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viernes, 7 de mayo de 2010

EL ÚLTIMO TENTADERO, DE MOMENTO, EN LA DOCTORA.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Con unos minutos de retraso sobre las cinco en punto de la tarde, porque el hijo del ganadero sugirió al padre que iba a regar un poco el ruedo para que el viento reinante no levantara polvo, comenzó el último tentadero por aquello que uno de los elementos fundamentales de la Fiesta de los Toros necesitaba un descanso obligatoriamente. Era la yegua de picar un magnífico ejemplar de raza cruzada en traccionador que estaba a punto de parir, y el ganadero no quiere tener el alumbramiento en pleno ruedo, lo cual no deja de ser una anécdota graciosa por poco frecuente.
Hoy los que hemos tenido la suerte de asistir a este último tentadero, nos hemos divertido.
Divertido no sólo porque las cuatro becerras tentadas hoy han sido extraordinariamente bravas y al mismo tiempo toreables. Bravas en la suerte base de la selección como es la suerte de varas, donde han acudido hasta siete veces al caballo de picar (en este caso a la yegua) arrancándose desde muy largo tanto en la contraquerencia como en la media querencia, y esto tan difícil de ver nos encanta a los aficionados. Y luego han sido toreables hasta para los alumnos de las escuelas taurinas campogiblartareñas, porque se les han hecho perfectamente las cosas desde el primer momento, y posteriormente el maestro Padilla no las ha exprimido, sino que las ha dejado en las mejores condiciones para que los aspirantes a torero pudieran aprender sin los sobresaltos ha que han estado sometidos en otras ocasiones.
Nos contó el simpático Juan José que no le gusta torear a una vaca más de ocho minutos y la verdad es que lo llevó casi a “rajatabla” en las cuatro vacas que tentó.
Comenzó toreando (a lo "Rodríguez de la Fuente"), llevando la parte de arriba de su cuerpo, cubierto con un chubasquero de color beige claro, porque soplaba un vientecillo del noroeste fresquito que también acusábamos quienes ocupábamos el tendido con el que cuenta la plaza de tientas. Pero su “chaquetilla” se la quitó al poco tiempo, ¡Cuando entró en calor! Pues las vacas eran bravas y había que someterlas a base de piernas y buen manejo de manos.
¿Qué hizo Juan José Padilla? ¡Pues tentar las vacas para el ganadero!
¿Qué quiere decir esto? Sencillamente que se limita a dar los capotazos precisos y preciosos para fijar a la vaca y luego ponerla en el sitio que el ganadero le marca con la finalidad de que acuda al caballo desde la distancia prefijada, que le servirá, en este caso a Curro Mateo, para deducir el grado de bravura de sus futuras madres.
Curro es quien marca las veces que la vaca ha de ser colocada en el sitio prefijado para que acuda al caballo de picar, y luego cambia de ubicación al caballo para que la vaca se arranque en la media querencia dejándola prácticamente al extremo opuesto de donde se coloca el caballo de picar.
Ni que decir tiene que las vacas se arrancaban con alegría y prontitud desde todos los terrenos prefijados. ¡Una delicia!
Seguidamente Curro le dice:
-¡Juan José, torea a tu aire! Momento en que comienza el festival del ciclón de Jerez.
Farol de rodillas en el tercio de la placita de tientas. Verónicas rematadas con la media. Tafalleras, delantales, navarras y un largo etc donde únicamente faltaron, en el amplio repertorio del jerezano, las gaoneras. Todos los lances realizados a la perfección porque Padilla maneja y domina el difícil arte del capote.
Cuando ya Curro Mateo ha visto perfectamente a la erala para poder calificarla en este apartado, ordena al que tienta, en este caso Padilla, que tome la muleta y la toree para poder sacar conclusiones de la lidia en base a su toreabilidad. Y en esta ocasión hemos tenido como tentador a uno de los mejores en este arte y sin duda al mejor del escalafón taurino en el tentadero de machos junto a uno de sus hermanos (Jaime).
El ganadero ordena:
-¡Juan José, toma la muleta!
Y a aquí ¡Padilla se sale!
Me van a permitir que trasfiera al papel las notas que tomé de la primera becerra.
Sale la primera vaca de la tarde. Una burraca que luce el número 58 y el guarismo 8.
Desdeña, como es natural, el primer y segundo capotazo de saludo de Padilla. Se dirige a la yegua de picar, el picador la toca y está casi a punto de quedarse en la suerte.
Padilla se dobla con el capote fijando finalmente a la becerra al cuarto capotazo. Le anda por la cara para seguidamente, tras dos lances toreros, llevarla al centro del ruedo donde la deja para que el piquero la llame.
Acude con prestancia al caballo. Recibe un picotazo. Padilla la saca de la suerte de varas en la que se ha empleado en demasía y la becerra se cae. Normal.
Curro le dice a Padilla que la deje en el mismo sitio de antes. La becerra con mucha fijeza y escuchando con atención las voces del piquero, que es el mayoral de la ganadería, acude con prontitud y alegría para, seguidamente, apretar con la cara baja.
Padilla la saca nuevamente y ahora la coloca al final del extremo opuesto al de ubicación del picador. La becerra acude a la segunda llamada y nuevamente se encela con el peto.
Padilla la saca nuevamente para dejarla larga pero justo a la puerta de chiqueros y desde allí acude nuevamente la vaca de inmediato.
Se cambia al caballo de ubicación, y ahora se trata de probar a la vaca en la media querencia con lo que el caballo queda a 90º a la derecha de salida de chiqueros y Padilla deja a la vaca a unos tres metros delante de chiqueros. Desde allí acude nada más ser llamada por el picador.
Se repite la acción dejándola ahora más larga, acudiendo nuevamente la burraquita al caballo.
Cuando Curro le dice al torero que tome la muleta, Padilla se despoja del chubasquero y tras remangarse las mangas de un polo verde oscuro se va en busca de la vaca.
Un contrario sobre el pitón derecho. En el siguiente muletazo la vaca se cuela por el pitón izquierdo.
Da mucha distancia a la vaca. Muleta en la mano derecha. Adelantando mucho la muleta, la cita. La becerra se arranca y repite y repite de manera excesivamente pegajosa consecuencia del exceso de temperamento que la hace incluso berrear cuando ve que no puede coger la muleta.
Padilla la vuelve a dar distancia, a pesar de que debido a la excelente preparación de este torero no le ha sacado el aire, y monta la muleta sobre la mano derecha. Excelentes redondos a pesar de que el aire ahora molesta y descubre al diestro jerezano.
La faena la ha instrumentalizado Padilla a base de perder dos pasos tras cada muletazo debido a la gran afectividad de la becerra. Dos series de tres redondos que ha rematado, tras cambio de muleta por la espalda, con sendos pases de pecho de los denominados de pitón a rabo.
Una serie de pases contrarios le sirven al maestro torero para ver la calidad de aquel pitón por el que se le coló de entrada. Tras comprobarlo se lleva la muleta a la mano zurda.

