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martes, 15 de enero de 2013

LAS CORRIDAS DE TOROS EN LA COMUNIDAD DE CASTILLA LEÓN



LAS CORRIDAS DE TOROS EN LA COMUNIDAD DE CASTILLA Y LEON.
Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.
Con fecha 26 de noviembre del año que dejamos atrás del 2012, el periódico Norte de Castilla con la colaboración de Agencia Comunicación Profesional y con el patrocinio de Caixa Empresas, organizaron en el Novohotel El Palero, unos “Desayunos empresariales” donde se debatió el tema “Fiesta Naciona momento actual” y al que fueron invitados Ángel Gallego (gerente de la plaza de toros de Valladolid), Carlos Santoyo (director del programa televisivo “Grana y Oro”), el ganadero Moisés Fraile (hijo) y el matador de toros Leandro Marcos.
Los antecedentes son los siguientes:
En los últimos cinco años la cifra de espectáculos taurinos ha disminuido a casi la mitad con las consecuencias  en cadena derivadas  de este desastre.
Ángel Gallego considera a los toros como Patrimonio Nacional que se ha movido en todos los ámbitos (pintura, cine, música…) y a este sector la crisis económica que padecemos le ha pegado fuerte al ser un espectáculo caro donde la juventud se ha quedado fuera.
Los aficionados que en su mayoría componen la tercera edad se acaba y estos son precisamente quienes acuden a las plazas y a las iglesias. Equivocada comparación, pues a las iglesias cada vez acuden más jóvenes, naturalmente creyentes en la autenticidad que se les ofrece, y que no se da en los espectáculos taurinos.
¿Por qué es tan caro si la materia prima( el toro) no ha subido de precio?
Moisés Fraile contesta que efectivamente el precio de sus toros se mantiene mientras los piensos de su mantenimiento ha subido de manera sustancial. La consecuencia: que muchos ganaderos que no venden sus productos han de enviar el ganado al matadero.
Si los precios de la corrida bajan, los empresarios ¿ganan dinero?.
Gallego matiza que: en los últimos tres años han mantenido los precios y en este que viene pretenden bajarlos  para captar a la juventud a pesar del inconveniente que el IVA se les ha subido hasta el 21 %.
¿Este negocio debe cambiar para mantener la tradición?
Entra en escena Santoyo quien dice:
Todo el mundo relaciona los toros con la cultura. Cuando los toros pasaron a depender del Ministerio de Cultura el IVA que se pagaba en las corridas de toros aumentó del 18 al 21 % y en las de rejones y novilladas del 8 al 21%.
Todo el mundo habla de blindar la Fiesta de los toros, pero la mayoría de los Ayuntamientos y Diputaciones propietarios de plazas, ponen unos pliegos de condiciones leoninos. La gente protesta porque en Valladolid se subvencionen las corridas de San Pedro Regalado sin darse cuenta que estas corridas traen mucha gente a la ciudad y que dejan sus euros en la misma. Al tiempo que las novilladas, donde se regalan muchas entradas, realizan una labor de captación de jóvenes para la Fiesta.
En ciudades como Palencia, Burgos o Ávila la programación taurina entra dentro de las Fiestas patronales, pero los estamentos  no subvencionan en nada a estas corridas, muy al contrario si la plaza es de su propiedad cobran a la empresa por solucionarles parte de su programa de feria.
¿Hay o no hay afición?
Sí. Lo que ocurre, en opinión del matador de toros Leandro Marcos, es que hay que alimentar a la Fiesta para que nuevamente suba el número de festejos y con él la posibilidad que toreros que no estamos en figuras podamos torear un número de corridas que nos permita vivir de la profesión.
Interviene nuevamente  Santoyo que dice: Si los ganaderos conservan el precio del año 2001 para sus corridas y los empresarios llevan tres años sin subir los precios el tercer protagonista, en este caso las figuras del toreo, tendrán que bajar su caché.
Interviene Ángel Gallego quien dice: Quien manda en esto es el dinero. Todo cuesta dinero y no necesitamos una subvención sino sacarlo del cajón. El del toro es un negocio como otro cualquiera y la forma de ascender de los toreros también. Las novilladas sin caballos son necesarias al igual que las novilladas picadas.
¿Por qué no se hacen?
Pues porque se pierde dinero. Gallego matiza que en Valladolid por cada novillada sin caballos que organizamos perdemos 48.000 euros..
Interviene Santoyo diciendo: Perdéis porque las hacéis acorde con la ley.
Se habla del dinero que generan los cortes de novillos y en este sentido interviene Gallego diciendo: Los gastos de organización de un festejo popular no tienen nada que ver con los generados con la organización de una novillada. Cierto que en los concursos de cortes se gana dinero porque se llenan las plazas y en cambio los gastos de organización son muchísimo menos que los que conlleva  una novillada sin caballos en la que hay que llevar seis novilleros, banderilleros, mozos de espada, ayudas .. ¡Y todos han de comer! En el caso de Leandro cuando torea lleva detrás de él a diez personas.¡Es un empresario!
Interviene Leandro diciendo: Cada día que salgo a torear parto de unos gastos de 5.000 euros.
¿No sería un buen momento para organizar novilladas, ahora que los novillos están baratos?
Fraile matiza: No. ¿Porque cuanto cuesta organizar una novillada sin caballos en gastos básicos?
Responde Gallego: 30.000 euros.
De ellos en toros serán unos 5.000 euros y el novillero no cobra. El resto son los gastos mínimos.
Cualquier Ayuntamiento que suelta un toro puede figurar como empresario pues lo que ha de hacer es venir a la Delegación Territorial y pedir permiso. No deberían gozar de este privilegio.
Carlos Santoyo dice: El espectáculo de los toros es tan grande que sin estructuras y siendo un desastre sobrevive  y vive pese a todo.
Ángel Gallego sentencia: Es que mientras haya locos, habrá toros.
Qué distinta situación a la vivida en los años de los que estoy subiendo corridas. Pues vean la evolución de los precios de las entradas:
Año:1974










