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lunes, 14 de enero de 2008

FESTIVAL TAURINO NAVIDAD CON AMOR ALGECIRAS 2008

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor.

El 12 de enero a las 16,30 horas estaba anunciado el anual Festival Taurino de la Navidad algecireña.

Ya sabemos que ni el día ni la hora, son para nada taurinos, pero como la tradicción hace costumbre y así año tras año ha venido sucediendose ( con desigual suerte acorde con la climatología reinante), el mes de enero de este 2008 ha sido protagonista taurino en Algeciras.

Cita a la que no debemos faltar los que nos consideramos aficionados por tres motivos de peso: el primero, por dar una lección de solidaridad a los detractores de nuestra Fiesta más nacional; segundo porque debemos dar ejemplo de solidaridad con aquellos que, de una u otra forma, pero siempre de manera desinteresada, contribuyen a esta labor humanitaria, y tercero, porque debemos estar presentes con el amigo "Miguelete" en esa empresa que, año tras año en acción digna de encomio lleva afecto en esas fechas de amor y paz que conocemos por Navidad.

Lució el sol en el día del evento, sin duda porque también quiso colaborar a que sus rayos secaran la Plaza de "Las Palomas" para que el peligro ante la cara del toro no empeorara con un albero embarrado y resbaladizo.

Nuestro desplazamiento desde Tarifa nos impidió llegar a tiempo. Escuchamos el pasodoble del paseíllo, interpretado por la Banda de Música Amando Herrero, desde nuestro puesto en la cola de taquilla.

Una vez dentro, pudimos ver desde la bocana del tendido a uno de los aguacilillos y la entrega de placas por parte del del Director de la cadena SER, Alcalde y Concejala de Festejos del Consistorio algecireño, a Fernando Gallego. Eran siete toros pertenecientes a las vacadas de D. Álvaro Domecq, D. Marcos Núñez y "La Palmosilla" quienes serían lidiados y estoqueados por riguroso orden de antigüedad por los matadores de toros, José Cantero de Los Barrios, Juan Pedro Galán de Jerez, Sánchez Vara de Guadalajara, Javier González de Alacalá la Real y un novillo de D. Salvador Domecq para el novillero barreño, Juan Antonio Medina que hacia su presentación en Algeciras.

Un festival que se hizo demasiado largo, no porque resultara tedioso, sino porque la humedad acumulada en los tendidos conse cuencia de la lluvia del día anterior y el frío que hizo su aparición nada más ponerse el sol, no invitaba a estar ahí a los aproximadamente 1.500 verdaderos aficionados que con su presencia estimularon a todas estas personas que con su trabajo personal y aportación física en el albero, hacen posible esta acción humanitaria.¡Por ellos merecía la pena quedarse hasta el final, para compartir sus sufrimientos que indudablemente superaban a los nuestros!Suenan clarines y timbales y el torilero abre la puerta de chiqueros para que aparezca el primer astado de la tarde.

Toro que con su presencia hace brotar un ¡Ohhhhh! de las gargantas de los espectadores, pues se trata de todo un señor toro con trapío y romana. U n ejemplar que de haber tendio las defensas intactas podía haber figurado en corrida seria de cualquier palza de 1ª categoría.

Estaba marcado con el número 61 y pertenecía a la vacada de "La Palmosilla" y cuya lidia y muerte correspondía a José Cantero ("El Pavero" de los años mozos) quién demostrando ansias de novillero se presto a recibirlo de salida. El toraco salió suelto de cada contacto con el capote de el de Los Barrios.Finalmente fue "El Chano" quien domeño al nuñez-osborne.

Apretó en varas.José se peleó con él en su quite sin lograr estirarse porque la violencia del morlaco no estaba para faenas artísticas. Hizo su quite por verónicas Juan Pedro Galán que fue ovacionado.

José Cantero lo lidió con aseo y lo mató con pulcritud, si bien se puso "demasiado pesado" con el verduguillo hasta conseguir que algunos disconformes hicieran sonar "música de viento" (totalmente fuera de lugar en estos casos).Cuando el toro quedó atronado el diestro recibió palmas de los que reconocieron su voluntad y las dificultades de su oponente. Posiblemente, muchos de los "figurones del escalafón taurino actual" hubieran pasado dificultades ante este toraco.



Su segundo lucía el número 71 en el costillar. Correspondía al 5º de la tarde y era de la ganadería de D. Marcos Núñez.















José Cantero ha de vérselas con un toro de "muchos pies" no obstante lo cual José está vañliente en unas verónicas, no muy ajiustadas, pero efectivas. Las remata con una especie de "larga cordobesa" que por su peculiaridad causa hilaridad en los tendidos.

En la primera entrada al caballo la puya quedó enhebrada y al no poder quitarla el picador, el toro en sus ansias de derribar, sufre excesivo castigo, no obstante lo cual es llevado nuevamente al caballo en una segunda entrada.


En banderillas destaca "El Chano" con dos pares muy buenos. Este sublaternos banderilleó a cuatro de los siete toros, demostrando estar en plenitud. No en balde está en activo y siempre ha militado en cuadrillas de matadores de la categoría especial. Bregó en casi todos los toros y estuvo siempre pendiente de lo que la lidia demandaba. Fue un excelente diredtor de lidia desde su papel de subalterno.

José brinda su faena al cantaor Manuel Orta que ocupa un tendido de sol.

Comienza por doblones de rodilla genuflexa a los que siguen redondos largos y ejecutados con una tranquilidad impropia de su edad y estado, demostrando a las claras que se ha preparado a conciencia para este acontecimiento.

Finaliza su faena con pases mirando al tendido y un desplante muy torero. Supo el torero en todo momento estar a la altura de un buen toro núñez, haciendo gala de un conocimiento poco común de terrenos y querencias del toro.

Encomiable su entrega y deseos de ofrecer lo mejor a la concurrencia de la Plaza de Algeciras, de jugarse la vida de esta forma tan altruista en espera de que llegue el proximo año para nuevamente volver a desatar su afición desmedida en un homnbre que no llegó a alcanzar la cumbre del toreo pero que siempre la conquistó por corazón y entrega como hoy ha demostrado sobradamente.

En la suerte contraria y cerca de donde está el brindado, estocada entera que derriba al toro sin puntilla. Se piden las dos orejas, que el Presidente concede.

Imaginamos lo orgulloso que estará José con el triunfo conquistado que es fruto del entrenamiento, la preparación psicológica y el tesón a lo largo de un año de espara soñando con la gloría que hoy un hombre a su edad ha conquistado.

¡Enhorabuena José por tu hombría de hombre de bien!

El toro es aplaudido en el arrastre, mientras José Cantero desde el tercio, pedía al Usía la vuelta al ruedo de su colaborador que éste no concedió.


El segundo espada de la tarde es el jerezano Juan Pedro Galán, aquel "niño prodigio del toreo" de los años 70. El mismo que hubo de irse a México a triunfar porque la legislación española en cuestión taurina no permitía torear a los menores de 15 años. Allí llenó por dos veces la Monumental de México, cobrando de becerrista los honorarios de las figuras del toreo.

Hoy, a sus 37 años solamente torea festivales benéficos, mientras comparte sus aficiones por la hípica, el boxeo y la veterinaria.

Galán se estiró en las primeras verónicas ante el toro marcado con el número 31 del hierro de "La Palmosilla". Lances que tuvieron plasticidad pero no quietud debido a la violencia del toro. Después de una lidia llevada con cierto decoro, la fena de muleta la comienza con doblones para seguir con redondos y naturales que a pesar de ser frecuentemente enganchados y abusar del "pico de la muleta" gustaron a los asistentes por su colocación de inicio y plasticidad.














Como detalle curioso el fandango con que le obsequió durante su faena de muleta el cantaor Orta desde la "solanera" que en el día de hoy era la preferida.

Acertó al segundo intento con la espada y le fue concedida la oreja que el público pidió y que él paseó por el anillo en medio de complacencia del "respetable".


Su segundo oponente es un precioso ejemplar de capa melocotón que lucía el número 69 y el hierro de D. Álvaro Domecq. Galán lo recibe con una serie de verónicas ajustadas.

Lo lleva al caballo. El piquero lanza la vara y se agarra arriba por lo que es aplaudido.

Galán realiza su quite por "navarras" que no resulta brillante por resultar achuchado el diestro al no haber podido acoplarse a la velocidad de embestida del toro.

Nuevamente lleva el toro al caballo y en esta segunda entrada el burel es masacrado.

En banderillas se luce Muriel mientras que Romero cumple con dificultad.

Brinda a los matadores de toros Juan José Padilla y Canales Rivera que ocupaban un tendido y comienza la faena de muleta de manera atropellada y con muchas prisas. NO deja reposar al toro y lo atosiga demasiado en series contínuas y seguidas de redondos y naturales a consecuencia de los cuales el toro acaba rajándose y busque las tablas al final de la larguísima faena.