Muleta en la mano izquierda. Comienza dando muletazos de uno en uno donde en el remate trata de mandarla muy larga con la finalidad de quitar el defecto de la pronta reposición con que la vaca cuenta. ¡Por descontado que Padilla lo consigue al quinto muletazo!.
Nueva distancia. Muleta en la zurda. Dos naturales ligados muy buenos. Otros tres más, tomándola desde muy adelante para llevarla perfectamente toreada. Cuando la vaca se va quedando más corta, Padilla comienza citarla con la muleta más retrasada y a consecuencia de ello la becerra repone y le toca en el muslo.
Continúa toreando al natural con mucha elegancia y torería a una becerra brava, repetidora, temperamental y con fuerza, por lo que la alarga mucho el pase y tras el remate la retira la muleta para quitarla el defecto de reposición. Tras conseguirlo, Padilla se estira en unos naturales perfectos que hacen las delicias de los muchos aficionados que están presenciando el tentadero y ante los ojos atónitos y llenos de envidia de los alumnos de las escuelas taurinas del Campo de Gibraltar que ven lo bien y fácil que lo hace “Padilla maravilla!
Una vaca lista, consecuencia de su temperamento, que sabe lo que se deja detrás a pesar de que Padilla no se ha dejado tocar la muleta en ningún momento. ¡Ha templado de maravilla! y esa ha sido la medicina para poder a la erala.
Un pase invertido completo, que empalma con un redondo y un pase de pecho sobre la mano derecha.
Padilla deja que las siguientes embestidas vayan para los aspirantes a torero.
¡Juan José Padilla ha estado sensacional como torero y como tentador!
Y sale Jesús Nieto. Inicia bien el muletazo pero su inexperiencia no le permite corregir el que la becerra repone con rapidez. No obstante lo cual logra dos redondos buenos y ha rematado con el pase de pecho, todo precipitadamente porque la becerra se lo come.
Sale el segundo alumno. José Manuel "Paquera". Que logra unos naturales buenos porque entre cada pase la ha perdido dos pasos.