Año 1975










Año1976










Año 1977










Año 1978









Año 1979










Año 1980










Año 1981



lunes, 14 de enero de 2013

LA TERCERA CORRIDA DE LA FERIA MATEADEL AÑO 1981EN VALLADOLID.



LA TERCERA CORRIDA DE LA FERIA MATEA DEL AÑO 1981 EN VALLADOLID.
Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.
La corrida de esta tarde ha despertado mucho interés en los aficionados pues no en balde se trata de una terna de artistas. Antoñete, en esta temporada de su reaparición, viene de triunfar en Madrid, Puerto de Santa María y Palencia. Rafael de Paula es esperado con interés a pesar de que en sus dos anteriores comparecencias en nuestra plaza le enviaron dos toros al corral. ¡Tal vez la incertidumbre de lo que puede hacer cree el morbo que lleve gente a la plaza!¡Los gitanos son así! o salen por la puerta grande o a almohadillazos. Roberto Domínguez es un gran torero pero no acaba de despegar. ¿Por qué? pues sencillamente porque no triunfa en Madrid o en Sevilla que son las plazas que dan o quitan, y a él, le ha tocado la de arena. Pues apunta pero no dispara de ahí el sobrenombre de “apuntador”. En su tierra siempre está bien, pero nuestra feria es muy tardía y aunque triunfe ha de esperar a la nueva temporada para conseguir contratos.
Estos tres artistas iban a lidiar una corrida de don Salvador Gavira, pero como fueron desechados en el reconocimiento fueron sustituidos por otros de Sánchez Fabrés que por estos lares casi siempre dieron buen juego.
Fue una tarde desabría, asperá y fría. Llovía antes del comienzo de la corrida y una vez empezada cayeron varios chaparrones, no obstante lo cual la plaza casi se llenó.
Antonio Chenel “Antoñete” (verde manzana y oro). Hace el paseíllo destocado. Sale con muchos bríos a recibir a su primero un toro con 573 kilos. Lo torea artísticamente de capote  con esa elegancia innata que posee el torero de Madrid. Con la muleta estuvo sensacional en varias series en las que engancho al toro adelante y lo llevó toreado hasta la cadera. Pases con empaque torero, ligados y perfectamente rematados. Pases de adornos de todas marcas donde destacaron los recortes, pases de castigo y los doblones y ayudados por bajo. ¡Toreo antológico! ¡Toreo del bueno! Que desgraciadamente para él no remató con los aceros, pero a nosotros y al público deleitó en faena que quedará retenida en el subconsciente.
Lástima de los tres pinchazos y la media estocada atravesada, no obstante lo cual el público le saca al tercio a saludar.
En su segundo, ejemplar de 544 kilos estuvo bien si bien su oponente no le dio facilidades al entrar a los engaños con la cara alta. Antoñete aguantó y logro pases de mérito.
Mata de pinchazo, estocada rendida y descabello al segundo intento. Nuevamente el público lo saca al tercio a saludar.
Rafael de Paula (grana y oro). Recibe muy confiado a su primero un toro con 497 kilos y el público se encandila. El toro le hizo un extraño al segundo muletazo y Paula se descontroló de tal manera que tiró por la calle del medio y comenzó a aliñar a su oponente para acabar con él de una media muy caída que es premiada con pitos.¡Paula no tiene piernas! De ahí su inseguridad.
En su segundo un toro de 500 kilos de peso que fue un extraordinario toro con el que Paula no pudo confiarse, porque le faltó valor. A veces lo intentaba y lograba un buen pase para en el siguiente dudar y casi, casi salir corriendo de la cara del toro.
Mató de dos pinchazos y estocada muy baja y el público le dedicó una sonora pita cuando el toro fue arrastrado que finalizó en bronca con lanzamiento de almohadillas..
Roberto Domínguez (tabaco y oro) en su primer oponente  de 475 kilos estuvo extraordinario con cadencia, ritmo y toreo de muleta planchada en pases lentos en grado sumo. Temple exquisito sin dejarse tocar la muleta en ningún momento de la faena. Toreo por ambos pitones y con ambas manos en medio de una naturalidad excelsa. Extraordinarios pases de pecho donde con la muleta en el hocico del toro llevaba a éste hasta rematar en el hombro contrario. Mató de un estoconazo y la plaza se llenó de pañuelos blancos en petición de las dos orejas y el rabo. Presidencia concede las dos orejas.
En su segundo un toro de 525 kilos. Salió deslucido y fue poco a poco a más. Lo toreó bien de capote.  La faena la cimentó sobre la mano izquierda en varias series de naturales, pues en el primer redondo recibió un peligroso derrote. Fue molestado mucho por el viento. Fatal con los aceros, al noi confiarse por el pitón derecho. Necesito de cuatro pinchazos y descabello. Por los méritos de su primero, sus paisanos le concedieron la vuelta al ruedo. 
Y los toros? Pues los coquillas de Sánchez Fabrés fueron como su tipo conlleva; chiquitos y pobres de cabeza. Con el picante propio de la estirpe junto a la nobleza y la bravura

domingo, 13 de enero de 2013

SEGUNDA CORRIDA DE LA FERIA TAURINA SAN MATEO 1981 EN VALLADOLID.

