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jueves, 17 de enero de 2008

LA SEGUNDA ESPANTADA DE “MORANTE DE LA PUEBLA”.


Por LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor.

He de comenzar justificando el título, para nada peyorativo, ya que si miramos el diccionario, espantada = “abandono repentino de una actividad, ocasionado por el miedo” que a su vez, miedo es = “una emoción caracterizada por un intenso sentimiento habitualmente desagradable, provocado por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente o futuro” o también = “una perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario”.
Y ocurre que en estos personajes definidos por alguien como: “sensibles, pasionales y fascinantes”, la vida discurre, según el mismo analista, “por unos parajes repletos de sensibilidad y sentimientos que les hacen tomar decisiones desconcertantes”.
Pero vayamos al análisis, totalmente personal por supuesto, del por qué la espantada del torero.
José Antonio en esta temporada ha tenido algunos problemas:
Cambió de apoderado, para irse con Rafael de Paula y dejar en la cuneta a un hombre como José Luís Peralta que era todo sosiego y bondad, capaz de defender, ratificado durante los años que permanecieron juntos, sus intereses de todo tipo como nadie. Si bien reconocemos que quien se la juega en los ruedos es el torero y está en el perfecto derecho de elegir quien le apodere.
En el aspecto artístico no le rodaron bien las cosas en las dos plazas más importantes del orbe taurino español cual son la Maestranza y Las Ventas.


En la cita de Abril sevillana hubo de hacer un gran esfuerzo al ver que la Feria se le escapaba y no podía conformarse con ver triunfar a sus rivales de albero. Se fue a portagayola y ese esfuerzo, en un torero de arte donde el “cuarto de kilo” no está concebido para ello, a la larga… se paga.
Y luego hizo otro sobrehumano esfuerzo al encerrase en Madrid con la corrida a seis de la Beneficencia, donde tras el estrepitoso fracaso en cinco toros con cogida incluida, una figura como él, tenía que salir a lidiar el último toro. El de Núñez del Cuvillo en el que tenía confianza plena, pues no en balde había tentado media camada del ganadero de "El Grullo", conocía perfectamente el "patrón de comportamiento" del encaste con él que había trinfado en varias corridas de la temporada. Se trataba de "Hatero" un "núñez-osborne" que incluso podía conocer de antemano el torero de La Puebla.

Total que en la Monumental de Las Ventas otra vez sometió su corazón a un esfuerzo rayano en el infarto, tratando de conseguir un mermado triunfo que el sensiblero público madrileño, que no la verdadera afición, casi le regala.
¡Morante es humano! Y como tal, siente miedo. Miedo que a veces es insuperable sobre todo cuando en los momentos de soledad visionas las escenas que viviste de un pitón empujado por más de quinientos kilos que te golpea en el entrecejo y luego te busca en el suelo bajo el filtro enrojecido por la sangre que se interpuso entre la imagen real y la retina.
Y creo que fue en la enfermería de la Plaza de Las Ventas, mientras las hábiles manos cirujanas del doctor Máximo García Padrós, suturaba su herida del entrecejo, cuando José Antonio Morante tumbado en la camilla, analizó la tragedia que para el mundo del toro podía haber supuesto si ese pitonazo se hubiera desviado 2 centímetros hacia abajo y basculado hacía izquierda o derecha.
La cornada hubiera sido idéntica a la que el 7 de mayo de 1922 acabó en la arena con la vida del diestro valenciano Manuel Granero a cuernos del ve ragüeño Pocapena.
“Morante de la Puebla” tuvo la hombría de salir a matar su último toro de la tarde, si bien el parte médico firmado por el Dr.García Padrós, textualmente decía: "Herida por asta de toro en región supercial izquierda. Puntazo corrido en espina ilíaca derecha. Pronóstico leve que no le impide continuar la lidia" pero que de no haber estado en su ánimo salir fácilmente hubiera podido simular conmoción que lo hibiera llevado directamente al Hospital para exploración neurológica.

Morante hubo de padecer un esfuerzo más que sobrehumano vivido durante las fases de inactividad de la lidia donde su rostro paso por muecas de indecisión, seguridad, padecimiento, entusiasmo, y luego en pleno fulgor de la pelea, por las de impotencia, rabia y llanto.

Y a "Hatero", que arrastró el hocico por la arena de La Monumental, lo lanceó, con el arte que atesora, por verónicas y luego quitó también por verónicas que remató con la media. Y hasta puso banderillas. Con la "pañosa" faena variada pero atropellada (tal vez porque la afrenalina acumulada estaba haciendo su efecto) y finalmente una estocada desastrosa, y oreja final ??? con lo que logró, aunque sin convencerse a si mismo, que los "sensibleros" reconocieran el esfuerzo de los mimados, que suelen ser los que están tocados con la “varita mágica del arte” al ser capaces de componer una figura de “riñones metidos” y manejo de “manos acompasadas y bajas”.

Pero Morante en su fuero interno se autocrítica como fracasado en las dos citas verdaderamente importantes de la temporada y, eso para toda una figura como es él, es de todo punto insoportable. Para no recordarlo todos los días cuando se vista de luces y mirándose al espejo vea la cicatriz en el entrecejo, ¡se va! y a esperar que los que ahora "aprietan" se cansen o el valor se les vaya con la sangre manada de alguna herida, porque como dijo Faico. “Es la sangre de los valientes las que se va, mientras que la que queda es la de los cobardes”.
En cualquier caso tú has decidido lo que más te conviene. ¡Se feliz! Que por las tardes que nos has proporcionado viendo tu arte , ¡Te lo mereces!

miércoles, 16 de enero de 2008

TOREROS QUE TOREEN EN ESPAÑA:¡NO SE ALARMEN!

Hemos visto en burladerodos, como Juan Antonio de Labra desde México, queda "maravillado" y expone la "Novedosa técnica para operar cornadas" utilizada por el cirujano jefe de la plaza de toros de Méjico.

Y como réplica, constructiva por cierto, se nos ocurre el siguiente artículo por aquello de "dar al César lo que es del César y a Dios, lo que es de Dios".


¡Va por ustedes!





TOREROS QUE TOREEN EN ESPAÑA:¡NO SE ALARMEN!



Por LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor.






¡Toreros españoles que ejercen su oficio en España!. ¡No se alarmen en el caso de sufrir cornada!, pues también los cirujanos taurinos españoles utilizan las técnicas que el doctor Rafael Vázquez Bayod aplica en México, por la sencilla razón de que estos profesionales se reunen cómo mínimo anualmente y celebran Jornadas donde cada uno expone ante sus colegas los progresos conseguidos en esta especialidad médica.
Por eso, estas técnicas, se aplican en cualquier enfermería de plaza de toros donde haya un cirujano taurino. Pues al fín y a la postre, la irrigación/succión no deja de ser más que una limpieza exhaustiva de la herida, absolutamente necesaria desde los tiempos más remotos en que el hombre fue "echado mano" al enfrentarse al toro.
¿Qué muchos toreros murieron de infección de cornada, antes de la aportación que en el año 1.929 hizo el Nobel de Medicina, doctor Alexander Fleming?. No tenemos la menor duda.
En aquellos tiempos no sólo morían de la infección consecuente a los detritus causados, pasadas unas horas, por los cuerpos extraños contaminados (arena, estiercol, parásitos, lascas de madera procedentes de derrotes sobre burladeros y portadas en cuernos sanos y escobillados) que el pitón había depositado en el fondo de la herida, sino que también morían a consecuencia de la neurotoxina que el Clostridium tetani (gérmen saprofito habitual en el intestino de los équidos) habría diseminado con sus heces en la arena de los ruedos de las plazas de toros.
E incluso, ahondando más, en el asunto, por la misma neurotoxina que el pitón hubiera adquirido al herir a los caballos sin peto y luego inyectar al torero a través de la herida producida en la cogida. Herida que de no tener comunicación con el exterior (por no haber sido conveniente drenada) propiciaba la multiplicación de este gérmen anaerobio.
Por todo lo expuesto se deduce que ante herida por asta de toro, lo primero que hace cualquier cirujano (incluso cualquier médico no especialista) es limpiar a conciencia "por dentro" la herida, para que no quede ni una sola brizna de posible material contaminante.
Es la primera regla que igualmente seguimos los veterinarios que operamos a los caballos heridos en los festejos de rejones, cuidando además muy mucho de afeitar los bordes de la herida para que ningún pelo impida la cicatrización.
El periodista menciona los cursos impartidos en La México a monosabios y personal de Plaza para auxiliar a los toreros en caso de cogida, que nos parecen de maravilla, si bien se nos ocurre que deberían hacerse extensivos a los subalternos de las cuadrillas en general, por ser los primeros que auxilian al herido ante el inminente peligro que supone el toro en el ruedo.