Y así ha seguido el tentadero con la lidia magistral de Padilla que incluso en una vaca ha sacado a su hijo Martín y con él en brazos ha dado una serie de muletazos en los que el niño tomaba la muleta al alimón con el padre y que finalmente recibieron una clamorosa ovación por parte del público asistente. Seguidamente, Padilla improvisa una serie de muletazos en cadena.


Magníficas vacas. Magnífico Padilla. Magníficos los alumnos que actuaron todos, demostrando sus progresos. Desde los mencionados anteriormente en la primera vaca a los siguientes: Jesús Duarte, José Miguel, Juan Antonio “Paquera”, Miguel Ángel, quien actuará en Algeciras en la feria con picadores que nos dijo que no duerme preocupado por estar bien ante sus paisanos, Ignacio Castañeda “El Nacho” y todos los demás cuyos nombres no recuerdo. Excelente tertulia al final de la tienta en el colmado que la finca posee donde los ganaderos, Curro y esposa, Miguel Mateo, Luis el veedor y esposa, la esposa de Padilla y el hijo Martín un espabilado y simpático crío de tres años que habló con nosotros y nos enseño su capote con el reverso lila y nos dijo que no es el color que lleva el capote de su padre (que es amarillo) pero que con este se torea más fácil y que hizo las delicias de quienes escucharon la entrevista que le hice. Confundió la verónica con liarse el capote para hacer el paseíllo pero en cambio si sabía lo que era una revolera que la realizaba con su capotillo con demasiado brío y temperamento.



En una palabra momentos inolvidables entre gente encantadora.


Verdaderamente, estos altruistas ganaderos merecen que la Feria de Algeciras les proporcione un gran éxito artístico y económico.

lunes, 3 de mayo de 2010

POESÍA DECIMOSEXTA DEDICADA A LUIZ MAZZANTINI.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Fiacro Yrayzoz, inspirado e irónico poeta dedicó esta poesía al gran torero D. Luis Mazzantini.

Carta que por el correo,
y a principios de verano,
le ha dirigido un paisano
desde Elgoibar, según creo.

Elgoibar “Aluztria”
“Amases”

