JavaScript

viernes, 10 de agosto de 2012

TOROS A PUERTA CERRADA EN LA PLAZA DE TIENTAS DE "LA DOCTORA"

TOROS A PUERTA CERRADA EN LA PLAZA DE TIENTAS DE "LA DOCTORA".
Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.


Los que piensen que los toreros en activo se dedican a la vida contemplativa ¡están muy equivocados!
Mientras que los que están en “la pomada” (término acuñado por mi amigo Javier Arés para designar los ciclistas de élite) se lo curran diariamente en la plaza, los que torean de manera esporádica han de prepararse por su cuenta –matando toros a puerta cerrada- con la finalidad de estar preparados para cuando alguna empresa llame a su puerta.
Tanto unos como otros son conscientes que para saber de toros, en cuanto a su comportamiento se refiere, es necesario juzgar convenientemente al toro tanto en el campo como en los corrales de la plaza y en el ruedo, por eso “hacen campo” que es su escuela de aprendizaje
Allí, en su habitat, observan al toro ante la comida, viendo como pastorea y como toma el pienso. Pues mientras unos lo realizan aisladamente, otros lo realizan en “comandita”. También observan su comportamiento a la hora de la comida, viendo si se ponen nerviosos o por el contrario permanecen tranquilos ante la llegada del carro del pienso.
Los toros durante la comida expresan su carácter psíquico-instintivo de bravura. Se impone observar si toma el pienso en su cajón con normalidad o si lo tira fuera, si va de un cajón a otro molestando a sus hermanos de camada desplazando al que domina y no acercándose al que teme.
Las mejores conclusiones se sacan tras el pienso del atardecer que es donde se dan cita y se mezclan las apetencias de mando, obediencia y sexuales y por ello los toros se dan a conocer en bravura y sentimientos irracionales: ofensivos, inofensivos y de cooperación.
El motor sexual es el que pone en marcha la máquina brava, de ahí que sea de gran utilidad valorar el comportamiento sexual del toro para consigo mismo y respecto a los demás animales.
Hay una creencia general entre los taurinos: “Las acciones activas del toro se deben valorar como negativas en cuanto bravura se refiere, mientras que las pasivas se valorarán como positivas”.
En esta tarde dos toreros. Uno de la Línea de la Concepción y otro de Manilva, Curro Escarcena (Francisco José Escarcena Alcalde) que tomó la alternativa en su ciudad natal con fecha 21/07/1999 con Ponce de padrino y Rivera Ordóñez de testigo y de momento sin confirmación en Madrid y Salvador Vega (Salvador Vega García) alternativado en Nimes (Francia) el 16/02/2003 con “Joselito” de padrino y César Jiménez de testigo y confirmado en Madrid en fecha 04/11/2003 con Javier Conde de padrino y Morante de la Puebla de testigo, van a matar tres toros a puerta cerrada con la finalidad de precisar su puesta a punto antes del compromiso del sábado 11 en corrida de feria de San Roque ante los toros de Ana Romero.
Invitado por el ganadero Curro Mateo asistimos a la cita y podemos contarles pormenorizadamente como transcurrió esta media parte de corrida de toros.
Los toreros no se inhibieron en absoluto en esta especie de entrenamiento, porque el toro exige y los toros de Miguelín son toros que repiten y acosan y que, ante la menor distracción por parte del torero, cogen.
Sale el primero de la tarde. Luce el número 25 en los costillares y el guarismo 8 en la paletilla derecha. El hierro de la M de Miguel Mateo. Su capa es negra. Un toro de lámina preciosa que, tras ser fijado de capote por parte de Salvador Vega quien, vistiendo un polo azul, unos pantalones grises a cuadros pequeños y botos camperos lo lleva al caballo. El toro aprieta con gran poder y fuerza estando a punto de derribar si bien el picador realiza una perfecta suerte de varas realizando una pelea magnífica.
Salvador Vega toma la muleta y con pases contrarios trata de minar la fortaleza del astado. Se separa de él y seguidamente lo prueba por el pitón izquierdo mediante una serie de pases contrarios ganándole terreno hasta situarlo en el centro del ruedo.
Muleta en la mano derecha. Una serie de buenos redondos donde el matador demuestra una perfecta puesta a punto. Tras un cambio de muleta por la espalda, remata con un pase de pecho sobre la izquierda de los denominados de pitón a rabo.
Da distancia al toro. Se cruza. Tres excelentes redondos. El toro se para. Continúa sobre la mano derecha templando los pases magníficamente. Dos nuevos redondos a los que siguen otros dos más para finalizar con un pase de pecho sobre la mano derecha que dobla con el de la izquierda.
Muleta sobre la mano izquierda. Se posiciona. Salvador pasa unos apurillos porque el toro pierde la mano izquierda al iniciar la embestida y se le ciñe. El torero se repone perfectamente de la contingencia y se posiciona nuevamente para seguir toreando por naturales.
La faena la cimenta a media altura porque quiere que el toro le dure y se da la circunstancia que en estos casos no torea para el público asistente. Remata con un pase de pecho sobre la mano izquierda.
Muleta sobre a mano derecha. Cinco excelentes redondos perfectamente rematados a la cadera. Dos trincherillas por ambos pitones. Cambio de muleta de mano delante de la cara del toro y abrocha con una trinchera por bajo saliendo seguidamente de la cara del toro.
A la vuelta al toro, comienza una faena de trasteo y aliño tratando de domeñar al toro antes de entrar a matar.
En la suerte natural y en el mismo centro de la plaza de tientas se dispone a entrar a matar, momento en el que el toro se le arranca cuando monta la espada. Nuevo intento de entrar a matar y el toro se le vuelve a arrancar, por lo que con buen criterio lo cambia de terreno.
Siempre en la suerte natural realiza perfectamente la suerte de matar y logra una estocada ligerísimamente desprendida y delantera que ha reventado materialmente al toro. El toro está sin puntilla, pero como se trata de un toro para entrenamiento Salvador toma el descabello para realizar esta suerte. En el momento en que le saca el estoque el toro cae. Un puntillero acierta al primer intento de atronamiento del toro.
Reportaje gráfico de lo acontecido en este toro.





























































