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domingo, 13 de abril de 2008

LA CORRIDA DE LOS TOROS DE JUAN PEDRO DOMECQ EN SU SEGUNDA COMPARECENCIA EN ESTA FERIA.

Pro LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Después de tres suspensiones en días consecutivos, hoy por fin La Maestranza entra en la normalidad taurina. Hay paseíllo para cumplimentar a una Presidencia, concienciada tras lo ocurrido en días atrás, ocupada por Dª. Ana Isabel Moreno Muela que está auxiliada en materia artística por “Curro Puya” y por el veterinario D. Santiago Sánchez.
Los toreros:
Francisco Díaz Flores “Curro Díaz”: nace en Linares (Jaén) un 2º de mayo de 1.974.
Alternativa en Linares de la mano de Juan Carlos García con Sebastián Córdoba de testigo.
Confirma: el 31 de agosto del 2.003 junto con Guillermo Alban ambos apadrinados por Carlos Escobar "Frascuelo".
Manuel Jesús Cid “El Cid”: nace en Salteras el 10 de marzo de 1.974.
Alternativa en Las Ventas el 23 de abril del 2.000 con el padrinazgo de David Castro “Luguillano” y Juan Serrano “Finito de Córdoba” de testigo.
Confirma en Bogotá el 20 de febrero del 2.005 con Enrique Ponce Martínez y Paco Perlaza como testigo.
Miguel Ángel Perera: nace en Puebla de Prior (Badajoz) el 27 de noviembre de 1.983.
Alternativa en Badajoz el 23 de junio del 2.004 con Julián López “El Juli” de padrino y Matías Tejela de testigo.
Confirma el 26 de mayo del 2.005 con César Rincón y Matías Tejela.
Los toros son de Juan Pedro Domecq.
Lleno hasta la bandera en día donde los claros y las nubes van a acompañar a los espectadores de la Maestranza de Sevilla que no pasarán calor debido al frío viento de procedencia oeste.

El primer astado de la tarde perteneciente a la Vaca de Juan Pedro Domecq lleva por nombre “Orador” está marcado con el nº 138 es negro mulato y tiene un peso en tablilla de 550 kilos.
Lo recibe “Curro Díaz” vistiendo un terno espuma de mar y oro con cuatro verónicas ganando terreno hasta dejarlo en los medios.
Tras llevarlo sus subalternos al burladero de la suerte de picar, lo retoma “Curro” para llevarlo con lances por delante bonitos pero poco efectivos, puesto el toro se revuelve, al caballo que monta Antonio Bejarano quien tras el encuentro se agarra arriba.
Realiza un quite a base de tres delantales y una media verónica que es aplaudida.
En la segunda entrada el piquero le administra un picotazo.
En banderillas lidia David Álvarez para preparar la entrada a Francisco José Crespo quien las tira aunque dejándolas arriba, Valentín Rivas las pone arriba y cierra Crespo tirándolas nuevamente. David Álvarez lo lleva a una mano al burladero de matadores para que su maestro comience la faena de muleta.
“Curro” tras brindar al público comienza con 4 pases por alto al tiempo que se sale para fuera de las dos rayas. Dos por altos más que resultan enganchados.
Sigue con cinco redondos que son rematados, tras un cambio de mano por detrás, con el pase de pecho. Es aplaudido.
Se distancia del toro y tras citar lo recibe con tres redondos ligados. El toro se para y le hace trabajar hasta conseguir el pase de pecho de remate.
La muleta en la zurda: dos naturales sueltos. Dos ligados. El toro se para. Uno suelto donde el toro lo levanta del suelo y le rompe la taleguilla del muslo izquierdo sin llegar a calarle.
Toma la mano diestra para dar dos redondos ligados. Dos suelto y el de pecho.
Con dos trincheras acaba su faena.
En la suerte contraria pincha arriba sin soltar. Repite lo mismo El toro hace amagos de rajarse.
En la suerte contraria pinchazo hondo arriba que le permite el descabello. Falla dos veces. Suena el primer aviso. Falla dos veces más porque el toro no descubre la muerte. Acertando al quinto intento. Hay división de opiniones.
El segundo de su lote se llama “Vinoso” marcado con el nº 134 pesa 555 kilos, de capa colorao bragado.
El recibimiento es con dos buenas verónicas seguidas de cuatro más que resultan enganchadas.
De manera poco artística lo lleva al caballo que monta Valle Quinta quien se agarra arriba.
Tras la salida, dos lances de “Curro” lo ponen en jurisdicción para que nuevamente el picador acierte arriba.
En banderillas con la lidia de Crespo parean, David Álvarez que las deja delanteras, Valentín Rivas que coloca un buen par y cierra David Álvarez bien.
“Curro Díaz” comienza con cuatro pases por alto que abrocha con el de pecho con la mano derecha.
Dos redondos sin ligar. El toro se para. Un redondo bueno que remata con el de pecho en el que el toro le propina un cabezazo.
Lo intenta por naturales pero al no tener recorrido el toro se le queda debajo y desluce la tanda de tres que realizó.
Nuevamente la muleta a la mano derecha para dar dos redondos sin ligar. Al tercero se le para debajo del pase y casi lo coge.
Decide cortar por lo sano y se va por la espada de matar.
En la suerte contraria pincha arriba y es estoque es escupido. En la contraria nuevamente gran estocada atravesada que lleva al toro a las tablas.
Allí intenta descabellar. Falla en el primer intento a pesar de que el toro humilla perfectamente. Acertando al segundo intento. La Maestranza silencia su labor.

