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sábado, 5 de enero de 2008

LA CORRIDA DEL 22 DE ABRIL EN SEVILLA 2007

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor.

No despertó gran expectación la única corrida con toros salmantinos del Puerto y Ventana de San Lorenzo, en un domingo soleado con nubes que cubrió algo más de los tres cuartos del aforo.
Tampoco los tres matadores: un utrerano que abría cartel y dos salmantinos.
Y ocurrió que a las 18,30 horas el Presidente, Juan Murillo Pedrote, posa su pañuelo banco sobre la contera de la baranda del Palco y el cerrojazo abre la puerta por la que tras ser recogidos por los alguaciles hagan el paseíllo:

LUIS VILCHES (de verde gay -el manzana de siempre- y oro)
EDUARDO GALLO (de coral y oro)
PEDRO GUTIÉREZ LORENZO “EL CAPEA” (de verde oliva y oro)

Como anécdota, señalar que los tres comentaristas de la Cadena televisiva Digital + no se ponen de acuerdo en los colores de los vestidos de torear, lo que por otro lado no es raro que ocurra en un trío formado por: un daltónico, uno al que sacarle un comentario cuesta un triunfo y uno que es quien se moja.

LUIS VILCHES.

Sale el primer toro de la tarde que pesa 578 kilos, nacido en agosto del 2002. Muy en el tipo Atanasio. Es un toro grande con mucho hueso.
De salida no remata en los burladeros. Comienza frenándose en el capote que Vilches le ofrece. No obstante le administra tres verónicas, al final de las cuales pierde las manos y besa la arena.
Cuando su matador lo lleva al caballo que monta Francisco Romero, clava los pitones en la arena. Lo deja entre las dos rayas. El picador no tiene dificultad para agarrase arriba. El toro aprieta.
La segunda entrada al caballo resulta laboriosa. Vilches lo deja a dos metros de la raya de fuera del tercio y desde allí se arranca con fuerza. El picador se agarra bien arriba pero el toro derriba. Cuando el caballo es levantado aprieta sin cabecear por lo que es aplaudido.
En banderillas es Rafael Cuesta el encargado de lidiar mientras parean: Manuel Corona y Tomás Loreto quienes cumplen con efectividad su cometido, siendo aplaudidos.
La faena la comienza Luis Vilches doblándose. En el primer muletazo el toro se va muy largo. Cuando vuelve le da tres doblones más, con pierna genuflexa, que no son capaces de recogerlo.
Cuando acude nuevamente una serie de tres redondos sin remate que finalizan con el de pecho.
Un trincherazo da paso a una serie de dos redondos bien ejecutados si bien el toro se quiere ir. Nueva serie de dos redondos y ahora el toro se va.
Se trata de un toro sin complicaciones y sin gracia. Un manso tonto.
Con la muleta en la mano izquierda una serie natural buena pero los muletazos resultan deslucidos en el remate debido al calamocheo del toro.
Nueva serie natural de tres donde no se deja enganchar y remate con el de pecho. Aplausos. Nueva serie de seis que resultan buenos. El péndulo entre los pitones y el remate con el de pecho. Es muy aplaudido por sus paisanos de Utrera que han acudido en gran número a la Maestranza.
Nueva serie con la derecha a base de cuatro entre los pitones y el remate de pase de pecho. Es aplaudido mientras se va por la espada.
De vuelta y como preparación para la suerte suprema intenta unos pases con la derecha que resultan enganchados.

En la suerte natural pinchazo arriba sin soltar. Al segundo intento estocada casi entera a pesar de la dificultad de que el toro echa la cara arriba en el embroque. El toro dobla.
El puntillero falla tres intentos y finalmente lo levanta por la manía de apuntillar por delante de la cara del toro. Falla nuevamente en dos intentos. El toro muere finalmente a causa de la estocada. Aplausos para Vilches quien sale al tercio a saludar.

Mientras sale el segundo de la tarde se entrevista por televisión a Ángel Bernal empresario de Murcia.
Antes de salir el segundo toro de Vilches la tele de pago de Molés entrevista a un novillero que se llama Antonio Nazaret que vive en la finca de los Capeas en Salamanca y que les agradece el trato que le dispensan. El chaval ayuda a Capea hijo llevando el carretón para que éste se entrene.
Chupa cámara Joaquín el futbolista. También Curro Durán que actúa como director artístico de Vilches.
El segundo toro de Vilches corresponde al cuarto de la tarde tiene por nombre Farderito, herrado con el número 95 y con 530 kilos.
De salida remata en el burladero de matadores e incluso cornea.
Vilches le torea de largo por verónicas y el toro sale suelto. Pero tras recogerlo, le administra cuatro buenas verónicas rematadas con la media.
Pica Francisco Vallejo ataviado con una preciosa y torera chaquetilla tabaco y oro, que monta uno de los magníficos caballos de picar con los que cuenta la cuadra de Peña y los "Pimpis". Al matador le toca trabajar para llevar el toro al caballo, pues se ha hecho pegajoso y como es codicioso con el capote no es fácil dejarlo en un sitio adecuado para realizar la suerte de varas.
Cuando el toro entra al caballo el picador aprieta la vara y lo tira y ello conlleva a que suenen palmas de tango. Pierde las manos de nuevo.
No obstante le llevan a la segunda entrada reglamentaria, el picador no le aprieta. El toro totalmente rajado, se acula en tablas. Arrecian los pitos y hay protestas para que el presidente devuelva el toro. Lo que hace Pulido es cambiar el tercio.
En banderillas lidia bien Manolo Corona, mientras parean con efectividad y acierto, con banderillas normales, Rafael Cuesta y Tomás Loreto, quién resulta perseguido por el toro teniéndole que hacer el quite el propio Vilches.
La faena comienza con el brindis del matador el público. Aplausos.
Y empieza con pases por alto, mientras el toro berrea.
Se echa la muleta a la izquierda y con ella logra una serie de cuatro naturales, bien ejecutados y ligados, abrochados con el de pecho que son aplaudidos.
Sigue por naturales. El primero bueno pero el toro pierde las manos. Sigue con una serie de tres más dados de uno en uno porque el toro está muy quedado. Al final el de pecho.
Ahora con la derecha consigue cuatro ligados abrochados con el de pecho. Palmas.
Nueva serie de tres redondos buenos. Al cuarto pierde las manos. Sigue con nueva serie de tres rematados con el doble de pecho. Aplausos.
Cuatro redondos lentos y bien rematados ligados con el de pecho.

Un trincherazo da paso a cuatro buenos redondos rematados con el pase de pecho. Aplausos.
Tras tomar la espada de herir, se va al toro que recula. Y le prepara con un trincherazo y un redondo.
En la suerte natural se dispone a entrar a matar, pero le gritan desde el callejón: ¡No! ¡No!. El toro gazapea, está distraído. Pincha arriba. En la suerte contraria pincha arriba pero encuentra hueso.
En la suerte natural algo menos de media estocada arriba. Suena un aviso a los 11,35 minutos. Descabella al primer intento mientras los tres comentaristas del canal + hablan una vez más del jamón y del lomo que han comido en diferentes sitios de España.

EDUARDO GALLO.


El segundo toro de la tarde nació en octubre del 2002 y pesa 566 kilos.
Sale lento enterándose. Es un toro gordo y bastote. Se para a la salida y ahora se vuelve metiéndose en el callejón de chiqueros.
La tele encuadra a Rui Vento que es el apoderado de Gallo.
El que va a por el toro es el peón de confianza de Gallo.
Seguidamente Gallo le da unos mantazos sin templar peores que los que ejecutó su subalterno.
El encargado de picar es Francisco Tapia que va a su sitio seguido de dos monosabios con sus varas. El toro se arranca al capote de Gallo desde el burladero de suerte. Y también de largo se arranca al caballo apretando de lo lindo. Es aplaudido.
El toro sale del caballo perdiendo las manos.
En el segundo encuentro Gallo lo coloca a la altura de las dos rayas. Se arranca el picador lo agarra arriba y el picador levanta la vara.

Gallo no ha toreado de capote. Quita Capea con un capotazo que resulta enganchado.
En banderillas lidia Álvaro Oliver y parean, Domingo Siro y Javier Gómez que colocan buenos pares y son ovacionados.
Gallo pide permiso, pero no brinda. Moja la muleta.
Comienza su faena cerrado en tablas mientras el toro derrota. Un pase contrario, uno natural, otro contrario. Se estira en cuatro buenos redondos rematados con el de pecho.
Nueva serie de seis rematados con una trinchera por bajo que es jaleada.
Por redondos serie de tres buenos. El toro pierde las manos. Nueva serie de cuatro y el de pecho con preparación previa. Aplausos.
Prueba por naturales. Serie de tres bien ejecutados pero no rematados debidamente porque el toro derrota al finalizar el pase ya que protesta por arriba.
Vuelve a los redondos. Una serie de dos buenos. Tres más buenos pero que son enganchados en el remate al hacerlo por encima de la pala del pitón.
Cuando viene de recoger la espada, serie de tres ayudados con la espada por delante que son aplaudidos.
En la suerte natural estocada entera caidilla con derrame que lo tira sin puntilla..
Como los cuatro primeros muletazos no encandilaron al público la faena no tomó vuelos. Palmas.
Por redondos una serie aseada sin arrimarse. Templados y bien rematados
Nueva serie de dos en la que el toro se desentiende. Afloran los pitos de los disconformes.
Va por la espada y cuando vuelve trata de cuadrar al toro con pases insulsos y enganchados.
En la suerte natural pincha arriba sin soltar
En la suerte contraria echándose fuera pincha arriba sin soltar. Pitos.
El toro se acula en tablas. Lo saca de esa querencia y en la suerte contraria pincha arriba. Los pitos se acentúan..
Durante la suerte suprema Molés da resultados de festejos taurinos.
En la suerte contraria estocada entera. Los peones comienzan a lidiar al toro hasta que dobla. El puntillero acierta al primer intento.

