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jueves, 15 de enero de 2026

D. MIGUEL DELIBES SETIÉN.

MI HOMENAJE A UN GRAN ESCRITOR CASTELLANO.
MIGUEL DELIBES SETIEN. (17 octubre 1920/12 marzo 2010).
Miembro de la Real Academia Española donde ocupó la silla e.
Hizo surco con la mejor prosa en el mejor castellano dentro del cauce del realismo. La naturaleza y el hombre fueron el argumento de su obra. Una dilatada trayectoria literaria y periodística jalonada con títulos esenciales de las letras españolas,que van desde “El camino “ a “El hereje”.
Miguel Delibes es el último testigo del idioma, el inventor de un mundo dentro del mundo.
El guardián del castellano.
Su obra alcanzó cotas muy altas.
Los Reyes ensalzan al autor mientras todo Valladolid se vuelca en su despedida.
Cuando el féretro llegó a la Plaza Mayor de Valladolid un espontáneo aplauso seguido de el grito de ¡Maestro! surgió de la garganta de alguien que, haciéndose eco del sentir de la ciudad de Valladolid, quiso rendir homenaje a su vecino más ilustre mientras los nietos de D. Miguel trasladaban los restos mortales al Salón de Recepciones del Ayuntamiento donde se abrió la capilla ardiente.
Multitud de ramos de flores. Fueron muchos los libros de firmas dispuestos a tal fin que acabaron llenándose como póstumo homenaje al autor de El hereje.
Académico de la Lengua. Premio Cervantes. Premio Príncipe de Asturias y Premio Nacional de Literatura.
Con Delibes se va nuestro autor más importante de la narrativa.
Dice el refrán tan castellano que: “Dios nos libre del día de las alabanzas” pero en este caso concreto todas eran merecidas vinieran de quien vinieran tanto de la Casa Real como de políticos que esta vez si lograron ponerse de acuerdo en sus más que merecidos elogios.
Soraya Sáenz de Santamaría dijo que: “la soledad que su pérdida deja, solo podrá ser paliada por sus libros” y, reconoció que llegó a amar la literatura gracias a él, creciendo como persona a partir de, cuando de adolescente se sentó en el teatro Calderón de Valladolid y asistió a las “Cinco horas con Mario”
María España Suárez esposa de Francisco Umbral reconoce que Delibes fue un amigo muy importante en sus vidas. Uno de los mejores escritores contemporáneos y mejor persona.
Miguel Delibes habla en su libros del hombre, del abandono de los viejos, del dolor de los niños, de la muerte, de la codicia y del poso amargo de la vida.
Tocó innumerables temas pero su preocupación se me antoja que era el desamparo, la orfandad radical de los hombres, junto a una mirada compasiva hacia todos los desposeídos.
Las veces que hablé con él, a través de su compañero D. Emilio Casares como profesor de francés en la Escuela de Comercio de Valladolid donde él desempeñaba el puesto de Profesor de Derecho Mercantil simultaneado con la redacción del periódico Norte de Castilla de Valladolid donde comenzó haciendo dibujos y caricaturas que firmaba como MAX y crítica de cine que firmaba como MDS.
D. Emilio incluso logró que asistiera, alguna que otra vez, a la tertulia que este bibliofilo taurino daba prestigio con su presencia y que, como taurino, mantenía en la cafetería Granja Terra a la hora del medio día y a la que solíamos asistir, los sábados; Pilar viuda y licenciada, un jubilado muy aficionado, su hijo Emilio y, un servidor de ustedes.
En parte fue D. Miguel quien, me indujo a que me iniciara en el mundo de la escritura en una historia que narro a continuación:
Un servidor colaboraba en el periódico digital Estrella digital con una serie de artículos siempre relacionados con el mundo del toro. El dueño material del periódico era D. Pablo Sebastián Bueno quien lo funda en el año 1998 y preside hasta el año 2009. Un cordobés que estudió en la Universidad de Navarra quien buscó como gerente a D. Santos García Catalán que había ocupado puestos importantes en los medios tanto televisivos como prensa digital nacionales. Como el villarrobledense Santos, desempeñaba en la feria taurina vallisoletana funciones de crítico taurino,y yo formaba parte del equipo veterinario de la plaza de toros, contó con mi persona para que escribiera una serie de artículos taurinos mediante un contrato en especies es decir que cobraría no, en dinero, sino en avíos taurinos (capote, muleta, ayuda, estaquillador etc) cuyo precio fijábamos de antemano: Así por un capote de brega (48.000 pesetas entonces) 8 artículos que, tras regateo se quedaban 4. Por una muleta (3.000 pesetas) 2 artículos.
Y así íbamos tirando en amor y compaña hasta que un buen día enfermó el analista político del periódico digital y Santos me preguntó si le haría el favor de desempeñar esta función por unos días. Como era mí amigo acepté el reto pues no veía gran dificultad en realizarlo ya que había escrito para mí satisfacción personal algún que otro artículo político pero que nunca llegué a publicar dada mi condición de militar en activo.
Por aquellos días España vivió el conflicto político de la Isla Perejil y, lo que son las casualidades de la vida.
La única vez que durante mi permanencia a lo largo de veinte años en el destino como veterinario militar en la Comandancia Militar La Línea de la Concepción fui a Ceuta. Recuerdo era un día de sol espléndido que invitaba a salir a cubierta del transbordador y, contemplar un mar en calma donde los delfines seguían la estela dejada por las turbinas del barco.
En esos momento pasábamos frente a la Isla Perejil.
A un señor que había realizado mi misma acción le pregunté:
-Que es ese peñasco.
Y el señor un poco contrariado por mi pregunta me dijo:
- No es ningún peñasco. Es la Isla Perejil.
Seguidamente me dio una verdadera disertación sobre ella.
Tanto que, al día siguiente de mi regreso a La Línea, me fui a la Biblioteca y tomé una serie de notas sobre como pasó a ser de España en el año 1581 pues en su origen era portuguesa al conquistar Portugal a Ceuta en el año 1415, sus dimensiones y, distancia tanto a costa marroquí cómo a Ceuta.
