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viernes, 8 de febrero de 2008

LOS DINEROS DE LOS TOREROS ANTIGUOS.
(DE “PEPETE” A “MANOLETE” PASANDO POR “GUERRITA”).

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Fue “Pepete I” (José Dámaso Rodríguez y Rodríguez) el primer economista taurino. Cordobés nacido el 11 de diciembre de 1824. Tomó la alternativa en Sevilla de manos de Juan Lucas Blanco el 12 de agosto de 1850. Si bien únicamente fue reconocida con fines de antigüedad la que le dio el 27 de julio de 1853, en Sevilla Cayetano Sanz, al cederle los trastos de matar.
Murió a cuernos de “Jocinero” un toro de Miura el 20 de abril de 1862 cuando trató de hacer un quite al picador Calderón que había sido derribado en la vara número 17. Tras ser cogido por la cadera, se asió al cuerno izquierdo para desprenderse, momento en que el toro tiró dos hachazos y en uno de ellos le metió el cuerno en el pecho hasta llegar al corazón. Se levantó, se fue hacia la puerta de alguaciles y allí se cayó hiriéndose en la cabeza con el estribo. Cuando llegó a la enfermería, mientras los médicos contemplaban horrorizados la enorme herida “Pepete” preguntó: ¿Es argo?, falleciendo momentos después.
Las ideas mercantilistas del tío-abuelo de “Manolete” debieron ser muy rudimentarias.
Vean un detalle:
Toreaba en Ronda en competencia con los hermanos Carmona. “Pepete” se colocó frente a toriles dispuesto a recibir el toro para sortearle a cuerpo limpio. Cuando anunciaron la salida de la res, terció el capote sobre el brazo izquierdo y esperó tranquilo. Se le arranca el toro y “Pepete” dio una serie de pases sin mover los pies de suelo en alguno de los cuales se metió en la misma “cuna del toro” dejando que el toro le encunara y que algunos derrotes le alcanzaran en el pecho. Por la noche en la fonda enseño los varetazos recibidos al tiempo que decía:
-Pero estas cosas me las curo yo mismo con este “meicina”.
Y sacando una onza de oro, cobrada por la actuación, se hacía una cruz con ella sobre las heridas, siguiendo comentando las incidencias de la corrida.
“Pepete” permaneció muchos años sin torear en Madrid, haciéndolo en provincias donde el torero era empresario en muchas ocasiones con lo que aumentaban de manera extraordinaria sus honorarios.
Frente a “Pepete” aparece el reverso de la moneda, aquél que no basa todo en el dinero, sino más bien en el prestigio profesional. Este es Antonio Sánchez Povedano “El Tato”.
“El Tato”. Nacido en Sevilla el 6 de febrero de 1831. Pegador en una cuadrilla portuguesa, puntillero en la cuadrilla de Juan Lucas Blanco y banderillero de su más tarde suegro “Cúchares”, quien fue padrino de su alternativa en Madrid el 30 de octubre de 1853.
Un toro de Vicente Martínez en la Corrida de la Diputación de Madrid del día 7 de junio de 1869 de infirió una cornada que al complicarse terminó con la amputación de la pierna.
Teniendo necesidad de dinero intentó actuar con una pierna ortopédica en Badajoz y Valencia, pero hubo de desistir.
Nota de interés:
Los toreros anteriores a estos, eran lidiadores de oficio que sacaban lo necesario para ir viviendo decorosamente.



















De los que siguen: Salvador Sánchez “Frascuelo” es de la escuela de “Pepete”, llevando una vida de austeridad, mientras su rival en el tiempo, Rafael Molina “Lagartijo es de la escuela de “El Tato” y su vida se caracterizó por el rumbo y el regalo.

La AFICIÓN y la AMBICIÓN, se aúnan en Rafael Guerra “Guerrita” el denominado "II Califa", quién fiado en su poderío físico y en su capacidad artística, recorre año tras años los caminos de España en pelea de maravillosa reciedumbre sumando dinero y dinero. Es el primer torero que se retira millonario. Y a cada hijo que le llega es más valiente, decidido y mejor torero. Cobraba 6000 pesetas por corrida, pero también cuando tiene día libre toreaba por lo que le dieran, debido a su ambición de amasar dinero. Se negó en redondo a actuar gratuitamente en festivales y en corridas benéficas.
“Guerrita” fue un magnífico negociante que: Mercantilizó la Fiesta de los toros.
Su coetáneo D. Luis Mazzantini y Eguía es de la escuela de “El Tato”. Se trata de un importante matador que rompe con la imagen tradicional del torero, pues se consagra como hombre de mundo, con figura social e incluso política lo que hace que sus compañeros de profesión le traten de don.

Era de “posición desahogada” pues su padre era un cargo importante en las obras de construcción de los ferrocarriles vascos y había residido en múltiples lugares tales como: Bilbao, Marsella, Nápoles, Roma etc y estudiado en los mejores colegios de estas localidades.
Cuando desempeñaba el cargo de Jefe de la Estación de RENFE de Santa Olalla, la necesidad de mejoría económica a causa de tener que mantener a sus hermanos y esposa le hizo decantarse por el toreo en detrimento de cantante de opera.
Fue desprendido con los amigos y protegió económicamente a los torerillos que empezaban.
Lo que ganó en los ruedos como torero lo perdió como empresario.
Ricardo Torres “Bombita I” logró reunir setenta mil duros en los catorce años de primer espada en los que recibió catorce cornadas graves, pero tanto él como su coetáneo Rafael González “Machaquito” se retiraron ricos.
“Joselito” y Belmonte los sustitutos de los anteriores, en tres años hacen más fortuna que “Bombita I” y “Algabeño” en catorce años de sufrimiento.
“Joselito” en la octava temporada en que acaba su vida logró tres millones de pesetas.





















Juan Belmonte se retira en el año 1922 con varios millones de pesetas. Reaparece en el año 1924-25 hasta ser considerado como el torero que más dinero ha ganado en todas la épocas de la Fiesta.
En una tertulia en la que asistía Belmonte, cuando alguien pregonó que “Manolete” había ganado en la temporada de 1944 tres millones de pesetas, Belmonte dijo:
-“Con lo que yo gané en el año 1925 compré la finca “Gómez Cardeña”. Me parece que todavía tendrá que torear Manolete algún tiempo más para poder comprar una semejante”.
Juan dijo en cierta ocasión que: “el mejor negocio que había hecho en toda su vida, era el haber sido torero”.
Marcial Lalanda del Pino, también en su historia ganó varios millones de pesetas.





Rafael “El Gallo” es el negociante taurino más desordenado de que se tiene noticias. Ganó la mayor fortuna en el arte de los toros, pero la dilapidó. De ahí que en los años 1945, Belmonte le organizara un homenaje en la Maestranza con lo que pudo gozar de una renta vitalicia de 1350 pesetas mensuales.
Lo que “Guerrita” ganó en doce años de matador de toros a razón de setenta corridas por temporada lo ganó “Manolete” en una sola temporada de ochenta y dos corridas.

jueves, 7 de febrero de 2008

En los primeros años de mi llegada a Valladolid destinado como Jefe de los Servicios Veterinarios de la Academia de Caballería y tras tomar contacto con mi pasión, cual es el mundo del toro, un tarde-noche que asistí a una tertulia que tenía lugar en el, por aquél entonces emblemático hotel taurino, “Meliá Parque” intervine en el turno de preguntas, por aquello de “haberse metido” con mi profesión el ínclito ganadero Victorino Martín que había sido invitado por el no menos ínclito periodista Manuel Molés, para aclarar lo que se había tratado de tergiversar en manipulación manifiesta.
Victorino se permitió la “lindez” de “aseverar”, en una sala abarrotada de público, que: “la corrida que había presentado en Valladolid, y que fue desechada por los veterinarios, era debido a que estos profesionales no tenían ni idea de lo que es un toro bravo” y como los compañeros que formaban parte del Equipo Veterinario de la Plaza de Toros no replicaron (tal vez por aquello de ser funcionarios de la administración y temer las represalias) yo, que pertenecía a organismo distinto, una vez más, me erigí en defensor de una causa que consideré justa por aquello de que los toros “dejaban mucho que desear, tanto en pitones intactos como en trapío”. Por descontado que los compañeros veterinarios ¡habían cumplido con su obligación!, y había que hacerlo constar, si bien también hemos de reconocer que pasado un tiempo esos mismos toros fueron lidiados en la plaza de toros de Laguna de Duero (a escasos kilómetros de Valladolid) y que por su gran clase propiciaron el triunfo de la terna actuante. ¡Lo cortés no quita lo valiente!