SEGUNDA CORRIDA DE LA FERIA TAURINA SAN MATEO 1981 EN VALLADOLID.
Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.
Estamos en el lunes 21 de septiembre del año 1981. En Valladolid llueve de manera persistente. El ruedo de la plaza de toros del Paseo de Zorrilla está muy mojado. Cuando empieza la corrida la plaza está casi llena. Los paraguas abiertos tiñen casi de negro los tendidos, mientras los espectadores de las gradas bajas y altas están tan ricamente cobijados de la lluvia.
Cuando entrábamos en la plaza nos encontramos con Navalón que venía de Madrid a donde hacía un calor asfixiante. A nuestras palabras de ¡Buena corrida hoy! Contestó: ¡No será buena con Palomo en los carteles! Dedujimos que Palomo Linares no es santo de su devoción. Como tampoco debe de serlo el director de la revista “Aplausos”, Salvador Pascual del que estaba contando a unos amigos comunes una anécdota no precisamente halagüeña.
El primer toro perteneciente al hierro del ganadero sevillano Ramón Sánchez, con un peso de 483 kilos, es un bóvido dotado de una embestida larga, suave y con bondad. Palomo Linares (rosa y plata) lo recibe con una larga cambiada a la que siguen unas buenas verónicas, luego, en medio de una lluvia pertinaz Palomo no supo darle ni los terrenos ni la distancia adecuada y su faena esperanzadora se fue diluyendo como azucarillo en medio del agua que caía en abundancia y que dificultaba la lidia. Algunos pases limpios en medio de una faena anodina.
Mata de una estocada tendida y descabello. Cuando el toro es arrastrado, cesa la lluvia. Palomo recibe un silencio que posiblemente duela más que una bronca.
En su segundo enemigo, un toro con 500 kilos de peso, Palomo estuvo más desangelado aún, llegando a desesperar a este buen público vallisoletano que ha aguantado los trapazos y desarmes del de Linares. Palomo impotente llega incluso a aburrir al toro que se va a las tablas.
Mata de media estocada tendida precedida de de pinchazo. División de opiniones.
Francisco Rivera “Paquirri” (corinto y oro) en su primero un toro de Ramón Sánchez con 455 kilos. No quiso verlo con el capote limitándose a pararlo para poder llevarlo al caballo de picar. Con la muleta estuvo como sin ganas y torpe en grado sumo, sin lograr un pase meritorio. Muchos pases sin quietud, tanto con el capote como con la muleta, que el público vio.
Mato de pinchazo sin soltar y estocada atravesada. Pitos
En su segundo un toro con el hierro de Antonio Pérez con 490 kilos estuvo vulgar y sin ganas cuando de siempre “Paquirri” ha sido un torero peleón. Tampoco en éste acertó con la espada que de siempre ha sido su fuerte.
Mato de pinchazo media y descabello y saludó desde el tercio.
Luis Francisco Esplá (rosa y oro) en su primero con 448 kilos de nombre “Ramillete” fue un toro de bravura excepcional y con gran clase con el que el de Alicante estuvo muy por debajo de él. El torero se limitó a dar muchos derechazos sin intentar probar la izquierda después de intentar poner banderillas que cayeron donde Dios quiso.
Mató de una estocada atravesada y descabello y el público le concedió la oreja después de que el toro fuera arrastrado en medio de los aplausos de la concurrencia.
En su segundo un toro con 473 kilos, bravo y con muchos pies, se estrelló de salida contra el burladero. Tras pararlo de capote, no sin apuros, lo llevó al caballo donde lo masacraron por lo que salió de la suerte de varas para el arrastre. Pases al redondo y muchos adornos a un toro que se agotó pronto.
Mató de dos pinchazos, media y descabello. Aplausos.
En cuanto a los toros decir que fue una corrida terciada, astifina y bonita de lámina. El tercero fue un toro de bravura extraordinaria. El primero fue noble y suave. El cuarto noblote y flojo. El sexto bravo pero con escasas fuerzas. El de Antonio Pérez tenía bonita lámina pero su embestida fue corta aunque noble.
Es muy posible que el estado del ruedo influyera en el comportamiento y desacierto de los toreros.

viernes, 11 de enero de 2013

PRIMERA CORRIDA DE FERIA EN EL CICLO SAN MATEO 1981 DE VALLADOLID.



