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martes, 7 de julio de 2020

HISTORIA DE LOS TOROS EN TARIFA.- Entrega 54


ANTONIO DELGADO MOYA.

 


Fue uno de los grandes aficionados a los toros en Tarifa  que llegó a la cúspide taurina al  ocupar durante muchos años el palco presidencial de nuestra bicentenaria plaza de toros, como asesor artístico sin haber sido torero practicante.
Con su mujer María de la Luz Lara Ríos concibió una familia numerosa integrada por 7 hijos; cuatro varones (Curro, Aurelio, Antonio y Manolo) y tres hembras (Antonia, Carmen y Luz María) los mismos que hermanos componían la descendencia de sus padres.
Murió a los 76 años el día 7 de noviembre del año 2011 desfilando por el Tanatorio tarifeño prácticamente muchos vecinos de la milenaria ciudad y el completo de la campiña tarifeña a la que Antonio pertenecía y mantenía relaciones desde su nacimiento.
¡Cual fue el trabajo de Antonio?. Cuando le pregunté a su cuñado Manuel Lara Ríos, éste me responde con la poesía que refería un maestro que les educó de pequeños:
“Cuando fuiste almadrabero,
muy poco tú, prosperaste,
luego una instancia echaste,
para ser carabinero,
consumista, segador, comerciante de habichuelas,
y ahora maestro escuela,
mi vida es una canción”.
Cuando Antonio comenzó a pretender a su novia, el padre Francisco Delgado Pelayo tenía un huerto en renta en Los Majales cuyo propietario era Alfonso Delgado.
Francisco poseía 6 fanegas de tierra en el Cerro del Rey (lo que hoy es El Mastral donde Luis Escribano, carnicero y aficionado a los toros hizo un cortijo al que trató de incorporar las tierras de Francisco. No lo consiguió al principio pero al final vendió todo de manera mancomunada a Gregorio Quesada Márquez “Canito” un malagueño que se hizo multimillonario cuando se realizó el aeropuerto de Málaga y le compraron sus tierras para llevarlo a efecto.
Luis Escribano hizo sus pinitos en el empresariado taurino llevando al torero Pepe Osuna y luego a su sobrino Luis Escribano en asociación con su hermano Manuel, padre del torero y abuelo del titular de la Peña Taurina Manuel Escribano.
Ya de novio de María de la Luz trabajó y vivió en casa del suegro Manuel Lara Petisme ayudando a éste en las funciones del trabajo del que vivía, para sacar adelante a sus diez hijos  que era el de rentar al Ayuntamiento los pastos y montanera de las fincas de su propiedad: La Peña, Caheruela, Puertollano, Longanilla, Los Zorrillos,la Ahumada, el Bujeo, Betis, y Tierra Plata que se denominaban los Baldíos, y que posteriormente arrendaba a todos a aquellos que llevaban sus ganados equinos, bovinos, caprinos, ovinos y de cerda a alimentarse de los pastos y bellotas de los montes.
Luego, una vez casado, Antonio ha arado con tractores, con yunta de mulos y de caballos. Ha segado,  trillado y aventado el trigo. Ha hecho carbón. Boniatos ha puesto lo que no está en los escritos y  cargas de naranjas ha traído a Tarifa (ayudado por su hermano Chan) todas las del mundo. Fue conductor de una camión de reparto que, en la ladrillera- almacén de al lado del cementerio de Algeciras poseía D. Luis Cervera Abreu con quien también trabajaba su hermano Chan como encargado de la finca “El Jaramillo”
Trabajó, por lo menos diez años, en la gasolinera del barrio de fuera, (Zafer), siempre  en el turno de noche  para aprovechar el  día trabajando de sol a sol.  Pero como de siempre trató de trabajar para él mismo, intentó comprar la gasolinera.
También tuvo una tienda en Tarifa cuyos productos los distribuía por la campiña con un automóvil  con el que transportaba a los camperos a la ciudad. Posteriormente compró un Land Rover apto para transportar desde el campo, a sus vecinos sin que los taxistas, con coches más modernos no aptos para estos difíciles caminos, consideraran competencia desleal.
Antonio Delgado fue un gran trabajador y una gran persona.
Su afición a los toros le viene de herencia puesto que tanto su padre como su suegro, que eran vecinos en “los Majales” le llevaban a ver corridas de toros cuando era un niño. Afición que se vio reforzada a consecuencia del trato con ganado palurdo de la zona, poseedor de algo de sangre brava en sus venas.

