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viernes, 23 de abril de 2010

LA SALIDA POR LA PUERTA GRANDE DE LA MAESTRANZA DE SEVILLA DE “EL JULI” Y MANZANARES.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Décimo segunda de la Feria de Abril en Sevilla 2010.Toros de Torrealta.
Ocupando la presidencia Francisco Teja Delgado.
“El Juli” de burdeos y oro y José María Manzanares de nazareno y oro salen por la Puerta Grande de la Maestranza de Sevilla. El público tras el paseíllo tributa una gran ovación a "El Juli" quien agradece desde el tercio al que invita a salir a sus dos compañeros de terna, Manzanares y Daniel Luque.
Manzanares: oreja en su primero cortada así:
El segundo de la tarde es el número 66. “Doctorado” 488 kilos. Un castaño bragado del 12/05. De salida remata en el burladero al ser llamado.
Manzanares le saluda con dos capotazos. Al tercero se estira en una verónica. Otras más por el otro pitón y seguidamente lo torea por delante enseñándole a embestir.
El encargado de picar es José Antonio Barroso a cuyo caballo lleva Manzanares el toro con tres capotazos. Barroso se agarra trasero. El cornupeta aprieta. A la salida del caballo, el toro pierde las manos.
Manzanares lo prueba con dos capotazos por alto en su afán de levantarle la cara, llevándole de inmediato al caballo de picar. Acude inmediatamente cuando escucha el estribo que ha hecho sonar José Antonio Barroso, y ahora el piquero se agarra arriba.
Daniel Luque quita por chicuelinas. Una ajustada por el pitón izquierdo estando a punto de ser desarmado. Otra por el otro pitón. El toro tardea en la embestida. Otra chicuelina por el pitón izquierdo que repite por el derecho y remata con una revolera que Sevilla aplaude.
Muy tardo el toro ha de trabajar Curro Javier que es quien lidia en banderillas. Juan José Trujillo deja un par de desigual colocación. Luis Blázquez las deja arriba a pesar de que el toro echa la cara arriba en el embroque. Cierra tercio Trujillo con un magnífico par en todo lo alto.

La faena de muleta la comienza Manzanares doblándose por ambos pitones si bien vacía el pase por arriba. Con un pase de tirón por la cara lo saca fuera de las rayas delimitadoras del tercio de varas.
Un redondo suelto. Dos redondos ligados. El toro se para. Manzanares vuelve a buscar el sitio adecuado con la muleta portada por la mano derecha para enjaretar tres redondos ligados perfectamente rematados que abrocha con el pase de pecho sobre la mano derecha.
Nueva serie de tres excelentes redondos ligados. El toro se para. Vuelve Manzanares a tomar distancia para lograr tres redondos ligados que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
Muleta en la izquierda. Un natural. Toma distancia. Otro natural enganchado en el remate. Otro de muy buena factura y remate. Son unos naturales aislados adelantando la muleta y siempre enganchados en el remate. Ahora logra dos buenos que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
Al toro le falta esa transmisión necesaria para que la faena llegue a los tendidos.
Ha dejado reposar al toro. Se acerca con la muleta portada en la mano derecha y logra una extraordinaria tanda de redondos en serie de cuatro que abrocha con el pase de pecho sobre la mano derecha ante los ¡olés! de la plaza de la Maestranza que hacen sonar la música.
Nueva serie de cuatro excelentes redondos que, tras un cambio de muleta de mano sobre la marcha, remata con un natural. Ovación.
La muleta en la derecha. Tres excelentes redondos. Un circular completo. Un molinete. Un cambio de mano por la espalda y remate con el de pecho sobre la izquierda que pone de pie al público maestrante quien le tributa una gran ovación.
En la suerte natural logra algo más de media estocada en la yema, pelín tendida, que hace caer al toro. El puntillero acierta al segundo intento.
Aparecen los pañuelos en los tendidos y el presidente concede la oreja.


"El Juli" corta las dos orejas de su segundo así:
Sale el cuarto toro de la tarde. Número 93.”Zurcidor”. 492 kilos de romana. Negro mulato del 10/04. Un toro muy serio, con cara de mayor, engatillado, que se para a la salida de chiqueros.

