VALLADOLID
CIUDAD TAURINA.Valladolid
ha sido de siempre una provincia muy taurina y, en su capital ha
contado con eventos taurinos importantes.Así
en el mes de mayo del año 1996 con motivo de la festividad de San
Pedro Regalado en la Sala Municipal de Exposiciones de las
Francesas sita en la calle Santiago del 13 al 26 de mayo en horario
de 12 a 14h del martes al sábado y 12 a 14 los domingos tuvo lugar
la exposición titulada:“TRES
SIGLOS DE HISTORIA TAURINA EN CARTELES” procedentes
del Museo de D. EMILIO CASARES HERRERO.El Alcalde de Valladolid, D. Francisco
Javier León de la Riva, glosó la portada de esta efemérides con
esta palabras en la portada del libreto anunciador:“”En la fecha más oportuna,
con motivo de la festividad de San Pedro Regalado Patrón de los
Toreros, se nos brinda, nunca más apropiada el término, una
actuación personal de D. Emilio Casares Herrero, plena de sabor
artístico y de rigor histórico. Una faena bien construida, en
resumen, como corresponde a un gran maestro.Bien sabe el profesor Casares que
la fiesta de los toros ha constituido siempre un acontecimiento capaz
de encender la sensibilidad de escultores, pintores, músicos,
poetas, y su museo, en el que está muy viva esa su huella de
fundador conservador enamorado, crece y luce también ahí mismo, a
la vera del Cega, en Viana, donde la tauromaquia se hace reliquia,
una especie de devoción cultivada por él durante muchos años.La cartelería constituye
una deliciosa especialidad dentro del mundo del toreo y así,
precisamente así, a través de carteles se nos cuentan
convocatorias y recuerdos de tres siglos de vida taurina. Todo un
gozo para quienes nos consideramos aficionados y sabemos, eso sí,
cuanto esfuerzo y cariño hay detrás de esa formidable muestra.Enhorabuena D. Emilio y un cordial
abrazo lleno de admiración.Firmado. Alcalde de Valladolid.ARTE DE
PREGONAR LA FIESTA DE LOS TOROS.¿Qué es el cartel de toros?. Un
maestro de la literatura. gran erudito, y autor del “summun de las
letras taurinas” D. José María de Cossío, atribuyó al cartel
taurino su sin esencial, de manera categórica y castiza, diciendo
que “es el papel que sirve para anunciar las corridas y sus
circunstancias”. Hace ya mucho tiempo, hubo una controversia
literaria para determinar los que debía de ser una cartel mural de
toros, llegando a esta conclusión insuperable. “El cartel para ser
bueno y cumplir sus fines, debe ser un grito clavado en la pared”Así es como el cartel anunciador de
una corrida , casi exclusivamente como un trabajo de tipografía en
su origen , más tarde fue ilustrado con viñetas de suertes y
retratos de toreros , hasta configurar los grandes y auténticos
cuadros pictóricos llenos de vivacidad, , movimiento, color y
fuerza, que podemos hoy contemplar por doquier.Veamos pues, a continuación, la
trayectoria histórica ensamblada con el arte y la técnica que los
grandes artistas han dejado para siempre plasmados , junto a la
belleza y el realismo, en la cartelería taurina, iniciada en el
segundo cuarto del siglo XVIII.EN EL ORIGEN
FUE UN PREGÓN.En los primeros tiempos del correr
toros, ya con una incipiente organización, los festejos se
programaban anunciándolos al público por medio de un pregón.Tal medio de comunicación, de acusado
carácter popular, iba precedido de unos redobles de timbales, tambor o tamboril y un acompañamiento de clarín, trompeta o gaita, según
la categoría e importancia de la población donde se celebrase y
también teniendo en cuenta, la calidad de la fiesta anunciada.En los pregones se leían todos los
pormenores del espectáculo que iba a tener lugar.Con posterioridad, el bando se leía
en la propia plaza una vez hecho el despeje. Salía al coso el
pregonero con su acompañamiento de alguaciles. Al mismo se agregaban
las sanciones a los contraventores de lo dispuesto por la autoridad
competente. Si al aparecer el pregonero era recibido con gritos y
silbidos al retirarse generalmente se convertía en una gran bronca.Este irrespetuoso e incivil
espectáculo se estuvo repitiendo hasta la implantación del cartel
de toros como anuncio oficial de las corridas.EL PRIMER
CARTEL Y SU EVOLUCIÓN HISTÓRICA.El padre Baltasar Cuartero en su
“Relación histórica de la primera plaza circular de toros
construida en Madrid” revela que las primeras corridas tuvieron
lugar los días 7 y 22 de agosto y 9 de septiembre de 1737 en la
plaza de madera construida junto a la Dehesa de la Villa y que
fueron anunciadas mediante carteles impresos por existir en las
cuentas la correspondiente partida de gastos para dicho concepto,
lamentando el autor que no se conservase ejemplar de las mismas.El Sr Ruiz Morales, eminente escritor
e investigador taurino nos cuenta en su obra: “Datos para la
historia taurina madrileña “ publicada en 1966 por la Unión
de Bibliófilos Taurinos” la localización de aquellos antiguos
carteles y documentación sobre los mismos , rebatiendo las teorías
que el Marqués de Tablantes y el coleccionista Sr. Ortiz Cañabate
establecieron como primer cartel el publicado en Sevilla en 1761.