 


Participó en herraderos y en las capeas que seguían a tales faenas camperas y así su afición fue “in crescendo” hasta convertirse en veedor de la Escuela Taurina de Tarifa cuando esta fue creada por iniciativa del que fuera teniente de alcalde en el Ayuntamiento de Tarifa con el gobierno del TAIF, el militar cordobés Antonio Casado. Proporcionó becerros a la Escuela para prácticas de alumnos procedentes de unas vacas que su consuegro Mateo Silva tenía procedentes de Los Derramaderos, al ser parte interesada (puesto que uno de sus hijos, Antonio hoy Policía Municipal en el Ayuntamiento,  estaba en la misma y llegó incluso a actuar con traje de luces en varias novilladas y como subalterno a las órdenes de los compañeros de la Escuela, “Gallito” y “El Monaguillo”.

   


     


En los comienzos de la creación de la Escuela Taurina y, concretamente en los años 1996, 97 y 98, todos los viernes de los meses de junio y julio se celebraban a las 22,00 unas becerradas con actuación, vestidos de luces, de novilleros de la escuela taurina de Tarifa a la que invitaban a otros becerristas de las escuelas taurinas del Campo de Gibraltar.
Tuve la ocasión de asistir a alguna de las celebradas en el mes de julio que coincidían con mis vacaciones en Tarifa. Se lidiaban erales de las ganaderías de la zona mediante convenio verbal con el creador de la Escuela Taurina. La entrada era gratuita y naturalmente la plaza se llenaba hasta la bandera por familias enteras que con su prole acudían a pasar parte de esas noches espectaculares de clima en Tarifa. La presidencia era ocupada en su asesoría artística por Antonio Delgado que fue ganando aprendizaje y méritos para escalar la cima de asesorar en los festejos serios que se dieran en Tarifa.
 


Con el gobierno socialista en Tarifa, durante dos legislaturas, la presidencia fue ocupada por Antonio Escribano asesorada en materia artística por su cuñado que no era otro que Antonio Delgado con la aprobación del público asistente a la gestión desarrollada.
Antonio Delgado era asiduo, como abonado, a las ferias taurinas de Algeciras, La Línea, San Roque, Los Barrios, El Puerto y  Sevilla. También asistía a las corridas de su interés en Málaga y en cualquier ciudad que se le pusiera en el entrecejo.
Con la irrupción de Manuel Escribano Nogales en el mundo taurino fue uno de los creadores de la Peña Taurina de este matador de toros en Tarifa y por descontado que no se perdió ninguna de las corridas que toreaba este torero y a algunas de las cuales acompañé una vez fijada mi residencia, tras mi jubilación en esta ciudad.
  
  


Nunca tenía pereza para coger su coche, siempre de alta gama, y desplazarse a cualquier evento taurino de interés.
Cuando murió le dediqué un artículo que acababa de este manera:
“Antonio seguro que en el cielo, ganado tras los enormes sufrimientos que le ha deparado su enfermedad, estará tratando de convencer  a San Pedro para que organice una corrida de toros y le ponga de asesor artístico”.
Amigo Antonio. ¡Descansa en Paz!

sábado, 4 de julio de 2020

HISTORIA DE LOS TOROS EN TARIFA. Entrega 53


FRANCISCO ULLOA GARCIA.
Viene aquí como un buen aficionado a los toros a pesar que, en la parcela donde destacó fue en la deportiva y concretamente en la faceta del boxeo. En ella  llegó a proclamarse Campeón de Andalucía de Boxeo Amateur en la categoría de los Plumas.
I


El autor de este blog le escribió un libro su vida, titulado: El ayer y el hoy de Paco Ulloa editado por Editorial Imagenta en los talleres de Estugraf Impresores de Ciempozuelos  (Madrid) en el año 2016.