Y estas notas me vinieron de perilla para escribir mi primer artículo político en serio que versó sobre el conflicto del 11 de julio del 2002 cuando seis gendarmes marroquíes desembarcaron en la isla, procediendo a su ocupación, instalar unas tiendas de campaña y colocar dos banderas marroquíes en la misma, lo que se tradujo en una crisis diplomática y militar entre España y Marruecos cuando éste último país ocupó este pequeño islote deshabitado, alegando fines de control de la emigración ilegal.
Y un buen día en la tertulia sabatina D, Miguel Delibes dirigiéndose a D. Emilio Casares le dijo:
-He leído un artículo en “Estrella Digital” un periódico digital que nos está haciendo la competencia a mí periódico, sobre la Isla Perejil que me ha gustado como lo ha escrito un tal L.A que me ha hecho que me pregunte ¿Quién coños será este individuo?
D. Emilio dirigiéndose a Delibes le dijo:
-Miguel tú le conoces, pues tomas café con él algunas veces.
D. Miguel me miró y dijo:
-¿No me digas que es Luis?
Al asentir D. Emilio me dijo:
- Me ha gustado tu forma de escribir. Tu naturalidad. ¿Por qué no escribes alguna novela?
D. Emilio dijo:
-Está en ello pues está escribiendo un libro taurino contando con el apoyo de mi biblioteca, al que ya ha puesto Título.
-Pues espero que uno de ellos sea para mí .
-Por descontado D. Miguel. En cuanto se publique, el segundo libro será para usted pues el primero está reservado para D. Emilio.
El libro fue editado por Quirón Ediciones con el título de “Incursión por el mundo de los Toros”.
Tras leerlo. Recibí su felicitación ya que debió gustarle. Lo que me llenó de orgullo al venir de nada más y nada menos de todo un Premio Nacional de Literatura.
Poco duró mi faceta como analista político en “Estrella Digital”.
Porque mi temperamento chocó frontalmente con el del Sr. Sebastián cuando quiso condicionarme al decirme.
-Desde este momento usted no escribirá más de toros. Ahora escribirá de política.
Mi contestación fue rotunda.
- Lo siento D. Pablo. Creo que hemos acabado desde este momento nuestra relación laboral pues acepté el compromiso, por unos días, al ser amigo de Santos pero cómo militar en activo no me es permitido entrar en cuestiones políticas.
No obstante reconozco su valía como periodista ya que no en balde fue corresponsal de ABC en Bruselas, corresponsal de TVE en París y capaz de enamorar a la política Dª Isabel Pinilla quien formaba parte del equipo de Gobierno de la Comunidad de Madrid de Dª Cristina Cifuentes, cómo Directora General de la Agencia Social de Vivienda.
Pero de imposiciones nada de nada ya que jamás, las toleré a pesar de trabajar en un estamento militar donde el principio de autoridad (si era justa) imperaba.
En cuanto a D. Miguel desde el día que le conocí me interesé por él, pues adiviné su gran personalidad, lo mal hablado que era, pues soltaba muchos tacos casi de forma continua. Me recordaba a mi padre con esas palabra mal sonante de “coño” que también estaba presente de forma continua en sus conversaciones y, que debía ser consustancial con la forma de ser castellana.
Recuerdo que en cierta ocasión me habló del pueblo burgalés de Sedano donde solía veranear por encontrar en él la calma necesaria para escribir sus obras, en las que toda la narrativa se basaba en los tres pilares: Un hombre, un paisaje y una pasión (la caza)he indagué sobre este municipio que resultó ser un pueblo que no llegaba a los 150 habitantes.
D. Miguel era el 3º de los 10 hijos engendrados por el matrimonio compuesto por D.Adolfo Delibes Catedrático de Derecho Mercantil en la Escuela de Comercio de Valladolid y Dª Mary Setien.
D. Miguel fue ilustre sucesor de su padre en todo, pues también fue Catedrático de Derecho Mercantil en la misma escuela y pasado el tiempo Director del periódico El Norte de Castilla donde entró como caricaturista y dibujante que firmaba como MAX y crítico de cine que firmaba como MDS y que lo llevó a ser novelista calificado como “fabulador de largo alcance”.
En cuanto a la faceta de la procreación no se quedó tan atrás pues fue padre de 7 hijos. Cuatro de ellos Biólogos Miguel, Ángeles, Juan y Adolfo y los tres restantes: el 3º Germán arqueólogo, Eloisa. Filología española y francesa y la menor Carmina Licenciada en Filosofía y Letras.
El premio Príncipe de Asturias nació en el n.º 12 de la Acera de Recoletos en una casa de aspecto señorial.
Estudió en el Colegio de Nuestra Señora de Lourdes de los Hermanos de la Salle, lugar donde pasados los años estudiaron mis tres hijos Luis, Francisco Javier y María Ángeles
Cuando estalla la guerra civil española ingresa en la Escuela de Comercio y compagina los estudios con modelado y y dibujo en la Escuela de Artes y Oficios.
En el año 1938 se alista voluntario en la Marina siendo destinado al Crucero Canarias
En 1941 es contratado como caricaturista y crítico cinematográfico en el Norte de Castilla.
En al año 1943 hace un curso intensivo de periodismo obteniendo el carnet de periodista entrando al año siguiente como redactor en el diario Norte de Castilla.
En el año 1946 se casa en la capilla del Colegio Lourdes con Ángeles de Castro y del matrimonio nacen los siete hijos ya mencionados.
En 1974 murió Dª Ángeles con 50 años a la que no conocí.
Me hubiera gustado haber podido disfrutar más tiempo de su amistad y compañía para haber tratado de indagar en su personalidad a través de sus escritos que encerraban para mi forma de ver, cierto pesimismo pues ahondaba en la orfandad, el profundo impacto emocional que generaba, la depresión consiguiente y distanciamiento social.
No he leído toda su prolífica obra pero sí las más universales tales como:
El príncipe destronado, Diario de un cazador, El camino, Mi querida bicicleta y por descontado: Los santos inocentes y El hereje.
Le vi un hombre agotado, muy venido a menos desde la muerte de su mujer cuando se fue a vivir a casa de su hija Ángeles. Como persona inteligente escuchaba más que hablaba.
Claro que ya lo hacía y, ¡Muy bien! En sus libros.