Después, el traslado del diestro a la Enfermería lo puede dirigir el mismo Cirujano Jefe, quién es conveniente vea la corrida bien desde el burladero de médicos o bien desde la enfermería a través de circuito cerrado de TV como lo hace D. Máximo García Padrós en la Monumental de Las Ventas, para poder ver con todo detalle la "biomecánica" y la "cinemática" que le ayudarán a calcular de antemano las posibles trayectorias y profundidad de las heridas, y llevar una idea preconcebida de actuación para cuando el torero esté en la mesa de operaciones.
Lo de la camilla para traslado del herido lo consideramos una utopía, puesto que la rapidez impera por encima de todo lo demás, si bien no está mal, si es posible su utilización, para cuando no hay herida y sí complicada caída en la voltereta sufrida, con repercusiones neurológicas.
Los fondos de saco" de las heridas, hay que eliminarlos siempre. ¿Cómo?. Pues sacándolos a la luz con la técnica más adecuada, bien mediante el empleo del "abordaje en puente" o bien introduciendo una sonda fenestrada en tramos y aspirando cada cierto tiempo, si el drenaje no es posible por si mismo.
La utilización de desinfectantes no agresivos sobre la herida, de suero fisiológico a presión, asi como de oxigeno es muy conveniente para limpieza y reactivación de células adormecidas. Técnica que se hace en cualquier enfermería de plaza de toros.
Y finalmente, me van a permitir un consejo como veterinario:
¡Toreros en general: Vacúnense todos los años contra el Tétanos! pues un simple pinchazo les puede evitar muchos disgustos. Yo cuando trataba con animales, siempre lo hacía, y de veras que deje de precouparme ante cualquer herida intempestiva.

martes, 15 de enero de 2008

El diestro José Tomás en decisión impensada había decidido "cortar su temporada" e irse de los toros por tiempo indefinido.
Sorprendió a todo el orbe taurino.
Escribimos el artículo que, ahora actualizado, reproduzco a continuación



EL RETIRO DE JOSE TOMAS.

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor.



¿Qué les pasa a los pordedantes de Enrique Martín Arranz?.

Pregunta que nos hacemos, porque revisando hechos pasados, resulta que: el de “a caballo” (en ese momento apoderaba a Pablo Hermoso de Mendoza) tras incidentes con el empresario Herrerías cambió de “cuadra” (perdonen el término boxístico) y se fue con un trust, y los de “a pie” (llevaba a "Joselito" y a José Tomas): el de más tiempo en la casa, se tomó un “año sabático”, mientras el más moderno, parece que se retira definitivamente tras un contrasentido como es el querer hacerlo, tras dos actuaciones, en la plaza que regenta el mayor enemigo de su apoderado.

¿Lo entienden ustedes? ... Yo...tampoco.

¿Problemas en su apoderamiento?. No creemos que sea esta la causa, máxime cuando J.T le dio “vara alta” en sus decisión de no “bajarse los pantalones” ante la televisión de sus corridas en directo, aún a costa de grandes pérdidas económicas. Además...si algún apoderado defiende los intereses de sus toreros, preocupándose al máximo por todos los detalles aunque tuviera que pelearse con el mismísimo “Cúchares”, ese era y es el señor Martín Arranz
De ahí que tengamos que buscar “otras causas” en esa decisión del torero de las “cero pulsaciones” y de la “máxima concentración”.

¿Podía haber sufrido algún desengaño derivado de la falta de reconocimiento a su labor?. Pues... él era consciente que sus faenas, mejor o peor rematadas, las realizaba en ese difícil terreno que no pisaba ninguno de sus compañeros y, luego el premio la mayoría de las veces, no estaba acorde con sus merecimientos.
Recientemente asistimos a negaciones absurdas de trofeos en plazas de Coruña, Málaga y a como en Valladolid, mientras a su compañero de terna, que toreó despegado y de mentira en “faena derechista” se le aclamaba con voces de ¡¡Torero!!, ¡¡Torero!!, a él en “faena natural y expuesta” se le aplaudía solamente, debido a que los buenos aficionados cada vez abundan menos.
¡¡Indudablemente que ello debe pesar en el ánimo de un artista!!

¿Podía estar afecto de perturbación angustiosa de ánimo por un riesgo real en este caso (puesto que pisaba terrenos peligrosísimos) y que le habían llevado a sufrir dos graves cornadas en esta temporada?. Podía ser, ya que como "Faico" torero sevillano dijo en cierta ocasión:
“la sangre que se va por las cornadas es la sangre de los valientes y la que queda y se repone es la de los cobardes”.
¿Podía estar hastiado de tanto viaje, de tanto ajetreo, de tanta exposición, de tanta expectación, de la responsabilidad de llevar detrás de él a toda una “corte celestial” que le aconseja y limita libertades? Es posible que haya decidido poner fin a tanto misterio como le rodea o que ya no disfrute en el ejercicio de su profesión. ¡Es posible!.
¡Cualquiera sabe lo que puede haber pasado por su cabeza!. Lo cierto es que últimamente su cara era inexpresiva semejante a la del “Rey pasmado” de Torrente Ballester aunque tal vez la motivación sea distinta. Estaba como “ausente” y en el paseíllo se adelantaba excesivamente a sus compañeros de terna como si tuviera prisa por acabar cuanto antes con la “tarea de ese día”.

Lo lamentable es que con su ida de los toros, ha frustrado a muchos seguidores (catadores de lo bueno) al habérseles apagado la “única llama de toreo puro y en el sitio” que mantenía la Fiesta viva., porque José Tomás es torero poco comunicativo, pero al aficionado lo que le interesaba era esa quietud, esa despedida del burel a base de brazos acompasados, esa “zocata” que en la interpretación del pase natural sublimaba por su pureza y....ese “pasarse el toro tan cerca” que acongojaba al "respetable" emocionado.
Pues habrá toreros que entretengan por ser “más largos” de conocimientos y que por ello luzcan más en cualquier momento de la lidia, pero torero que, tanto de capote como de muleta, llegue al fondo del espectador, le emocione, le asombre, le deje estupefacto, ese... ¡solo hay uno en la actualidad y ese es José Tomás! porque compite consigo mismo abogando por la naturalidad del toreo causa por la que basa sus faenas en la mano izquierda que es la ¡mano de la verdad! Al prescindir de la ayuda que el estoque simulado representa. Naturalidad en poder al toro, cogiéndole adelante y llevarlo a la cadera para rematarlo sin preocuparse de lo que pueda pasar durante el trayecto. Naturalidad sin alardes de posturas y sucedáneos del toreo.
Se nos va sin decirnos la causa una gran figura del toreo que seguro que sí sabrán sus allegados, su jefa de prensa y un periodista deportivo quien, por descontado a nadie contará la verdadera causa.
Una sola persona estará tan contenta con su decisión, su santa madre que también merece vivir sin tanto sobresalto.
Aunque hayas dejado a la Fiesta huérfana de arte. Disfruta de la vida, de tus amigos, y de tus posesiones ganadas a ley. ¡¡TORERO!!
LOS PRESIDENTES DE LAS CORRIDAS DE TOROS.

LUIS ALONSO HERNANDEZ .Veterinario y escritor.

Con demasiada frecuencia estamos asistiendo a un protagonismo desmesurado por parte de ciertos Presidentes de palcos de cosos taurinos, al negar sistemáticamente la segunda oreja por tomarse demasiado "a pecho” ese artículo del Reglamento taurino que le faculta como único capacitado para su concesión.
De nada vale que el público asistente, demasiado torerista en la actualidad, saque con reiteración y constancia sus pañuelos o almohadillas blancas (proporcionadas por la empresa, pero solamente en cuanto a color se refiere) solicitando los máximos trofeos. Este señor, único que en los tiempos actuales goza de una presidencia en funciones, debe creerse infalible en cuestiones taurinas y no hay manera humana posible de que conceda trofeos anexos a lo que su conciencia taurina le haya dictado.