Se emplaza. “El Juli” se va a por él, le administra tres capotazos de los que sale suelto. Seguidamente se estira por verónicas que son rematadas con una media.
Con dos capotazos lo deja en la jurisdicción del picador Diego Ortiz que se agarra ligeramente trasero. Trata de rectificar sobre la marcha sin lograrlo porque el toro apretó mucho y con la cara arriba. El toro sale suelto yéndose a los terrenos de nadie.
Con lances por delante sin cruzar, a un toro que se arranca violentamente, “Juli” lo lleva nuevamente al caballo. El piquero ahora, se agarra arriba.
En banderillas con lidia de Álvaro Montes, parean, “El niño de Leganés” quien deja un par ligeramente trasero. Emilio Fernández, con la efectividad que le caracteriza, deja los palos arriba y cierra tercio “El Niño de Leganés” con un buen par.
“El Juli” brinda al público de Sevilla recibiendo una grandísima ovación.
“El Juli” se va en busca del toro que Álvaro Montes dejó cerrado en el burladero de matadores. Lo recibe con un contrario por arriba del que el toro sale suelto y “El Juli” lo persigue.
El toro en el tercio y “Juli” en los medios. Lo cita con la muleta por delante y cuando el toro se arranca lo aguanta y le propina un excelente redondo al que siguen otros tres más. Un toro que galopa y que acomete con furia. “El Juli” remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
¡Extraordinario toro de Torrealta que embiste con presteza y alegría!
Enormes naturales los conseguidos por “Juli” aguantando cuando el toro se queda debajo de la axila izquierda. Magnífico broche con un pase de pecho sobre la mano izquierda.
Da distancia al toro. Tres extraordinarios naturales que son rematados con el de pecho sobre la mano izquierda.
¡Enorme afectividad la de este toro!
Deja “El Juli” que el toro repose.
Muleta en la diestra. Magníficos redondos en el último de los cuales se cambia la muleta de mano sobre la marcha y remata, tras un natural, con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Deja reposar nuevamente al toro y sigue con unos extraordinarios redondos. “El Juli” cambia la muleta de mano sobre la marcha, le administra un natural lentísimo y remata con el pase de pecho sobre la zurda.
“El Juli” con la muleta plegada sobre el antebrazo izquierdo ha dado distancia al toro y le ha sacado tres extraordinarios naturales que levantan a los espectadores de sus asientos para aplaudirle.
En la suerte natural estoconazo hasta la bola. El toro se va a las tablas y sigue embistiendo a los peones que le capotean. Finalmente el toro dobla y se piden las dos orejas para el diestro de Velilla que el presidente concede del tirón.

