LAS MUJERES TORERAS.Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ.
Veterinario y escritor.La primera mujer torero fue una
picaora. Y el primer
documento que atestigua su actuación data del 23
de junio de 1634 siendo
el rey de España Felipe
IV.Se trataba de una linajuda señora de
la Corte que, a principios del siglo XVIII mandó soltar en el jardín
de su casa una furiosa ternera en la que desahogó y ejecutó su
robusta afición.A finales del mismo siglo el padre
Sarmiento narra que otra mozallona apodada “La
Pajuela” también realizó sus pinitos taurinos ante
la tolerancia del sexo opuesto que toleró y consintió semejante
monstruosidad amparado por el afrancesado rey José I impuesto por
su hermano Bonaparte dejando a un lado al rey D. Fernando VII y que
convirtió al espectáculo taurino en una parodia seudotaurina a la
que pondrán fin las cuadrillas de la alicantina Francisca Coloma
y de la sesentona Martina García una torera casi anciana
que solía acabar caída por el suelo con la cara bañada en sangre
y en brazos de cuatro asistencias que la traían como si fuera un
caballo herido a la enfermería de la plaza.También digna de mencionar Dolores
Sánchez apodada La Fragosa que asistía al ruedo
vestida de hombre y auxiliada por una cuadrilla de varones en el
tiempo que apareció en el año 1885 en la Ciudad Condal la
famosa cuadrilla de Las señoritas toreras que actuaron
durante 12 años consecutivos por los ruedos de toda España.Puso fin una machista y tal vez justa
Real Orden del 2 de junio de 1908 firmada por D.
Juan de las Cierva titular del Gobernación en el gobierno de
Maura que entre otras cosas descubrió que algunas de tan
arrojadas féminas eran varones de pelo en pecho como el caso de
María Salomé apodada La Reverte que era un
tal Agustín Rodríguez futuro guarda jurado jienense.La ley del 22 de julio de 1961 que
confirmaba la prohibición de la del agosto de 1974 que la
deroga.Reconocía a la mujer española los
mismos derechos que a los hombres para ejercer toda clase de
actividad profesional y de trabajo, salvo las limitaciones
establecidas en las mismas una de las cuales era la participación
en la lidia de reses bravas, según párrafo segundo del
aparatado c) del artículo 49 del Reglamento de Espectáculos
Taurinos.Esta ley fue derogada por orden del
10 de agosto de 1974, la cual estima oportuno franquear a la
mujer al acceso al ámbito profesional de los espectáculos
taurinos.Detrás de todos esto hay una mujer
Ángela Hernández torera alicantina inasequible al desaliento
que libró una lucha tenaz durante casi tres años que fue venciendo
todos los obstáculos que le fueron surgiendo en la batalla contra
las discriminatorias leyes españolas.La prohibición se remonta a la Real
Orden del 2 de junio de 1908 dictada por el ministro Juan de
la Cierva que decía en el preámbulo:“La
opinión pública ha protestado en varias ocasiones contra la
práctica que se va introduciendo en las plazas de toros de que
algunas mujeres tomen parte en la lidia de reses bravas , y si bien
se alega que la ley no lo prohíbe expresamente, el hecho en sí
constituye un espectáculo impropio y tan opuesto a la cultura y a
todo sentimiento delicado que en ningún caso deben las autoridades
gubernativas permitir su celebración como acto que ofende a la
moral ya las buenas costumbres”La pasión por los toros.La pasión de la mujer por la fiesta
de los toros en España ha sido tan exaltada como la de los hombres.