Hemos tratado de analizar el por qué de estas negaciones y sinceramente no encontramos explicación. Si no conceden trofeos, es seguro que serán denostados por los empresarios de los cosos de su presidencia ávidos de que la prensa "cacaree" los trofeos conseguidos que, redundarán en el éxito artístico de su ciclo taurino. La escasez de trofeos, cicateados por estos presidentes, no les proporciona ningún favor en sus relaciones con los propietarios temporales del recinto donde se celebra el evento.
Hemos podido constatar, desde nuestro puesto de asesor veterinario, que temen demasiado a las opiniones de la “prensa especializada” que, al igual que ellos, siempre ven lo malo que haya podido haber en la labor del diestro en su afán de creerse más “papistas que el propio Papa” en su ególatra sapiencia taurina. Por eso niegan los trofeos para, como ellos dicen: “no salir en los papeles” y disgustar con esa benevolencia mal interpretada a su Jefe Superior que es quien en verdad manda y decide sobre su presidencia. Hay que ser “duro” en las concesiones para demostrar a su superior que es hombre de opiniones recias y defensor a ultranza del orden establecido, aunque a veces seconvierta en el principal instigador de la alteración de orden público que tanto salvaguarda.
En el caso de no pertenecer al Cuerpo Superior de Policía, siempre hay alguien por encima que trata de llevar a la plaza de toros al umbral máximo de dureza (en cuanto a concesión de trofeos) por eso de que da categoría a la feria al menos para los “puristas del arte” que son los que no ven nada bueno sobre el albero.
¿Para qué sirven esos cursillos que anualmente celebran y que tienen como fin primordial el “aunar criterios”? Creo que para poco, pues mientras unos conceden “la Biblia celestial” otros parece que la concesión de un trofeo es como si de su oreja se tratara. Ni que hubieran visto el corte de oreja que un toro de Domecq propinó a Daniel Ruíz cuando saltó al callejón de la Plaza de toros de Valladolid, en una feria de los 90.
Hace unas temporadas han sido criticados (no sin cierta razón pues hemos presenciado los ciclos taurinos) los presidentes de los palcos de las plazas de toros de Coruña, Málaga y Bilbao, que han sido de lo más cicatero en cuanto a concesión de trofeos legalmente ganados por los lidiadores, pero son muchos los intereses creados que imperan en este mundo de los toros y..... en ocasiones “hay que ser bien mandados” para prestigiar una feria que de antemano estaba confeccionada para un ganador y cualquier trastoque “daría al traste” con el fin buscado desde el día de la confección de los carteles.
Muchas veces he pensado si estos “barros” no vendrán de “aquellos lodos” que tanto revuelo causaron en aquel, lejano ya, 22 de mayo del año 1972 cuando un Presidente de nombre José Antonio Pángua ordenó cortar el rabo de “Cigarrón” y hacer que el alguacilillo de Madrid (vestido a base de un engendro con trastoque de épocas y usos) lo depositara en las manos de Sebastián Palomo Linares.
Por lo que se vio, Pángua había cometido la “mayor blasfemia” contra la “sacratísima cátedra critico-taurina de las Ventas” y que antinaturalmente pagó con la salida de la Presidencia.
(Con posterioridad otros fueron cesados, aunque por motivos diferentes).
Todas las plumas en posesión de cualificación crítica se cebaron con el “transgresor de la tradicción” salvo Alfonso Paso que le defendió en un articulo en el periódico “El Alcazar” y que el comisario Pangua agradeció en forma de carta que el mismo diario publicó bajo el título de: ”Gracias don Alfonso” y que me voy a permitir el lujo de reproducir al considerar que no tiene desperdicio.
¡Va por ustedes!

“La sociedad de consumo ha construido una selva, cuidando de eliminar a la fauna noble y valiente y dejando como amo y señor al sapo. Y el sapo es el que impera en todas las actividades y como sapo se comporta. Mancha todo lo que toca y lo impurifica con su hedionda baba. Y no digamos donde llega esta impurificación cuando el sapo coge un lápiz aunque sea de dos pesetas y le da por escribir. El sapo es cobarde y asqueroso. Le salva su pervivencia en esta ultima cualidad: nadie quiere mancharse el zapato para aplastarlo”
Tras este párrafo agradece que don Alfonso haya interpuesto su escudo entre él y la banda de los sapos al igual que San Jorge – un santo que también ha dejado de serlo- lo hiciera con el dragón legendario.
Luego asegura que: "estos barbilampiños (críticos taurinos que se metieron con él) ganan más de 200.000 pesetas al mes (de las de los años 70) y que por ese dinero el que podría hacer las crónicas es el “simpático y cordial Marqués de Lozoya” recientemente cesado en el Instituto de España. Y sigue diciendo que “estos sapos escupen y escupen sin cesar como sus antepasados lo hicieron al rostro del rabí de Galilea”.
En el “segundo tercio” de la carta, el señor Pangua dice que se va a reír y dice: “el mejor antídoto contra la baba del sapo es la carcajada”. "Ahora fuera del mundo taurino voy a reírme. Y mi venganza es esa: REÍRME".
"La vida de los sapos durará hasta que Mariano Medina
(el hombre del tiempo en aquellos tiempos) anuncie “sequedad del vivir honesto”. Y cuando esta llegue la piel de los sapos se resquebrajará. Por las aberturas sangran sus vísceras".
Y sigue: “Don Alfonso, usted es periodista y le ruego que le diga a D. Torcuato Luca de Tena que regrese pronto de su viaje pues como tarde mucho el heredero de la silla de D. Antonio Díaz Cañabate que ya cree estar sentado en ella, va a dejar la sección taurina peor que dejaron a doña Ana de Pantoja”.
“Don Alfonso, dígale a D. Emilio Romero que pula el mal estilo de su crítico favorito”.
“Don Alfonso diga a D. Gregorio Marañón Moya que no haga el caldo gordo a los audaces que le rodean, pues el Colegio de Presidentes y Asesores sería un verdadero “gangs” que convertiría la fiesta en el Chicago de los años 20 pero con Alcapones antipáticos y sosos. A mí el verdadero Alcapone me resulta simpático...

lunes, 14 de enero de 2008

FESTIVAL TAURINO NAVIDAD CON AMOR ALGECIRAS 2008

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor.

El 12 de enero a las 16,30 horas estaba anunciado el anual Festival Taurino de la Navidad algecireña.

Ya sabemos que ni el día ni la hora, son para nada taurinos, pero como la tradicción hace costumbre y así año tras año ha venido sucediendose ( con desigual suerte acorde con la climatología reinante), el mes de enero de este 2008 ha sido protagonista taurino en Algeciras.

Cita a la que no debemos faltar los que nos consideramos aficionados por tres motivos de peso: el primero, por dar una lección de solidaridad a los detractores de nuestra Fiesta más nacional; segundo porque debemos dar ejemplo de solidaridad con aquellos que, de una u otra forma, pero siempre de manera desinteresada, contribuyen a esta labor humanitaria, y tercero, porque debemos estar presentes con el amigo "Miguelete" en esa empresa que, año tras año en acción digna de encomio lleva afecto en esas fechas de amor y paz que conocemos por Navidad.

Lució el sol en el día del evento, sin duda porque también quiso colaborar a que sus rayos secaran la Plaza de "Las Palomas" para que el peligro ante la cara del toro no empeorara con un albero embarrado y resbaladizo.

Nuestro desplazamiento desde Tarifa nos impidió llegar a tiempo. Escuchamos el pasodoble del paseíllo, interpretado por la Banda de Música Amando Herrero, desde nuestro puesto en la cola de taquilla.

Una vez dentro, pudimos ver desde la bocana del tendido a uno de los aguacilillos y la entrega de placas por parte del del Director de la cadena SER, Alcalde y Concejala de Festejos del Consistorio algecireño, a Fernando Gallego. Eran siete toros pertenecientes a las vacadas de D. Álvaro Domecq, D. Marcos Núñez y "La Palmosilla" quienes serían lidiados y estoqueados por riguroso orden de antigüedad por los matadores de toros, José Cantero de Los Barrios, Juan Pedro Galán de Jerez, Sánchez Vara de Guadalajara, Javier González de Alacalá la Real y un novillo de D. Salvador Domecq para el novillero barreño, Juan Antonio Medina que hacia su presentación en Algeciras.

