torostarifa.blogspot.com

viernes, 11 de enero de 2008

LA CORRIDA DE LOS MIURAS ÚLTIMA DE SEVILLA 2007.

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor.





Hay tensión en toda la plaza al ser los toros míticos de Miura los que serán lidiados está tarde por tres toreros de valor.
Toros de los que se dice erróneamente que tienen una vértebra más y que por eso estiran el cuello a la hora de rematar los lances. Y que por eso son más peligrosos. Además…son enormes, largos, agalgados, altos y con unas enormes y fuertes cornamentas.
Los procedentes de esa mítica casta Cabrera que en el siglo XVIII formara Luís Antonio Cabrera Poce de León y Luna, a partir de las reses que, como diezmos, cobraran los cartujos de Jerez y los dominicos de Sevilla, procedentes de las que pastaban libremente en los campos de Tarifa.
Esas reses que tantas tragedias han causado dentro del mundo taurino. Aquellas que de manera activa colaboraron en el llamado Pleito que lleva su nombre.
Me impresionó "El Fundi" por la elegancia y torería de su terno: un capote de paseo precioso y bordado en oro sobre una base del mismo color que el traje más torero de todos, el grana.
Y me alegró ver en el tendido a "Manili" el diestro de Cantillana que nos marco una época a los aficionados de Madrid.
Y pudimos ver por primera vez en esta Feria cómo el alguacilillo no recogió la llave cuando se la lanzó el Presidente que luego marcaría la falta de sensibilidad en esta corrida. ¿Sería por eso? ¡Seguro!.
Hasta los encargados de dar el cerrojazo estaban nerviosos, pues se les oyó decir ¡Dale fuerte! y probar por primera vez en esta feria.
Y también por primera vez en la Feria vimos en su palco al Alcalde de Sevilla.
Con todos estos aditamentos se atrevió a salir el primer miura de la tarde que se llamaba "Burraco" que parecía un buey por lo descolgado de carnes y que era largo, zancudo, cárdeno oscuro de capa y que pesó en la báscula 584 kilos..Sale como un tren y remata en el burladero de matadores como queriéndolos decir ¡Aquí estoy yo!
Pero José Pedro Prados "El Fundi" no se arredra por estar curtido en mil combates con toracos como estos y se va por él recetándole seis verónicas que el terrorífico toro recibe con la cara por las nubes, pero que cumplen con la función de sacarlo a los medios para que pierda sus querencias y "pese menos".
Y estando en esos terrenos aprovechan los picadores para salir y colocarse donde han de hacerlo acorde con el reglamento.
¡Todo el mundo está ya en sus puestos de combate! y "El Fundi" lo lleva a que lo pique Jesús M. Vicente, con lances por delante tratando de que no le toque el capote para que no aprenda. El piquero se agarra arriba.
No quita "El Fundi", limitándose a ponerlo nuevamente en suerte para que el picador se agarre nuevamente arriba.
Juan José Padilla no aprovecha su quite sino que se limita a sacarlo del caballo y dejarlo en manos de quien ha de bregarlo que es Raúl Reu Cachorro y acompañar al caballo cuando se va del ruedo.
Como "Fundi" es torero de tres tercios, será él quien ponga banderillas y como su compañero de terno, Padilla, también lo es, pues le ofrece un par para que le ayude en esta difícil misión de banderillear a un miura. Ambos son aplaudidos por la Maestranza.
"El Fundi" va por delante a por el toro que hace paradiña pero que entrando con valor clava arriba. Padilla se adorna en el centro del ruedo. Va por el toro cuadra en la cara y clava arriba, el toro le persigue y ha de saltar el olivo, para regresar por la misma vía al ruedo. Cierra el tercio el matador titular citando al toro desde el mismo centro del anillo con pasos elegantes y cuando acude cuadra en la cara y coloca las dos banderillas arriba. Ovación para ambos banderilleros, que agradecen desde el tercio.
Hay brindis al público que ovaciona el detalle.
La faena la comienza doblándose por ambos pitones y ganando terreno, para finalmente con un pase de pecho sacarlo a los medios.
Con la mano derecha una serie de cuatro rematados con el de pecho en medio de un viento molesto. Es aplaudido.


Un pase de pecho con la mano diestra da paso a una serie de cinco redondos que son rematados con el doble pase de pecho con la mano izquierda.
Con la muleta en la izquierda comienza una serie natural de dos pases buenos y ligados. El toro le regatea. Dos nuevos naturales dan paso a otro donde saca la muleta por arriba. Remata con el de pecho y es aplaudido.
Por redondos una serie de dos buenos y ligados. En el tercero el toro duda. Dos más que son rematados con el doble de pecho. Aplausos.
Un redondo con cambio de mano es seguido por dos naturales. El toro lo ve en el último y se va a por él. Lo esquiva y con el de pecho abrocha la serie, siendo aplaudido.
"El Fundi" se crece y se descara con su oponente.
Una serie de tres redondos dados de uno en uno. Nueva serie de dos ligados abrochados con el de pecho. Aplausos.
El toro ha tenido fijeza y ha sido noble.
Va por la espada y en el retorno aprovecha para enjaretar al miura una serie de tres redondos abrochados con el doble de pecho. El toro queda cuadrado. Cuando va a retirar una banderilla, que estorba, con el estoque de verdad, el toro se le arranca y está a punto de ser cogido.
En la suerte contraria estocada perfecta que hace rodar al toro de inmediato sin puntilla.
Afloran los pañuelos de manera masiva y el presidente concede la oreja.
Máximo respeto para este torero que da la vuelta al ruedo con una oreja ganada a ley, en medio de la ovación del público.
Se la entregó a su madre que estuvo en la corrida y que la televisión sacó en un primer plano mostrando orgullosa la oreja ganada por su hijo en la Maestranza a un miura.



El segundo de su lote corresponde al cuarto de la tarde, es un toro negro mulato herrado con el número 48 que pesa 596 kilos y tiene por nombre "Señaladito".
De salida remata en el burladero. Sale a por él "El Fundi" con un serie de verónicas largas y sin ajustarse para enseñarle a embestir.
El encargado de picar es Manuel Sayago y a su cabalgadura lo lleva el propio matador con lances por delante sin molestar a un toro que comienza a humillar. Lo deja largo, el toro se arranca con alegría y el picador se agarra arriba. Lo saca Jesús Pérez “Madrileño” .

Nuevamente lo lleva el matador a la segunda entrada y al segundo lance el toro mete los pitones en la arena. Lo lleva con suavidad con lances por la cara sin dejarse enganchar hasta dejarlo en la raya de fuera de la suerte.Ha de trabajar el picador para que el toro se arranque. Lo consigue al cuarto intento y pica arriba. El toro se encela con el caballo y aprieta.
En banderillas el tercio lo llevará "El Fundi" en solitario. El toro ahora no humilla y se ha hecho mirón
En el primer par aguantando una entrada incierta del toro, clava arriba. El segundo es un gran par yendo a por el toro y clavando arriba a pesar de derrotar por alto. En el tercero, el toro se arranca de largo con muchos pies pero "El Fundi" le gana la cara y clava arriba siendo aplaudido.
La faena la comienza en los terrenos del tendido 1 doblándose en seis pases al tiempo que lo lleva a los medios.
Ahora se echa la muleta a la derecha y logra tres redondos emocionantes y ligados. Sigue con otra serie de cinco, robados, rematados con el de pecho.
La nueva serie con la derecha la podemos visionar así: el primero muy bueno. Los dos siguientes ligados si bien en el remate del segundo le engancha lo mismo que en el de pecho.
Con la muleta en la izquierda el viento comienza a soplar y a molestar de ahí que comience la serie ayudándose con el estoque simulado. El toro ya sabe lo que se deja detrás de ahí que uno del tendido grite: ¡Fundi torea!.
Y como el toro por ese pitón está imposible vuelve a los redondos, pero también por ese pitón el toro se entera y en el primer redondo se va a por "El Fundi", pero el torero no se arredra más bien se crece y en medio de la angustia colectiva le propina cuatro que resultan enganchados en el remate.
Sigue por redondos buscando la oreja. Está valentísimo ante un toro que rebaña, y al que comienza a lidiar con pases de aliño de pitón a pitón recibiendo aplausos por ello.
Va por el estoque de verdad y cuando vuelve al toro lo lidia por abajo para que cuadre.
En la suerte contraria logra una gran estocada donde en el embroque el toro le quiere coger. Aplausos.
Dobla el toro. El puntillero marra por tres veces consecutivas y cuando por fin acierta "El Fundi" recibe una ovación.
Ha estado valiente, firme y muy profesional.
Sale a saludar al tercio donde recibe una gran ovación.
Cuando lo entrevistan entre barreras "El Fundi" dice:
“Era un toro muy difícil, muy complicado. He tratado de robarle una oreja. He logrado que la gente me trate con respeto y seriedad”.


JUAN JOSÉ PADILLA.

