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lunes, 7 de enero de 2008

LA REVOLUCCIÓN DEL REJONEO.

LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor


Han de partir de la base que quien estas líneas escribe piensa que: "entre aficionados antiguos y modernos hay diferencias de gusto, sensibilidad, época, materia y objeto”. Y sigue pensando que “en los antiguos lo esencial era el toro, mientras que los modernos abogan por el torero”. Pero en cualquier caso “ambos son necesarios”.
Pues bien, con estos preceptos bien sentados, voy a tratar de desarrollar un tema que me preocupa últimamente y que no es otro que el del REJONEO.
Este surgió como consecuencia de que al acabar las cruzadas los caballeros cambiaron de arma. Sí, como suena. La lanza que tantos sarracenos había ensartado fue sustituida por el rejón encargado de herir a los toros que se encargaban, con su rejoneo, de mantener en perfecto estado de forma a dichos guerreros por si tenían que seguir peleando contra el morisco invasor.
Y tras enfrentarse a animales como zorros o jabalíes optaron, en su afán de aumentar el riesgo al máximo, por rejonear a los toros bravos que en vez de huir atacaban al sentirse acosados y heridos con mucho más poderío y peligro.
Pero estos caballeros hubieron de dejar paso al toreo de a pie, acuciados porque “ese menester no era del agrado de la esposa de ese rey que heredamos de Francia tras la paz de Utrech”, y casi se olvidaron de alancear toros en las plazas mayores de las ciudades. No obstante les quedó ese “resquemor” de actuar en las plazas rejoneando toros bravos para enseñar a los públicos de la ciudad las faenas que se hacían en el campo con el caballo como medio único e ideal para faenar a los toros.
Y por ello se llevó el rejoneo a los cosos y allí, ante la limitación de espacio, era obligado hacer una especie de lidia que fuera desgastando al burel para permitir el acercamiento al mismo, del caballo y montura, con la finalidad de aportar una expresión de arte.
Hasta ahí todo perfecto, pero llegó la revolución del rejoneo que trató de hacer lucir al caballo por encima de la ejecución de las suertes de colocación de rejoncillos de castigo, farpas, banderillas y rejón de muerte. A partir de ese momento resultó difícil ver a rejoneadores que al galope corto de sus corceles encelaran y templaran al toro basándose en abaniqueo “de arriba abajo” con esa cola amputada o recogida graciosamente, de sus jacas toreras.


Posiblemente el recién retirado Javier Buendía no llegaría, en estos momentos, de manera intensa más que a verdaderos aficionados con sus caballos domados a la “vaquera” y que con esa difícil facilidad “andaban más que corrían” delante de la cara del toro en un trote corto, recogido, redondo, acompasado y medido. Todo era lentitud y templanza en la lidia, sin sofocar y menos quebrantar a sus “fieles brutos” en ese rejoneo de sabor campero, donde el caballo es juzgado por los entendidos en “como va”, “como entra”, “como pone sus orejas”, “sus protestas” o por el contrario “su fidelidad de respuesta” a las riendas o piernas de quien lo monta.
Lo que prima ahora, es ver la torería de los caballos domados no para las faenas camperas sino para “numeritos circenses” adaptados al rejoneo no como complemento sino más bien como fundamento. Y, es que este público festivo se enerva cuando el caballo se aleja del toro a “galope tendido” hasta la máxima distancia que las tablas permiten, para, tras realizar una “empinada” seguida de una “pirueta” volver hacia el toro a velocidad del rayo y en un quiebro visto y no visto clavar con mayor o menor acierto.

En estos tiempos, rejoneadores de la talla del cordobés Antonio Cañero, del jerezano, Álvaro Domecq y Díez e incluso la amazona Conchita Cintrón, la llamada “Rosa de Cuzco” difícilmente calarían en estos nuevos aficionados que alucinan ante estos caballos actuales domados en el sentido de dar espectáculo ante toros suavones, carentes de genio y por ende de embestidas descompuestas e imprevisibles.. No son caballos domados para faenas camperas sino en la “alta escuela” para andar de lado y mirar de continuo al toro mientras huyen de él toreándole con su tercio anterior para acabar rematando con la grupa.
Todo muy bonito, muy espectacular, pero apartándose un tanto del rejoneo clásico a quien los libros de jineta definen como “poner rejones en lo alto del toro cuando las astas de este estaban a la altura del estribo tras haber dado el pecho en el embroque”. ¡Eso es rejonear!.
Pero como hoy los tiempos son otros, se puede dar ( no sin éxito) una corrida de seis toros con diferentes números de rejoneadores. Distintas formas a aquellas en que un rejoneador iba por delante de la corrida a pie. Tiempos que van desde Cañero a Alvaro Domecq, pasando por los portugueses Simao da Veiga o Joao Nuncio.
Hubo una primera revolución llevada a cabo por Angel Peralta quien con su rejoneo espectacular colocó a su hermano Rafael de pareja y propició que se les unieran otra nueva pareja formada por Alvarito Domecq y José Manuel Lupi, quienes constituyeron una nueva modalidad de toreo por “colleras”, donde cada rejoneador lidiaba un toro en solitario y luego los dos restantes, hasta seis, por parejas.
Es un bonito espectáculo que además cumple una misión económica importante como es la poder lidiar toros que por sus defensas deterioradas o por su falta de casta, no pasarían el “fielato” de corridas convencionales de a pie.


Ahora nos gusta ver a caballos de la cuadra de Pablo Hermoso de Mendoza como “Cagancho” en sus pasadas espectaculares y toreras ante la cara del toro o a su compañero “Mariachi” quien a pesar de su capa baya es muy torero y valiente o a ese “Zurbarán” de Joao Moura que borda el recorte para esas banderillas al cambio.
No pudimos ver a pesar de nuestra edad a esa elegante, ágil, ligera, elástica y armoniosa jaca llamada “Bordo” con la que Antonio Cañero esperaba a la salida de chiqueros a aquellos toros que galopaban apretando los riñones mientras sacudían el polvo de sus grupas, en una difícil suerte de la que salía milagrosamente indemne a causa de ese salto de cinco metros antes de emprender raudo galope precedido de arreón. La misma que tensa ante el toro vivo se relajaba hasta casi rayar el desmadejamiento cuando intuía que el toro estaba herido de muerte.
¡Cañero!. Rejoneador que a veces echaba el pie a tierra y toreaba con la manta que tomaba del borren delantero de su silla campera antes de cuadrar a sus toros para matarlos de un volapié.
Tampoco a la jaca “Esplendida” de D. Alvaro Domecq que tuvo la gloria de dar nombre a la barriada que el caballero jerezano construyó para sus obreros en Jerez. La misma que en la escultura colocada encima de su tumba en el jardín de la casa de D. Álvaro en Jerez, tenía el epitafio que rezaba:"Esplendida en el campo, en la plaza y en el recuerdo".
Pero si vimos a “Opus” ese torero y espectacular caballo de Alvarito Domecq que con sus crines al viento parecía volar ante los toros.
Y al “cuarto de milla” colombiano que Vidrié bautizó con el nombre de “JB” y que ha sido el caballo que recibió la mayor ovación que la afición de las Ventas ha dispensado a caballo alguno tras los dos quiebros que de salida propinó a un toro a la salida de chiqueros para ponerle un rejoncillo en todo lo alto.
Y también quiero recordar al madrileño Gregorio Moreno Pidal que revolucionó el rejoneo al actuar con toros en puntas en medio de un toreo espectacular como era el poner banderillas a dos manos sin cabezada. Quizá demasiado riesgo para el “toreo a caballo” que ahora se practica.
La "Encefalitis espongiforme bovina" conocida vulgarmente con el nombre de "Enfermedad de las vacas locas" tuvo una importancia relevante en el mundo del toro bravo al decretar la Comunidad Económica Europea como medida de erradicación el sacrificio de todos los animales existentes en la explotación donde hubiera aparecido la enfermedad.
Esto podía ser el fín de la ganadería brava de ahí que se tratara de salvarla por todos los medios que los ganaderos tuvieran a su alcance.
Decretaron una huelga que....
En fin lean lo que escribí en aquellos días.
¡Va por ustedes!
UNA HUELGA TAURINA QUE NUNCA SE LLEVÓ A EFECTO.

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ Veterinario y Autor del Proyecto
del Centro Tecnológico del Toro de Lidia de la Junta de Castilla y León.

“Lo que no pue sé. No pue sé y además es imposible”. Esta es una frase que Rafael “El Gallo” solía pronunciar tras sus faenas inconclusas . Y viene al pelo ante esta “huelga relámpago” que duró lo que un suspiro y que por ello no dio tiempo a la publicación del artículo al que no he querido quitar nada de lo que mi mente me dictó en el momento de leer el anuncio de la misma.

Secuencia de la E.E.B (Encefalitis Espongiforme Bovina).
Año 1982: Prusiner descubre el prión.
Año 1986: Al aparecer casos de E.E.B en Inglaterra, la Comunidad Europea advierte a todos sus miembros del peligro que supone las harinas de carne, como posibles portadoras del prión, en la alimentación del ganado vacuno.
Los países europeos (entre ellos España) se “saltan a la torera” la advertencia y siguen alimentando a los animales con harinas de carne, muchas de ellas, para mas INRI, importadas de Inglaterra que no desdeño sus intereses económicos.
Año 2000. Aparecen los primeros casos en ganado lechero en España. Dado que la normativa de la C.E, obligaba a sacrificar todas las reses de la explotación en que hubiera aparecido un positivo, comenzó a temblar el mundo del ganado bravo.

¡Había que proteger a toda costa la cabaña brava española!, única en el mundo y sustentadora de: una tradición, muchas familias, a la vez que generadora de unos 200.000.000.000 de pesetas por temporada.
Y alguna mente pensante, con gran clarividencia del holocausto bravo que podía derivarse ,eximió a esta raza de la comprometedora prueba de los test prionic postmortem. ¿Como?. De la única manera posible: no llevando a los toros muertos en lidia a la cadena alimenticia, sino incinerándolos sin más.
Además se consiguió, puesto que eran incinerados como si de positivos se tratare, que se acogieran a las indemnizaciones de sacrificio e incineración, hasta que llegara una fecha tope marcada como el día 1 de julio del 2001.¡La jugada había sido de pleno!.
Pero el tiempo pasa muy deprisa y llegado el día 1 de julio la C.E retiró las ayudas de incineración, fijadas en 56.000 pesetas por animal, al tiempo que entraba en vigor la Orden de 29 de junio del 2001 del Ministerio de Sanidad prohibiendo la comercialización de la carne de animales muertos en el ruedo tras la lidia puesto que “el descabello y la puntilla pueden ser instrumentos de diseminación de priones al actuar sobre el máximo reservorio de estos, cual es el bulbo raquídeo” (sic) como lo corroboran las medidas, preconizadas por un grupo de expertos, para llevarse a efecto en los desolladeros de las plazas por aquellos que, a partir de ahora, hayan de manipular las canales de los toros muertos en lidia ( uso de máscaras protectoras de el rostro, de guantes con mallas de acero etc etc).
Y ante esta falsa “hecatombe económica” únicamente repercutible en los festejos populares - el precio de una res de lidia para consumo viene a representar unas 75.000 pesetas más 56.000 pesetas de incineración, en total unas 130.000 pesetas por animal que a razón de 6 animales por festejo dan un montante de 780.000 pesetas- la gente del mundo del toro, no los “pesos pesados”, se ha movilizado, han hablado, y han fijado como el 24 de julio el día H para la huelga de los profesionales de este sector.
¡Ultimatum dado a la Administración! por los componentes de una reunión - en la que estuvieron muchos que nada pueden aportar y faltaron otros que sí podían fijar posiciones -, en el caso que el organismo estatal no de soluciones a la venta de la carne del toro de lidia para el consumo humano, prohibida por la UE, para los animales muertos a estoque.
Y la gente de a pie dice: “Bueno, y a mí que me importa que no se celebren corridas de toros” .”Son ellos, lo que juegan con sus intereses”.
Hasta ahora, habían sido inteligentes al no forzar el motor y evitar con ello que se “gripara”.