Un festival que se hizo demasiado largo, no porque resultara tedioso, sino porque la humedad acumulada en los tendidos conse cuencia de la lluvia del día anterior y el frío que hizo su aparición nada más ponerse el sol, no invitaba a estar ahí a los aproximadamente 1.500 verdaderos aficionados que con su presencia estimularon a todas estas personas que con su trabajo personal y aportación física en el albero, hacen posible esta acción humanitaria.¡Por ellos merecía la pena quedarse hasta el final, para compartir sus sufrimientos que indudablemente superaban a los nuestros!Suenan clarines y timbales y el torilero abre la puerta de chiqueros para que aparezca el primer astado de la tarde.

Toro que con su presencia hace brotar un ¡Ohhhhh! de las gargantas de los espectadores, pues se trata de todo un señor toro con trapío y romana. U n ejemplar que de haber tendio las defensas intactas podía haber figurado en corrida seria de cualquier palza de 1ª categoría.

Estaba marcado con el número 61 y pertenecía a la vacada de "La Palmosilla" y cuya lidia y muerte correspondía a José Cantero ("El Pavero" de los años mozos) quién demostrando ansias de novillero se presto a recibirlo de salida. El toraco salió suelto de cada contacto con el capote de el de Los Barrios.Finalmente fue "El Chano" quien domeño al nuñez-osborne.

Apretó en varas.José se peleó con él en su quite sin lograr estirarse porque la violencia del morlaco no estaba para faenas artísticas. Hizo su quite por verónicas Juan Pedro Galán que fue ovacionado.

José Cantero lo lidió con aseo y lo mató con pulcritud, si bien se puso "demasiado pesado" con el verduguillo hasta conseguir que algunos disconformes hicieran sonar "música de viento" (totalmente fuera de lugar en estos casos).Cuando el toro quedó atronado el diestro recibió palmas de los que reconocieron su voluntad y las dificultades de su oponente. Posiblemente, muchos de los "figurones del escalafón taurino actual" hubieran pasado dificultades ante este toraco.



Su segundo lucía el número 71 en el costillar. Correspondía al 5º de la tarde y era de la ganadería de D. Marcos Núñez.















José Cantero ha de vérselas con un toro de "muchos pies" no obstante lo cual José está vañliente en unas verónicas, no muy ajiustadas, pero efectivas. Las remata con una especie de "larga cordobesa" que por su peculiaridad causa hilaridad en los tendidos.

En la primera entrada al caballo la puya quedó enhebrada y al no poder quitarla el picador, el toro en sus ansias de derribar, sufre excesivo castigo, no obstante lo cual es llevado nuevamente al caballo en una segunda entrada.


En banderillas destaca "El Chano" con dos pares muy buenos. Este sublaternos banderilleó a cuatro de los siete toros, demostrando estar en plenitud. No en balde está en activo y siempre ha militado en cuadrillas de matadores de la categoría especial. Bregó en casi todos los toros y estuvo siempre pendiente de lo que la lidia demandaba. Fue un excelente diredtor de lidia desde su papel de subalterno.

José brinda su faena al cantaor Manuel Orta que ocupa un tendido de sol.

Comienza por doblones de rodilla genuflexa a los que siguen redondos largos y ejecutados con una tranquilidad impropia de su edad y estado, demostrando a las claras que se ha preparado a conciencia para este acontecimiento.

Finaliza su faena con pases mirando al tendido y un desplante muy torero. Supo el torero en todo momento estar a la altura de un buen toro núñez, haciendo gala de un conocimiento poco común de terrenos y querencias del toro.

Encomiable su entrega y deseos de ofrecer lo mejor a la concurrencia de la Plaza de Algeciras, de jugarse la vida de esta forma tan altruista en espera de que llegue el proximo año para nuevamente volver a desatar su afición desmedida en un homnbre que no llegó a alcanzar la cumbre del toreo pero que siempre la conquistó por corazón y entrega como hoy ha demostrado sobradamente.

En la suerte contraria y cerca de donde está el brindado, estocada entera que derriba al toro sin puntilla. Se piden las dos orejas, que el Presidente concede.

Imaginamos lo orgulloso que estará José con el triunfo conquistado que es fruto del entrenamiento, la preparación psicológica y el tesón a lo largo de un año de espara soñando con la gloría que hoy un hombre a su edad ha conquistado.

¡Enhorabuena José por tu hombría de hombre de bien!

El toro es aplaudido en el arrastre, mientras José Cantero desde el tercio, pedía al Usía la vuelta al ruedo de su colaborador que éste no concedió.


El segundo espada de la tarde es el jerezano Juan Pedro Galán, aquel "niño prodigio del toreo" de los años 70. El mismo que hubo de irse a México a triunfar porque la legislación española en cuestión taurina no permitía torear a los menores de 15 años. Allí llenó por dos veces la Monumental de México, cobrando de becerrista los honorarios de las figuras del toreo.

Hoy, a sus 37 años solamente torea festivales benéficos, mientras comparte sus aficiones por la hípica, el boxeo y la veterinaria.

Galán se estiró en las primeras verónicas ante el toro marcado con el número 31 del hierro de "La Palmosilla". Lances que tuvieron plasticidad pero no quietud debido a la violencia del toro. Después de una lidia llevada con cierto decoro, la fena de muleta la comienza con doblones para seguir con redondos y naturales que a pesar de ser frecuentemente enganchados y abusar del "pico de la muleta" gustaron a los asistentes por su colocación de inicio y plasticidad.














Como detalle curioso el fandango con que le obsequió durante su faena de muleta el cantaor Orta desde la "solanera" que en el día de hoy era la preferida.

Acertó al segundo intento con la espada y le fue concedida la oreja que el público pidió y que él paseó por el anillo en medio de complacencia del "respetable".


Su segundo oponente es un precioso ejemplar de capa melocotón que lucía el número 69 y el hierro de D. Álvaro Domecq. Galán lo recibe con una serie de verónicas ajustadas.

Lo lleva al caballo. El piquero lanza la vara y se agarra arriba por lo que es aplaudido.

Galán realiza su quite por "navarras" que no resulta brillante por resultar achuchado el diestro al no haber podido acoplarse a la velocidad de embestida del toro.

Nuevamente lleva el toro al caballo y en esta segunda entrada el burel es masacrado.

En banderillas se luce Muriel mientras que Romero cumple con dificultad.

Brinda a los matadores de toros Juan José Padilla y Canales Rivera que ocupaban un tendido y comienza la faena de muleta de manera atropellada y con muchas prisas. NO deja reposar al toro y lo atosiga demasiado en series contínuas y seguidas de redondos y naturales a consecuencia de los cuales el toro acaba rajándose y busque las tablas al final de la larguísima faena.

A la hora de la "suerte suprema" se empecina en hacerlo en la suerte contraria cuando el toro había apretado siempre hacia las afueras, por lo que marra en el primer intento y acierta con estocada entera, aunque desprendida en el segundo que irremisiblemente hace doblar al burel.

Suena un aviso demasiado riguroso, en cuanto a tiempo por parte del Sr. Cerrillo, y el toro inmediatamente se atrona por si mismo con el descabello que, tras el primer fallo, el espada dejó apoyado sobre el testuz.

Se pidió la oreja que el Presidente no concede con lo que el jerezano dejó entornada la Puerta Grande del coso de "Las Palomas".


El tercero de los espadas es de Guadalajara, su nombre Sánchez Vara y el toro que le tocó en suerte está marcado con el número 22 y luce el hierro de "La Palmosilla".

Lo recibe por verónicas de perfecta ejecución y remate.


El toro tras llevarlo al burladero denominado de "la suerte de picar" remata con tal fuerza que saca todas las tablas del mismo elevándolas a gran altura con el consiguiente susto por parte de los dos sublaternos que se encontraban en el mismo.

Demuestra fuerza y poder con los montados de ahí que el matador, a pesar de ser de los que pone banderillas, lo lleve dos veces al caballo de picar.

En banderillas lidia Muriel y parea por partida triple Sánchez Vara, quien coloca el primer par trasero debido aque el toro dotado de "muchos pies" le cortó el terreno, para seguidamente colocar dos pares perfectos de ejecución y colocación que fueron ovacionados.
















Comienza la faena a base de redondos y naturales de buen corte si bien abusando de utilizar el "pico de la muleta" en alguna que otra ocasión. Los pases de pecho (que no obligados) fueron los mejores.