Aquella misma noche al acabar el acto una persona se acercó a mí y me felicitó por lo que él había considerado una valentía: se trataba de Pedro Iturralde Castrillo crítico taurino de la cadena COPE y corresponsal de ABC que había denunciado por la radio, en el momento oportuno, lo acontecido con la corrida de los victorinos en Valladolid.
A partir de ese día nuestra sintonización fue aumentando hasta acabar en una amistad familiar. Intervinimos en múltiples coloquios taurinos por los pueblos y ciudades limítrofes y él fue quién presentó mi libro “Incursión por el mundo de los toros” en Gala de la Federación Taurina en el Casino de Castilla y León de Boecillo donde me dio la alternativa, como escritor taurino, un gran taurino escritor como es D. Emilio Casares Herrero.
Pedro siempre recurría al amigo cuando Canal 29 TV requería un espacio a llenar y naturalmente lo taurino, en aquellos comienzos de la cadena televisiva en Valladolid, “daba mucho juego” por lo que de improvisación tenía.
Solía ir por mi clínica de pequeños animales al final de la jornada, para tomarnos unos vinitos antes de irnos para casa que nos pillaban en el mismo barrio.
Un día a la caída de la tarde……

¡Va por ti, amigo Pedro!

AUSENTE POR CAUSA MAYOR.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ.- Veterinario y escritor.


Cuando a eso de la media noche, antes de disponerme a descansar tras haber dado unos retoques de corrección a mi nuevo libro taurino, miré por la ventana al exterior de la calle, pude ver como la escarcha cubría completamente de blanco los techos de los automóviles aparcados en batería en los sitios habilitados a tal fin.
¿Tal vez?, consecuente con una asociación de ideas, me acordé de la matinal invitación taurina rehusada, del frío que evité y del peligro que representan las carreteras con esas placas de hielo que, como trampa mortal –producen tantísimas víctimas en los crudos inviernos de nuestra Castilla; y me extrañó sobremanera, no tener noticias tuyas sobre cómo se había desarrollado el herradero al que me invitaste y no asistí –por imperativos profesionales- para que explicará ante las cámaras televisivas “in situ”, el desarrollo y finalidad del mismo desde mi perspectiva veterinaria. Una vez más pensé se te habría ido el “santo al cielo” como, tantas y tantas veces había ocurrido a lo largo de nuestra amistad.
A decir verdad, tampoco el hecho tenía la más mínima importancia, máxime cuando al día siguiente nos veríamos de seguro, para continuar la confección de ese trabajo en común que, el 12 de febrero ibas a desarrollar como presentador en Madrid, de la Gran Gala Nacional del Toreo en el Palacio de Congresos y Exposiciones y, que, te tenía más ilusionado que a un “chico con zapatos nuevos”.
Pero la llamada recibida fue muy distinta, pues alguien muy querida por ti me dio la brutal noticia del accidente sufrido, cuando yo estaba dispuesto, de ser tú el que llamaras, a darte novedades de los progresos realizados durante la tarde de ese sábado y coincidente con la hora del trágico accidente en ese trabajo de tu ilusión.
En la mañana de ese frío día 15 de enero, tu inseparable colaborador a través de muchísimas horas y muchísimos kilómetros, te llevaría bajo tu conducción – siempre lenta y prudente- a cumplir con la obligación como director de la confección del programa taurino rey de la televisión de nuestra Comunidad autonómica. Mi sitio de copiloto, había cambiado por mor del destino y, luego el inquilino en el regreso, perdería la vida cuando tu fiel "Ranger Rover" te jugó una mala pasada que, además, pone en peligro la vida de todo el equipo de filmación.
Esta vez la llamada no se había producido porque no habías podido hacerla desde ese móvil que siempre está ávido de noticias, dispuesto a darlas y a charlar –desde los sitios más inverosímiles- con los amigos a los que alegras con tus ocurrencias, a veces infantiles, pero siempre sinceras y llenas de cariño y amistad.
Atrás quedaron los signos marcados a fuego en los costillares, grupas y brazuelos de los becerros, las carreras y revolcones de los “laceadores”, el frío de los que presenciaron la faena campera que, fielmente, las cintas de las cámaras –más resistentes al brutal impacto- conservan grabadas en sus entrañas. Imágenes que, quiera Dios, muy pronto puedas comentar en tertulia con tus colaboradores de filmación y accidente.
Hoy estáis en la U.V.I del Hospital del RIO HORTEGA, en manos de un magnífico cuadro médico de urgencias, que está haciendo todo lo humanamente posible para que os recuperéis en medio de la zozobra de familiares, amigos y aficionados del mundo del toro que acude puntualmente a la cita de los partes médicos emitidos por los facultativos.
Y en una de estas citas, el Presidente de la Federación Taurina de Valladolid me pide un artículo para la Revista Federativa que he querido dedicar a quien tanto ha colaborado con esta federación y siempre ha aportado su escrito anual, cuyo lugar ocupará éste de tu amigo que lamenta la inactividad temporal en el desenvolvimiento de tu siempre magnífico trabajo en pro de nuestra incomparable fiesta taurina.
Nota adicional al día de la fecha:
Tras tres meses en la UVI a la que acudí diariamente, acompañando a las personas que más querías, para comunicarlas los partes que el equipo médico puntualmente me transmitía, un buen día… Dios te llevó a su Reino donde con toda seguridad le hablarás de toros y se reirá con tus cosas
.

miércoles, 6 de febrero de 2008

¡José Tomas ha vuelto!, pero de momento se ha quedado fuera de la Feria de Abril de Sevilla debido tanto; a sus pretensiones económicas; como de ganado y de obstáculo televisivo.
Pero como suponemos que en Madrid si estará, he creído conveniente incluir esta crónica añeja que escribí el año que decidió dejarnos momentáneamente, porque las cosas se repiten con demasiada asiduidad.
¡Va por ustedes!

PRIMERA ACTUACIÓN DE JOSÉ TOMAS EN SAN ISIDRO 2002.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Nadie duda ya a estas alturas, de la morbosidad a que las “gentes taurinas de clavel” han llevado a la Fiesta de los toros. Por eso José Tomás era esperado en Madrid para ver si era capaz de reconciliarse con el “entendido público de las Ventas” tras el “corte de digestión” que, en la temporada anterior, les produjo el hecho de que su ídolo se dejara escapar un toro “vivito y coleando”.
Tampoco dudamos que la tragedia y verdad de la Fiesta haya derivado a ese término “glamouroso” que alguno de allende nuestras fronteras introdujera en nuestra patria a través de una televisión carente de contenido formativo.