¡Tranquilidad!. Que lo que hay que hacer es tratar de que, lo que ahora ha dejado de subvencionar la Administración, se reparta proporcionalmente entre todos los que forman parte de la Fiesta (empresarios, ganaderos, toreros en general y público asistente) antes que poner en un brete al Estado y obligarle a que ponga en marcha sus normativas legales.
Estoy más que convencido que se solucionará el problema ya que perder los cerca de 200.000.000.000 de pesetas por temporada no interesa a nadie de los implicados en el reparto de beneficios.
A la reunión “acudieron matadores de toros tales como “El Juli” y Abellán”(sic). Pues muy bien. ¿Creen que estos chavales pueden aportar soluciones para arreglar un tema como este?. ¿Creen que el “Juli” haría la huelga por “motus propio” con los enormes honorarios que cobra por festejo?. ¿Por qué no secundó a sus dos compañeros cuando estos se plantaron ante los abusos televisivos?. Le han utilizado para “salir en la foto” y tratar de influir en la opinión de los que desconocen las verdaderas causas del complicado tema.
También ”acudieron ganaderos como Eduardo Miura”(sic). Pues muy bien. ¿Creen que, en la actualidad, es el ganadero más representativo?. Cierto que es quien más arrobas de carne aporta por corrida lidiada, pero... ni es quién más lidia, ni quién más cobra por corrida, ni quien más bravura aporta a la Fiesta. Total que...??.
No podía faltar el Presidente de la Unión de Criadores de Toros de Lidia que está bien que presente sus reivindicaciones, ni los empresarios que son los que verdaderamente se sienten “agredidos” al ver disminuidas sus ganancias. Banderilleros y mozos de espadas no dejaron de asistir ya que pueden quedarse sin el jornal durante el tiempo que dure la inconsistente huelga.
Pero ante todo ¿qué se pleitea?. Una reivindicación económica que la Administración considera no viable por ser lesiva y perjudicial para el resto de los españoles. Vean sino:
“La Fiesta de los toros es un espectáculo que gusta a la mayoría del pueblo español. Por eso, en la época estival casi todos los pueblos incluyen en sus fiestas patronales la corrida de toros que va desde un encierro, hasta una corrida de toros convencional, pasando por toros enmaromados, vaquillas, capeas etc etc.
Todos estos festejos los organiza un empresario que ha de ajustarse a una subvención que los propios ayuntamientos le proporcionan.
Después, como negocio que es, puede ocurrir que acuda mucho público y gane dinero que va a engrosar sus arcas o que el factor tiempo o el no acierto con las preferencias del público, le proporcionen pérdidas que como es natural se sumarán a su debe.
¡Así de fácil!. Lo que no es de rigor es que si pierde dinero se lo tenga que reponer la Administración pues, salvo en las multinacionales que se sepa, el empresario de cualquier actividad se la juega en cada negocio”.
Se habló de Francia quien al parecer ha solucionado el problema congelando los canales de los toros muertos en los festejos en espera de que aparezca un test fiable para que los que no den positivo puedan entrar en la cadena alimentaria. Muy bien, la única pega que se me ocurre es que en Francia el número de festejos es un “puñadito de arena” comparado con la playa arenosa que representa el número de festejos celebrados en España, que hace se carezca en nuestro país de la infraestructura necesaria para llevar a efecto esta congelación masiva.
Se habló también de Portugal, donde las indemnizaciones que aquí se disfrutaban siguen en vigor cuando allí no tienen necesidad de nada de este tipo, pues como los animales no se matan a estoque, sería factible que los ganaderos se queden tras el festejo con sus toros, les mantengan en sus fincas el tiempo necesario hasta que los test en vivo se descubran y así se ahorraría la administración el dinero de las subvenciones y de la incineración. Lo cual suena a utopía.
Se habló de la tercera solución: consumir la carne sin hacer el test prionic por eso de que “el ganado de lidia no reune demasiados riesgos de padecer la E.E.B” (sic), según se permite declarar un veterinario-ganadero. Solemne barbaridad en boca de un científico que debería conocer el riesgo priónico. Además, demuestra muy poca humanidad, pues con el solo hecho de que haya un mínimo riesgo es suficiente para no plantear la cuestión.
Lo ocurrido en la Comunidad Extremeña, "saltándose a la torera" la normativa sanitaria, lo considero tercermundista. Claro que luego cuando, Dios no lo quiera, aparezcan casos de enfermedad en los humanos, correrán los responsables del desastre a pedir responsabilidades a quien en ese momento desempeñe la cartera del Ministerio de Sanidad, pues a la señora Villalobos está visto que le han puesto los puntos desde hace tiempo.
Analizando a los ganaderos, creo que con las subvenciones han hecho más que el agosto antes de que este llegue y aun carente de espectáculos, pues no solo han cobrado por animales lidiados sino por las madres que les parieron. Cuidado con las peticiones viciosas no sea que la Administración comience a enterarse y comience a revisar concienzudamente el número de animales, de todo tipo, subvencionados.
Interesante la exigencia del Ministerio único, como rector del mundo del espectáculo taurino. Ojo que ese ministerio al crearse, por lógica ha de actualizarse. Legislará y hará cumplir lo legislado que ha de incluir, sanidad, registro de nacimientos, revisión de contratos: tanto de empresarios; como de ganaderos; como de matadores; como de sanciones por transgresiones del reglamento etc etc etc.
Acuérdense del refrán que para hacerle digno de finalizar el artículo cambio el contenido por: “No remuevan los estercoleros ya que...”.

EL HOMENAJE A "CAGANCHO"

LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor.


Cuando Carlos Darwin emitió su “teoría de la evolución de las especies”, probablemente no se podía imaginar que el Hyrachoterium sería, con el paso del tiempo, el precursor del caballo Tampoco que el “noble bruto” se convertiría en un amigo del hombre a la vez que en su colaborador más activo en diversas actividades. Pero el transcurrir de la vida, hizo realidad todas esas hipótesis.
El equino más bello y noble, le ayudó a ganar batallas, carreras, raid, domeñar bravuras incontroladas de toros –aún a costa de sacrificar su vida- lucirse como jinete en acontecimientos de todo tipo, e incluso disminuir el riesgo de enfrentarse a un toro bravo desde la atalaya de la silla colocada sobre sus costillares, contribuyendo con su instinto, valor, torería y, siempre con SUMISIÓN, CONFIANZA y OBEDIENCIA.
Por todo ello han sido respetados y admirados por todos sin excepción. Reyes, guerreros, concursistas, bandoleros, y trabajadores de a caballo han rendido culto a su inseparable amigo quien les facilitaba sus labores en una entrega sin paliativos.
Y en cuanto a nuestro mundo del toro se refiere, ¿qué hacer sin un buen caballo en el apartado y ahijado de reses? o ¿en un encierro? O tal vez ¿en esa lucha sin cuartel por hacer “entrar en razón" a un toro desmandado?.
Animal absolutamente necesario para todas estas faenas, para picar a los toros en las corridas así como para practicar con ellos la suerte del rejoneo.
De ahí que no comprenda por qué más allá de nuestras fronteras alguien cuestione el que un “amo agradecido” (léase Pablo Hermoso de Mendoza) debido a su oficio de rejoneador, quiera rendir homenaje público, -de la única manera que puede hacerlo: “ir entregando manojitos de pelos de la crinera”-, de su amigo y colaborador “Cagancho” (ese caballo negro, calzado y elegante), en sus ultimas actuaciones antes de su despedida definitiva en reconocimiento a sus muchos méritos derivados de su torería, valor y sumisión al jinete. Pues CANGANCHO ha sido parte importante en la consideración de PABLO HERMOSO DE MENDOZA como figurón del rejoneo. Tandem CAGANCHO-HERMOSO o HERMOSO-CAGANCHO que “tanto monta, monta tanto”, como en su día lo fue Espléndida para D. Álvaro Domecq.
Por aquí, señor anónimo “escribidor”, no sé si por faltarle la valentía que Cagancho atesora a dosis inconmensurables, no consideramos como signo de ordinariez y menos de grosería lo hecho por el navarro Pablo y lo de “guachafería” no lo analizaremos por no conocer el significado. De todas formas no es usted sólo el culpable de su inconsecuente escrito sino el director de ese diario “El Comercio” que tal vez vea demasiado “comercialismo” en todo.
De esa desafortunada frase de “cosido a cornadas por la impericia de su jinete por arrimarse mucho” ,solo le diré una cosa:

“La fama no se gana con impericia ni rejoneando por e-mail”

Quienes hemos tenido la suerte de colaborar en ciertas ocasiones a que la vida de un “caballo amigo” no se fuera por cornada o “cólico” intempestiva, y hemos observado sus caras angustiadas por el dolor contenido y esas otras, de agradecimiento, cuando han comprendido el éxito de nuestra actuación, no podemos por menos de enervarnos al tiempo que sublevarnos por esas líneas que, alguien sin sensibilidad, ha tenido la osadía de escribir vislumbrando motivos parahumanos que nada nos interesan.
Cierto que otros grandes rejoneadores han apartado a sus caballos estrellas sin despedidas, sino que simplemente les han soltado libremente en sus prados para que, hasta que llegue el final de sus días, puedan “disfrutar de la libertad y el descanso”, merecidos. Pero…los tiempos cambian y las personas tienen distintas formas de “agradecer los servicios prestados”, de la misma manera que, cada uno de los que tenemos la osadía de escribir, a veces “metemos la pata hasta el corvejón” y perdone que sea tan hortera con el empleo de este término que es semejante al del titulo de su artículo: ”De Ripley en la Maestranza, cortan “coleta” a un caballo”.
De lo que si puede estar seguro, es que "Cagancho" el caballo estrella de la cuadra de Hermoso de Mendoza gozará de todos los parabienes de ahora en adelante dedicándose a dar hijos toreros como él y a vivir a "cuerpo de Rey" los años que la vida le depare, porque Pablo Hermoso de Mendoza es un caballero dentro y fuera de los ruedos.