PRIMERA CORRIDA DE FERIA EN EL CICLO SAN MATEO 1981 DE VALLADOLID.
Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.
Desconocemos el motivo por el cual la feria grande ha comenzado como el cocido maragato en su degustación, al revés. Empezó con una corrida del arte del rejoneo donde hubo una sustitución de un caballero rejoneador anunciado en los carteles como Riveiro Telles por otro de la misma nacionalidad Emidio Pinto que llegó, para actuar, por los pelos, al que se agregaron Luis Miguel Arranz, Joao Moura y Joaquín Buendía.
Cuarteto que ya habíamos tenido oportunidad de ver en las ferias anteriores en diversos pueblos de la provincia, pero que como en Valladolid se vive el caballo, pues los aficionados al arte ecuestre llenaron la plaza del paseo de Zorrilla en sus tres cuartas partes.
La mayoría del público confundió durante, las mas de dos horas y media que duró el festejo, a Riveiro Telles con su sustituto por aquello de que la empresa no anunció la sustitución. Y nos quedamos con las ganas de comprobar si Riveiro nos habría sacado del aburrimiento en que se convirtió esta corrida de rejones, si bien lo cierto fue  que su sutituto fue junto a Moura el más entonado del festejo.
La verdad es que los toros de nuestra amiga  esposa del empresario, Ángela Rodríguez de Arce, con diferencia a otras corridas lidiadas, estuvieron bien presentados  y salvo el tercero que manseó en exceso, y el segundo que no quiso colaborar, los demás fueron merecedores de buena nota sobresaliendo el primero y el quinto que merecieron alta calificación.
Luis Miguel Arranz en su primer oponente de arrancada boyante estuvo sin ánimos de arrimarse. No obstante lo cual colocó un gran par de banderillas de poder a poder lleno de emoción.
Mató de un rejonazo desprendido pero como el toro cayo pronto las palmas de la concurrencia le animaron a dar una vuelta al ruedo por su cuenta y riesgo.
Joao Moura es un torero muy conocido y querido por estas tierras. A pesar de que con el paso del tiempo su toreo se ha asentado y ha perdido espectacularidad, ha ganado en precisión en los quiebros, lo que encandila al público. Su tendón de Aquiles sigue siendo el rejón de muerte. En esta ocasión le cayó atravesado pero como el toro cayó rodado le concedieron una oreja que paseó en triunfo por el ruedo.
Javier Buendía al que siempre hemos admirado por su monta pausada y mandona, ha tenido una tarde para olvidar. Tras cambiarle el toro que fue un manso de solemnidad Buendía no se acopló en ningún momento con el semiastado. Pasó muchas veces en falso a lo largo de la media hora larga que duró su actuación, por lo que el público se puso en contra de él, si bien cuando el toro dobló le silenciaron la labor.
Emidio Pinto en el cuarto toro del festejo que fue el más bravo de la corrida, lo toreó extraordinariamente, dando ventajas al toro y saliendo airoso del trance. Clavó excelentes pares de banderillas. Mató de un rejón en todo lo alto, pero el público no dio importancia al rejón de muerte y no pidió un trofeo que se me antoja bien ganado. La vuelta al ruedo premió su labor.
Por colleras:
Luis Miguel Arranz  y Joao Moura en el quinto de la tarde un toro bravo, salieron desmelenados y ello llevó el interés por el público.  Protagonizaron un excelentes tercio de banderillas y en un pis pas  con gran dominio de los caballos acabaron con el toro y el público pidió de manera mayoritaria las dos orejas que presidencia concedió a los dos rejoneadores.
En el sexto de la tarde Joaquín Buendía que fue el encargado de colocar el rejón de muerte fallo estrepitosamente tirando por tierra la buena labor realizada por su compañero de collera Emidio. Los espectadores aburridos y cansados de la duración del festejo, comenzaron a abandonar la plaza antes de que el toro doblara.
Al final podemos decir que el portugués Joao Moura fue el salvador del festejo.

martes, 8 de enero de 2013

HISTORIA DE LA ANTIGUA PLAZA DE TOROS DE VALLADOLID.