Sale el segundo de la tarde. Es un toro negro meano que luce el número 16 en los costillares y el guarismo 8. Es menos toro que el anterior, con menos cabeza. Poseedor de menos fuerza pero quizás con más motor que el anterior.
Curro Escarcena, vestido con un pantalón vaquero, camisa blanca y botos camperos, lo recibe con cuatro excelentes verónicas. En la quinta se le cuela por el pitón derecho. Se hace cargo del toro Víctor Nieto hasta que Sánchez Araujo a una mano trata de cerrarlo en el burladero de matadores para que se posicione el caballo de picar tras entrar en la plaza.
Entra al caballo de picar donde el picador se agarra ligeramente caído y lo saca Víctor Nieto.
Con la muleta Curro Escarcena comienza por naturales. Dos buenos naturales. En el tercero se le cuela Se posiciona nuevamente Curro. Serie de cuatro excelentes naturales. Resulta desarmado en el quinto. El quite se lo hace Sánchez Araujo mientras Nieto le entrega la muleta al matador.
Con un pase contrario le cambia de terreno. Le da aire al toro. Torea sin torear. Muleta en la mano derecha y gustándose se va a por el toro acercándose lentamente para administrarle unos redondos que remata con un pase de pecho sobre la mano derecha. Continúa por derechazos. Dos buenos. El toro se le para y Curro sale con majeza de la cara.
Muleta en la mano izquierda. Cuatro excelentes naturales que remata con un pase de pecho sobre la mano izquierda.
Dos redondos que, tras cambio de mano de muleta ante la cara del toro, remata con un pase de pecho sobre la mano izquierda.
Muleta en la mano izquierda. Un buen natural. Dos más buenos. En el tercero el toro le pisa la muleta y le desarma. Se posiciona nuevamente para torear la natural. En uno de los naturales el toro lo empitona, lo eleva por encima de la cabeza del animal. Curro cae sobre los pitones. El toro lo encuna permaneciendo encunado sobre los pitones por espacio de unos segundos que se hacen eternos hasta que por fin lo despide y una vez en el suelo Curro rueda con agilidad. Afortunadamente ha tenido suerte y el percance que pudo ser grave ha quedado en el susto. Tras recuperarse, ante el burladero de matadores, se va nuevamente con valentía en busca del toro y el administra unos excelentes naturales.
Se dobla con el toro buscando la igualada que logra en la suerte natural y acaba con un pinchazo arriba que encuentra hueso. Nueva entrada en la misma suerte, cuando a nuestro juicio debería entrar en la suerte contraria puesto que el toro apretaba por el pitón derecho y ahora, logra una estoca buena de la que el toro se echa. En puntillero nuevamente acierta al primer intento.
Reportaje grafico de o acontecido en este toro.












































































































El tercero de la tarde luce el número 10 en los costillares y el guarismo 8 en la paletilla. Va a ser lidiado por Salvador Vega ante la atenta mirada de su apoderado Luis Peralta.
Ha tenido que trabajar el torero para fijar a un toro que embestía a arreones. Lo lleva al caballo donde el picador coloca una buena vara suficiente a juicio del matador para realizar la faena de muleta. Lo saca José María Soler quien le administra tres capotazos hasta que Salvador Vega se encamina hacia el toro con la muleta portada en la mano derecha. Se hace con la embestida a base de pases muy templados al tiempo que le gana terreno. Con la muleta en la mano derecha logra dos buenos redondos que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
Prueba la toro por el pitón izquierdo con la muleta portada en la mano izquierda. Pases de tanteo donde el matador no ha buscado el lucimiento sino hacerse con la embestida del toro, lidiándole. Ha toreado Salvador Vega para probarse de piernas.
Aprovechando una arrancada del toro y en al suerte natural en el centro de la plaza logra una estocada al encuentro en el sitio, que se va saliendo a medida que el toro es capoteado por los banderilleros que han auxiliado al matador.
Reportaje gráfico de lo acontecido en este toro.























Finalizado el acto taurino, los ganaderos Hermanos Mateo Mateos obsequiaron a los asistentes con un ágape y bebidas en el colmado de la finca.