El segundo de Manzanares es el número 84.”Viajero”.533 kilos. Castaño meano, de Torrealta.
El toro de salida se emplaza y a por él va Manzanares que, tras tomarlo de capote, lo confía andándole para atrás y enseñándole a embestir. Finalmente se estira por verónicas en serie de tres de factura más que excelente que remata con una media.
Manzanares lleva al caballo a un toro dotado de movilidad y afectividad por embestir.
Lo deja a la altura de la raya de fuera. El caballo que se niega a ir en busca del toro momentáneamente para seguidamente ser sometido por su jinete. El toro se arranca de improviso, ¡con furia! para nada más sentir el hierro salir suelto en busca de los terrenos de nadie.
Juan José Trujillo se va a por él, y lo lleva muy bien a la jurisdicción del caballo, pero el toro no quiere más suerte de varas.
Manzanares lo pone nuevamente en suerte. El toro se arranca con fuerza y da un topetazo al caballo que está a punto de derribarlo. Pedro Morales “Chocolate” se va descaradamente al toro sin respetar rayas, le da un puyazo y el toro se va nuevamente. “Chocolate” nuevamente en busca del toro. Otro picotazo del que el toro sale suelto.
Manzanares tras quedarse con el toro, solicita el cambio de tercio haciendo el molinillo con los dedos. El presidente accede a la petición.
En banderillas con lidia de Juan José Trujillo, a quién el toro se va descaradamente a por él en un capotazo, parean, Curro Javier quien tiene muchas dificultades para banderillearlo, porque el toro no hace nada por él en el embroque. En la primera entrada no deja ningún palo arriba. En la segunda entrada y poniendo todo de su parte, coloca un palo arriba. El tercero Luis Blázquez, tampoco puede clavar teniendo que pasar en falso porque el toro le espera una barbaridad. En la segunda entrada, al sobaquillo, logra colocar los palos arriba. Cierra tercio Curro Javier quien logra poner los palos arriba.
Manzanares se va a por el toro negando con la cabeza al ver las pocas posibilidades de triunfo que presenta el quitaesenciado burel.
Comienza doblándose con el toro por ambos pitones. Por el pitón derecho el toro está a punto de atropellarlo. Cuando trata de rematar con el pase de pecho sobre la mano derecha, el toro se niega a embestir.
Con la muleta en la mano derecha, toma distancia. Unos excelentes redondos.
Sigue sobre la derecha. El toro muy agarrado al piso. Cita Manzanares pero el toro escarba y no quiere embestir.
¡Manzanares quiere redondear la tarde! Ataca al toro y le roba tres excelentes redondos que abrocha con el pase de pecho sobre la mano derecha.
Sigue sobre la diestra para lograr una serie de cuatro redondos que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
¡Las palmas echan humo en la Maestranza!
Muleta en la zurda. Tres excelentes naturales. Insiste sobre la zurda pero como el toro no se arranca se lleva la muleta a la mano derecha.
Dos redondos que remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Va a barreras a por el estoque de matar. Un buchito de agua echándose lo que le queda en el vaso sobre el cuello.
En la suerte contraria logra un estoconazo hasta la bola, ligeramente contrario, por atracarse de toro. Gran ovación del público.
El toro se refugia en tablas y dobla sobre el montón de arena situado delante del burladero de matadores.
El puntillero Luis Blázquez va a entrar por delante, El toro derrota y le da un pitonazo en la parte izquierda de la cara produciéndole un colgajo. ¡Es atendido por Manzanares en gesto de amistad y cariño!
Manzanares toma el descabello, le saca el estoque y el toro se echa. Apuntilla el puntillero de la plaza que acierta a la primera.
Se pide la oreja que el presidente concede. Manzanares tras interesarse por el estado de su banderillero, recoge el trofeo con el que da la vuelta al ruedo.
¡“El Juli” y Manzanares salen por la Puerta Grande de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla!