HISTORIA DE LA ANTIGUA PLAZA DE TOROS DE VALLADOLID.
Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.
Desde muy antiguo Valladolid ha sido una ciudad con una gran afición por la fiesta de los toros. Las primeras celebraciones datan del año 1497 cuando el mismo monarca Carlos V tomó parte en una de ellas. Luego, cuando la corte de Felipe III estuvo establecida en la ciudad, fueron muchas las fiestas que se realizaron.
En principio no existían lugares específicos para la celebración, de ahí que se celebraran en espacios reutilizables para usos diversos tales como la plaza Mayor, el campo Grande o la plaza de los Leones. No se trataba de una actividad aislada sino que formaba parte como complemento de los festejos populares que se hacían por diversos motivos.
Durante muchos años las corridas de toros tuvieron lugar en la plaza Mayor de ahí que los propietarios de las casas y los vecinos de las viviendas alquilaran los balcones durante las fiestas de tal suerte que, cuando el Ayuntamiento en el año 1634 suprimió las corridas, dichos vecinos interpusieron un pleito al Ayuntamiento que finalmente ganó la institución en 1636.
No eran las corridas de toros las únicas fiestas de toros sino que había otras como El Despeño de los toros que arrancó el día 18 de enero de 1660 con motivo de la entrada de Felipe IV en Valladolid y que se repitió hasta el siglo XIX. El Despeño tenía lugar en la Huerta del Rey donde se construyó una pendiente de madera cuya parte inferior terminaba en el río Pisuerga. Por la pendiente se arrojaban a los toros que terminaban en las aguas del río donde les esperaban los lidiadores armados de rejones, lanzas y espadas. Los toros que lograban salir a tierra, eran muertos por otros lidiadores que les esperaban a pie o a caballo. Cuando acabó el festejo se quemó una torre de castilla sostenida por góndolas empavesadas en medio de vistosos fuegos artificiales y globos de luz disparados desde las orillas.
Al día siguiente se celebró una corrida de toros en la Plaza Mayor a la que asistió el monarca. Finalizó el festejo con un juego de cañas.
En el año 1833 se construyó la Plaza del Viejo Coso de Valladolid, antigua plaza de toros y reconvertida hoy en una tranquila zona de viviendas particulares estilo corralas. .
La Plaza del Coso se construyó en el siglo XIX, en 1883, y albergó festejos taurinos durante sesenta años. Hasta ocho mil personas cabían en su interior. En los años 80 se rehabilitó y los palcos se convirtieron en viviendas. El coso, asimismo, quedó transformado en una tranquila y silenciosa plaza octogonal en el que podemos encontrar una de las pocas corralas que quedan en la ciudad. Se construyó en el solar que antes ocupaba la casa de las Salinas, entre las actuales calles de San Ignacio y San Quince y colindante con el palacio de Fabio-Nelli actual mueso Arqueológico provincial. Plazas octogonales que tienen su origen en el barroco francés y que describió en 1787 el humanista Vitrubio quien estructuraba la ciudad lineal a partir de la plaza de ocho lados orientadas según la rosa de los vientos. En el siglo XVIII se acrecentó el gusto por las plazas octogonales, influenciado por la vida cortesana francesa que trajeron los Borbones a España,
La puerta principal (puerta grande) y las taquillas de despacho de entradas (entonces billetes) estaban donde esta ahora el segundo cuerpo, fabricado en ladrillo y piedra, del cuartel que da a la plaza de Fabio-Nelli.
Esta plaza de toros estuvo funcionando como tal desde el 1833 a 1891. Entre el millar de corridas celebradas en estos 58 años de existencia tuvieron especial relieve las protagonizadas por Pepete Villavilla y Raimundo Valladolid en las que asistía el público de manera masiva. Pero también en este coso se llevaron a cabo otras actividades tales como: en el año 1843 cuando tras dividirse las cortes accedió al poder el ministro López, se celebraron grandes fiestas con fuegos artificiales y tres de los cuatro bailes populares celebrados (el cuarto fue en la casa teatro).