El segundo de su lote corresponde al quinto de la corrida de nombre Playero con un peso de 560 kilos que está marcado con el numero 117. Es un toro negro ensillado nacido en enero del 2003.
De recibo Gallo no se acopla con el toro.
Lleva el toro al caballo que monta Juan Luís Rivas que viste una chaquetilla muy cargada de bordados. Tantos que no deja ver el color de la seda. En el primer y único encuentro se agarra arriba a pesar de que el toro empuja con la cara arriba.
El toro es devuelto a los corrales.
Salen los ocho cabestros que rodean al toro. Pero al final ha de ser el mayoral Manuel Ruiz Campos quien lo introduce con la chaquetilla al estilo Florito.
Sale el sobrero de nombre Madriguero con 610 kilos. Pero mientras han chupado cámara: Ambel Posada a quien gustó el toro devuelto. Dávila Miura que actúa de comentarista en una cadena de radio y el caballo de picar al que están reparando el estribo que fue arrancado por el toro anterior.
Este toro está herrado en el número 45 y nació en noviembre del 2002.
Los lances de recibo los toma muy de largo y muy despegado. Recibe muchos capotazos para llevarlo al caballo de picar. En uno de los lances resbala Gallo haciéndose el mismo el quite con el capote.
Deja el toro en la raya exterior, se arranca al caballo y Juan Luís Rivas se agarra bien y en el sitio.
Lo mismo en el segundo encuentro. Es aplaudido.
Capea aprovecha su quite en dos chicuelinas rematas con la media sin apreturas.
En banderillas lidia Siro pareando Álvaro Oliver y Javier Gómez. Los tres son aplaudidos en sus cometidos.
Gallo brinda al público.
Empieza por alto y el toro pierde las manos. Demasiada brusquedad en el pase.
Por redondos una serie de cuatro que resultan ligados y abrochados con el de pecho. Aplausos.
Sigue por redondos: El primero largo. En el segundo pierde las manos. Los dos siguientes buenos pero son enganchados en el remate..
Por naturales no llega al público porque no deja al toro colocado para ligar el siguiente. Lo hace a base de pies.
Con la derecha logra una serie de tres buenos templados pero el toro en el último pierde pie y desluce la faena.
Da un redondo completo por la espalda que es aplaudido. Repite pero como no lo aguanta suenan pitos.
El toro en varios pases se para pero lo aguanta porque el toro es bueno. No ha dado un derrote en toda la faena.
Se va por la espada y entre las dos rayas en la suerte natural entra a matar. El toro se frena en la entrada y la estocada resulta caída. No obstante el toro dobla y suenan palmas.

PEDRO GUTIÉRREZ LORENZO “EL CAPEA”.

Únicamente puedo comentar su segundo toro, pues aunque parezca mentira en los pueblos, auque ronden los 20.000 habitantes, se va la luz con más frecuencia de lo debido en el siglo XXI.


La televisión nos muestra a un Capea nervioso que muerde la esclavina y se tapa la cara ante la salida de su oponente


Sale Cubatonto un ejemplar de 555 kilos que está marcado con el número 78 y remata en el burladero.
Capea le recibe con dos lances al final de los cuales el toro se va a chiqueros.
El matador con pases por la cara lo lleva al caballo de picar que monta Manuel Vicente que al haber dejado al toro dentro de su terreno hace la suerte de “la aceituna”.si bien luego no aprieta viendo las escasas fuerzas del toro.
La segunda entrada al picador resulta laboriosa. Nuevamente se le deja entre las dos rayas y nuevamente la suerte de “la aceituna”.
En banderillas lidia Ignacio Rodríguez Puchi, mientras parean: José María Zamorano y Ricardo Izquierdo que aciertan en su primera intervención. Luego Zamorano en la segunda no deja ningún palo arriba.. El tercio es cambiado.
Capea asesorado por su padre desde el burladero empieza por naturales. Una serie buena ganándole un paso en cada uno para colocarse. El toro no quiere pelea y suenan algunos pitos.
Por redondos el toro no se emplea en absoluto.
El público le indica que lo mate.
Capea trata de justificarse hasta que a la salida de un pase el toro sale huyendo hacia chiqueros nuevamente.
Va por él para pegarse un arrimón innecesario
Se va por el estoque y cuando vuelve le instrumenta unos doblones para cuadrarlo.
En la suerte contraria logra una gran estocada que es ovacionada.
El toro dobla y muere sin puntilla.

Imaginamos que en el primero de su lote la espada a juzgar por la foto de Javier Barbancho, debió jugarle una mala pasada


Cuando entrevistan al Niño de la Capea éste se muestra decepcionado por el juego de los toros de su tierra.

LA CORRIDA DE LOS CUVILLOS EN LA MAESTRANZA FERIA ABRIL 2007

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor taurino.

Se trataba de una corrida de expectación y como tal, gente guapa en los graderíos. Estaba toda la “jet set” que no suele hacer ascos a estos acontecimientos sociales.
Desde el punto de vista taurino era una corrida interesante pues los toros eran de Joaquín Núñez del Cuvillo que son toros que suelen dar espectáculo y la terna estaba formada por un veterano, “Jesulín de Ubrique” ,que es junto con “El Cid” el torero que mejor templa, y dos figurones del toreo cual son “Morante de la Puebla” portador del “cofre de la esencias” y la revelación de la temporada, "por obra y gracia de quienes mandan en este mundo del toro, que están obligando al chaval a arrimarse más de la cuenta", Alejandro Talavante.
En los tendidos, mejor dicho en las barreras, contrabarreras, primera fila de tendido bajo y palcos, personajes tan populares y adinerados como el Presidente del Real Madrid, el del Sevilla, Ricardo Gallardo (el ganadero de moda), Álvaro Domecq que vuelve por un día al rejoneo con sus sobrinos para homenajear a su señor padre, Conradi, Carlos Herrera, Manolo González hijo, que ahora apodera a Rivera Ordóñez, la esposa del doctor Vila (él está en burladero), Carmen Martínez Bordiú, "El Litri", Paco Ojeda, Angel Peralta, Justo Ojeda y su hija Teresa. Muchas bellas mujeres, y algunas fumando puros más que respetables tratando de imitar a Sara Montiel.
Preside Antonio Pulido Plaza, asesorado por el veterinario Luís Ángel Muñoz seguidor de los colores verdiblancos futboleros y "Finito de Triana", quien a las 18,30 en punto de la tarde saca el pañuelo para que el cerrojazo abra el portón de cuadrillas y salgan los hermanos Zulueta que tras cumplimentar al usía irán a recoger a la terna actuante y abrirla paso hasta la llegada de estos debajo de Presidencia adonde cambiarán la seda de sus capotes de paseo por el percal de los de brega y así poder enseñar a la concurrencia los colores de sus ternos: azul pavo y oro, caña y oro y lila y oro respectivamente por riguroso orden de antigüedad.
Concentración máxima en "Jesulín" que se despedía de la Maestranza. Mucho más que concentración en "Morante" quien se refugió en la capilla hasta el momento justo de salir para el paseíllo y tranquilidad en Talavante de quien no dudamos sería consciente de lo importante que era para él estar, aquí en La Maestranza, a la altura de los triunfos de Valencia y Madrid respectivamente.
"Jesulín "hace la cruz en la arena con la punta de la zapatilla derecha antes iniciar el paseíllo.
Lleno “hasta la bandera” como vulgarmente se dice. Ocupadas las 12.000 localidades de esta Maestranza de Caballería en el primer día de la semana de farolillos.

JESÚS JANEIRO “JESULIN DE UBRIQUE”

Los clarines anuncian la salida del primer toro de la tarde. Su nombre Lanudi lleva el número 59 y pesa 496 kilos. Es un precioso animal de capa negra mulata con las particularidades de listón y gargantillo.
"Jesulín" que quiere dejar un buen sabor de boca en los aficionados de Sevilla se va decidido a por el toro y desde el comienzo se estira en siete verónicas de buena factura que son rematadas con la media y que arrancan los primeros aplausos de la tarde.
Pica Eugenio García (mayoral de los Hermanos San Pedro). "Jesulín" lo lleva muy suave a la jurisdicción de su picador. El toro se arranca de largo y el piquero se agarra arriba cuidándolo, pues ha visto que a pesar de su gran clase tiene las fuerzas justas.
El quite de prueba de "Jesulín" es a base de tres chicuelinas rematas con una revolera que el público aplaude.
Lo deja casi en la raya de fuera de los dos círculos concéntricos y allí al arrancarse pronto, el picador se agarra arriba. El toro aprieta con la cara abajo. Cuando el picador abandona el ruedo es aplaudido.
Realiza su quite "Morante" con tres verónicas rematadas con una media, de las que la segunda fue un dechado de arte al ejecutarla con las barbilla pegada al pecho y la pierna por delante. Son aplaudidas.
En banderillas es Antonio Caba quien lidia mientras parean: Carmelo García bien en el primer encuentro por el pitón izquierdo y mal en el segundo donde deja un solo palo a causa del derrote del toro en el embroque. Sergio Rios coloca un buen par.
Hace mucho calor en la plaza. El termómetro marca 28 º a la sombra. Los abanicos en el sol son mayoría.
"Jesulín" se seca el sudor antes de dirigirse al centro del anillo para brindar al público dejando la montera con cuidado sobre la arena.
La faena la comienza al filo de las tablas con redondo rematado con el de pecho. Repite lo mismo en medio de un silencio absoluto. Trinchera y el de pecho. Aplausos. El comienzo de faena se ha caracterizado por el temple, pues el toro no le ha tropezado la muleta en ningún muletazo.
Nueva serie a base de tres redondos ligados y templados abrochados con el de pecho. Aplausos
La serie siguiente comprende tres redondos templados, cambio de mano por la espalda para instrumentar el pase de pecho. Aplausos.
Con la izquierda una serie compuesta de un natural ayudándose con el estoque simulado, el segundo muy bueno, el tercero vuelve a ayudarse porque el viento ha hecho su aparición. El cuarto ajustadísimo es rematado con el de pecho. Aplausos.
En la plaza hay un murmullo, tal vez porque no llegan los buenos pases del torero de Ubrique que continúa con una serie de tres redondos muy templados y el de pecho. Palmas cariñosas y algún pito proveniente de esos espectadores que no ven posibilidad de que la faena remonte.
El toro se ha venido abajo de manera alarmante y se refugia en tablas. Jesulin ha de trabajar para sacarlo hasta las dos rayas donde se dispone a realizar la suerte suprema en el terreno natural. Un bajonazo que hace que suenen pitos. El matador se lamenta. Dobla el toro y el puntillero acierta al primer intento.
El público ha estado demasiado frío con este torero que ha toreado con un temple y pulcritud exquisita, lo que puede haber sido la causa de que la faena no remontara.

El segundo de "Jesulín" responde por Lanzafuego pesa 500 kilos y está herrado con el número 27.
El torero sale muy decidido a triunfar por ello recibe al toro con diez verónicas largas y mandonas rematadas con una chicuelina y una media superiores que son jaleadas y acaban en una ovación.
El matador lo lleva a la suerte de varas de la que es encargado de ejecutarla Manuel Cid, de los Palacios, quien se agarra bien arriba, pero se ve a las claras que el toro no tiene fuerza alguna. Comienzan a sonar palmas de tango.
"Jesulín" lo lleva nuevamente al caballo y el toro se vuelve a arrancar de largo. El picador lo toma bien pero lo cuida.
Quita "Morante" en medio de pitos con dos verónicas rematadas con una media en la que le parte en dos el capote y una revolera. Pitos.
En banderillas lidia Carmelo realizando un buen tercio Antonio Caba y Sergio Ríos.
El “buchito de agua” sobre el estaquillador da paso a la última faena de el torero de Ubrique en la Maestranza. Comienza con dos pases por alto con los que saca el toro fuera de las rayas de picadores.
El viento hace su aparición cuando el matador comienza por redondos a media altura para no molestar al toro, si bien el astado derrota a la salida de los muletazos.
Una serie de tres y el de pecho son ignorados por el público que no reacciona con lo realizado por "Jesulín "
El toro está muy quedado y comienzan los murmullos en la plaza.
Un pase de pecho es la entrada para una serie de cuatro templados redondos pero el toro se queda corto y cabecea a la salida del pase sin lograr enganchar la muleta al torero. Murmullos.
Por naturales serie de dos, pues al tercero le engancha la muleta y comienzan los murmullos nuevamente.
Dos redondos y una trinchera son el punto final de una faena que no remonta.
Trata de cuadrar al toro en la suerte natural pero como no lo consigue en la contraria entra a matar. Pincha en una banderilla y se desvía la trayectoria del estoque que entra casi por un costado, si bien el matador no suelta el estoque consciente de que ha caído bajísimo. El toro está herido de muerte por eso trata de doblar si bien "Jesulín" no le deja. Finalmente se acula en tablas donde el diestro acierta al primer descabello. Silencio.