Pero esta “morbosidad” al ser analizada de manera pormenorizada, descubre demasiadas cosas:
La primera: que el público (no solo el de Madrid) carece de rigor y de criterio, lo mismo que quienes están encargados de transmitir a los aficionados a los toros, en forma de letras de molde o bien en locuciones radiofónicas, lo acontecido en los distintos festejos celebrados en el orbe taurino.
La segunda: que los organizadores de festejos carecen de la deontología necesaria para ofrecer espectáculos de entidad acorde con lo exigido en taquilla. Y lo mismo ocurre con los toreros, en sus distintas escalas, incapaces de ofrecer lo mejor de su arte y su verdad como tributos de sus enormes emolumentos.
La tercera: que el resto de los “engranajes” de esta “rueda de la farsa” disfrutan de libertad para no ofrecer lo mejor de su “producto” a quienes le proporcionan su pervivencia mediante su aportación en taquilla.
Quienes llenan las localidades de Las Ventas, ya no entienden tanto de toros como se les ha venido suponiendo de siempre, ya que si hacemos honor al refrán de “obras son amores” ahora resulta que han cambiado su “intransigencia” (más o menos buena para la Fiesta), por el “conformismo”, que tampoco la beneficia en nada.
¡La afición más entendida del mundo! Ahora resulta que admite toros sin trapío, al confundir éste con rayas de la romana. También toros descastados que poco pueden aportar para elevar a un torero a la cima de la torería, a la que ellos año tras año, elevan, para luego arrojar al vacío a la temporada siguiente.
Seguramente que ustedes se preguntarán: ¿A que viene todo este preámbulo? Pero no se preocupen que ahora voy a aclarar todo. Síganme:
“Mis ocupaciones profesionales me impidieron ver, tanto en la plaza como por televisión de pago, la faena protagonizada por José Tomás en su segundo colaborador de la corrida isidril del día 21 de mayo. Circunstancia por la que no he tenido más remedio que hacerme un juicio de la misma, por el medio que utilizan todos aquellos aficionados que han de regirse por lo leído o escuchado, en pluma o en boca, de los críticos taurinos.
Y por esta causa he entrado, una vez más, en el análisis de ese “caos” al que ciertos informadores nos llevan. Primero, como consecuencia de no ponerse de acuerdo entre ellos para opinar con el mismo criterio crítico sobre la actuación de un determinado torero en la misma corrida que ellos han visionado y, segundo, como consecuencia de decantarse de un lado u otro, según vengan las ventajas deducibles.
¡Carecen de objetividad! ¿Quizás por no haber bebido de las mismas fuentes del saber? O ¿tal vez porque la crítica taurina requiere una amplia serie de conocimientos imposibles de impartir en la Facultad de Ciencias de la Información? Pues…se puede haber sido un “divino”, rebasando con creces las notas medias de cada asignatura, pero es que para saber ver toros lo ideal es conjugar una serie de carreras universitarias con algún que otro oficio para poder ser un profundo conocedor del toro como protagonista principal de la Fiesta.

Es ABSOLUTAMENTE IMPRESCINDIBLE conocer su encaste, fenotipo, patrón de conducta y de comportamiento así como tener una IDEA EXACTA de los cánones del toreo, denominación y ejecución de las distintas suertes, para aunándolas en una compenetración total, estar en condiciones de valorar positivamente lo bien realizado y frente a quien, a la vez que restar méritos a todo lo que desluce o desmerece los capotazos o muletazos (falta de enemigo, enganchones, situación “fuera de cacho” supresión de algún tiempo, falta de remate al sitio ideal, ausencia de ligazón por falta de mando), lidia realizada a su oponente.
Y finalmente, reivindicación de la suerte de matar como la “suerte suprema” que siempre fue, exigiendo la realización de los tiempos de ejecución y valorando convenientemente la entrada, colocación de la espada, embroque y salida del mismo.
Y para ello hay que seguir lo que en el resto de las profesiones –y sobre todo en las científicas- se ha puesto de moda por necesario y conocido, con el nombre de PROTOCOLO para conseguir los fines apetecidos del éxito con toda objetividad. Así se estará en condiciones de transmitir los conocimientos a quienes esperan, a la vez que aprender algo, recrearse con una crítica objetiva y por ende veraz, que puede ser además florida por vistosa.
El valor de cuanto se hace, generalmente viene determinado por la dificultad que su realización encierra. Y en el caso de la fiesta de los toros, es este animal sin par, quien con su bravura encerrada dentro de su tamaño, proporciones y defensas, actúa como patrón de medida para la valoración de lo realizado ante él en ese engaño, que con el riesgo de la vida, supone la realización del toreo.
Y estos principios básicos son los que han de tener en cuenta, quienes se dedican a la sagrada misión de informar. Por eso cuando uno lee como un crítico con talla estimada como suficiente para sustituir a otro con carisma dice de la faena de José Tomás frases como:
“José Tomás cortó las dos orejas al quinto de la tarde y se lo llevaron a hombros de la puerta grande. Muy bien” (sic).
Y sigue con. “Desde el quite ajustadísimo por gaoneras en el primer toro de Rivera hasta la gran estocada final a su segundo, su labor estuvo impregnada de la búsqueda constante del triunfo” (sic).
Para continuar con: “Esforzado ante su primero, una birria de toro, se vació en el otro, inválido, manso y que no fue picado, en una faena de empaque y prestancia, templadísima, propia de un privilegiado” (sic)
Seguidamente narra pormenorizadamente la faena realizada, para acabar con:
“Y todo con el aroma del toreo más lento, más íntimo y profundo” (sic).
Pero en ese momento debió escuchar las protestas de esos aficionados que menciona y su falta de rigor y criterio le traiciona para decir:
“Una vergüenza. Un despropósito. ¡Cómo se atreve a venir a Madrid la primera figura del toreo con semejante ganado. Es una afrenta corte las orejas que corte. Las cortó, pues muy bien, pero el toro es otra cosa” (sic)
¿En qué quedamos Sr. Lorca? Nos está volviendo locos al tiempo que descubrimos que no es muy digno sucesor de quien fue su maestro, al que siempre reconocimos que había asimilado los fundamentos del toreo. ¡No debe cambiar varias veces de idea a lo largo de una crónica, pues se lía y nos lía a todos!, y eso nos lleva a no darle credibilidad.


Nunca hemos abogado por el “toro armario” que no deja de ser una fluctuación hasta teratológica del tamaño, pues sabemos de la EUMETRIA del toro de lidia, donde el volumen medio es la combinación óptima de la superficie y de la masa. También de sus proporciones MEDIALÍNEAS donde se relacionan los diámetros de longitud con los de espesor con variaciones en el mismo sentido. Pero de eso a lo que está saliendo por los chiqueros de la primera plaza del mundo…?????.
Total que después de leer a varios cronistas nos quedaremos con las ganas de saber si José Tomás estuvo bien, mal, regular o…no estuvo.
Pues la información “boca a boca” que nos han dado los que vieron la corrida por la televisión de pago, tampoco nos merece credibilidad por la disparidad de criterios, en personas que siguen criterios de los comentaristas de turno.
Luego…estamos y seguiremos estando…apañados
.
-EL SIMBOLISMO DEL TRES-

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Tres buenos aficionados, estaban frente a los tres huecos, con forma de arco de las taquillas, en cuya parte superior había tres rótulos que rezaban: sombra, sol, y sol y sombra. Estaban a la espera de sacar tres entradas para presenciar la corrida de la tarde que, en aquél mes de marzo (tres del calendario)
daba comienzo a la no muy taurina hora de las tres de la tarde.
El cartel tenía por terna a los tres novilleros del momento, que con sus tres cuadrillas, compuestas por tres subalternos banderilleros, iban a efectuar el paseíllo, saliendo por una de las tres puertas (cuadrillas, desolladero y chiquero) con que contaba la plaza, para rendir pleitesía a esa Presidencia integrada por tres hombres (presidente, asesor taurino y asesor veterinario) de los cuales uno de ellos dirigiría la lidia en el coso integrado por tres espacios bien delimitados (ruedo, tendido y gradas) en uno de los cuales, y sobre la arena, en una imagen etérea, están señalados los tres círculos concéntricos y superpuestos que se van a denominar medios, tercios y tablas y, donde en tres partes sin solución de continuidad, pero bien diferenciadas (tercios), van a realizar tres quites pintureros, los tres matadores como remate a las tres varas que, como algo excepcional, había recibido el novillo de tres años.
Quites, que irán seguidos de tres pares de banderillas, puestas de tres formas de ejecución distintas (de poder a poder, al quiebro y al relance) por los tres novilleros actuantes, que habían librado así, de pasar apuros a los tres banderilleros de la cuadrilla del primer espada.
Tras una faena en la que destacaron tres naturales superiores, el matador remató la faena con una estocada al volapié, que es una de las tres formas que de ejecutar la suerte suprema, existen.
Y tras recibir tres trofeos (las dos orejas y el rabo) concedidas tras tres apariciones del albo señuelo en la mano del presidente del festejo, dio paso al segundo de la terna, que tras acabar su faena, fue premiado con la vuelta al ruedo, que es uno de los tres premios menores que con los otros dos, ovación y salida a saludar a los medios, se reconocen las buenas cosas realizadas a el astado que, finalmente, es arrastrado por tres mulillas hasta el desolladero.
Pues bien, uno de estos tres aficionados es D. Emilio Casares Herrero personaje que está marcado por el simbolismo del tres; al haber tenido tres amores en su vida, representados por: su familia, su enseñanza y sus toros, al haber vivido en tres casas dónde el número tres estaba representado: treinta (tres por diez) de la calle Gamazo, treinta y tres de la calle Montero Calvo y tres de la Plaza de Poniente.