El segundo de la tarde se llama “Micromante” porta el nº 41 y pesa 560 kilos es del 12/03.
“El Cid” lo saluda con dos lances de los que el toro sale suelto. Lo para por verónicas. A la segunda el toro pierde las manos y hay protestas en el público.
Lo lleva con lances por delante al caballo que monta José Manuel Espinosa, pero como el toro vuelve a perder las manos y se ve que está carente de fuerzas a pesar de la calidad que parece atesorar es enviado a corrales por medio del pañuelo verde que aparece en la contera del palco presidencial.
El toro entra sólo después de buen rato de espera en que la labor de los mansos ha sido nula completamente.
Sale el segundo bis de la tarde que corresponde al sobrero del hierro de la Dehesilla que responde por “Caranegro” marcado con el nº 153 y con un peso de 529 kilos. Toro alto de cruz.
“El Cid” lo recibe con lances donde le enseña a embestir abriéndole los caminos.
Con mimo lo lleva a los dominios del picador José Manuel Espinosa quien se agarra arriba pero no le aprieta a requerimientos del matador.
A la salida “El Cid” sigue cuidándole pero pierde las manos.
A la segunda entrada el picador se limita a señalar el puyazo.
Perera no perdona su quite que realiza a base de dos gaoneras rematadas con una revolera. Es aplaudido.
En banderillas con la lidia de Alcalareño parean “El Boni” que clava el primer par arriba y David Saugar “Pirri” que también acierta. Cierra “El Boni” con un buen par en el que animó al poro en la embestida con la voz.
La faena la comienza “El Cid” con dos pases por alto, dos trincheras y el de pecho que levantan los primeros aplausos.
Con la muleta en la zurda, tres naturales buenos. Dos más muy largos que remata con el de pecho. Pases de calidad por no haber sido enganchados y realizados con gran temple.








Continúa con cinco naturales perfectos de ejecución y remate que son rematados con el de pecho realizado con la mano derecha. Suena la música.
Dos nuevos naturales perfectos. El toro se quiere ir. Dos más uno de ellos largísimo. Un ayudado y remata con una trinchera.
Una faena limpia y completa
Un redondo perfecto y ha de insistir para conseguir abrochar con el de pecho que finalmente ha de desistir de forma airosa.
En la suerte contraria entra dos veces porque el toro andando le tapa la salida.
A la tercera en la suerte natural estocada entera. El toro se va a las tablas y allí recorre un buen trecho apoyándose sobre el lado derecho de su cuerpo y cuando el matador se dispone a descabellar cae sin puntilla.
Una gran lección de bien torear de “El Cid” que no remató con la tizona.

El segundo de su lote corresponde al quinto de la tarde. Su nombre “Trágico”. Es un bonito cinqueño, serio, astifino y jabonero marcado con el nº 98 y con 532 kilos de peso que esta en la más pura línea Veragua.
“El Cid” lo recibe con seis verónicas magníficas que remata con una media.
Por delante lo lleva al caballo que monta Luis Alberto Parrón quien se agarra arriba.
Quita “El Cid” con verónicas lentas rematadas con una gran media verónica.
En la segunda entrada el toro hace sonar el estribo mientras el piquero se agarra arriba.
En banderillas lidia muy bien “El Boni” pareando con efectividad y acierto tanto “Alcalareño” como “Pirri” quien luce un bonito terno caldera y azabache.
Brinda al público, recibe los aplausos de rigor y comienza con cinco muletazos perfectos a media altura por ambos lados, el último con la mano muy baja que merece los aplausos.
Por redondos una serie de cuatro perfectos abrochados con el de pecho.
Repite la serie.
La muleta en la izquierda. Le roba dos naturales largos y bien rematados. Uno más que abrocha con el de pecho.
Por redondos le roba tres ya metido en el terreno del toro que no quiere arrancarse. Aplausos. En la suerte contraria pincha por dos veces. Colocando al tercer envite una media estocada ligeramente tendida.