-Querido Luis:
Que has venido a tu país
disiendo andan por acá.
¿Con que te hases, pues, torero?
“¡Jaungoicoa!” ¡Quien te diría!
Tú ya tener valentía;
No sé si asertarás, pero…
¡Bien chiquito! ¡Bien valiente!
Guapo te estás en la plasa,
y dise la Nicolasa
que gustosa está la gente.
Ya vi toros hace un mes,
y te vi en San Sebastián.
Todas las gentes dirán:
-¡Guapo chico, estaba, pues!
Con tu calsón “urdiña”
“urrearequín”, ¡que lujoso!
Paresias más hermoso
que desirte no sé ya.
¡Qué elegancia! ¡Cuantos trajes!
Al salir tú con cuadrillas
te miraban pantorrillas
las “nescachas” de Pasajes,
y a un moso de Rentería
le dijo una de Tolosa:
-¿Pantorrillas? ¡Vaya una cosa!
Otras mejor yo vería.
Con capote, bien hisiste;
Cansar toros dale y dale;
Pero nada, no les vale,
y tú, Luis, ¡bien te lusiste!
Vas al toro. ¡Pom! Ya en tierra
caer hases animal,
y como no hisiste mal,
te gritaron: ¡Bravo! ¡”Ederra”!
Sé que dineros ahorras.
¡Bien hases! Y que eres fino
Y que no te andas en vino,
Y no te pillas "moscorras”.
Memorias, pues, de “Chepete”,
el chico del tejedor;
de Román, el pescador,
y de Blas , el “miquelete”.
¡Adiós! Hasta que te vea,
Y andar haremos contigo;
Sabes te aprecia tu amigo
Inasio Gorrigurrea.
Por la copia
FIACRO YRAYZOZ

domingo, 2 de mayo de 2010

CORRIDA DE MIURA EN LA FERIA DE ABRIL SEVILLA 2010.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

A la presidencia de Anabel Moreno Muela cumplimentan tras el paseíllo los diestros “El Fundi” (verde y oro con los cabos blancos), Juan José Padilla (azul marino y oro en traje de precioso diseño) y "Rafaelillo" (grana y oro), quienes son recibidos con una gran ovación al pisar el albero de la Maestranza con sus rayas delimitadoras del tercio de varas pintadas con almagre.
Van a lidiar una corrida del mítico hierro de Miura que durante muchos años viene cerrando el ciclo de las corridas de la Feria taurina sevillana. Toros que irán saliendo de chiqueros cuando la puerta sea abierta por el torilero José Manuel Fernández Bohórquez ataviado con un traje de calle.

Sale el primer toro de la tarde. Un Miura que luce el número 38.Su nombre Majadero y su peso 595. La capa negra entrepelada. Nacido el 12/05. Toro dotado de cara aniñada y poseedor de pitones no excesivos. De figura agalgada. Derrota de salida en los burladeros a los que es llamado por el peonaje arrancando el estribo de uno de ellos.
El Fundi muy decidido, ha tratado de hacerse con la embestida del toro por medio de una serie de lances sin ajuste ni apretura. Un toro que se abre al entrar en el capote.
Llevado por los subalternos al burladero de suertes en espera de que los picadores ocupen sus lugares reglamentarios.
El encargado de picar es David Prados, hermano del matador a cuya jurisdicción lleva El Fundi, con mucho oficio, y con pases por delante sin cruzar. Deja al astado en la raya de fuera y aunque el caballo llega a la raya de dentro para provocar la embestida, el Miura no se arranca. David Prados Martín lo recoge delanterito y a la salida del caballo El Fundi se dispone a realizar su quite, pero finalmente con dos capotazos lo lleva nuevamente al caballo que monta su hermano, quien se agarra arriba.
Padilla lo saca del caballo y opta finalmente por no realizar su quite.
En banderillas, son los banderilleros de la cuadrilla quienes realizan el tercio con banderillas de las convencionales. Realizan el tercio con acierto tanto Raúl Ruiz Bonilla como Venancio Venero.
El Fundi no brinda y con la muleta montada sobre la mano derecha se va en busca del toro que está cerrado en el burladero de suertes.
En el primer muletazo contrario se le cuela por el pitón derecho. Por el pitón izquierdo se deja torear. Vuelve a colarse por el derecho. El Fundi le toca con pases contrarios para seguidamente doblarse con el toro y sacarlo fuera de las dos rayas.
Muleta en la mano derecha. Tres redondos ejecutados con precauciones que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
Muleta en la mano izquierda. Un natural ayudado. En el segundo el toro se va a por él. Un toro carente de regularidad en la embestida y que alarga mucho el cuello en el remate de los pases.
Con la muleta sobre la diestra le roba una serie de tres redondos que remata con el doble pase de pecho comenzando con el efectuado sobre la mano derecha. Recibe aplausos.
Muleta a la izquierda. Le roba un natural ayudándose con el estoque simulado. Termina doblándose con el toro en busca de la igualada.
Cuando vuelve de tomar el estoque de matar, le realiza unos toques de muleta de pitón a pitón buscando la igualada.
En la suerte contraria y en el tercio, haciéndolo todo El Fundi, puesto que el toro no se ha movido ha logrado una estocada entera caída que es aplaudida por el público. El toro dobla y Venancio acierta al primer cachetazo.
Cuando su miura dobla ha de salir al tercio para corresponder a la ovación del público.