¿POR QUÉ TANTA PRECIPITACIÓN?

LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor.

Cuando surge un chaval con “maneras” y además demuestra ganas de “ser alguien” en esto de los toros, de inmediato los “cazatalentos taurinos” (profesión de casi ancestral raigambre), se movilizan, despliegan sus redes y comienzan una carrera “contra reloj” por catapultar a una figura en ciernes. Parece que quisieran emular al olé corto que el público de la Maestranza exhala, al únísolo de sus gargantas, cuando los pases artísticos se suceden con cadencia, hondura y ligazón como piezas integrantes de una gran faena.

¡Prepárate “coletudo”, que ya no te van a dejar “ni a sol ni a sombra”!. Estarán contigo a todas horas “comiéndote el coco” en una estrategia perfectamente orquestada para que no recapacites y puedas pensar en otra cosa que no sea el novillo, los tentaderos, matar toros defectuosos a puerta cerrada, vacas de siete años, y en definitiva a triunfar cuanto “antes mejor” y recuperar así lo más “pronto posible” (nuevamente las prisas) el “peculio adelantado” con creces seguramente, sin importarles lo más mínimo que al exponerte a tanto “trajín” horas antes de una fecha decisiva en tu carrera, pueda acabar –por mor de esos imponderables que el caprichoso destino depara a veces por forzarle – en un “pis pás” con el diamante que para ellos en este momento representas.
Cualquier golpecito, pisotón o cornada (que también es posible), puede acabar con la actuación puntual ( y por ende clave) para tu futuro taurino.
No me vale esa frase tan manida de: “hay que estar en novillero” refiriéndose a que hay que arriesgar al máximo, en vez de inculcar el arte y las cosas tranquilas y bien hechas. ¡¡Cuantos se han quedado en la “estacada” por cornada intempestiva de becerra cuasi afeitada que impidió la actuación en el día H!!.
Señores “ponedores” ( ansiosos de proyección social) y “merodeadores” (que viven de asesorar a los anteriores), ¿por qué no leen un poco la vida de los antiguos matadores para ver como se iban curtiendo en su oficio a lo largo de años de observación y aprendizaje a la vera de maestros consagrados, por expertos, hasta que consideraban que el alumno estaba preparado para concederle el honor de estoquear un toro como medio espada?.
Lo mismito que ahora, en que el aprendizaje se ha convertido en una especie de “lucha sin cuartel” por ver quien llega antes a la alternativa, sin recapacitar en que una “portagayola” o presentación precipitada en plaza importante, pueda dar “al traste” con ilusiones, la mayor parte de las veces, concebidas sobre “nubes de humo”.
Un consejo de persona mayor, ¡vayan despacito!, que el toreo no quiere prisas, sino regularidad sin pausas. Y llévenlo a la práctica ustedes que son los que programan el chip del neófito torero, Hagan caso al “Faraón de Camas” quien no se cansaba de repetir lo de: “en la vida es necesario ir despacito hasta para sembrar melones y limpiar las vacas….” Luego, ¿Cómo no se va a ir despacio para torear?. Si la ¡lentitud y la cadencia son los pilares del arte!.
Por precipitarse a veces no se caza, ya que la “presa puede levantar el vuelo al avisarla” y; o bien “atorarse” y dejar mucho que desear en sus actuaciones, o “cambiar de asentamiento” cuando las loas dedicadas le han hecho “creerse un semidios” o finalmente perder la inconsciencia propiciada cuando ”la sangre del valiente sale en cantidad por las heridas y se queda con la de los cobardes” como alguien dijo.
Consecuencia: que se perdió el diamante sin llegar a convertirse (mediante tallado y pulido) en brillante que es el sueño de todo apoderado. Pero… ¡Qué más da!, si hay muchos chavales en las escuelas taurinas que “apuntan cositas” y están dispuestos (contando con la aquiescencia de sus padres) a “jugársela” con tal de ser figura en esto que llamamos toreo.

domingo, 6 de enero de 2008

INAUGURACION DEL NUEVO DOMICILIO SOCIAL DE LA PEÑA TAURINA MANUEL ESCRIBANO EN TARIFA

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ.

He querido traer a mi blog, aunque con cerca de dos años de retraso, lo que escribí en su día, sobre esta inauguración que marcó un hito en nuestra heroica ciudad de Guzmán “El Bueno”.
¡Va por ustedes!
Por fin el día 11 de abril del 2006 los socios de la Peña Cultural y Taurina Manuel Escribano de nuestra ciudad vieron cumplida su primera etapa: tener un domicilio social estable donde poder reunirse para intercambiar ideas que lleven a la realización de eventos, tanto culturales como lúdicos, encaminados, no sólo a estimular al torero titular, sino a ensalzar el nombre de Tarifa por todo el mundo a través del arte taurino.
Estamos a la espera de que se cumpla la otra etapa: el triunfo de nuestro torero de forma rotunda como nos hizo concebir tras la exitosa toma de alternativa.
Pero…¡La vida de un torero como la de cualquier ser humano, pasa por momentos puntuales que son los que marcan su futuro!.

Lo que comprenden perfectamente los socios de esta Peña, que están en todo momento con su ídolo y no escatimarán esfuerzos para acompañarle allí donde toreé infundiéndole los animos que precise para salir adelante en esta difícil profesión, contentos por los progresos que Manuel está experimentando en cada corrida toreada.


No han faltado a ninguna de sus corridas cuando se han celebrado dentro del territorio nacional, llenado el autocar fletado al efecto.
Manuel se jugó, no sólo la temporada sino el futuro inmediato, en esa corrida que con ganado del Conde de la Maza, se vio en la obligación de torear ese 26 de mayo del año 2005 en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla.
De nada sirvió el recibir a sus oponentes a portagayola. Ese lance de dificultad extrema y más en una plaza de toros como la Maestranza donde el callejón de salida de chuiqueros es tan amplio como un hangar. Y si encima el cornúpeta se para antes de llegar al embroque la consecución del lance se convierte en imposible y con evidente riesgo de cornada.

En ese Corpus la suerte “le vino de espaldas” al ser pisado en un lance por los 592 kilos de ese toro burraco nº 55 quien al disminuirle sus facultades físicas se fue al desolladero con las orejas puestas, cuando de haberlas dejado en el albero de la plaza maestrante se hubiera convertido en un “toro de cortijo”como lo fue su hermano de camada que, con una mejor condición, le tocó en suerte a su compañero de terna Salvador Cortés, quien merced a una oreja dadivosa concedida en su ciudad de nacimiento, se catapultó a la fama que le ha llevado a estar, tanto esa temporada como la presente, en los carteles de las ferias importantes.
¡Salvador gozó del momento puntual, mientras a Manuel le pasó de lejos!.

De nada sirvieron esos magníficos y expuestos pares de banderillas de máxima exposición y esos naturales de quietud y remate justo delante de la Puerta del Principe.
¡Y es que la suerte es así de caprichosa!.

Manuel acompañado de su bella novia antequerana estuvo presente en la inauguración y allí pudo ver colgada en la pared principal del salón de su peña la cabeza de ese burraco de nombre “Cerradura” con las orejas en su sitio, y que haciendo honor a su nombre le cerró las puertas del triunfo y se convirtió, no en un “toro de cortijo” sino en un bonito trofeo de decoración
La cabeza del burraco es el referente de la entrada en el salón anexo al bar que la Peña tiene en el número 5 de la calle Guadalquivir de nuestra milenaria ciudad.
Destaca en medio de los carteles y fotografías del diestro titular, dando una dimensión exacta de sus enormes y fuertes cuernos a los que hubo de enfrentarse Manuel en ese día que no brilló en su devenir taurino, pero que seguros estamos que su juventud y bien hacer romperá cualquier día que los astros le sean propicios.
Es un bonito rincón donde se juega a las cartas y al dominó debajo de ese "pedazo cabeza de toro" que cualquier día será sustituída por otra donde las orejas brillen por su ausencia y pueda ser referente del "antes y el después" en la carrera triunfal de Manuel Escribano.
Fueron invitadas las autoridades locales, ganaderas de la zona y todos los socios que abarrotaron materialmente la sede y no fueron capaces de acabar las abundantes y magníficamente presentadas viandas y bebidas que la Peña, en generoso gesto, puso a su disposición.
Las palabras del Presidente de la entidad taurina, fueron seguidas por las de agradecimiento del torero titular y las del representante del Consistorio Municipal, teniente de Alcalde,quien, en ausencia del titular por viaje a Alemania, prometió ayuda y colaboración.
Esperemos que no caigan en el olvido y esta nueva temporada tanto en la Corrida Extraordinaria de agosto como en la Fería de Tarifa de septiembre Manuel Escribano figure en los carteles taurinos como una figura más de las que suelen venir para estos eventos.

El vino emblemático de estas tierras estuvo presente y fue servido por una señorita quien ataviada con su traje corto y con su belleza y dio colorido al evento, y que tuvo a bien fotografiarse con el Delegado de la zona del fino Tío Pepe y un servidor de ustedes.
Nuevas ilusiones entre los peñistas, torero y cuantos vivimos con intensidad nuestra incomparable Fiesta. Pasamos un rato agradable hablando de lo que nos gusta en realidad: el toreo como expresión artística inmediata, en medio de unas copitas y mariscada abundante que también son parte importante de estos eventos.
Tanto el salón como el bar de entrada a la entidad, llenos a tope para la inauguración de este nuevo y atractivo lugar que echó en falta la presencia anunciada del sacerdote que iba a bendecir este santuario taurino único en Tarifa.
Todos escucharon con atención las palabras de los que intervinieron en la oratoria del evento. ¡Y se quedaron con las promesas! en espera de que sean cumplidas y no caigan en “saco roto”.

La alegría y el buen humor, fue nota dominante en esta noche en la que se brindó por el futuro torero de nuestro matador, seguros de que pronto alcanzará las cotas que por sus cualidades humanas y artísticas se merece.
Lo que se puede constatar por las fotografías adjuntas de socios de la Peña que seran documento gráfico de lo acontecido en esta noche.
Acudieron todos en masa para ver el local y a nuestro torero









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sábado, 5 de enero de 2008

LA CORRIDA DEL 22 DE ABRIL EN SEVILLA 2007

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor.

No despertó gran expectación la única corrida con toros salmantinos del Puerto y Ventana de San Lorenzo, en un domingo soleado con nubes que cubrió algo más de los tres cuartos del aforo.
Tampoco los tres matadores: un utrerano que abría cartel y dos salmantinos.
Y ocurrió que a las 18,30 horas el Presidente, Juan Murillo Pedrote, posa su pañuelo banco sobre la contera de la baranda del Palco y el cerrojazo abre la puerta por la que tras ser recogidos por los alguaciles hagan el paseíllo:

LUIS VILCHES (de verde gay -el manzana de siempre- y oro)
EDUARDO GALLO (de coral y oro)
PEDRO GUTIÉREZ LORENZO “EL CAPEA” (de verde oliva y oro)

Como anécdota, señalar que los tres comentaristas de la Cadena televisiva Digital + no se ponen de acuerdo en los colores de los vestidos de torear, lo que por otro lado no es raro que ocurra en un trío formado por: un daltónico, uno al que sacarle un comentario cuesta un triunfo y uno que es quien se moja.