El tercero de la corrida que tiene por nombre “Soñador” marcado con el nº 132 y con 502 kilos de peso, tiene la capa castaña.
Perera se dobla con él flexionando las rodillas en dos verónicas. A la segunda pierde las manos y comienza el murmullo de la Maestranza.
Para sacarle fuera de las dos rayas lo hace con pases por delante sin pasar, no obstante lo cual el toro dobla nuevamente las manos. Pitos, protestas y palmas de tongo.
El encargado de picarlo es Manuel Jesús Ruiz Román que ha de trabajar para hacer que el quedado toro se le arranque cuando lo hace se agarra muy bajo. Rectifica y coloca la puya arriba. No aprieta a un toro que no tiene fuerza alguna.
La presidencia saca nuevamente le pañuelo verde.
Los toros de Juan Pedro Domecq están pochos.
Tampoco los cabestros en esta ocasión dan la talla y ha de usar nuevamente la chaquetilla el cabestrero para introducir el toro en chiqueros de donde nunca debió salir.
Tras un tiempo de espera sale el tercer toro bis de la tarde. Se llama “Brujo” marcado con el 14 y con 502 kilos de peso. Pertenece al hierro de José Luis Pereda.
El toro se emplaza en el centro del ruedo y a por él va Miguel Ángel Perera quien lo recoge con cuatro verónicas que remata con la media.
También ha de picarlo Manuel Jesús Ruiz Román quien en las dos entradas se agarra arriba.
En banderillas lidia Álvaro Montes y parean Luis Miguel Calvo “Juncal” que pone un buen par y Guillermo Barbero que las pone con mucho cuidado. Cierra arriba “Juncal” ante un toro muy descompuesto en el embroque.
Tras brindar al público, comienza con un pase por alto. Cuatro más enganchados en el remate. Un redondo donde el toro entra con brusquedad. Dos nuevos redondos enganchados y otros dos más también sin remate limpio.
Nueva serie de cuatro redondos ligados abrochados con el de pecho. Repite serie pero ahora los redondos no resultan limpios por la brusca embestida del astado.
Dos naturales el último de los cuales resulta enganchado en el remate. Tres más enganchados y remate con el de pecho.
Vuelve a la mano derecha para interpretar dos redondos enganchados que hacen que aparezca el célebre murmullo de la Maestranza. Perera se va por la espada.
En suerte natural logra una gran estocada que merece los aplausos. El toro dobla y el puntillero acierta a la primera. El toro recibe pitos en el arrastre.

El segundo de su lote y último de la corrida se llama “Balandro” y tiene un peso de 559 kilos.
Perera lo saluda con unos lances suaves a pesar de lo cual el toro sufre un volteretón impresionante.









Repite voltereta cuando va camino de los montados. La presidencia no se lo piensa y saca por tercera vez el pañuelo verde.
Lo de los bueyes nuevamente lamentable. ¿Qué hizo con ellos “Florito”?.
Tras la espera de rigor sale el sexto bis de la tarde que es un toro que con el hierro de “El Serrano” está marcado con el nº 46 y tiene 568 kilos sobre los lomos. Colorao de capa.
De salida demuestra su brusquedad y falta total de clase. Lo único que hace es dar cabezazos sin humillar haciendo gala de un comportamiento similar al de sus hermanos de encaste.
Perera lo lleva con lances por delante hacia el piquero que es Francisco Doblado quien se agarra arriba.
En el segundo encuentro se limita, a instancias del matador, a señalar el puyazo.
En banderillas con la lidia de “Juncal” parean arriba tanto Álvaro Montes como Guillermo Barbero por lo que ambos reciben aplausos tras finalizar su labor.
Al primer muletazo de Perera el toro se cae.
Con la zurda Perera da dos muletazos enganchados. El tercero es bueno por la largura del mismo. El toro se para. El cuarto natural es enganchado. Abrocha con el de pecho y recibe aplausos.
Por redondos, los dos primeros resultan ligados. Al tercero se para el toro. Lo mismo que en el cuarto. Dos ligados al tercero lo engancha en el remate. Hacen aparición los murmullos que instan a que el matador abrevie.
Perera va en busca de los aceros y a la vuelta cita por redondos logrando dos sin convicción por parte del toro que se le arranca improvisadamente y está a punto de cogerle. Acaba con un pase de pecho que resulta enganchado en el remate.
En la suerte natural mete la mano con habilidad y tras una estocada casi entera el toro se va a las tablas a doblar.
Como resumen podemos sacar en conclusión:
Los toros de Juan Pedro Domecq están por los suelos en todo, casta, bravura, resistencia y “toreabilidad”.
Los cabestros de la Maestranza no merecen el pienso que reciben por su incompetencia en su trabajo.
El público de Sevilla se traga todo lo que le echen, su carácter le lleva a que si no hay diversión en el ruedo ellos se divierten por si mismos tocando las palmas por sevillanas.

viernes, 11 de abril de 2008

LA DECIMOCUARTA CORRIDA DEL ABONO SEVILLA 2.008.

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor.