Tras tomar el estoqure de matar, dos doblones muy estéticos dan paso a una estocada en la suerte natural donde se le "va la mano" propinando un "bajonazo" que apesar de que los sublaternos estuvieron "listos" en sacr el estoque, el toro dobló de inmediato.

Se pide la oreja que el Presidente, ahora sí concede.


Su segundo enemigo es un precioso y bien criado burraco de D. Marcos Núñez que porta el número 42 en los costillares. Es un toro dotado de mucha fuerza y por ende, violento.

Sánchez Vara lo recibe con una larga cambiada en el tercio. Cuando sale del picador que lo castiga fuerte, se dirige al burladero de "matadores" donde tras derrotar violentamente, mete la cabeza por la entrada lateral del protector y queda aprisionado durante un corto espacio de tiempo.

El matador, aún consciente de la dificultad que conlleva un toro violento y sin fijeza alguna, se decide a banderillear, colocando tres pares de mérito debido a que el toro no se desplaza de manera armónica y esto dificulta enormemente la ejecución de la suerte.

Tras brindar a alguien ¿Tal vez el hijo de "Miguelín"? que debido a la lejanía en que nos encontrábamos no pudimos identificar, comienza su faena sentado en el estribo, para seguidamente de rodillas salirse con el morlaco hasta más allá de las dos líneas que delimitan el tercio de varas, justo en el mismo terreno donde propinó la larga cambiada.

Muchos pases con la diestra y siniestra mano que más que estéticos son de defensa ante enemigo nada fácil y que sin duda le servirán como preparación a los próximos compromisos que, como todos los años últimamente, le esperan en esas terroríficas corridas del denominado "Valle del terror". Por eso y no por otro motivo prolonga en exceso su faena un torero más bien de corte clásico.

Ha tenido mérito lo ejecutado porque el toro le podía "echar mano" en cualquier momento. Y esto el público lo valoró a pesar de la estocada caída pidiéndole la oreja que el Usía concedió.

El cuarto matador es Javier González de Alcalá la Real (Jaén) a quien le corresponde el toro número 20 de "La Palmosilla". Lo recibe con unas buenas verónicas sin enmendar la postura inicial. ¡Quieto!.¡Haciendo la estátua! por lo que es ovacionado con fuerza.

El toro aprieta mucho en la suerte de varas, si bien , a pesar de coger los pechos del caballo, no derriba porque el picador es un buen jinete y hace muy bien la suerte. Recibe una fuerte ovación.

Javier quita el toro por chicuelinas ajustadas y de bella ejecución que son jaleadas.

En banderillas vuelve a destacar "El Chano" que pone dos perfectos pares cuadrando en la cara.

El matador comienza su faena por "estatuarios" para, tras distanciarse del toro, seguir por redondos, en uno de los cuales es cogido aparatosamente.

Cuando logra levantarse le propina 5 redondos magníficos que son abrochados con un pase de pecho de "pitón a rabo". Fuerte ovación.

Por el pitón izquierdo el toro se ciñe. Está a punto de cogerle nuevamente. Suena la música mientras ejecuta una serie de cuatro naturales que han de ser realizados de uno en uno debido a que el toro se para en cada remate. Son abrochados con un buen pase de pecho.

El toro ahora se ha ahormado e incluso hace "el avión". Humilla tanto que por ello el torero se crece y le instrumenta otras dos series de naturales, ¡buenas de verdad! a un toro que embiste como un "carretón de entrenamiento".

Tan contento y confiado está el torero que se olvida de la primera máxima del "arte de Cúchares" le pierde la cara, el toro se le arranca y el ¡Ay! del público lo libra de cornada segura.

Tres "ayudados por alto" preceden a la suerte de matar que ejecutada en la suerte contraria, propicia una estocada desprendida que hace doblar al toro en la misma puerta de chiqueros.

Se piden las dos orejas que, quien preside el festejo, concede.


A estas alturas del festejo, mucho público había abandonado la plaza porque la humedad y el frío hacian mella en los cuerpos. Se fueron sin ver la actuación del neófito torero

Y el largo Festival Benéfico acaba con la presentación en esta Plaza del novillero barreño Juan Antonio Medina ante un escuálido y "mocho" (novillo atrasado o eral adelantado), que no obstante lucía el guarismo 6.

Dudamos si sería picado, pero nos sacaron de dudas la presencia de los picadores en la plaza. Naturalmente fue un simulacro de "suerte de varas" ante semejante bichejo que pertenecía a la ganadería de D. Salvador Domecq.

El novillero juega los brazos bien aunque con hay que limarle defectos. Mejor. como es natural, con la "pañosa" donde demuestra los progresos que proporcionan las escuelas taurinas.

La fotografía ilustrativa exhibida supliran las palabras que no quiero emitir sobre un novillero que no sabemos si servira o no para este difícil arte del toreo. Suerte si le deseamos al espigado chaval.

Un perfecto y magno Festival que nos obliga a Felicitar a los Organizadores y muy especialmente al matador de toros Miguel Ramos "Miguelete" como "alma mater" del proyecto.

Una tarde entretenida por un módico precio que disfrutamos dialogando con unos aficionados que ocuparon asiento contiguo a la localidad que libremente elegimos en esta más que cómoda plaza, denominada de "Las Palomas" con la que cuenta la ciudad de Algeciras.

¡FELICIDADES A TODOS!

viernes, 11 de enero de 2008

FERIA DE ABRIL 2007 DE SEVILLA.-TRIUNFADORES-

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ.- Veterinario y escritor.


Cuando casi no nos había dado tiempo de llegar a casa a quienes somos de fuera de Sevilla, ya estaban los premios votados y concedidos.
Y esta rapidez nos ha hecho reflexionar al respecto.
¡Qué el mundo taurino lo manejan los medios de comunicación con el auxilio de algunos apoderados y empresarios!
Nadie lo duda.

¡Qué impera el interés económico sobre todos los demás!
Es indudable.
¡Qué ser jurado independiente y, por tanto ecuánime, de algo es harto difícil!
Estamos absolutamente de acuerdo.
¡Que cada vez resulta más evidente que los Premios de los Triunfadores de la Feria de Abril de Sevilla, están casi, casi, programados de antemano pendientes de algunas matizaciones!
Pues…estamos con la “mosca detrás de la oreja”.
¡Qué quienes no somos críticos taurinos, ni tenemos que ver con esto más que lo estrictamente derivado de una desmedida afición en nuestra edad de sexagenario y al estar jubilados tenemos tiempo para analizar todo con microcopio!
La verdad es que las cosas, estas cosas, no nos cuadran.
Vean el análisis:

¿Por qué Alejandro Talavante es el triunfador de la feria y no lo es “El Cid”?.¿Acaso por ese natural suelto que dio a “Soleá” el toro de Torrealta, que luego resultó ser el mejor de la Feria para algunos jurados?
¡Un natural cacareado hasta la saciedad por los críticos taurinos! ¡Un solo grano no hace cosecha!
Un natural suelto inclina la balanza de la valoración a favor de un recién llegado frente a un torero cuajado. Pero esto es lo que mantiene la Fiesta sin aficionados.
Claro que ese jurado podía haber tenido en cuenta que ¡los toros también mandan! o deberían mandar. Pues en nuestro corto entender creemos sinceramente que no es lo mismo estar delante de un "Victorino" que de un "torrealta" o un "cuvillo" por mucho que Álvaro (el hijo de D. Joaquín) se esfuerce en seleccionar.
Además analizando las condiciones climatológicas de la segunda oportunidad para lograr más trofeos, no es lo mismo el tiempo "fresco y amenazante de lluvia" con algunas gotas caídas el día de los "torrealtas", que el “diluvio universal” padecido el día de la remendada corrida de los "victorianos del río".
En lo referente a otro punto: la mención especial al valor.
¿Qué criterios de valoración siguió para conceder las dos orejas a César Rincón el presidente de la corrida, Gabriel Fernández Rey, que por el contrario y en medio de una gran bronca, negó a Juan José Padilla. Tampoco para este señor ¡los toros mandan!.
¿Qué criterios ha seguido el jurado para valorar más el valor de Rincón, consecuencia de una rabieta después de ser cogido, que el de Padilla quien conscientemente se fue a portagayola a jugarse la vida, para seguir jugándosela, maltrecho, después, en banderillas y en una faena dramática frente a un Miura de los de siempre que nada tiene que ver en trapío, malas ideas y comportamiento con un más que seleccionado "torrestrella". ¡Tampoco los toros mandaron!
Y finalmente otro punto al que consideramos clave en la Fiesta de los Toros: la suerte de varas.
¿No ha sido esta Feria de Abril donde mejor se han agarrado arriba todos los picadores según repetía Molés en sus comentarios a través de Canal +? ¿En qué quedamos? ¿Se picó magníficamente o no se pico?
El hecho de dejar desierto el premio aboga por la segunda hipótesis.
Los que analizamos todo, vimos que, frente a los figurones de siempre que tienen fama de buenos picadores porque les ensalzan con sus comentarios los comentaristas de las cadenas televisivas, aunque no apoyen su pie de sustentación en el estribo izquierdo tratando de emular en el equilibrio a "Pinito de Oro", ni levanten la puya tras levantar el brazo, para seguir “haciendo la puñeta” al toro, ha habido alguno de Despeñaperros para arriba que lo hizo como preconizaba “Badila” y que ha pasado desapercibido para el docto jurado
Traten de recordar a quien picó el primer "cebadagago" que correspondió en suerte al matador de toros Fernando Cruz. Pues este joven picador, vallisoletano para más señas, hizo méritos más que sobrados para haber sido nominado en un premio que ustedes han dejaron desierto.
Y es que para ser jurado hay que tomar muchas notas que luego hay que analizar con detalle y eso requiere más trabajo que asistir a todas esas cenas que la feria prodiga.
Finalmente me queda por denunciar que esta Feria de Abril 2007 ha puesto de manifiesto que las "portagayolas" no se valoran con el mismo rasero. Pues mientras unos coletudos son ensalzados por este proceder en uno de sus toros, a otros, que lo han hecho en los dos de su lote, se les ignora.
Y como somos libres de toda sospecha en este mundo del toro, por eso lo denunciamos y que “cada palo aguante su vela”.
LA CORRIDA DE LOS MIURAS ÚLTIMA DE SEVILLA 2007.

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor.





Hay tensión en toda la plaza al ser los toros míticos de Miura los que serán lidiados está tarde por tres toreros de valor.
Toros de los que se dice erróneamente que tienen una vértebra más y que por eso estiran el cuello a la hora de rematar los lances. Y que por eso son más peligrosos. Además…son enormes, largos, agalgados, altos y con unas enormes y fuertes cornamentas.
Los procedentes de esa mítica casta Cabrera que en el siglo XVIII formara Luís Antonio Cabrera Poce de León y Luna, a partir de las reses que, como diezmos, cobraran los cartujos de Jerez y los dominicos de Sevilla, procedentes de las que pastaban libremente en los campos de Tarifa.
Esas reses que tantas tragedias han causado dentro del mundo taurino. Aquellas que de manera activa colaboraron en el llamado Pleito que lleva su nombre.
Me impresionó "El Fundi" por la elegancia y torería de su terno: un capote de paseo precioso y bordado en oro sobre una base del mismo color que el traje más torero de todos, el grana.
Y me alegró ver en el tendido a "Manili" el diestro de Cantillana que nos marco una época a los aficionados de Madrid.
Y pudimos ver por primera vez en esta Feria cómo el alguacilillo no recogió la llave cuando se la lanzó el Presidente que luego marcaría la falta de sensibilidad en esta corrida. ¿Sería por eso? ¡Seguro!.
Hasta los encargados de dar el cerrojazo estaban nerviosos, pues se les oyó decir ¡Dale fuerte! y probar por primera vez en esta feria.
Y también por primera vez en la Feria vimos en su palco al Alcalde de Sevilla.
Con todos estos aditamentos se atrevió a salir el primer miura de la tarde que se llamaba "Burraco" que parecía un buey por lo descolgado de carnes y que era largo, zancudo, cárdeno oscuro de capa y que pesó en la báscula 584 kilos..Sale como un tren y remata en el burladero de matadores como queriéndolos decir ¡Aquí estoy yo!
Pero José Pedro Prados "El Fundi" no se arredra por estar curtido en mil combates con toracos como estos y se va por él recetándole seis verónicas que el terrorífico toro recibe con la cara por las nubes, pero que cumplen con la función de sacarlo a los medios para que pierda sus querencias y "pese menos".
Y estando en esos terrenos aprovechan los picadores para salir y colocarse donde han de hacerlo acorde con el reglamento.
¡Todo el mundo está ya en sus puestos de combate! y "El Fundi" lo lleva a que lo pique Jesús M. Vicente, con lances por delante tratando de que no le toque el capote para que no aprenda. El piquero se agarra arriba.
No quita "El Fundi", limitándose a ponerlo nuevamente en suerte para que el picador se agarre nuevamente arriba.
Juan José Padilla no aprovecha su quite sino que se limita a sacarlo del caballo y dejarlo en manos de quien ha de bregarlo que es Raúl Reu Cachorro y acompañar al caballo cuando se va del ruedo.
Como "Fundi" es torero de tres tercios, será él quien ponga banderillas y como su compañero de terno, Padilla, también lo es, pues le ofrece un par para que le ayude en esta difícil misión de banderillear a un miura. Ambos son aplaudidos por la Maestranza.
"El Fundi" va por delante a por el toro que hace paradiña pero que entrando con valor clava arriba. Padilla se adorna en el centro del ruedo. Va por el toro cuadra en la cara y clava arriba, el toro le persigue y ha de saltar el olivo, para regresar por la misma vía al ruedo. Cierra el tercio el matador titular citando al toro desde el mismo centro del anillo con pasos elegantes y cuando acude cuadra en la cara y coloca las dos banderillas arriba. Ovación para ambos banderilleros, que agradecen desde el tercio.
Hay brindis al público que ovaciona el detalle.
La faena la comienza doblándose por ambos pitones y ganando terreno, para finalmente con un pase de pecho sacarlo a los medios.
Con la mano derecha una serie de cuatro rematados con el de pecho en medio de un viento molesto. Es aplaudido.


Un pase de pecho con la mano diestra da paso a una serie de cinco redondos que son rematados con el doble pase de pecho con la mano izquierda.
Con la muleta en la izquierda comienza una serie natural de dos pases buenos y ligados. El toro le regatea. Dos nuevos naturales dan paso a otro donde saca la muleta por arriba. Remata con el de pecho y es aplaudido.
Por redondos una serie de dos buenos y ligados. En el tercero el toro duda. Dos más que son rematados con el doble de pecho. Aplausos.
Un redondo con cambio de mano es seguido por dos naturales. El toro lo ve en el último y se va a por él. Lo esquiva y con el de pecho abrocha la serie, siendo aplaudido.
"El Fundi" se crece y se descara con su oponente.
Una serie de tres redondos dados de uno en uno. Nueva serie de dos ligados abrochados con el de pecho. Aplausos.
El toro ha tenido fijeza y ha sido noble.
Va por la espada y en el retorno aprovecha para enjaretar al miura una serie de tres redondos abrochados con el doble de pecho. El toro queda cuadrado. Cuando va a retirar una banderilla, que estorba, con el estoque de verdad, el toro se le arranca y está a punto de ser cogido.
En la suerte contraria estocada perfecta que hace rodar al toro de inmediato sin puntilla.
Afloran los pañuelos de manera masiva y el presidente concede la oreja.
Máximo respeto para este torero que da la vuelta al ruedo con una oreja ganada a ley, en medio de la ovación del público.
Se la entregó a su madre que estuvo en la corrida y que la televisión sacó en un primer plano mostrando orgullosa la oreja ganada por su hijo en la Maestranza a un miura.



El segundo de su lote corresponde al cuarto de la tarde, es un toro negro mulato herrado con el número 48 que pesa 596 kilos y tiene por nombre "Señaladito".
De salida remata en el burladero. Sale a por él "El Fundi" con un serie de verónicas largas y sin ajustarse para enseñarle a embestir.
El encargado de picar es Manuel Sayago y a su cabalgadura lo lleva el propio matador con lances por delante sin molestar a un toro que comienza a humillar. Lo deja largo, el toro se arranca con alegría y el picador se agarra arriba. Lo saca Jesús Pérez “Madrileño” .