La afición a los toros le llegó, consecuente con los célebres Festivales de Ordóñez que, celebrados en su ciudad natal en la década de los años 60 y 70, acapararon la atención mundial del mundo taurino.
¡Era la época en que todos los chavales toreaban por las calles de la milenaria ciudad!
A partir de ahí, Paco nos acompañó, en alguna que otra ocasión a los tentaderos que celebrábamos los aficionados practicantes en la finca de San José del Valle antes de que fuera comprada por el señor D. Gonzalo López Larraínzar del que se decía era el sastre de cabecera del Rey D. Juan Calor I y otros personajes tales como  el Rey Simeón de Bulgaria, Ronald Reagan, Emilio Botín o Plácido Domingo.
Su sastrería ocupaba un primer piso de la calle Conde de Aranda de Madrid y por esta circunstancia era lugar discreto para ser visitado por estos emblemáticos personajes.
Este gran sastre, Aprendió el oficio de manos de su padre y su tío que eran los hijos de Manuel López Larraízar quien procedía del Valle de Irache (Navarra).
En esta placita de tientas, el carnicero y aficionado practicante Luis Serrano Escribano solía tentar, antes de llevarlas al matadero, las becerras bravas desecho de tienta que compraba al ganadero D. Calos Núñez Moreno de Guerra.
Como Luis era, por aquel entonces, Presidente de la Unión Deportiva Tarifa, invitaba a todos los directivos y componentes de la plantilla, así como a sus familiares de Sevilla que como su tío D. Manuel Escribano había sido empresario taurino en tierras albaceteñas  durante el ejercicio de secretario de Ayuntamiento en el pueblo de Pozo-Lorente.
Allí actuábamos, con distinta suerte y arte,  varios aficionados prácticos tratando de imitar a los profesionales del “arte de Cúchares”, si bien, el bueno de Paco no paso de ser un buen aficionado, pero ¡No practicante! Que permanecía sentado tan ricamente en la ancha pared que circundaba la placita.

Los toros le dan respeto y miedo, muy al contrario a que su hermano mayor Manuel quien, también nos ha acompañado a varias corridas toreadas por el matador de Gerena Manuel Escribano y, me ha confesado en varias ocasiones que su mayor frustración en la vida, es no haberse puesto delante de un toro bravo, aunque fuese una vaquilla, para sentir las sensaciones que experimentan  los toreros, pues es un amante de nuestra Fiesta más Nacional.

Siempre ha querido venir conmigo a algún tentadero, pero la verdad es que unas veces por una contingencia y otras por otras, no se ha llevado a término.
Ahora soy yo quien, no quiero por quererlo demasiado como amigo, exponerlo a un porrazo de una becerra, al ser consciente que sus facultades físicas no están en plenitud.
Seguro estoy que de haberlo intentado en sus años mozos no hubiera desentonado en el escalafón taurino, pues es un artista en cualquier faceta que intenta y en esta, no iba a ser menos.

Posiblemente si en los años mozos de estos hermanos Ulloa, la ciudad de Guzmán El Bueno hubiera contado con Escuela Taurina otro gallo hubiera cantado en las preferencias de estos artistas.
Volviendo a Paco diré que: en la actualidad, está jubilado y se dedica a pasear sus perros de caza, bretón y podenco (liberándoles de jaula)  todas las mañanas por terrenos de las tablas de la “ruta del colesterol”, mientras  los fines de semana, tras realizar limpieza general del taller auxiliado por su esposa  Maricarmen Santamaría  su actividad se torna en  acompañar a su nieto, montado en su mobilett Velosolex, en la ruta ciclista del chiquillo por el carril bici y prolongación por el paseo marítimo hasta la  emblemática playa chica, y recorrido inverso en busca del final del trayecto en el Taller del Polígono donde aparcan sus “vehículos” de transporte.
Ya está inculcando a su nieto la afición a los toros de ahí que lo lleve a alguna que otra corrida.