A la hora de la "suerte suprema" se empecina en hacerlo en la suerte contraria cuando el toro había apretado siempre hacia las afueras, por lo que marra en el primer intento y acierta con estocada entera, aunque desprendida en el segundo que irremisiblemente hace doblar al burel.

Suena un aviso demasiado riguroso, en cuanto a tiempo por parte del Sr. Cerrillo, y el toro inmediatamente se atrona por si mismo con el descabello que, tras el primer fallo, el espada dejó apoyado sobre el testuz.

Se pidió la oreja que el Presidente no concede con lo que el jerezano dejó entornada la Puerta Grande del coso de "Las Palomas".


El tercero de los espadas es de Guadalajara, su nombre Sánchez Vara y el toro que le tocó en suerte está marcado con el número 22 y luce el hierro de "La Palmosilla".

Lo recibe por verónicas de perfecta ejecución y remate.


El toro tras llevarlo al burladero denominado de "la suerte de picar" remata con tal fuerza que saca todas las tablas del mismo elevándolas a gran altura con el consiguiente susto por parte de los dos sublaternos que se encontraban en el mismo.

Demuestra fuerza y poder con los montados de ahí que el matador, a pesar de ser de los que pone banderillas, lo lleve dos veces al caballo de picar.

En banderillas lidia Muriel y parea por partida triple Sánchez Vara, quien coloca el primer par trasero debido aque el toro dotado de "muchos pies" le cortó el terreno, para seguidamente colocar dos pares perfectos de ejecución y colocación que fueron ovacionados.
















Comienza la faena a base de redondos y naturales de buen corte si bien abusando de utilizar el "pico de la muleta" en alguna que otra ocasión. Los pases de pecho (que no obligados) fueron los mejores.

Tras tomar el estoqure de matar, dos doblones muy estéticos dan paso a una estocada en la suerte natural donde se le "va la mano" propinando un "bajonazo" que apesar de que los sublaternos estuvieron "listos" en sacr el estoque, el toro dobló de inmediato.

Se pide la oreja que el Presidente, ahora sí concede.


Su segundo enemigo es un precioso y bien criado burraco de D. Marcos Núñez que porta el número 42 en los costillares. Es un toro dotado de mucha fuerza y por ende, violento.

Sánchez Vara lo recibe con una larga cambiada en el tercio. Cuando sale del picador que lo castiga fuerte, se dirige al burladero de "matadores" donde tras derrotar violentamente, mete la cabeza por la entrada lateral del protector y queda aprisionado durante un corto espacio de tiempo.

El matador, aún consciente de la dificultad que conlleva un toro violento y sin fijeza alguna, se decide a banderillear, colocando tres pares de mérito debido a que el toro no se desplaza de manera armónica y esto dificulta enormemente la ejecución de la suerte.

Tras brindar a alguien ¿Tal vez el hijo de "Miguelín"? que debido a la lejanía en que nos encontrábamos no pudimos identificar, comienza su faena sentado en el estribo, para seguidamente de rodillas salirse con el morlaco hasta más allá de las dos líneas que delimitan el tercio de varas, justo en el mismo terreno donde propinó la larga cambiada.

Muchos pases con la diestra y siniestra mano que más que estéticos son de defensa ante enemigo nada fácil y que sin duda le servirán como preparación a los próximos compromisos que, como todos los años últimamente, le esperan en esas terroríficas corridas del denominado "Valle del terror". Por eso y no por otro motivo prolonga en exceso su faena un torero más bien de corte clásico.

Ha tenido mérito lo ejecutado porque el toro le podía "echar mano" en cualquier momento. Y esto el público lo valoró a pesar de la estocada caída pidiéndole la oreja que el Usía concedió.

El cuarto matador es Javier González de Alcalá la Real (Jaén) a quien le corresponde el toro número 20 de "La Palmosilla". Lo recibe con unas buenas verónicas sin enmendar la postura inicial. ¡Quieto!.¡Haciendo la estátua! por lo que es ovacionado con fuerza.

El toro aprieta mucho en la suerte de varas, si bien , a pesar de coger los pechos del caballo, no derriba porque el picador es un buen jinete y hace muy bien la suerte. Recibe una fuerte ovación.

Javier quita el toro por chicuelinas ajustadas y de bella ejecución que son jaleadas.

En banderillas vuelve a destacar "El Chano" que pone dos perfectos pares cuadrando en la cara.

El matador comienza su faena por "estatuarios" para, tras distanciarse del toro, seguir por redondos, en uno de los cuales es cogido aparatosamente.

Cuando logra levantarse le propina 5 redondos magníficos que son abrochados con un pase de pecho de "pitón a rabo". Fuerte ovación.

Por el pitón izquierdo el toro se ciñe. Está a punto de cogerle nuevamente. Suena la música mientras ejecuta una serie de cuatro naturales que han de ser realizados de uno en uno debido a que el toro se para en cada remate. Son abrochados con un buen pase de pecho.

El toro ahora se ha ahormado e incluso hace "el avión". Humilla tanto que por ello el torero se crece y le instrumenta otras dos series de naturales, ¡buenas de verdad! a un toro que embiste como un "carretón de entrenamiento".

Tan contento y confiado está el torero que se olvida de la primera máxima del "arte de Cúchares" le pierde la cara, el toro se le arranca y el ¡Ay! del público lo libra de cornada segura.

Tres "ayudados por alto" preceden a la suerte de matar que ejecutada en la suerte contraria, propicia una estocada desprendida que hace doblar al toro en la misma puerta de chiqueros.

Se piden las dos orejas que, quien preside el festejo, concede.


A estas alturas del festejo, mucho público había abandonado la plaza porque la humedad y el frío hacian mella en los cuerpos. Se fueron sin ver la actuación del neófito torero

Y el largo Festival Benéfico acaba con la presentación en esta Plaza del novillero barreño Juan Antonio Medina ante un escuálido y "mocho" (novillo atrasado o eral adelantado), que no obstante lucía el guarismo 6.

Dudamos si sería picado, pero nos sacaron de dudas la presencia de los picadores en la plaza. Naturalmente fue un simulacro de "suerte de varas" ante semejante bichejo que pertenecía a la ganadería de D. Salvador Domecq.

El novillero juega los brazos bien aunque con hay que limarle defectos. Mejor. como es natural, con la "pañosa" donde demuestra los progresos que proporcionan las escuelas taurinas.

La fotografía ilustrativa exhibida supliran las palabras que no quiero emitir sobre un novillero que no sabemos si servira o no para este difícil arte del toreo. Suerte si le deseamos al espigado chaval.

Un perfecto y magno Festival que nos obliga a Felicitar a los Organizadores y muy especialmente al matador de toros Miguel Ramos "Miguelete" como "alma mater" del proyecto.

Una tarde entretenida por un módico precio que disfrutamos dialogando con unos aficionados que ocuparon asiento contiguo a la localidad que libremente elegimos en esta más que cómoda plaza, denominada de "Las Palomas" con la que cuenta la ciudad de Algeciras.

¡FELICIDADES A TODOS!

viernes, 11 de enero de 2008

FERIA DE ABRIL 2007 DE SEVILLA.-TRIUNFADORES-

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ.- Veterinario y escritor.


Cuando casi no nos había dado tiempo de llegar a casa a quienes somos de fuera de Sevilla, ya estaban los premios votados y concedidos.
Y esta rapidez nos ha hecho reflexionar al respecto.
¡Qué el mundo taurino lo manejan los medios de comunicación con el auxilio de algunos apoderados y empresarios!
Nadie lo duda.