Con ello y ya, sin duda alguna quedaba como primer cartel el de
1737, que pueden contemplar en esta exposición.Entre la fecha anterior y finales del
siglo XVIII los carteles eran puramente tipográficos y farragosos
en sus textos y comprensión . Figuraba en primer término , los
nombres de los ganaderos y en letras más pequeñas los de los
toreros que iban a actuar y terminaba refiriéndose a los mismos con
esta frase: “Dios les saque en paz y todo quede en honesta
diversión sin la menor desgracia”Ya en el siglo XVIII se publican
generalmente orlados en su contorno e intercalándose viñetas de
las distintas suertes del toreo , grabadas en madera y con alusiones
a prendas de toreros y otros adornos.El fin de estos primeros carteles no
consistía solamente en informar y aser más eficaz medio de
publicidad, sino que también constituían , según relatan los
eruditos de la época, el primer conato de reglamento, al tiempo que
eran fuente de conocimiento y vicios del público. Entre las
advertencias que leemos en alguno de ellos se dice por ejemplo:
“Prohibido arrojas a la plaza, cáscaras de
naranja, piedras, palos, varas ni cosa alguna que pudiere perjudicar
a los lidiadores”. Otra: “Ninguna persona sin distinción
de clase o estado, tire antes ni durante la corrida, en sitio
alguno de la plaza , gatos y otros animales muertos , ni cosa que
pueda ofender o incomodar al concurso” .Veamos algunas fechas que nos señalan
la evolución de la impresión y aportaciones más o menos
artísticas que los van configurando.Simultáneamente hacia 1830 aparecen
los primeros carteles en seda y raso que sucesivamente y hasta ahora
se han transformado artísticamente en cuadros pictóricos de lujo y
gran aprecio.Es en 1860 cuando ya empiezan a
configurarse tal como hoy les contemplamos tanto en el texto como
como en la imagen. Se sigue dando importancia al ganado, pero el
nombre del ganadero se iguala a los espadasEn 1876 figuran en los carteles los
retratos de los toreros que actúan en las corridas.En Málaga en 1892 se presenta el
primer cartel que emplea el fotograbado más sensible que la
xilografía usada hasta entonces y en el que puede incluirse hasta
fotografías de los lidiadores.Con el empleo de la litografía se da
el paso más importante , ya que permite reproducir carteles pintados
a todo color mediante doce o catorce planchas -una para cada color-
dibujadas a mano por cronistas especializados.El primer cartel pintado al óleo y
reproducido en Barcelona es de 1894 en una corrida en la que tomó
parte el “Espartero”, muerto poco después por el toro
“Perdigón” en la plaza de Madrid.Y terminamos esta somera indicación
de fechas en la evolución de carteles señalando que en las
postrimerías Del siglo XIX aparece públicamente , el verdadero
cartel , el mural, con todo el esplendor , arte y belleza plasmado
por los grandes pintores cartelistas que más tarde mencionaremos.PRECURSORES
DE LA CONFECCIÓN DE CARTELES.Hagamos ahora una breve relación de
los establecimientos tipográficos especializados en la confección
de carteles y billetaje.Fue primero la imprenta Portobella
en Zaragoza que reprodujo el primer cartel verdaderamente
artístico litográficamente y debido al pincel de Marcelino de
Unceta.La Casa Ortega de Valencia la
de más fama y más conocida, fue fundada en 1871 y ya en 1893
`publica su primer Catálogo Muestrario de carteles y billetajes que
habrá de prolongarse , con algún interregno, hasta nuestros días
constituyendo una verdadera atracción para coleccionistas y
curiosos.En Madrid la de Julián Palacios que
editó durante 22 años la más famosa revista de toros que ha