Alguna que otra tarde suele ir al Casino  (entidad socio cultural de la que es socio desde hace muchos años) a jugar sus partidas de dominó o  mus con sus amigos: Fernando Villanueva (q.e.p.d), Jorge Vázquez, Manolo Serrano, Isidoro Rodríguez y Diego Domínguez “Yeye”, donde se convierten en centro de atención  por ser unas partidas sonoras donde las voces inundan el silencio de este serio y, tranquilo lugar.
Suele acudir en su vehículo Seat 600 del que está enamorado y mima como si de un antiguo nieto se tratare.

No se pierde acontecimiento taurino que se celebre en nuestra plaza de toros confundido entre el gentío en las gradas de pizarra de la singular plaza, tratando de pasar desapercibido pues, una de las virtudes principales de este personaje es la modestia en todas las facetas de su vida.



Le encanta el ambiente taurino y conocer a personajes emblemáticos de este mundo que alguna que otra vez le hemos presentado cuando nos ha acompañado a corridas celebradas en plazas importantes.


La gozó de lo lindo cuando estuvimos en el Hotel Colón, santuario taurino de Sevilla, igual que cuando le presentamos al Diamante Rubio en el bar de Las Piletas otro lugar emblemático del mundo taurino sevillano.

Ahora jubilado no tiene inconveniente alguno para poner su excelente automóvil Mercedes 220 importado de Alemania, al servicio de cuatro aficionados más para asistir a las corridas de toros que se celebren  en los alrededores de Tarifa e incluso desplazarse al Puerto de Santa María, Sevilla o Málaga.
Al haber cesado en su trabajo activo como chapista en su taller de El Polígono La Vega ocupa su tiempo libre a asistir a los combates de Boxeo que se celebren en las proximidades de la zona de residencia si bien no pone inconveniente alguno en desplazarse a Málaga e, incluso, en avión hasta Bilbao para ver en vivo y en directo a sus ídolos actuales.
Y los momentos de ocio, les dedica a construir barcos miniatura afición heredada de su padre que era un artista en esta faceta, únicamente superado por el hijo Manuel que ha llegado al súmmum de perfección en esta faceta.
El amigo Paco; extraordinario boxeador, no peor chapista y buen aficionado taurino, siempre está dispuesto,  a hacer un favor a cualquiera de la manera más altruista pues es su condición personal heredada de esa gran familia que constituye la Saga de los Ulloa.

domingo, 28 de junio de 2020

HISTORIA DE LOS TOROS EN TARIFA.Entrega 52


Seguidamente colgaré en el blog una serie de personajes, aficionados taurinos que, he considerado con méritos suficientes, por sus actividades de todo tipo para ser incluidos en el libro HISTORIA DE LOS TOROS EN TARIFA y pasar a la posteridad.
AFICIONADOS DE TARIFA.

FRANCISCO PÉREZ GÓMEZ.
  