En este último año alternó en la celebración de festejos con la plaza de toros actual acabada en 1890 e inaugurada 20 de septiembre. En ese día y en los tres siguientes los empresarios del Viejo Coso, en competencia con la nueva plaza, dieron una corrida por la mañana y otra por la tarde con lo que se alcanzó la cifra espectacular de celebrarse 12 corridas en 4 días donde la afluencia de público llenó las dos plazas.
Tras dejar de funcionar permaneció así hasta el año 1899 en que se transforma en Cuartel de la Guardia Civil quien la ocupa en el año 1900 en calidad de arrendamiento al propietario D. Romualdo Martín quien autoriza las siguientes transformaciones: desmontado de las gradas y cierre de la plantas bajas; transformación de las segundas plantas de palcos en 41 pabellones independientes para los guardias casados compuestos por gabinete, dormitorio, comedor y cocina; la planta baja se transformó en cuadras, comedor, salón de armas y despacho para el comandante de guardia; el antiguo ruedo se convirtió en jardín y se le dio el nombre de Plaza del Duque de Ahumada donde de construyó un edificio de ladrillo y finalmente se cambió la barandilla corrida de madera de la primera planta por una de hierro.
Cuando la Guardia Civil se trasladó a su nuevo cuartel de la carretera de Segovia, la plaza comenzó a ser destrozada por la gente, e incluso ocupada por indigentes, y como el tejado no estaba en buenas condiciones comenzaron las goteras a hacer estragos lo que motivó que el Grupo Ecologista tomara cartas en el asunto y tras ser declarada Monumento Artístico instó al Ayuntamiento a que evitara la ruina basándose en la Ley de mayo de 1933 artículo 36: “todos los municipios españoles están obligados a velar por la perfecta conservación del patrimonio histórico artístico existente en el término municipal”
“Además deberán denunciar a la junta local del Tesoro Artístico los peligros que corren los edificios u objetos históricos por derrumbamiento, deterioro o venta, acudiendo en caso de urgencia a tomar las primeras medidas para evitar el daño”
El gobernador civil tiene capacidad para expropiar la plaza, según el artículo 93 de la Ley 26/IV/57 de expropiación forzosa.
Al mismo tiempo este Colectivo propuso una serie de alternativas tales como:
- Dedicar las antiguas viviendas de la Guardia Civil para locales de alquiler barato de personas o grupos dedicados a la artesanía, cerámica, artes plásticas, teatro, música, marionetas etc. Las personas que alquilasen el local se podrían encargar de arreglarlo partiendo de unas bases sencillas y concretas y generales en cuanto a estructura exterior existente.
-  Que se declare Plaza Pública el antiguo ruedo taurino.
- Suponiendo que el gobernador civil no la expropiase, se podía intentar plantear las soluciones directamente con los propietarios, caso en el cual habría que ver formas de organizar festivales de apoyo y una serie de actividades que sirvieran para arreglar la plaza y que entroncarían con todo el significado popular que ha tenido siempre.
Posteriormente en el año 1980 fue reconvertida en viviendas particulares según proyecto, respetando la estructura original, de los arquitectos D. Manuel Finat y D. Javier López Uribe y Laya.
Fue la Plaza de Toros Antigua, la gran desconocida como monumento artístico vallisoletano debido a su ubicación. Se encuentra situada entre las calles Expósitos, San Quince y San Ignacio, prácticamente escondida a cualquier persona que pase sin conocer su existencia, pues da la sensación que se trata de una entrada a un edificio.
Consideramos de sumo interés visitar lo que queda de ella.