Lo demuestra la continua presencia como espectadora en los tendidos.La monja torera.En el siglo XVII con la nueva dinastía
borbónica la fiesta taurina sufrió una radical transformación
social. Felipe V no era aficionado a los toros y la nobleza se
fue retirando de los ruedos. El torero caballeresco se vino abajo y
el rejón y la lanza son sustituidos por la garrocha al tiempo que el
caballero es sustituido por el chulo de a pié.La señoras que se preparaban para
entrar en religión tenía por costumbre presenciar corrida de toros
llegando a torear algunas de ellas.En 1749 en la plaza de
Antequera salió a quebrar una granadina realizándolo con
destreza y valentía pero en uno de los derrotes el toro chocó al
caballo y éste se encabritó y, tras dos vueltas, no logró
desmontarla.Otro caso es el de una monja que
abandona el convento para dedicarse el toreo . Se llamaba Dª
María de Gaucín quien, tras varios años de vida torera volvió
al convento.Los bandos taurinos.Había rivalidad agresiva y pasional
tanto en el pueblo como en la aristocracia.Así la duquesa de Benavente era
partidaria de Pedro Romero mientras que la duquesa de Alba
lo era de Pedro Joaquín “Costillares”
inventor de la verónica y del volapie.Hasta la célebre tonadillera “La
Caramba” desde el escenario en el que actuaba
incitaba al enfrentamiento entre la rivalidad de los bandos taurinos
con sus coplillas tales como:Cuando
Pedro Romero, pisa la plaza, no hay otro hombre en el mundo, de mejor
planta.Anda
moreno, que te quita a novia, Pedro Romero.O esta otra:Encima
de la cama, tengo un retrato, donde está “Costillares” con
plante majo.Cuando
me duermo, al majo que me veía, me quita el sueño.Como la mujer normalmente montaba a
caballo lo lógico es que interviniera en los encierros y acoso de
los toros junto a los hombres.Destacó Dª Antonia Bretendona
quien, llegó a organizar un festejo en su hacienda donde sacó y
encerró a los toros y a dos de ellos les picó con vara larga.Las damas que más se distinguieron en
Andalucía por su valor y destreza fueron las de Jerez
acostumbradas a enmaromar a los toros que salían a la plaza.Hay que nombrar a Dª
Bianda Pavón por su destreza con el rejón.Daza también cita el Ducado de
Medina Sidonia como lugar donde la participación femenina en la
lidia era costumbre muy acreditada.Al lado de estas señoras aristócratas
o hacendadas que disponían de tiempo, caballos y y toros para
ejercitar su afición está la profesional no siempre bien vista.D. José María de Cossío cita
la instancia de que la rejoneadora Francisca García natural
de Motril (Granada) casada con el banderillero Francisco Gómez,
eleva al Ayuntamiento de Pamplona en el año 1774 en la que ponía
que: “ por particular espíritu se ha inclinado a torear
a acaballo con rejoncillo y ha logrado muchos aplausos en
los diez años que ase ha dedicado a dicha actividad en las
ciudades de Cádiz, Valencia, Murcia, Granada y otras capitales lo
que el ayuntamiento la negó a pesar de su dilatada experiencia
alegando su condición femenina.Volvió a la carga con la petición al
año siguiente tras alegar que había actuado en las cercanas
ciudades de Estella y Tudela.En esta época goyesca la más famosa
fue Nicolasa Escamilla apodada la Pajuelera
a la que inmortalizó Goya en un aguafuerte de su Tauromaquia y que
debe su apodo a que de joven vendía alguaguidas o pajuelas de azufre
y que Daza refirió de sus éxitos en las plazas de Madrid y
Valdemoro.Los intelectuales tales como
Sarmiento, Feijoo, Melendez Valdés, Cadalso, Jovellanos se
opusieron indignados, por su machismo, a ver a la mujer en el ruedo
pero todos ellos eran antitaurinos de pro que no obstante, no
pudieron contra el desbordado apasionamiento que la Fiesta
despertaba.El cronista taurino de el Memorial
Literario dice que: en las cuatro corridas celebradas