domingo, 11 de enero de 2026

NICANOR VILLALTA Y SERRES.

NICANOR VILLALTA.Y SERRES.
Este matador de toros nació en Cretas una población de Teruel un 20 de noviembre de 1897 y murió un 7 de marzo de 1980 En Madrid.
En principio cuidaba ovejas en el monte, pero como su padre había querido ser torero él también también lo sería.
Se fueron a Méjico donde su padre, Joaquín Villalta y Odena alquiló un rancho viviendo de lo que producía hasta que la madre se puso muy enferma y tuvimos que dejar el rancho en busca de un clima más favorable para su salud.
En el nuevo lugar mis padres pasaron a regentar una fonda que rotularon como La Española.
Dado que mi padre era muy amigo de Nicanor Villa “Villita” por este motivo me pusieron el nombre de Nicanor porque mi padre se lo prometió un día, cuando eran solteros, al decirle que si un día tenía un hijo le pondría su nombre. Y lo cumplió en mi persona.
La primera vez que Nicanor se pudo delante de un novillo fue, en una plaza de madera en la capital mejicana. Mató dos novillos que él mismo se pagó.
Ya de luces mató vacas en la plaza de Querétano.
Cuando mi padre por motivos de trabajo se fue a Cuba se cortó mi oficio taurino.
Desde Cuba me volví a Mejico. Allí conocí a Pancho Villa y a los hermanos Zapata. Hube de venir a España para cumplir el servicio militar.
Aquí su oficio torero se inicia debutando con los auténticos Charlots en Zaragoza. Su toreo prende en el público destacando su ejecución de la suerte suprema.
El espaldarazo definitivo como torero tiene lugar en Madrid el día 2 de mayo de 1922 cuando corta la primera oreja al 2º toro de la tarde del hierro de Tovar lo que precipitó la toma de la alternativa ese mismo año en la fecha del 6 de agosto en la plaza de toros de San Sebastián donde su padrino fue Pablo Lalanda y como testigo Marcial Lalanda.
La confirmación en Madrid.
En la década de los años 20 toreó una media de 50 corridas por temporada.
En el año 1927 sufrió una cornada en el escroto.
En el año 1929 hizo la película: El suceso de anoche pues Nicanor fue un actor interesante que actuó en la película Juguetes rotos en 1966.
Es el matador de toros que más trofeos ha cortado en Madrid con un bagaje total de 52 orejas y 3 rabos que cortó en La Monumental de Las Ventas Madrid con toros donde destacaban los del encaste Miura.
Eran toros complicados pero que se adaptaban a su forma de torear de ahí que le gustaran. Toros encastados que es lo que se necesitaba según él que también era un torero encastado.
Él toreaba y ejecutaba la suerte de matar con efectividad, de ahí que cortara orejas y alternando con toreros encumbrados tales como: Félix Rodríguez, Cagancho, Niño de la Palma, Rafael Ortega y Juan Belmonte.
Dice que se embelesaba viéndoles torear.
En el año 1934 el número de corridas toreadas bajó a 18 y, como el número siguió bajando, decidió retirarse temporalmente hasta el 1939 en que reaparece actuando hasta 1943 en que se retira definitivamente en la Feria del Pilar de Zaragoza formando terna con Morenito de Talavera y Manolete.
En estas cinco temporadas toreó una media de 20 corridas por temporada actuando en plazas de la importancia de Madrid, Barcelona, Sevilla y Valencia.
Considerado como torero valiente, excelente muletero y gran estoqueador. Un torero de “machos bien apretados”.
En una entrevista se le preguntó si tenía miedo y respondió:
-El miedo se pasa antes de ir a la plaza; más que miedo, responsabilidad, pero se me quitaba en el momento que pisaba la arena.
Después en casa, en la cama mientras descansaba, repasaba la corrida y la volvía a torear con la imaginación viendo lo que había hecho mal y lo que había hecho mejor tras repetir la corrida entera.
Era muy popular y por ello la gente le paraba y lo saludaba.
En cierta ocasión hizo un excelente quite a Miguel Fleta cuando, tras brindarle un toro él le devolvió la montera con una tarjeta dentro donde ponía:
Vale por una comida.
-Quedamos un día y nos fuimos a comer juntos a un restaurante y cuando la gente lo reconoció, se arremolino en su torno y le pidió que cantara.
Miguel me confesó que estaba cansado de la popularidad y me dijo:
-Tú para torear necesitas una plaza y un toro, pero yo llevo la plaza y el toro en la garganta y me hacen cantar en todos los sitios.
Le dije:
-Te voy a salvar la situación.
En el restaurante donde comimos, pedí un mantel , salí a la calle donde estaba la gente y le dí unas pesetas a unos niños para que me embistiesen .
La gente me reconoció y, en cuanto vieron que me ponía a torear con el mantel, corearon la faena y, mientras tanto, Fleta se fue sin que nadie se diera cuenta.
Cuando estaba en la cumbre de la fama ganaba cuatro, cinco o seis mil pesetas que no dice se iba en viajes, cuadrilla, publicidad.
-Se ganaba muy poco.
- Las cornadas eran más grave. Yo afortunadamente solo sufrí tres aunque me cogían mucho los toros.
De las tres cornadas lo más horrible las curas pues eran como otra cornada, lo que ahora afortunadamente no pasa.
Nicanor es un hombre muy risueño que ríe de continuo hasta cuando recuerda que:
Un negocio acabó conmigo.
Después de la guerra volvió a torear por necesidad y luego hubo de retirarse porque le faltaban los contratos. No porque no interesara a los empresarios sino porque algunas figuras le vetaba al ser incómodo en la plaza, tener carisma y hacerse pronto con la plaza.
Ante la pregunta de si le hubiera gustado ser torero hoy, dice:
-Hombre claro. Siendo como yo era hoy hubiera ganado más que nadie.
Fue un figura indiscutible .
La gente le para y le saluda.
A pesar ser un torero baturro su plaza Zaragoza no le fue favorable.
Habla con respeto y admiración de todos los compañeros pues siempre fue un hombre de bien.
El único matador de toros que ha cortado 53 orejas en Madrid.
El conocido como Coloso de Cretas.
Tuvo como fan a Ernest Hemingway hasta el extremo de que éste puso a su hijo el nombre de Jhon Hadleg Nicanor.