Pertenecer, como feligrés, a tres parroquias distintas, Filipinos, Nuestra Señora de la Asunción y San Benito.
Qué fue nominado con el número tres como alumno interno de bachillerato en el Colegio San José.
El mismo número, el tres que correspondía a la ventana del café Royalty, donde, por la mañana, hacía tertulia con sus tres amigos de siempre (Pedro Molina, Antonio Aceves y Moreno), y al mediodía con otros tres personajes, cual eran: Pedro Carreño (El de Tanda), crítico taurino del “Norte de Castilla”, “Manolete” que era, a su vez , mago de tres cosas (tipómetros, cíceros y tipos) y Santiago Córdoba, caricaturista extraordinario, en unos años que estaban marcados por el número tres, mil novecientos (tres por tres más dos ceros) treinta ( tres por diez) y uno al treinta ( tres por diez) y seis ( tres más tres).
Ese mismo número el tres que representaba a los tres vallisoletanos que acudían a la tertulia del bar Kutz, Valentín Bejarano, Fernando Domínguez y Pacomio Peribañez .
Tertulia que, en la noche, contaba con la asistencia de tres personajes taurinos extraordinarios cual eran: Valentín Bejarano, José María Cossío y Antonio Díaz Cañabate.
Número tres representativo de los tres diarios en que, durante su estancia en Madrid, enviaba crónicas D. Emilio ( “Regional” de Valladolid, “Norte de Castilla”,también de Valladolid y “Adelanto” de Salamanca).
El número de las tres pesetas que representaba la cuota de socio número tres del Club taurino “Fernando Domínguez”, diestro que tomó al alternativa un 18 (cifra formada al multiplicar el tres por el seis ( tres + tres) del mes tres del año mil novecientos treinta y tres.
D. Emilio sirvió a la Patria, en el Grupo de Información de Artillería número tres , algo antes de realizar su carrera en la que alcanzó los tres grados a que se puede acceder ( Perito, Profesor e Intendente).
Estudió tres idiomas (francés, inglés y alemán) en el primero de los cuales, tras dedicarse a al enseñanza, desempeñó los tres cargos de Ayudante, Auxiliar y Catedrático y, una vez como tal, en su Escuela alcanzó los tres puestos de secretario, vicedirector y director.
Tras contraer matrimonio un día tres del mes de mayo de mil novecientos(tres por tres más dos ceros) cuarenta y tres, con posterioridad ha pasado por los tres estados que una persona puede tener: soltero, casado y viudo .
Poseedor de un museo taurino en la villa vallisoletana de Viana de Cega, que consta de tres salas (pinacoteca, biblioteca y escaparate), donde está ordenado todo lo coleccionado en tres tipos de documentos (legajos, carpetas e índices) y donde duermen en reposadas perchas, los tres tipos de carteles (murales, escaparate y banderillas) que confeccionados en tres materiales diferentes (papel, seda o raso) recuerdan acontecimientos taurinos, a veces, importantes.
Escritor taurino que tiene tres libros publicados: “Estudio del toro de lidia” publicado en un año con el tres ( 1935), “El toreo y la torería”, que es el cuaderno número 12 (tres por cuatro) cuyas cifras sumadas dan otro tres, e “Historia de la plaza de toros de Valladolid”.
Otros tres libros pendientes de publicación: “Toros y toreros” con varios treses en los años que representan 1936, 37 y 38, “Valladolid en la historia taurina” y “Efemérides taurinas”. Valladolid 1890-1990.
Finalmente ha podido ver realizado los tres sueños de todo mortal, cual son: tener un hijo (él tuvo dos, Emilio y María José), escribir un libro ( Historia de la plaza de toros de Valladolid) y plantar un árbol ( más de uno ha plantado en su chalet museo de Viana de Cega).
Y como D. Emilio es un gran amigo mío y excelente persona, he querido en sus más de 90 años (otra vez tres por tres) rendirle este homenaje de respeto, para confeccionar el cual he tenido que esperar más tres años sonsacándole cosas y fechas sin que se diera cuenta en las más de milochocientas ( tres por seis más dos ceros) tertulias que hemos mantenido diariamente en la Granja Terra de Valladolid, para hoy brindárselo con todo mi respeto y cariño.
¡Va por usted, Don Emilio!

martes, 5 de febrero de 2008

Con motivo de haber leído en un periódico local que el Excelentísimo Ayuntamiento de Tarifa, va a gestionar por su cuenta y el riesgo de todos sus contribuyentes las funciones de la Plaza de Toros, no quiero dejar pasar la oportunidad que se me brinda para dar un ¡señal de alarma! a quien corresponda dar el Vº Bº, sobre las dificultades que supone montar un espectáculo taurino máxime en un lugar donde la climatología tiene prioridad sobre todos los demás “variopintos” y “diversos” factores que intervienen en el complicadísimo mundo taurino.
¿Forma de hacerlo?, pues transcribiendo la crónica que hice allá por el año 2005 a raíz de una corrida que se celebro el día 12 de agosto, donde el éxito artístico fue notable y no sabemos, (aunque lo dudamos) si también lo fue el económico. Habría de responder, el entonces empresario, "Maravilla"
Pues se ha de tener en cuenta que las figuras firman acuerdos con los empresarios con la finalidad de intervenir en el reparto cuando abundan los dineros, mientras que no cobran los honorarios correspondientes a su cache, cuando las pérdidas tienen lugar.

¿Estarán dispuestos a firmar esto con nuestro Consistorio el cual, como mucho les puede firmar dos actuaciones?
Ojo al dato.
¡Va por ustedes!

LO QUE LOS AFICIONADOS VEN EN UNA CORRIDA DE TOROS.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Asistimos en Tarifa, ciudad en la que vivimos actualmente, a una corrida de toros subvencionada por el Ayuntamiento, donde la terna estaba compuesta nada más y nada menos que por ”Jesulín de Ubrique”, Manuel Díaz “El Cordobés” y Javier Conde.


Los dos primeros espadas ataviados con sus correspondientes trajes de luces, mientras que Javier Conde, debió equivocarse de fecha puesto que actuó vestido de goyesco, si bien su cabeza se cubría con la montera. De seguir “esto” así cualquier día vemos a un torero actuar vestido de lagarterana.
El día apareció "calmo de viento” (como se dice por estos lares) si bien a medida que se acercaba la hora de la corrida fue haciendo acto de presencia “don levante”, viento propio de esta zona, que fue arreciando hasta prácticamente imposibilitar un “arte de Cúchares” lucido.
La gente salió contentísima por lo que vio en esta plaza subterránea que, es incapaz de eludir el viento, a pesar de su soterramiento.
Los toros del ganadero local, Joaquín Núñez del Cuvillo, “se dejaron” lo que propicio el contento general.