¡Qué impera el interés económico sobre todos los demás!
Es indudable.
¡Qué ser jurado independiente y, por tanto ecuánime, de algo es harto difícil!
Estamos absolutamente de acuerdo.
¡Que cada vez resulta más evidente que los Premios de los Triunfadores de la Feria de Abril de Sevilla, están casi, casi, programados de antemano pendientes de algunas matizaciones!
Pues…estamos con la “mosca detrás de la oreja”.
¡Qué quienes no somos críticos taurinos, ni tenemos que ver con esto más que lo estrictamente derivado de una desmedida afición en nuestra edad de sexagenario y al estar jubilados tenemos tiempo para analizar todo con microcopio!
La verdad es que las cosas, estas cosas, no nos cuadran.
Vean el análisis:

¿Por qué Alejandro Talavante es el triunfador de la feria y no lo es “El Cid”?.¿Acaso por ese natural suelto que dio a “Soleá” el toro de Torrealta, que luego resultó ser el mejor de la Feria para algunos jurados?
¡Un natural cacareado hasta la saciedad por los críticos taurinos! ¡Un solo grano no hace cosecha!
Un natural suelto inclina la balanza de la valoración a favor de un recién llegado frente a un torero cuajado. Pero esto es lo que mantiene la Fiesta sin aficionados.
Claro que ese jurado podía haber tenido en cuenta que ¡los toros también mandan! o deberían mandar. Pues en nuestro corto entender creemos sinceramente que no es lo mismo estar delante de un "Victorino" que de un "torrealta" o un "cuvillo" por mucho que Álvaro (el hijo de D. Joaquín) se esfuerce en seleccionar.
Además analizando las condiciones climatológicas de la segunda oportunidad para lograr más trofeos, no es lo mismo el tiempo "fresco y amenazante de lluvia" con algunas gotas caídas el día de los "torrealtas", que el “diluvio universal” padecido el día de la remendada corrida de los "victorianos del río".
En lo referente a otro punto: la mención especial al valor.
¿Qué criterios de valoración siguió para conceder las dos orejas a César Rincón el presidente de la corrida, Gabriel Fernández Rey, que por el contrario y en medio de una gran bronca, negó a Juan José Padilla. Tampoco para este señor ¡los toros mandan!.
¿Qué criterios ha seguido el jurado para valorar más el valor de Rincón, consecuencia de una rabieta después de ser cogido, que el de Padilla quien conscientemente se fue a portagayola a jugarse la vida, para seguir jugándosela, maltrecho, después, en banderillas y en una faena dramática frente a un Miura de los de siempre que nada tiene que ver en trapío, malas ideas y comportamiento con un más que seleccionado "torrestrella". ¡Tampoco los toros mandaron!
Y finalmente otro punto al que consideramos clave en la Fiesta de los Toros: la suerte de varas.
¿No ha sido esta Feria de Abril donde mejor se han agarrado arriba todos los picadores según repetía Molés en sus comentarios a través de Canal +? ¿En qué quedamos? ¿Se picó magníficamente o no se pico?
El hecho de dejar desierto el premio aboga por la segunda hipótesis.
Los que analizamos todo, vimos que, frente a los figurones de siempre que tienen fama de buenos picadores porque les ensalzan con sus comentarios los comentaristas de las cadenas televisivas, aunque no apoyen su pie de sustentación en el estribo izquierdo tratando de emular en el equilibrio a "Pinito de Oro", ni levanten la puya tras levantar el brazo, para seguir “haciendo la puñeta” al toro, ha habido alguno de Despeñaperros para arriba que lo hizo como preconizaba “Badila” y que ha pasado desapercibido para el docto jurado
Traten de recordar a quien picó el primer "cebadagago" que correspondió en suerte al matador de toros Fernando Cruz. Pues este joven picador, vallisoletano para más señas, hizo méritos más que sobrados para haber sido nominado en un premio que ustedes han dejaron desierto.
Y es que para ser jurado hay que tomar muchas notas que luego hay que analizar con detalle y eso requiere más trabajo que asistir a todas esas cenas que la feria prodiga.
Finalmente me queda por denunciar que esta Feria de Abril 2007 ha puesto de manifiesto que las "portagayolas" no se valoran con el mismo rasero. Pues mientras unos coletudos son ensalzados por este proceder en uno de sus toros, a otros, que lo han hecho en los dos de su lote, se les ignora.
Y como somos libres de toda sospecha en este mundo del toro, por eso lo denunciamos y que “cada palo aguante su vela”.
LA CORRIDA DE LOS MIURAS ÚLTIMA DE SEVILLA 2007.

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor.





Hay tensión en toda la plaza al ser los toros míticos de Miura los que serán lidiados está tarde por tres toreros de valor.
Toros de los que se dice erróneamente que tienen una vértebra más y que por eso estiran el cuello a la hora de rematar los lances. Y que por eso son más peligrosos. Además…son enormes, largos, agalgados, altos y con unas enormes y fuertes cornamentas.
Los procedentes de esa mítica casta Cabrera que en el siglo XVIII formara Luís Antonio Cabrera Poce de León y Luna, a partir de las reses que, como diezmos, cobraran los cartujos de Jerez y los dominicos de Sevilla, procedentes de las que pastaban libremente en los campos de Tarifa.
Esas reses que tantas tragedias han causado dentro del mundo taurino. Aquellas que de manera activa colaboraron en el llamado Pleito que lleva su nombre.
Me impresionó "El Fundi" por la elegancia y torería de su terno: un capote de paseo precioso y bordado en oro sobre una base del mismo color que el traje más torero de todos, el grana.
Y me alegró ver en el tendido a "Manili" el diestro de Cantillana que nos marco una época a los aficionados de Madrid.
Y pudimos ver por primera vez en esta Feria cómo el alguacilillo no recogió la llave cuando se la lanzó el Presidente que luego marcaría la falta de sensibilidad en esta corrida. ¿Sería por eso? ¡Seguro!.
Hasta los encargados de dar el cerrojazo estaban nerviosos, pues se les oyó decir ¡Dale fuerte! y probar por primera vez en esta feria.
Y también por primera vez en la Feria vimos en su palco al Alcalde de Sevilla.
Con todos estos aditamentos se atrevió a salir el primer miura de la tarde que se llamaba "Burraco" que parecía un buey por lo descolgado de carnes y que era largo, zancudo, cárdeno oscuro de capa y que pesó en la báscula 584 kilos..Sale como un tren y remata en el burladero de matadores como queriéndolos decir ¡Aquí estoy yo!
Pero José Pedro Prados "El Fundi" no se arredra por estar curtido en mil combates con toracos como estos y se va por él recetándole seis verónicas que el terrorífico toro recibe con la cara por las nubes, pero que cumplen con la función de sacarlo a los medios para que pierda sus querencias y "pese menos".
Y estando en esos terrenos aprovechan los picadores para salir y colocarse donde han de hacerlo acorde con el reglamento.
¡Todo el mundo está ya en sus puestos de combate! y "El Fundi" lo lleva a que lo pique Jesús M. Vicente, con lances por delante tratando de que no le toque el capote para que no aprenda. El piquero se agarra arriba.
No quita "El Fundi", limitándose a ponerlo nuevamente en suerte para que el picador se agarre nuevamente arriba.
Juan José Padilla no aprovecha su quite sino que se limita a sacarlo del caballo y dejarlo en manos de quien ha de bregarlo que es Raúl Reu Cachorro y acompañar al caballo cuando se va del ruedo.
Como "Fundi" es torero de tres tercios, será él quien ponga banderillas y como su compañero de terno, Padilla, también lo es, pues le ofrece un par para que le ayude en esta difícil misión de banderillear a un miura. Ambos son aplaudidos por la Maestranza.
"El Fundi" va por delante a por el toro que hace paradiña pero que entrando con valor clava arriba. Padilla se adorna en el centro del ruedo. Va por el toro cuadra en la cara y clava arriba, el toro le persigue y ha de saltar el olivo, para regresar por la misma vía al ruedo. Cierra el tercio el matador titular citando al toro desde el mismo centro del anillo con pasos elegantes y cuando acude cuadra en la cara y coloca las dos banderillas arriba. Ovación para ambos banderilleros, que agradecen desde el tercio.
Hay brindis al público que ovaciona el detalle.
La faena la comienza doblándose por ambos pitones y ganando terreno, para finalmente con un pase de pecho sacarlo a los medios.
Con la mano derecha una serie de cuatro rematados con el de pecho en medio de un viento molesto. Es aplaudido.


Un pase de pecho con la mano diestra da paso a una serie de cinco redondos que son rematados con el doble pase de pecho con la mano izquierda.
Con la muleta en la izquierda comienza una serie natural de dos pases buenos y ligados. El toro le regatea. Dos nuevos naturales dan paso a otro donde saca la muleta por arriba. Remata con el de pecho y es aplaudido.
Por redondos una serie de dos buenos y ligados. En el tercero el toro duda. Dos más que son rematados con el doble de pecho. Aplausos.
Un redondo con cambio de mano es seguido por dos naturales. El toro lo ve en el último y se va a por él. Lo esquiva y con el de pecho abrocha la serie, siendo aplaudido.
"El Fundi" se crece y se descara con su oponente.
Una serie de tres redondos dados de uno en uno. Nueva serie de dos ligados abrochados con el de pecho. Aplausos.
El toro ha tenido fijeza y ha sido noble.
Va por la espada y en el retorno aprovecha para enjaretar al miura una serie de tres redondos abrochados con el doble de pecho. El toro queda cuadrado. Cuando va a retirar una banderilla, que estorba, con el estoque de verdad, el toro se le arranca y está a punto de ser cogido.
En la suerte contraria estocada perfecta que hace rodar al toro de inmediato sin puntilla.
Afloran los pañuelos de manera masiva y el presidente concede la oreja.
Máximo respeto para este torero que da la vuelta al ruedo con una oreja ganada a ley, en medio de la ovación del público.
Se la entregó a su madre que estuvo en la corrida y que la televisión sacó en un primer plano mostrando orgullosa la oreja ganada por su hijo en la Maestranza a un miura.