Mientras el toro anda revolviéndose en el chiquero, Padilla trata de ajustarse esa enorme montera que junto con unos trajes raros, unas enormes corbatas y unas zapatillas, en el día de hoy, marrones, componen su indumentaria torera que contrasta con la de sus compañeros de cartel perfectamente vestido el más moderno y elegantemente vestido el cabeza de cartel.
Y sale el segundo de la tarde un precioso berrendo en negro con una lámina preciosa; largo, muy largo que se llama "Morisco" y pesa 609 kilos.
Remata de salida, por dos veces seguidas, en el burladero.
Padilla se va por él. Le administra tres doblones seguidos. El cuarto lance es una verónica y el quinto y sexto dos lances por alto rematando finalmente con una media verónica sin componer que obliga a hocicar al toro.
Lo de siempre el toro que es llevado al burladero de suertes donde remata al llegar con un porrazo en el testuz. Y cuando el piquero, Francisco Peña llega al lugar reglamentado para efectuar la suerte, Padilla le cita desde el centro. Acude el ejemplar y es llevado con lances por la cara sin pasar.
Cuando el toro se arranca el piquero se agarra bien y arriba, pero el toro aprieta de lo lindo y derriba, pero ahí está Padilla oportuno, para echando el capote tapar la cara del toro.
Lo lleva con lances por delante y a pesar de ello pierde las manos. Lo deja más largo que en la vez anterior. Se arranca de largo, tira el palo el piquero y se agarra arriba pero como le tapa la salida es pitado.
Padilla hace un quite a base de tres faroles rematados con una media muy alta que es muy aplaudido por lo novedoso, hasta por su propio padre que ocupa un burladero y por la propia esposa de Simón Casas, que seguidamente explica a una compañera de localidad con las manos como ha sido el lance, y que "Antoñete" en su "primera perorata de la feria" dice:“Ha muñequeado muy bien”
Mientras lidia Estephan Rachiri, comienza el tercio de banderillas.
Las banderillas en este primer toro con el mismo ceremonial que ocurrió en el primero de "El Fundi" ofrecimiento de un par al compañero y así se quita una exposición.
El primer par corre a cargo de Padilla que se va a por el toro. Este se para y entonces el banderillero da unas vueltas sobre sí mismo mientras el toro distraído se va al burladero. Incitándole para que se arranque, cuando lo hace, le clava arriba. Se sienta en el estribo para ver el par de "El Fundi", que se caracteriza por tener que pasar en falso a causa de que el toro distraído no hace por él en el embroque. Al segundo encuentro coloca un buen par arriba, tras el cual juguetea con el toro al que le ayuda Padilla que ha salido desde el estribo. Cierra el tercio Padilla con un buen par arriba saliendo desde las tablas a parear en el centro del anillo. Ambos reciben una gran ovación.
La faena empieza con tres pases por alto dados con la mano derecha a los que siguen cuatro doblones seguidos con la pierna del lado flexionada que levanta los aplausos mientras va sacando al toro a los medios.
Pero como en esos terrenos sopla demasiado el viento lo vuelve a llevar a las dos rayas Ahí el toro se va a por él propinándole un pitonazo en la mano derecha.
Padilla con la muleta en la izquierda consigue cuatro naturales emocionantes. Dos más superiores rematados con un pase de pecho con la derecha que son merecedores de una gran ovación.
Nueva serie de tres naturales buenos. Otra nueva de tres dados de uno en uno porque el viento molesta mucho. Sigue por naturales. El toro muy distraído le desarma y le persigue.
Con la mano derecha cuatro redondos muy buenos rematados con un martinete que dan paso a un pase de pecho. Nueva serie de tres redondos ligados. El viento ya es un vendaval, por lo que ha de torear por la cara.
Va por el estoque. Le hace la muerte apoyándolo en la contera de la barrera
En la suerte contraria va a entrar a matar pero cuando mueve la muleta el toro se arranca y se va por él. Nuevamente en la suerte contraria realiza la suerte lentamente. Clava arriba, pero el toro tarda en doblar a pesar de la lidia a que le someten los peones. Suena un aviso.
El toro está muerto de pie, se amorcilla y no dobla. Con el descabello Padilla le pincha en el morro para que doble, pero el toro se resiste a morir en medio de una ovación hasta que por fin girando sobre si mismo dobla.
Padilla es ovacionado

El segundo de Padilla corresponde al quinto de la tarde y a por él se va el torero a portagayola, mientras "El Fundi" se va por el callejón a las cercanías donde está Padilla de hinojos y santiguándose, por si necesita ayuda.

Sale el toro por esa enorme puerta y el toro coge de mala manera a Padilla, nos temimos lo peor, pues cae descubierto en la cara del toro que le da un pitonazo con el pitón izquierdo en la espalda enviándolo a más de dos metros, donde finalmente cae.
Queda en el suelo conmocionado. Sus compañeros le levantan para llevarlo a la enfermería.
Pero el matador se medio recupera y se va a por el toro administrándole otra larga cambiada en el tercio seguidas de unas verónicas excelentes rematadas con una media que levantan los aplausos del público aún acongojados por la espectacular cogida de la que sale con una cornada en el cuello de la chaquetilla que queda destrozada.

La secuencia de la cogida a continuación:


Padilla mueve el cuello en unos ejercicios para quitar la tensión, bajo la mirada angustiada del padre que, en un burladero, aún no se ha recuperado del susto sufrido.
Es el mismo matador quien lleva el toro a la suerte de varas que ejecutará Antonio Núñez Alventus. El toro aprieta a Padilla poniéndole en apuros. Se ve que no está recuperado del todo.
Por eso al segundo encuentro lo lleva Manuel Soto, que también resulta achuchado porque el toro ha aprendido mucho y se orienta a raíz de la cogida. Como el toro es metido prácticamente debajo del caballo el picador no marra.
A pesar de todo Padilla va a parear. Únicamente le estorba la castañeta que se la quita.

El primer par lo pone en los mismos medios ganando la cara al toro. Es un gran par. El segundo subido en el estribo y el toro cerrado en tablas salen los dos, le gana la cara y asomándose al balcón un gran par que es aplaudido. El tercero es a una mano en la denominada suerte del violín. Lo hace perfecto y levanta al público de los asientos en medio de una gran ovación, que el “Ciclón de Jerez” agradece desde los medios.
La faena la comienza brindando al público que le tributa una nueva ovación. La montera cae boca arriba. Padilla la voltea en el suelo con los vuelos de la muleta. Es un gesto torero.
Como el toro está cerrado en tablas, el matador se va al estribo y se sienta en el mismo. Agarrado con la mano izquierda a la contera del burladero cita al toro y cuando éste se arranca le enjareta dos pases por alto para seguir por doblones rodilla en tierra y pierna flexionada en una serie de tres.
¡Padilla está atropellando la razón! El toro sabe lo que se deja atrás y se revuelve en la cadera de l torero.
El miura está gazapeando y en cada pase va a por el torero, pero aún así su matador le roba tres redondos y el de pecho con muchísimo peligro.
Nuevamente con la derecha le roba tres redondos. Al cuarto el toro le zancadillea con la pata derecha y Padilla cae nuevamente ante el toro. Rueda en medio de los murmullos de la Maestranza.
Encorajinado Padilla se echa la muleta a la izquierda e intenta un natural. El toro le arrolla
Se lleva la muleta a la derecha y le roba dos series seguidas de cuatro pases cada una que remata con el de pecho.
Otros cuatro más. El toro sin abrir la boca pero esperando su oportunidad para empitonar a Padilla .
Nuevamente la muleta en la izquierda e intenta dos naturales que resultan dos mantazos valerosos.
En la suerte natural entra a matar y logra una estocada casi entera que el toro escupe, pero que es suficiente para que doble.

El puntillero lo levanta, pero al momento nuevamente el toro dobla y ahora si acierta el puntillero.
Padilla es ovacionado y se abraza, cuando le entrega la montera, con su banderillero argelino.
Se pide la oreja mayoritariamente, pero como los tendidos 1,2 y 4 no aparecen completamente blancos el presidente no concede.
Sale al tercio a saludar cuando el toro ha abandonado la plaza y se le obliga a dar la vuelta al ruedo. Y al despedirse del público de la Maestranza llena su enorme montera de albero de este incomparable marco.
El Presidente Gabriel Fernández Rey recibe una bronca monumental.
Luís Vilches cuando es entrevistado dice:
“Juan José se ha jugado la vida a pesar de estar magullado, golpeado y con pocos reflejos”
Cuando le entrevistan entre barreras y le preguntan por la paliza que le ha infringido el toro Padilla dice:
“¿Paliza? La que me ha dado el Presidente por no concederme la oreja. A este señor le ha faltado sensibilidad y no ha respetado la mayoría.


JAVIER VALVERDE.

El tercero de la tarde era un miura con un peso de 590 kilos no sale en perfectas condiciones físicas y tras entrar al caballo que monta "El Legionario", es devuelto a corrales.
Los cabestros no cumplen con la misión y ha de ser el mayoral de la plaza quien con su chaquetilla, que finalmente pierde a la entrada del pasillo de chiqueros, en clara imitación a su maestro "Florito", introduce al toro mientras los cabestros quedan en el ruedo.
Tarda en salir el sobrero que es un toro cárdeno con 630 kilos que lleva por nombre "Espartero". Su preciosa y majestuosa lámina es aplaudida.
De salida remata en el burladero por tres veces, asustando a los que están refugiados detrás de él al levantar la cabeza por encima de la contera.

