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jueves, 2 de mayo de 2013

UN TRIUNFO, NO CASUAL.



UN TRIUNFO NO CASUAL.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

¡Las grandes gestas no se improvisan! ¡No suelen llegar por casualidad!

El triunfo de Manuel Escribano en la corrida que cerraba el ciclo taurino de la Feria de Sevilla, fue fruto del trabajo callado pero continuo de un torero que quiere ser algo en esto.

Aceptó de inmediato la proposición, desdeñada por otros compañeros de profesión que habían sido “tocados” con anterioridad, de sustituir nada más y nada menos que a “El Juli”, que había abierto la Puerta del Príncipe en la corrida del domingo de Resurrección,  para matar la corrida de Miura en el marco de la Maestranza de Sevilla, plaza que conoce muy bien desde su comienzos taurinos sin caballos, donde también abrió la soñada puerta y que ahora tenía la posibilidad de emular a quien sustituía por cornada grave en este  mismo ruedo.

¡Por poquito no emuló al  maestro Julián López Escobar, fue cuestión de una estocada que llegó un pelín tarde al precederla un pinchazo inoportuno!

¡Y aceptó porque se encontraba preparado! Ya que Manuel a pesar de no gozar de contratos continuados para corridas, nunca se aburrió y jamás pasó por su cabeza convertirse en torero de plata, como hicieron alguno de sus íntimos amigos, donde indudablemente hubiera destacado por sus excelentes dotes de banderillero. Dotes que, a decir verdad, debido a su competencia le cerraron carteles al no querer comparaciones matadores banderilleros de postín.
Él siempre confió en sus poderosas posibilidades como matador de toros y por ello entrenó diariamente en el gimnasio que montó en el chalet familiar de Gerena y no dejó de tentar vacas y más vacas y matar toracos a puerta cerrada como el de la fotografía tomada en la finca de Ricardo Gallardo lidiando un toraco de su hierro de 620 kilos que iba para Pamplona pero que finalmente lidió e indulto Manuel y hoy padrea en la ganadería de "El Parralejo" propiedad de Pepe Moya.

Manuel nos dio la razón a quienes siempre hemos confiado en él -a través de las actuaciones que le hemos visto desde su alternativa en Aranjuez-, desdiciendo a aquellos críticos taurinos, nosotros no lo somos, que veían su futuro en el golf donde el torero es también un extraordinario jugador.

Por nuestra memoria pasan en estos momentos actuaciones que seguro que también recordaran, aunque por distintos motivos, los que formaron terna con él en corridas como la de los Pablorromeros o Victorinos de Antequera, la de Archidona o las más recientes en plazas francesas. Ayer cortó dos orejas en la corrida de Saint Martín de Crau a su segundo toro de Dolres Aguirre.

Hoy nuestro artículo lleva colgada una sola fotografía, pero suficiente para `poder ver que también hay arte, sin retorcimientos barrocos, en ese  trincherazo de pura naturalidad a un marrajo con el picante de la casta Fuente Ymbro donde Manuel quiso sacarse la espina de aquellos novillos del mismo hierro que en tarde de climatología borrascosa y de lluvia torrencial le imposibilitaron el triunfo de su debut como novillero en la Monumental de Las Ventas.
¡Ahora a confirmar en Madrid y sacarse la espina de aquel contratiempo como novillero!


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