Nuevamente lo lleva el matador a la segunda entrada y al segundo lance el toro mete los pitones en la arena. Lo lleva con suavidad con lances por la cara sin dejarse enganchar hasta dejarlo en la raya de fuera de la suerte.Ha de trabajar el picador para que el toro se arranque. Lo consigue al cuarto intento y pica arriba. El toro se encela con el caballo y aprieta.
En banderillas el tercio lo llevará "El Fundi" en solitario. El toro ahora no humilla y se ha hecho mirón
En el primer par aguantando una entrada incierta del toro, clava arriba. El segundo es un gran par yendo a por el toro y clavando arriba a pesar de derrotar por alto. En el tercero, el toro se arranca de largo con muchos pies pero "El Fundi" le gana la cara y clava arriba siendo aplaudido.
La faena la comienza en los terrenos del tendido 1 doblándose en seis pases al tiempo que lo lleva a los medios.
Ahora se echa la muleta a la derecha y logra tres redondos emocionantes y ligados. Sigue con otra serie de cinco, robados, rematados con el de pecho.
La nueva serie con la derecha la podemos visionar así: el primero muy bueno. Los dos siguientes ligados si bien en el remate del segundo le engancha lo mismo que en el de pecho.
Con la muleta en la izquierda el viento comienza a soplar y a molestar de ahí que comience la serie ayudándose con el estoque simulado. El toro ya sabe lo que se deja detrás de ahí que uno del tendido grite: ¡Fundi torea!.
Y como el toro por ese pitón está imposible vuelve a los redondos, pero también por ese pitón el toro se entera y en el primer redondo se va a por "El Fundi", pero el torero no se arredra más bien se crece y en medio de la angustia colectiva le propina cuatro que resultan enganchados en el remate.
Sigue por redondos buscando la oreja. Está valentísimo ante un toro que rebaña, y al que comienza a lidiar con pases de aliño de pitón a pitón recibiendo aplausos por ello.
Va por el estoque de verdad y cuando vuelve al toro lo lidia por abajo para que cuadre.
En la suerte contraria logra una gran estocada donde en el embroque el toro le quiere coger. Aplausos.
Dobla el toro. El puntillero marra por tres veces consecutivas y cuando por fin acierta "El Fundi" recibe una ovación.
Ha estado valiente, firme y muy profesional.
Sale a saludar al tercio donde recibe una gran ovación.
Cuando lo entrevistan entre barreras "El Fundi" dice:
“Era un toro muy difícil, muy complicado. He tratado de robarle una oreja. He logrado que la gente me trate con respeto y seriedad”.


JUAN JOSÉ PADILLA.

Mientras el toro anda revolviéndose en el chiquero, Padilla trata de ajustarse esa enorme montera que junto con unos trajes raros, unas enormes corbatas y unas zapatillas, en el día de hoy, marrones, componen su indumentaria torera que contrasta con la de sus compañeros de cartel perfectamente vestido el más moderno y elegantemente vestido el cabeza de cartel.
Y sale el segundo de la tarde un precioso berrendo en negro con una lámina preciosa; largo, muy largo que se llama "Morisco" y pesa 609 kilos.
Remata de salida, por dos veces seguidas, en el burladero.
Padilla se va por él. Le administra tres doblones seguidos. El cuarto lance es una verónica y el quinto y sexto dos lances por alto rematando finalmente con una media verónica sin componer que obliga a hocicar al toro.
Lo de siempre el toro que es llevado al burladero de suertes donde remata al llegar con un porrazo en el testuz. Y cuando el piquero, Francisco Peña llega al lugar reglamentado para efectuar la suerte, Padilla le cita desde el centro. Acude el ejemplar y es llevado con lances por la cara sin pasar.
Cuando el toro se arranca el piquero se agarra bien y arriba, pero el toro aprieta de lo lindo y derriba, pero ahí está Padilla oportuno, para echando el capote tapar la cara del toro.
Lo lleva con lances por delante y a pesar de ello pierde las manos. Lo deja más largo que en la vez anterior. Se arranca de largo, tira el palo el piquero y se agarra arriba pero como le tapa la salida es pitado.
Padilla hace un quite a base de tres faroles rematados con una media muy alta que es muy aplaudido por lo novedoso, hasta por su propio padre que ocupa un burladero y por la propia esposa de Simón Casas, que seguidamente explica a una compañera de localidad con las manos como ha sido el lance, y que "Antoñete" en su "primera perorata de la feria" dice:“Ha muñequeado muy bien”
Mientras lidia Estephan Rachiri, comienza el tercio de banderillas.
Las banderillas en este primer toro con el mismo ceremonial que ocurrió en el primero de "El Fundi" ofrecimiento de un par al compañero y así se quita una exposición.
El primer par corre a cargo de Padilla que se va a por el toro. Este se para y entonces el banderillero da unas vueltas sobre sí mismo mientras el toro distraído se va al burladero. Incitándole para que se arranque, cuando lo hace, le clava arriba. Se sienta en el estribo para ver el par de "El Fundi", que se caracteriza por tener que pasar en falso a causa de que el toro distraído no hace por él en el embroque. Al segundo encuentro coloca un buen par arriba, tras el cual juguetea con el toro al que le ayuda Padilla que ha salido desde el estribo. Cierra el tercio Padilla con un buen par arriba saliendo desde las tablas a parear en el centro del anillo. Ambos reciben una gran ovación.
La faena empieza con tres pases por alto dados con la mano derecha a los que siguen cuatro doblones seguidos con la pierna del lado flexionada que levanta los aplausos mientras va sacando al toro a los medios.
Pero como en esos terrenos sopla demasiado el viento lo vuelve a llevar a las dos rayas Ahí el toro se va a por él propinándole un pitonazo en la mano derecha.
Padilla con la muleta en la izquierda consigue cuatro naturales emocionantes. Dos más superiores rematados con un pase de pecho con la derecha que son merecedores de una gran ovación.
Nueva serie de tres naturales buenos. Otra nueva de tres dados de uno en uno porque el viento molesta mucho. Sigue por naturales. El toro muy distraído le desarma y le persigue.
Con la mano derecha cuatro redondos muy buenos rematados con un martinete que dan paso a un pase de pecho. Nueva serie de tres redondos ligados. El viento ya es un vendaval, por lo que ha de torear por la cara.
Va por el estoque. Le hace la muerte apoyándolo en la contera de la barrera
En la suerte contraria va a entrar a matar pero cuando mueve la muleta el toro se arranca y se va por él. Nuevamente en la suerte contraria realiza la suerte lentamente. Clava arriba, pero el toro tarda en doblar a pesar de la lidia a que le someten los peones. Suena un aviso.
El toro está muerto de pie, se amorcilla y no dobla. Con el descabello Padilla le pincha en el morro para que doble, pero el toro se resiste a morir en medio de una ovación hasta que por fin girando sobre si mismo dobla.
Padilla es ovacionado

El segundo de Padilla corresponde al quinto de la tarde y a por él se va el torero a portagayola, mientras "El Fundi" se va por el callejón a las cercanías donde está Padilla de hinojos y santiguándose, por si necesita ayuda.

Sale el toro por esa enorme puerta y el toro coge de mala manera a Padilla, nos temimos lo peor, pues cae descubierto en la cara del toro que le da un pitonazo con el pitón izquierdo en la espalda enviándolo a más de dos metros, donde finalmente cae.
Queda en el suelo conmocionado. Sus compañeros le levantan para llevarlo a la enfermería.
Pero el matador se medio recupera y se va a por el toro administrándole otra larga cambiada en el tercio seguidas de unas verónicas excelentes rematadas con una media que levantan los aplausos del público aún acongojados por la espectacular cogida de la que sale con una cornada en el cuello de la chaquetilla que queda destrozada.

La secuencia de la cogida a continuación:


Padilla mueve el cuello en unos ejercicios para quitar la tensión, bajo la mirada angustiada del padre que, en un burladero, aún no se ha recuperado del susto sufrido.
Es el mismo matador quien lleva el toro a la suerte de varas que ejecutará Antonio Núñez Alventus. El toro aprieta a Padilla poniéndole en apuros. Se ve que no está recuperado del todo.
Por eso al segundo encuentro lo lleva Manuel Soto, que también resulta achuchado porque el toro ha aprendido mucho y se orienta a raíz de la cogida. Como el toro es metido prácticamente debajo del caballo el picador no marra.
A pesar de todo Padilla va a parear. Únicamente le estorba la castañeta que se la quita.