Javier lo recibe con cinco verónicas rematadas con la media. Cuando se lo lleva su peón se deja enganchar el capote, perdiéndolo.
El público de la Maestranza aplaude la estampa tan campera que compone el picador Victoriano García El Legionario en su caminar hasta el lugar que el Reglamento le ha asignado.
Hasta allí lo lleva Valverde con pases suaves tras habérsele colado en el primero. Lo deja a unos tres metros de la raya de fuera. Desde allí el toro se arranca, El Legionario marra, pero luego pica arriba. El toro levanta la cara hasta por encima de la rodilla del piquero queriendo quitarse la puya..
A la segunda entrada también lo lleva Javier Valverde animándole con la voz al tiempo que le instrumenta dos lances templados rematados con un recorte. El picador se agarra bien y arriba si bien seguidamente le hace la carioca. Es aplaudido.
El Fundi aprovecha su quite a base de tres pases de delantal que son rematados con una media muy buena merecedora de aplausos.
En banderillas con lidia perfecta de Manuel Sánchez parean José Miguel Flores que deja un palo y Pedro J. Cebadera que prende un magnífico par. Cierra Flores que al ser cortado por el toro ha de conformarse con dejar una. El toro está haciendo cosas de miura.
Valverde brinda al público y comienza su faena por doblones contrario, natural, contrario, natural, redondo sacándolo por encima del pitón, un pase de pecho con la mano derecha.
Es un toro con mucho sentido y por tanto peligroso.
Con la derecha dos redondos, dos más cruzándose mucho y rematando con el de pecho con la mano derecha..Aplausos.
La siguiente serie a base de dos redondos bien ejecutados y rematados. El tercero enganchado en el remate. El cuarto no puede darlo por no querer embestir el toro por lo cambia de posición y realiza un pase de pecho con la mano derecha. Aplausos.
Con la muleta en la izquierda un natural bueno, dos más menos buenos y rematados con el de pecho despegado.
Valverde con las zapatillas asentadas en la arena le roba cuatro redondos rematados con el de pecho a base de ganar un paso en cada uno. Aplausos.
Ya entre los pitones un redondo bueno. En el segundo el toro se para, lo aguanta y tira de él para darle un tercero a pies juntos que el toro no acepta y que el torero resuelve dándose una vuelta y vaciándole con el de pecho.
En la suerte contraria media estocada que es escupida cuando la espada se cimbrea .
Nueva entrada en la suerte contraria estocada entera pero caída porque el toro no le dejó cruzar.
Entra por tercera vez y prende arriba. Le hacen la rueda los banderilleros y el toro se acula en tablas. Suena un aviso.
Valverde falla el primer descabello. El toro tiene fuerzas para darse una carrerita. Falla dos intentos más y acierta a la tercera en medio de los pitos de los inconformistas de siempre.


El segundo de su lote corresponde al último de la corrida. Lleva por nombre "Ofendido", su peso 589 kilos. Su número el 69. Es un precioso toro sardo.
Valverde lo recibe con una larga cambiada en el tercio a la que siguen unas verónicas, en la tercera de las cuales es desarmado.
El toro tropieza con la mano derecha y casi se cae.
Javier Valverde lo lleva con suavidad al caballo que monta Ángel Rivas quien se agarra arriba pero no aprieta consciente de la falta de fuerzas del toro.
No quiere hacer el quite Valverde para ahorrar capotazos al toro y así con dos capotazos suaves lo deja en suerte para que tras entrar el piquero no aprieta y levanta el palo. Hay palmas de tango.
En banderillas mientras lidia Miguel Flores, parean con efectividad Manuel Sánchez y Pedro Cebadera
Javier Valverde tranquilo, compuesto y con personalidad torea al sardo a media altura por ambos lados para sacarlo a los medios.
Intenta los naturales, pero el toro muy violento derrota y da tornillazos en los remates de los pases.
Por redondos también es imposible sacar alguno limpio debido a los derrotes que enganchan la muleta una y otra vez. Es imposible dar un pase sin que suene el estaquillador en los derrotes.
Intenta nuevos redondos que no son rematados por los continuos derrotes del astado.
Tampoco los redondos resultan limpios.
Vuelve a la mano izquierda a base de ayudados logrando un aserie de tres aceptables, pero los siguientes son enganchados
Ahora lidia al toro a base de pases por bajo, hasta que en el terecero lo desarma.
Va por el estoque recibiendo aplausos.
En la suerte contraria pincha arriba.
En la contraria pinchazo sin soltar.
En la suerte natural pinchazo, pues el toro no le deja pasar.Cambia de espada y con la nueva logra una estocada caída y baja con la que el toro por fin dobla. El silencio respetuoso premia su actuación

jueves, 10 de enero de 2008

LAS FOTOS PARA EL RECUERDO.

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ.Veterinario y escritor.


En la "muy noble y heroica ciudad de Tarifa (Cádiz)" hace algún tiempo se habló de la construcción de un coliseo multiusos cubierto, que daría cobijo a una nueva plaza de toros. Era el trueque llevado por nuestro Consistorio Municipal a cambio de los terrenos que actualmente ocupa el Estadio Municipal "Antonio Pua".
Según pudimos escuchar la ubicación iría a las proximidades del Cementerio de siempre, pero el tiempo pasa y el silencio sobre el tema ha hecho su aparición
Por eso hemos querido hacernos eco de la cuestión y publicar estas fotos de la preciosa y particular Plaza de Toros de Tarifa, que como reliquia pensamos debiera conservarse y dedicarse a otros usos más en consonancia con los tiempos modernos.
¿Podría albergar, tal vez, un Museo, Escuela o Peña taurina? o ¿tal vez un Aula Cultural Taurina donde conferenciar sobre el “Arte de Cúchares?.
¿Sería muy difícil ponerla una especie de sombrero que la habilitara como plaza de temporada?. ¡No lo creemos! pues esta plaza de toros tiene de particular que la entrada se realiza por donde en otras estan ubicadas las denominadas gradas. Para que se entienda, la calle está a la altura de las gradas y el ruedo está allá abajo sumido en las profundidades.
La plaza de toros de Tarifa construída en el año 1889 sobre una muralla mozárabe que actúa como cerramiento en la cara sur.Muralla que puede observarse cuando se entra al albero de la misma por la única puerta disponible,lo que imposibilitaría la realización de corridas de toros si se cumpliera el Reglamento Taurino Español vigente, pero que el Andaluz ha suavizado en estructuras tan importantes como la necesidad de que al menos haya dos puertas, la de arrastre que comunicará con el desolladero y corrales, y la denominada de cuadrillas que generalmente comunica con el patio de caballos.

Dos puertas como mínimo, absolutamente necesarias para que los picadores no tengan que entrar y salir por la misma puerta con el consiguiente peligro de que en un descuido se vaya también el toro y pueda salir directamente a la calle con el consiguiente riesgo para el personal que suele abundar en los aledaños de las plazas en días de corrida.Y no digamos en las corridas de rejones donde el cambio de cabalgadura es como mínimo de tres por toro. ¡Peligro inminente!

El Reglamento Andaluz, siempre tan contemplativo, ha bordeado sin pudor alguno la Disposición Transitoria Primera que forma parte del apartado Adaptación de Plazas de Toros Permanentes concretamente en el apartado 5, limitando el cumplimiento a las plazas de reciente construcción y dejando fuera a aquellas que tendan más de cincuenta años en la fecha en que entra en vigor este Reglamento (Decreto 68/2006 de 21 de marzo) por considerarlas plazas históricas. ¡Históricas en contravenir reglamento tras reglamento y, en poner en peligro muchas cosas que, gracias a Dios y a la Providencia, no han ocurrido.
Vean la tibieza de este apartado:"Las plazas de toros permanentes que en la fecha de entrada en vigor de este decreto dispogan de las correspondientes licencias o autorizaciones deberán adaptarse a las condiciones que en el mismo se establecen en el plazo de cinco años, pero cuando se trate de plazas históricas (por tener más de cincuenta años a la entrada en vigor del presente Decreto) se podrán admitir solucciones diferentes siempre que quede garantizada la seguridad de los espectadores".

Lo cierto es que su utilización, desde que desapareció la Escuela taurina que estuvo dirigida por el matador de toros algecireño, José María Núnez Postigo que fue alternativado por Antonio Chenel "Antoñete" y con José María Manzanares de testigo en el año 1985 ante un toro de Antonio Gavira, se limita a dos corridas por temporada a celebrar en los meses de agosto y septiembre.
En el año 1999 se cumplió el centenario de la plaza y se celebró una corrida de toros con reses de Hermanos Núñez que fueron estoquedas por la terna compuesta por Pepe LuísVázquez, Fernando Cepeda y Pedro Castillo y se pretendió una vez más lograr la consideración como Monumento Artístico Nacional de esta peculiar plaza con un aforo de 2.800 localidades que es propiedad del Ayuntamiento.
¡En fin, las preguntas están sobre el tapete en espera que algún político las recoja y las haga suyas!¡Sería una credencial electoral importante!
Por si algún irresponsable le da por autorizar el “trabajo de piqueta”, ahí van esas fotos que puedan quedar para el recuerdo.
Verdaderamente sería una pena que esta coqueta plaza de toros, tan original en su diseño, quedara en el recuerdo de las fotos adjuntas y no pudiera ser admirada en su estructura arquitectónica.