MORANTE DE LA PUEBLA.

El segundo toro de la tarde responde por Campanero lleva el número 122 y tiene un peso de 520 kilos. Su capa negro mulato chorreado. Descarado de pitones y con un morrillo astracanado.
Al pararlo el peón de confianza de "Morante" algunos disconformes pitan.
Cuando el matador se encuentra con él, y dado que el toro aprieta hacía los adentros y se revuelve rápido, hay una pelea entre un torero de los considerados artistas y un toro con genio. No hay conjunción.
Es Antonio Jiménez el encargado de ponerlo en suerte
Pica Cristóbal Cruz portador de una preciosa chaquetilla bordada en oro sobre fondo azul. Se agarra bien puesto que el toro había quedado en la raya exterior de las concéntricas. La sirena de un coche suena en este momento como ya se ha escuchado en días anteriores.

Es el matador quien lo coloca en suerte para la segunda entrada. Se arranca con alegría y se agarra bien el picador. El toro sale suelto.
"Morante" pide el cambio de tercio.
En banderillas lidia Antonio Jiménez mientras parean José Chacón que lo hace con lucimiento en las dos entradas, mientras que el tercero de la cuadrilla que es Luís Blázquez en su única entrada deja un palo que luego se cae, por lo que hay que repetir dejando los dos palos arriba. El toro hace hilo con él, teniendo que tirarse de cabeza al callejón con el correspondiente porrazo de caída. Tardaron en hacerle el quite, siendo finalmente "Jesulín", quien lo hace.
La televisión saca en pantalla al ganadero propietario de la ganadería en el tendido y a Rafael de Paula, con barba y un sombrero, en le burladero de apoderados.
"Morante" se pelea con el toro doblándose por bajo. El público desde el primer momento se da cuenta que no hay nada que hacer con este toro que no es apto para las condiciones toreras de su matador. Hace aparición una faena de aliño que es pitada por el público.
En medio de una bronca monumental se va por el estoque, lo cuadra en la suerte natural y metiendo el brazo habilidosamente le propina una estocada. Y mientras suenan palmas de tango el toro dobla. En medio de pitos y una gran bronca el puntillero acierta al segundo intento.


En su segundo toro que corresponde al quinto de la tarde Morante se va a portagayola y como ocurrió el día de Manuel Escribano el toro se paro dentro del túnel que conduce a chiqueros, escarbó y causó angustia en los espectadores. Esta vez más, pues se trataba de "Morante de la Puebla" el torero que custodia el arcón de las esencias toreras del momento actual. También la repercusión en público y prensa fue y será distinta. Se tiró a la piscina no precisamente porque el toro viniera a por él directamente.
Ya en pie, con rabia y ganándole terreno al toro le administra una tanda de cuatro verónicas rematadas con la media que ponen al público en pie.
“El tener que haber ido a portagayola me entristece y me engrandece”, “pues el toreo es la única profesión donde se siente cuando se triunfa” dijo cuando fue entrevistado entre barreras el diestro de la Puebla

No se le veía a "Morante" muy convencido de que su faena hubiera sido sublime, ni mucho menos, a pesar de que había sacado la casta de torero al ver como un “recién llegado a esto” había cortado una oreja en la Maestranza cuando no cuenta con los quilates del arte que él atesoraba.
Lo lleva al caballo de Benito Quinta con la torería propia de este torero. El piquero se agarra arriba en una vara que resulta bastante larga.
Quita "Morante", en medio de un gran silencio, con dos pases de delantal rematados con una media verónica donde el toro se despega del cuerpo del matador consecuente a su defecto de doblar al revés. Aplausos.
En banderillas lidia José Chacón mientras parean Antonio Jiménez Lili y Luís Blázquez con acierto. Quedan arriba cinco banderillas forradas con los papelillos del color de la bandera de andaluza.
La faena la comienza por arriba con cuatro pases donde compone la figura, metiendo los riñones, carga la suerte y remata con el de pecho.
Con la derecha instrumenta una serie de tres redondos largos y ligados que son abrochados con el de pecho que tienen como sonido la sirena de un vehículo policial o ambulatorio como en el toro anterior.
Sigue por redondos en medio de los sones de la banda de música. El viento comienza a molestar pero el torero empieza con una trinchera por bajo y sigue con cuatro redondos, el último de los cuales es prolongado al cambiar de mano en el remate. Ovación atronadora.
Ahora con la izquierda empieza con uno suelto. Y tras tomar la posición adecuada sigue con cinco muy buenos el último de cuales con el añadido, que tanto gusta por recordar a Belmonte, de meter la barbilla en el pecho. Remata con el de pecho en medio de una gran ovación.
La siguiente tanda consta de cuatro redondos abrochados con el de pecho cambiando la salida del toro en el remate del mismo con un giro de muñeca lo que vuelve loco al público de la Maestranza.
Toma el estoque de matar. Y lo cuadra en la suerte natural, pero como el toro se descuadra, le propina dos naturales sueltos citando de frente que abrocha con un natural.
En la suerte contraria le administra una estocada perpendicular y caída. El toro dobla. Lo levanta el puntillero y el toro a la carrera da más de media vuelta al ruedo hasta caer definitivamente al lado de un burladero.
Los pañuelos salen para reivindicar a un torero de Sevilla y el presidente del tirón, sin pensarlo un momento, saca los dos pañuelos blancos.
Las opiniones sobre la "faena maravillosa de Morante" en boca de personas “tan entendidas” como pueden ser Carmen Martínez Bordiú, Maximiliano Cortés (el dueño de los lomos y jamones Jabugu) o Cristina Hoyos quien también lo califica de maravilloso, y otros personajes que se han dado a conocer en el mundo del toro a raíz de ser invitados al palco de Canal +.

ALEJANDRO TALAVANTE.
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El tercero de la tarde atiende por Aguaclara, herrado con el número 21 tiene un peso de 490 kilos. En la tablilla reza nacido 09/02.
La lidia corresponde Talavante.
De salida remata en el burladero dándose un gran golpe. El toro está descoordinado completamente y ante la imposibilidad de ser lidiado el presidente le manda a corrales.
Como curiosidad la siguiente: después de entrar los siete cabestros quedan en la arena maestrante un cabestro y el toro, siendo el toro el que mete para adentro al cabestro.

Sale el tercero bis de la tarde que es el sobrero. Su nombre Jarandero su número el 49, su peso 500 kilos y su fecha de nacimiento 09/02. Es un toro descarado de pitones.
Talavante lo recibe con unos lances donde se observa que el toro mete bien la cabeza pero en el remate de los lances se sale de la suerte. Hay que medirle mucho. Hay que cuidarle.
El encargado de picar es Miguel Angel Muñoz. El toro se arranca con alegría al caballo y el piquero se agarra bien arriba. No le castiga.
Talavante lo lleva por segunda vez al caballo y tras arrancarse, el piquero le cuida en un picotazo arriba.
En banderillas lidia Fernando José Plaza, mientras parean: Luís García “Niño de Leganés” y Manuel Muñoz “Lebrija” quienes protagonizan un buen tercio que es aplaudido.
Lo cierran al burladero donde el toro derrota con fuerza.
Corbacho apoderado de Talavante le dirige en la faena de muleta.
El espada comienza con dos pases: uno contrario y otro natural a media altura.
Sigue por redondos en una serie de tres que resultan buenos y que son abrochados con un doble pase de pecho. Aplausos.
Nueva serie de cinco buenos redondos que rematados con el de pecho arrancan aplausos.
Con la muleta en la izquierda instrumenta una serie de seis buenos naturales muy ligados rematados con el de pecho. Aplausos y la música arranca a tocar.
Nueva serie de cuatro donde el último es enganchado. El de pecho finaliza la serie. Aplausos
Otra serie de cuatro y el de pecho que es aplaudida.
Ahora un redondo se cambia de mano y administra un natural, uno de pecho, un natural. Todos ligados que llevan a una gran ovación.

En medio de ese murmullo que ya se ha hecho famoso en Sevilla va por la espada de herir.
Se acerca al toro le instrumenta unas trincheras por ambos lados y acaba con un ayudado para lograr la igualada entre las dos rayas. Entra derecho y agarra en la suerte natural una estocada atravesadilla. El toro es llevado a tablas por los subalternos donde le dan toques por ambos lados. Al ver que no dobla Talavante toma el descabello acertando al primer envite. Aplausos
Se pide la oreja. Y como el presidente considera la petición mayoritaria la concede.
Como resumen podemos decir que se ha tratado de un toro franco con el defecto de no humillar y un Talavante dispuesto.

Su segundo que corresponde al sexto y último de la tarde se llama Jaranero lleva el número 194 y pesa 562 kilos con lo que se convierte en el toro más pesado de la corrida. Su capa castaña clara.
Talavante lo recibe con dos verónicas de las que sale suelto. Nuevamente lo recoge con dos verónicas largando tela y el toro pierde las manos arrastrando durante un largo trecho su hocico y anatomía por la arena.
Llevan al toro a esa raya que se ha hecho ley este año en la Maestranza en la suerte de picar y desde allí se agarra bien Julio Salguero.
En la segunda entrada repite suerte.
En banderillas con lidia del "Niño de Leganés", parean con acierto Fernando José Plaza y Lebrija.
La cámara saca en pantalla a un barbudo llamado Manuel que es quien escribe a la letra a Loles.
Talavante brinda al público.
La faena la comienza por redondos sin moverse en una serie de cuatro al final de los cuales el toro pierde las manos.
La muleta a la izquierda. Tres naturales muy templados y ligados rematados con el de pecho. Sigue por naturales en una nueva tanda de cuatro que los arranca a base de ganar un paso al toro en cada pase, por estar éste muy parado.
La muleta en la derecha y a por los redondos en una serie de tres buenos. Al cuarto se le para el toro, lo aguanta y tras él, el de pecho de pitón a rabo.
Más redondos, en uno de los cuales el toro se le para pero Talavante aguanta impávido. Sigue con los pitones a centímetros de sus muslos bajando la mano y alargando los pases a base de cambiar de mano durante el remate lo que enardece al público. La música arranca, mientras Talavante continúa su labor.
Una trinchera da paso a un natural larguísimo y lentísimo que es valorado por el público hasta el extremo de levantarse de sus asientos. Sigue aguantando los parones del toro y le manda y le remata en cada pase.
Talavante ha puesto lo que le falta al toro
Ahora sigue con la derecha en dos redondos. Cambia de mano rematando con un natural larguísimo que levanta al público de los asientos nuevamente.
Talavante ha templado extraordinariamente. No se cansa de torear.
Con la izquierda instrumenta unos trincherazos muy toreros.