LUIS VILCHES.

Sale el primer toro de la tarde que pesa 578 kilos, nacido en agosto del 2002. Muy en el tipo Atanasio. Es un toro grande con mucho hueso.
De salida no remata en los burladeros. Comienza frenándose en el capote que Vilches le ofrece. No obstante le administra tres verónicas, al final de las cuales pierde las manos y besa la arena.
Cuando su matador lo lleva al caballo que monta Francisco Romero, clava los pitones en la arena. Lo deja entre las dos rayas. El picador no tiene dificultad para agarrase arriba. El toro aprieta.
La segunda entrada al caballo resulta laboriosa. Vilches lo deja a dos metros de la raya de fuera del tercio y desde allí se arranca con fuerza. El picador se agarra bien arriba pero el toro derriba. Cuando el caballo es levantado aprieta sin cabecear por lo que es aplaudido.
En banderillas es Rafael Cuesta el encargado de lidiar mientras parean: Manuel Corona y Tomás Loreto quienes cumplen con efectividad su cometido, siendo aplaudidos.
La faena la comienza Luis Vilches doblándose. En el primer muletazo el toro se va muy largo. Cuando vuelve le da tres doblones más, con pierna genuflexa, que no son capaces de recogerlo.
Cuando acude nuevamente una serie de tres redondos sin remate que finalizan con el de pecho.
Un trincherazo da paso a una serie de dos redondos bien ejecutados si bien el toro se quiere ir. Nueva serie de dos redondos y ahora el toro se va.
Se trata de un toro sin complicaciones y sin gracia. Un manso tonto.
Con la muleta en la mano izquierda una serie natural buena pero los muletazos resultan deslucidos en el remate debido al calamocheo del toro.
Nueva serie natural de tres donde no se deja enganchar y remate con el de pecho. Aplausos. Nueva serie de seis que resultan buenos. El péndulo entre los pitones y el remate con el de pecho. Es muy aplaudido por sus paisanos de Utrera que han acudido en gran número a la Maestranza.
Nueva serie con la derecha a base de cuatro entre los pitones y el remate de pase de pecho. Es aplaudido mientras se va por la espada.
De vuelta y como preparación para la suerte suprema intenta unos pases con la derecha que resultan enganchados.

En la suerte natural pinchazo arriba sin soltar. Al segundo intento estocada casi entera a pesar de la dificultad de que el toro echa la cara arriba en el embroque. El toro dobla.
El puntillero falla tres intentos y finalmente lo levanta por la manía de apuntillar por delante de la cara del toro. Falla nuevamente en dos intentos. El toro muere finalmente a causa de la estocada. Aplausos para Vilches quien sale al tercio a saludar.

Mientras sale el segundo de la tarde se entrevista por televisión a Ángel Bernal empresario de Murcia.
Antes de salir el segundo toro de Vilches la tele de pago de Molés entrevista a un novillero que se llama Antonio Nazaret que vive en la finca de los Capeas en Salamanca y que les agradece el trato que le dispensan. El chaval ayuda a Capea hijo llevando el carretón para que éste se entrene.
Chupa cámara Joaquín el futbolista. También Curro Durán que actúa como director artístico de Vilches.
El segundo toro de Vilches corresponde al cuarto de la tarde tiene por nombre Farderito, herrado con el número 95 y con 530 kilos.
De salida remata en el burladero de matadores e incluso cornea.
Vilches le torea de largo por verónicas y el toro sale suelto. Pero tras recogerlo, le administra cuatro buenas verónicas rematadas con la media.
Pica Francisco Vallejo ataviado con una preciosa y torera chaquetilla tabaco y oro, que monta uno de los magníficos caballos de picar con los que cuenta la cuadra de Peña y los "Pimpis". Al matador le toca trabajar para llevar el toro al caballo, pues se ha hecho pegajoso y como es codicioso con el capote no es fácil dejarlo en un sitio adecuado para realizar la suerte de varas.
Cuando el toro entra al caballo el picador aprieta la vara y lo tira y ello conlleva a que suenen palmas de tango. Pierde las manos de nuevo.
No obstante le llevan a la segunda entrada reglamentaria, el picador no le aprieta. El toro totalmente rajado, se acula en tablas. Arrecian los pitos y hay protestas para que el presidente devuelva el toro. Lo que hace Pulido es cambiar el tercio.
En banderillas lidia bien Manolo Corona, mientras parean con efectividad y acierto, con banderillas normales, Rafael Cuesta y Tomás Loreto, quién resulta perseguido por el toro teniéndole que hacer el quite el propio Vilches.
La faena comienza con el brindis del matador el público. Aplausos.
Y empieza con pases por alto, mientras el toro berrea.
Se echa la muleta a la izquierda y con ella logra una serie de cuatro naturales, bien ejecutados y ligados, abrochados con el de pecho que son aplaudidos.
Sigue por naturales. El primero bueno pero el toro pierde las manos. Sigue con una serie de tres más dados de uno en uno porque el toro está muy quedado. Al final el de pecho.
Ahora con la derecha consigue cuatro ligados abrochados con el de pecho. Palmas.
Nueva serie de tres redondos buenos. Al cuarto pierde las manos. Sigue con nueva serie de tres rematados con el doble de pecho. Aplausos.
Cuatro redondos lentos y bien rematados ligados con el de pecho.

Un trincherazo da paso a cuatro buenos redondos rematados con el pase de pecho. Aplausos.
Tras tomar la espada de herir, se va al toro que recula. Y le prepara con un trincherazo y un redondo.
En la suerte natural se dispone a entrar a matar, pero le gritan desde el callejón: ¡No! ¡No!. El toro gazapea, está distraído. Pincha arriba. En la suerte contraria pincha arriba pero encuentra hueso.
En la suerte natural algo menos de media estocada arriba. Suena un aviso a los 11,35 minutos. Descabella al primer intento mientras los tres comentaristas del canal + hablan una vez más del jamón y del lomo que han comido en diferentes sitios de España.

EDUARDO GALLO.


El segundo toro de la tarde nació en octubre del 2002 y pesa 566 kilos.
Sale lento enterándose. Es un toro gordo y bastote. Se para a la salida y ahora se vuelve metiéndose en el callejón de chiqueros.
La tele encuadra a Rui Vento que es el apoderado de Gallo.
El que va a por el toro es el peón de confianza de Gallo.
Seguidamente Gallo le da unos mantazos sin templar peores que los que ejecutó su subalterno.
El encargado de picar es Francisco Tapia que va a su sitio seguido de dos monosabios con sus varas. El toro se arranca al capote de Gallo desde el burladero de suerte. Y también de largo se arranca al caballo apretando de lo lindo. Es aplaudido.
El toro sale del caballo perdiendo las manos.
En el segundo encuentro Gallo lo coloca a la altura de las dos rayas. Se arranca el picador lo agarra arriba y el picador levanta la vara.

Gallo no ha toreado de capote. Quita Capea con un capotazo que resulta enganchado.
En banderillas lidia Álvaro Oliver y parean, Domingo Siro y Javier Gómez que colocan buenos pares y son ovacionados.
Gallo pide permiso, pero no brinda. Moja la muleta.
Comienza su faena cerrado en tablas mientras el toro derrota. Un pase contrario, uno natural, otro contrario. Se estira en cuatro buenos redondos rematados con el de pecho.
Nueva serie de seis rematados con una trinchera por bajo que es jaleada.
Por redondos serie de tres buenos. El toro pierde las manos. Nueva serie de cuatro y el de pecho con preparación previa. Aplausos.
Prueba por naturales. Serie de tres bien ejecutados pero no rematados debidamente porque el toro derrota al finalizar el pase ya que protesta por arriba.
Vuelve a los redondos. Una serie de dos buenos. Tres más buenos pero que son enganchados en el remate al hacerlo por encima de la pala del pitón.
Cuando viene de recoger la espada, serie de tres ayudados con la espada por delante que son aplaudidos.
En la suerte natural estocada entera caidilla con derrame que lo tira sin puntilla..
Como los cuatro primeros muletazos no encandilaron al público la faena no tomó vuelos. Palmas.
Por redondos una serie aseada sin arrimarse. Templados y bien rematados
Nueva serie de dos en la que el toro se desentiende. Afloran los pitos de los disconformes.
Va por la espada y cuando vuelve trata de cuadrar al toro con pases insulsos y enganchados.
En la suerte natural pincha arriba sin soltar
En la suerte contraria echándose fuera pincha arriba sin soltar. Pitos.
El toro se acula en tablas. Lo saca de esa querencia y en la suerte contraria pincha arriba. Los pitos se acentúan..
Durante la suerte suprema Molés da resultados de festejos taurinos.
En la suerte contraria estocada entera. Los peones comienzan a lidiar al toro hasta que dobla. El puntillero acierta al primer intento.

El segundo de su lote corresponde al quinto de la corrida de nombre Playero con un peso de 560 kilos que está marcado con el numero 117. Es un toro negro ensillado nacido en enero del 2003.
De recibo Gallo no se acopla con el toro.
Lleva el toro al caballo que monta Juan Luís Rivas que viste una chaquetilla muy cargada de bordados. Tantos que no deja ver el color de la seda. En el primer y único encuentro se agarra arriba a pesar de que el toro empuja con la cara arriba.
El toro es devuelto a los corrales.
Salen los ocho cabestros que rodean al toro. Pero al final ha de ser el mayoral Manuel Ruiz Campos quien lo introduce con la chaquetilla al estilo Florito.
Sale el sobrero de nombre Madriguero con 610 kilos. Pero mientras han chupado cámara: Ambel Posada a quien gustó el toro devuelto. Dávila Miura que actúa de comentarista en una cadena de radio y el caballo de picar al que están reparando el estribo que fue arrancado por el toro anterior.
Este toro está herrado en el número 45 y nació en noviembre del 2002.
Los lances de recibo los toma muy de largo y muy despegado. Recibe muchos capotazos para llevarlo al caballo de picar. En uno de los lances resbala Gallo haciéndose el mismo el quite con el capote.
Deja el toro en la raya exterior, se arranca al caballo y Juan Luís Rivas se agarra bien y en el sitio.
Lo mismo en el segundo encuentro. Es aplaudido.
Capea aprovecha su quite en dos chicuelinas rematas con la media sin apreturas.
En banderillas lidia Siro pareando Álvaro Oliver y Javier Gómez. Los tres son aplaudidos en sus cometidos.
Gallo brinda al público.
Empieza por alto y el toro pierde las manos. Demasiada brusquedad en el pase.
Por redondos una serie de cuatro que resultan ligados y abrochados con el de pecho. Aplausos.
Sigue por redondos: El primero largo. En el segundo pierde las manos. Los dos siguientes buenos pero son enganchados en el remate..
Por naturales no llega al público porque no deja al toro colocado para ligar el siguiente. Lo hace a base de pies.
Con la derecha logra una serie de tres buenos templados pero el toro en el último pierde pie y desluce la faena.
Da un redondo completo por la espalda que es aplaudido. Repite pero como no lo aguanta suenan pitos.
El toro en varios pases se para pero lo aguanta porque el toro es bueno. No ha dado un derrote en toda la faena.
Se va por la espada y entre las dos rayas en la suerte natural entra a matar. El toro se frena en la entrada y la estocada resulta caída. No obstante el toro dobla y suenan palmas.