En Tarifa todo el mundo le conoce por Paco Pérez, pero Paco es conocido en todo el Campo de Gibraltar consecuencia de sus polifacéticas actividades.
Nacido en Tarifa es el único de todos los hermanos que permanece en esta ciudad pues el resto de la prole se fue a buscar trabajo y finalmente se ubicaron en Algeciras, Sevilla, Málaga y Valencia. Pero Paco se quedó aquí para trabajar por espacio de 18 años en Casa Villanueva  que posteriormente creó en Algeciras el centro comercial denominado Galerías Villanueva.
Por aquél entonces era la única empresa, fuera de la actividad conservera, existente en la ciudad con capacidad laboral para contratación de trabajadores. Competía con la otra empresa de menor entidad,  denominada Tejidos Trujillo.
Esta empresa familiar Casa Villanueva, ocupaba, además de muchas casas de la población, el edificio más emblemático de la Calzada, por sobresalir en altura de los edificios circundantes y donde cualquier usuario podía adquirir de todo; desde un tornillo hasta un crecepelos, pasando por un traje de señora o caballero.
Empresa de 60 trabajadores dirigida por los Hermanos Villanueva, personas culturalmente preparadas que llevaron su actividad comercial a altas cotas de rentabilidad al expansionarse  en cualquier actividad de necesidad del pueblo que, entonces contaba con un Regimiento de Infantería, el “Álava 22”, ubicado en la Isla de las Palomas con Plana Mayor en el Castillo de Guzmán El Bueno y central telefónica en lo que hoy es el chalet de “Chato Utrera” que, junto con la Base Naval de Fuerzas Sutiles dotada de tres lanchas torpederas (30,32 y 33) eran de importancia capital en el desarrollo económico de la muy noble ciudad de Tarifa.
Luego, con el paso del tiempo esta empresa se fue a Algeciras y el edificio se convirtió en el Hotel Misiana, si bien Paco pidió el cese meses antes del traslado aduciendo que iba a presentarse a unas oposiciones  a banca, lo que nunca llevó a efecto y, por contra,  las tablas adquiridas en ventas las llevó a la práctica, montando su propia empresa en forma de tienda de comestibles en el momento que le ofrecieron un local comercial. Tienda que fue ampliando al introducir productos que él había tocado como dependiente, hasta convertirla en un Supermercado que un amigo de Madrid bautizó como “El pequeño Corte Inglés” al vender desde pinturas, hasta productos alimenticios, pasando por confecciones y artículos de regalo.

Por aquel tiempo su esposa Mari Luz Ulloa era la directora de la mejor peluquería de Tarifa con importantes ingresos que subvenían las necesidades tanto de sus padres como de sus hermanos. Era Mari Luz el complemento ideal de Paco en la actividad empresarial.

 
El coleccionismo es otro de  sus “vicios”. Colecciona todo lo que cae en sus manos que almacena en la bodega-museo que en realidad es el garaje de su casa. Allí hay de todo; desde un órgano electrónico Farfisa hasta un especiero de bronce antiquísimo, pasando por numerosas reliquias encontradas en las excursiones de submarinismo por las costas de Tarifa junto a todo objeto que la mayoría de los tarifeños le regalan cuando quieren desprenderse de algo que no les vale.
Paco recoge todo. Lo acondiciona y seguidamente busca hueco en el escasísimo  espacio que queda dentro de su local. También su casa es un museo donde sobre todas las colecciones de objetos que posee, destaca un barco velero realizado a mano por su suegro el patriarca Ulloa que es una maravilla de precisión y detalle que en la actualidad tendría un valor incalculable.
  


La afición taurina surge en Paco a través de Juan Luis Muñoz “El Sabio de Tarifa” con el que compartió durante muchos años; trabajo, alegrías, penas diversiones, viajes e incluso negocios de vinos y jamones traídos de tierras de Castilla y León (el famoso Yllera) y de Huelva (los famosos JJJ de Jabugo).
Un día Juan Luis le llevó a los toros a Algeciras y desde ese momento el gusanillo arraigó en un ser. Gusanillo que se acrecentó cuando en la Romería de “El Rocío” donde conoció a unos alemanes muy aficionados a los toros que venían todos los años a la Feria de Abril de Sevilla donde eran abonados. Un día le invitaron a la Feria de Nimes y a partir de ese momento rebasó en afición a su maestro Juan Luis pues sus viajes son de más recorrido en la asistencia a corridas de toros incluso fuera de España a la muy taurina Francia.
     