"Jesulín de Ubrique” en su primer oponente, eligió el sitio donde se acumulaban los papeles y se convirtió en el “rey del temple” pues ni su capote ni su muleta fueron enganchados una sola vez. Mérito grandísimo en tarde donde el viento soplaba con fuerza 5. Mató de una gran estocada lo que le valió el premio de las dos merecidas orejas.
En su segundo un toro que “calamocheaba” por ambos pitones estuvo “dubitativo” tras comprobar como puso por dos veces en apuros a su peón de confianza y pensamos que como al día siguiente actuaba en Málaga en la corrida de FuenteYmbro, optó en principio por "salir del paso".
¡Nos equivocamos del todo! pues de “golpe y porrazo” le dio por primero "domeñar" y luego por “meter en vereda” al “díscolo animal” logrando enjaretarle unas buenas series templadas y expuestas que no llegaron al público, pero si al aficionado, quien agradeció, con una cerrada ovación, el esfuerzo de este cada vez mejor torero al que premió con una merecida oreja.
"Jesulín", quien antes se recibir a su primero y, ante el viento reinante que él por descontado conoce muy bien, optó por mojar en envés de su enorme capote confeccionado acorde con la nada desdeñable altura del torero. Un torero maduro, tanto en conocimientos taurinos como en saber estar en un ruedo.
Manuel Díaz “El Cordobés” no desdeñó esfuerzos ni ganas en sus dos oponentes. Dado que el vendaval impedía hacer toreo de calidad, optó por acudir a “sus cosas” que fueron muy del agrado de la concurrencia.













Es Manuel, un torero que maneja muy bien el difícil capote y que sabe "colocarse" en ese sitio donde los toros repiten.
Luego su simpatía se gana al público que le permite todo lo que se le ocurra hacer. Es un una persona dotada de gran carisma absoluteamente necesaria para triunfar.
Ofreció todo lo que atesora (que no es poco) cortando las dos orejas de su primero y las dos y el rabo de su segundo en medio de una locura colectiva que contagió incluso a la asesoría presidencial.
El mismo diestro llegó a ordenar que se le diera la vuelta al ruedo a su colaborador lo que se llevó a efecto sin que mediara pañuelo azul presidencial.

Javier Conde:se le notaba nervioso. Quizá influyera el que su bella esposa pronunciaba horas después el pregón de las Fiestas de Málaga y él quería y tenía que asistir a tan señalado evento. Por eso a su primer toro no quiso ni verlo. Tras ver el triunfo de sus compañeros, intentó sus “éxtasis escénicos” que no salían porque faltaba voluntariedad. Mató al tercer intento y se le regaló una oreja que paseó en tono semitriunfal por el ruedo.


En su segundo, un “desmochado ejemplar” y aprovechando que el viento amainó por momentos, desplegó su repertorio escénico con esos “pasos de ballet” y esos “pases de pecho” que encandilan a las masas. Entró por dos veces "en trance".
¡Locura colectiva en los tendidos! Cuando Conde se aproxima al burladero doble en busca de la "espada de verdad" escucha las palabras conminatorias a que indulte el toro "puesto que ya el nuevo reglamento lo permite" en boca de un conocido por él, que se tilda de aficionado de élite por aquello de "ver muchas corridas al cabo del año". Palabras que cual "reguero de pólvora" contagiaron a los tendidos de sol que era donde estaba ubicado el toro.
La plaza hervía de entusiasmo y el diestro temeroso de fallar con los aceros, optó por secundar la petición -calentando al público, taurinamente ignorante, que se sumó de forma masiva a tan antirreglamentaria petición- dirigiéndose a la presidencia de manera reiterativa donde el presidente gesticulando le invitaba a que entrara a matar, mientras Conde se negaba una y otra vez escuchando dos avisos presidenciales, que debieron ser tres (a causa del tiempo transcurrido), ante lo cual entró a matar con la suerte de cobrar una gran estocada que tiró al toro fulminante. Momento en que el albero, que ya estaba lleno de almohadillas al protestar para que el toro fuera indultado, fue invadida materialmente por juventud y chiquillería que impedía el arrastre del toro al desolladero. Los tendidos pedían los máximos trofeos (las dos orejas y el rabo) que fueron concedidos.
Hay que reseñar que cuando Conde torea, la plasticidad de cada embroque, sea en un lance de capote o en un pase de muleta, es el "sumum del arte", lo que indudablemente llegaría más a los aficionados si no hubiera tanta exageración y más naturalidad.
Cada momento ante el toro es un cartel digno de ser plasmado por cualquier artista del pincel.













El público asistente no vio muchas cosas tales como:
- La Presidencia estaba ocupada en línea preferente por cinco personas. ¿Quienes eran los dos varones que flanqueaban a Presidente y Asesores?.


- El rabo concedido al diestro “El Cordobés” en su segundo toro no se lo dio el Presidente de la corrida, sino que el pañuelo blanco que apareció en la contera de del balcón presidencial fue expuesto por el asesor taurino.
-Que entre el publico, o más bien ocupando localidades de barrera (que son las reservadas para el Ayuntamiento) hay personas con intereses de amistad que tratando de pagar favores, siempre tratan de indultar toros, y aunque en esta ocasión no lo consiguieron, no dudamos que alguna vez con su reiteración, lo conseguiran. Tiempo al tiempo.
- La mitad de los toros componentes de la corrida no llevaban el guarismo del año de nacimiento.

- Que hasta que el nuevo Reglamento Taurino Andaluz no entre en vigor, previsto para la próxima temporada taurina, momentáneamente no se puede indultar a un toro en plaza de tercera categoría.
- Fue un lleno engañoso ya que el público en muchas zonas de los tendidos, apoyaba su espalda en el respaldo que había de servir de asiento a otros espectadores con lo que hurtaba localidades al aforo total.
¡Alucinamos! Comprobando como un espectáculo que está perfectamente reglamentado sufre tantas transgresiones por parte de los profesionales primero y luego por parte de la “autoridad competente” encargada de velar su cumplimiento.
Nos duele sobremanera tener que denunciar estas cosas, pero estamos seguros que es la única forma posible de que la Fiesta de los Toros no se venga abajo al convertir una corrida de toros en una charlotada.

Luego…¡Nos quejamos cuando la Fiesta es vilipendiada!

lunes, 4 de febrero de 2008

MATADORES Y SU SALIDA A HOMBROS DE LAS VENTAS (MADRID).

En más de una ocasión hemos podido comprobar como en coloquios se habla "de memoria" sobre las veces que un matador de toros ha abierto la Puerta Grande de la Plaza Monumental de Las Ventas.
Y, ¡la memoria juega malas pasadas!, puesto que cuando hay alguien que recuerda, por sus preferencias, la trayectoria de un torero, ha salido inmediatamente a la réplica, dejando en ridículo al sabihondo que estaba conferenciando sobre alguién del que no se ocupó de revisar sus números, momentos antes de tratar de "sentar cátedra" ante la audiencia congregada.
Por ello he querido poner esta estadística, para "curiosos prudentes" y para "memoriones contestatarios" que replicarán seguramente, cuando la ocasión lo propicie.
¡Va por ustedes!

MATADORES Y SU PUERTA GRANDE DE LAS VENTAS (MADRID).

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor.