PEDRO GUTIÉRREZ LORENZO “EL CAPEA”.

Únicamente puedo comentar su segundo toro, pues aunque parezca mentira en los pueblos, auque ronden los 20.000 habitantes, se va la luz con más frecuencia de lo debido en el siglo XXI.


La televisión nos muestra a un Capea nervioso que muerde la esclavina y se tapa la cara ante la salida de su oponente


Sale Cubatonto un ejemplar de 555 kilos que está marcado con el número 78 y remata en el burladero.
Capea le recibe con dos lances al final de los cuales el toro se va a chiqueros.
El matador con pases por la cara lo lleva al caballo de picar que monta Manuel Vicente que al haber dejado al toro dentro de su terreno hace la suerte de “la aceituna”.si bien luego no aprieta viendo las escasas fuerzas del toro.
La segunda entrada al picador resulta laboriosa. Nuevamente se le deja entre las dos rayas y nuevamente la suerte de “la aceituna”.
En banderillas lidia Ignacio Rodríguez Puchi, mientras parean: José María Zamorano y Ricardo Izquierdo que aciertan en su primera intervención. Luego Zamorano en la segunda no deja ningún palo arriba.. El tercio es cambiado.
Capea asesorado por su padre desde el burladero empieza por naturales. Una serie buena ganándole un paso en cada uno para colocarse. El toro no quiere pelea y suenan algunos pitos.
Por redondos el toro no se emplea en absoluto.
El público le indica que lo mate.
Capea trata de justificarse hasta que a la salida de un pase el toro sale huyendo hacia chiqueros nuevamente.
Va por él para pegarse un arrimón innecesario
Se va por el estoque y cuando vuelve le instrumenta unos doblones para cuadrarlo.
En la suerte contraria logra una gran estocada que es ovacionada.
El toro dobla y muere sin puntilla.

Imaginamos que en el primero de su lote la espada a juzgar por la foto de Javier Barbancho, debió jugarle una mala pasada


Cuando entrevistan al Niño de la Capea éste se muestra decepcionado por el juego de los toros de su tierra.

LA CORRIDA DE LOS CUVILLOS EN LA MAESTRANZA FERIA ABRIL 2007

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor taurino.

Se trataba de una corrida de expectación y como tal, gente guapa en los graderíos. Estaba toda la “jet set” que no suele hacer ascos a estos acontecimientos sociales.
Desde el punto de vista taurino era una corrida interesante pues los toros eran de Joaquín Núñez del Cuvillo que son toros que suelen dar espectáculo y la terna estaba formada por un veterano, “Jesulín de Ubrique” ,que es junto con “El Cid” el torero que mejor templa, y dos figurones del toreo cual son “Morante de la Puebla” portador del “cofre de la esencias” y la revelación de la temporada, "por obra y gracia de quienes mandan en este mundo del toro, que están obligando al chaval a arrimarse más de la cuenta", Alejandro Talavante.
En los tendidos, mejor dicho en las barreras, contrabarreras, primera fila de tendido bajo y palcos, personajes tan populares y adinerados como el Presidente del Real Madrid, el del Sevilla, Ricardo Gallardo (el ganadero de moda), Álvaro Domecq que vuelve por un día al rejoneo con sus sobrinos para homenajear a su señor padre, Conradi, Carlos Herrera, Manolo González hijo, que ahora apodera a Rivera Ordóñez, la esposa del doctor Vila (él está en burladero), Carmen Martínez Bordiú, "El Litri", Paco Ojeda, Angel Peralta, Justo Ojeda y su hija Teresa. Muchas bellas mujeres, y algunas fumando puros más que respetables tratando de imitar a Sara Montiel.
Preside Antonio Pulido Plaza, asesorado por el veterinario Luís Ángel Muñoz seguidor de los colores verdiblancos futboleros y "Finito de Triana", quien a las 18,30 en punto de la tarde saca el pañuelo para que el cerrojazo abra el portón de cuadrillas y salgan los hermanos Zulueta que tras cumplimentar al usía irán a recoger a la terna actuante y abrirla paso hasta la llegada de estos debajo de Presidencia adonde cambiarán la seda de sus capotes de paseo por el percal de los de brega y así poder enseñar a la concurrencia los colores de sus ternos: azul pavo y oro, caña y oro y lila y oro respectivamente por riguroso orden de antigüedad.
Concentración máxima en "Jesulín" que se despedía de la Maestranza. Mucho más que concentración en "Morante" quien se refugió en la capilla hasta el momento justo de salir para el paseíllo y tranquilidad en Talavante de quien no dudamos sería consciente de lo importante que era para él estar, aquí en La Maestranza, a la altura de los triunfos de Valencia y Madrid respectivamente.
"Jesulín "hace la cruz en la arena con la punta de la zapatilla derecha antes iniciar el paseíllo.
Lleno “hasta la bandera” como vulgarmente se dice. Ocupadas las 12.000 localidades de esta Maestranza de Caballería en el primer día de la semana de farolillos.

JESÚS JANEIRO “JESULIN DE UBRIQUE”

Los clarines anuncian la salida del primer toro de la tarde. Su nombre Lanudi lleva el número 59 y pesa 496 kilos. Es un precioso animal de capa negra mulata con las particularidades de listón y gargantillo.
"Jesulín" que quiere dejar un buen sabor de boca en los aficionados de Sevilla se va decidido a por el toro y desde el comienzo se estira en siete verónicas de buena factura que son rematadas con la media y que arrancan los primeros aplausos de la tarde.
Pica Eugenio García (mayoral de los Hermanos San Pedro). "Jesulín" lo lleva muy suave a la jurisdicción de su picador. El toro se arranca de largo y el piquero se agarra arriba cuidándolo, pues ha visto que a pesar de su gran clase tiene las fuerzas justas.
El quite de prueba de "Jesulín" es a base de tres chicuelinas rematas con una revolera que el público aplaude.
Lo deja casi en la raya de fuera de los dos círculos concéntricos y allí al arrancarse pronto, el picador se agarra arriba. El toro aprieta con la cara abajo. Cuando el picador abandona el ruedo es aplaudido.
Realiza su quite "Morante" con tres verónicas rematadas con una media, de las que la segunda fue un dechado de arte al ejecutarla con las barbilla pegada al pecho y la pierna por delante. Son aplaudidas.
En banderillas es Antonio Caba quien lidia mientras parean: Carmelo García bien en el primer encuentro por el pitón izquierdo y mal en el segundo donde deja un solo palo a causa del derrote del toro en el embroque. Sergio Rios coloca un buen par.
Hace mucho calor en la plaza. El termómetro marca 28 º a la sombra. Los abanicos en el sol son mayoría.
"Jesulín" se seca el sudor antes de dirigirse al centro del anillo para brindar al público dejando la montera con cuidado sobre la arena.
La faena la comienza al filo de las tablas con redondo rematado con el de pecho. Repite lo mismo en medio de un silencio absoluto. Trinchera y el de pecho. Aplausos. El comienzo de faena se ha caracterizado por el temple, pues el toro no le ha tropezado la muleta en ningún muletazo.
Nueva serie a base de tres redondos ligados y templados abrochados con el de pecho. Aplausos
La serie siguiente comprende tres redondos templados, cambio de mano por la espalda para instrumentar el pase de pecho. Aplausos.
Con la izquierda una serie compuesta de un natural ayudándose con el estoque simulado, el segundo muy bueno, el tercero vuelve a ayudarse porque el viento ha hecho su aparición. El cuarto ajustadísimo es rematado con el de pecho. Aplausos.
En la plaza hay un murmullo, tal vez porque no llegan los buenos pases del torero de Ubrique que continúa con una serie de tres redondos muy templados y el de pecho. Palmas cariñosas y algún pito proveniente de esos espectadores que no ven posibilidad de que la faena remonte.
El toro se ha venido abajo de manera alarmante y se refugia en tablas. Jesulin ha de trabajar para sacarlo hasta las dos rayas donde se dispone a realizar la suerte suprema en el terreno natural. Un bajonazo que hace que suenen pitos. El matador se lamenta. Dobla el toro y el puntillero acierta al primer intento.
El público ha estado demasiado frío con este torero que ha toreado con un temple y pulcritud exquisita, lo que puede haber sido la causa de que la faena no remontara.

El segundo de "Jesulín" responde por Lanzafuego pesa 500 kilos y está herrado con el número 27.
El torero sale muy decidido a triunfar por ello recibe al toro con diez verónicas largas y mandonas rematadas con una chicuelina y una media superiores que son jaleadas y acaban en una ovación.
El matador lo lleva a la suerte de varas de la que es encargado de ejecutarla Manuel Cid, de los Palacios, quien se agarra bien arriba, pero se ve a las claras que el toro no tiene fuerza alguna. Comienzan a sonar palmas de tango.
"Jesulín" lo lleva nuevamente al caballo y el toro se vuelve a arrancar de largo. El picador lo toma bien pero lo cuida.
Quita "Morante" en medio de pitos con dos verónicas rematadas con una media en la que le parte en dos el capote y una revolera. Pitos.
En banderillas lidia Carmelo realizando un buen tercio Antonio Caba y Sergio Ríos.
El “buchito de agua” sobre el estaquillador da paso a la última faena de el torero de Ubrique en la Maestranza. Comienza con dos pases por alto con los que saca el toro fuera de las rayas de picadores.
El viento hace su aparición cuando el matador comienza por redondos a media altura para no molestar al toro, si bien el astado derrota a la salida de los muletazos.
Una serie de tres y el de pecho son ignorados por el público que no reacciona con lo realizado por "Jesulín "
El toro está muy quedado y comienzan los murmullos en la plaza.
Un pase de pecho es la entrada para una serie de cuatro templados redondos pero el toro se queda corto y cabecea a la salida del pase sin lograr enganchar la muleta al torero. Murmullos.
Por naturales serie de dos, pues al tercero le engancha la muleta y comienzan los murmullos nuevamente.
Dos redondos y una trinchera son el punto final de una faena que no remonta.
Trata de cuadrar al toro en la suerte natural pero como no lo consigue en la contraria entra a matar. Pincha en una banderilla y se desvía la trayectoria del estoque que entra casi por un costado, si bien el matador no suelta el estoque consciente de que ha caído bajísimo. El toro está herido de muerte por eso trata de doblar si bien "Jesulín" no le deja. Finalmente se acula en tablas donde el diestro acierta al primer descabello. Silencio.

MORANTE DE LA PUEBLA.