Espero les haya interesado.


viernes, 2 de enero de 2026

CONFERENCIA EN SORIA

CONFERENCIA EN SORIA
En mi peregrinar dando conferencias taurinas cuando, al formar parte del Equipo Veterinario de la Plaza de Toros de Valladolid era requerido, por distintas peñas taurinas de todo el territorio nacional, recalé en Soria un 29 de diciembre del año 1993 para dar la primera conferencia que formaba parte del VIII Ciclo Taurino de Navidad organizado por la Asociación Juvenil Taurina Celtiberia.
El acto tuvo lugar en el Salón Gerardo Diego del Casino Amistad Numancia de la capital de Soria.
El periódico Diario de Soria se hizo eco de noticia a través de su corresponsal que escribió el titular siguiente:
Luis Alonso el veterinario de la Plaza de Toros de Valladolid explicó las claves de la bravura.
En el VIII Ciclo Taurino de Navidad.
Lleno absoluto en el Salón Gerardo Diego del Casino Amistad Numancia para escuchar la primera conferencia del VIII Ciclo Taurino Navidad, organizado por la Asociación Juvenil Taurina Celtiberia.
El ponente Luis Alonso miembro del equipo veterinario de la plaza de toros de Valladolid , desgranó las que a su juicio son las características de la bravura, en una conferencia de divisa técnica.
Alonso hizo un recorrido histórico por el toro de lidia y la selección que ha llegado hasta nuestros días. Para Alonso, en la bravura del toro influyen tanto los factores externos; como el clima y el hábitat, hasta los internos; como la cantidad y el tipo de hormonas.
El veterinario diferenció las características entre los toros bravos y los mansos, señalando que la prueba fundamental que los distingue es que el comportamiento de un toro bravo en la suerte de varas es perfecto.
Alonso desgranó entre otras características del toro bravo que se arranca de largo; que no tardea, respondiendo en cuanto se le cita; que no tiene malas intenciones; que está encastado, es decir que desciende de toros con casta, que reúne las características de esta; y que tiene trapío.
Sin embrago, Luis Alonso puso de manifiesto en la conferencia que, los condicionamientos económicos están influyendo negativamente en la bravura de los toros y por consiguiente en la fiesta , ya que los astados se están cayendo con demasiada facilidad en la plaza. Alonso matizó que no interesa un toro encastado y bravo porque es mucho más difícil torearlo.
Sobre este tema versará la próxima conferencia del ciclo taurino que se celebrará mañana jueves. El crítico taurino del diario El Mundo, Javier Villán hablará sobre "1993, el esplendor del afeitado" a las 8 de la tarde en el casino.
Como detalle curioso añadiré que al finalizar la conferencia varios de los asistentes se acercaron a la mesa presidencial con la finalidad de felicitarme y, uno de ellos era el matador de toros soriano José Luis Palomar con esta pregunta:
-¿Es usted catedrático?
y, ante mi respuesta negativa, dijo:
-Pues es usted todo una catedrático explicando la bravura del toro.
lo que agradecí de todo corazón al venir de uno de los protagonistas de la denominada corrida del siglo celebrada en la Monumental de Las Ventas el día 1 de junio de 1982 en la que la terna de matadores conformada por los matadores Francisco Ruíz Miguel, Luis Francisco Esplá y el mencionado José Luis Palomar estoquearon una corrida del hierro de Victorino Martín saliendo a hombros por la puerta grande en compañía del ganadero, tras haber cortado 2 orejas por coleta y, en la que el toro Director mereció los honores de la vuelta al ruedo.