Lo iguala en la suerte contraria y logra una gran estocada atracándose de toro. El toro cae sin puntilla. La Maestranza se llena de pañuelos y el presidente concede las dos orejas.
Talavante consigue abrir la tan soñada Puerta del Príncipe.
Como resumen unas matizaciones:
Jesulín toreo con un temple extraordinario, pero su labor pasó desapercibida para este público que hoy llenaba la Maestranza.
Morante de la Puebla: ¡Premio a una portagayola! Talavante: nuevo lanzamiento a los cielos.

Las fotografías son de Javier Barbancho.






viernes, 4 de enero de 2008

LA PENÚLTIMA CORRIDA DE LA FERIA DE SEVILLA 2007

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor.

Un público variopinto ocupaban hoy en su totalidad las localidades que los abonados habían regalado al no tener para ellos atractivo el cartel anunciado, a pesar que dos de ellos en la temporada anterior habían superado el medio centenar de corridas toreadas y él otro de la terna pasó en ocho el centenar.
Quienes no han querido perdérselo han sido los maestrantes que como todas las tarde ocupan las delanteras de los palcos del tendido 1.
Tarde agradable con un ligero viento bueno para los espectadores y no tanto para los coletudos.
Y a la hora anunciada bajo la Presidencia de Juan Murillo Pedrote, hacen el paseíllo los diestros:

MANUEL DIAZ “EL CORDOBÉS” (fusia y oro)
FRANCISCO RIVERA ORDÓÑEZ (azul cielo y oro)
DAVID FANDILA “EL FANDI” (azul pavo y oro).

Los toros pertenecen al hierro de José Luís Marca que de comportarse como los lidiados hasta ahora en este mismo ciclo del encaste de origen (Juan Pedro Domecq) no auguraban una tarde de triunfo.
Una corrida pareja con una presentación magnífica.

MANUEL DIAZ “EL CORDOBÉS”.

Nada más despojarse de su capote de paseo se venda la mano derecha con venda elástica de color carne, bajo la atenta mirada de Juande Ramos que ocupa un burladero próximo al burladero de matadores.
Sale de chiqueros el primer toro de la tarde de nombre Lunito marcado con el número 72 y con un peso de 509 kilos. Negro, listón mulato y la edad que marca la fecha de nacimiento: noviembre del 2002. Un bonito toro,por su constitución, muy bajito.
De salida remata en el burladero de matadores y seguidamente cuando es llamado por un banderillero desde el burladero se estrella contra la madera de unas de las pilastras que refuerzan los laterales del mismo.
El toro se va a los medios y cuando tratan de cerrarlo nuevamente derrota en el burladero.
¡Tres porrazos seguidos que pudieron ser evitados si las cosas se hicieran debidamente!
“El Cordobés” se estira de entrada en seis verónicas buenas que no puede rematar porque el toro se va a recorrer el ruedo.
Cuando lo recoge de nuevo en el primer lance clava los pitones en la arena y sufre una voltereta completa.
Manuel lo lleva al tercio de varas dejándolo a 1 metro de la raya externa delimitadora de los terrenos. Cuando el piquero, Agustín Navarro lo llama, tardea y cuando se arranca lo agarra arriba. El toro aprieta solo con el pitón izquierdo. De la suerte lo saca Raúl Caricol.
La televisión se entretiene en sacar en pantalla al ganadero Fermín Bohórquez (padre) que ocupa un burladero.
“El Cordobés” trata de hacer su quite, pero el toro no se arranca. Desiste.



Con un mantazo con derrote en el remate, y un lance por la cara sin pasar, lo lleva nuevamente al caballo, dejándolo a dos metros de la raya externa.
El picador ha de trabajar con el caballo tratando de animar al tardo toro para que se arranque. Lo hace en uno de esos intentos sorprendiendo al picador que casi es derribado.
En banderillas lidia Raúl Caricol, pareando: Miguel Rus “Alventus” que lo hace bien en la primera entrada, José Pacheco con acierto y cierra “Alventus” bien siendo aplaudido,
Cuando “Alventus” se lleva a una mano al toro para cerrarlo en tablas, éste clava los pitones en la arena y nueva voltereta.
La cara de Manuel Díaz es un poema.
Comienza la faena con un pase contrario seguido de otro natural por el otro pitón con la finalidad de ahormar al toro, pero éste andando cansinamente se va a las tablas encogido. Las palmas de tango hacen su aparición.
Manuel se dobla con él con la finalidad de cuadrarlo para entrar a matar, El toro se echa. Lo levantan. Las palmas de tango arrecian.
El torero entra a matar al filo de las tablas recetando un pinchazo hondo sin soltar y el toro se echa creo que de forma definitiva. Tratan de levantarlo pero al no conseguirlo el matador pide permiso al presidente para apuntillarlo y Murillo lo concede. El puntillero está más que desafortunado. Pitos.

Mientras sale el siguiente cornúpeta es entrevistado Pepe Luís Segura quien opina que:
“La Fería abrileña ha sido emocionante y bonita. Se va Jesulín que estara en todas las ferias importantes salvo en Bilbao y San Sebastíán donde aún no han sido contratados. Jesulín está triste por no haber triunfado en Sevilla”
Las cámaras sacan en pantalla a Raúl Rodríguez jerifalte de la cadena SER. Molés no pierde puntada. Ni tampoco su realizador.

El segundo toro de su lote que es el cuarto de la corrida se llama Fogoso, pesa 529 kilos y está marcado con el número 98 su capa es negro mulato pero después en particularidades es un complejo tratado de Exterior Veterinaria.
“Alventus” al pretender cerrarlo es perseguido y llega justo al burladero.
Pica, Manuel Sánchez que es de Morón. Lo lleva al caballo “El Cordobés” y cuando se arranca el piquero se agarra arriba.
Cuando es sacado del caballo se queda parado completamente.
Nuevamente es el matador quien lo lleva con pases por delante sin molestarle, no obstante dobla las manos y cuando se arranca al caballo al ponerle la puya arriba se cae debajo del caballo.
En banderillas brega “Alventus” pareando con efectividad y acierto, Raul Caricol extraordinario en el segundo encuentro y José Pacheco. Ambos reciben aplausos.
La televisión saca en primer plano a Caldas que ocupa un burladero.
Manuel Díaz comienza su faena con pases por alto por ambos pitones en una serie de cuatro que remata con el de pecho cuando llegan a los medios.
Con un pase contrario a media altura comienza una serie de cinco redondos y cambiando de mano remata con el de pecho.
Nueva serie de cinco redondos logrados a base de cruzarse y ganar un paso en cada pase. En el quinto el toro se cae.
La televisión encuadra al obeso empresario de Bogotá que, tomando notas, ocupa un burladero.
Dos pases de pecho seguidos, son el comienzo de una serie de redondos cuya secuencia es la siguiente: dos ligados a media altura. El toro se para. Dos más y remata con el de pecho.
La muleta en la izquierda y en el primer natural derrota el toro en el remate. Un espectador pide: ¡Música! y “El Cordobés” riéndose dice con la cabeza y los labios que no.
Sigue por redondos con dos pases, el tercero es enganchado, los dos siguientes muy bien ejecutados y como pitan los inconformes de todos los días, se va por el estoque de verdad y en la suerte natural cobra una estocada caída que hace guardia y que es aplaudida por los espectadores del sector de la plaza que no ve la espada fuera. Empiezan los murmullos de la plaza.
En la segunda entrada logra una gran estocada que hace rodar al toro sin puntilla. Gran ovación.
Chenel en la frase más larga de toda la Feria desde su puesto de comentarista opina:
“El Cordobés ha estado muy digno con el toro”
El toro es pitado en el arrastre.
Cuando Manolo es entrevistado entre barreras dice:
“He hecho lo que he podido ante un toro muy complicado aunque noblón. Posiblemente haya sido yo quien le haya dado la entrada a quien pidió ¡Música!.


FRANCISCO RIVERA ORDÓÑEZ.

Cuando el impresentable torilero de toda una señora Maestranza (lo digo por su indumentaria vestido de paisano con una gorra de plato) abre la puerta del callejón de chiqueros, sale un toro negro mulato que marcado con el número 91, nacido en octubre del 2002 se llama Pajarito con un peso de 523 kilos.

De salida remata por dos veces en el burladero.
Francisco lo recibe con dos verónicas por bajo para seguidamente estirarse en una tanda de cinco rematadas con la media que merecen los aplausos del público. El toro ha humillado lo cual es una virtud.
Como siempre el toro es llevado al burladero de la suerte de varas.
Cuando el caballo de picar ocupa su lugar en el ruedo montado por Diego Peña, el toro que lo ve desde el burladero se arranca a por él. No consigue llegar a jurisdición del piquero porque le corta el viaje Rivera y tras tres lances lo pone en suerte. El picador se agarra arriba.
En la segunda entrada dobla las manos y cuando el picador le coloca la puya cae bajo el caballo. Palmas de tango.
“El Fandi” realiza su quite por navarras resbalando en la segunda y está apunto de caerse. Otras dos más que remata con una serpentina. Aplausos.
En banderillas brega Peña mientras parean Joselito Gutiérrez que ha de entrar dos veces por tener que pasar en falso a la primera a consecuencia de cortarle el toro y Juan García que parea bien y arriba. Cierra Joselito con un gran par que merece el premio del desmontero.
Rivera pide permiso a presidencia pero no brinda. El toro tiene los dos pitones escobillados
Comienza la faena con pases doblándose por ambos pitones. Al tercero el toro hocica. Una voz grita: ¡Música maestro!. ¡La guasa sevillana!.

Trata de torear por redondos. En el primero el toro le busca descaradamente. Uno bueno. En el tercero vuelve a buscarlo teniendo Francisco que sacárselo por alto. Sigue por redondos donde ayuda al toro en el pase pero el toro quiere irse.
Más redondos en una nueva tanda con la siguiente secuencia: el primero resulta bueno. En el segundo se ciñe. El tercero y el cuarto buenos pero sin ligazón. En el quinto se cierne y remata con el de pecho. Aplausos.
Se echa la muleta a la izquierda y mientras el realizador saca las domingas de una guapa espectadora escenas que tanto celebran Molés y el ”maestro nicotina” (versión de Andrés Vázquez).
El toro tardea a pesar de lo cual Francisco logra cuatro pases naturales sin ligazón ni remate que finaliza con uno de pecho. Aplausos.
Ahora una serie con la derecha en la cual el primero es aceptable en el segundo el toro se para y suenan algunos pitos. Le da dos muletazos por abajo macheteando para irse a por el estoque.
Se perfila entre las dos rayas en la suerte natural, pero el toro se descuadra. Busca la suerte contraria con el toro muy humillado entra a herir consiguiendo un pinchazo que el toro escupe.
Cambia de terreno y ahora en la natural también pincha y el estoque cae.
La tele encuadra a Cano y a una fotógrafa joven en el burladero de fotógrafos.
Vuelve a cambiar de terreno y ahora en la contraria estocada entera que es aplaudida. El toro dobla y el puntillero a pesar del cabeceo del toro acierta a la primera.
Mientras sale el nuevo toro la tele entrevista a José Luís Iniesta propietario de la ganadería “Los Espartales” que está muy interesado en el rendimiento de esta corrida por haber comprado toros a Paco Ojeda que son de esta procedencia.
También a Manuel Díaz “El Cordobés que espera que algún toro colabore. Pues en su primer toro de esta tarde el mazazo ha sido fuerte. Pero como la ganadería es buena espera que el segundo toro embista y le permita triunfar.