.

miércoles, 9 de enero de 2008

LAS MUJERES TORERAS.

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ Veterinario y escritor.

De siempre la mujer española ha sido aficionada a asistir a las corridas de toros. Un antiguo exponente gráfico de ello lo encontramos en una de las pinturas del techo de alfarje del claustro de Santo Domingo de Silos, donde una mujer arroja un arponcillo a un toro para enfurecerlo.
Y no solo la afición se encontraba en las mujeres del pueblo sino que las aristócratas también se decantaban por uno u otro torero. Así: la duquesa de Benavente era partidaria de Pedro Romero, mientras que la de Alba lo era de Joaquín Rodríguez “Costillares”.
Había rivalidad en todos los ámbitos de la sociedad, por eso desde el escenario del Corral de la Cruz, la tonadillera “La Caramba” cantaba seguidillas que ensalzaban sucesivamente a Pedro Romero y a “Costillares”:


Cuando Pedro Romero
pisa la plaza,
No hay otro hombre en el mundo
de mejor planta.
¡Anda moreno,
que te quita la novia
Pedro Romero!.
……………………
Encima de la cama
tengo un retrato,
donde está “Costillares”
con plante majo.
Cuando me duermo,
el majo que me vela
me quita el sueño.


Era Felipe IV quien reinaba en aquél lejano año de 1654, cuando en el día 25 de junio debutaba como picadora la primera mujer-torero, según comunicación al Consejo de Castilla que nos da fe de este hecho: “S.M mandó que se diesen cuatro toros a los tres de las tres lanzadas de a pie, y a la labradora que la dio a caballo y porque a los lacayos de S.M cuyos son los toros no se les siga tanto perjuicio me ha mandado S.M decir a V.S.J que ordene V.S.J al corregidor que a los que dieron las cuatro lanzadas se les haga bueno su dinero, lo mismo en que se vuelvan los toros, que creo son catorce o diez y seis ducados”
Y es que en aquella época no había problemas para dejar que las mujeres toreasen, pues el rey nacido en Valladolid en el año 1605 y fallecido en Madrid en el año 1665, dejó las cuestiones del reino en manos del valido Conde Duque de Olivares que bastante tenía con los problemas que le reportaron sus ansias de mantener la hegemonía en el Continente, lo que le llevaron a: que le salieran “respondonas” Inglaterra y Francia; que España pasara por 4 bancarrotas de la Real Hacienda que; tras el intento de subir los impuestos, acabara con huelgas en el reino de Aragón , el principado de Barcelona y Portugal, llevándole finalmente a la caída y posterior sustitución por Luis de Haro.
El rey al que casaron a los diez añitos de edad con Isabel de Borbón, dos años mayor que él, y más tarde a los 43 años con Mariana de Austria, se limitó a “hacer niños” tanto a sus esposas como a toda moza que por ahí pillara, reuniendo un total de doce hijos legítimos, de los que únicamente sobrevivieron tres: María Teresa, Margarita Teresa y Carlos II y otros naturales de los que el más conocido fue Juan José de Austria, fruto de su relación con la actriz Josefa Calderón. Apodada “La Calderona” a quien el monarca asignó un balcón con vistas a la Plaza Mayor de Madrid, para que desde él pudiera presenciar las corridas de toros.

Apareció la picadora nacida en Valdemoro (Madrid), Nicolasa Escamilla apodada “La Pajuelera”, por aquello de ser vendedora de alguaguidas o pajuelas de azufre. Inmortalizada por Goya en uno de sus aguafuertes sobre la tauromaquia y contra la cual el padre Sarmiento escribió:
”Este fenómeno ha sido la ignominia del devoto femíneo sexo, que tiene adherente la compasión, y la afrenta del indiscreto sexo barbado, que toleró y dio licencia para que saliese al público semejante monstruosidad. Cotéjese esa Pajuelera con el ejercicio de las niñas gallegas, que, puestas a la frente de una vaca o buey manso, están hilando todo el día y cuidando que ese ganado no eche la lengua a las mieses que tiene a boca. ¿Qué ha sido aquello sino ridiculizar la fiesta de los toros?. No dudo que apuraría todos los equívocos sobre el significado de toro toreado por una mujer a la vista de tanto marido”.
Un siglo después existe la referencia de una linajuda señora de la Corte que “mandó soltar en el jardín de su casa una furiosa ternera y ejecutó y desahogó con ella su robusta afición”, según cuenta José Daza en su libro “Preciso manejo y progresos…del arte del toreo”.
Y en ese mismo siglo, y en el año 1749, salió en la plaza de Antequera a quebrar garrochones una granadina que cuando lo logró con brillantez fue expulsada de la plaza por las gentes del andamio.
En Andalucía frecuentemente la mujer intervenía en acosos y encierros junto a los hombres. Es el caso de doña Antonia Bretendona que en su hacienda picó a varios toros con singular acierto.
Existe el caso curioso de una monja que abandona el convento para dedicarse al toreo. Se trata de la hermosa y bella dama llamada doña María de
Gaucín quien tras actuar por varios años en los ruedos españoles volvió a la paz conventual.
Cuando José Bonaparte ("Pepe Botella") reinó en España, autoriza la actuación pública de las mujeres-torero y aparecen las cuadrillas de la alicantina Francisca Coloma, de la sesentona Martina García y de Dolores Sánchez apodada “La Fragosa” que viste de hombre y con ellos se asiste en su cuadrilla.
En una de las primeras corridas celebradas por su iniciativa se anunció un cartel para el día 28 de julio de 1811 en el que se anunciaba a la rejoneadora Teresa Alonso. El ministro del Interior se niega a conceder la autorización para la actuación con este argumento:
“Las mismas razones porque no se permite a los niños y a los ancianos salir a torear a la plaza, hay para impedírselo a las mujeres; pero sobre todo debe atenderse a las de decencia y decoro público que se violan con semejante espectáculo cuyo influjo en lo moral es manifiesto, según dije a V.S cuando me propuso esta idea”.
Cuando a las cinco de la tarde comienza la corrida, uno de los componentes del cartel, Curro Guillén, de acuerdo con Teresa entrega un memorial a José Bonaparte, que preside la corrida, pidiendo autorización para que pueda actuar Teresita. Bonaparte, consulta al Corregidor si hay precedentes de actuación femenina, al haberlas aunque de muy antiguo, accede a la petición.
También aparece la famosa cuadrilla barcelonesa denominada “Las señoritas toreras” quienes debutaron en el año 1895 y actuaron por espacio de doce años y María Salomé Rodríguez Tripiana apodada “La Reverte”, protagonista del primer caso de travestismo, ya que era un hombre de pelo en pecho llamado Agustín Rodríguez guarda jurado jiennense.
El 2 de julio de 1908 el Ministro de la Gobernación del Gobierno de Maura, a la sazón don Juan de la Cierva promulga una Real Orden que prohíbe la actuación de las mujeres en los ruedos.
El preámbulo de la citada Ley decía: “La opinión pública ha protestado en varias ocasiones contra la práctica que se va introduciendo en las plazas de toros de que algunas mujeres tomen parte en la lidia de reses bravas, y si bien se alega que la ley no lo prohíbe expresamente, el hecho en sí constituye un espectáculo impropio y tan opuesto a la cultura y a todo sentimiento delicado que en ningún caso deben las autoridades gubernativas permitir su celebración como acto que ofende a la moral y a las buenas costumbres”.
Ley en la que seguramente habían influido negativamente las opiniones de los ilustrados antitaurinos tales como Sarmiento, Feijoo, Meléndez Valdés, Cadalso, Jovellanos, etc y de los teólogos y moralistas que no veían con buenos ojos que concurrieran a las corridas entreverados mujeres y hombres y los sociólogos que veían una pérdida de horas de trabajo por la asistencia a las corridas de toros: “ya que la pasión de los españoles por la fiesta hace que pierdan tres días de trabajo por corrida y malbaratan y empeñan su ajuar si no encuentran otro medio de agenciarse dinero para asistir”.
El Artículo 124 del Reglamento Taurino del año 1930 mantenía tal prohibición.

Pero en el año 1934 el Ministro de la Gobernación, Salazar Alonso, dejó sin efecto esta Real Orden, por lo que Juanita Cruz pudo hacer el paseillo en la Monumental de Las Ventas en 1936.
Real Orden que es ratificada por la Ley del 22 de julio de 1961, y derogada más tarde por Ley del 10 de agosto de 1974.
La Ley 56/1961 de 22 de julio reconocía a la mujer los mismos derechos que a los hombres para ejercer toda actividad profesional excepto su participación en la lidia de reses bravas, según recoge el artículo 49 del Reglamento de Espectáculos Taurinos.



Contra esta Ley luchó denodadamente, junto a su abogado José Briones, una torera alicantina de nombre María de los Ángeles Hernández apodada “Ángela” cuya verdadera vocación era el toreo a pie que estaba prohibido en España, pero que ella practicaba en Francia. hasta lograr derogarla por Orden del 10 de agosto de 1974.
En ese mismo año con fecha 15 de septiembre debutó como torero a pie en Jerez de los Caballeros.
Fue lesionada de consideración en muchas ocasiones a lo largo de sus más de 300 novilladas, hasta que tomó la alternativa en México en el año 1979 de manos de Manolo Martínez.