viernes, 4 de enero de 2013

ALGUNAS DISQUISICIONES SOBRE LA TIENTA DE HEMBRAS.



ALGUNAS DISQUISICIONES SOBRE LA TIENTA DE HEMBRAS.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

A los ganaderos de linaje, siempre les he oído comentar sus preferencias porque a sus tentaderos, para ayudarles a la selección de sus eralas, acudan banderilleros o matadores  modestos, porque son más maleables a los requerimientos que se les pida desde el burladero de dirección.

En la tienta, el papel de los toreros se reducirá a llamar a la erala desde lejos con el capote tratando de colocarla en el sitio señalado por el ganadero para que desde allí acuda al caballo de picar; a hacer el quite en caso de caída; colear si es preciso, y, cuando no hay más remedio,  dar unos capotazos suaves y siempre por alto, para fijar a la res y ponerla en suerte.

¡Es en el caballo donde el buen ganadero sacará las conclusiones para seleccionar a la erala para madre o mandarla al desecho!

Después…si la erala va al desecho no importa que la toreen todos los que colaboran a la selección, mientras que las seleccionadas hay que cuidarlas para que no se desgracien con unos muletazos de prueba por alto, por bajo, contrarios, naturales, etc con cites desde larga, media y corta distancia y ¡se acabó! que aquello no es un juego para que el torero se luzca.

Cuando acuden toreros "figurones del escalafón" con la finalidad de entrenarse, generalmente solamente actúan en las eralas bravas y desde el comienzo ya se estiran de capote con lo que la erala no acude al caballo  con las fuerzas intactas lo que puede equivocar al ganadero en la selección.

Cuando sale una verdadera vaca grande, con pitones y con poder (como las solía tentar mi amigo el ganadero de “El Rejón”, Santiago Muñoz Represa que tenía la finca en Benavente con encaste contreras y que acabó quitándola  porque los matadores "hacían ascos" de sus toros por exceso de bravura) y conminaba a torearla, todos, tras calzarse los zahones, invitaban al compañero a que fuera por delante, en un "alarde de falsa cortesía"  y finalmente quien salía era, como decía anteriormente, el torero de menor entidad, por aquello de que posiblemente fuera la única oportunidad que tuviera en el tentadero.