El segundo de su lote es el quinto de la corrida se llama Flautista está marcado con el número 94 pesa 506 kilos y su capa es castaña. Nació en diciembre del 2002. Es un toro serio.
De salida remata abajo en el burladero y como arranca el estribo seguidamente derrota arriba sacando el hocico por encima del burladero con el consiguiente susto del banderillero que estaba allí e incluso del propietario ganadero que estaba detrás justo en uno de los burladeros de dentro del callejón.
Rivera lo recibe con cuatro verónicas muy buenas rematadas con una media. Aplaude la duquesa de Alba que la televisión enfoca en su palco.
Con lances por la cara lo lleva al caballo que monta Pedro Genís para que éste lo pique trasero tras arrancarse de largo. Pitos.
Lo saca Joselito Gutiérrez tras lo cual Rivera se dispone a realizar su quite con tres verónicas rematadas con la media, muy buenas y que reciben el aplausos del respetable.
Con mucha tranquilidad lo lleva nuevamente al caballo, volviéndose a agarrar trasero el piquero que no tiene bien graduado el punto de mira.
Cara de circunstancias en Rivera.
El variopinto público pide a Rivera que banderillee a lo que el diestro accede aún después de hacer visto la lección dictada por "El Fandi" en su primer oponente. Suena la música como suele ocurrir en estos casos.

Los papelillos de las banderillas con los colores nacionales, es un detalle bonito. En primer par el torero se ve comprometido. Para la iniciación del segundo alegra al toro con unos saltos antes de irse derecho en su busca y clavar arriba. Aplausos. En el tercero el toro está colocado en los terrenos de dentro de la demarcación de las dos rayas, Rivera tras un giró sobre sí mismo entra por los terrenos de fuera y clava arriba. El toro a la salida del par se arranca al burladero donde se ha refugiado el matador y de un derrote arranca el estribo.
Brinda a la público y comienza su faena con la mano derecha en doblones con la pierna de apoyo genuflexa en una serie de cuatro que remata con un trincherazo que se jalea. Aplausos.
Cambia al toro de terreno con un pase de tirón para seguir por redondos en una serie buena de tres. Se retira para dar respiro al toro.
Nuevamente con la derecha, en medio de un viento que molesta, logra un buen redondo en el segundo el toro se le para teniendo que rematar con el de pecho despegado. Palmas.
Con la muleta por delante se lo lleva a los medios. Un plano de la televisión muestra las tres banderas ondeando al viento.
Por redondos logra los dos primeros en el tercero se le para. Trata de dar, sin conseguirlo el de pecho.
La obligada serie con la izquierda se visiona así: un primero bueno y rematado. En el segundo el toro se para pero lo aguanta y logra finalizarlo. El tercero bueno por la lentitud y al cuarto el toro no pasa.
Va por el estoque y cuando regresa en la suerte contraria en los terrenos de encima justo de la raya de dentro pinchazo arriba que escupe.
Cambia de suerte y en la natural, nuevo pinchazo que no se queda.
Entra nuevamente en la contraria y vuelve a pinchar. Murmullos y algunos pitos.
Al filo de las tablas y en la suerte contraria nuevo pinchazo sin clavar. Suena un aviso.
Toma el descabello de forma antirreglamentaria y acierta a la primera. Pitos. Con cara seria se encamina al burladero de matadores.
Y mientras sale el toro siguiente que corresponde a "El Fandi " es entrevistado Alejandro da Silva que es le marido de Cristina Sánchez quién opina sobre la imposibilidad de hacer faena con estos toros, al tiempo que se lamenta de que la feria acabe así.
Paco Ojeda dice:
“Los toros se están parando. Salen con clase. Cree que el problema está en la comida. Tienen exceso de gordura por eso se agotan”
Exactamente lo mismo opina su suegro el ganadero José Luís Marca quién añade:
“Estoy seguro que es causa del pienso. Tendré que volver nuevamente a las habas y a la avena, pues el pienso que les he dado por consejo de un ganadero amigo no les va”.
¿Para que están los veterinarios?.

DAVID FANDILA “EL FANDI”.

El tercer toro de la tarde corresponde lidiarlo a este matador granadino.
Es un toro de 504 kilos que responde por Espiguito y que está marcado con el número 62.
Su matador lo recibe con dos largas cambiadas en los terrenos de entre las dos rayas de picadores y ya de pie sigue con verónicas de buena ejecución al tiempo que va ganado terreno para rematar en los mismos medios con una media de rodillas. Ovación.
Por chicuelinas al paso rematadas con una revolera, lo lleva al caballo que monta Juan de Dios Quinta, y como lo deja prácticamente debajo del caballo el piquero no falla.
En el quite tres chicuelinas muy ajustadas se quedan sin el remate de la media porque el toro se ciñe en el momento del embroque, rematando finalmente con una larga abajo a una mano que deja al toro colocado a unos dos metros de la raya externa de picadores.
Trabaja el picador para lograr que el toro se arranque. Cuando lo logra pica trasero, rectifica y recibe pitos.
"El Fandi" toma las banderillas empapeladas con los colores de Granada en medio de la ovación del público y los sones de la música.
La televisión nos ofrece un primer plano del precioso bordado en oro del traje del torero.
En el primer par corriendo para atrás pone un par muy ajustado. Ovación. El toro se duele de las banderillas. En el segundo encuentro toro y torero están en terrenos de las dos rayas. "El Fandi" corriendo para atrás le gana la cara a un toro que galopa rápido. Ovación. En el tercero con las banderillas en una mano saluda con otra al público y tras recibir la ovación clava al violín. Corriendo delante del toro, en un alarde de facultades físicas, logra pararlo. La gente puesta en pie le ovaciona largamente.
Brinda al público. Ovación. La televisión nos muestra el sudor en la cara del torero.
El toro entre las dos rayas," El Fandi" en los medios. Cita con la derecha. El toro se arranca lo aguanta instrumentando un buen redondo. En el segundo se le ciñe y lo esquiva.
El toro quiere irse a tablas. "El Fandi" lo lleva al centro nuevamente y por ello es aplaudido.
Silencio de espera en la Maestranza. Cita por redondos. El primero es aceptado por el toro, no así el segundo en que se va a por el torero.
Cambia la muleta a la izquierda y consigue dos naturales buenos y ligados. En el tercero nuevamente se va a por él el toro. No tiene fijeza el toro y esto conlleva peligro.
Nuevamente lo lleva a los medios. "El Fandi" está empeñado en hacer faena. Es aplaudido.
Por redondos consigue dos ligados, el segundo muy lento. En el tercero se le vuelve a ceñir el toro, lo esquiva, y lo remata con el de pecho.
Con la muleta en la izquierda consigue un primer natural bueno y en el segundo tras ganarle un paso el toro se para en medio del pase. Remata con dos de pecho mientras una voz del tendido le dice; ¡Mátalo ya!
Insiste con redondos en el primero el toro se sale en el remate en el segundo no pasa lo que hace que "El Fandi" se vaya por el estoque de matar en medio de aplausos generalizados.
Entre las dos rayas y en la suerte contraria entra a matar pinchando arriba porque el toro no hace nada en la suerte. Sufre un pitonazo en la mano izquierda.
A la segunda entrada estocada casi entera y nuevamente el pitón derecho le da un pitonazo en la mano izquierda de la que se duele el torero.
El toro se cierra en tablas donde "El Fandi" el solo sin ayuda alguna descabella a la primera. Palmas
Regresa al burladero de matadores con cara de disgustado.

El segundo que corresponde al sexto y último de la corrida de pura sangre Jandilla, se llama Violetero, está marcado con el número 34 y pesa 545 kilos. Su capa negro listón y mulato.
Lo recibe con verónicas sin emoción. El toro hace una cosa muy extraña a la salida de un lance.
Tras haber desarmado al "El Fandi" el toro se va por su cuenta al caballo que monta José Manuel González que se agarra trasero y caído por lo que recibe música de viento. Suenan palmas de tango.
Cuando el matador trata de llevarlo por segunda vez al jaco, en el segundo lance pierde las manos con lo que el público abronca al Presidente para que devuelva el toro. Sale el pañuelo verde.
Los cabestros salen con cierta desconfianza pero bien dirigidos por Manuel Ruiz Campos cumplen con efectividad su cometido, mientras el realizador de televisión saca, en primer plano, otra buena pechuga de una bella espectadora. Y seguidamente un plano de Juande Ramos.

Sale el sobrero del mismo hierro titular. Se llama Azucarero pesa 575 kilos nacido en octubre del 2002 y está marcado con el número 60.
Es un toro muy bonito que de salida remata en el burladero saliendo el estribo del mismo por los aires. Seguidamente se va al centro del ruedo.
Desde allí lo cierra "Chicote" rematando nuevamente en el burladero.
"El Fandi" lo lleva al caballo que monta José Manuel González quien se agarra arriba pero que el toro da un salto y se desprende de la puya.
En la segunda entrada pica mal si bien rectifica de inmediato. Deja la puya en la herida con lo que sale enhebrada cuando el toro es sacado de la suerte por Juan Pérez "Chicote" que es el encargado de lidiar.
Nuevamente el esperado tercio de banderillas de "El Fandi"
Comienza alegrando al toro, corriéndole para atrás para seguidamente ir por él para clavar arriba. Ovación. El segundo par lo inicia subido en el estribo a una distancia de unos seis metros del toro. Saliendo coloca un buen par donde el toro le pone los pitones en el cuello y luego crea espectáculo al correr delante del toro con la mano derecha colocada sobre el testuz del astado. Ovación. El tercero lo inicia jugando con el toro y mostrando sus grandes facultades físicas. Lo deja cerrado para entrando por dentro con gran exposición poner un par. Ovación enorme. A petición del público solicita permiso para poner un cuarto par que es concedido por el señor Murillo. Jugando con el toro clava arriba a pesar de que nuevamente el toro, en el embroque, le pone los pitones en el cuello. Es despedido con una gran ovación mientras se va hacia el burladero.
Mientras, sus compañeros de terna contemplan ensimismados el alarde de facultades físicas de que hace gala, sin duda el mejor banderillero de todos los tiempos.
El toro de momento parece que tiene alegría. Lo lleva a los medios para iniciar la faena en medio de un gran silencio.
Comienza con una serie a base de tres redondos abrochados con el de pecho ejecutado con la mano derecha. Aplausos.
Nueva serie donde el primero es bueno en el segundo el toro se ciñe. Cambia de mano dos naturales buenos y ligados. El toro se para. Tres buenos largos y rematados con el de pecho
Sigue por naturales toma el primero. En el segundo se para y ya no embiste.
El toro está totalmente agotado. Murmullo en la plaza.
Ni aún golpeándole con la mano izquierda en el testuz el toro se arranca.
Se va por el estoque. De vuelta unos naturales y el de pecho le preparan para la suerte suprema.
En la suerte natural haciéndolo todo el torero estocada entera.
En tablas lo trastean los banderilleros, pero como no dobla "El Fandi" se decide a descabellar nuevamente sin ayuda acertando al tercer intento. Es aplaudido.
Las fotografías que ilustran esta crónica son de Javier Barbancho.