LA MUJER TORERO PROFESIONAL.

En Andalucía las mujeres que se distinguieron por su valor y destreza fueron las de las aristócratas de Jerez de la Frontera junto a las del Ducado de Medina Sidonia. Las primeras, acostumbradas a enmaromar los toros que sacaban a la plaza del Arenal para rejonearlos desde el estribo de sus coches,. Destacó en esta faceta, por su destreza con el rejón, doña Brianda Pavón.
Entre las profesionales hay que destacar a la rejoneadora Francisca García natural de Motril (Granada) que tras haber demostrado sus habilidades en plazas como la de Cádiz, Valencia, Murcia, Granada y otras capitales, fue vetada para actuar en Pamplona. Elevó instancia ante el Ayuntamiento pamplonés en los años 1774 y siguiente, donde hacía constar sus actuaciones en plazas como Tudela y Estella. No logró resultado positivo al encontrar el consistorio indecorosa la petición por su condición femenina y a pesar de estar casada con el banderillero Francisco Gómez que actuaba a las órdenes del torero navarro Matías Serrano.
Poco se podía lograr en aquellos tiempos, que eran peores aún por ser anteriores, a los que nos reflejó Pérez Galdós en su novela “Tristana” donde analiza las tres carreras de la mujer del siglo XIX cuando dice:
“Sólo tres carreras pueden seguir las que visten faldas: o casarse, que carrera es, o el teatro…vamos, ser cómica que es un buen modo de vivir, o…no quiero nombrar lo otro. Figúreselo”.
Como podemos constatar, en un principio la mujer actúa en los ruedos como rejoneadora.
Más tarde los empresarios tratan de inmiscuirla en pantomimas y mojigangas, donde predominan los trajes vistosos que incluso se anuncian de antemano en los carteles. Así un 27 de diciembre de 1818 la rejoneadora Andrea Cazalla sale vestida de sultana y el día 6 de agosto de 1820, Antonia Fernández sale vestida de turca. El traje causó impacto.
Antonia Fernández repite actuación con el mismo traje el 8 de diciembre de 1822 acompañada de Benita Fernández que vestía traje de china.
Con posterioridad las mujeres irrumpen en la suerte de picar toros si bien ataviadas de los trajes regionales de su procedencia como lo demuestra el cartel del 11 de diciembre del año 1836 en el que actúan como picadores: la zaragozana Magdalena García y la valenciana Mariana Duró que no debían hacerlo tan mal ya que cobraron la sustanciosa cifra de 240 reales cada una.
Hay una referencia a Petra Kobloski, como pionera de las cuadrillas femeninas. Un 5 de octubre se presentó en Tarragona y a causa de su escasa preparación taurina crearon un verdadero altercado de orden público que acabó con la cárcel para ellas y el empresario.
En el año 1839 aparece la primera cuadrilla en serio de mujeres toreras dirigida por la alicantina Francisca Coloma y en la que figuraban la asturiana Jorja García y Ramona Castelló.
Para ya el 26 de enero del año 1845 aparecer en Madrid, una importante cuadrilla femenina encabezada por Martina García, que permaneció en los ruedos hasta la edad de 60 años, con las picadoras: Teresa y Magdalena García con trajes regionales castellano y gallego respectivamente y con las banderilleras: Rosa Inard y Manuela Renaud que vestían de aldeana y pasiega respectivamente.
En 1886 aparece Dolores Sánchez “La Fragosa” que es la que por primera vez sale al ruedo vestida con traje masculino y se rodea de una cuadrilla de hombres. Toreó con éxito durante seis años.
Otras toreras famosas de este época fueron: Carmen Lucena “La Garbancera”, “La Frascuela”,La Mazzantina”, Laura López Cívico etc, sin que ninguna de ellas hiciera sombra a "La Fragosa”.
En el día 1 de enero del año 1895 aparece en Barcelona la cuadrilla femenina más importante de todos los tiempos la famosa “Señoritas toreras” adiestradas y puestas en escena por el periodista Mariano Armengol y Castañe “Verduguillo” En esta ocasión lidiaron un becerro.
La docena de muchachas presentadas a Armengol estaban capitaneadas por Julia Carrasco.


Pero el debut serio de esta cuadrilla tuvo lugar en Barcelona el 10 de marzo del año 1895 con tal éxito que se ganaron la repetición de actuación en las fechas del 17 y 24 del mismo mes. De ahí recorrieron las ciudades de Valencia, Cádiz, Jerez de la Frontera, Alicante, Cartagena, Valladolid, Bilbao, Játiva, Castellón, San Sebastián, Logroño, Murcia, Sevilla etc.
La cuadrilla de “Las señoritas toreras” estaba compuesta por:
Matadoras: Dolores Pretil “Lolita”y Providencia Jornaler.
Sobresaliente: Ángela Pagés “Angelita”.
Banderilleras: Encarnación Simó, Rosa Simó, Julia Carrasco, Isabel Jerro, María Pagés, y María Mambea.
· Nota: En la quinta corrida se retiro la espada Providencia Jornaler, siendo sustituida por “Angelina” que continuó hasta el año 1902.
· Posteriormente la cuadrilla se dividió en dos: una de ellas capitaneada por “Pepita” y “Herrerita” y la otra por “Angelita” y “Lolita”(denominada "Cuadrilla de Las Noyas”


Actuaron con enorme éxito en España, Francia, Portugal y América
Los éxitos por espacio de 12 temporadas no pasaron desapercibidos para el diestro “Guerrita” que llegó a comunicar a las empresas taurinas que:
“No torearía en ninguna plaza si un mes antes de él hacerlo actuaba la famosa cuadrilla femenina”.
Se trataba de mujeres con gran valentía como demostraron:
“Angelita” herida en Logroño. A pesar de manar abundante sangre de la herida se negó a entrar en la enfermería.
Lolita”el 19 de julio de 1897 fue herida en Oviedo en la mejilla izquierda y a los doce días reapareció en Huelva.
Otras mujeres toreras de esa época fueron: “Herrerita”, “La Solanita” y “Pepita” que actuaron por Barcelona. En Madrid lo hizo: Ignacia Sánchez “La Guerrita” que finalmente se fue a México. Eugenia Baltes “La Belgicana”. Quienes al lado de Jenara Gómez, Juana Castro, Francisca Gisbert, Juana Calderón “La Frascuela”, Manuela Capilla, Antonia Macho, Josefa Ortega, Francisca Coloma, Benita Fernández y un largo ect, constituyeron el elenco de toreras de esa época, quienes se vieron rodeadas por picadoras como Mariana Curo y banderilleras como Ángela Magdalena y María Aguirre “Charrita Mejicana”





Célebre fue María Salomé Rodríguez Tripiana, “La Reverte” primer caso de travestismo, que llegó a alternar con “Lagartijo” y “Machaquito” y que en la fecha del 11 de noviembre de 1900 mató con enorme éxito un utrero en la plaza de Madrid. Estaba dotada de grandes facultades y con razón pues cuando descubrió su identidad se trataba de un hombre llamado Agustín Rodríguez, quien por despecho reveló su identidad ante la aparición del Real Decreto de 1908 en que La Cierva prohíbe el toreo femenino.
De entre todas destacó Juanita Cruz, quien por nacer cerca de la antigua plaza de toros de Madrid entabló amistad con las hijas de los conserjes y esto le permitió ver todas las corridas que se daban al tiempo que practicar el toreo de salón. Se presentó como novillero en León el 24 de junio de 1932.


El 5 de abril del año 1933 estoqueó dos reses de Gamero Cívico en Cabra alternando con “Bebe Chico” y “Manolete”.
En el año 1935 debuta con picadores en Granada y en el mes de julio se presenta en Vista Alegre, cortando una oreja a un novillo de Pérez Tabernero.
El día 2 de abril de 1936 hace su presentación en la plaza de Las Ventas cortando una oreja a su primer enemigo que era de la ganadería de García Aleas. Al estallar la Guerra civil se va a Venezuela y desde allí como plataforma torea en diversos países americanos, hasta tomar la alternativa el 17 de marzo de 1940 en el Fresnillo (México).
Toreó con “Manolete”, Arruza, “Calesero”, Fermín Espinosa “Armillita” y “Carnicerito de México” quienes la avalaron para poder torear en México.
Falleció en Madrid el 18 de mayo de 1981 a causa de una lesión cardiaca.
Con posterioridad ha habido mujeres importantes en el mundo del toro, como lo fue la chilena Concepción Cintrón Verrill más conocida como Conchita Cintrón a la que no se pudo ver en corridas de a pie por no estar autorizado este toreo a las mujeres. Fue una bellísima y extraordinaria rejoneadora.
Ya en los años de 1975 aparece una torero albaceteña llamada María Isabel Atiénzar Sarría Maribel Atiénzar, que en la temporada siguiente toreó una gran número de festejos al estar incluida en el espectáculo femenino llevado por el empresario Francisco Rodríguez.

Tras formarse debidamente en estos festejos el 10 de abril de 1977 hace su debut con picadores en una novillada de Beca Belmonte donde alterna con dos novilleros. Corta tres orejas y sale a hombros.
El 23 de abril de la temporada siguiente hace su presentación en la plaza madrileña de Vista Alegre alternando con “Miguelín” y Antonio José Galán, escucha dos avisos en el primero y corta una oreja del segundo de los novillos de Manolo González..