Por otro lado los "toreros figurones" suelen influir en las decisiones de selección del ganadero por aquello de que luego matarán las corridas de éste, de tal manera que si una becerra le plantea dificultades en la lidia con muleta, le deja sin aire y medio le obliga (para justificar el apuro sufrido), a comentar: “a esta de toro, no hay quien se ponga delante”, el ganadero posiblemente la ponga un asterisco en la ficha, caso de que no la mande directamente al desecho, para seguir la trayectoria de su descendencia y procurar que no se cruce en el camino de este matador de toros. Indudablemente, con este proceder, han trastocado el orden de lidia de la tienta que siempre será llevada por el ganadero en forma de instrucciones concretas: “Tócala”, “Dale dos capotazos”, “Tápate”

Ganaderos que luego…suelen acceder en primer lugar a la petición de los toreros figurones que matan sus corridas, por eso del interés crematístico y porque cuando ellos acuden, la prensa especializada da difusión al acontecimiento y naturalmente les sirve de propaganda.

La tienta en plaza es más propia y eficaz para las hembras, pues a la comodidad de análisis se une el que puedan ser toreadas una vez vistas en el caballo y haber enjuiciado la bravura por parte del ganadero. Con este toreo, de muleta principalmente, se ven las características de sus embestidas y su posible comportamiento en la suerte de muleta de sus hijos, al admitirse como indiscutible el hecho de que la bravura es un carácter hereditario aunque se ignore el mecanismo genético de la transmisión.

He dicho posible comportamiento por aquello de que la observación nos ha hecho ver como una vaca después de haber dado seis crías superiores nos da un “piciazo” (cómo de dice en estas tierras ganaderas) y como hay madres de excelentes comportamiento en la muleta durante la tienta que dan solo toros buenos, lo que nos lleva a pensar que: muchas de las eralas que fueron desechadas en tienta podían haber dado toros bravísimos. ¡Un verdadero galimatías!

Ante tanta incertidumbre los ganaderos deberían, a pesar de los inconvenientes que éste procedimiento comporta, retentar las hembras al cabo de unos meses. Para evitar que se acuerden de la anterior pelea la faena debe hacerse en plaza de tientas distinta.

Las conclusiones que se pueden sacar de todo lo expuesto es que:

¡La prueba de la tienta no es una prueba definitiva para la selección de las hembras madres, es solo una aproximación!

Por ello algunos ganaderos buscan correlaciones de caracteres:

-       - La bravura va ligada a la finura: un toro fino de hechuras es un producto selecto (esqueleto ligero, delgadez de la piel, pezuña pequeña, astas finas etc.).

-        La bravura va ligada al tipo: cada ganadería tiene su valor modal, de ahí que se especule con que no embista cuando se aparta del tipo. Este criterio tiene una base menos firme que el anterior, si bien no debemos despreciarle.

-        La bravura va ligada al tamaño del animal: generalmente en cada vacada embisten más los toros más pequeños que son los que encajan más al temperamento sanguíneo-nervioso del toro bravo.

En los tiempos actuales el toreo determina al toro, ya que los ganaderos seleccionan al toro en el sentido de hacerle más apto para la faena de muleta que es la fundamental en el toreo moderno. ¡Faena de muleta! preferencia del público asistente y que los toreros imponen.

Imposición que no es de ahora, pues ya “Guerrita” optó por los toros de Saltillo y estas preferencias siguen imponiéndose por los actuales toreros figuras, que prefieren a los toros bravitos, suaves y pastueños procedentes del tronco originario: Murube-Ybarra-Parladé que viene a representar el 80% de los lidiados.

Toros que son genéticamente idénticos tanto en sus virtudes como en sus defectos y que, como consecuencia de haber llevado a eliminar los encastes problemáticos para los “toreros figurones”, se ha reducido de manera ostensible el número de troncos originarios necesarios para sacar de ellos la materia prima en caso de podredumbre de la “especie mejorada”, pues como bien dicen los genetistas:

“el provocar la erosión genética con especies mejoradas, es como quitar las piedras de los cimientos para reparar el tejado de una casa”

Y este desastre lo vimos hace algunos años en la Comunidad de Castilla-León cuando en connivencia con los políticos se trató de crear el Centro Tecnológico del Toro de Lidia que luego de implantarse en tierras de Salamanca (estaba previsto instalarse en principio en tierras del Monasterio de la Espina) no pasó de ser un proyecto en las misiones principales de preservar encastes en fase de extinción y estudio genético del toro de lidia, pero la política, una vez más, había destrozado algo importante en el mundo del toro bravo.