Se habían suspendido dos corridas del ciclo seguidas, lo que al parecer nunca había sucedido y el refrán dice: “a la tercera, va la vencida”, pero tampoco esta vez pudo ser por la falta de flexibilidad de un presidente en la interpretación de un Reglamento Taurino, al que en varias ocasiones hemos tildado de imperfecto, por impreciso.
Los toreros de hoy:
Salvador Vega: nace el 10 de febrero d 1.984 en Málaga.
Alternativa: el 16 de febrero del 2.003 en Nimes (Francia) con “Joselito” de padrino y César Jiménez como testigo.
Confirma el 4 de octubre del 2.003 con Javier Conde y Morante de la Puebla como testigo.
Salvador Cortés: nace en Mairena del Aljarafe (Sevilla) el 3 de agosto de 1.981.
Alternativa el 11 de abril del 2.005 en la Maestranza de manos de Morante de la Puebla y Matías Tejela de testigo.
Confirma el 10 de mayo del 2.006 con Miguel Abellán y Antón Cortés de testigo.
Daniel Luque: nace Gerena (Sevilla) el 21 de noviembre de 1.889.
Alternativa el 24 de mayo del 2.007 en Nimes (Francia) con “El Juli” como padrino y Sebastián Castella como testigo.
Los toros:
De Alcurrucén que pertenecientes a los hermanos Lozano son de puro encaste Carlos Núñez.
Tres jóvenes toreros que venían con toda su ilusión a actuar en Sevilla por aquello de que esta plaza, junto con la de Madrid, abre las puertas de la temporada que se avecina. ¡Era su oportunidad! y no estaban dispuestos a desaprovecharla aunque “cayeran chuzos de punta”. Naturalmente con esta disposición era difícil que el agua, aunque “jarreara” les parara en su empeño de intentar triunfar.
El que hacía de director de lidia con un terno rosa palo y oro, y los otros dos con el terno de los toreros machos; el grana y oro, esperaban en la capilla que viniera el Presidente de la corrida y examinar juntos ese albero, que había sido sustituido en gran parte, del coso maestrante, para consensuar el llevar la corrida para adelante.
Tras el examen del ruedo, el Presidente aplicando el Reglamento en su Artículo 63 que transcribo textualmente:
Artículo 63. Suspensión del espectáculo.
1. Cuando exista o amenace mal tiempo de forma manifiesta haga fuerte viento que pueda impedir el desarrollo de la lidia, el Presidente o Presidenta del espectáculo recabará de los espadas actuantes y del representante de la empresa organizadora, antes del comienzo de la corrida, su opinión ante dichas circunstancias, advirtiéndoles, en el caso de que decidan iniciar el espectáculo, que una vez comenzado el mismo sólo se suspenderá si la meteorología empeora, sustancialmente, de modo prolongado.
Decide con ponderado criterio esperar media hora, para ver si cesa la lluvia que en ese momento caía de manera persistente. Decisión con la que están de acuerdo los espadas actuantes y el representante de la empresa.
Y, por falta de megafonía, inexplicable en una plaza de la enjundia de la Maestranza, se exhibe una tablilla donde se dice textualmente:
EL COMIENZO DE LA CORRIDA SE DEMORA 30 MINUTOS.
Acto seguido, toda la comitiva se va en “amor y compaña” a refugiarse al sitio donde la lluvia no les empape.
Pero ocurre que justo cuando han transcurrido seis minutos una nueva tablilla hace su aparición con el rótulo, escrito con más prisas y peor letra donde reza:
LA CORRIDA DE HOY QUEDA SUSPENDIDA
Creando el estupor en la terna actuante que al verlo decide ir a ver al Presidente con la finalidad de pedirle explicaciones por esta suspensión a todas luces partidista al tiempo que impiden la salida de la tablilla al ruedo como información a los espectadores.
No están de acuerdo con la suspensión de la corrida de “golpe y porrazo” por decisión presidencial sin respetar lo acordado de esperar treinta minutos a ver si la lluvia amainara.
Los tres matadores están dispuestos a realizar el paseíllo sin que la autoridad esté en el palco, tras un intercambio de palabras fuertes entre ellos y el presidente Sr. Pulido Plaza. Los toreros se negarán a firmar las actas de la corrida.
Se dirigen al centro del ruedo para indicar a los espectadores que están dispuestos a echar la corrida para adelante. Hasta allí se dirige el delegado gubernativo y habla con ellos durante unos minutos. No podemos saber que se habla pero finalmente los diestros se dirigen nuevamente hacia el patio de cuadrillas.
El delegado venía de parte del Presidente que les ha conminado a que vayan a hablar con él.
Mientras los tres matadores acceden a la entrevista con el Presidente, -con la condición de que la tablilla de suspensión no salga al ruedo-, en el despacho donde se dirimen el resultado final de los reconocimientos con los veterinarios de la corrida del día, dejan a sus subalternos para que impidan la salida de la tablilla al ruedo.
Alguno de los subalternos trata de borrar parte de lo escrito a tiza, consiguiéndolo.
Aprovechando que los diestros no están, sale la tablilla de la suspensión. Los toreros vuelven al ruedo y allí mientras la tablilla camina por el callejón custodiada por cuatro números de la policía uniformados con trajes de campaña, ellos reivindican con gestos su intención de celebrar la corrida. El público aplaude a los toreros.
En el centro del ruedo de la Maestranza quedan los tres matadores a los que se suman miembros de sus cuadrillas. Y hasta allí van números de la policía con intención de meter a los toreros para dentro cuando faltan aún cuatro minutos del plazo prefijado y el sol brilla en la Maestranza.
El Presidente no les ha querido recibir cuando han ido a dialogar con él tras las palabras del delegado para que lo hicieran. Ha tratado de ganar tiempo para que saliera la segunda tablilla anunciando la suspensión de la corrida y naturalmente esto a indignado a los toreros que no solamente han sido engañados sino que además han sido tratados como delincuentes, cuando aseguran que: “ellos no han venido a crear ningún altercado de orden público, han venido a torear y a dejar en albero de la plaza de Sevilla sus ilusiones”
Hoy no se puede criticar a los toreros puesto que han tratado de cumplir con su obligación en unas condiciones más difíciles de lo normal. Tampoco a la empresa que en todo momento ha apoyado la decisión de los toreros. Pero hoy sí se puede criticar a un Presidente que teniendo la razón a las 18,30 horas de la tarde la perdió seis minutos después cuando trató de suspender por su cuenta y riesgo, tal vez aplicando el apartado 2 del artículo 62, ese que textualmente dice:
2. Antes del comienzo del espectáculo, en caso de extrema peligrosidad para todos los profesionales actuantes y sin perjuicio de recabar la opinión de los espadas, el Presidente o Presidenta del espectáculo podrá decidir la no celebración del mismo, circunstancia que también procederá en tales situaciones cuando así lo convengan la opinión unánime de todos los espadas o rejoneadores actuantes, quedando vinculada por dicha decisión unánime la Presidencia.
Y lo curioso del caso es que desde las 18,36 horas no sólo no volvió a caer una gota en la Maestranza sino que brilló el sol y le dio tiempo a enjugar parte del agua que cubría el albero no repuesto.
No sé si habrá sanción para los matadores que no se han doblegado ante la rabieta de un presidente en funciones, pero de haberlas, que cada “barco aguante su vela” y no estaría de más que el Delegado de La Junta de Andalucía que es quien hace los nombramiento de los Equipos Presidenciales de la Maestranza, llame al orden a quien en el día de hoy no ha querido interpretar con rigor un Reglamento en el que se contempla que los toreros también tienen algo que decir a la hora de suspender una corrida, puesto que quienes se ponen delante jugándose la vida, son ellos.