Al domingo siguiente en el mismo coso actúa con Joaquín Bernardó y Juan José cortando también otra oreja.
Triunfos en Las Ventas, Barcelona, Valencia, Sevilla. El 28 de noviembre de 1981 toma la alternativa en la plaza mexicana de Machuca.
Tras su vuelta a España en el año 1985 renunció a la alternativa y actuó como novillero.

Quiza la que más altas cotas ha alcanzado como torero haya sido la madrileña Cistina Sánchez Palacios, nacida el 20 de febrero de 1972. Torero de la Escuela Taurina de Madrid que actuó en numerosos festejos sin picadores.

Cristina tomó la alternativa en Nimes (Francia) el 25 de mayo de 1996 de manos de Curro Romero y con José María Manzanares como testigo.Cortó una oreja al toro de su alternativa llamado "Pocabarba" de Alcurrucén.

Las palabras de Curro a Crisitna fueron. "El toreo es caricia y ¿quién mejor para eso que una mujer?.

Según ella misma afirma se fue de los toros: "porque los hombres no querían torear con ella", pero es que Cristina tal vez desconocía el consejo cláscio para los actores que viene a decir: "No trabajar con niños ni aniamles porque estos monopolizan a la atención y eclipsan al resto", lo que traducido al mundo del toro viene a decir que: la mujer torero monopoliza la atención del público y convierte a sus compañeros de terna , en teloneros".

No queremos dejar de citar a la malagueña, afincada en Zaragoza, Mari Paz Vega Jiménez (Mari Paz Vega).

Mari Paz vistió por primera vez el traje de luces en Cariñena (Zaragoza) en 1990. Se presentó con picadores en Fuengirola (Málaga) actuando con Cristina Sánchez y Yolanda Carvajal ante un novillo de Joaquín Buendía al que cortó una oreja.
En el año 1994 triunfó con rotundidad en Zaragoza cortando una oreja en cada uno de sus oponentes que eran de la ganadería de Fermín Bohórquez, convirtiéndose en la primera mujer que salía por la Puerta Grande de una Plaza de Toros de 1ª categoría.
Tomó la alternativa en 1997 en Cáceres de manos de Cristina Sánchez y con Antonio Ferreras como testigo, con lo que se convirtió en la primera mujer alternativada en España.
Finalmente hemos de mencionar a Raquel Sánchez quien el 27 de mayo del 2005 tomó la alternativa en Toledo de manos de Eugenio de Mora y actuando como testigo Manuel Amador.
Actualmente se encuentra por tierras mejicanas. donde está cimentando su carrera taurina al igual que lo ha hecho Mari Paz Vega quien goza de fama en Méjico.
A pesar de las numerosas novilladas de promoción que patrocinan las televisónes autonómicas de momento no incluimos a ninguna de las mujeres toreros que van surgiendo, porque ninguna ha superado los límites establecidos para figurar en este trabajo.
Esperemos lo logren para un futuro.

EN LOS 117 AÑOS DE LA INAUGURACIÓN DE LA PLAZA DE TOROS DEL PASEO ZORRILLA DE VALLADOLID

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor

Había terminado mi trabajo en Medina del Campo donde actuaba como uno de los componentes del Equipo Veterinario de Plaza encargado del reconocimiento de los astados de: un Concurso Nacional de cortes de novillos, una corrida de rejones, una de a pie y de todos los novillos que habían de salir en los encierros y probadillas en la plaza de toros a horas tan intempestivas como pueden ser la 1,00, las 7,00, las 9,30 de la mañana, que hacen larga, por el sueño acumulado, la semana de trabajo veterinario en estas fiestas medinenses.


Y, recordando tiempos antiguos, me encaminé como un aficionado más, a la baranda de los corrales de la plaza de toros del Paseo de Zorrilla con la finalidad de ver los toros que Nuñez del Cuvillo iba a lidiar, y yo iba a poder presenciar, en esa tarde penúltima del ciclo ferial de las Fiestas de San Lorenzo que, este año con buen criterio, el consistorio ha adelantado a los primeros días del mes de septiembre con la finalidad de asegurar una parte importante de lo que representa en la Fiesta de los Toros y en la Feria de Día, cual es el tiempo reinante.

Allí fotografié la corrida y hablé con algún que otro amigo y compañero veterinario que sigue en sus funciones en la plaza quien me enseñó las nuevas instalaciones que han construido en las antiguas dependencias de la, hoy desaparecida, casa del conserje. También departí, mientras tomábamos unos riberas en el bar de la plaza, con los buenos aficionados de siempre que suelen ir a estos eventos con la finalidad de ver al principal protagonista de la fiesta y con ello hacerse una idea “a priori” de lo que puede ser el festejo.

Como cada año, se encontraban allí los miembros de la Federación Taurina de Valladolid velando por los intereses de los aficionados en esa misión encomendada de hacer de “censores” entre ellos y la empresa. Al frente de los mismos el presidente quien me pidió un artículo para esa revista que año tras año edita y en la que escriben las plumas taurinas más importantes del mundo taurino vallisoletano y foráneo.¡Menudo dilema! me planteó el amigo Justo. El problema, para quienes lo hacemos a diario, no es escribir un artículo, es elegir un tema inédito e interesante para los lectores. De ahí que, tras repasar mentalmente lo leído en las revistas anteriores, me decidiera por actualizar, tras su fidedigna constatación, lo referente al lugar donde los protagonistas de la Fiesta en Valladolid, se enfrentan en lucha abierta tratando de demostrar su primacía.

Con toda seguridad que no hay un solo vallisoletano que no haya pasado por sus aledaños y por tanto conozca nuestra Plaza de Toros por fuera. Pero no serán todos los que conozcan la verdadera historia de la misma. Historia que es muy posible desconozcan muchos de los que se califican de "taurinos de pro", como he podido comprobar a través de aquellas veces que, con demasiada superficialidad, se ha tocado el tema en coloquios taurinos.
Y estas circunstancias son las que me han movido a indagar sobre el particular y llegar a las conclusiones fehacientes siguientes:
Fue en la Feria del año 1890 en la que se inauguró el coso del Paseo de Zorrilla. Coso que vino a sustituir al que existía en la Plaza de Fabionelli (después Cuartel de la Guardia Civil) al considerársele como insuficiente a pesar de sus más de 9.000 localidades de aforo. Era éste, un edifico de forma octogonal que fue construido en el año 1833 a base de piedra, ladrillo y madera con fines exclusivos taurinos. Fue inaugurado un año después en corrida con actuaciones de los diestros "Paquiro" y "El Salmantino" si bien cuando perdió su funcionalidad fue habilitado para viviendas.


El coso actual, denominado la Plaza Nueva, fue construido por una entidad denominada "Sociedad Taurina. S.A",quien contó con un capital inicial de 250.000 pesetas que aportaron, no en cantidades iguales, los trece socios a la cabeza de los cuales figuraba D. Santiago Briñas Enciso quien contribuyó con 17.000 pesetas que venía a ser la cantidad media si bien hubo quien aportó solamente 4.000 pesetas mientras que dos socios aportaron 40.000 pesetas. Coso que era y es, una construcción a base de piedra, ladrillo, hierro y madera como materiales componentes, con los que jugó el autor del proyecto don Teodosio Tórres López a la sazón arquitecto provincial. Los constructores fueron don Federico Paradejordi y don Martín Requesens quienes realizaron la obra en el tiempo record de dos años.
Sus cimientos son de mampostería utilizando el sistema tradicional de muros radiales y circulares sobre los que levanta tres pisos. Los asientos son de sillería sobre hormigón hidráulico. Las cubiertas son a dos aguas. En el momento de la inauguración su aforo se cifró en 11.542 espectadores, que posteriormente con una reforma llevada a cabo en las estructuras que habían sufrido deterioro se redujo en unas mil localidades.
La plaza es de propiedad privada con participaciones distintas entre los hijos de don Isidro Ortuño "Jumillano",quien la adquirió el 13 de julio del año 1956 al hacerse con la totalidad de las acciones de la "Sociedad Taurina de Valladolid. S.A" siendo el socio mayoritario Emilio Ortuño si bien el otro accionista es la hermana del diestro casada con el torero Paco Corpas. En algunas ocasiones fue el propio Emilio el empresario de la propiedad si bien desde hace una decena de años suelen alquilarla a grandes trust taurinos.
El boom constructivo también llegó a la plaza de toros, dada su privilegiada ubicación, y por ello se la amputó una parte importante, donde estaban las cuadras y el patio de cuadrillas para dedicar dichos terrenos a la construcción de pisos de lujo, cuyos bajos albergan las nuevas taquillas y parece ser que un local que se dedicará a museo taurino.

Esta modificación ha hecho cambiar la ubicación del patio de cuadrillas y la salida de los diestros al ruedo que ahora lo hacen por lo que antes era la puerta de arrastre, lo que produce, en los primeros momentos confusión de ubicación en los espectadores que recuerdan el funcionamiento antiguo de la plaza.
Se ha arreglado lo que antes era la casa del conserje que ha dado paso a unas oficinas modernas, anexas a las cuales están la sala de "deliberación" post-reconocimientos de presidente y veterinarios de corridas y una amplia sala de juntas.