Nosotros hemos coincidido con él  en las distintas plazas  de toros tanto de la provincia de Cádiz  como limítrofes. De ahí nuestra amistad dimanada de una afición común.
Como no podía ser de otra manera es socio junto con su esposa de la Peña Taurina tarifeña Manuel Escribano de ahí que asista a todas las corridas en las que participa el torero de Gerena con ascendencia tarifeña.
Este tarifeño casi octogenario no representa los años que tiene, pues como ha sido un buen deportista se conserva con una juventud impropia de su edad y con una agilidad, fuera de lo común, recorre todos los días la ciudad, atendiendo a sus numerosos clientes, a pie o en una vespa de los años sesenta que cuida como si de su propia hija se tratara.

                                             
 
No hay evento en Tarifa, del tipo que sea, donde no se encuentre colaborando el amigo Paco. Procesiones, carnavales, representaciones teatrales o lo más impensado que se nos ocurra forma parte de la actividad de Paco Pérez que a fuerza de trabajo ha logrado una hacienda importante  y aun así, porque le gusta trabajar, hoy en día sigue preparando por Navidad, desde el despacho de su bodega museo una especie de cestas donde acomoda vinos de categoría junto a buenos jamones y magníficas conservas que hasta el momento siguen siendo muy celebradas  por los buenos gourments.


Carnavalero, actor, nazareno, rociero, caballista, submarinista e incluso poeta. Todas estas facetas las practica Francisco Pérez Gómez que es un personaje; amable, dicharachero, simpático y sobre todo taurino feliz.

sábado, 27 de junio de 2020

HISTORIA DE LOS TOROS EN TARIFA.Entrega 51


                                                         LA PALMOSILLA.
  I


José Javier Núñez Cervera es el hijo primogénito de Mariano Núñez Manso que fue ganadero de manso durante muchos años quiso ser ganadero de bravo. Su suegro le propuso comprar una ganadería de procedencia Villamarta, pero la mujer  de éste Ana Cervera Abreu se lo quitó de la cabeza aunque, trató de comprar una punta de vacas de origen santacoloma, sin conseguirlo.
José Javier siempre tuvo en la cabeza  formar una ganadería. En la Escuela de Ingenieros Agrónomos de Madrid coincide con quien fuera un íntimo amigo suyo Juan Pedro Domecq Solís, con lo que su deseo de ser ganadero de bravo se acrecienta, pero como fue el único de su promoción que se decantó por trabajar en la empresa privada, su vida profesional le catapulta a la presidencia de las dos grandes empresas, Dow Chemical  y Coca Cola lo que le  lleva a vivir fuera de España acabando momentáneamente con esta ilusión que no puede llevarse a término hasta el año 1995 en que forma la ganadería con sangre de procedencia Juan Pedro Domecq y de la de su primo Joaquín Núñez del Cuvillo.



En 1996 llegan a “La China” 52 vacas con el hierro de Veragua de Juan Pedro Domecq Solís y dos toros: el 83 “Ovación” y el 46 “Iguana”, posteriormente llegan 125 vacas con el hierro de Joaquín Núñez del Cuvillo y el toro nº 4 “Ventanero”. El hierro final de la ganadería es el antiguo hierro familiar de Carlos Núñez Lardizábal. La divisa azul celeste y roja.
Y a partir de ese año 1996 fue comprando a sus familiares la finca “La China”.  Finca que compró en el año 1901 el bisabuelo del actual regidor de la ganadería,  Marcos Núñez Reynoso y que con una extensión de 560 hectáreas linda al Este con la finca “El Torero” y al Oeste con la finca “Los Derramaderos”.
Actualmente la ganadería de  La Palmosilla cuenta con dos fincas: La China a la que se llega a través del Cortijo de La Haba donde están ubicados los machos y bastantes hembras y la de La Palmosilla con 180 hectáreas   que dan cabida a 180 vacas y que no es muy apta para la cría de bravo por estar muy cerca de la población y de las playas de Tarifa. Aquí es donde tiene las hembras que compró a su primo Joaquín Núñez del Cuvillo todas de la rama Osborne
El croquis de la finca en el año 1897 era el que reproduzco.
  