LA CORRIDA DE VICTORINO MARTÍN EN SEVILLA 2007

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor.

El reportaje de Canal + en el día de hoy es sobre las zapatillas del traje de torear. El “maestro nicotina” como contertuliano de esta cadena televisiva considera como los más importante es que los lazos de las zapatillas han de estar bien hechos y tiesecitos y nunca lacios.
En las zapatillas se busca la comodidad por eso están muy estudiadas. Llevan un elástico con la finalidad de que no pueda entrar la arena en ellas. En cuanto al piso se refiere hay dos tipos de suela: uno de goma y otro de cuero..
Su composición es de piel de cabra y suelen durar unos 30 festejos. Su precio oscila entre los 60 y 80 euros.
Por su cuenta Emilio Muñoz cuenta que la primera montera que lució se la confecionó Salvador García El Leño.
Inmediatamente Molés comienza a hablar del jamón y el lomo de Maximiliano Jabugu, mientras salen unas imágenes del Puente de Triana, altozano donde está la imagen de Belmonte y la imagen de la Macarena.
En el día de hoy han contribuido al Cartel de NO HAY BILLETES, tanto el terno actuante como los toros del “paleto de Galapagar”.
En los momentos previos hay entrevistas para El Cid que dice llega con cuatro minutos de adelanto por atasco. “Me he apuntado esta corrida voiluntariamente, porque estos toros me han dado buenos triunfos. Se encuentra capacitado para ,matar estos toros y dar quince buenos muletazos”.
También es entrevistado Salvador Cortés quien opina que: “la tarde es muy importante y bonita para él. Espera que todo salga bien” Considera duro que los empresarios que regentan las plazas de las primeras ferias no se hayan acordado de él, cuando el año anterior toreó sesenta corridas, tras el día del Corpus cortar una oreja a un toro del Conde de la Maza en la temporada anterior.”
Seguidamente la tele nos brinda imágenes de la corrida anterior y un primer plano de la hombrera del traje de Domingo López Chaves con tres especie de castoreños. La cogida de este a la salida de la suerte de matar. Y cuando este matador ve las imágenes de la cogida dice que ahora se explica.
La imagen de unas palomas tan tranquilas posadas sobre las antenas de la televisión.
Trailer sobre la ganadería de Ana Romero donde puede verse a tres chavalines, que no llegan a los estribos, galopando sobre tres caballos, los cuales preceden a dos caballistas arreando una corrida de toros con distintos pelajes en una nueva forma de hacer televisión que marea al espectador pero que encanta a Molés.
El presidente Juan Murillo Pedrote, saca el pañuelo blanco para que suene el cerrojazo y la música de la banda de la Maestranza comience los sones de un pasodoble torero.
Imágenes de famosos que ocupan los tendidos: Conrado, Chiquetete, Riqui Trujillo, Litri hijo, Oscar Higares, Gabriel Rojas y esposa.
Y tras la vuelta de los alguaciles a la puerta de salida de cuadrillas, inician el paseíllo:

PEPIN LIRIA (verde agua y oro. Con un crespón en el brazo por la muerte de su hermano).
MANUEL JESUS El Cid (de lila y oro)
SALVADOR CORTÉS (azul rey y oro).

PEPIN LIRIA.

Y bajo un cielo nublado suenan los clarines que anuncian la salida del primero de la tarde quien lleva sobre sus costillares el número 203 y tiene un peso de 524 kilos. Responde por Paquiro.Toro que no gusta a Emilio Muñoz que lo ve alto, mucha pata y poca pezuña.
En los lances de tanteo rompe en dos el capote de Pepín Liria. Es un toro violento y escaso de fuerza.
La suerte de varas a cargo de Alonso Sánchez, a cuya jurisdicción lo lleva Liria. El toro dobla las manos en dos ocasiones. Lo deja a dos metros de la raya de fuera del tercio.
El astado se lo piensa antes de entrar. Cuando lo hace el picador lo agarra arriba cimbreando el palo en el encuentro.
Lo saca "Ecijano II" animándolo con la voz.
Nuevamente Pepín lo deja a cuatro metros de la raya. El toro tardea. El piquero lo anima con la voz. Tardea. No quiere caballo. Lo cierra más, hasta dejarlo encima de raya. Tardea nuevamente. Al cuarto intento de cite por parte del picador, entra al caballo, se agarra arriba Alonso y el toro sale suelto. El picador es aplaudido en su labor.
En banderillas lidia "Ecijano II" mientras parean: Paco Cervantes que deja un palo. El tercero de la cuadrilla Alfredo Cervantes deja un buen par. Cierra Cervantes dejando los dos arriba.
Pepín Liria sin suerte. En el primer muletazo por bajo el toro le rompe la ayuda y le quita la muleta al pisarla.
Seguidamente tras cambiar de muleta comienza con tres buenos doblones por bajo. Ya en los medios continúa por redondos en una serie de tres, cayéndose el toro en el último. Nueva serie de dos en el último de los cuales ya le "busca las zapatillas".
Repite la serie y el toro le hace lo mismo.
Con la muleta en la izquierda los dos primeros pases no resultan rematados porque el toro derrota en la salida. Nueva serie de tres a media altura y animándole con la voz, son rematados con el de pecho.
El toro sigue dando tornillazos en los remates de los naturales. La cara siempre por las nubes y así no hay manera de lograr una faena lucida.
La muleta en la derecha. Los redondos sin remate por el defecto del toro. Al tercero le busca nuevamente las zapatillas.
Vuelve a la izquierda Liria en su afán de justificarse. En el segundo natural el toro le propina un pitonazo en la cara.
Las cámaras enfocan a Victorino dando cabezadas. ¡Está dormido!.
Va por el estoque y entra entre las dos rayas donde logra un pinchazo arriba entrando muy derecho.
Lidia al toro andándole muy torero.
Entra en la suerte contraria donde logra más de media estocada desprendida entrando de muy largo. El toro muere de pie al lado de un burladero. El público tributa palmas.
Un toro muy difícil con un pitón que todo lo que tocaba lo destrozaba. Muy incierto. Pepín Liria ha estado valiente de verdad.
"Un toro muy incierto que no quería ir nunca para adelante. He expuesto porque estamos en Sevilla” (Pepín Liria).
Las cámaras se paran en la ganadera Dolores Aguirre.

En el segundo de su lote que corresponde al cuarto de la tarde tiene por nombre Petrarquizo, esta marcado con el número 181 y pesa 501 kilos.
Pepín se va a portagayola. Las mujeres del tendido se tapan la cara, como en el día de Manuel Escribano porque el toro tardea en la salida al estar de espaldas.
Liria le anima con la voz y el toro sale andando. El torero se pone en la suerte y aguantándolo logra la larga, para continuar de pie con chicuelinas en le centro del redondel en las que el toro se sale de la suerte. Ovación de gala.
El matador lo lleva al caballo que monta Juan Bernal quien se agarra arriba. Le tapa la salida y es pitado.
En la segunda entrada el toro tardea. No quiere entrar por dos veces. Al fin entra y el piquero marra, luego rectifica.
Tras ser sacado del caballo, "El Cid" se dispone ha realizar su quite que no resulta lucido porque el toro no se emplea.
En banderillas lidia Paco Cervantes mientras parean "Ecijano II" que tiene que salir por pies ante la incertidumbre del toro. En la nueva entrada el toro sigue desentendiéndose del banderillero. En la tercera entrada pone un buen par, pero sin arrimarse. Alfredo Cervantes deja un solo palo arriba. Cierra tercio "Ecijano II" dejando un par trasero a pesar de que lo hace él todo. Ovación.
Pepín comienza su faena con redondos en una serie de tres, con mucha exposición, que son abrochados con el de pecho.
El toro se lo piensa mucho al embestir, pero el diestro aguanta como un león.
Continuó con los redondos. Una serie en la que al primero el toro se le para en medio del pase. Lo aguanta. Lo mismo en el segundo. Remata con el de pecho en el que el toro se le para en mitad del pase y tras aguantarlo... ¡lo consigue!
La muleta ahora en la mano izquierda delante de la misma cara del toro lo que provoca la angustia en la concurrencia. El toro mira a la muleta y al torero para finalmente decidirse por ir a por el hombre que lo evita milagrosamente. Ovación.
Vuelve a los redondos en una serie en la que al segundo el toro lo avisa.
Viendo la imposibilidad de que la faena remonte, se va por el estoque y en la suerte natural, haciéndolo todo el torero, receta una estocada entera arriba con la que a pesar de estar herido de muerte el toro se va corriendo a las tablas donde se resiste a doblar. Finalmente cae rodado y el público tributa una gran ovación al torero.
En la entrevista Manuel Vázquez dice que: “Pepín ha estado hecho un tío demostrando un valor de héroe con un toro dificilísimo de lidiar”.


MANUEL JESUS EL CID.


El segundo de la tarde es el primero de El Cid a quien hemos visto muy concentrado entre barreras.
Es un toro cárdeno de nombre Borgoñés marcado con el número 184 y con un peso de 550 kilos.
De salida remata en el burladero arrancando el estribo. Nuevamente al llegar por dos veces más al burladero remata.
"El Cid" lo para con cinco verónicas extraordinarias rematadas con dos medias de magnífica factura. El toro ha humillado. Ovación.
En un capotazo que pretende dar "El Boni" pasa apuros lo que demuestra que el toro no es tonto.
"El Cid" lo lleva perfecto al caballo en lances por delante sin dejar que el toro toque el capote. Pica José Manuel Espinosa que se agarra bien arriba no obstante lo cual es toro derriba. Ha de ser coleado y Liria muy en su papel de director de lidia le tapa la cara con el capote.

El Cid lo mide perfectamente para llevarlo nuevamente al caballo. Aplausos.
Lo deja tan cerca que el picador realiza la “suerte de la aceituna”.
Salvador Cortés trata de aprovechar su quite. Le anima con la voz para realizar tres verónicas sin remate que abrocha con una media buena.
"El Cid" pide el cambio de tercio haciendo el tirabuzón con los dedos.
En banderillas lidia "Alcalareño" pareando "El Boni" que clava arriba su primer par al sobaquillo y Julio López par perfecto arriba . Cierra "El Boni" al sobaquillo y arriba quedando las seis banderillas arriba con los papelillos del color de la bandera andaluza.
Hay un murmullo de expectación en la plaza cuando "El Cid" va camino de brindar al público. En el centro del anillo deja con cuidado esa montera con fondo forrado de azul donde lleva puesto el nombre del torero.
El toro está entre las dos rayas y "El Cid" en el centro del anillo. Lo cita, el toro se arranca, lo aguanta y le propina cuatro redondos extraordinarios que son abrochados con el de pecho con la derecha y otro con la izquierda. Ovación.
Sigue por redondos en una nueva serie de cuatro largos y bien rematados abrochados con el de pecho extraordinario. Ovación.
Las cámaras enfocan a Victorino que ha despertado.
Nueva serie de redondos en número de cuatro extraordinarios rematados con el de pecho de pitón a rabo que levantan al público de sus asientos.
¡No le ha tocado el toro la muleta en ningún muletazo de las tres series!
Con la muleta en la izquierda una serie de siete naturales rematados con un farol y el de pecho, todos extraordinarios de ejecución y remate.
Desde el burladero le dicen que tiempo.
Nueva serie extraordinaria abrochada con dos de pecho y una trincherilla.
Vuelve a la mano diestra para ligar dos redondos. Al tercero se le cuela. Lo domina nuevamente para administrar: un circular, una trincherilla y uno de pecho de pitón a rabo. Solamente "El Cid" ha tenido el fallo de cuando, por falta de temple, el toro le puso la zancadilla.
Va por la espada. Se esta pidiendo el indulto.
En la suerte natural estocada arriba y muerto sin puntilla.