miércoles, 21 de abril de 2010

ANALISIS DE LO VISTO HASTA AHORA EN LAS CORRIDAS DE SEVILLA 2010.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

A lo largo de esta docena de corridas contempladas en el transcurso de la Feria de Abril de Sevilla, hemos podido horrorizarnos con lo sucedido en el coso del Baratillo que debería ser referente del buen hacer y cumplimiento del Reglamento Taurino de Andalucía, olvidándonos de aquella frase de quien no queremos nombrar, en que decía que. “los Reglamentos se sancionan para no cumplirlos” y al que lamentablemente, casi, casi, visto lo visto, hemos de dar la razón.
Demasiados toros han quedado maltrechos tras derrotar contundente y reiteradamente en los burladeros tras incumplir un reglamento que, en su Artículo 53 menciona, sin matización precisa y con orden alterado, en sus tres apartados.
El 1º referido a la salida de la res, matizamos, como el reglamento debería haberlo tenido en cuenta que:
“Lo primero que hay que hacer es parar al toro y seguidamente fijar su embestida, pues de no ser así, ni el espada de turno podrá lucir sus cualidades toreras con el capote, ni ser llevado al caballo de picar con la efectividad necesaria para realizar la suerte de varas –de importancia primordial en el comportamiento posterior del toro en los tercios restantes- con garantía de buena ejecución”.
“Hay que obligar a los presidentes a que no saquen el pañuelo blanco para que salgan al ruedo los picadores, mientras el matador esté dando capa a su oponente enseñándole a embestir al principio para seguidamente lucirse si le es posible con la estética de sus lances. Pues hemos de tener en cuenta que, el toro ha sido seleccionado en su bravura en base a la suerte de varas y, la presencia de unos caballos de picar en movimiento le han de predisponer a su distracción como mal menor, y arrancarse a por ellos en el peor de los casos”.
“También los públicos han de reeducarse en el sentido de que sea el peón de confianza quien pare al toro, saliendo al tercio al recibirlo, y así evitar esos derrotes en burladeros, al tiempo que facilita a su matador para que saque conclusiones de la manera de embestir y defectos que el toro atesora”
“Luego ya el matador fijará definitivamente la embestida del toro y sus peones lo llevarán al burladero de suertes para fijarlo posicionalmente en espera de que los picadores ocupen sus lugares reglamentarios”
“Haciendo así las cosas, con la calma y despaciosidad que el toreo requiere, podremos disfrutar de una suerte de varas bien hecha dejando al toro a la distancia que su embestida y prontitud requiera” ¡Lógico y sin complicaciones! El picador tendrá más garantías de coger al toro arriba al entrarle de manera adecuada puesto que se parte de una colocación adecuada del astado”.
El 3º habla de las prohibiciones y sanciones por recortar a la res, provocar el derrote en burladeros y barrera.
La suerte de varas también ha sufrido demasiadas transgresiones tanto por parte de los picadores que han rebasado en muchas ocasiones la raya del círculo más próximo a barreras, han picado fuera de la zona del morrillo, han tapado la salida a la res, como por parte de los espadas quienes han dejado al toro entre las dos rayas e incluso en el tercio y en demasiadas ocasiones se han quedado ocupando el lado derecho del picador, contraviniendo los Artículos 54 y 55.
Los criterios presidenciales han sido dispares y esto no debería ser así si se realizan reciclajes periódicos mediante cursillos dirigidos por Presidentes conocedores del Reglamento al detalle, que los hay y muy buenos por cierto. Demasiadas diferencias en criterios de concesión de trofeos y devolución de astados.
También hemos observado que como el trapío se borró en este Reglamento, los toros hasta el momento han escaseado de él y esto es grave en una plaza como la Maestranza.
Tampoco nos gusta en absoluto los montones de arena que hay delante de los burladeros, pues aparte de no verlos función alguna, pueden causar lesiones tanto a lidiadores como a espectadores de las localidades bajas, al ser proyectada la arena en la llegada de las pezuñas de los toros y dificultar la entrada del torero apurado en el burladero.
Esperemos que el nuevo Director General de Asunto Taurinos don Manuel Brenes Rivas se haga eco de estas matizaciones y trate de corregirlas en el Reglamento que ahora padecemos.
No he querido iluminar el artículo con fotografías de denuncia, que las tengo, para no herir suceptibilidades.
POESÍA TAURINA DECIMOSEXTA TITULADA “DEL NATURAL”.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Poesía original de Eustaquio Cabezón.

-¿Qué principio tié El Pinturas
de toreo o u tauromaquia?
-Ninguno.
-¡Pero ninguno absolutamente!
Acaba de salir, como quien dice
del establo o de la cuadra
hablando más propiamente
donde nos consta que estaba
en el concezto de mozo,
y porque ahora ha estao en Francia
de monosabio primero,
piensa ya que se rebaja
si le da los buenos días
al portero de su casa.
-¡Portero, su domicilio!…
-¡Hombre, es una comparanza!...
Ya sé yo que su vivienda
No puede ser más ventilada,
-Cómo que está al aire libre;
lo cual es una ventaja
porque así no tié polilla.
-Pues el gachó bien se rasca.
-¡Es por entretenimiento!
-¿Por qué has dicho?...Yo pensaba
que era picazón nocturna,
¿comprendes?
- Sí, hombre sí, ¡sarna!
Pues se figura ese primo lo menos…
-¡Calla hombre, calla!
-Y te advierto que es más malo
que un dolor, aunque él se jazta…
-¡Pero que vas a decirme
lo que es ese “aragonauta”!
Echa un cigarro
-No juegues con los cigarritos
-¡Anda!
¡Ni que fueran imperiales
de diez pesetas la caja!
-¡Si creerás que son rialistas!
-¡Ca!, de colillas y gracias.
… … … … … … … … … …
-Pues tiene, según me han dicho,
lo menos cinco contratas
para torear.
-¿En donde?
-Dice que en distintas plazas
de la “península”.
-¡Chucho!
-Eso mismo que tu acabas de decir.
-¡Naturalmente!
¡Camará! ¡Cinco contratas!
Pues a ese paso nos suelta
que tiene el Banco de España
de apoderado cualquier día.
¡Porque es muy desahogao!
-¡Vaya!
-Por supuesto que todo eso
se lo pué contar a la indiada