El segundo toro de la tarde responde por Campanero lleva el número 122 y tiene un peso de 520 kilos. Su capa negro mulato chorreado. Descarado de pitones y con un morrillo astracanado.
Al pararlo el peón de confianza de "Morante" algunos disconformes pitan.
Cuando el matador se encuentra con él, y dado que el toro aprieta hacía los adentros y se revuelve rápido, hay una pelea entre un torero de los considerados artistas y un toro con genio. No hay conjunción.
Es Antonio Jiménez el encargado de ponerlo en suerte
Pica Cristóbal Cruz portador de una preciosa chaquetilla bordada en oro sobre fondo azul. Se agarra bien puesto que el toro había quedado en la raya exterior de las concéntricas. La sirena de un coche suena en este momento como ya se ha escuchado en días anteriores.

Es el matador quien lo coloca en suerte para la segunda entrada. Se arranca con alegría y se agarra bien el picador. El toro sale suelto.
"Morante" pide el cambio de tercio.
En banderillas lidia Antonio Jiménez mientras parean José Chacón que lo hace con lucimiento en las dos entradas, mientras que el tercero de la cuadrilla que es Luís Blázquez en su única entrada deja un palo que luego se cae, por lo que hay que repetir dejando los dos palos arriba. El toro hace hilo con él, teniendo que tirarse de cabeza al callejón con el correspondiente porrazo de caída. Tardaron en hacerle el quite, siendo finalmente "Jesulín", quien lo hace.
La televisión saca en pantalla al ganadero propietario de la ganadería en el tendido y a Rafael de Paula, con barba y un sombrero, en le burladero de apoderados.
"Morante" se pelea con el toro doblándose por bajo. El público desde el primer momento se da cuenta que no hay nada que hacer con este toro que no es apto para las condiciones toreras de su matador. Hace aparición una faena de aliño que es pitada por el público.
En medio de una bronca monumental se va por el estoque, lo cuadra en la suerte natural y metiendo el brazo habilidosamente le propina una estocada. Y mientras suenan palmas de tango el toro dobla. En medio de pitos y una gran bronca el puntillero acierta al segundo intento.


En su segundo toro que corresponde al quinto de la tarde Morante se va a portagayola y como ocurrió el día de Manuel Escribano el toro se paro dentro del túnel que conduce a chiqueros, escarbó y causó angustia en los espectadores. Esta vez más, pues se trataba de "Morante de la Puebla" el torero que custodia el arcón de las esencias toreras del momento actual. También la repercusión en público y prensa fue y será distinta. Se tiró a la piscina no precisamente porque el toro viniera a por él directamente.
Ya en pie, con rabia y ganándole terreno al toro le administra una tanda de cuatro verónicas rematadas con la media que ponen al público en pie.
“El tener que haber ido a portagayola me entristece y me engrandece”, “pues el toreo es la única profesión donde se siente cuando se triunfa” dijo cuando fue entrevistado entre barreras el diestro de la Puebla

No se le veía a "Morante" muy convencido de que su faena hubiera sido sublime, ni mucho menos, a pesar de que había sacado la casta de torero al ver como un “recién llegado a esto” había cortado una oreja en la Maestranza cuando no cuenta con los quilates del arte que él atesoraba.
Lo lleva al caballo de Benito Quinta con la torería propia de este torero. El piquero se agarra arriba en una vara que resulta bastante larga.
Quita "Morante", en medio de un gran silencio, con dos pases de delantal rematados con una media verónica donde el toro se despega del cuerpo del matador consecuente a su defecto de doblar al revés. Aplausos.
En banderillas lidia José Chacón mientras parean Antonio Jiménez Lili y Luís Blázquez con acierto. Quedan arriba cinco banderillas forradas con los papelillos del color de la bandera de andaluza.
La faena la comienza por arriba con cuatro pases donde compone la figura, metiendo los riñones, carga la suerte y remata con el de pecho.
Con la derecha instrumenta una serie de tres redondos largos y ligados que son abrochados con el de pecho que tienen como sonido la sirena de un vehículo policial o ambulatorio como en el toro anterior.
Sigue por redondos en medio de los sones de la banda de música. El viento comienza a molestar pero el torero empieza con una trinchera por bajo y sigue con cuatro redondos, el último de los cuales es prolongado al cambiar de mano en el remate. Ovación atronadora.
Ahora con la izquierda empieza con uno suelto. Y tras tomar la posición adecuada sigue con cinco muy buenos el último de cuales con el añadido, que tanto gusta por recordar a Belmonte, de meter la barbilla en el pecho. Remata con el de pecho en medio de una gran ovación.
La siguiente tanda consta de cuatro redondos abrochados con el de pecho cambiando la salida del toro en el remate del mismo con un giro de muñeca lo que vuelve loco al público de la Maestranza.
Toma el estoque de matar. Y lo cuadra en la suerte natural, pero como el toro se descuadra, le propina dos naturales sueltos citando de frente que abrocha con un natural.
En la suerte contraria le administra una estocada perpendicular y caída. El toro dobla. Lo levanta el puntillero y el toro a la carrera da más de media vuelta al ruedo hasta caer definitivamente al lado de un burladero.
Los pañuelos salen para reivindicar a un torero de Sevilla y el presidente del tirón, sin pensarlo un momento, saca los dos pañuelos blancos.
Las opiniones sobre la "faena maravillosa de Morante" en boca de personas “tan entendidas” como pueden ser Carmen Martínez Bordiú, Maximiliano Cortés (el dueño de los lomos y jamones Jabugu) o Cristina Hoyos quien también lo califica de maravilloso, y otros personajes que se han dado a conocer en el mundo del toro a raíz de ser invitados al palco de Canal +.

ALEJANDRO TALAVANTE.
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El tercero de la tarde atiende por Aguaclara, herrado con el número 21 tiene un peso de 490 kilos. En la tablilla reza nacido 09/02.
La lidia corresponde Talavante.
De salida remata en el burladero dándose un gran golpe. El toro está descoordinado completamente y ante la imposibilidad de ser lidiado el presidente le manda a corrales.
Como curiosidad la siguiente: después de entrar los siete cabestros quedan en la arena maestrante un cabestro y el toro, siendo el toro el que mete para adentro al cabestro.

Sale el tercero bis de la tarde que es el sobrero. Su nombre Jarandero su número el 49, su peso 500 kilos y su fecha de nacimiento 09/02. Es un toro descarado de pitones.
Talavante lo recibe con unos lances donde se observa que el toro mete bien la cabeza pero en el remate de los lances se sale de la suerte. Hay que medirle mucho. Hay que cuidarle.
El encargado de picar es Miguel Angel Muñoz. El toro se arranca con alegría al caballo y el piquero se agarra bien arriba. No le castiga.
Talavante lo lleva por segunda vez al caballo y tras arrancarse, el piquero le cuida en un picotazo arriba.
En banderillas lidia Fernando José Plaza, mientras parean: Luís García “Niño de Leganés” y Manuel Muñoz “Lebrija” quienes protagonizan un buen tercio que es aplaudido.
Lo cierran al burladero donde el toro derrota con fuerza.
Corbacho apoderado de Talavante le dirige en la faena de muleta.
El espada comienza con dos pases: uno contrario y otro natural a media altura.
Sigue por redondos en una serie de tres que resultan buenos y que son abrochados con un doble pase de pecho. Aplausos.
Nueva serie de cinco buenos redondos que rematados con el de pecho arrancan aplausos.
Con la muleta en la izquierda instrumenta una serie de seis buenos naturales muy ligados rematados con el de pecho. Aplausos y la música arranca a tocar.
Nueva serie de cuatro donde el último es enganchado. El de pecho finaliza la serie. Aplausos
Otra serie de cuatro y el de pecho que es aplaudida.
Ahora un redondo se cambia de mano y administra un natural, uno de pecho, un natural. Todos ligados que llevan a una gran ovación.

En medio de ese murmullo que ya se ha hecho famoso en Sevilla va por la espada de herir.
Se acerca al toro le instrumenta unas trincheras por ambos lados y acaba con un ayudado para lograr la igualada entre las dos rayas. Entra derecho y agarra en la suerte natural una estocada atravesadilla. El toro es llevado a tablas por los subalternos donde le dan toques por ambos lados. Al ver que no dobla Talavante toma el descabello acertando al primer envite. Aplausos
Se pide la oreja. Y como el presidente considera la petición mayoritaria la concede.
Como resumen podemos decir que se ha tratado de un toro franco con el defecto de no humillar y un Talavante dispuesto.

Su segundo que corresponde al sexto y último de la tarde se llama Jaranero lleva el número 194 y pesa 562 kilos con lo que se convierte en el toro más pesado de la corrida. Su capa castaña clara.
Talavante lo recibe con dos verónicas de las que sale suelto. Nuevamente lo recoge con dos verónicas largando tela y el toro pierde las manos arrastrando durante un largo trecho su hocico y anatomía por la arena.
Llevan al toro a esa raya que se ha hecho ley este año en la Maestranza en la suerte de picar y desde allí se agarra bien Julio Salguero.
En la segunda entrada repite suerte.
En banderillas con lidia del "Niño de Leganés", parean con acierto Fernando José Plaza y Lebrija.
La cámara saca en pantalla a un barbudo llamado Manuel que es quien escribe a la letra a Loles.
Talavante brinda al público.
La faena la comienza por redondos sin moverse en una serie de cuatro al final de los cuales el toro pierde las manos.
La muleta a la izquierda. Tres naturales muy templados y ligados rematados con el de pecho. Sigue por naturales en una nueva tanda de cuatro que los arranca a base de ganar un paso al toro en cada pase, por estar éste muy parado.
La muleta en la derecha y a por los redondos en una serie de tres buenos. Al cuarto se le para el toro, lo aguanta y tras él, el de pecho de pitón a rabo.
Más redondos, en uno de los cuales el toro se le para pero Talavante aguanta impávido. Sigue con los pitones a centímetros de sus muslos bajando la mano y alargando los pases a base de cambiar de mano durante el remate lo que enardece al público. La música arranca, mientras Talavante continúa su labor.
Una trinchera da paso a un natural larguísimo y lentísimo que es valorado por el público hasta el extremo de levantarse de sus asientos. Sigue aguantando los parones del toro y le manda y le remata en cada pase.
Talavante ha puesto lo que le falta al toro
Ahora sigue con la derecha en dos redondos. Cambia de mano rematando con un natural larguísimo que levanta al público de los asientos nuevamente.
Talavante ha templado extraordinariamente. No se cansa de torear.
Con la izquierda instrumenta unos trincherazos muy toreros.

Lo iguala en la suerte contraria y logra una gran estocada atracándose de toro. El toro cae sin puntilla. La Maestranza se llena de pañuelos y el presidente concede las dos orejas.
Talavante consigue abrir la tan soñada Puerta del Príncipe.
Como resumen unas matizaciones:
Jesulín toreo con un temple extraordinario, pero su labor pasó desapercibida para este público que hoy llenaba la Maestranza.
Morante de la Puebla: ¡Premio a una portagayola! Talavante: nuevo lanzamiento a los cielos.