Santiago Martín "El Viti". Sale 14 veces en los años:1961-62-64-65 (2 veces), 66 (2veces), 67, 69 (2 veces), 70 (2 veces),71 y 1973.
Paco Camino. Sale 13 veces en los años: 1963, 67 (2 veces), 68, 69 (2 veces), 70, 71, 72, 73, 74, 75 y 1976.
Antonio Bienvenida. Sale 11 veces en los años: 1942,47,52, 54 (2 veces), 55, 59, 63, 66 ( 2 veces), y en 1971.
Andrés Vázquez. Sale 10 veces en los años: 1962 (2 veces), 66, 69, 70 (3 veces), y 1971, 74, y 1977.
Francisco Ruiz Miguel. Sale 10 veces en los años: 1973 (2 veces),74 (2 veces), 78, 80, 82, 84, 86 y 1989.
Diego Puerta. Sale 8 veces en los años: 1960, 65, 66 (2 veces), 67, 69, 70 y 1974.
Manuel Benítez "El Cordobés". Sale 8 veces en los años: 1964, 65, 66, 67, 68 (2 veces) y 1970 (2 veces).
Julio Aparicio. Sale 7 veces enl os años: 1951, 53, 54 (2 veces), 55, 57 y 1962.
Miguel Baez "El Litri". Sale 7 veces en los años: 1951 (2 veces), 57 (2 veces), 64 y 1966 (2 veces).
Gregorio Sánchez. Sale 7 veces en los años: 1956, 57 (2 veces), 60 (2 veces), 63 y 1970.
Rafael Ortega. Sale 6 veces en los años: 1949, 50, 52, 53, 54, y 1967.
Francisco Rivera "Paquirri". Sale 6 veces en los años: 1969 (3 veces), 74, 79 y 1980.
Cesar Rincon. Sale 6 veces en los años: 1991 (4 veces), 95 y 2005.
Marcial Lalanda. Sale 5 veces y en una de ellas corto 1 rabo en los años: 1934, 39, 40, 41 y 1942.
Luis Miguel Dominguin. Sale 5 veces en los años: 1946, 48, 49 ( 2 veces) y 1960.
Antonio Ordoñez. Sale 5 veces en los años: 1952, 60 (2 veces), 65, y 1968.
Antonio Chenel "Antoñete". Sale 5 veces en los años: 1953, 65, 66 (2 veces) y 1985.
Cesar Giron. Sale 5 veces en los años: 1955, 56, 58, 62, y 1963.
Curro Giron. Sale 5 veces en los años: 1958, 59, 61, 63 y 1967.
Curro Romero. Sale 5 veces en los años: 1963, 66 (2 veces), 67 y 1973.
Pedro Moya "Niño de la Capea". Sale 5 veces en los años: 1974, 75, 79, 85 y 1988.
Manolo Bienvenida. Sale 4 veces en los años: 1935 (2 veces) y 1936 (2 veces).
Manuel Rodriguez "Manolete". Sale 4 veces en los años: 1941, 42, 44 y 1947.
Raul Acha Rovira. Sale 4 veces en los años: 1947, 48, y 1949 (2 veces).
Agustin Parra "Parrita". Sale 4 veces en los años: 1946, 47, 48 y 1950.
Manolo Gonzalez. Sale 4 veces en los años: 1948, 49 (2 veces) y 1949.
Angel Teruel. Sale 4 veces en los años: 1969 (2 veces), 75 y 1976.
Jose Ortega Cano. Sale 4 veces en los años: 1986 (2 veces), 87 y 1991.
Jose Miguel Arroyo "Joselito". Sale 4 veces en los años: 1989, 93 y 1996 (2 veces).
Jose Tomas. Sale 4 veces en los años: 1997, 98 y 1999 (2 veces).
Luis Francisco Espla. Sale 4 veces en los años: 1982, 83, 99 y 2001.
Juan Belmonte. Sale 3 veces con corte de 2 rabos en los años: 1934, 35y 1943.
Pepe Bienvenida. Sale 3 veces en los años: 1940, 42 y 1943.
Manuel Caballero. Sale 3 veces en los años: 1997, 98 y 2002.
Nicanor Villalta. Sale 3 veces en los años:1940, 41 y 1943.
Carlos Arruza. Sale 3 veces en los años: 1944, 45 y 1946.
Manuel Jimenez Diaz "Chicuelo II". Sale 3 veces en los años: 1954 y 1957 (2 veces).
Andres Hernando. Sale 3 veces en los años: 1964, 65 y 1967.
Agustin Castellanos "El Puri". Sale 3 veces en los años: 1966, 67 y 1968.
Santiago Castro "Luguillano". Sale 3 veces en los años: 1967 ( 3 veces).
Jose Manuel Inchausti "Tinin". Sale 3 veces en los años: 1968, 69 y 1970.
Sebastian Martinez "Chanito". Sale 3 veces en los años: 1969 y 1971 (2 veces).
A.Millan "Carnicerito de Ubeda". Sale 3 veces los años: 1971 (3 veces).
Jose Maria Manzanares. Sale 3 veces en los años: 1977, 78 y 1993.
Julio Robles. Sale 3 veces en los años: 1983, 85 y 1989.
Antonio Jesus "El Cid". Sale 3 veces en los años: 2005, 06, y 2007.
Curro Caro. Sale 2 veces con corte de 1 rabo en los años: 1935 y 1936.
Domingo Ortega. Sale 2 veces con corte de 1 rabo en los años: 1936 y 1945.
Lorenzo Garza. Sale 2 veces con corte de 1 rabo en los años: 1935 (2 veces).
Juan Belmonte Campoy. Sale 2 veces en los años: 1940 y 1942.
Luis Gomez "El Estudiante". Sale 2 veces en los años: 1944 y 1945.
Manolo Vázquez. Sale 2 veces en los años: 1952 y 1957.
Juan Silveti. Sale 2 veces en los años: 1952 (2 veces).
Luis Segura. Sale 2 veces en los años: 1959 y 1963.
Manolo Amador. Sale 2 veces en los años: 1965 y 1966.
Miguel Márquez. Sale 2 veces en los años: 1968 (2 veces).
Miguel Mateo "Miguelín". Sale 2 veces en los años: 1968 y 1971.
Sebastian Palomo Linares. Sale 2 veces con corte de 1 rabo en los años: 1970 y 1972.
Gregorio Lalanda. Sale 2 veces en los años: 1970 (2 veces).
Florencio Casado "El Hencho". Sale 2 veces en los años: 1971 y 1974.
José Ruiz "Calatraveño". Sale 2 veces en los años: 1971 y 1973.
Eloy Cavazos. Sale 2 veces en los años: 1971 y 1973.
José Luis Palomar. Sale 2 veces en los años: 1982 ( 2 veces).
Curro Vázquez. Sale 2 veces en los años: 1982 y 1989.
Paco Ojeda. Sale 2 veces en los años: 1983 (2 veces).
José Antonio Campuzano. Sale 2 veces en los años: 1983 y 1987.
Víctor Méndez. Sale 2 veces en los años: 1984 y 1987.
Manuel Ruiz "Manili". Sale 2 veces en los años: 1988 (2 veces).
Victor Puerto. Sale 2 veces en los años: 1966 (2 veces).
Fernando Robleño. Sale 2 veces en los años 2002 (2 veces).
Enrique Ponce. Sale 2 veces en los años: 1992 y 1997.
Uceda Leal. Sale 2 veces en los años: 1998 y 2004
José Pacheco "El Califa". Sale 2 veces en los años: 2000 y 2003
César Jiménez. Sale 2 veces en los años: 2006 ( 2 salidas).
Diego Ventura. Sale 2 veces en los años: 2007 ( 2 veces).
Alfredo Corrochano. Sale 1 vez con corte de un rabo en el año: 1935.
Pepe Gallardo. Sale 1 vez en el año: 1936.
Antonio García Maravilla. Sale 1 vez en el año: 1939.
Pepe Luis Vázquez. Sale 1 vez en el año: 1942.
Rafael de Julia. Sale 1 vez en el año: 2002.
Rafael Ortega "Gallito". Sale 1 vez en el año: 1941.
Emiliano de la Casa "Morenito de Talavera". Sale 1 vez en el año: 1942.
Pepín Martín Vázquez. Sale 1 vez en el año: 1947.
Carlos Vera Cañitas". Sale 1 vez en el año: 1945.
Fermín Rivera. Sale 1 vez en el año: 1945.
Rafael Llorente. Sale 1 vez en el año: 1946.
Paco Muñoz. Sale 1 vez en el año: 1948..
Juan Posada. Sale 1 vez en el año: 1952.
Manuel Calero "Calerito". Sale 1 vez en el año: 1952.
Manuel Carmona. Sale 1 vez en el año: 1952.
Emilio Ortuño "Jumillano". Sale 1 vez en el año: 1953.
Pedro Martínez "Pedres". Sale 1 vez en el año: 1953.
Alfonso Merino. Sale 1 vez en el año: 1956.
Pablo Lozano. Sale 1 vez en el año: 1957.
Ramón Solano "Solanito". Sale 1 vez en el año: 1958.
Antonio Cobo. Sale 1 vez en el año: 1959.
Marcos de Celis. Sale 1 vez en el año: 1959.
Jaime Ostos. Sale 1 vez en el año: 1962.
Fermín Murillo: Sale 1 vez en el año: 1964.
Victoriano Valencia: Sale 1 vez en el año: 1965.
Emilio Oliva: Sale 1 vez en el año: 1967.
Agapito García "Serranito". Sale 1 vez en el año: 1968.
Manolo Cortés. Sale 1 vez en el año: 1968.
Juan José: Sale 1 vez en el año: 1969.
Vicente Fernández "El Caracol". Sale 1 vez en el año: 1968.
Victor Manuel Martín. Sale 1 vez en el año: 1968.
Pedrín Benjumea. Sale 1 vez en el año: 1969.
José Falcón. Sale 1 vez en el año: 1969.
Antonio Lomelín. Sale 1 vez en el año: 1970.
Luis Parra "Jerezano". Sale 1 vez en el año: 1970.
Adolfo Ávila "El Paquiro". Sale 1 vez en el año: 1971.
Juan Carlos Beca Belmonte. Sale 1 vez en el año: 1971.
Dámaso Gómez. Sale 1 vez en el año: 1979.
José Fuentes. Sale 1 vez en el año: 1981.
José Cunero "Yiyo". Sale 1 vez en el año: 1983.
Curro Durán. Sale 1 vez en el año: 1984.
Juan Antonio Ruíz Espartaco". Sale 1 vez en el año: 1985.
Sánchez Puerto. Sale 1 vez en el año: 1986.
Juan Nelo "Morenito de Maracay". Sale 1 vez en el año:1987.
Roberto Domínguez. Sale 1 vez en el año: 1989.
Fernando Cámara. Sale 1 vez en el año: 1990.
Juan Cuéllar. Sale 1 vez en el año: 1991.
Mariano Jiménez. Sale 1 vez en el año: 1992.
Óscar Higares. Sale 1 vez en el año: 1993.
Javier Vázquez. Sale 1 vez en el año: 1993.
Juan Serrano "Finito de Córdoba". Sale 1 vez en el año: 1993.
Julio Aparicio (hijo). Sale 1 vez en el año: 1994.
Juan Mora. Sale 1 vez en el año: 1994.
Domingo Valderrama. Sale 1 vez en el año: 1995.
Luis Miguel Encabo. Sale 1 vez en el año: 1998.
Eugenio de Mora. Sale 1 vez en el año: 1998.
José Luis Moreno. Sale 1 vez en el año: 1998.
Carlos Escobar "Frascuelo". Sale 1 vez en el año: 1999.
Miguel Abellán. Sale 1 vez en el año: 2000.
Miguel Martín. Sale 1 vez en el año: 2000.
Juan Diego. Sale 1 vez en el año: 2003.
Sergio Galán. Sale 1 vez en el año: 2003. Rejonedor.
Andy Cartagena. Sale 1 vez en el año 2004. Rejoneador.
Alejandro Talavante. Sale 1 vez en el año: 2007.
Matías Tejela. Sale 1 vez en el año: 2007.
Julian López "El Juli". Sale 1 vez en el año: 2007.
Curro Diaz. Sale 1 vez en el año: 2007.
Sebastian Castella. Sale 1 vez en el año: 2007.
Leonardo Hernández (hijo). Sale 1 vez en el año 2007. Rejoneador.
Juan Bautista. Sale 1 vez en el año 2007.