Se pide la oreja en toda la plaza. El presidente le concede las dos orejas del tirón.
Pide El Cid la vuelta al ruedo para el toro. Ha sido un toro bueno pero no de indulto en una plaza de 1ª.
El Cid tenia un cabreo más que regular porque según nos comentaron se quedó dormido en el Hotel y no lo despertaron a tiempo. Tuvo que coger su propio coche y venirse en él conduciendo para llegar a tiempo a torear esta corrida.



El segundo de su lote corresponde al quinto de la corrida. Es un toro cárdeno oscuro que se llama Baratero que lleva el 270 en los costillares y que pesa 505 kilos nacido en el 12/02-
El Cid lo confía de salida toreándolo largo y sin quebrantarlo para luego estirarse y recetarle siete verónicas soberbias rematadas con una media superior. Ovación.
Trata de llevarlo al picador que es Luís Alberto Parrón, pero como el toro se hace el remolón confía la misión a "El Boni" quien lo mete materialmente debajo del caballo con lo que el picador no tiene dificultad alguna para agarrarse arriba.
En la segunda entrada si es "El Cid" quien lo lleva con mimo al caballo. El toro se arranca con fuerza y el picador se agarra arriba.
Mientras el caballo abandona el ruedo es el propio matador quein se queda reteniendo al toro.
En banderillas lidia "El Boni" mientras parean: "Alcalareño" que las tira pero las deja arriba, Julio López que pone un buen par y cierra "Alcalareño" quien al ganar la cara antes de tiempo al toro, éste se para y ha de pasar en falso. En la nueva entrada pone un solo palo.
"El Cid" resopla ante este desastre de "Alcalareño".
En la faena de muleta "El Cid" comienza haciendo al toro desde el principio sin molestarlo lo más mínimo.
A pesar de las dudas del toro logra una serie de tres redondos superiores abrochados con uno de pecho también superior.


Continua con redondos en una nueva serie de cuatro superiores a pesar de las dudas del toro abrochadas con un buen pase de pecho.
La muleta a la izquierda en una serie natural donde el primero es ayudado para continuar con seis largos bien rematados y abrochados con el de pecho de pitón a rabo.
Sigue por naturales en una nueva serie de cuatro que abrocha con el afarolado y el de pecho. Suena la música.
Ahora se adorna delante del toro. Es el “torear sin torear”.
Vuelve al toro y le deja la muleta muerta en la cara con mucho valor, para instrumentar una serie de tres. El toro se para y seguidamente le hace entrar en razón con tres naturales abrochados con el de pecho. ¡Todos extraordinarios!
Al toro lo ha hecho él a base de una lidia perfecta de colocación, tiempo y temple.
Va por el estoque y de vuelta un natural muy bueno por bajo, una trinchera, un ayudado por bajo y una trinchera.
Entra a matar consiguiendo una gran estocada arriba con la que el toro dobla. El puntillero Julio López entra por delante a apuntillar resultando cogido y cornado con una cornada de dos trayectorias en la cara posterior del muslo derecho de diez centímetros.
Levantó al toro, que no obstante cae rodado al momento con la muleta de su matador sobre los lomos.
Petición mayoritaria de oreja. El presidente le concede la oreja con lo que abre la Puerta del Príncipe.
Victorino ha quedado muy serio
Todos los entrevistados coinciden en que "El Cid" ha estado magistral. Ha dejado la muleta planchada delante de la cara del toro y eso es consecuencia de tener un gran valor.
"El Cid" es un torero que se ha hecho desde abajo. Cuando está en el momento más alto voluntariamente pide las ganaderías más duras para lidiarlas como hacían los toreros antiguos. Tiene vergüenza torera porque es un gran torero y una buena persona.


SALVADOR CORTES.

El primero de su lote corresponde al tercero de la corrida. Es un toro bajito que responde a Corretón, marcado con el número 155 y con 535 kilos de peso.
Lo recibe Cortés con lances donde larga mucha tela y no alarga.. En uno de ellos el toro clava los pitones en la arena y da un volteretón.
Al caballo que monta Agustín Romero lo lleva su matador al relance metiéndolo materialmente debajo del caballo. Cuando nota el hierro comienza a derrotar desesperadamente para quitárselo.
Trata de quitar Salvador Cortés por verónicas, pero lo que hace es llevarlo al caballo. El picador practica la "suerte de la aceituna”. El toro no se emplea.
El matador no ha querido ni verlo con el capote. Está desmotivado.
En banderillas lidia Curro Robles y parean Luís Mariscal al que se le ve verde en banderillas por no haberlo practicado con anterioridad y José Luís Molina, que realizan un tercio sin pena ni gloria.
Brinda al público más por congraciarse con él que por ver un posible triunfo. Los aplausos de agradecimiento.
Comienza doblándose. El toro tiene pies.
Se aleja del toro y lo cita con la derecha. No le aguanta la embestida del primer envite.
Ya en las cercanías le torea sin querer ligar.
En la nueva serie consigue tres seguidos lentos rematados con el de pecho. Buenos todos.

La siguiente serie dos redondos lentos sin remate y el de pecho enganchado porque no está confiado en sus posibilidades.
Sigue por redondos en una serie de tres ejecutados con lentitud. Un parón que aguanta y que hace que suene la música.
Sigue por redondos que resultan atropellados y mal rematados
Con la muleta en la izquierda echa de menos la ayuda del estoque simulado para alargar la tela. Como no remata el primero el público comienza a pitar.
Va por la espada de acero.Ha de trabajar para que el toro cuadre.
En la suerte contraria pincha arriba. En la natural también pincha. A la tercera en la suerte contraria logra una entera en el sitio alargando la mano.El toro cae sin puntilla y Cortés recibe palmas.

El segundo de su lote corresponde al último de la corrida un toro de cara acuminada como corresponde los saltillos, cárdeno, marcado con el número 280, llamado Estupendo y con 500 kilos de peso.
Lo recibe con lances vulgares sin entender al toro.
Como está sin fijar en el momento que ve la salida de los picadores se va a la puerta y allí es poicado por el picador que guarda puerta quien no se agarra , dando u n refilonazo en la paletilla.
La segunda entrada ya la hace al picador titular que es Juan Antonio Carbonell quien se queda con él arriba y es ovacionado.
En banderillas lidia el hermano del diestro Luís Mariscal y parean: Curro Robles que pone un buen par. José Luís Molina que cumple con un par a sobaquillo y cierra Curro Robles con un gran par por el que se desmontera, saludando desde el tercio.
La faena la comienza con dos pases por alto. Lo saca a los medios y allí sigue con pases por alto.
Se separa del toro y toma la muleta en la mano derecha. En el primero el toro se queda corto. También en el segundo. La muleta ha de llevarla cosida al toro para que no le vea, de lo contrario no le saca un pase.
Con la muleta en la izquierda como no se confía logra tres sueltos que no son debidamente rematados porque no lleva al toro toreado.
Intenta una nueva serie de tres sin emoción alguna donde el toro se queda muy corto y el torero sale rebrincado del pase.
Es aplaudido en una nueva serie de tres que es abrochada con un pase esquivado de pecho.
Como los naturales no dicen nada comienzan a sonar algunos pitos pidiendo brevedad.
Vuelve a la derecha en redondos que resultan medios pases. La gente se desespera.
Va por el estoque en medio de aplausos.
En la suerte natural el toro se distrae cuando va a entrar a matar. En la suerte contraria alargando el brazo logra una estocada en lo alto que arranca una ovación.
Dobla el toro y el puntillero acierta a la primera.
La televisión muestra un plano de Victorino sonriendo.
Al final de la corrida El Cid es paseado a hombros por la Maestranza antes de salir por la Puerta del Príncipe.

Como Resumen podemos decir: Los toros de Victorino han dejado mucho que desear tanto en cabezas, como en comportamiento con los caballos a pesar de que uno de ellos ha derribado











Los toreros:
Pepín Liria valiente como siempre con un lote que no le dio una sola facilidad.
Manuel Jesús El Cid ha demostrado que sabe lidiar perfectamente este encaste porque le hace lo justo en el momento preciso.
Salvador Cortés mal acostumbrado en la temporada anterior a torear toros de carril se estrella con los que le presentan las mínimas dificultades.

LA CORRIDA DEL SABADO 14 DE ABRIL DEL SEVILLA 2007

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor taurino.

La vimos a través de la caja tonta en ese ciclo comprado que el taurino Manolo Molés ha comercializado para hacer aún más rico a Polanco y asegurarse su puesto en ese Canal + que tanto dinero nos saca a los españoles con la colaboración de cualquier gobierno que mande en esta España de nuestras culpas.
Y las primeras imágenes de ese realizador de Canal +, que parece obsesionado (con la colaboración especial del director del programa y colaboradores), con todas las mujeres que ocupan localidades de cualquier plaza de toros, nos mostraron los cabellos movidos por el viento reinante de unas féminas. Un enemigo más que sumar, y poco propicio por cierto, para que la tarde acabara en triunfo.
Y con estos condicionantes y dos tercios de aforo cubierto, abrieron plaza los dos alguacilillos. No a los sones de clarines y timbales, sino al ruido de ese pesado cerrojo que chirria al abrir los portones que dan acceso al ruedo desde el patio de cuadrillas.
Alguacilillos que, tras despejar simbólicamente el ruedo, van en busca de los matadores y precederles en la marcha hacia presidencia para que Uceda Leal, Antonio Ferrera y Antonio Barrera la cumplimenten en la persona del Presidente Antonio Pulido Plaza asesorado, en la parcela artística, por “Finito de Triana”, no sin antes interponerse en el camino, para inmortalizar en fotos el momento, el decano de los fotógrafos taurinos el más que nonagenario Cano con su gorrilla blanca donde reza la cifra 1912 año de su nacimiento.
Tres matadores contrastados y responsabilizados que buscan contratos y posicionamiento en el escalafón de la temporada 2007.