Las fotografías son de Javier Barbancho.






viernes, 4 de enero de 2008

LA PENÚLTIMA CORRIDA DE LA FERIA DE SEVILLA 2007

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor.

Un público variopinto ocupaban hoy en su totalidad las localidades que los abonados habían regalado al no tener para ellos atractivo el cartel anunciado, a pesar que dos de ellos en la temporada anterior habían superado el medio centenar de corridas toreadas y él otro de la terna pasó en ocho el centenar.
Quienes no han querido perdérselo han sido los maestrantes que como todas las tarde ocupan las delanteras de los palcos del tendido 1.
Tarde agradable con un ligero viento bueno para los espectadores y no tanto para los coletudos.
Y a la hora anunciada bajo la Presidencia de Juan Murillo Pedrote, hacen el paseíllo los diestros:

MANUEL DIAZ “EL CORDOBÉS” (fusia y oro)
FRANCISCO RIVERA ORDÓÑEZ (azul cielo y oro)
DAVID FANDILA “EL FANDI” (azul pavo y oro).

Los toros pertenecen al hierro de José Luís Marca que de comportarse como los lidiados hasta ahora en este mismo ciclo del encaste de origen (Juan Pedro Domecq) no auguraban una tarde de triunfo.
Una corrida pareja con una presentación magnífica.

MANUEL DIAZ “EL CORDOBÉS”.

Nada más despojarse de su capote de paseo se venda la mano derecha con venda elástica de color carne, bajo la atenta mirada de Juande Ramos que ocupa un burladero próximo al burladero de matadores.
Sale de chiqueros el primer toro de la tarde de nombre Lunito marcado con el número 72 y con un peso de 509 kilos. Negro, listón mulato y la edad que marca la fecha de nacimiento: noviembre del 2002. Un bonito toro,por su constitución, muy bajito.
De salida remata en el burladero de matadores y seguidamente cuando es llamado por un banderillero desde el burladero se estrella contra la madera de unas de las pilastras que refuerzan los laterales del mismo.
El toro se va a los medios y cuando tratan de cerrarlo nuevamente derrota en el burladero.
¡Tres porrazos seguidos que pudieron ser evitados si las cosas se hicieran debidamente!
“El Cordobés” se estira de entrada en seis verónicas buenas que no puede rematar porque el toro se va a recorrer el ruedo.
Cuando lo recoge de nuevo en el primer lance clava los pitones en la arena y sufre una voltereta completa.
Manuel lo lleva al tercio de varas dejándolo a 1 metro de la raya externa delimitadora de los terrenos. Cuando el piquero, Agustín Navarro lo llama, tardea y cuando se arranca lo agarra arriba. El toro aprieta solo con el pitón izquierdo. De la suerte lo saca Raúl Caricol.
La televisión se entretiene en sacar en pantalla al ganadero Fermín Bohórquez (padre) que ocupa un burladero.
“El Cordobés” trata de hacer su quite, pero el toro no se arranca. Desiste.



Con un mantazo con derrote en el remate, y un lance por la cara sin pasar, lo lleva nuevamente al caballo, dejándolo a dos metros de la raya externa.
El picador ha de trabajar con el caballo tratando de animar al tardo toro para que se arranque. Lo hace en uno de esos intentos sorprendiendo al picador que casi es derribado.
En banderillas lidia Raúl Caricol, pareando: Miguel Rus “Alventus” que lo hace bien en la primera entrada, José Pacheco con acierto y cierra “Alventus” bien siendo aplaudido,
Cuando “Alventus” se lleva a una mano al toro para cerrarlo en tablas, éste clava los pitones en la arena y nueva voltereta.
La cara de Manuel Díaz es un poema.
Comienza la faena con un pase contrario seguido de otro natural por el otro pitón con la finalidad de ahormar al toro, pero éste andando cansinamente se va a las tablas encogido. Las palmas de tango hacen su aparición.
Manuel se dobla con él con la finalidad de cuadrarlo para entrar a matar, El toro se echa. Lo levantan. Las palmas de tango arrecian.
El torero entra a matar al filo de las tablas recetando un pinchazo hondo sin soltar y el toro se echa creo que de forma definitiva. Tratan de levantarlo pero al no conseguirlo el matador pide permiso al presidente para apuntillarlo y Murillo lo concede. El puntillero está más que desafortunado. Pitos.

Mientras sale el siguiente cornúpeta es entrevistado Pepe Luís Segura quien opina que:
“La Fería abrileña ha sido emocionante y bonita. Se va Jesulín que estara en todas las ferias importantes salvo en Bilbao y San Sebastíán donde aún no han sido contratados. Jesulín está triste por no haber triunfado en Sevilla”
Las cámaras sacan en pantalla a Raúl Rodríguez jerifalte de la cadena SER. Molés no pierde puntada. Ni tampoco su realizador.

El segundo toro de su lote que es el cuarto de la corrida se llama Fogoso, pesa 529 kilos y está marcado con el número 98 su capa es negro mulato pero después en particularidades es un complejo tratado de Exterior Veterinaria.
“Alventus” al pretender cerrarlo es perseguido y llega justo al burladero.
Pica, Manuel Sánchez que es de Morón. Lo lleva al caballo “El Cordobés” y cuando se arranca el piquero se agarra arriba.
Cuando es sacado del caballo se queda parado completamente.
Nuevamente es el matador quien lo lleva con pases por delante sin molestarle, no obstante dobla las manos y cuando se arranca al caballo al ponerle la puya arriba se cae debajo del caballo.
En banderillas brega “Alventus” pareando con efectividad y acierto, Raul Caricol extraordinario en el segundo encuentro y José Pacheco. Ambos reciben aplausos.
La televisión saca en primer plano a Caldas que ocupa un burladero.
Manuel Díaz comienza su faena con pases por alto por ambos pitones en una serie de cuatro que remata con el de pecho cuando llegan a los medios.
Con un pase contrario a media altura comienza una serie de cinco redondos y cambiando de mano remata con el de pecho.
Nueva serie de cinco redondos logrados a base de cruzarse y ganar un paso en cada pase. En el quinto el toro se cae.
La televisión encuadra al obeso empresario de Bogotá que, tomando notas, ocupa un burladero.
Dos pases de pecho seguidos, son el comienzo de una serie de redondos cuya secuencia es la siguiente: dos ligados a media altura. El toro se para. Dos más y remata con el de pecho.
La muleta en la izquierda y en el primer natural derrota el toro en el remate. Un espectador pide: ¡Música! y “El Cordobés” riéndose dice con la cabeza y los labios que no.
Sigue por redondos con dos pases, el tercero es enganchado, los dos siguientes muy bien ejecutados y como pitan los inconformes de todos los días, se va por el estoque de verdad y en la suerte natural cobra una estocada caída que hace guardia y que es aplaudida por los espectadores del sector de la plaza que no ve la espada fuera. Empiezan los murmullos de la plaza.
En la segunda entrada logra una gran estocada que hace rodar al toro sin puntilla. Gran ovación.
Chenel en la frase más larga de toda la Feria desde su puesto de comentarista opina:
“El Cordobés ha estado muy digno con el toro”
El toro es pitado en el arrastre.
Cuando Manolo es entrevistado entre barreras dice:
“He hecho lo que he podido ante un toro muy complicado aunque noblón. Posiblemente haya sido yo quien le haya dado la entrada a quien pidió ¡Música!.


FRANCISCO RIVERA ORDÓÑEZ.

Cuando el impresentable torilero de toda una señora Maestranza (lo digo por su indumentaria vestido de paisano con una gorra de plato) abre la puerta del callejón de chiqueros, sale un toro negro mulato que marcado con el número 91, nacido en octubre del 2002 se llama Pajarito con un peso de 523 kilos.

De salida remata por dos veces en el burladero.
Francisco lo recibe con dos verónicas por bajo para seguidamente estirarse en una tanda de cinco rematadas con la media que merecen los aplausos del público. El toro ha humillado lo cual es una virtud.
Como siempre el toro es llevado al burladero de la suerte de varas.
Cuando el caballo de picar ocupa su lugar en el ruedo montado por Diego Peña, el toro que lo ve desde el burladero se arranca a por él. No consigue llegar a jurisdición del piquero porque le corta el viaje Rivera y tras tres lances lo pone en suerte. El picador se agarra arriba.
En la segunda entrada dobla las manos y cuando el picador le coloca la puya cae bajo el caballo. Palmas de tango.
“El Fandi” realiza su quite por navarras resbalando en la segunda y está apunto de caerse. Otras dos más que remata con una serpentina. Aplausos.
En banderillas brega Peña mientras parean Joselito Gutiérrez que ha de entrar dos veces por tener que pasar en falso a la primera a consecuencia de cortarle el toro y Juan García que parea bien y arriba. Cierra Joselito con un gran par que merece el premio del desmontero.
Rivera pide permiso a presidencia pero no brinda. El toro tiene los dos pitones escobillados
Comienza la faena con pases doblándose por ambos pitones. Al tercero el toro hocica. Una voz grita: ¡Música maestro!. ¡La guasa sevillana!.

Trata de torear por redondos. En el primero el toro le busca descaradamente. Uno bueno. En el tercero vuelve a buscarlo teniendo Francisco que sacárselo por alto. Sigue por redondos donde ayuda al toro en el pase pero el toro quiere irse.
Más redondos en una nueva tanda con la siguiente secuencia: el primero resulta bueno. En el segundo se ciñe. El tercero y el cuarto buenos pero sin ligazón. En el quinto se cierne y remata con el de pecho. Aplausos.
Se echa la muleta a la izquierda y mientras el realizador saca las domingas de una guapa espectadora escenas que tanto celebran Molés y el ”maestro nicotina” (versión de Andrés Vázquez).
El toro tardea a pesar de lo cual Francisco logra cuatro pases naturales sin ligazón ni remate que finaliza con uno de pecho. Aplausos.
Ahora una serie con la derecha en la cual el primero es aceptable en el segundo el toro se para y suenan algunos pitos. Le da dos muletazos por abajo macheteando para irse a por el estoque.
Se perfila entre las dos rayas en la suerte natural, pero el toro se descuadra. Busca la suerte contraria con el toro muy humillado entra a herir consiguiendo un pinchazo que el toro escupe.
Cambia de terreno y ahora en la natural también pincha y el estoque cae.
La tele encuadra a Cano y a una fotógrafa joven en el burladero de fotógrafos.
Vuelve a cambiar de terreno y ahora en la contraria estocada entera que es aplaudida. El toro dobla y el puntillero a pesar del cabeceo del toro acierta a la primera.
Mientras sale el nuevo toro la tele entrevista a José Luís Iniesta propietario de la ganadería “Los Espartales” que está muy interesado en el rendimiento de esta corrida por haber comprado toros a Paco Ojeda que son de esta procedencia.
También a Manuel Díaz “El Cordobés que espera que algún toro colabore. Pues en su primer toro de esta tarde el mazazo ha sido fuerte. Pero como la ganadería es buena espera que el segundo toro embista y le permita triunfar.