Ambas fincas cuentan con el tesoro de la comarca que no es otro que la hierba denominada zulla, también conocida como esparceta roja capaz de proporcionar alimento a las reses bravas sin necesidad de suplemento.
Se trata de una planta que puede alcanzar hasta los 60 centímetros de altura que cuenta con hojas perennes compuestas imparipinadas  dotadas de 3-5 pares de foliolos con el haz glabro y el envés peloso. Las flores tienen la corola roja más o menos  oscura con el estandarte emarginado y mucho más largo que la quilla.
Propia de zonas de clima suave y próximas al mar. Se da en suelos arcillosos y no aguanta los suelos ácidos o salinos ni los climas fríos.
Se aprovecha en forma de pastoreo por el ganado vacuno con estos valores nutritivos:
NS    PB   FB     EE    ELN   Ca      P
12    20     24    2,40    40     1,12   0,34.
El inconveniente que tienen estas fincas es el viento de levante que al quemar los cultivos hizo que D. José Javier cómo buen Ingeniero Agrónomo viera las posibilidades de dedicar estos campos a la crianza del toro bravo ya que el viento no perjudica al toro como animal, si bien sí condiciona la planificación de los tentaderos. Otro inconveniente es la falta de arboleda que no permite la protección del ganado frente a los fenómenos climatológicos.


El hierro de  Joaquín Abreu Orta  1782-1851 es el que actualmente tiene La Palmosilla con ciertas modificaciones.
D. Joaquín Inició la carrera de marino a los quince años, al ingresar en septiembre de 1797 como guardiamarina. Durante la Guerra de la Independencia fue oficial de la marina mercante, y combatió como alférez.
Tras el golpe de estado fernandino de 1814, tuvo que marchar al exilio.
Alcalde de Tarifa (Cádiz) durante varios meses, fue nombrado diputado provincial por el distrito de Algeciras (1820-1822) y diputado provincial por Cádiz (1822-1823). Como diputado tuvo una actuación destacada en la aprobación de la ley de reparto de bienes comunales.
Se casó en Cádiz el 28 de octubre de 1836 con su sobrina Concepción Núñez Abreu, veinticuatro años más joven que su tío y esposo (si hemos de creer lo que dice la dispensa papal, que se conserva en el Archivo de la Diócesis de Cádiz, la novia iba embarazada).
Era Concepción Núñez hija de uno de los más grandes arrendatarios del Duque de Medinaceli. En manos de los Núñez estuvo arrendada la dehesa Tapatana de 2.000 fanegas en 1823-1825, como también la dehesa de Navafría entre 1823 y 1830 con una extensión de 2.900 fanegas.


Así está inscrita la ganadería:
Agropecuaria La China S.L.
Finca: La China. 11380. Tarifa (Cádiz).
Divisa: azul celeste y roja.
Señal: Muesca en oreja derecha y orejisana en la izquierda.
Antigüedad 13 de mayo 2013.
Creada en 1996 al amparo del artículo 5 bis b) de los Estatutos con vacas y sementales de D. Juan Pedro Domecq y D. Joaquín Núñez del Cuvillo.
En el año 2007 pasa ala Grupo Primero en virtud de los acuerdos tomados por la Junta Directiva de la Unión de Criadores de Toros de Lidia.


Javier Núñez Álvarez, su actual  propietario, Licenciado en Derecho, es un ganadero moderno que ahora, además de la garrocha, agarra el móvil y se cuelga la cámara de fotos. “Lo tengo como parte de mi vida. Siempre voy cargado. El campo tiene muchas cosas que ver. La gente conoce el toro en la plaza. Lo que hay detrás no”.
La  ganadería de La Palmosilla está repartida en dos fincas, La Palmosilla, en Tarifa, una finca que da al mar con 180 hectáreas para 160 vacas de pura naturaleza, libertad y ecología, que alberga a las vacas Osborne de capas ensabanadas compradas a su tío Joaquín por su padre y La China, de 560 hectáreas y donde viven todos los machos y el resto de hembras.