UCEDA LEAL

El primer toro de la tarde responde al nombre de Perezoso, pesa 533 kilos, tiene capa burraca y pertenece al hierro de Pereda encaste.Núñez.que recorre la plaza en un "pís pas" hasta rematar en el burladero de matadores con la cabeza tan alta que superando el burladero llega a alcanzar con el pitón izquierdo la sien del matador Antonio Ferreras dejándolo K.O al instante.
No se emplea ante las buenas maneras capoteriles del madrileño Uceda que viste, cual los artistas, un terno hueso y azabache. El bonito ejemplar bovino se frena en cada lance de ahí que no resulte brillante el recibo por parte de quien era director de lidia.
Afanosa resulta la labor de llevarlo al tercio de varas, pues el burraco solo tiene fenotipo, pero su potencial genético bravo deja mucho que desear. Va a tirones y así resulta difícil, no ya lucirse, sino realizar la aproximación a los montados.
No se emplea en ninguno de los dos encuentros con el picador de turno quién no obstante ejecuta la suerte arriba. Se duele levantando la cara y saliendo suelto.
Ferreras aprovecha su quite en forma de dos buenas verónicas que remata con una media de frente, buenísima.
Las banderillas con poco lucimiento tanto por parte de Romerito y Pablo Ciprés quién las prende tirándolas desde lejos.
Uceda comienza la faena muy cerrado en tablas y a base de doblones con la pierna genuflexa que descubren el peligro del pitón izquierdo. Como los buenos toreros, el madrileño trata de domeñar al toro por ese dificultoso pitón. Sus naturales valientes no son rematados a causa de salir el toro con la cara arriba en los remates, no obstante lo cual, le receta cuatro donde los pitones rozan el cuello del matador y remata con el de pecho que fue el mejor.
Dos series de dos derechazos cada una donde el distraído animal aburre a la concurrencia, dispone a Uceda a intentarlo nuevamente con la izquierda a base de naturales sueltos que no pueden encontrar remate a causa de los derrotes en la salida del morlaco.
Contrariado de su suerte se va a por la tizona justo a donde está Ferrera sujetándose una bolsa de hielo sobre la sien maltrecha.
Y este seguro matador en la suerte contraria cobra un pinchazo hondo arriba perdiendo la muleta en el embroque, no obstante lo cual le permite intentar descabellar por dos veces resultando achuchado en el previo del segundo. Decide entrar a matar nuevamente y solo logra un pinchazo antes de lograr en el segundo intento una gran estocada que hace rodar al deslucido animal justo al tiempo en que suena el primer aviso

Su segundo enemigo cuarto de la tarde es un colorao bonito de lámina de nombre Manchadito con 567 kilos en los costillares con el hierro de Pereda que es el antiguo de Beca Belmonte. Sale suelto en los dos primeros encuentros con el capote si bien tiene la virtud de humillar.

Dos verónicas, sin asentar las zapatillas Uceda, hacen que el toro meta los pitones en la arena y se quebranten las justas fuerzas.
Acude cuarteando al caballo que monta Diego Ochoa, por lo que está apunto de derribar. Sale suelto.
Uceda lo lleva nuevamente al caballo, pero ha de ser el caballo quien bien montado por el piquero invade los terrenos del toro y le pega a ley.
Ferrera no omite su quite a base de tres verónicas y una media buenísimas, merecedoras de una gran ovación.
En banderillas no está fino ni Luis Miguel Campano que deja un palitroque al sobaquillo en el primer envite y otro en el segundo, mientras se luce Pablo Ciprés.
El brindis al mismo ganadero al que brindó un novillero el día anterior por tratarse de un personaje que debe ayudar a los toreros y comienza su faena por alto sin molestar al toro rematando con un pase de pecho.
Con la muleta en la izquierda, que es el pitón más potable del astado, le saca cuatro naturales que resultan enganchados en el remate. Sigue por naturales sin rematar al serenganchados.
Va por los aceros y el epílogo a base de cuatro naturales sueltos seguidos de cuatro redondos en terrenos de cercanía que a base de porfía va logrando sin que sea aceptado por el público sevillano.


En la suerte natural pinchazo arriba sin soltar debido a que no cruzó.. En la suerte natural tras evitar una arrancada intempestiva logra una estocada de perfecta ejecución que es aplaudida, en una tarde donde se falló demasiado a espadas.
Y mientras sale el segundo de la tarde es entrevistado en el palco de canal + el pintor Andrés Nicolau que expone en el Hotel Colón al tiempo que los areneros vestidos de azul alisan el ruedo.


ANTONIO FERRERA

Sale el 2º otro bonito burraco nacido en diciembre del 2002 que responde por Tequila y que pesa 510 kilos. De salida remata en el burladero de matadores.
Ferrera le recibe con media docena de buenas verónicas en una corto espacio de terreno que son rematadas con una media superior.
Quiere cuidar al toro hasta el extremo de ordenar a los picadores que vayan hacia los terrenos donde se encuentra el astado con la finalidad de ahorrar pases.
Pica Trillo con la mala suerte de que al chocar con fuerza el toro contra el estribo apoyado en el pie del picador se rompe el pitón derecho a la altura de la cepa. El Presidente en rápida decisión saca el pañuelo verde.
Mala suerte la del torero extremeño pues el toro era de los que prometía.
Los ocho cabestros cumplen su cometido con prontitud.

El sustituto, que es el sobrero, tarda mucho en salir responde por Soberano II, pesa 549 kilos y es de marzo del 2003, su capa es negra y de salida ya ha demostrado escasez de fuerzas en las manos y el defecto de recortar hacia los adentros de ahí la dificultad de lucimiento en los pases de recibo.
Pica Dioniso Grilo que se agarra bien a pesar de venir el toro escorado. Sale suelto, pero se revuelve y entra nuevamente con prontitud al tiempo que el picador saca el pie del estribo recordando el accidente ocurrido en el toro anterior.
La suerte de banderillas es el fuerte del matador y Ferrera está dispuesto a lucirse. La música ameniza el tercio. El primer par con los colores de la bandera nacional resulta tan lucido que es ovacionado. El segundo ya tiene los colores tricolores en sus papelillos de la bandera de Extremadura, y lo ejecuta citando subido en el estribo saliendo y en una modalidad nueva clavando por los terrenos de dentro, nueva ovación y el último par con los mismos colores del anterior al quiebro si bien ha de realizarlo al segundo intento, porque le toro no obedeció en el primero, pasó en falso y con rapidez y en corto quebró y clavó en todo lo alto.


La faena empieza con dos doblones genuflexos que no logran hacer doblar al toro con ideas más que propias.
Le saca a las afueras y allí le instrumenta cuatro buenos redondos rematados con el de pecho que son ovacionados y hacen sonar la música maestrante.
El toro en la siguiente serie quiere irse en el primer pase, pero Ferrera inteligentemente le va ganado un paso en cada pase hasta lograr que la serie fuera ligada. Acaba con el pecho de pitón a rabo.
Prueba, cómo es obligado con la izquierda pero el toro le corta y le aprieta por lo que vuelva a la diestra consiguiendo una serie a base de taparle la cara y ganarle un paso en cada pase. Finalmente el toro se raja y huye.
Ferrera harto de persecuciones se va a por el estoque de verdad y tras ponerse una muñequera protésica entra en terreno perpendicular a las tablas fallando a causa de pinchar hueso y resbalar la empuñadura del estoque.. Buscando la suerte natural nuevamente encuentra hueso y finalmente en la suerte contraria logra una estocada contraria que no es suficiente lo que obliga a nueva entrada en la suerte natural fallando nuevamente si bien el manso y complicado animal dobla, más por cansancio, al tiempo que suena el aviso. El puntillero que a punto está de levantarlo al acercarse por delante, acierta al primer envite. La labor del espada es silenciada.


El segundo de su lote es un toro con el hierro de la Dehesilla
Es en el tercio de banderillas donde Ferrera destaca por dominarlo consecuente al conocimiento de terrenos apoyado en sus envidiables y portentosas facultades físicas.
Comienza citando de espaldas y tras quebrar al toro, que venía como un tren, en el embroque clava en todo lo alto lo que logró poner al público de la Maestranza en pie. Volvió a repetir suerte pero esta vez sin quiebro clavando en todo lo alto. Levantando nuevamente a la concurrencia en el último encuentro rehiletero donde también al quiebro, pero ahora cerrado en tablas se jugó la vida este diestro ibicenco-extremeño que como los buenos conquistadores venía a por todas.


Definitivamente se había ganado al público.
Descubriendo prontamente que el pitón bueno del toro era el derecho comenzó por redondos sufriendo una colada que enervó al espada y le motivó en su intento de hacer las cosas bien a un toro que empezó a rajarse a raíz del poderoso tercio de banderillas.
Le hizo las cosas perfectas, bajándole la mano cuando tenía que hacerlo, con la finalidad de poder ligar los pases a un toro que se salía de la suerte al no querer pelea consecuencia de su mansedumbre.
Mató de media efectiva, aunque deficiente, y el público que aún tenia en su mente el susto del derribo en el burladero, los buenos pares de banderillas, la forma de sujetar al más que huidizo primero, lo implementó con lo realizado a este último y pidió la oreja de forma tan mayoritaria que el presidente no dudó en conceder.
El toro fue aplaudido, a pesar de su mansedumbre, en el arrastre lo que nos vuelve a defraudar de este entendido público, sobre el papel, de Sevilla.

ANTONIO BARRERA

El tercero de la tarde le pusieron de nombre Bolillo es negro y pertenece al hierro de la Dehesilla. Tiene una romana de 565 kilos.
Antonio Barrera le recibe con cuatro excelentes verónicas que remata con una buena media.


El toro que resultó el más bravo para las cabalgaduras se arranca con prontitud y de largo a la del picador Carlos Pérez quien lo toma bien aunque trasero. Tras la segunda entrada, también con prontitud, Uceda hace su quite a base de tres chicuelinas rematadas con una media que resulta deslucida por acostarse el toro en ella.
En banderillas lidia con efectividad Pepín Monge, mientras parean Juanito Reyes que cumple con el cometido, mientras que El Niño de Santa Rita pone un solo palitroque.
El diestro del barrio de la Macarena brinda a la concurrencia y comienza su faena con dos pases cambiados de espaldas que resultan laboriosos por la tardanza en la embestida del toro.
Al torear por redondos el toro acusa el defecto de pararse en la mitad del pase con lo que desconcierta al torero, no obstante lo cual, logra dos tandas de tres rematadas con el de pecho.
Opta por el arrimón y en este terreno instrumenta una serie de redondos que son enganchados en el remate.
El toro se agota por momentos por lo que urge probar por naturales y Barrera logra tres, un ayudado y remata la tanda con el de pecho.
La predisposición del torero es evidente, pero al no lograr lucimiento se va a por el acero y entra en la suerte natural donde pincha sin soltar. Cambia de suerte y nuevo pinchazo y a la tercera en la suerte contraria logra una estocada entera que el público aplaude a pesar de estar tendida y trasera. Derriba al oponente sin puntilla. Aplausos por parte del público.

En su segundo oponente, empezó con unas gaoneras que demostraron solamente su disposición a triunfar en imperiosa necesidad, pero tras lidia no muy correcta llegó la faena de muleta, donde el diestro no fue capaz de aprovechar un pitón izquierdo potable, posiblemente asustado por la cogida que le propinó por el lado derecho al inicio de faena. Nunca se acopló con el descastado toro
Nada digno de reseñar salvo que recibió un aviso a causa de ponerse pesado con los aceros.
La ganadería brava, ahora en uno de los encastes emblemáticos, está que rezuma agua por todas partes. Y esto no presagia lo mejor en una feria de Abril en la Maestranza.
Las fotografías que ilustran la crónica son de Javier Barbancho