en Madrid en el mes de julio de 1874 murieron 72 toros y 50
caballos y que a esto había que sumar la pérdida de horas de
trabajo ya que la pasión de los españoles por la fiesta hace que
pierdan tras días de trabajo por corrida
y malbaratan y empeñan su ajuar si no encuentran otro medio de
agenciarse dinero para asistir”Hay que nombrar a la rejoneadora
Teresa Alonso quien fue propuesta para formar parte de de las
corridas celebradas por iniciativa de José Bonaparte concretamente
en la corrida del 28 de julio de 1811 pero que el ministro
del interior niega conceder la autorización aduciendo que lo hace
por las mismas razones por las que no se permite a los niños y a los
ancianos para salir a torear. Aunque las razones son motivos de
decencia y decoro público que se violan con semejante espectáculo.Cuando empieza la corrida uno de los
componentes del cartel Curro Guillén de acuerdo con la
rejoneadora entrega un manifiesto a José Bonaparte que preside la
corrida, en el que le pide autorización para que pueda actuar la
rejoneadora. Y “Pepe Botella” accede.La mujer sigue actuando eso sí, como
rejoneadora aunque con algunas modificaciones en el traje de actuar
como lo hace la rejoneadora Andrea Cazalla que actuó vestida
de sultana mientras que Antonia Fernández sale vestida
de turca.Otras lo hacían vestidas de gallega,
de china.Se montaron carteles de competencia
entre picadoras tales como la novillada del 11 de diciembre de
1833 entre Magdalena García natural de Zaragoza y Mariana
Duró de Valencia. La primera vestida de aldeana y la
segunda de valenciana.Cobraban un salario de 240 reales
cada una.La primera cuadrilla femenina.Aparece por primera vez en 1839
dirigida por Francisca Coloma de Alicante. En ella
figuraban Jorja García asturiana y Ramona Castelló.Otra cuadrilla muy importante fue la
aparecida en Madrid el 26 de enero de 1845 encabezada por
Martina García. Picadoras: Teresa y
Magdalena García. Vestidas de castellana y gallega.
Banderilleras: Rosa Inard y Manuela Renaud
vestidas de aldeana y pasiega respectivamente.Tres años más tarde actuación en
Madrid picando en burros.La “Fragosa” se viste de
hombre.Dolores Sánchez aparece
en 1886.No usa la faldilla corta que usaban
sus compañeras sino que sale al ruedo con el traje masculino.Se rodea de una cuadrilla de hombres
donde destaca el el famoso Rafael Sánchez “Bebe”.Para Cossío es una de las figuras
más importante del torero femenino. Tuvo por rival a Carmen
Lucena “La Garbancera”.Otras famosas toreras fueron: “La
Frascuela””La Mazantina” Laura López.Las señoritas toreras.Fue la cuadrilla femenina más famosa
de todos los tiempos. Apareció en Barcelona en marzo de 1895.
Organizada por Mariano Armengol Castaña un periodista de
seudónimo “Verduguillo que con anterioridad dirigió la
cuadrilla de Los Niños toreros.Se trataba de chiquillas menores de
catorce años capitaneadas por Julia Carrasco y Mariano se
entusiasmó con la idea. Tras pedir los consentimientos paternos,
empezó a enseñarlas el manejo del capote y logró inculcarles una
desmedida afición.La presentación fue el día 10 de
marzo en Barcelona. El éxito fue tan grande que repitieron el
17 y 24 del mismo mes.Por sus éxitos recorrieron las
ciudades de Valencia, , Cádiz, Jerez de la Frontera, Alicante,
Cartagena, Valladolid, Bilbao, Játiva, Castellón, Zaragoza, San
Sebastián, Logroño, Albacete, Murcia, Sevilla el día 9 de
septiembre de 1895.En
Madrid se presentaban los días 12, 15 y 13 con
cartel de no hay billetes.La
cuadrilla estaba compuesta por:Matadoras:
Dolores Prestel “Lolita” y
Providencia
Jornaler.Sobresalienta:
Ángela Pagés Angelita.Banderilleras:
Encarnación Simó, Rosa
Simó, Jullia Carrasco, Isabel Jerro, María Pagés y
María Mambea..Al retirarse en la 5ªcorrida
Providencia Jornaler entró de 2ª espada Angelita, y
así continuó hasta 1902 en que se dividió la cuadrilla en dos.