D. ÁLVARO DOMECQ Y DÍEZ.

EL TORO EN EL CAMPO.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.
Alguna que otra vez tuve ocasión de hablar con D. Álvaro Domecq y Díez incluso tuve la oportunidad de tratar alguna de las enfermedades de sus caballos cuando, por una u otra causa, no había podido ser atendido por los catedráticos de la Facultad de Veterinaria de Córdoba que normalmente eran quienes atendían a sus animales equinos y, recurría a mí como veterinario militar consciente de mis conocimientos en materia equina heredados de mi padre quien, era un extraordinario especialista en la materia.
Mi padre le conocía desde años atrás, cuando coincidieron, como alumnos, en unos cursos de lanas que se celebraron en la Facultad de Veterinario de Córdoba allá por los años de la década 1950 pues se llevaban cinco años de edad.
Por lo visto congeniaron y hablaron largo y tendido sobre cojeras, pues mi padre era un experto veterinario-herrador.
Yo le conocí profesionalmente años más tarde en la década de los años 70 y con una diferencia de 25 años a su favor.
Persona de vasta cultura con el que daba gusto hablar, o más bien escuchar cuando del tema taurino se trataba.
Hablaba del toro en su hábitat con unos detalles que solo él era capaz de captar por debieron ser muchas las horas que montado a caballo se pasó observando las reacciones del los toros bravos desde que era un crío, no en balde era hijo de D. Juan Pedro Domecq y Núñez de Villavicencio que, fue quien adquirió en el año 1930 la ganadería del Duque de Veragua.
Era una verdadera enciclopedia a pesar de que no llegó a acabar los estudios de Derecho empezados en las Universidades de Granada y Sevilla y que nuestra guerra civil interrumpió.
Decía del toro que éste lo observaba en el campo, quieto, desafiante, con la cabeza levantada, los ojos brillantes, la boca húmeda y los ollares abiertos, amándole después de haberlo criado durante cinco años preparándole para una lucha de veinte minutos antes de que entregará su vida con resultado en la lidia, imprevisible de antemano
Ante la presencia del caballero el toro no se inmutaba, a veces levantaba la cabeza cuando estaba comiendo, nos miraba y volvía a comer pues se sentía seguro de que nuestra presencia era una rutina diaria en su vida que, ellos rememoraban de un día para otro, como recordaba el canto de los grillos o el chirriar de la cancela al cerrarse tras el paso de algún vaquero.
Pues los toros tienen una gran memoria que hemos acrecentado a fuerza de darles una vida metódica como a la hora de proporcionarles el pienso a la que ellos acuden puntualmente aunque no se le haya llevado.
El toro es un animal muy ordenado. Al mes de haber llegado a la nueva dehesa ya ha escogido los lugares de sus querencias; donde echarse, donde tomar el sol, y donde resguardarse del frio.
Cuenta D. Álvaro que cuando está en el dormitorio de su finca de Los Alburejos en Medina Sidonia y escucha reburdear (emitir un ronquido bajo y grave) a un toro significa ganas de lucha y sangre) y, cuando al rato comienza el reburdeo de otros toros. ¡Mal asunto! que, descubriremos al amanecer del día siguiente donde encontramos un toro muerto y la vacada entera le rodea dando vueltas reburdeando en un canto funeral.
Los toros expresan sus estados de ánimo mediante tres tipos de sonidos: pitido (presunción de algo) entrada del viento de levante, lluvia, o cambio climático que los toros captan porque les produce cierto desasosiego poniéndoles nerviosos, con repercusiones en su comportamiento tales como embistiendo peor en las tientas. Presencia en el predio de algún ser extraño que puede representar un peligro.
El tercero es el berreo ( en su variedades de: miedo, queja, melancolía o nostalgia.
Berreo que en las tientas sirve de referente: berreo bueno (cuando el becerro se queja con la boca cerrada) berreo malo ( cuando los becerros berrean con la boca abierta), incluso por las diferentes tonalidades los conocedores saben su nota (berreo de resabio, contenido, hondo: denota casta o bravura. berreo, de miedo: tarde o temprano “cantará la gallina” y huirá.
Los toros sujetos a soledad forzada son molestos, gruñones, egoístas y ambiciosos. Les ocurre lo mismo que a los atletas confinados a, quienes la más mínima contrariedad se les convierte en una montaña de ahí que tengan muchas manías y caprichos.
A algunos toros les gusta, a pesar de tener su propio comedero, probar y comer en todas las pilas de los compañeros de las que toma un solo bocado que en ocasiones, provocan peleas serias cuando los dueños de ellas se acogen a su derecho de propiedad.
A todos los toros generalmente les da alegría cuando se les mueve de un cercado a otro de ahí que en esos momentos, corran alegres, jueguen e incluso se corneen jugando, si bien cuando, alguno de “pasa de la raya” las peleas son de verdad.
En los toros existe un deseo de dominación porque en ellos existe una jerarquización (al igual que en las galllinas). Hay uno que quiere ser el mandón y, cuando muestra su poderío, generalmente los demás lo acatan, en principio sin rechistar, hasta que un día surge la chispa que enciende la hartura de la sumisión, se sublevan y acaban con el déspota con una serie de cornadas en comandita o bien, si logra sobrevivir, alejarse de la manada para convertirse en el toro abochornado y solitario portador de un gran peligro..
Luego, siguen las peleas entre los machos de la manada, en busca del mando.
A pesar del gran peligro que el toro bravo conlleva, siempre anuncia el más leve movimiento que hace. Y lo anuncia con el movimiento de sus orejas que vienen a ser como la tabla del mando del cuerpo según decía Paco Montes “El Chiclanero” en las lecciones a sus alumnos de la Escuela de Tauromaquia de Chiclana:
si er toro mueve la oreja der lao izquierdo, el mataor deberá escapar por la derecha. Y si moviera la oreja derecha, deberá salir de estampida por el lado izquierdo”
El marqués de Ureña que presenciaba las clases preguntó:
- ¿y si mueve las dos?
A los que Montes contestó:
Pos mo jamolamo”.
D. Álvaro era un excelente y ameno contertulio que impresionaba a cuantos escuchaban sus charlas sobre el toro bravo y sus avances reproductivos a través de la inseminación artificial e introducción de técnicas genéticas en su ganadería de Torrestrella a fin de lograr equilibrio entre casta y nobleza.
Se hizo millonario vendiendo pajuelas cargadas con el semen de sus toros portador de los espermatozoides.
Respeto a su biografía reseñaré que nació En Jerez de la Frontera en 1917 y murió en Medina Sidonia el 5 de octubre del año 2015.
Entró en política siendo Alcalde de Jerez del 1952 al 1957. Presidente de la Diputación de Cádiz durante diez años del 1957 al 1967 y posteriormente Procurador en Cortes de manera interrumpida entre los años 1952 hasta 1967 y, luego en una segunda etapa desde 1971 al 1977. Gran persona religiosa y creyente.
Desde que coincidimos como conferenciantes en unas jornadas taurinas en la Peña Taurina Julián Cañedo de Oviedo en el lejano año de 1999 en que fui invitado a conferenciar por D. Bernardo Sánchez Escandón en las que actuó por delante D. Álvaro de ahí que acompañado por mi gran amigo Pedro Iturralde crítico taurino de ABC en Valladolid nos fuéramos el día anterior con la finalidad de escuchar a tan ilustre conferenciante y que luego D. Álvaro tuvo la deferencia conmigo de quedarse un día más para escuchar mi charla sobre La bravura en el toro de lidia de la que según me refirió salió encantado porque reinaba la naturalidad en mi forma de interpretar las diapositivas que de forma animada exponía, según me comentó en la cena que nos ofrecieron los componentes de la Peña con su presidente a la cabeza D. Julio García- Braga Pumarada y presencia de la insigne aficionada y peñista, Marquesa de la Vega de Anzo, no volví a verle, pero siempre le recordé con gran respeto y admiración.

