200 Km. a recoger otro trofeo!
Así se expresan los “practicantes” de cualquier oficio (que no, profesión) cuando, consecuencia de haber tenido la “suerte” de llegar a “figura”, les sobran estos detalles de reconocimiento a su labor desarrollada.
Mientras, la entidad concesionaria del trofeo las ha pasado “canutas”, en su afán de acomodarse a la fecha en que los “figurones galardonados” tienen a bien dignarse a recoger el premio concedido.
¡Qué difícil es que asistan todos los galardonados figuras! ¡Cuantas obligaciones tienen! ¡Ni que tuvieran que dar algo!
Ese día, luego, todo son parabienes. Lectura del acta de concesión del trofeo, por un alto empleado de la entidad, con posterior enumeración de los componentes del jurado. Glosas de la labor realizada merecedora del trofeo en boca de cuantos tienen alguna representatividad y “pasamanos del trofeo” de la azafata a la autoridad “entregadora” y de esta, al “artista”.
Y así en idéntica secuencia para cada uno de los galardonados.
El trofeo final, que es el más importante, al triunfador de la Feria Taurina, y que naturalmente es entregado por el Director del Centro comercial.
Luego, las palabras de los galardonados en sentido creciente a la representatividad. Palabras que por otro lado van en sentido decreciente de parquedad y sinceridad, hasta llegar a las del “divo” en que ensalza aún más su labor realizada a base de quitar méritos a las condiciones de su oponente (nunca colaborador) y de guardarse en su “faltriquera” las ventajas de que se valió para confundir a las masas asistentes al acontecimiento e incluso a muchos de los miembros del jurado calificador.
Como es natural hay aciertos y equivocaciones en la concesión, pues la justicia en este complicado mundo del toro es difícil. ¡Demasiado difícil por imperar tantos intereses de todo tipo!
¡No es oro todo lo que reluce!
Pues a veces resaltan más las “irisaciones argénticas” por haberse realizado con toda autenticidad al faltar ese “oficio extenso” que exalta lo superfluo y encandila al lerdo público asistente.
Trofeos conseguidos con verdad por esos hombres de plata llamados “subalternos” porque todo lo hicieron bien. Desde “enseñar a embestir a un toro” durante su labor de brega, hasta parear metiendo las manos entre los pitones. Estar pendientes de todo lo que la lidia conlleva, presto a “quitar” a su jefe de filas cuando fue cogido, “sacar” con habilidad y prontitud ese estoque colocado con ignominia que propiciara la estocada “merecedora” de triunfo.
Y menos mal que al final esa labor fue premiada porque alguien del jurado se fijó en ella y la puso “sobre el tapete” el día de las deliberaciones, ya que su torero de oro no le autorizó a “destocarse” en el momento preciso y puso en “tela de juicio” lo bien realizado.
Pero ese hombre, que también se jugó la vida, agradeció de veras el trofeo que le concedieron e incluso dos lágrimas resbalaron sobre sus mejillas mientras expresaba su agradecimiento con palabras bellas de verdad, por su sinceridad, llegando a eclipsar al “figurón” que ni siquiera se emocionó con los aplausos que acompañaron a la recepción del enorme trofeo concedido, pero que acaparó las “palmaditas en la espalda” de complacencia por parte de los “ensalzadores de turno” quienes, a pesar del “filtro” de la invitación, se las “apañan” para estar presentes en primera fila de espectador y de recepción de los camareros encargados de distribuir las viandas.