jueves, 10 de abril de 2008

LAS COSAS DE SEVILLA.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Dentro del refranero español hay uno que dice: “Cuando el demonio no tiene que hacer, mata moscas con el rabo” y si éste refrán lo aplicamos a un jubilado, puede “arder Troya”, puesto que estos trabajadores en paro forzoso, si están dotados de sentido crítico, son peligrosísimos por aquello de que: “Más sabe el diablo por viejo, que por diablo”.
Y esto es lo que le pasa a este servidor de ustedes que habiéndose puesto como meta el escribir un artículo diariamente, a consecuencia de la suspensión por lluvia de las dos últimas corridas del ciclo ferial sevillano, debió interrumpir la narración de las mismas y no quiere dejarlos sin el articulito que, me consta, muchos esperan como: “Agua de mayo” para beber en sus fuentes (perdonen la petulancia) y escudriñarlo hasta el último detalle.
Las corridas de la Feria Sevilla 2.008 las estoy viendo como comentarista taurino, no como crítico. Matización que dejé patente en unas de mis crónicas.
Pero como por otro lado estoy convencido que la crítica puede ser constructiva cuando va encaminada a recriminar a: algún torero que no ha cumplido con su obligación en la plaza; a un ganadero que ha enviado un producto adulterado; a una empresa taurina que no ha acertado en la contratación de los protagonistas de la Fiesta e incluso a un presidente/a de plaza que no ha estado “fino” en la interpretación del Reglamento taurino, de ahí que me haya decidido a apuntarlo.
Y en Sevilla, hasta el momento, en esta Feria Taurina, todos estos personajes enumerados pueden ser criticados con el fin de que corrijan sus "desafueros".
Nos queda otro elemento por analizar: ¡El público! ¿Puede ser criticado? ¡Naturalmente! Pues aunque sea el que mantenga la Fiesta con su aportación económica, no puede endiosar a algunos diestros en detrimento de otros que en ese día puntual mostró más méritos en la plaza.
El día de los toros de Parladé estuve allí y pude ver todo.
No sé si estos toros serán unos toros experimentales o ¿qué?, pero lo cierto es que, D. Juan Pedro o la Sociedad que regenta esta ganadería, les han dejado carentes total de trapío, fuerzas y pitones.
Don Antonio Pulido en ese día y según mis cuentas, salvó a Morante del ridículo y la impotencia más espantosa por la que puede pasar un torero. Pero …??
Un Morante, todo posturas, quien con su toreo a base de trincheras, medios pases y otras zarandajas, se aparta demasiado de los cánones que marcan como pases básicos los naturales rematados con el obligado (que ahora no lo es) de pecho.
¿Que haría, este bohemio señor de calle, con unos toros que no “avisaran” y, en cambio, tocados con la violencia no dejaran componer las posturas?
Me encantaría verlo otra vez en esta temporada, y seguro que lo haré en el ciclo isidril, para poder ver su dimensión como torero. Hay que verlo fuera de estos lares, donde la gente que llena la Maestranza, una vez más, me ha decepcionado, pues desde mi visión de simple aficionado no creo se pueda premiar con una gran ovación (que incluso instó a que diera la vuelta al ruedo) recibida desde el tercio, a un torero que no dio un solo natural completo a un toro (que no existió como tal) y luego mató a la última que fue la novena entrada y un descabello.¡Inexplicable!
Las trincherillas, no tienen mérito alguno como pase torero, pues simplemente se aprovecha el viaje del toro, sin pararlo, templarlo, mandarlo y rematarlo, por mucho que a Sevilla la enloquezca hasta el extremo de que haya sustituido a los pases de pecho como remate de las tandas (que tampoco son tales) puesto que estas son consecuencia de pases ligados y hoy día, bien por falta de toro o por falta de voluntad en los toreros no se dan.
El “andar bonito” a los toros solo puede hacerse cuando estos por su falta de afectividad o por su falta de fuerzas lo permiten, si bien hay toreros como “El Cid” que lo hace con los victorinos que sí son, toros-toros.
Morante un año más ha fracasado, hasta el momento, en Sevilla. Al igual que el año pasado y eso que cuenta con una afición, o lo que sea, de esta bendita tierra que es para él una “hermanita de la caridad”.
Hay “morantistas” incondicionales, como los hubo “curristas” de por vida. Toreristas que adoran y ensalzan a su ídolo aunque no haga faena coherente y si improvisada a base de: una pase aquí, otro allá, uno por bajo, otro por alto, trincherilla, simulacro de natural etc etc a un “marmolillo” que seguía su camino y no buscaba al torero como vienen haciéndolo desde que D. Juan Pedro experimentó, no sabemos exactamente que, y surgieron los “toros artistas”.
En fin. Una sinfonía sin partitura y sin instrumentos, sin coordinación, sin orden ni concierto, que puede salir bien alguna vez, cuando “suene la flauta” por casualidad, pero no como norma del bien hacer torero.
Toros “pochos” con unas defensas que si requerían las fundas de fibra de vidrio de los Fuente Ymbros, pero para dejarlas puestas y evitar el “despostillado” a las primeras de cambio de lo que se denomina pitón que suele ser duro como el pedernal hasta que se manipula.
Y que conste que soy un enamorado del arte y no estoy cerrado a las innovaciones siempre que se hagan como conclusión de faena, para quitar dramatismo al acto de jugarse la vida.