El primer par lo pone en los mismos medios ganando la cara al toro. Es un gran par. El segundo subido en el estribo y el toro cerrado en tablas salen los dos, le gana la cara y asomándose al balcón un gran par que es aplaudido. El tercero es a una mano en la denominada suerte del violín. Lo hace perfecto y levanta al público de los asientos en medio de una gran ovación, que el “Ciclón de Jerez” agradece desde los medios.
La faena la comienza brindando al público que le tributa una nueva ovación. La montera cae boca arriba. Padilla la voltea en el suelo con los vuelos de la muleta. Es un gesto torero.
Como el toro está cerrado en tablas, el matador se va al estribo y se sienta en el mismo. Agarrado con la mano izquierda a la contera del burladero cita al toro y cuando éste se arranca le enjareta dos pases por alto para seguir por doblones rodilla en tierra y pierna flexionada en una serie de tres.
¡Padilla está atropellando la razón! El toro sabe lo que se deja atrás y se revuelve en la cadera de l torero.
El miura está gazapeando y en cada pase va a por el torero, pero aún así su matador le roba tres redondos y el de pecho con muchísimo peligro.
Nuevamente con la derecha le roba tres redondos. Al cuarto el toro le zancadillea con la pata derecha y Padilla cae nuevamente ante el toro. Rueda en medio de los murmullos de la Maestranza.
Encorajinado Padilla se echa la muleta a la izquierda e intenta un natural. El toro le arrolla
Se lleva la muleta a la derecha y le roba dos series seguidas de cuatro pases cada una que remata con el de pecho.
Otros cuatro más. El toro sin abrir la boca pero esperando su oportunidad para empitonar a Padilla .
Nuevamente la muleta en la izquierda e intenta dos naturales que resultan dos mantazos valerosos.
En la suerte natural entra a matar y logra una estocada casi entera que el toro escupe, pero que es suficiente para que doble.

El puntillero lo levanta, pero al momento nuevamente el toro dobla y ahora si acierta el puntillero.
Padilla es ovacionado y se abraza, cuando le entrega la montera, con su banderillero argelino.
Se pide la oreja mayoritariamente, pero como los tendidos 1,2 y 4 no aparecen completamente blancos el presidente no concede.
Sale al tercio a saludar cuando el toro ha abandonado la plaza y se le obliga a dar la vuelta al ruedo. Y al despedirse del público de la Maestranza llena su enorme montera de albero de este incomparable marco.
El Presidente Gabriel Fernández Rey recibe una bronca monumental.
Luís Vilches cuando es entrevistado dice:
“Juan José se ha jugado la vida a pesar de estar magullado, golpeado y con pocos reflejos”
Cuando le entrevistan entre barreras y le preguntan por la paliza que le ha infringido el toro Padilla dice:
“¿Paliza? La que me ha dado el Presidente por no concederme la oreja. A este señor le ha faltado sensibilidad y no ha respetado la mayoría.


JAVIER VALVERDE.

El tercero de la tarde era un miura con un peso de 590 kilos no sale en perfectas condiciones físicas y tras entrar al caballo que monta "El Legionario", es devuelto a corrales.
Los cabestros no cumplen con la misión y ha de ser el mayoral de la plaza quien con su chaquetilla, que finalmente pierde a la entrada del pasillo de chiqueros, en clara imitación a su maestro "Florito", introduce al toro mientras los cabestros quedan en el ruedo.
Tarda en salir el sobrero que es un toro cárdeno con 630 kilos que lleva por nombre "Espartero". Su preciosa y majestuosa lámina es aplaudida.
De salida remata en el burladero por tres veces, asustando a los que están refugiados detrás de él al levantar la cabeza por encima de la contera.

Javier lo recibe con cinco verónicas rematadas con la media. Cuando se lo lleva su peón se deja enganchar el capote, perdiéndolo.
El público de la Maestranza aplaude la estampa tan campera que compone el picador Victoriano García El Legionario en su caminar hasta el lugar que el Reglamento le ha asignado.
Hasta allí lo lleva Valverde con pases suaves tras habérsele colado en el primero. Lo deja a unos tres metros de la raya de fuera. Desde allí el toro se arranca, El Legionario marra, pero luego pica arriba. El toro levanta la cara hasta por encima de la rodilla del piquero queriendo quitarse la puya..
A la segunda entrada también lo lleva Javier Valverde animándole con la voz al tiempo que le instrumenta dos lances templados rematados con un recorte. El picador se agarra bien y arriba si bien seguidamente le hace la carioca. Es aplaudido.
El Fundi aprovecha su quite a base de tres pases de delantal que son rematados con una media muy buena merecedora de aplausos.
En banderillas con lidia perfecta de Manuel Sánchez parean José Miguel Flores que deja un palo y Pedro J. Cebadera que prende un magnífico par. Cierra Flores que al ser cortado por el toro ha de conformarse con dejar una. El toro está haciendo cosas de miura.
Valverde brinda al público y comienza su faena por doblones contrario, natural, contrario, natural, redondo sacándolo por encima del pitón, un pase de pecho con la mano derecha.
Es un toro con mucho sentido y por tanto peligroso.
Con la derecha dos redondos, dos más cruzándose mucho y rematando con el de pecho con la mano derecha..Aplausos.
La siguiente serie a base de dos redondos bien ejecutados y rematados. El tercero enganchado en el remate. El cuarto no puede darlo por no querer embestir el toro por lo cambia de posición y realiza un pase de pecho con la mano derecha. Aplausos.
Con la muleta en la izquierda un natural bueno, dos más menos buenos y rematados con el de pecho despegado.
Valverde con las zapatillas asentadas en la arena le roba cuatro redondos rematados con el de pecho a base de ganar un paso en cada uno. Aplausos.
Ya entre los pitones un redondo bueno. En el segundo el toro se para, lo aguanta y tira de él para darle un tercero a pies juntos que el toro no acepta y que el torero resuelve dándose una vuelta y vaciándole con el de pecho.
En la suerte contraria media estocada que es escupida cuando la espada se cimbrea .
Nueva entrada en la suerte contraria estocada entera pero caída porque el toro no le dejó cruzar.
Entra por tercera vez y prende arriba. Le hacen la rueda los banderilleros y el toro se acula en tablas. Suena un aviso.
Valverde falla el primer descabello. El toro tiene fuerzas para darse una carrerita. Falla dos intentos más y acierta a la tercera en medio de los pitos de los inconformistas de siempre.


El segundo de su lote corresponde al último de la corrida. Lleva por nombre "Ofendido", su peso 589 kilos. Su número el 69. Es un precioso toro sardo.
Valverde lo recibe con una larga cambiada en el tercio a la que siguen unas verónicas, en la tercera de las cuales es desarmado.
El toro tropieza con la mano derecha y casi se cae.
Javier Valverde lo lleva con suavidad al caballo que monta Ángel Rivas quien se agarra arriba pero no aprieta consciente de la falta de fuerzas del toro.
No quiere hacer el quite Valverde para ahorrar capotazos al toro y así con dos capotazos suaves lo deja en suerte para que tras entrar el piquero no aprieta y levanta el palo. Hay palmas de tango.
En banderillas mientras lidia Miguel Flores, parean con efectividad Manuel Sánchez y Pedro Cebadera
Javier Valverde tranquilo, compuesto y con personalidad torea al sardo a media altura por ambos lados para sacarlo a los medios.
Intenta los naturales, pero el toro muy violento derrota y da tornillazos en los remates de los pases.
Por redondos también es imposible sacar alguno limpio debido a los derrotes que enganchan la muleta una y otra vez. Es imposible dar un pase sin que suene el estaquillador en los derrotes.
Intenta nuevos redondos que no son rematados por los continuos derrotes del astado.
Tampoco los redondos resultan limpios.
Vuelve a la mano izquierda a base de ayudados logrando un aserie de tres aceptables, pero los siguientes son enganchados
Ahora lidia al toro a base de pases por bajo, hasta que en el terecero lo desarma.
Va por el estoque recibiendo aplausos.
En la suerte contraria pincha arriba.
En la contraria pinchazo sin soltar.
En la suerte natural pinchazo, pues el toro no le deja pasar.Cambia de espada y con la nueva logra una estocada caída y baja con la que el toro por fin dobla. El silencio respetuoso premia su actuación