El segundo de su lote corresponde al cuarto de la tarde, es un toro negro mulato herrado con el número 48 que pesa 596 kilos y tiene por nombre "Señaladito".
De salida remata en el burladero. Sale a por él "El Fundi" con un serie de verónicas largas y sin ajustarse para enseñarle a embestir.
El encargado de picar es Manuel Sayago y a su cabalgadura lo lleva el propio matador con lances por delante sin molestar a un toro que comienza a humillar. Lo deja largo, el toro se arranca con alegría y el picador se agarra arriba. Lo saca Jesús Pérez “Madrileño” .

Nuevamente lo lleva el matador a la segunda entrada y al segundo lance el toro mete los pitones en la arena. Lo lleva con suavidad con lances por la cara sin dejarse enganchar hasta dejarlo en la raya de fuera de la suerte.Ha de trabajar el picador para que el toro se arranque. Lo consigue al cuarto intento y pica arriba. El toro se encela con el caballo y aprieta.
En banderillas el tercio lo llevará "El Fundi" en solitario. El toro ahora no humilla y se ha hecho mirón
En el primer par aguantando una entrada incierta del toro, clava arriba. El segundo es un gran par yendo a por el toro y clavando arriba a pesar de derrotar por alto. En el tercero, el toro se arranca de largo con muchos pies pero "El Fundi" le gana la cara y clava arriba siendo aplaudido.
La faena la comienza en los terrenos del tendido 1 doblándose en seis pases al tiempo que lo lleva a los medios.
Ahora se echa la muleta a la derecha y logra tres redondos emocionantes y ligados. Sigue con otra serie de cinco, robados, rematados con el de pecho.
La nueva serie con la derecha la podemos visionar así: el primero muy bueno. Los dos siguientes ligados si bien en el remate del segundo le engancha lo mismo que en el de pecho.
Con la muleta en la izquierda el viento comienza a soplar y a molestar de ahí que comience la serie ayudándose con el estoque simulado. El toro ya sabe lo que se deja detrás de ahí que uno del tendido grite: ¡Fundi torea!.
Y como el toro por ese pitón está imposible vuelve a los redondos, pero también por ese pitón el toro se entera y en el primer redondo se va a por "El Fundi", pero el torero no se arredra más bien se crece y en medio de la angustia colectiva le propina cuatro que resultan enganchados en el remate.
Sigue por redondos buscando la oreja. Está valentísimo ante un toro que rebaña, y al que comienza a lidiar con pases de aliño de pitón a pitón recibiendo aplausos por ello.
Va por el estoque de verdad y cuando vuelve al toro lo lidia por abajo para que cuadre.
En la suerte contraria logra una gran estocada donde en el embroque el toro le quiere coger. Aplausos.
Dobla el toro. El puntillero marra por tres veces consecutivas y cuando por fin acierta "El Fundi" recibe una ovación.
Ha estado valiente, firme y muy profesional.
Sale a saludar al tercio donde recibe una gran ovación.
Cuando lo entrevistan entre barreras "El Fundi" dice:
“Era un toro muy difícil, muy complicado. He tratado de robarle una oreja. He logrado que la gente me trate con respeto y seriedad”.


JUAN JOSÉ PADILLA.

Mientras el toro anda revolviéndose en el chiquero, Padilla trata de ajustarse esa enorme montera que junto con unos trajes raros, unas enormes corbatas y unas zapatillas, en el día de hoy, marrones, componen su indumentaria torera que contrasta con la de sus compañeros de cartel perfectamente vestido el más moderno y elegantemente vestido el cabeza de cartel.
Y sale el segundo de la tarde un precioso berrendo en negro con una lámina preciosa; largo, muy largo que se llama "Morisco" y pesa 609 kilos.
Remata de salida, por dos veces seguidas, en el burladero.
Padilla se va por él. Le administra tres doblones seguidos. El cuarto lance es una verónica y el quinto y sexto dos lances por alto rematando finalmente con una media verónica sin componer que obliga a hocicar al toro.
Lo de siempre el toro que es llevado al burladero de suertes donde remata al llegar con un porrazo en el testuz. Y cuando el piquero, Francisco Peña llega al lugar reglamentado para efectuar la suerte, Padilla le cita desde el centro. Acude el ejemplar y es llevado con lances por la cara sin pasar.
Cuando el toro se arranca el piquero se agarra bien y arriba, pero el toro aprieta de lo lindo y derriba, pero ahí está Padilla oportuno, para echando el capote tapar la cara del toro.
Lo lleva con lances por delante y a pesar de ello pierde las manos. Lo deja más largo que en la vez anterior. Se arranca de largo, tira el palo el piquero y se agarra arriba pero como le tapa la salida es pitado.
Padilla hace un quite a base de tres faroles rematados con una media muy alta que es muy aplaudido por lo novedoso, hasta por su propio padre que ocupa un burladero y por la propia esposa de Simón Casas, que seguidamente explica a una compañera de localidad con las manos como ha sido el lance, y que "Antoñete" en su "primera perorata de la feria" dice:“Ha muñequeado muy bien”
Mientras lidia Estephan Rachiri, comienza el tercio de banderillas.
Las banderillas en este primer toro con el mismo ceremonial que ocurrió en el primero de "El Fundi" ofrecimiento de un par al compañero y así se quita una exposición.
El primer par corre a cargo de Padilla que se va a por el toro. Este se para y entonces el banderillero da unas vueltas sobre sí mismo mientras el toro distraído se va al burladero. Incitándole para que se arranque, cuando lo hace, le clava arriba. Se sienta en el estribo para ver el par de "El Fundi", que se caracteriza por tener que pasar en falso a causa de que el toro distraído no hace por él en el embroque. Al segundo encuentro coloca un buen par arriba, tras el cual juguetea con el toro al que le ayuda Padilla que ha salido desde el estribo. Cierra el tercio Padilla con un buen par arriba saliendo desde las tablas a parear en el centro del anillo. Ambos reciben una gran ovación.
La faena empieza con tres pases por alto dados con la mano derecha a los que siguen cuatro doblones seguidos con la pierna del lado flexionada que levanta los aplausos mientras va sacando al toro a los medios.
Pero como en esos terrenos sopla demasiado el viento lo vuelve a llevar a las dos rayas Ahí el toro se va a por él propinándole un pitonazo en la mano derecha.
Padilla con la muleta en la izquierda consigue cuatro naturales emocionantes. Dos más superiores rematados con un pase de pecho con la derecha que son merecedores de una gran ovación.
Nueva serie de tres naturales buenos. Otra nueva de tres dados de uno en uno porque el viento molesta mucho. Sigue por naturales. El toro muy distraído le desarma y le persigue.
Con la mano derecha cuatro redondos muy buenos rematados con un martinete que dan paso a un pase de pecho. Nueva serie de tres redondos ligados. El viento ya es un vendaval, por lo que ha de torear por la cara.
Va por el estoque. Le hace la muerte apoyándolo en la contera de la barrera
En la suerte contraria va a entrar a matar pero cuando mueve la muleta el toro se arranca y se va por él. Nuevamente en la suerte contraria realiza la suerte lentamente. Clava arriba, pero el toro tarda en doblar a pesar de la lidia a que le someten los peones. Suena un aviso.
El toro está muerto de pie, se amorcilla y no dobla. Con el descabello Padilla le pincha en el morro para que doble, pero el toro se resiste a morir en medio de una ovación hasta que por fin girando sobre si mismo dobla.
Padilla es ovacionado

El segundo de Padilla corresponde al quinto de la tarde y a por él se va el torero a portagayola, mientras "El Fundi" se va por el callejón a las cercanías donde está Padilla de hinojos y santiguándose, por si necesita ayuda.

Sale el toro por esa enorme puerta y el toro coge de mala manera a Padilla, nos temimos lo peor, pues cae descubierto en la cara del toro que le da un pitonazo con el pitón izquierdo en la espalda enviándolo a más de dos metros, donde finalmente cae.
Queda en el suelo conmocionado. Sus compañeros le levantan para llevarlo a la enfermería.
Pero el matador se medio recupera y se va a por el toro administrándole otra larga cambiada en el tercio seguidas de unas verónicas excelentes rematadas con una media que levantan los aplausos del público aún acongojados por la espectacular cogida de la que sale con una cornada en el cuello de la chaquetilla que queda destrozada.