miércoles, 9 de abril de 2008

LA CORRIDA DE PARLADÉ EN SEVILLA 2.008.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

La presencia de dos matadores artistas, cual son “Finito” y Morante junto a un torero poderoso y no carente de calidad cual es Salvador Cortés, nos animo a acercarnos hasta Sevilla para ver “en vivo y en directo” la pasión que Morante despierta en la Maestranza.
Hoy podía ser, a poco que los “sucedáneos” de los “toros artistas” del encaste Juan Pedro Domecq aportaran sus esencias, que desde hace tiempo no dejan ver. Pero como no “hay mal que cien años dure” esperamos confiados que sea en el día de hoy cuando el cambio se lleve a efecto para bien de la Fiesta y para Sevilla.
Los toreros:
Juan Serrano Pineda “Finito de Córdoba”: nace en Sabadell el 6 de octubre del 1.971.
Alternativa en Córdoba el 23 de mayo de 1.991 con Paco Ojeda de padrino y Fernando Cepeda de testigo.
Confirma el 13 de mayo de 1.993 con Ortega Cano y Manuel Caballero.
Morante de la Puebla: Nace en la Puebla del Río (Sevilla) el 2 de octubre de 1.978.
Alternativa el 29 de junio de 1.997 en Burgos con César Rincón de padrino y Fernando Cepeda de testigo.
Confirma el 14 de mayo de 1.998 con Julio Aparicio y Manuel Díaz "El Cordobés" como testigo.
Salvador Cortés Mariscal: Nace en Sevilla el 3 de agosto de 1.981.
Alternativa en Sevilla el 11 de abril del 2.005 con Morante y Matías Tejela.
Confirma el 10 de mayo del 2.006 con Miguel Abellán y Antón Cortés.
Los toros:
Parladé. Pastan en “La Goa” GRANJA (Alentejo) Portugal.
Su propietario la Sociedad Agropecuaria Dorio S.A que la adquirió a Fernando Domecq Morenés, quien la había formado con reses de Juan Pedro Domecq y con el hierro que compró a Domingo Hernández.
Dado que llegamos tarde a la plaza no pudimos entrar hasta que no se devolvió el primer toro. Si vimos por la bocana del tendido como Montiel acercaba al toro hasta la zona de chiqueros.
Seguidamente pudimos ver la Presidencia donde el manda más era D. Antonio Pulido Plaza.
La tablilla anuncia al sobrero que se llama “Cabrerito” marcado con el nº 34 y con 545 kilos de peso al que “Finito de Córdoba” vestido con un terno grana y oro le saluda con una serie de cinco verónicas donde el pie ha ido siempre para atrás porque no se ha confiado el diestro sabadellense.
El encargado de llevar el toro al caballo es Montiel y el encargado de picar es Manuel Muñoz que lleva una preciosa chaquetilla azul pavo real y oro. A la segunda entrada lo lleva “Finito” para dejar al toro largo. Cuando se arranca el picador lo toma arriba al igual que en el primer encuentro.
En banderillas con la lidia de Juan Montiel, parean Rafael de la Rosa que pone dos buenos pares, mientras que Jaime Padilla deja los dos palos arriba uno de ellos en el hoyo del puyazo.
“Finito de Córdoba” comienza su faena con tres redondo ligados, que al ser abrochados con el de pecho, son ovacionados.
Continúa con la derecha en una serie que se desarrolla así: dos redondos ligados. El toro se para. Tres ligados a base de ganar un paso en cada uno. El cuarto no aguanta al toro y termina con el de pecho. Aplausos del respetable.