domingo, 3 de febrero de 2008

EL TORNEO DEL TORO DE LA VEGA VISTO POR UN MASTER TORNEANTE.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ.- Veterinario y escritor.


Hace una década que entré en este sugestivo mundo del Toro Vega en función profesional, al ser requerido para solucionar una claudicación que padecía el “tótem lúdico” de las fiestas septembrinas de la Villa de Tordesillas (Valladolid).
Trasladamos el animal a una localidad vecina que poseía “mueco” donde fue inmovilizado, tras sedación previa, con la finalidad de examinar minuciosamente la herida causante de esa incipiente cojera. Tras desbridar la herida y evacuar la ponzoña albergada, se pronosticó la lesión como menos grave, si bien los organizadores optaron por no arriesgar en los tres días que faltaban para la celebración del Torneo y llevaron a este impresionante ejemplar a ocupar la posición de sobrero en beneficio de quien en principio ocupaba este puesto que, a decir verdad, era un toro con “toda la barba”.
No era posible disimular en tan corto espacio de tiempo la sutura que había cerrado esa herida producida por cornada infectada y no se podía defraudar a todo un pueblo que “como un solo hombre” adora a su Toro de Vega como máximo representante anual de sus tradiciones. Aseveración que aporta como prueba, las diarias visitas que cada uno de los tordesillanos realiza a ese alejado corral que, con tapias altas y anchas, alberga durante unos días a su toro al que escudriñan hasta el más mínimo detalle de su anatomía.
El martes del torneo asistí al mismo, encaramado en el remolque de un amigo que su tractor había aparcado a primeras horas del alba en lugar estratégico con la finalidad de poder contemplar la mayor parte de la carrera del toro desde su suelta, allá arriba en el pueblo tras la explosión de un cohete anunciador, hasta la entrada al campo libre fuera de las talanqueras delimitadoras del recorrido.