Con que ¿que dices?
-¡Pues nada!
Que estoy en puerta, y es fácil
que mate un par de Veraguas
en Madrid este verano,
según “ospicios”…Pero ¡anda!
¿De que te ríes, boceras?
-De la trola. ¡Los Veraguas!
¡Cómo se han quedado contigo!
-Pues ya lo verás.
-¡De ganas!
-Me ha hecho proposiciones.
-¿Pagándote?
-¡Sí, pagaban
la conducción del cadavre
si se queda uno en las astas!
¿A qué ponerse unos moños
si aún tiés que dar las gracias
encima?
-¡Cómo está el arte!
-Está el arte que da náuseas.
Y tú, ¿tienes entre manos
alguna cosa?
-Ahora, nada;
porque aún me resiento un poco
de la cogida de marras.
-¿Dónde fue?
-En el “hipocastrio”
-Hipo…¿Y dónde está esa plaza?
-¡Atiza!...¡Si es una parte
del bandullo manjagranzas!
¡Cuidiao que eres zoquete!
-¡Pues habla como Dios manda,
y no te vengas con términos
chinorrescos!
-¡Ay, qué gracia!...
¡Tras de que estoy desasnándote
pa que no metas la pata
cuando hables de medecina!...
¡Vamos, hombre!
-¡Bueno, gracias!
-¡Pues bien, cómo iba diciéndote,
Aunque la cosa está mala,
Y hoy no se consiga contrata,
yo, en cuanto el veterinario
me diga que ahuque el ala,
ya estoy toreando.
-¡Tampoco!
-¡Pero que con esa cara,
y que menos de cien duros
los…!
-¡Pues no va a ser Carpanta
las que vas a pasar!...
-¡Bueno!,
no sé porqué he de pasarla.
-Porque hay muchos con más títulos
que tú y que yo y no lo catan.
Y hablo así porque me consta
que solicitan contratas
graztuitas. ¿Y que le dicen las empresas?
¡Qué “necuacan”!
Como les está pasando:
al “Terpsicore”, al “Bengalas”,
al “Chirlerín”, al “Honduras”,
al “Compasito”, al “Tiñama”,
al “Piruli”, al “Chuchumeco”,
al “Escorza”, al “Cuchipanda”,
al “Quiribu”, al “Canelita”,
al “Birlagatos”, al “Napias”,
al “Garulla”, al “Tumbacopas”,
al “Fumigao”, al “Legaña”,
al “Madruga”, al “Chilindorna”,
al “Organillero”, al “Basca”,
al “Tembleque”, al “Cimbanillo”,
al “Chinorre”, yal “Carpanta”.
-¿Has acabao?
-Me parece que con citados basta.
-Pues tos esos infelices
que has nombrao en tu “ratahila”…

-¡Adiós, lagartijo!
-¡Bueno!, tú a mí… ¿sabes?
-¡Sí! Vaya,
que seas tonto, que acaso
para que sueltes bravatas.
-Te digo que no se estrenan
todos esos rondaplazas:
porque son unos cuneros,
como sabes que les llaman
a todos los que no tienen
principios de tauromaquia.
-Puede que conforme estemos;
pero no sueltes palabras
de triple anís, porque escuecen
a lo mejor, ¿sabes?
-¡Anda!
Yo también soy inclusero,
y si a eso vamos, ¿qué?
-Nada;
pero es una de esas cosas
que no debieras citarlas;
porque si a ti no te duelen…
¡a mí me llegan al alma!

Es Eustaquio Cabezón un aventajado poeta cómico conocido por sus muchos trabajos en los principales periódicos madrileños que en esta poesía festiva taurina, muestra un retrato de aquellos comentarios taurinos de tiempos pasados.