  








 





                         

              


                                     


              


lunes, 29 de diciembre de 2025

EN TODOS LOS TRABAJOS SE DESCANSA Y...EN TODOS LOS TRABAJOS SE FUMA .

EN TODOS LOS TRABAJOS SE DESCANSA Y... EN TODOS LOS TRABAJOS SE FUMA.
Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.
Se trata de un dicho que hemos escuchado en multitud de ocasiones.
Y en el mundo de los toros no iba a ser una excepción.



Este artículo me lo ha sugerido una fotografía antigua que he visto en la Revista Dígame del día 10 de agosto del año 1948 en la que están descansando tras la muerte del tercer toro en la corrida de Conradi del 4 de septiembre del año 1912, la terna actuante: Rafael González “Machaquito”, Rodolfo Gaona y, Rafael “El Gallo” con sus cuadrillas. Unos sentados en el estribo y otros recostados sobre las tablas mientras un vistoso vehículo a gasóleo perteneciente al Servicio de Bomberos de la ciudad de Málaga en unos minutos volvía a restaurar el ruedo tras la labor de los areneros con el agua para evitar que se levantara polvo en beneficio de los espectadores más pudientes ocupantes de los localidades más bajas de las plaza.
Eran los años del 1912 cuando la vida transcurría sin prisas y con amabilidad.
Corrida en la que Machaquito actuaba convaleciente aun, de la cogida sufrida en Madrid el 6 de octubre del año anterior, por el toro “Panadero” de Gamero Cívico donde en la caída tras ser lanzado al aire, sufrió una distensión del ligamento vertebral de la base del cerebro, cuando ya había estoqueado cerca de 2.000 toros (1.042) de una estocada y, entonces se le bautizaba a los toros con nombres de profesión u oficio (Jardinero, Boticario, Tabernero o Barbero aquel miureño que se llevó prendido en el pitón derecho, tras una gran estocada, un trozo de la pechera de "Machaquito" y que llevó a la escultura  titulada “Estocada” de Benlliure.
Rafael “El Gallo” fue un gran torero que tenía “sus cosas”
Cuando en el año 1918 se fue junto a Vicente Pastor de los toros, se organizaron a modo de despedida diez corridas de toros en distintas plazas.
El Gallo” se despide en Sevilla el 30 de septiembre y en Madrid el 10 de octubre.
En Sevilla tras torear de capote con lucimiento a su primer toro tomó los trastos de matar se fue en busca de Antonio Fuentes que ocupaba una barrera le brindó en una larga perorata la muerte de ese toro que iba a ser el último de vida torera. Seguidamente hizo lo mismo con el diestro Algabeño quién también se encontraba por allí y, seguidamente brindó a un amigo suyo que ocupaba una delantera de tendido. A continuación se dirigió al centro del ruedo para brindar al público.
Después de toda esta parafernalia alegó una indisposición y tuvo que matar el toro, que no era ningún marrajo, su hermano José (Joselito) que formaba parte de la terna.
A los diez días justos en coso de Madrid donde tenía preparados otros tantos discursos, el reverso de la medalla. Saludó al Infanta Isabel que presenciaba la corrida, cumplimentó con evidente desgana al presidente de la corrida y se fue a por el toro “Carretero” N.º 18 de Contreras, un manso de solemnidad realizando una gran faena..
En Sevilla nuevamente tras una serie de discursos, ante un toro de buena condición surgió otra nueva indisposición. En Madrid ante un buey, renunció a la palabra y se limitó a matarlo.
Pero dejando aparte estas, “sus cosas” no dejó de ser un torero extraordinario, genial en sus improvisaciones artísticas y grande en sus notas de clasicismo., no en balde era gitano.
El tercero de la terna era Rodolfo Gaona el discípulo de Saturnino Frutos Ojitos” que era máxima figura en México contratado a raíz de los numerosos y sonados éxitos de la temporada anterior a esta del año 1912. Un torero de corte fino, clásico, elegante pero indolente.
El día 21 de junio de 1917 formó terna con Joselito y Belmonte en la famosa Corrida del Montepío donde se lidiaban cuatro toros de Concha y Sierra, uno de Salas y otro de Campos.
En la lidia de los cuatro primeros toros Belmonte no estuvo bien en contraste con sus compañeros de terna.
Llegado el segundo tercio del quinto toro, Gaona tomó los palos y sentó cátedra de banderillero momento en que el público puesto en pie aclamó a Joselito y a Rodolfo Gaona al tiempo que comenzó a gritar: ‘Solos!¡Los dos solos una tarde! ¡Joselito! y Gaona!
Belmonte espoleado salió del burladero en el sexto toro de la tarde y realizó una memorable faena.
Los toreros solían descansar en el intermedio de la corrida lo que no me parece mal, más bien todo lo contrario puesto que, en aquellos tiempos, la lidia era una lidia de piernas exigida por las características de los toros todo movilidad debido a su tamaño y fiereza ancestral conservada. Con lo se cumple el primer dicho que no he llegado a saber si se trataba de una estrategia para descansar por parte de los lidiadores.
Con lo que no estoy muy de acuerdo es con el segundo. Eso del fumeteo durante el desarrollo de la corrida por parte de los actuantes aunque sea en los intermedios entre toros, no es muy ético que digamos.
Algunos matadores de toros lo hacían antes del paseíllo en el patio de caballos, caso de José María Manzanares padre posiblemente para “soltar nervios” pero luego con posterioridad y ya en plena corrida solo se lo hemos visto hacer a Rodolfo Rodríguez “El Pana” torero mejicano y a José Antonio Morante Camacho “Morante de la Puebla” quienes liquidan buenos vegueros en los descansos entre lidia de toros. Antiguamente lo hacía Rafael “El Gallo”.
Podíamos considerarlo como una falta de respeto al público asistente, pero se da la circunstancia de que era costumbre aunque no se tuviera el “vicio de fumar”, asistir a la corrida con el correspondiente puro.
Yo no soy afortunadamente fumador desde hace muchos años tras haber consumido una buena cantidad de cigarrillos de todo tipo desde lo célebres negros ideales,diana kruger, cuarterón, caldo de gallina y posteriormente pasarme al tabaco rubio con los Camel, Fortuna, Marlboro. Lucky, Chesterfield y los mentolados kool.
Cuando cumplí 33 años me di cuenta de la barbaridad que estaba haciendo y lo dejé de forma radical tras comprobar los efectos padecidos por mi padre a causa del tabaquismo
Hoy el humo me molesta pero lo soporto en las plazas de toros abiertas por parte del público asistente. 
Pero de eso a que los toreros en pleno trabajo, aunque se valgan de los descansos en la lidia, fumen, para un servidor se antoja "una pasada" que quieren que les diga.
 







