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viernes, 13 de septiembre de 2013

MANUEL ESCRIBANO `PUEDE CREERSE TORERO.



MANUEL ESCRIBANO PUEDE CREERSE TORERO.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

¡Siempre confiamos en él! Pues reunía una serie de valores toreros muy dignos de tener en cuenta para poder triunfar en este oficio.

Tiene valor: De siempre tuvo valor hasta rayar en la heroicidad. Un valor seco, como nos demostró a sus seguidores de la Peña Taurina de Tarifa cuando de novillero sufrió una cornada en la plaza de toros de Málaga al entrar a matar equivocando los terrenos y, en la enfermería, ni se inmutó durante la exploración de la herida que presenciamos por deferencia del cirujano quien nos consideró de la profesión sanitaria. Manolo solamente se quejó cuando la herida le impidió salir a matar su segundo novillo.

Valor que los taurinos han podido comprobar, cuando tras ser cogido y, aún siendo consciente que la culpa no había sido suya, se ha levantado sin recriminar nada a nadie y sin aspavientos cara a la galería, se ha ido directo al toro para demostrarle que pese a sus dificultades le exponía, si cabe aún más, con la finalidad de ganarle la batalla.

Tiene tranquilidad: a raudales como nos demostró también en Málaga cuando en otra ocasión que actuó de novillero fuimos a verle al hotel una hora antes del comienzo de la novillada y estaba roncando plácidamente como si ya hubiera realizado su trabajo. Nos lo ratificó en la entrevista que le realizamos hace unos días, cuando nos dijo que: "aunque la procesión va por dentro,no lo pasaba mal antes de las corridas"

Tiene unas facultades físicas: fuera de lo normal, pero eso sí, conseguidas a fuerza de
tesonero entrenamiento tanto en el gimnasio de su casa como en el campo y en tentaderos continuos con lidia y muerte de toros a puerta cerrada.


Tiene oficio y arte: adquirido asimilando las enseñanzas recibidas durante su formación taurina en la Escuela de Tauromaquia de Sevilla. Torea primorosamente tanto de capote como de muleta en toreo fácil y artístico que llega con facilidad al público por la variedad que imprime a su tauromaquia.

Es un excelente estoqueador: con estocadas certeras a base de entrar con agallas y en rectitud.

Tiene vergüenza torera: pues da todo lo que taurinamente posee en cualquier plaza y ante cualquier tipo de toros.

Por todo ello la plaza de toros de Sotillo de la Adrada lleno el aforo de sus 3.500 localidades, cuando el número de habitantes es de 4.845,  para ver al torero emergente de Gerena del que se hablaba maravillas por su quehacer ante los toros. Y fue allí en este pueblo del valle del Tietar donde la guadaña del toreo segó de golpe la marcha triunfal del sevillano que gracias a la intercesión de San Pedro Regalado, que medió en la toma de decisión justa por parte de sus mentores y puso en velocidad casi supersónica la ambulancia UVI móvil para recorrer los 96,3 Km que separaban la plaza de toros de Sotillo del Hospital Universitario Móstoles donde le esperaba esa cirujana vascular encargada de restañar la vena estallada materialmente por el golpazo sufrido por el testuz del toro contra el burladero interponiendo el cuerpo de Manuel Escribano. La sirena de la Unidad Móvil rugía en el aire, anunciando gravedad en el torero transportado a su paso por las localidades de San Martín de Valdeiglesias, Chapinería, Brunete y Móstoles. Momentos de dramatismo máximo que se sucederán más veces (aunque esperemos no le toque a él) ante la verdad, el peligro, la grandeza, el misterio y la magia que es la verdadera esencia del denominado arte de Cúchares.

Ahora Escribano ha de pensar en su recuperación y olvidarse de lo que ha perdido por el percance. El reconocimiento del público lo tiene y lo seguirá acrecentando cuando reaparezca, con más ganas si cabe que antes, después de lo ocurrido en Sotillo, pues seguro estamos de que el aserto de Faicó de que: “la sangre que se va después de una cogida grave es la de los valientes” no se cumplirá en el caso de Escribano que es un torero valiente y con sangre renovada.

Tras las declaraciones realizadas a la revista taurina Aplausos, todos los que le queremos como persona y como torero, estamos más tranquilos.

Por todo esto y por lo demostrado en toda su vida torera y no solo en la temporada del 2013, Manuel Escribano Nogales puede creerse torero como Viera en su artículo dijo.

2 comentarios:

Razonador dijo...

A los españoles de ahora no nos gustan las corridas de toros. Los toreros son un mal ejemplo para la juventud. El respeto a los animales nos importa más. El fútbol nos parece un espectáculo mucho mejor en todo.

Luis Alonso dijo...

A algunos españoles no les gustan las corridas de toros, en cambio a otros, SI.
El respeto a los animales es muy importante, tanto; que se les respeta más que a las personas.
El fútbol es un espectáculo donde siempre los árbitros favorecen al más fuerte y se pagan cantidades astronímcas por aquellos que tienen habilidad para meter una bola dentro de una portería. <es un gran ejemplo para que la juventud en vez de hacerse hombres de bien, traten de vicir del cuento dando patadas a un balón.
Todo en la vida es cuestión de matices.