La secuencia de la cogida a continuación:


Padilla mueve el cuello en unos ejercicios para quitar la tensión, bajo la mirada angustiada del padre que, en un burladero, aún no se ha recuperado del susto sufrido.
Es el mismo matador quien lleva el toro a la suerte de varas que ejecutará Antonio Núñez Alventus. El toro aprieta a Padilla poniéndole en apuros. Se ve que no está recuperado del todo.
Por eso al segundo encuentro lo lleva Manuel Soto, que también resulta achuchado porque el toro ha aprendido mucho y se orienta a raíz de la cogida. Como el toro es metido prácticamente debajo del caballo el picador no marra.
A pesar de todo Padilla va a parear. Únicamente le estorba la castañeta que se la quita.

El primer par lo pone en los mismos medios ganando la cara al toro. Es un gran par. El segundo subido en el estribo y el toro cerrado en tablas salen los dos, le gana la cara y asomándose al balcón un gran par que es aplaudido. El tercero es a una mano en la denominada suerte del violín. Lo hace perfecto y levanta al público de los asientos en medio de una gran ovación, que el “Ciclón de Jerez” agradece desde los medios.
La faena la comienza brindando al público que le tributa una nueva ovación. La montera cae boca arriba. Padilla la voltea en el suelo con los vuelos de la muleta. Es un gesto torero.
Como el toro está cerrado en tablas, el matador se va al estribo y se sienta en el mismo. Agarrado con la mano izquierda a la contera del burladero cita al toro y cuando éste se arranca le enjareta dos pases por alto para seguir por doblones rodilla en tierra y pierna flexionada en una serie de tres.
¡Padilla está atropellando la razón! El toro sabe lo que se deja atrás y se revuelve en la cadera de l torero.
El miura está gazapeando y en cada pase va a por el torero, pero aún así su matador le roba tres redondos y el de pecho con muchísimo peligro.
Nuevamente con la derecha le roba tres redondos. Al cuarto el toro le zancadillea con la pata derecha y Padilla cae nuevamente ante el toro. Rueda en medio de los murmullos de la Maestranza.
Encorajinado Padilla se echa la muleta a la izquierda e intenta un natural. El toro le arrolla
Se lleva la muleta a la derecha y le roba dos series seguidas de cuatro pases cada una que remata con el de pecho.
Otros cuatro más. El toro sin abrir la boca pero esperando su oportunidad para empitonar a Padilla .
Nuevamente la muleta en la izquierda e intenta dos naturales que resultan dos mantazos valerosos.
En la suerte natural entra a matar y logra una estocada casi entera que el toro escupe, pero que es suficiente para que doble.

El puntillero lo levanta, pero al momento nuevamente el toro dobla y ahora si acierta el puntillero.
Padilla es ovacionado y se abraza, cuando le entrega la montera, con su banderillero argelino.
Se pide la oreja mayoritariamente, pero como los tendidos 1,2 y 4 no aparecen completamente blancos el presidente no concede.
Sale al tercio a saludar cuando el toro ha abandonado la plaza y se le obliga a dar la vuelta al ruedo. Y al despedirse del público de la Maestranza llena su enorme montera de albero de este incomparable marco.
El Presidente Gabriel Fernández Rey recibe una bronca monumental.
Luís Vilches cuando es entrevistado dice:
“Juan José se ha jugado la vida a pesar de estar magullado, golpeado y con pocos reflejos”
Cuando le entrevistan entre barreras y le preguntan por la paliza que le ha infringido el toro Padilla dice:
“¿Paliza? La que me ha dado el Presidente por no concederme la oreja. A este señor le ha faltado sensibilidad y no ha respetado la mayoría.


JAVIER VALVERDE.

El tercero de la tarde era un miura con un peso de 590 kilos no sale en perfectas condiciones físicas y tras entrar al caballo que monta "El Legionario", es devuelto a corrales.
Los cabestros no cumplen con la misión y ha de ser el mayoral de la plaza quien con su chaquetilla, que finalmente pierde a la entrada del pasillo de chiqueros, en clara imitación a su maestro "Florito", introduce al toro mientras los cabestros quedan en el ruedo.
Tarda en salir el sobrero que es un toro cárdeno con 630 kilos que lleva por nombre "Espartero". Su preciosa y majestuosa lámina es aplaudida.
De salida remata en el burladero por tres veces, asustando a los que están refugiados detrás de él al levantar la cabeza por encima de la contera.

Javier lo recibe con cinco verónicas rematadas con la media. Cuando se lo lleva su peón se deja enganchar el capote, perdiéndolo.
El público de la Maestranza aplaude la estampa tan campera que compone el picador Victoriano García El Legionario en su caminar hasta el lugar que el Reglamento le ha asignado.
Hasta allí lo lleva Valverde con pases suaves tras habérsele colado en el primero. Lo deja a unos tres metros de la raya de fuera. Desde allí el toro se arranca, El Legionario marra, pero luego pica arriba. El toro levanta la cara hasta por encima de la rodilla del piquero queriendo quitarse la puya..
A la segunda entrada también lo lleva Javier Valverde animándole con la voz al tiempo que le instrumenta dos lances templados rematados con un recorte. El picador se agarra bien y arriba si bien seguidamente le hace la carioca. Es aplaudido.
El Fundi aprovecha su quite a base de tres pases de delantal que son rematados con una media muy buena merecedora de aplausos.
En banderillas con lidia perfecta de Manuel Sánchez parean José Miguel Flores que deja un palo y Pedro J. Cebadera que prende un magnífico par. Cierra Flores que al ser cortado por el toro ha de conformarse con dejar una. El toro está haciendo cosas de miura.
Valverde brinda al público y comienza su faena por doblones contrario, natural, contrario, natural, redondo sacándolo por encima del pitón, un pase de pecho con la mano derecha.
Es un toro con mucho sentido y por tanto peligroso.
Con la derecha dos redondos, dos más cruzándose mucho y rematando con el de pecho con la mano derecha..Aplausos.
La siguiente serie a base de dos redondos bien ejecutados y rematados. El tercero enganchado en el remate. El cuarto no puede darlo por no querer embestir el toro por lo cambia de posición y realiza un pase de pecho con la mano derecha. Aplausos.
Con la muleta en la izquierda un natural bueno, dos más menos buenos y rematados con el de pecho despegado.
Valverde con las zapatillas asentadas en la arena le roba cuatro redondos rematados con el de pecho a base de ganar un paso en cada uno. Aplausos.
Ya entre los pitones un redondo bueno. En el segundo el toro se para, lo aguanta y tira de él para darle un tercero a pies juntos que el toro no acepta y que el torero resuelve dándose una vuelta y vaciándole con el de pecho.
En la suerte contraria media estocada que es escupida cuando la espada se cimbrea .
Nueva entrada en la suerte contraria estocada entera pero caída porque el toro no le dejó cruzar.
Entra por tercera vez y prende arriba. Le hacen la rueda los banderilleros y el toro se acula en tablas. Suena un aviso.
Valverde falla el primer descabello. El toro tiene fuerzas para darse una carrerita. Falla dos intentos más y acierta a la tercera en medio de los pitos de los inconformistas de siempre.


El segundo de su lote corresponde al último de la corrida. Lleva por nombre "Ofendido", su peso 589 kilos. Su número el 69. Es un precioso toro sardo.
Valverde lo recibe con una larga cambiada en el tercio a la que siguen unas verónicas, en la tercera de las cuales es desarmado.
El toro tropieza con la mano derecha y casi se cae.
Javier Valverde lo lleva con suavidad al caballo que monta Ángel Rivas quien se agarra arriba pero no aprieta consciente de la falta de fuerzas del toro.
No quiere hacer el quite Valverde para ahorrar capotazos al toro y así con dos capotazos suaves lo deja en suerte para que tras entrar el piquero no aprieta y levanta el palo. Hay palmas de tango.
En banderillas mientras lidia Miguel Flores, parean con efectividad Manuel Sánchez y Pedro Cebadera
Javier Valverde tranquilo, compuesto y con personalidad torea al sardo a media altura por ambos lados para sacarlo a los medios.
Intenta los naturales, pero el toro muy violento derrota y da tornillazos en los remates de los pases.
Por redondos también es imposible sacar alguno limpio debido a los derrotes que enganchan la muleta una y otra vez. Es imposible dar un pase sin que suene el estaquillador en los derrotes.
Intenta nuevos redondos que no son rematados por los continuos derrotes del astado.
Tampoco los redondos resultan limpios.
Vuelve a la mano izquierda a base de ayudados logrando un aserie de tres aceptables, pero los siguientes son enganchados
Ahora lidia al toro a base de pases por bajo, hasta que en el terecero lo desarma.
Va por el estoque recibiendo aplausos.
En la suerte contraria pincha arriba.
En la contraria pinchazo sin soltar.
En la suerte natural pinchazo, pues el toro no le deja pasar.Cambia de espada y con la nueva logra una estocada caída y baja con la que el toro por fin dobla. El silencio respetuoso premia su actuación

jueves, 10 de enero de 2008

LAS FOTOS PARA EL RECUERDO.