Sale el segundo. Numero 36. Segadito. 536 kilos. Un cárdeno del 03/06. Remata de salida en el burladero.
Padilla se estira de salida por verónicas en serie de siete que remata con dos medias por ambos pitones. Es muy ovacionado.
El encargado de picar es Antonio Calvo Capilla Montoliú a cuya cabalgadura lleva Padilla al toro animándole con la voz y dejándole entre las dos rayas. cUando el toro se arranca la puya arriba momento en el que el toro pierde las manos desapareciendo debajo del peto. Luego aprieta sin cabecear y Calvo Capilla levanta la vara.
El toro se cierne mucho por el pitón derecho como se ha visto cuando Padilla ha tratado de llevarlo por segunda vez al caballo de picar.
En la segunda entrada Montoliú se agarra arriba para seguidamente en un derrote del toro estar a punto de perder la vara al salir despedida y recogerla en el aire. Levanta la vara al ver la poca fuerza del toro. Cuando el toro sale del caballo pierde las manos y comienzan las palmas de tango en la Maestranza.
En banderillas con lidia de Carlos Casanova toma los palos Juan José Padilla.
Se va al centro del ruedo para brindar al público las banderillas con los papelillos azul y blanco. Recibe una ovación.
El público colocado entre las dos rayas por Casanova y hacia él va Padilla corriendo y tras ganar la cara deja un excelente par. Salta con habilidad la barrera en ambos sentidos.
El segundo par lo inicia subido en el estribo. Casanova lo cierra en el tercio pero el toro muy agarrado al piso no acude a la llamada de Padilla. Finalmente tras pasar bastante tiempo Padilla sale le gana la cara y le coloca un excelente par.
El tercero es al violín. Un buen par. Recibe una gran ovación.
Tomándose las cosas con mucha tranquilidad se va a presidencia para pedir permiso y seguidamente se va al burladero que ocupan los comentaristas de Canal Sur para brindar a Ruíz Miguel.
Con la muleta montada sobre la mano derecha se va a por el toro. Un pase por alto que reproduce por el otro pitón. Seguidamente se dobla por el pitón derecho y el izquierdo. Continúa por redondos en serie de tres que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
Se distancia del toro y con la muleta en la mano derecha. Un redondo bueno. El toro se para. Padilla toma la distancia adecuada. Un redondo que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha en cuyo pase el toro le da un porrazo rompiéndole el estaquillador.
Padilla tras cambiar de muleta en la barrera se va a por el toro. Redondos dados de uno en uno porque el toro repone mucho y remata con un pase de pecho la serie de cuatro redondos.
Muleta en la zurda. Padilla le roba dos naturales. En el tercero está a punto de echarlo mano igual que en el cuarto porque el toro se vuelve muy rápido consciente de lo que se deja atrás.
Padilla se lleva la muleta a la derecha para doblarse por ambos pitones al ver que el miura no tiene un pase más.
Se va por el estoque de matar y en la suerte natural haciéndolo todo el diestro logra una estocada casi entera en la yema. El toro con un trote lobuno se va a las tablas para doblar. El puntillero acierta en el segundo intento.
Padilla sale al tercio a corresponder a los aplausos del público.