Tiene una "salita de estar" a la entrada que es donde está sentado Jesús Cortés del Amo, bajo la cabeza de "Aguilillo". Veterinario con más puntuación en el baremo de Especialistas Taurinos del Colegio Veterinario vallisoletano.
La circunferencia total del edificio tiene un diámetro de noventa metros en un polígono de cincuenta lados que alberga el tendido y dos pisos cubiertos, además de un ruedo de cincuenta metros, separado de los espectadores por un callejón de dos metros.



El cartel inaugural decía lo siguiente:

PLAZA DE TOROS DE VALLADOLID.

Ferias y Fiestas de septiembre de 1890.

(Inauguración de la Plaza de Toros).

LAGARTIJO - GUERRITA - ESPARTERO

En ese ciclo ferial los toros lidiados pertenecían a :

Ganaderías

Primera corrida, 6 toros del Marqués de Saltillo.(20 de septiembre de 1890)

Segunda corrida, 6 toros del Conde la Patilla.(23 de septiembre de 1890) (Mano a mano entre Lagartijo y Espartero). Murieron 7 caballos.

Tercera corrida, 6 toros del Duque de Veragua.(24 de septiembre de 1890). (Lagartijo, Espartero y Guerrita).Murieron 11 caballos.

Cuarta corrida, 6 toros de don Faustino Murube.(25 de septiembre de 1890). (Mano a mano entre Lagartijo y Espartero). Murieron 8 caballos.

La corrida inaugural tuvo lugar a las tres y media de la tarde del día 20 de septiembre del año 1890, con lleno absoluto y con el cartel siguiente:


Seis toros del excelentísimo marqués de Saltillo que salieron por el siguiente orden con los nombres:

"Aguilillo", "Zurdito", "Porvaredo", "Vinatero", "Castellano" y "Cristino".


Fueron lidiados por los diestros:


Rafael Molina "Lagartijo".
Manuel García "Espartero".
Rafael Guerra "Guerrita".

Cuyas cuadrillas estaban compuestas por:

Picadores

Manuel Calderón y Juan Rodríguez "El de los gallos" Joaquín Trigo y Manuel Moreno Francisco Fuentes y Antonio Bejarano "Pegote".

Banderilleros

Juan Molina, Antonio Pérez "Ostión", Manuel Antolin, Rafael Martínez "Manene Chico", Julián Sánchez, Antonio García "Morenito", José Malaver, José Roger "Valencia", Miguel Almendro, Ricardo Verduti "Primitivo", Rafael Rodríguez "Mogino", y Antonio Guerra.

Puntilleros

José Torrijos "Pepín", Antonio Ruiz "Sargento", y Joaquín del Río "Alones".

Presidente

Don Jerónimo Marín Gobernador Civil de la provincia.



Así fue la invitación cursada por Consistorio vallisoletano para aistir a la Corrida, que con toros de Carlos Núñez de la "Iruela" se celebró en el año del Centenario de la Plaza.

El primer toro que salió por chiqueros, justo al lado de ese "garigolo" que vemos protegido delosrayos solares por un toldo, y que era el lugar donde estaban los alguaciles encargados de despejar el ruedo y donde retenían hasta la terminación del festejo a los que alteraran el orden en el ruedo) se llamaba "Aguilillo" y era del Marqués de Saltillo.

La primera vara la puso el picador Manuel Calderón quien al año siguiente en un 30 de mayo del año 1891 murió en la plaza de Aranjuez a cuernos del toro "Lumbrero" de Veragua.

El primer par de banderillas a manos de Antonio Pérez "Ostión".

La primera oreja cortada en él, pertenecía al toro llamado "Reposo" de Muruve, y tuvo lugar en la corrida del día 25 de septiembre del 1890. Fue concedida al diestro (entonces sí lo eran) "Espartero" (Manuel García Cuesta), ese sevillano (nacido 18 de enero de 1865 y + 26 de mayo de 1894) al que se debe la célebre frase de: "Más cornadas da el hambre". El mismo que tomó dos veces la alternativa en el lapso de tiempo de 28 días de manos del mismo padrino que no fue otro que el no menos diestro Antonio Carmona "El Gordito". El torero de más valor que ha dado la historia de ahí la frase de: "Tiene más valor que Espartero" y que haciendo gala del mismo murió en Madrid a cuernos del toro miureño "Perdigón" en manos de las asistencias a la vez que lo hacía su oponente. .

El número de varas tomadas por los seis toros fueron cuarenta y tres.

El último toro del día de la inauguración fue devuelto a los corrales por exigencias injustificables, tras haber tomado cinco varas. Al salir por toriles un toro ligero de carnes y astillado, se reanudó la bronca, pero fue finalmente lidiado sin alteración alguna.

Como detalles adicionales diré que:

La inauguración se hizo en la tarde del 20 de septiembre de 1890 a causa de que el diestro Rafael Guerra "Guerrita" tenía compromisos anteriores con la plaza de Madrid y no podía tomar parte en la corrida del día 21.

Los diestros "Lagartijo" y "Guerrita" regalaron a la empresa los atalajes completos de las mulillas de arrastre.

Lo que cobraron los toreros en esa feria fueron:

Lagartijo: 20.000 pesetas por cuatro corridas.
Espartero: 12.000 pesetas por cuatro corridas.
Guerrita: 8.000 pesetas por dos actuaciones.

Los ganaderos por su parte cobraron:
Marqués de Saltillo: 12.000 pesetas.
Conde de la Patilla: 10.500 pesetas.
Duque de Veragua: 12.000 pesetas
Faustino Muruve: 11.250 pesetas.

Los espectadores hubieron de "apoquinar" en taquilla la sustanciosa cifra de tres pesetas por tendido indistinto de sol o sombra para ver el espectáculo que se brindó durante dos horas y cuarto.

Finalmente he de recordar a quien quiera saber más sobre esta joya arquitectónica del estilo "románico del ladrillo" con pinceladas de estilo "neo-mudéjar", que mi padrino de alternativa como escritor taurino y amigo, D. Emilio Casares Herrero tiene una obra titulada Historia de la Plaza de Toros de Valladolid donde trata con toda profundidad el tema y a quien quiero dedicar el artículo, ahora que tras rebasar los noventa años, no puede dedicarse a su pasión que, no es otra que la taurina.
¡Va por usted, Don Emilio!.
¿INVOLUCIÓN EN LAS VENTAS?

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ.-Veterinario y escritor.





"Burganero" fue el 6º de una corrida, engordada ex profeso para Madrid del Puerto de San Lorenzo, quién, a pesar de su mansedumbre descarada, propició el triunfo de Alejandro Talavante en el día de su Confirmación de Alternativa, más a causa de esa operación de marketing a la que todos los medios colaboran, que debido a lo que de mérito hizo ante una afición madrileña que cada día nos tiene más desorientados a quienes por el momento nos tildamos de reconocer lo que debe ser una faena de dos orejas en la considerada como la primera plaza de toros del mundo.
¿No hemos quedado, hasta convertirlo en axioma, que lo verdaderamente difícil es triunfar con un toro bravo?
¡Pues ahí lo tienen! Hubo de ser con un toro manso, de los que no quieren saber nada de quien llega a invadir los terrenos de sus dominios que es el factor estimulante por excelencia del toro de lidia, quien reculando descaradamente hacia las tablas (en vez de huir hacia delante como preconizaron el jesuita Laburu, y los profesores Sanz Egaña y Aparicio para definir la acometividad) alguna que otra vez trató de apartar de su vista, más que de su territorio, a quién a fuerza de pases a medias (faltó el importante tiempo del remate) le hizo hacer pasar a “regañadientes” cerca de su anatomía torera.
Son estos toros mansos, desmotivados de su esencia principal para estar en una plaza de toros, carentes de malas ideas (el del Puerto era un alma de la caridad que no propinó un solo derrote durante toda la faena y que no buscó en ningún momento las zapatillas del coletudo) los fáciles para hurtar la verdad a esa masa lerda (taurinamente hablando) que en los días de expectación ocupa hasta el lleno absoluto las localidades (no en esta ocasión que rozó los 3/4 del aforo) de ese teatro de vanidades y ecos de sociedad en que se convierte la Plaza de Toros de Las Ventas.
Claro que en el ruedo estaban dos toreros jóvenes de calidad contrastada ( "El Juli" y José Mari Manzanares) y el "fenómenos de masas actual", Alejandro Talavante.
La faena acabó donde el mansito salmantino procedente de la tierra de la alquimia brava impuso la ley que su falta de bravura marcó, los terrenos del 6 para finalmente ir a morir a chiqueros que es de donde no debería haber salido.
Algún comentarista de los considerados de “campanillas”, por aquello del nombre del medio en que escriben, tilda la faena de “arriesgada y meritoria”, pero a quienes la televisión nos ofreció la perfección de imágenes con sus distancias, iniciación, recorrido y remate de los muletazos. Los que con posterioridad pudimos colegir a cámara lenta gracias al milagro de las grabaciones en el DDV, vimos con ventaja por nuestra parte, que la faena no fue para tanto.
Las “manoletinas” del epílogo de faena no dejan de ser un pase considerado como un despropósito. Inventado por Pablo Celis (apodo de "El Bombero Torero") tramoyista de un teatro madrileño quien consideró al pase como carente de riesgo una vez arrancado el toro y al que desacreditó Montalvo, jugador del Real Madrid cuando actuó, en este mismo coso de ayer, con motivo del homenaje que mutuamente se dieron El Real Madrid y Vicente Pastor al celebrar sus bodas de oro. En ese acto el defensa merengue, sin haberse puesto nunca delante de un becerro y asesorado sobre la marcha por Domingo Ortega propinó y esculpió seis manoletinas que nos las mejoraría ni el mismísimo "Manolete" en la mayor vejación que pudo darse a éste pase proscrito en tiempos por los aficionados.