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ.Veterinario y escritor.


En la "muy noble y heroica ciudad de Tarifa (Cádiz)" hace algún tiempo se habló de la construcción de un coliseo multiusos cubierto, que daría cobijo a una nueva plaza de toros. Era el trueque llevado por nuestro Consistorio Municipal a cambio de los terrenos que actualmente ocupa el Estadio Municipal "Antonio Pua".
Según pudimos escuchar la ubicación iría a las proximidades del Cementerio de siempre, pero el tiempo pasa y el silencio sobre el tema ha hecho su aparición
Por eso hemos querido hacernos eco de la cuestión y publicar estas fotos de la preciosa y particular Plaza de Toros de Tarifa, que como reliquia pensamos debiera conservarse y dedicarse a otros usos más en consonancia con los tiempos modernos.
¿Podría albergar, tal vez, un Museo, Escuela o Peña taurina? o ¿tal vez un Aula Cultural Taurina donde conferenciar sobre el “Arte de Cúchares?.
¿Sería muy difícil ponerla una especie de sombrero que la habilitara como plaza de temporada?. ¡No lo creemos! pues esta plaza de toros tiene de particular que la entrada se realiza por donde en otras estan ubicadas las denominadas gradas. Para que se entienda, la calle está a la altura de las gradas y el ruedo está allá abajo sumido en las profundidades.
La plaza de toros de Tarifa construída en el año 1889 sobre una muralla mozárabe que actúa como cerramiento en la cara sur.Muralla que puede observarse cuando se entra al albero de la misma por la única puerta disponible,lo que imposibilitaría la realización de corridas de toros si se cumpliera el Reglamento Taurino Español vigente, pero que el Andaluz ha suavizado en estructuras tan importantes como la necesidad de que al menos haya dos puertas, la de arrastre que comunicará con el desolladero y corrales, y la denominada de cuadrillas que generalmente comunica con el patio de caballos.

Dos puertas como mínimo, absolutamente necesarias para que los picadores no tengan que entrar y salir por la misma puerta con el consiguiente peligro de que en un descuido se vaya también el toro y pueda salir directamente a la calle con el consiguiente riesgo para el personal que suele abundar en los aledaños de las plazas en días de corrida.Y no digamos en las corridas de rejones donde el cambio de cabalgadura es como mínimo de tres por toro. ¡Peligro inminente!

El Reglamento Andaluz, siempre tan contemplativo, ha bordeado sin pudor alguno la Disposición Transitoria Primera que forma parte del apartado Adaptación de Plazas de Toros Permanentes concretamente en el apartado 5, limitando el cumplimiento a las plazas de reciente construcción y dejando fuera a aquellas que tendan más de cincuenta años en la fecha en que entra en vigor este Reglamento (Decreto 68/2006 de 21 de marzo) por considerarlas plazas históricas. ¡Históricas en contravenir reglamento tras reglamento y, en poner en peligro muchas cosas que, gracias a Dios y a la Providencia, no han ocurrido.
Vean la tibieza de este apartado:"Las plazas de toros permanentes que en la fecha de entrada en vigor de este decreto dispogan de las correspondientes licencias o autorizaciones deberán adaptarse a las condiciones que en el mismo se establecen en el plazo de cinco años, pero cuando se trate de plazas históricas (por tener más de cincuenta años a la entrada en vigor del presente Decreto) se podrán admitir solucciones diferentes siempre que quede garantizada la seguridad de los espectadores".

Lo cierto es que su utilización, desde que desapareció la Escuela taurina que estuvo dirigida por el matador de toros algecireño, José María Núnez Postigo que fue alternativado por Antonio Chenel "Antoñete" y con José María Manzanares de testigo en el año 1985 ante un toro de Antonio Gavira, se limita a dos corridas por temporada a celebrar en los meses de agosto y septiembre.
En el año 1999 se cumplió el centenario de la plaza y se celebró una corrida de toros con reses de Hermanos Núñez que fueron estoquedas por la terna compuesta por Pepe LuísVázquez, Fernando Cepeda y Pedro Castillo y se pretendió una vez más lograr la consideración como Monumento Artístico Nacional de esta peculiar plaza con un aforo de 2.800 localidades que es propiedad del Ayuntamiento.
¡En fin, las preguntas están sobre el tapete en espera que algún político las recoja y las haga suyas!¡Sería una credencial electoral importante!
Por si algún irresponsable le da por autorizar el “trabajo de piqueta”, ahí van esas fotos que puedan quedar para el recuerdo.
Verdaderamente sería una pena que esta coqueta plaza de toros, tan original en su diseño, quedara en el recuerdo de las fotos adjuntas y no pudiera ser admirada en su estructura arquitectónica.

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miércoles, 9 de enero de 2008

LAS MUJERES TORERAS.

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ Veterinario y escritor.

De siempre la mujer española ha sido aficionada a asistir a las corridas de toros. Un antiguo exponente gráfico de ello lo encontramos en una de las pinturas del techo de alfarje del claustro de Santo Domingo de Silos, donde una mujer arroja un arponcillo a un toro para enfurecerlo.
Y no solo la afición se encontraba en las mujeres del pueblo sino que las aristócratas también se decantaban por uno u otro torero. Así: la duquesa de Benavente era partidaria de Pedro Romero, mientras que la de Alba lo era de Joaquín Rodríguez “Costillares”.
Había rivalidad en todos los ámbitos de la sociedad, por eso desde el escenario del Corral de la Cruz, la tonadillera “La Caramba” cantaba seguidillas que ensalzaban sucesivamente a Pedro Romero y a “Costillares”:


Cuando Pedro Romero
pisa la plaza,
No hay otro hombre en el mundo
de mejor planta.
¡Anda moreno,
que te quita la novia
Pedro Romero!.
……………………
Encima de la cama
tengo un retrato,
donde está “Costillares”
con plante majo.
Cuando me duermo,
el majo que me vela
me quita el sueño.


Era Felipe IV quien reinaba en aquél lejano año de 1654, cuando en el día 25 de junio debutaba como picadora la primera mujer-torero, según comunicación al Consejo de Castilla que nos da fe de este hecho: “S.M mandó que se diesen cuatro toros a los tres de las tres lanzadas de a pie, y a la labradora que la dio a caballo y porque a los lacayos de S.M cuyos son los toros no se les siga tanto perjuicio me ha mandado S.M decir a V.S.J que ordene V.S.J al corregidor que a los que dieron las cuatro lanzadas se les haga bueno su dinero, lo mismo en que se vuelvan los toros, que creo son catorce o diez y seis ducados”
Y es que en aquella época no había problemas para dejar que las mujeres toreasen, pues el rey nacido en Valladolid en el año 1605 y fallecido en Madrid en el año 1665, dejó las cuestiones del reino en manos del valido Conde Duque de Olivares que bastante tenía con los problemas que le reportaron sus ansias de mantener la hegemonía en el Continente, lo que le llevaron a: que le salieran “respondonas” Inglaterra y Francia; que España pasara por 4 bancarrotas de la Real Hacienda que; tras el intento de subir los impuestos, acabara con huelgas en el reino de Aragón , el principado de Barcelona y Portugal, llevándole finalmente a la caída y posterior sustitución por Luis de Haro.
El rey al que casaron a los diez añitos de edad con Isabel de Borbón, dos años mayor que él, y más tarde a los 43 años con Mariana de Austria, se limitó a “hacer niños” tanto a sus esposas como a toda moza que por ahí pillara, reuniendo un total de doce hijos legítimos, de los que únicamente sobrevivieron tres: María Teresa, Margarita Teresa y Carlos II y otros naturales de los que el más conocido fue Juan José de Austria, fruto de su relación con la actriz Josefa Calderón. Apodada “La Calderona” a quien el monarca asignó un balcón con vistas a la Plaza Mayor de Madrid, para que desde él pudiera presenciar las corridas de toros.