Una con Lolita y Herrerita a la cabeza y
la otra con Angelita y Pepita.Esta cuadrilla de las Señoritas
Toreras actuó durante 12 años consecutivos toreando en casi
todas las plazas de España, Francia, Portugal y América y, sus
resonantes triunfos llegaron a afectar al mismo Guerrita hasta
el extremo que el propio Cossió en su obra Los Toros llegó a
a decir: “el famoso espada no desmintió nunca que
llegó a comunicar a las empresas que no torearía en ninguna plaza
si un mes antes de él hacerlo, actuaba la famosa cuadrilla
femenina”Y es que el arrojo, los desplantes y
las faenas de Angelita y Lolita enardecían
a todos los públicos.Angelita
fue
herida en en Logroño en mayo de 1895 con un puntazo de tres
centímetros en el muslo derecho pero que no obstante
acabó matando a sus becerros sin preocuparse de la lesión de la
que abundaba abundante sangre, negándose a entrar en la enfermería
y siendo curada cuando llegó a la fonda.Lolita
recibió
una tremenda cornada que la desgarró la mejilla izquierda en Oviedo
el 19 de julio de 1897 y a los 12 días justo el 1 de agosto
estoqueó en Huelva dos becerros a pesar de no tener cicatrizada la
herida.Por este época de las Señoritas
toreras aparecieron por los ruedos otras figuras femeninas
que alcanzaron renombre tales como: “Herrerita”, Rosita
Salesas “La Sorianita” y “Pepita” en
Barcelona.En Madrid aparece Ignacia Sánchez
“La Guerrita” quien tras su presentación en
Sevilla el 18 de diciembre 1887 se fue a México donde
triunfó.Sin lugar a dudas la que gozó de más
popularidad fue María Salomé “La Reverte” quien
llegó a alternar con “Lagartijo” y “Machaquito”.El 11 de noviembre de 1900 mató
un utrero en Madrid.¿Cómo la pintan las crónicas? Como
una mujer de facultades hercúleas capaz de banderillear y estoquear
novillos de mucho respeto que tuvo los arrestos de interponer un
recurso contencioso contra el Real Decreto de la La Cierva de 1908 de
la prohibición de torear a las mujeres. Ante la prohibición
descubre su verdadera identidad que era un hombre llamado Agustín
Rodríguez.Este
hecho traumatizó por algún tiempo a la afición femenina, si bien
pasado algún tiempo aparecieron otras
toreras femeninas de las que destacó Juanita Cruz quien
fue la más sobresaliente espada femenina del torero femenino
español.Hubieron de pasar 66 años de
prohibición del toreo femenino para que surgieran nuevas figuras
femeninas en el mundo del toro.Con la caída de la República la
prohibición del toreo a pie por parte de la mujer vuelve a entrar
en vigor por Ley del 22 de julio de 1961.Aparece en el rejoneo Conchita
Cintrón en 1939 en la plaza de toros de Acho (Lima, Perú). Se
presentó en la plaza de toros de Madrid en 1945 retirándose en Jaén
en 1950.Surgen toreras de a pie procedentes
del mundo de la farándula tales como: Alicia Tomás y
Rosarito de Colombia.Otras toreras serias como María de
los Ángeles Hernández “Ángela” la
alicantina que tras lucha encarnizada contra la prohibición del
toreo a pie logra que el 10 de agosto de 1974 se publique la
orden de autorización.Maribel Atienzar albaceteña
quien tras tomar la alternativa en México no podía actuar con sus
compañeros
de oficio masculinos.En los años 80-90 aparecen
las Escuelas de tauromaquia aparece Cristina Sánchez alumna
de la Escuela de Madrid quien debuta con picadores en Quito
en 1992 y al año siguiente en Valdemorillo.La primera mujer que como novillera
abrió la Puerta grande de Las Ventas de Madrid.La primera que tomó la alternativa en
Europa en la plaza de Nimes en 1996 de manos de Curro
Romero y José Mari Manzanares de testigo.Ante la negativa por parte de varios
de sus compañeros de torear con ella se retiró en 1999 en el mes
de octubre el día 12.Otra torera fue María Paz Vega a
quien alternativó Cristina en Cáceres en 1997 con Antonio
Ferrera de testigo.En Zaragoza en 1994 donde cortó
una oreja a cada toro de Fermín Bohórquez le valió la salida por
la puerta grande de una plaza de 1ª.