El segundo de su lote es el quinto de la corrida se llama Flautista está marcado con el número 94 pesa 506 kilos y su capa es castaña. Nació en diciembre del 2002. Es un toro serio.
De salida remata abajo en el burladero y como arranca el estribo seguidamente derrota arriba sacando el hocico por encima del burladero con el consiguiente susto del banderillero que estaba allí e incluso del propietario ganadero que estaba detrás justo en uno de los burladeros de dentro del callejón.
Rivera lo recibe con cuatro verónicas muy buenas rematadas con una media. Aplaude la duquesa de Alba que la televisión enfoca en su palco.
Con lances por la cara lo lleva al caballo que monta Pedro Genís para que éste lo pique trasero tras arrancarse de largo. Pitos.
Lo saca Joselito Gutiérrez tras lo cual Rivera se dispone a realizar su quite con tres verónicas rematadas con la media, muy buenas y que reciben el aplausos del respetable.
Con mucha tranquilidad lo lleva nuevamente al caballo, volviéndose a agarrar trasero el piquero que no tiene bien graduado el punto de mira.
Cara de circunstancias en Rivera.
El variopinto público pide a Rivera que banderillee a lo que el diestro accede aún después de hacer visto la lección dictada por "El Fandi" en su primer oponente. Suena la música como suele ocurrir en estos casos.

Los papelillos de las banderillas con los colores nacionales, es un detalle bonito. En primer par el torero se ve comprometido. Para la iniciación del segundo alegra al toro con unos saltos antes de irse derecho en su busca y clavar arriba. Aplausos. En el tercero el toro está colocado en los terrenos de dentro de la demarcación de las dos rayas, Rivera tras un giró sobre sí mismo entra por los terrenos de fuera y clava arriba. El toro a la salida del par se arranca al burladero donde se ha refugiado el matador y de un derrote arranca el estribo.
Brinda a la público y comienza su faena con la mano derecha en doblones con la pierna de apoyo genuflexa en una serie de cuatro que remata con un trincherazo que se jalea. Aplausos.
Cambia al toro de terreno con un pase de tirón para seguir por redondos en una serie buena de tres. Se retira para dar respiro al toro.
Nuevamente con la derecha, en medio de un viento que molesta, logra un buen redondo en el segundo el toro se le para teniendo que rematar con el de pecho despegado. Palmas.
Con la muleta por delante se lo lleva a los medios. Un plano de la televisión muestra las tres banderas ondeando al viento.
Por redondos logra los dos primeros en el tercero se le para. Trata de dar, sin conseguirlo el de pecho.
La obligada serie con la izquierda se visiona así: un primero bueno y rematado. En el segundo el toro se para pero lo aguanta y logra finalizarlo. El tercero bueno por la lentitud y al cuarto el toro no pasa.
Va por el estoque y cuando regresa en la suerte contraria en los terrenos de encima justo de la raya de dentro pinchazo arriba que escupe.
Cambia de suerte y en la natural, nuevo pinchazo que no se queda.
Entra nuevamente en la contraria y vuelve a pinchar. Murmullos y algunos pitos.
Al filo de las tablas y en la suerte contraria nuevo pinchazo sin clavar. Suena un aviso.
Toma el descabello de forma antirreglamentaria y acierta a la primera. Pitos. Con cara seria se encamina al burladero de matadores.
Y mientras sale el toro siguiente que corresponde a "El Fandi " es entrevistado Alejandro da Silva que es le marido de Cristina Sánchez quién opina sobre la imposibilidad de hacer faena con estos toros, al tiempo que se lamenta de que la feria acabe así.
Paco Ojeda dice:
“Los toros se están parando. Salen con clase. Cree que el problema está en la comida. Tienen exceso de gordura por eso se agotan”
Exactamente lo mismo opina su suegro el ganadero José Luís Marca quién añade:
“Estoy seguro que es causa del pienso. Tendré que volver nuevamente a las habas y a la avena, pues el pienso que les he dado por consejo de un ganadero amigo no les va”.
¿Para que están los veterinarios?.

DAVID FANDILA “EL FANDI”.

El tercer toro de la tarde corresponde lidiarlo a este matador granadino.
Es un toro de 504 kilos que responde por Espiguito y que está marcado con el número 62.
Su matador lo recibe con dos largas cambiadas en los terrenos de entre las dos rayas de picadores y ya de pie sigue con verónicas de buena ejecución al tiempo que va ganado terreno para rematar en los mismos medios con una media de rodillas. Ovación.
Por chicuelinas al paso rematadas con una revolera, lo lleva al caballo que monta Juan de Dios Quinta, y como lo deja prácticamente debajo del caballo el piquero no falla.
En el quite tres chicuelinas muy ajustadas se quedan sin el remate de la media porque el toro se ciñe en el momento del embroque, rematando finalmente con una larga abajo a una mano que deja al toro colocado a unos dos metros de la raya externa de picadores.
Trabaja el picador para lograr que el toro se arranque. Cuando lo logra pica trasero, rectifica y recibe pitos.
"El Fandi" toma las banderillas empapeladas con los colores de Granada en medio de la ovación del público y los sones de la música.
La televisión nos ofrece un primer plano del precioso bordado en oro del traje del torero.
En el primer par corriendo para atrás pone un par muy ajustado. Ovación. El toro se duele de las banderillas. En el segundo encuentro toro y torero están en terrenos de las dos rayas. "El Fandi" corriendo para atrás le gana la cara a un toro que galopa rápido. Ovación. En el tercero con las banderillas en una mano saluda con otra al público y tras recibir la ovación clava al violín. Corriendo delante del toro, en un alarde de facultades físicas, logra pararlo. La gente puesta en pie le ovaciona largamente.
Brinda al público. Ovación. La televisión nos muestra el sudor en la cara del torero.
El toro entre las dos rayas," El Fandi" en los medios. Cita con la derecha. El toro se arranca lo aguanta instrumentando un buen redondo. En el segundo se le ciñe y lo esquiva.
El toro quiere irse a tablas. "El Fandi" lo lleva al centro nuevamente y por ello es aplaudido.
Silencio de espera en la Maestranza. Cita por redondos. El primero es aceptado por el toro, no así el segundo en que se va a por el torero.
Cambia la muleta a la izquierda y consigue dos naturales buenos y ligados. En el tercero nuevamente se va a por él el toro. No tiene fijeza el toro y esto conlleva peligro.
Nuevamente lo lleva a los medios. "El Fandi" está empeñado en hacer faena. Es aplaudido.
Por redondos consigue dos ligados, el segundo muy lento. En el tercero se le vuelve a ceñir el toro, lo esquiva, y lo remata con el de pecho.
Con la muleta en la izquierda consigue un primer natural bueno y en el segundo tras ganarle un paso el toro se para en medio del pase. Remata con dos de pecho mientras una voz del tendido le dice; ¡Mátalo ya!
Insiste con redondos en el primero el toro se sale en el remate en el segundo no pasa lo que hace que "El Fandi" se vaya por el estoque de matar en medio de aplausos generalizados.
Entre las dos rayas y en la suerte contraria entra a matar pinchando arriba porque el toro no hace nada en la suerte. Sufre un pitonazo en la mano izquierda.
A la segunda entrada estocada casi entera y nuevamente el pitón derecho le da un pitonazo en la mano izquierda de la que se duele el torero.
El toro se cierra en tablas donde "El Fandi" el solo sin ayuda alguna descabella a la primera. Palmas
Regresa al burladero de matadores con cara de disgustado.

El segundo que corresponde al sexto y último de la corrida de pura sangre Jandilla, se llama Violetero, está marcado con el número 34 y pesa 545 kilos. Su capa negro listón y mulato.
Lo recibe con verónicas sin emoción. El toro hace una cosa muy extraña a la salida de un lance.
Tras haber desarmado al "El Fandi" el toro se va por su cuenta al caballo que monta José Manuel González que se agarra trasero y caído por lo que recibe música de viento. Suenan palmas de tango.
Cuando el matador trata de llevarlo por segunda vez al jaco, en el segundo lance pierde las manos con lo que el público abronca al Presidente para que devuelva el toro. Sale el pañuelo verde.
Los cabestros salen con cierta desconfianza pero bien dirigidos por Manuel Ruiz Campos cumplen con efectividad su cometido, mientras el realizador de televisión saca, en primer plano, otra buena pechuga de una bella espectadora. Y seguidamente un plano de Juande Ramos.

Sale el sobrero del mismo hierro titular. Se llama Azucarero pesa 575 kilos nacido en octubre del 2002 y está marcado con el número 60.
Es un toro muy bonito que de salida remata en el burladero saliendo el estribo del mismo por los aires. Seguidamente se va al centro del ruedo.
Desde allí lo cierra "Chicote" rematando nuevamente en el burladero.
"El Fandi" lo lleva al caballo que monta José Manuel González quien se agarra arriba pero que el toro da un salto y se desprende de la puya.
En la segunda entrada pica mal si bien rectifica de inmediato. Deja la puya en la herida con lo que sale enhebrada cuando el toro es sacado de la suerte por Juan Pérez "Chicote" que es el encargado de lidiar.
Nuevamente el esperado tercio de banderillas de "El Fandi"
Comienza alegrando al toro, corriéndole para atrás para seguidamente ir por él para clavar arriba. Ovación. El segundo par lo inicia subido en el estribo a una distancia de unos seis metros del toro. Saliendo coloca un buen par donde el toro le pone los pitones en el cuello y luego crea espectáculo al correr delante del toro con la mano derecha colocada sobre el testuz del astado. Ovación. El tercero lo inicia jugando con el toro y mostrando sus grandes facultades físicas. Lo deja cerrado para entrando por dentro con gran exposición poner un par. Ovación enorme. A petición del público solicita permiso para poner un cuarto par que es concedido por el señor Murillo. Jugando con el toro clava arriba a pesar de que nuevamente el toro, en el embroque, le pone los pitones en el cuello. Es despedido con una gran ovación mientras se va hacia el burladero.
Mientras, sus compañeros de terna contemplan ensimismados el alarde de facultades físicas de que hace gala, sin duda el mejor banderillero de todos los tiempos.
El toro de momento parece que tiene alegría. Lo lleva a los medios para iniciar la faena en medio de un gran silencio.
Comienza con una serie a base de tres redondos abrochados con el de pecho ejecutado con la mano derecha. Aplausos.
Nueva serie donde el primero es bueno en el segundo el toro se ciñe. Cambia de mano dos naturales buenos y ligados. El toro se para. Tres buenos largos y rematados con el de pecho
Sigue por naturales toma el primero. En el segundo se para y ya no embiste.
El toro está totalmente agotado. Murmullo en la plaza.
Ni aún golpeándole con la mano izquierda en el testuz el toro se arranca.
Se va por el estoque. De vuelta unos naturales y el de pecho le preparan para la suerte suprema.
En la suerte natural haciéndolo todo el torero estocada entera.
En tablas lo trastean los banderilleros, pero como no dobla "El Fandi" se decide a descabellar nuevamente sin ayuda acertando al tercer intento. Es aplaudido.
Las fotografías que ilustran esta crónica son de Javier Barbancho.