Sale el tercero de la tarde. Número 93. Habilidoso. 530 kilos. Un cárdeno mulato del 12/04.
Rafaelillo lo recibe con una larga afarolada de rodillas en le tercio. Sigue con unas excelentes verónicas ganándole terreno y remata con una media.
¡Muy valiente Rafaelillo!
Templándole muy bien al toro a pesar de que ha estado a punto de desarmarle en el segundo, lo lleva al caballo de picar que monta Antonio Muñoz Almansa, quien se agarra arriba a un toro que aprieta con la cabeza muy alta. Una buena suerte de varas.
En el segundo encuentro vuelve a agarrarse arriba para levantar de inmediato la vara.
En banderillas con lidia de Antonio Jiménez Soldado “Ecijano II”, parean José Mora al que el toro está a punto de echarlo mano al cortarle muchísimo. El tercero clava arriba.
Rafaelillo brinda al público y recibe una ovación para seguidamente depositar con mimo la montera sobre el albero sevillano.
Ambos contendientes en el tercio. Rafaelillo lo recibe con un contrario doblándose. Dos pases por la cara y sin cruzar lo saca fuera de las dos rayas.
Muleta en la mano izquierda. Inicia perfectamente el natural pero en el remate el toro casi se lo lleva por delante.
Muleta en la derecha. Dos buenos redondos en los que el toro repone mucho al saber lo que deja detrás.
Muleta en la zurda. Ayudándose del estoque simulado le roba dos naturales.
Cambia la muleta de mano, robándole tres redondos a medias porque el toro no pasa. Dos redondos más en el último de los cuales le pega un hachazo impresionante y remata con el pase de pecho sobre la mano derecha. Recibe una gran ovación.
Muleta en la mano izquierda. Atacando al toro le toba tres naturales que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
Muleta en la derecha. En un redondo el toro le mete el pitón en la axila.
Tras tomar el estoque de matar. En la suerte natural entrando en derechura y metiendo la mano con habilidad a un toro que le tapó la salida logra una casi entera en la yema. Capoteo de los subalternos. El rum rum de la Maestranza al ver a un Rafaelillo dolorido del porrazo recibido.
Al acertar al primer golpe de verduguillo es ovacionado.
Sale al tercio a recibir la ovación.

Sale el cuarto. Numéro 60. Macuco.545 kilos. Sardo de capa.
El Fundi logra una serie de lances muy rápidos porque el toro se revuelve con una gran agilidad que remata con una media y finalmente es desarmado.
En el caballo de picar José Vicente García se agarra perfectamente arriba pegando a un toro que aprieta.
Muy torero El Fundi con gran conocimiento de esta ganadería lo lleva nuevamente al caballo de picar y Vicente en esta ocasión se agarra caído. Rectifica para seguir picando caído.
En banderillas con lidia de Raúl Ruiz Bonilla parean Ramón Moya Rodríguez. Veneros Crespo las deja arriba y cierra Moya con un buen par.
El Fundi comienza doblándose con un contrario para seguir con una buena serie de redondos que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
Sigue con la muleta en la derecha. Tres excelentes redondos que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha y al doblar con el de la mano izquierda el toro se va a por él.
Muleta en la mano derecha. Tres excelentes redondos que remata con el pase de pecho sobre la derecha. ¡El toro no quiere nada por arriba!
Muleta en la zurda. Serie de cuatro excelentes naturales que remata con el pase de pecho sobre la izquierda. Gran ovación.
Cuando logra una serie de cuatro redondos comienza a sonar la música.
Muleta en la zurda. Dos naturales extraordinarios que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha al que sigue una trincherilla.
Tras tomar el estoque de matar se dobla con el toro buscando al igualada.
En la suerte contraria pinchazo arriba sin soltar. Suena un aviso. Otro pinchazo arriba donde encuentra hueso. A la tercera entrada logra una gran estocada.