Con la muleta en la izquierda pretende dar dos naturales, pero al mostrar dudas suenan unos pitos.
Vuelve a los redondos con una serie de tres ligados y largos que remata con el de pecho pero que recibe pitos.
“Finito” es de los toreros que necesita un toro muy claro para realizar su labor y este no lo era y además carecía de transmisión.

En la suerte contraria se sale pinchando sin soltar. Repite suerte. A la tercera pincha y suelta pero el estoque no se queda. A la cuarta entrada lo hace a “paso de banderillas” pincha pero el estoque se cae. En la quinta entrada más de lo mismo. Suena el primer aviso. De manera antirreglamentaria entra a descabellar lográndolo al segundo envite.

Su segundo, cuarto de la tarde, que se llama “Aguafiestas” marcado con el nº 64 y con 587 kilos de peso, de salida remata en el burladero de matadores.
“Finito” se estira en cinco verónicas de buena factura que remata con la media.
El toro se arranca de largo nada más ver el caballo que monta Germán González, al que de principio le quita la vara de un cabezazo, pero que seguidamente se agarra arriba.
En la segunda entrada obliga al caballo a dar dos vueltas sobre si mismo al entrarle por distintos lugares, los pechos, la grupa, la parte baja del peto, en las patas del caballo, etc. Al final el picador lo toma arriba y en ese momento el toro no aprieta.
En banderillas con la lidia de Juan de la Rosa, parean Juan Montiel que pone un primer par bueno a pesar de que el toro se le arranca con muchos pies y cumple Óscar Padilla.
En el cambio de tercio los clarineros hacen unos “gallos” que provocan la hilaridad en este divertido público maestrante.
“Finito” lo recibe con un pase por alto en el que el toro pierde las manos. A base de pases por delante lo saca más allá de las dos rayas para administrarle una serie, de cuatro redondos buenos sellados con el de pecho, que es aplaudida.
El viento comienza a molestar no obstante lo cual “Finito” logra otra nueva serie, calcada a la anterior, que merece los aplausos. Otra más que resulta igualmente aplaudida.
La muleta a la zurda y logra una serie de cuatro muletazos sin ligar que son rematados con el de pecho. El toro está muy quedado, tarda en embestir, por lo que la nueva serie de cuatro naturales resulta trabajosa de conseguir.
Un pase por alto y un trincherazo ponen fin a la faena antes de ir por la espada.
En la suerte contraria, haciéndolo todo el torero ante la inhibición del toro, pincha arriba. Nueva entrada, pinchazo arriba y el estoque que no entra. Suena el primer aviso. A la tercera, nuevo pinchazo sin que la espada prenda. Finalmente opta antirreglamentariamente y nuevamente por el descabello acertando a la primera. Pitos.

El segundo toro de la tarde se llama “Cataplasma” marcado con el nº 47 y pesa 540 kilos.
Morante que luce un terno catafalco y plata, lo recibe con una serie de verónicas de las que dos resultan muy buenas.
Y como debió de considerar que ya habíamos visto bastante deja que su peón Rafael Cuesta lleve el toro al caballo que monta Cristóbal Cruz, quien a pesar de que el toro se arranca violento se agarra arriba.
Morante parece dispuesto a hacer el quite, pero como no ve fijeza en el toro, desiste. Nos ha privado de su mejor arma, el capote. Lo lleva con mantazos por delante al caballo y el piquero se agarra arriba.
Salvador Cortés no perdona su quite a base de tres verónicas y media aplaudidas.
En banderillas con la lidia de Cuesta, parean Rafael Cuesta “Lili” y Francisco Javier Sánchez con limpieza y efectividad a un toro que se arranca de largo y con “muchos pies”.
Morante comienza doblándose en tres pases con los que saca el toro al centro del anillo y allí una serie de tres redondos rematados con la trinchera. Palmas. Nueva serie idéntica a la anterior pero mejor ejecutada que acaba con un cambio de mano y trinchera.
Con la muleta en la zurda, tres naturales de postura compuesta que son rematados con la trincherilla que tanto gusta por estas tierras.
Tres redondos buenos, donde la postura sustituye al remate a la cadera, que son muy aplaudidos.








Finalizando con unos ayudados por alto antes de ir por la espada de herir.
En la suerte natural pinchazo arriba. Suena un aviso. Segunda entrada y pinchazo arriba que no entra. Tercera entrada pinchazo que no entra. Aplausos a la disposición. En la suerte contraria cuarta entrada. La quinta en la misma suerte sin que el estoque entre. Suena el segundo aviso. En la sexta entrada pincha sin soltar. Lo mismo en la séptima y en la octava. A la novena estocada entera que es aplaudida. El tiempo se pasó según mi reloj. Los subalternos conscientes de lo que se avecina capotean al toro de todos los lados y de todas las maneras posibles para que doble.
Finalmente acierta con el descabello y las palmas echan humo. Cuando el toro que es pitado en el arrastre una gran ovación para Morante que sale a los medios a saludar con la montera. Incomprensible para los que somos de otras latitudes.