Apareció la picadora nacida en Valdemoro (Madrid), Nicolasa Escamilla apodada “La Pajuelera”, por aquello de ser vendedora de alguaguidas o pajuelas de azufre. Inmortalizada por Goya en uno de sus aguafuertes sobre la tauromaquia y contra la cual el padre Sarmiento escribió:
”Este fenómeno ha sido la ignominia del devoto femíneo sexo, que tiene adherente la compasión, y la afrenta del indiscreto sexo barbado, que toleró y dio licencia para que saliese al público semejante monstruosidad. Cotéjese esa Pajuelera con el ejercicio de las niñas gallegas, que, puestas a la frente de una vaca o buey manso, están hilando todo el día y cuidando que ese ganado no eche la lengua a las mieses que tiene a boca. ¿Qué ha sido aquello sino ridiculizar la fiesta de los toros?. No dudo que apuraría todos los equívocos sobre el significado de toro toreado por una mujer a la vista de tanto marido”.
Un siglo después existe la referencia de una linajuda señora de la Corte que “mandó soltar en el jardín de su casa una furiosa ternera y ejecutó y desahogó con ella su robusta afición”, según cuenta José Daza en su libro “Preciso manejo y progresos…del arte del toreo”.
Y en ese mismo siglo, y en el año 1749, salió en la plaza de Antequera a quebrar garrochones una granadina que cuando lo logró con brillantez fue expulsada de la plaza por las gentes del andamio.
En Andalucía frecuentemente la mujer intervenía en acosos y encierros junto a los hombres. Es el caso de doña Antonia Bretendona que en su hacienda picó a varios toros con singular acierto.
Existe el caso curioso de una monja que abandona el convento para dedicarse al toreo. Se trata de la hermosa y bella dama llamada doña María de
Gaucín quien tras actuar por varios años en los ruedos españoles volvió a la paz conventual.
Cuando José Bonaparte ("Pepe Botella") reinó en España, autoriza la actuación pública de las mujeres-torero y aparecen las cuadrillas de la alicantina Francisca Coloma, de la sesentona Martina García y de Dolores Sánchez apodada “La Fragosa” que viste de hombre y con ellos se asiste en su cuadrilla.
En una de las primeras corridas celebradas por su iniciativa se anunció un cartel para el día 28 de julio de 1811 en el que se anunciaba a la rejoneadora Teresa Alonso. El ministro del Interior se niega a conceder la autorización para la actuación con este argumento:
“Las mismas razones porque no se permite a los niños y a los ancianos salir a torear a la plaza, hay para impedírselo a las mujeres; pero sobre todo debe atenderse a las de decencia y decoro público que se violan con semejante espectáculo cuyo influjo en lo moral es manifiesto, según dije a V.S cuando me propuso esta idea”.
Cuando a las cinco de la tarde comienza la corrida, uno de los componentes del cartel, Curro Guillén, de acuerdo con Teresa entrega un memorial a José Bonaparte, que preside la corrida, pidiendo autorización para que pueda actuar Teresita. Bonaparte, consulta al Corregidor si hay precedentes de actuación femenina, al haberlas aunque de muy antiguo, accede a la petición.
También aparece la famosa cuadrilla barcelonesa denominada “Las señoritas toreras” quienes debutaron en el año 1895 y actuaron por espacio de doce años y María Salomé Rodríguez Tripiana apodada “La Reverte”, protagonista del primer caso de travestismo, ya que era un hombre de pelo en pecho llamado Agustín Rodríguez guarda jurado jiennense.
El 2 de julio de 1908 el Ministro de la Gobernación del Gobierno de Maura, a la sazón don Juan de la Cierva promulga una Real Orden que prohíbe la actuación de las mujeres en los ruedos.
El preámbulo de la citada Ley decía: “La opinión pública ha protestado en varias ocasiones contra la práctica que se va introduciendo en las plazas de toros de que algunas mujeres tomen parte en la lidia de reses bravas, y si bien se alega que la ley no lo prohíbe expresamente, el hecho en sí constituye un espectáculo impropio y tan opuesto a la cultura y a todo sentimiento delicado que en ningún caso deben las autoridades gubernativas permitir su celebración como acto que ofende a la moral y a las buenas costumbres”.
Ley en la que seguramente habían influido negativamente las opiniones de los ilustrados antitaurinos tales como Sarmiento, Feijoo, Meléndez Valdés, Cadalso, Jovellanos, etc y de los teólogos y moralistas que no veían con buenos ojos que concurrieran a las corridas entreverados mujeres y hombres y los sociólogos que veían una pérdida de horas de trabajo por la asistencia a las corridas de toros: “ya que la pasión de los españoles por la fiesta hace que pierdan tres días de trabajo por corrida y malbaratan y empeñan su ajuar si no encuentran otro medio de agenciarse dinero para asistir”.
El Artículo 124 del Reglamento Taurino del año 1930 mantenía tal prohibición.

Pero en el año 1934 el Ministro de la Gobernación, Salazar Alonso, dejó sin efecto esta Real Orden, por lo que Juanita Cruz pudo hacer el paseillo en la Monumental de Las Ventas en 1936.
Real Orden que es ratificada por la Ley del 22 de julio de 1961, y derogada más tarde por Ley del 10 de agosto de 1974.
La Ley 56/1961 de 22 de julio reconocía a la mujer los mismos derechos que a los hombres para ejercer toda actividad profesional excepto su participación en la lidia de reses bravas, según recoge el artículo 49 del Reglamento de Espectáculos Taurinos.



Contra esta Ley luchó denodadamente, junto a su abogado José Briones, una torera alicantina de nombre María de los Ángeles Hernández apodada “Ángela” cuya verdadera vocación era el toreo a pie que estaba prohibido en España, pero que ella practicaba en Francia. hasta lograr derogarla por Orden del 10 de agosto de 1974.
En ese mismo año con fecha 15 de septiembre debutó como torero a pie en Jerez de los Caballeros.
Fue lesionada de consideración en muchas ocasiones a lo largo de sus más de 300 novilladas, hasta que tomó la alternativa en México en el año 1979 de manos de Manolo Martínez.

LA MUJER TORERO PROFESIONAL.

En Andalucía las mujeres que se distinguieron por su valor y destreza fueron las de las aristócratas de Jerez de la Frontera junto a las del Ducado de Medina Sidonia. Las primeras, acostumbradas a enmaromar los toros que sacaban a la plaza del Arenal para rejonearlos desde el estribo de sus coches,. Destacó en esta faceta, por su destreza con el rejón, doña Brianda Pavón.
Entre las profesionales hay que destacar a la rejoneadora Francisca García natural de Motril (Granada) que tras haber demostrado sus habilidades en plazas como la de Cádiz, Valencia, Murcia, Granada y otras capitales, fue vetada para actuar en Pamplona. Elevó instancia ante el Ayuntamiento pamplonés en los años 1774 y siguiente, donde hacía constar sus actuaciones en plazas como Tudela y Estella. No logró resultado positivo al encontrar el consistorio indecorosa la petición por su condición femenina y a pesar de estar casada con el banderillero Francisco Gómez que actuaba a las órdenes del torero navarro Matías Serrano.
Poco se podía lograr en aquellos tiempos, que eran peores aún por ser anteriores, a los que nos reflejó Pérez Galdós en su novela “Tristana” donde analiza las tres carreras de la mujer del siglo XIX cuando dice:
“Sólo tres carreras pueden seguir las que visten faldas: o casarse, que carrera es, o el teatro…vamos, ser cómica que es un buen modo de vivir, o…no quiero nombrar lo otro. Figúreselo”.
Como podemos constatar, en un principio la mujer actúa en los ruedos como rejoneadora.
Más tarde los empresarios tratan de inmiscuirla en pantomimas y mojigangas, donde predominan los trajes vistosos que incluso se anuncian de antemano en los carteles. Así un 27 de diciembre de 1818 la rejoneadora Andrea Cazalla sale vestida de sultana y el día 6 de agosto de 1820, Antonia Fernández sale vestida de turca. El traje causó impacto.
Antonia Fernández repite actuación con el mismo traje el 8 de diciembre de 1822 acompañada de Benita Fernández que vestía traje de china.
Con posterioridad las mujeres irrumpen en la suerte de picar toros si bien ataviadas de los trajes regionales de su procedencia como lo demuestra el cartel del 11 de diciembre del año 1836 en el que actúan como picadores: la zaragozana Magdalena García y la valenciana Mariana Duró que no debían hacerlo tan mal ya que cobraron la sustanciosa cifra de 240 reales cada una.
Hay una referencia a Petra Kobloski, como pionera de las cuadrillas femeninas. Un 5 de octubre se presentó en Tarragona y a causa de su escasa preparación taurina crearon un verdadero altercado de orden público que acabó con la cárcel para ellas y el empresario.
En el año 1839 aparece la primera cuadrilla en serio de mujeres toreras dirigida por la alicantina Francisca Coloma y en la que figuraban la asturiana Jorja García y Ramona Castelló.
Para ya el 26 de enero del año 1845 aparecer en Madrid, una importante cuadrilla femenina encabezada por Martina García, que permaneció en los ruedos hasta la edad de 60 años, con las picadoras: Teresa y Magdalena García con trajes regionales castellano y gallego respectivamente y con las banderilleras: Rosa Inard y Manuela Renaud que vestían de aldeana y pasiega respectivamente.
En 1886 aparece Dolores Sánchez “La Fragosa” que es la que por primera vez sale al ruedo vestida con traje masculino y se rodea de una cuadrilla de hombres. Toreó con éxito durante seis años.
Otras toreras famosas de este época fueron: Carmen Lucena “La Garbancera”, “La Frascuela”,La Mazzantina”, Laura López Cívico etc, sin que ninguna de ellas hiciera sombra a "La Fragosa”.
En el día 1 de enero del año 1895 aparece en Barcelona la cuadrilla femenina más importante de todos los tiempos la famosa “Señoritas toreras” adiestradas y puestas en escena por el periodista Mariano Armengol y Castañe “Verduguillo” En esta ocasión lidiaron un becerro.
La docena de muchachas presentadas a Armengol estaban capitaneadas por Julia Carrasco.