existido “La Lidia” en la que brilló con sello sin igual,
Daniel Perea.En la misma capital otro editor , esta
vez un vallisoletano, Regino Velasco especializado en billetaje
taurino , llegando a ser el más solicitado de su época por toda
España. Estando presenciando una corrida en Madrid desde el callejón
imprevistamente saltó un toro que lo cogió de lleno causándole la
muerte.Gráficas Velasco de Madrid, fundada
en 1917 y que cuanta con unas modernas instalaciones especiales para
la confección de toda clase de carteles.PRIMEROS
CARTELES QUE DEJARON HUELLA PERMANENTE.Muchos han sido los pintores
nacionales y extranjeros que han brillado en la pintura taurina y que
sin ser verdaderamente cartelistas , dejaron su impronta en carteles
especiales entre los que figuran aparte de los ya reseñados
Ferrandiz, Benlliure, Sorolla, Romero de Torres, Zuloaga, Lucas, ,
Vázquez Díaz y otros más.El cartel de toros halla su época de
más esplendor con Roberto Domingo primero , y con Ruano Llopis
después.El primero, hijo del gran pintor
valenciano Domingo Marqués, residente en París, llega a España en
1906 siendo ya un gran pintor impresionista. No ha visto nunca una
corrida de toros, En la ciudad francesa de Dax presencia su primera
corrida . Quedó deslumbrado ante el espectáculo taurino y desde
entonces se dedicó casi en exclusivo.No mucho después un pintor
valenciano Carlos Ruano Llopis, se especializa a si mismo en el
cartel de toros. Trasladado a Méjico, allí depuró su arte
llegando a alcanzar la máxima categoría.Dentro del impresionismo, aunque cada
uno con sus propias características, , muchos son los actuales
pintores de toros :Antonio Casero, Martínez de León, González
Marcos, Juan Reus, Santos Saavedra, García Campos, Pepe Puente,
López Canito entre otros.Tras el bosquejo histórico perfilado
en sus grandes líneas de evolución a lo largo de los dos siglos en
estos folios, hemos comprobado que también el cartel, expresión
pictórica de un arte publicitario vinculado a las corridas de toros,
sufrió en sus manifestaciones e interpretaciones , un cambio
acomodándose a los gustos y sensibilidades estéticas de las
generaciones actuales.Otro tanto podemos decir de los
pintores cartelistas perfeccionando el sentido moderno pero sin
perder nunca de vista lo clásico , sin arriesgarse a concepciones
modernas.Entendemos que el cartel de toros ha
de mantenerse realista aunque sea objeto de mejor y depuración
artísticas. La fiesta de toros es un espectáculo para los ojos y
por la retina es por donde llega al espectador.Toda la tarde es carteltodo el Sol es redondel.Un poeta lo escribió así, fijando
en su expresión lo que el cartel significa.Por otra parte, ha sido y sigue
siendo, la crónica viva e ilustrada de la fiesta de toros en sus
trescientos años. Muchos toreros, ganaderos, cuadrillas, plazas y
fechas históricas, están presentes en ese como museo de papel que
guarda y custodia tantas huellas de muchas tardes de triunfos,
tragedias, fastos imborrables y recuerdos imperecederos.No es extraño, pues, el interés que
el cartel cobra tras la corrida , por lo que ella se
produjere; fiestas reales, alternativas, muertes de diestros, inauguración de plazas u otras ocasiones equiparables, lo que ha
conducido al coleccionismo , tanto público como privado, en que se
encuentra también el que esto escribe que mantiene el deseo, nunca
completo, de contemplar , admirar y revivir lo acontecido en ellos.Valladolid 13 de mayo de 1996.Emilio
Casares Herrero.

Espero haya sido de su agrado. GRACIAS por seguir mi blog.