Su segundo toro que es el quinto de la corrida se llama “Asquito” lleva el nº 77 y tiene un peso de 579 kilos. Su capa es castaña.
Morante lo saluda con saluda con sus típicas verónicas de pierna flexionada al tiempo que lo gana terreno para sacarlo a las dos rayas.
Con lances por delante lo lleva al caballo que monta Aurelio Cruz quien se agarra arriba pero algo trasero.
En la segunda entrada el toro que demuestra escasas fuerzas se cae debajo del caballo. Hacen su aparición las palmas de tongo, que motivan que el presidente se apreste a cambiar el tercio con nuevos “gallos” en los cornetines de los clarineros.
En banderillas con la buena lidia de “Lili” no desentonan en su quehacer los banderilleros Cuesta y Francisco Javier.
Morante con pases templados por la cara lo lleva al centro del anillo. Se distancia.










Cita por redondos y logra cuatro sueltos en medio del inconveniente del viento que sopla con fuerza. El toro remiso a embestir. Le hace dos extraños en las entradas a redondos que pretende dar y Morante corta por lo sano y se va por la espada de verdad. Es muy aplaudido. ¡Inaudito! Se premia el no hacer nada.











Bajonazo ignominioso que nuevamente es aplaudido. ¡Alucinante!.
El toro dobla y el puntillero acierta a la segunda. Aplausos.
¡Excesivamente condescendiente y agradecido el público sevillano con Morante!

El tercer toro de la tarde es “Fiestero” un castaño que luce en sus costillares el nº 85 y que tiene un peso de 585 kilos. ¡Casi 600 kilos que no aparenta! ¿Estará bien equilibrada la báscula de la Maestranza?
Es un toro excesivamente nervioso al que Cortés al recibirlo con verónicas y bajar la mano hace que de un volteretón impresionante.
Agustín Romero que es el encargado de picar se agarra arriba para de inmediato levantar el palo a instancias de Salvador Cortes.
Nuevamente lo lleva y ordena que se señale solamente.
El toro esta con suavidad y bondad de ahí que Morante haga su quite por delantales y remata con una media que encandila a sus seguidores que son muchos.
En banderillas Paco Peña pone un gran par. Secunda bien Antonio García. Cierra con otro gran par Peña ante la lidia de Luis Mariscal.
Salvador Cortés el único diestro con vergüenza torera de la tarde, brinda al público de su Sevilla y en el mismo centro del platillo comienza con unja trincherilla, un redondo, otro más en el que el toro pierde las manos.











Se aleja para dejarlo respirar. Cita de largo y el toro acude para recibir tres redondos buenos de ejecución y remate.
La muleta a la zurda y con ella logra tres naturales sueltos a un toro remiso en la embestida que casi no pasa.









Una embestida mortecina propicia cuatro buenos muletazos sueltos que son aplaudidos mientras se desespera su apoderado Luis Álvarez.
El toro se ha agotado del todo por lo que decide entrar a matar en la suerte natural consiguiendo una estocada arriba que es aplaudida. El toro dobla y el puntillero cierta a la primera. Aplausos.

El segundo de su lote y último de la corrida se llama “Histrión” es un toro serio y ofensivo que porta el nº 74 y pesa 570 kilos.
Cortés le saluda con unas verónicas enganchadas la última de la serie de seis casi le arranca el capote de las manos y da con el diestro en tierra.
Codicioso con los capotes va violento al caballo que monta Juan Antonio Carbonell quien se agarra arriba y el toro sale suelto.
Cuando lo lleva Salvador a la segunda entrada en uno de los lances se le cuela peligrosamente. Nuevamente el picador pica arriba.
En banderillas con la lidia de Paco peña parean Luis Mariscal que pone un buen par que es aplaudido y Antonio García que no encuentra toro en la primera entrada. Para no perder tiempo entra Mariscal que pone un buen par. Finalmente repite entrada Antonio García que deja los dos palos arriba.
La faena de muleta la comienza Salvador Cortés con dos naturales que resultan enganchados en el remate por entrada violenta del toro. Uno bueno. No le deja colocarse al arrancarse con rapidez. Otro bueno. Se aleja y le mueve la muleta intermitentemente para que se fije. Cuando lo hace le propina un buen pase de pecho con la mano derecha.
Por redondos una serie de tres largos pero no bien rematados. Repite serie en la que los pases resultan enganchados.
Cortés insiste pero el toro o bien no embiste o lo hace con tanta violencia que no deja rematar los pases al torero si que resulten enganchados.











Como suenan esos pitos que conminan a abreviar, Cortés se va por la espada y en la suerte contraria logra estocada arriba con la que el toro se va a las tablas donde le permite descabellar a la primera recibiendo aplausos.