El “riesgo” del diestro confirmante solamente existió (más por impericia y defecto de ejecución) en el embroque al no dar salida al astado y que propició afortunadamente sólo el desgarro de la taleguilla y la más que trasera estocada capaz de propiciar una muerte rápida por enorme hemorragia interna al seccionar el gran vaso que es: la aorta abdominal del manso.

El público (que no la afición) no cuestionó al Presidente como cuando Pángua concedió el rabo a Palomo Linares, por conceder las dos orejas que suponen un más que empujón de todo tipo para el confirmante extremeño.

¿Cómo estará la moral de los dos toreros componentes de terna cuando analizaran lo ocurrido este Domingo de Resurrección en las Ventas en un faena a base de redondos (donde el estoque simulado presta la ventajosa ayuda de alargar la pañosa en más de cien centímetros), al ver que mientras uno sube a los cielos los otros (verdaderos figurones del toreo) son cuestionados en sus actuaciones?
Una faena basada en dos tandas de "redondos" y "bernardinas" realizadas a la espera de un toro manso con movilidad, que fue rematada con una estocada defectuosa y por ende de efecto casi fulminante, pero que el Presidente valoró en exceso para la concesión de su oreja postestativa, y que luego la prensa, salvo honrosas y escasísimas excepciones, cacarearon hasta el hastío y llevaron una opinión falsa a los escasos aficionados que no vieron la corrida por televisión de sus acadenas autonómicas.
¡¡Madrid, no es mi Madrid en casi nada y en la cuestión taurina no iba a ser una excepción!

martes, 8 de enero de 2008

LA DEGENERACIÓN DEL PROTAGONISTA DE LA FIESTA.EL TORO

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor.

Los toros desde que nacen hasta que son lidiados en una plaza de toros, requieren muchísimos cuidados de ahí que el precio que se suele pagar por ellos cuando se trata de toros de casta 4/4, no debe parecer excesivo.
Pero claro, el problema es que en muchas ocasiones a los aficionados nos dan “gato por liebre”, en forma de que los toros no son tales ni reúnen las condiciones exigidas para ser lidiados.
No son toros porque no tienen cumplidos los cinco años. Sabemos que aunque el Reglamento contempla la edad de cuatro años para ser considerados como toros, la verdad es que no son toros hasta que no hayan cumplido los CINCO AÑOS. Así lo afirmaba Prieto allá por los años 1963 y así lo afirmamos nosotros en este siglo XXI es decir en el año 2008.
No obstante Hemingway, el mismo que escribió en uno de sus libros sobre nuestra Fiesta más nacional aquello de:
“La plaza de toros de Madrid sigue utilizándose como propaganda de un colosal engaño colectivo” porque según él: “bastaba enviar a ella unos ejemplares cuidadosamente seleccionados para vender a provincias quince corridas malas”.
En ese mismo año, el de 1966, consideraba como toro-toro al toro de cuatro años, coincidiendo con la edad que el Reglamento contemplaba.
El escritor se dio cuenta que los toros suelen tener un cuerno maestro que es el que descubren los banderilleros cuando reciben al toro al comienzo de la salida de chiqueros y el del lado de la oreja que mueven más. En definitiva el cuerno con el que tratan de herir.
Y la verdad es que estamos de acuerdo con él en la primera matización, pues ahora en el 2008 ocurre un poco de lo mismo, pero de ninguna manera podemos estar de acuerdo, a pesar de estar admitido por todos los estamentos reguladores de la Fiesta de la Corrida de Toros, que el toro-toro sea el cuatreño.
Prieto como autor de su Tratado de Ganado Vacuno llegó a calificar a los bóvidos según su edad en:

Añojos: los de un año.
Erales: los de dos años.
Utreros: los de tres años.
Cuatreños: los de cuatro años.
Toros: los de cinco años.

A la vista de lo anterior podemos afirmar que lo que ahora se lidian en la mayoría de nuestras plazas de toros no son toros auténticos
Los carteles mienten al anunciar toros cuando verdaderamente no lo son. Lo mismo hacen los ganaderos que venden como tal animales que no son verdaderamente toros. Mienten las empresas que como toros nos los venden. Pero generan mucho dinero que algunos linces se llevan con el permiso y aquiescencia de la autoridad competente, que actúa de cómplice en el engaño.
El toro si verdaderamente fuera todo un toro – toro, no sería caro por mucho que se pidiera por él, pero el problema estriba en que la mayoría no son toros sino utreros adelantados y en este caso los ganaderos se han beneficiado de lo que han ahorrado durante esos dos años en que no estuvieron en su finca, al ser lidiados antes de lo que debían.
Y cuando el toro es un verdadero toro con su edad debe reunir las siguientes características que también Prieto enumeró y que ha sido la mejor definición que nunca se hizo de un toro de lidia, vean:
“Cabeza medianamente voluminosa; ancho el testuz; ojo saliente, vivo, grande y brillante, morro u hocico, fino ,húmedo y elástico; cuernos bien colocados, ni muy bajos ni muy altos, ni estrechos ni anchos en demasía, de color verdinegro y nunca blanquecinos; oreja pequeña, cuello flexible y n o muy prolongado, coincidiendo con una cabeza bien puesta; pecho no muy ancho y profundo; vientre recogido; ancas ligeramente elevadas; dorso como afilado, pero lleno; lomos rectos, cola alta y prolongada hasta pasar los corvejones; extremidades anteriores, rectas y finas; extremidades posteriores, casi rectas; corvejones bien pronunciados; cuartillas de los cuatro remos, más bien largas que cortas; pezuñas recogidas, bien hendidas, elásticas y del color de los cuernos ó negras; aplomos excelentes.
La coloración de la capa o piel varía, pero es signo de buena raza ó sub-raza la persistencia del color de pelo en las reses de una misma ganadería; por lo menos el fondo de la capa igual, aún cuando varíen los matices; los órganos de la generación aparecerán normalmente constituidos y bien desarrollados. La piel será fina y el pelo sentado y brillante lo que se distingue cuando el sol lo ilumina por completo; la dentadura, sana y blanca; los movimientos , rápidos, enérgicos, muy desenvueltos; los órganos de los sentidos, muy desarrollados.
La vista de las reses bravas ha de ser buena, y los ojos dotados de una gran movilidad, de modo que el toro, como la vaca, reflejen en su mirada las intenciones que guarda su gran instinto, por la transparencia y limpidez de la visión; el oído, fino y desarrollado perfectamente; el olfato también muy fino y bien determinado, bajo el punto de vista anatómico - fisiológico; la boca siempre húmeda, limpia la lengua, rosácea la mucosa de la boca, y lo mismo las encías”
¡Ojo al dato!
Los veterinarios cuando vean que el toro no reúna las condiciones anteriores lo desecharán en el reconocimiento y así darán un paso importante en la reivindicación de la Fiesta.
Pues lo que los aficionados no deben consentir son esas capeas de monas, caracoles, grillos, cucarachas y otros insectos como alguien los denominó algún día.
Con la comercialización de los ganaderos se ha llegado a que estos en su afán de ganar dinero para poder vivir desahogadamente de la ganadería venden por toros cuatreños corriendo mucho la romana a utreros adelantados poniéndola en el fiel.
Estos animalitos son bastos, flacos, cabezones, mal armados, panzudos, de inmensa pezuña, de ojos mortecinos, carentes de vigor, y acometividad.
¿De donde dimana esta especie de toros? De que la codicia de los ganaderos les ha llevado a desentenderse de una tienta veraz, de una selección sin condicionantes toreros, pensando nada más que en vender toda la camada a precios desorbitados saltándose a la torera los reglamentos que todo lo aguantan, defraudando a la afición con la colaboración de las empresas ante la mirada inoperante de la autoridad competente que deja que cada cual haga su santa voluntad siempre que el perjudicado sea el pagano de todo que no es otro que el público asistente.
De continuar esta involución no me extrañaría que pronto veamos lidiar como toros a erales, pues las exigencias de los toreros -cada vez más miedosos- van en aumento de manera alarmante.
El toro con cinco años es portador de “saber” y “pujanza” porque “conoce perfectamente sus deberes y por ende emplea debidamente sus órganos de ataque”
¿Qué los toros tienen memoria? No cabe la menor duda, por eso cuando un toro da una cornada, tratará de repetirla. Y por la misma razón cuando el toro ha ido una vez al caballo y se ha encontrado con el peto protector (que le impide herir y sentir en la parte más sensible de sus pitones el calor de la sangre dimanada de la cornada) y con la puya que le ha hecho daño de verdad, es muy normal que se niegue a continuar el juego, por mucha bravura que tenga y mucha casta que atesore.