Pero el debut serio de esta cuadrilla tuvo lugar en Barcelona el 10 de marzo del año 1895 con tal éxito que se ganaron la repetición de actuación en las fechas del 17 y 24 del mismo mes. De ahí recorrieron las ciudades de Valencia, Cádiz, Jerez de la Frontera, Alicante, Cartagena, Valladolid, Bilbao, Játiva, Castellón, San Sebastián, Logroño, Murcia, Sevilla etc.
La cuadrilla de “Las señoritas toreras” estaba compuesta por:
Matadoras: Dolores Pretil “Lolita”y Providencia Jornaler.
Sobresaliente: Ángela Pagés “Angelita”.
Banderilleras: Encarnación Simó, Rosa Simó, Julia Carrasco, Isabel Jerro, María Pagés, y María Mambea.
· Nota: En la quinta corrida se retiro la espada Providencia Jornaler, siendo sustituida por “Angelina” que continuó hasta el año 1902.
· Posteriormente la cuadrilla se dividió en dos: una de ellas capitaneada por “Pepita” y “Herrerita” y la otra por “Angelita” y “Lolita”(denominada "Cuadrilla de Las Noyas”


Actuaron con enorme éxito en España, Francia, Portugal y América
Los éxitos por espacio de 12 temporadas no pasaron desapercibidos para el diestro “Guerrita” que llegó a comunicar a las empresas taurinas que:
“No torearía en ninguna plaza si un mes antes de él hacerlo actuaba la famosa cuadrilla femenina”.
Se trataba de mujeres con gran valentía como demostraron:
“Angelita” herida en Logroño. A pesar de manar abundante sangre de la herida se negó a entrar en la enfermería.
Lolita”el 19 de julio de 1897 fue herida en Oviedo en la mejilla izquierda y a los doce días reapareció en Huelva.
Otras mujeres toreras de esa época fueron: “Herrerita”, “La Solanita” y “Pepita” que actuaron por Barcelona. En Madrid lo hizo: Ignacia Sánchez “La Guerrita” que finalmente se fue a México. Eugenia Baltes “La Belgicana”. Quienes al lado de Jenara Gómez, Juana Castro, Francisca Gisbert, Juana Calderón “La Frascuela”, Manuela Capilla, Antonia Macho, Josefa Ortega, Francisca Coloma, Benita Fernández y un largo ect, constituyeron el elenco de toreras de esa época, quienes se vieron rodeadas por picadoras como Mariana Curo y banderilleras como Ángela Magdalena y María Aguirre “Charrita Mejicana”





Célebre fue María Salomé Rodríguez Tripiana, “La Reverte” primer caso de travestismo, que llegó a alternar con “Lagartijo” y “Machaquito” y que en la fecha del 11 de noviembre de 1900 mató con enorme éxito un utrero en la plaza de Madrid. Estaba dotada de grandes facultades y con razón pues cuando descubrió su identidad se trataba de un hombre llamado Agustín Rodríguez, quien por despecho reveló su identidad ante la aparición del Real Decreto de 1908 en que La Cierva prohíbe el toreo femenino.
De entre todas destacó Juanita Cruz, quien por nacer cerca de la antigua plaza de toros de Madrid entabló amistad con las hijas de los conserjes y esto le permitió ver todas las corridas que se daban al tiempo que practicar el toreo de salón. Se presentó como novillero en León el 24 de junio de 1932.


El 5 de abril del año 1933 estoqueó dos reses de Gamero Cívico en Cabra alternando con “Bebe Chico” y “Manolete”.
En el año 1935 debuta con picadores en Granada y en el mes de julio se presenta en Vista Alegre, cortando una oreja a un novillo de Pérez Tabernero.
El día 2 de abril de 1936 hace su presentación en la plaza de Las Ventas cortando una oreja a su primer enemigo que era de la ganadería de García Aleas. Al estallar la Guerra civil se va a Venezuela y desde allí como plataforma torea en diversos países americanos, hasta tomar la alternativa el 17 de marzo de 1940 en el Fresnillo (México).
Toreó con “Manolete”, Arruza, “Calesero”, Fermín Espinosa “Armillita” y “Carnicerito de México” quienes la avalaron para poder torear en México.
Falleció en Madrid el 18 de mayo de 1981 a causa de una lesión cardiaca.
Con posterioridad ha habido mujeres importantes en el mundo del toro, como lo fue la chilena Concepción Cintrón Verrill más conocida como Conchita Cintrón a la que no se pudo ver en corridas de a pie por no estar autorizado este toreo a las mujeres. Fue una bellísima y extraordinaria rejoneadora.
Ya en los años de 1975 aparece una torero albaceteña llamada María Isabel Atiénzar Sarría Maribel Atiénzar, que en la temporada siguiente toreó una gran número de festejos al estar incluida en el espectáculo femenino llevado por el empresario Francisco Rodríguez.

Tras formarse debidamente en estos festejos el 10 de abril de 1977 hace su debut con picadores en una novillada de Beca Belmonte donde alterna con dos novilleros. Corta tres orejas y sale a hombros.
El 23 de abril de la temporada siguiente hace su presentación en la plaza madrileña de Vista Alegre alternando con “Miguelín” y Antonio José Galán, escucha dos avisos en el primero y corta una oreja del segundo de los novillos de Manolo González..

Al domingo siguiente en el mismo coso actúa con Joaquín Bernardó y Juan José cortando también otra oreja.
Triunfos en Las Ventas, Barcelona, Valencia, Sevilla. El 28 de noviembre de 1981 toma la alternativa en la plaza mexicana de Machuca.
Tras su vuelta a España en el año 1985 renunció a la alternativa y actuó como novillero.

Quiza la que más altas cotas ha alcanzado como torero haya sido la madrileña Cistina Sánchez Palacios, nacida el 20 de febrero de 1972. Torero de la Escuela Taurina de Madrid que actuó en numerosos festejos sin picadores.

Cristina tomó la alternativa en Nimes (Francia) el 25 de mayo de 1996 de manos de Curro Romero y con José María Manzanares como testigo.Cortó una oreja al toro de su alternativa llamado "Pocabarba" de Alcurrucén.

Las palabras de Curro a Crisitna fueron. "El toreo es caricia y ¿quién mejor para eso que una mujer?.

Según ella misma afirma se fue de los toros: "porque los hombres no querían torear con ella", pero es que Cristina tal vez desconocía el consejo cláscio para los actores que viene a decir: "No trabajar con niños ni aniamles porque estos monopolizan a la atención y eclipsan al resto", lo que traducido al mundo del toro viene a decir que: la mujer torero monopoliza la atención del público y convierte a sus compañeros de terna , en teloneros".

No queremos dejar de citar a la malagueña, afincada en Zaragoza, Mari Paz Vega Jiménez (Mari Paz Vega).

Mari Paz vistió por primera vez el traje de luces en Cariñena (Zaragoza) en 1990. Se presentó con picadores en Fuengirola (Málaga) actuando con Cristina Sánchez y Yolanda Carvajal ante un novillo de Joaquín Buendía al que cortó una oreja.
En el año 1994 triunfó con rotundidad en Zaragoza cortando una oreja en cada uno de sus oponentes que eran de la ganadería de Fermín Bohórquez, convirtiéndose en la primera mujer que salía por la Puerta Grande de una Plaza de Toros de 1ª categoría.
Tomó la alternativa en 1997 en Cáceres de manos de Cristina Sánchez y con Antonio Ferreras como testigo, con lo que se convirtió en la primera mujer alternativada en España.
Finalmente hemos de mencionar a Raquel Sánchez quien el 27 de mayo del 2005 tomó la alternativa en Toledo de manos de Eugenio de Mora y actuando como testigo Manuel Amador.
Actualmente se encuentra por tierras mejicanas. donde está cimentando su carrera taurina al igual que lo ha hecho Mari Paz Vega quien goza de fama en Méjico.
A pesar de las numerosas novilladas de promoción que patrocinan las televisónes autonómicas de momento no incluimos a ninguna de las mujeres toreros que van surgiendo, porque ninguna ha superado los límites establecidos para figurar en este trabajo.
Esperemos lo logren para un futuro.