 







Espero haberles entretenido un rato y GRACIAS por  seguirme.

viernes, 26 de diciembre de 2025

EL TORO

EL TORO.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

No porque haya finalizado la temporada taurina en España, dejaremos de hablar de toros, concretamente del toro bravo como principal protagonista de la Fiesta. Porque hay una cosa que es incuestionable sin el toro no hay Fiesta y que cada vez el toro es menos salvaje y, por ende, menos fiero y, por ende, más fácil de lidiar. 
El toro es el fundamento de la Fiesta Nacional puesto que todo gira en su derredor.
Es el máximo protagonista y, sujeto paciente de todo lo que acontece durante la lidia.
Clasificador de la Torería ya que quita y pone, encumbra o enaltece, derrota y derriba a los matadores más engreídos.
De ahí que proliferen figuras toreras que son figuras de un día porque, cuando sale un toro-toro únicamente pueden con él escasos toreros que pueden contarse con los dedos de una mano y posiblemente sobrarán dedos.
Hoy a los toros no es necesario poderles, únicamente es necesario ponerse bonito ante ellos, dejar a un lado los cánones de la Tauromaquia, y dar salida a las embestidas qué, sin malas intenciones estos bellos cornúpetas propician puesto que, los toros hoy, como si de figuras escultóricas perfectamente modeladas se tratare, son bellos por su armonía al estar trabajados y entrenados, como si de atletas de élite fueran, con su escasez de grasa y abundancia de músculos esculpidos a base de carreras perfectamente medidas en los tauródromos con los que cuentan las fincas de bravo que se precien de tal nombre.
En tiempos pasados, se lidiaba un toro armónico de cuatro años y con un peso de veintiséis arrobas (299 kilos), que se me antoja poco peso cuando en la actualidad casi todos los toros llegan fácilmente a los 600 kilos (52 arrobas).
Pero no todo es cuestión de peso.
Hay otro problema que es el de la suerte de varas en la que cuando los toros tenían veintiséis arrobas los picadores lo tenían más fácil porque los toros tenían menos fuerza si bien tenían más casta salvaje y, contaban con la ventaja de que al carecer los caballos de peto protector, cuando metían el cuerno en el jaco, notaban que herían, hacían sangre y la salida caliente de esta les motivaba.
En la actualidad los picadores subidos en esas moles blindadas castigan más a los toros que, por otro lado no tienen la sensación de herir y les falta motivación y, aunque son más poderosos, el picador se ensaña más con ellos convirtiendo el puyazo en verdaderas estocadas pues el toro por poderoso que sea no puede nada contra el peto, ya que el picador desde allí arriba con toda tranquilidad prolonga el puyazo cuanto quiere y cuanto considere necesario, percutiendo, profundizando, taladrando pero ya del, peto no se puede prescindir, después de tantas polémicas. Suprimirle ahora llevaría a consecuencias  imprevisibles para el devenir de nuestra fiesta más nacional, porque el pueblo se ha humanizando tanto que, ahora no soportaría la visión de caballos destripados en el ruedo.
El peto implantado a requerimiento de la falsa sensiblería europea, se cargó la esencia de las corridas de toros, pues por su causa, se mató al toro antes de la ejecución de la suerte suprema propiciando, con ello, la ejecución ese toreo bonito sin toro,  carente, por otro lado, de emoción porque el toro perdió su alegría de embestir y el peligro que suponía para el torero que se ponía delante.
Qué la suerte de varas ¿es absolutamente necesaria? Nadie lo pone en duda, pero ejercida con la difícil justa moderación que solo algunos profesionales del castoreño son capaces de llevar a efecto.
No se si estaré en lo cierto pero....???? es lo que me dicta y expresa mi afición taurina.     