Sus antepasados crían toros bravos desde 1760, “doce generaciones ininterrumpidas”, cuenta Javier, que compara su familia con los Pérez Tabernero de Salamanca. Eso le permite ampliar sus contenidos. “Hay historias y anécdotas que me gusta dar a conocer”. El hierro, además, es el más antiguo de la familia Núñez. “Mis antepasados lidiaron en Madrid en 1790, en Cádiz en 1813 y en Sevilla en 1825”. Las típicas corridas inventadas por Franco. “Nuestro hierro se utilizó para lidiar reses bravas ininterrumpidamente hasta 1940. Se retoma la actividad en el 96, formando una ganadería con animales nuevos”.
Somos la ganadería más al sur de Europa. Me gusta fotografiar la arquitectura rural de aquí. Nuestro cortijo es diferente al resto: el viento nos ha hecho adaptarnos al medio y forja un carácter diferente en los toros”, que avanzan a través de la tercera y cuarta generación de reproductores: “tienen ya su propia personalidad”.
  


Es todo el trabajo detrás de una ganadería. Herraderos, tentaderos, cualquier actividad. Es bueno que la gente lo vea y lo valore”.
“Entiendo que el que esté en un atasco y me vea a caballo repasando las vacas piense que soy un señorito. Pero es mi trabajo. Hemos tenido la culpa nosotros. No soy un cazurro, hablo inglés, he trabajado fuera de los toros y he vivido en el extranjero. Sí me considero un privilegiado porque el campo se ha convertido en un producto de lujo”.
La tecnología sirve para seguir trabajando y estudiando la ganadería”.
La ganadería es un muro de realidad. “Supone un gran reto. Jugamos con el comportamiento de animales. Es pura incertidumbre. Los fracasos son muy estimulantes, sirven para acudir a la raíz, profundizar”.


La alquimia dentro de un laboratorio que se tambalea. “La batalla que libramos está relacionada con la libertad y el respeto. No me tengo que meter en la vida de nadie. Ni juzgarlo moralmente. Puedo estar nada de acuerdo con esa persona, pero no voy a coartar su libertad. Muchos me dicen que no me dedique más a esto. ¿Quién es usted para decirme lo que tengo que hacer? Es una guerra de educación. En esas, la España silenciosa es más sensata”.
  


Tiene muy claro lo que quiere conseguir en el mundo de la cría de toro bravo. De ahí que se exprese así:
“Mis toros tienen que tener sobre todo bravura. Partiendo de esa base busco la transmisión y el recorrido en la muleta. Hay toros que salen con más o menos clase, con más o menos nobleza, pero intentaré que todos derrochen casta. Siempre tienen que querer muleta y que vayan de menos a más”.
Javier es una esponja que absorbe todo lo que emana del mundo del toro por eso se ha fijado en la afición francesa que marca la pauta en la suerte de varas de ahí que a sus vacas en  tienta “las lleva cuatro veces al caballo” al tiempo que, a diferencia del año 2012 “pide a los toreros que tientan que, desde el primer momento en la muleta, les aprieten y les bajen la mano hasta lo que den”
En su ganadería que cuenta con 360 vacas y 26 sementales  cuida hasta el mínimo detalle el saneamiento, la alimentación y el manejo, al estar convencido que son los tres pilares básicos en los que se sustenta la ganadería brava como le inculcó su padre quien para sacar un toro serio, armónico, ágil y fuerte lo sustentaba en los tres factores:
Fenotípico, genotipo y manejo encaminado a que aguante el maratón de los 20 minutos de lidia en plaza donde primen la afectividad de embestida el ritmo y el son como ingredientes para la realización de una gran faena.
Se me olvidaba decirles que el nombre de la Palmosilla viene de una planta que abunda por estas tierras tarifeñas llamado el palmito que viene a ser como una palmera enana que aparte de ser comestible alguna de sus partes se utilizan las fibras de sus hojas para confeccionar esteras, escobas, cuerdas etc