Allí quedé impresionado por la fe de este pueblo en el Torneo. Vi el enervamiento de la gente que dejaba entrever una mezcla de miedo y entusiasmo desde horas antes de la salida.
Miedo que los jinetes transmitían a los caballos participantes quienes soltaban babas filantes mientras manoteaban el asfalto del nudo de las carreteras que conducía a Madrid y a Salamanca.
También pude ver el valor de los torneantes prestos a hacer ese “particular paseíllo” hacia la gloria o hacia....sabe Dios que, portando esa lanza encargada de dar muerte en campo abierto a todo un señor toro con la verdad de los años y de unas impresionantes astas intactas.
Y a medida que llegaba la hora de la suelta del ejemplar, allí en el remolque, se respiraba un ambiente de posible tragedia al ver las imprudencias de muchas personas de toda edad y condición que desconocen lo que representa un toro de 6 años.
Ya no pudimos ver la lanzada ganadora, capaz de abatir al morlaco tras buscar con VALOR y habilidad ese rincón situado detrás del codo izquierdo del toro que es la zona de proyección del corazón. Porque al contrario que en las corridas convencionales, el choque hemorrágico en el toro de este torneo no es consecuencia de la hipovolemia que no es otra cosa que la disminución del volumen sanguíneo a causa de la hemorragia. Aquí el toro ha de morir por lanzada certera en sitio vital con “disminución brusca de la presión media de llenado” y “reducción del retorno venoso”.
!Pongamos algunas cosas en claro!:
El toro de lidia tiene la siguiente cantidad de sangre: 60 ml por kilo de peso vivo. Es decir que un toro de Vega con un promedio de 650 kilos tendrá 39 litros de sangre.
En medicina humana se han hecho estudios interesantes conducentes a poder decir que a un hombre se le pueden extraer en media hora de tiempo, el 10 % del volumen total de su sangre sin que haya repercusiones sobre la presión arterial y gasto cardíaco. Si se extrae sangre en la proporción del 15 % del volumen total, con falta de reflejos simpáticos, la muerte sobreviene, mientras que si se conservan los reflejos simpáticos para que el gasto cardíaco y, seguidamente la tensión arterial caigan a cero, habrá que extraer un 40 % del volumen total de sangre. En todos los casos la muerte sobreviene por CHOQUE HEMORRAGICO.
Si transmutamos estos datos al Toro de Vega ocurriría que con un peso de 650 kilos y completamente sano, como es obvio que está, no podría perder 15,60 litros de sangre sin que peligrara su vida. Y para perder esta cantidad hay que herir zonas vitales del animal y eso los torneantes lo saben.
Hay que asegurar la lanzada porque de no hacerlo es posible que no pueda volver a intentarlo puesto que un toro con seis años aprende de cada instante y de cada agresión.
Esta lidia es distinta por completo a la realizada en la corrida convencional donde el toro va perdiendo poco a poco fuerza debido a las perdidas progresivas de sangre que, desde la implantación de la divisa hasta las banderillas, pasando por la suerte de varas, sufre, y que hace que el torero pueda ponerse delante de semejante fiera. Aquí no hay perdida progresiva de fuerzas, aquí es acertar o intentarlo nuevamente, si es que se sale ileso del lance, con cada vez menos probabilidades de acierto.
En el torneo, no hay pérdida importante de sangre en el toro. Éste no padecerá confusión mental, estupor y sopor como se puede observar durante la lidia. Ni tampoco habrá disminución de la función renal por causa de disminución de la presión sanguínea del glomérulo.
Tardará más en agotarse al no haber perdido sangre y con ella la glucosa (que en definitiva es la gasolina que mueve el motor bovino). Si bien esta glucosa deriva también aquí de la reserva glucogénica por la acción de la hormona adrenalina que comenzó a liberar la médula de la glándula adrenal junto con la ACTH cuando el toro comenzó a estresarse con su encierro en cajones en el corral de reposo, transporte, y salida, desde lo alto del pueblo, con la finalidad de sobreponerse ante esta situación totalmente anómala para él, y sobrepasar las dos fases iniciales de estrés físico, alarma y resistencia.
Este tipo de lidia, es una lidia difícil, ¡muy difícil!, como nos relató el rejoneador luso Joao Moura que a caballo había seguido el torneo y expresandose con estas palabras:
-¡Me ha impresionado el valor de estos lanceros! Yo sería incapaz de hacerlo!
Palabras que en boca de un hombre que tantas veces se ha enfrentado a toros desde el caballo, son dignas de tener en cuenta.
La segunda vez que asistí a Tordesillas a asunto relacionado con el Toro de Vega, fue invitado por la Asociación de Mujeres Demócratas de Tordesillas a un coloquio suscitado como consecuencia de las aclaraciones que D. Santiago López Valdivielso quería hacer al pueblo tordesillano ante la interpretación de su ley presentada en el Congreso de los Diputados sobre la defensa de los derechos de los animales. Y tras una tensión fuerte en los prolegómenos luego se sacaron conclusiones interesantes encaminadas a dar oportunidades de ganador al Toro de la Vega.
Se señaló un tope de duración del torneo. A tal suerte que si se llegaba al tiempo prefijado sin que el toro hubiera sido abatido se le consideraría como ganador del torneo y se le perdonaría la vida. ¡Sería indultado!
Hoy son varios los toros indultados que han aplacado esas voces disonantes con la tradición y siempre decantadas por la defensa animal.
Y la tercera vez que tuve que ver con el Toro de la Vega fue cuando fui designado como profesor del curso que se dio a los torneantes para que pudieran enfrentarse al Toro Vega con los conocimientos necesarios para tener posibilidades de éxito y librarse de la temible cornada.
Mi misión como veterinario especialista en toro de lidia era informar a los torneantes del patrón de Conducta y del patrón de Comportamiento de un toro de 6 o más años acorde con su encaste. Dar a conocer las apreciaciones pormenorizadas de las querencias y limitaciones, así como señalar los puntos vitales donde sería más efectiva la lanzada, que conllevaría perdida de sangre y, con ella, de potencia y reflejos. Aportar mi "granito de arena" a un amplio curso que comprendía enseñanzas médicas para auxilio en caso de cornada y clases teóricas y prácticas sobre la manera de efectuar la lanzada.
Curso que, a pesar de ser cuestionado por alguien de la prensa escrita, fue interesante y fructífero puesto que mejoró los conocimientos de los torneantes en todo aspecto de autodefensa, no dejándolos solo a la intuición.
Curso que no tengo inconveniente en catalogar como de Humanización del Torneo del Toro de la Vega, tanto en la seguridad de los torneantes como en el indulto de los toros merecedores d tal honor
Es el Torneo que refleja las tradiciones de un pueblo la Memoria Histórica de los tordesillanos y el lucimiento del trapio de un bello animal que en la ultima ediccion estuvo representado por un producto de nuestra tierra y comarca tarifeña, un toro típico del encaste base de la ganaderia de Carlos Núñez con el hierro de Iruela representado en la fotografía del artículo.

jueves, 31 de enero de 2008

LA RESPONSABILIDAD DE "EL CID".


Por LUIS ALONSO HERNANDEZ.-Veterinario y escritor.

Cómo dice Ricardo Díaz-Manresa, en uno de sus artículos de "Avance Taurino" a "El Cid" en su tierra y en su plaza más emblemática (La Maestranza), "le sobrepasó la responsabilidad"-

Y es lógico, puesto que Jesús Manuel en el corto espacio de un año, ha pasado del "ostracismo de Despeñaperros para arriba" a convertirse en el "Cid Campeador Taurino" tras las batallas ganadas, en sus propios feudos, a "constrastados estrategas taurinos".
"El Cid" es un ¡torero de verdad!, curtidos en mil batallas, ¡también de verdad! por "mor" de ¡enemigos de de verdad!, y le ha ocurrido lo que aquél conductor que acostumbrado a pilotar un tractor le pusieron a los mandos de un bólido de los que conduce Fernando Alonso (nuestro flamante campeón de fórmula 1) siendo incapaz de acoplarse al cambio secuencial y a esa suavidad rapidísima de velocidad y volante ¡colmo de perfección!. El torero de "toros enemigos" no podía acostumbrarse, de la noche a la mañana, a esos "sucedáneos de toros" incapaces de dar "cornadas" ni "tornillazos". ¡Imposible entender , tan de repente!, a esos "bolidos con cuernos programados" que en vez de "buscar las zapatillas" empujan con bondad al torero que se ha equivocado de colocación y distancia.

"El Cid" acostumbrado a jugarse la vida en cada lance, porque se enfrenta a toros de verdad, ha logrado traer nuevamente a las plazas a los aficionados de verdad. A los mismos que sienten también de verdad, cuando se va sin trofeos y malogra un sonado triunfo por culpa del "fallo a espadas" que al fin y a la postre no deja de ser la "SUERTE SUPREMA".
Ahora, tras la luxación de ese hombro que, debido a rotura del ligamento redondo, se sale con facilidad, está tratando, a la vez que aprovecha su facilidad de zurdo, de imitar al diestro de La Seca (Valladolid), Jorge Manrique, matando con la izquierda .

Decisión que habrá de meditar por lo siguiente:
"El Cid" de siempre ha sido un torero de "izquierdas" (entiéndase de naturales) y es con este "muletazo de verdad" con el que ha configurado la mayoría de sus inmensas faenas, donde apenas figuran los derechazos proque no los valora mucho que digamos.
Ahora, al matar con la izquierda, ha de salir de la suerte por el lado "más sobado" durante la faena y eso... naturalmente los toros, que él torea, lo acusan al haber utilizado más ese pitón y haber aprendido a estar más atentos a coger por ese lado.
Por eso pedimos a Dios que "El Cid" acierte en su elección a la hora de verse obligado a cambiar de mano para matar tratando de ofrecer más verdad al aficionado a la hora de la suerte suprema.
¡Mucha suerte en esta decisión!¡Torero!
Hasta aquí la ratificación de la opinión de mi buen amigo Ricardo excelente periodista y crítico taurino.
El tiempo pasó inapelable, y hace un mes coincidimos con él en unos coloquios en la Villa de Los Barrios (Cádiz) y le preguntamos como iba de esa lesión:
-Está totalmente olvidada. Y lo que se me pasó por la cabeza de cambiar de mano para matar, fue una posibilidad pasajera, pero como el descanso aconsejado por el médico que me trató, me recuperó el hombro, pues ha quedado en simple anécdota.
Nosotros nos alegramos y así hemos podido ver como ha triunfado en las tres plazas más importantes del panorama taurino mundial como son nuestras plazas: "Monumental de Las Ventas" de Madrid, "Vista Alegre" de Bilbao y "Maestranza" de Sevilla, sin que en la escritura hayamos tratado de dar prioridades.