Sale el quinto de la tarde. Número 25. Removido.568 kilos. Cárdeno oscuro del 12/05. Un toro que acusa escasez de fuerzas.
Padilla lo recibe con una serie de verónicas sin mucho ajuste.
El encargado de picar es Antonio Núñez Requejo Alventos quien se agarra arriba a un toro que no aprieta y como demuestra escasas fuerzas es devuelto al corral.
Sale el quinto bis. Número 25.Cocheroncero. 610 kilos. Negro bragado nacido el 11/04 que pertenece al hierro del Conde la Maza.
Un toro enorme que desdeña los dos primeros capotazos que le ofrece Padilla. El torero se limita a enseñarlo a embestir con una serie de varios capotazos. Un toro complicado que no tiene una embestida franca.
Padilla se lo lleva al centro del ruedo mientras los clarines anuncian la salida de los picadores.
Antonio Núñez Requejo se agarra bien arriba a un toro que aprieta y estampa al caballo contra la barrera. Un toro que empuja con la cara abajo y propicia una magnífica vara que es aplaudida.
El toro acusa el castigo recibido.
Padilla lo lleva a al segunda entrada al caballo donde el piquero rectifica varias veces hasta encontrar el hueco del primer puyazo aun toro que ahora aprieta a arreones al no quitarle la puya de la herida. El toro sale suelto y acusando el castigo se va a los terrenos de nadie.
Padilla intenta un quite por navarras y remata con una especie de media verónica.
El piquero es aplaudido cuando abandona el ruedo.
Con lidia de Vicente Yesteras Fernández Pacheco, parean Carlos Casanova que deja un palo arriba, Miguel Peña deja una a paso de banderilla y cierra Casanova con par delantero.
Poco puede hacer Padilla a pesar de su enorme voluntad con este marrajo que cornea por ambos pitones y que repone en exceso por lo que no tiene un pase.
Padilla lo mata con decoro que es lo único a lo que se presta semejante alimaña.
Es aplaudido al finiquitarlo.


El último Miura de la tarde y último toro de la Feria 2010 luce el número 18. Soberbio. 593 kilos. Negro bragado.
Rafaelillo que repite farol de rodillas en el tercio para pelearse con él seguidamente. Un toro más alto que él que está acalambrado por lo que claudica de la extremidad anterior izquierda.
El toro remata contra el burladero al ser llamado por un subalterno pegándose un porrazo enorme del que sale ligeramente conmocionado.
Se arranca al caballo de picar que monta Juan José Esquivel Pérez y este se agarra perfectamente arriba. El toro sale suelto.
En la segunda entrada el toro se arranca de largo y pone los pitones en el cuerpo del picador. Al salir del caballo pierde las manos cambiándose el tercio.
Con lidia de José Mora Manzano, parean bien los subalternos “Ecijano II” y Pascual Mellinas Rodríguez.
Rafaelillo tras unos pases por arriba, se va al centro del ruedo. Con la muleta sobre la mano derecha logra una serie de cuatro redondos ligados que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
¡Pases muy despegados!
Cuatro buenos redondos ligados que, tras cambio de mano de muleta, remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda. Gran ovación.
Muleta sobre la izquierda tras dar distancia al toro. Tres naturales. El toro se para. Tres naturales que remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Muleta en la derecha. Cuatro excelentes redondos que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
Deja reposar al toro que comienza a escarbar.
Tres excelentes redondos, tragando una embestida fuerte del toro que levanta al público de los asientos y sale con la cara llena de salpicaduras de sangre. Suena la música.
Muleta en la izquierda. Un desplante muy torero. Gran ovación.
En la suerte natural pinchazo arriba que encuentra hueso.
En la suerte contraria estoconazo hasta la bola que es ovacionado.
El toro barbea tablas y no para. Suenan dos avisos a un toro que no para y que es imposible de descabellar. Ante la angustia general Rafaelillo acierta en el último instante.
Ha de salir al tercio a saludar ante la ovación del publico que ha comprendido las enormes dificultades de este toro.