 

    


                                                          


                                      ¡FELICES FIESTAS!




jueves, 25 de diciembre de 2025

PENSAMIENTOS DE UN VIEJO MAYORAL.


PENSAMIENTOS DE UN VIEJO MAYORAL.
Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.
En cierta ocasión oí decir a un mayoral -persona que convive con los toros bravos las veinticuatro horas del día- al sacar sus propias conclusiones qué:
los animales, aunque en distinto grado, tienen, al igual que las personas, INTELIGENCIA”.
Creo que la confundió con INSTINTO. Pero....
Una “inteligencia” de otro género, de otra clase, de otro color pero que indudablemente ellos discurren bien, a su manera, y, matizó pues imagino tendría motivos para hacerlo, que los más listos son los animales más pequeños como la hormiga o la abeja.
Dentro de los bóvidos- a los que conocía perfectamente- decía que, mientras las vacas de leche son idiotas, los toros de lidia son más listos que el hambre, alcanzando su culmen cuando nos referimos al toro de Miura.
¿Por qué? Pues porque en esta ganadería las cosas se hacen siempre igual rindiendo culto a la tradición pues D. Eduardo Miura tenía a los machos en la Isla (El Conde Chico) y otros cerrados hasta el mes de septiembre en que pasaban al Cuarto los toros útiles de la camada del año siguiente.
Una vez liquidados los toros de saca, los toros chicos pasaban a ser los toros grandes que estaban todos juntos en manadas en Cuarto y, cuando había que apartar una corrida, D. Eduardo se metía entre los toros y, en cinco minutos con la garrocha apartaba a los seis ejemplares componentes de la corrida, mientras sus hijos y los criados, sujetaban a los bueyes presenciando la escena, en silencio absoluto, desde una respetuosa distancia.
Cuando murió D. Eduardo sus descendientes continuaron la tradición.
Un día de primavera llevaron a toda la camada al rincón de siempre de uno de los cerrados y, tras elegir a los seis toros componentes de la corrida, en cinco minutos quedaron arropados por los bueyes.
Se trataba de la primera corrida que salía en esa temporada en la que había mucho y bueno donde escoger.
D. Antonio dijo:
-Vamos con ellos.
Tras abrir la cancela, los toros salieron al camino pegados a la alambrada que cerraba el cerrado donde habían estado alojados.
En los primeros 300 metros todo fue normalmente, pero uno de los toros cárdeno de capa, todo un tío, dio un salto de costadillo y se coló en el cercado donde había estado encerrado con anterioridad a la salida.
D. Antonio ordenó seguir adelante con los cinco componentes restantes que completaron recorrido con normalidad y fueron embarcados.
-Tiempo habría para volver a por el disidente
Cuando volvieron a recoger al cárdeno, éste se hizo el desentendido. Le echaron los bueyes a los que en principio siguió sin protesta alguna hasta que dio un respingo y salió de naja, antes incluso de finalizar el recorrido de la alambrada que circundaba el cerrado.
Esta escena se repitió ciento de veces en las que el toro cada vez más furioso, corneaba a los bueyes hasta que estos acabaron por temer acercarse a semejante fiera que, de momento no atacaba a los jinetes, hasta que finalmente se refugió en una quebrada donde no había manera de sacarle.
Hasta un vaquero ordenado por D. Antonio y teniendo cuidado de no darle en los ojos, le lanzó varias pedradas con la honda, hasta que una de ellas le dio en un ojo y aquello le salvo del embarque, siendo abandonado en el lugar que ocupaba yéndose la comitiva del encierro, en busca del sustituto.
El elegido fue un toro de capa castaña que no presentó dificultades en el encierro quién, finalmente completó la corrida.
A lo largo de la temporada, siguieron saliendo corridas pero para ninguna de ellas se pensó contar con el toro díscolo que no pudo ser encerrado en el primer encierro el cual seguía el proceso de recuperación del ojo apedreado y del mal rato que se le hizo pasar por su tozudez.
Un buen día del mes de agosto para una corrida norteña se escogieron los seis toros y al poco de echar a andar, uno de ellos repitió la gracia del hermano pero como llovía sobre mojado, uno de los vaqueros con su caballo, tomó el arroyo para que no se encastillase en él el nuevo saltarín.
Allí comenzó una brega de aúpa ya que el toro no quería salir del cerrado. Hubieron de turnarse tanto los equipos de vaqueros, como los de cabestros.
Al final hubieron de sacarle D. Antonio y D. José solos, sin vaqueros y sin bueyes, achuchándole muy de cerca con los caballos y poniéndole la garrocha en las ancas hasta que al fin quedó a buen recaudo en el encerradero.
A la mañana siguiente el toro no apareció por ninguna parte. Se pensó que le hubieran matado otros toros pero, resultaba que estos estaban tranquilos sin rastro de sangre, ni de lucha por ningún lado.
Por la noche se supo que el toro se había presentado en la Isla tras, haber estado navegando durante toda la noche.
De la Isla fue de todo punto imposible sacarle teniendo que optar finalmente por llevar con una carreta una jaula a la Isla y allí, dándole al toro su querencia, se le metió en la jaula y tras amarrar bien los barrotes, no fuera que se escapase y diera nuevos problemas,  trasladarle a un corral desde el que con los cabestros se procedió, no sin ciertas dificultades al embarque.
Lo que nunca supimos es como se comportó en la lidia pero por hechos referidos estos toros que dan “mucha guerra” en el campo, no son los de mejor comportamiento en la plaza.
Y así es como, aunque con otras palabras, lo refirió Luis Fernández Salcedo en la Revista El Ruedo del día 11 de noviembre del año 1962.