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viernes, 12 de mayo de 2017

AFICIONADOS TAURINOS TARIFEÑOS. HOY MANUEL ROMÁN GARRIDO.

AFICIONADOS TAURINOS TARIFEÑOS. HOY MANUEL ROMÁN GARRIDO.
Por LUÍS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.
Manuel Román Garrido  nacido el 11 de mayo de  1954. Su oficio cerrajero. 
Es un hombre muy particular tanto que, “como muestra este botón”  que sirva de anécdota.
En el momento de la entrevista un amigo Antonio Garrido me estaba sustituyendo (por pérdida de llaves) una cerradura en una caja fuerte portátil y le dije:
-   ¡Hombre Manuel!. ¿Con que cerrajero y le dejas a Antonio que me sustituya la cerradura?
Contestándome:
-    Lo que pasa que yo no le voy a quitar al amigo Antonio las herramientas de las manos, porque lo considero una falta de respeto. Pues a mí me quitó uno, unas tijeras cuando estaba cortando una chapa de aluminio y le dije que: ¡No me quitara las herramientas!
Como se puede constatar una forma muy particular de ver la vida con el respeto por encima de todo.
La afición a los toros le viene heredada de su padre que era un gran aficionado. Tanto que, cuando ya mayor no salía de casa, él le grababa las corridas de toros de Canal + toros para que las viera tranquilamente por las mañana.
Le pregunté si su padre iba a los toros con mi suegro que era un gran aficionado y me contesta:
-Se llevaban bien, pero no iban juntos a los toros. Pues tu suegro Pacheco iba con Chamorro un marinero que era su íntimo amigo.
Su primera corrida la vio en Tarifa. Se trataba de una novillada en la que toreaba Juan García “Mondeño”. Fue acompañando a un vecino que estaba muy torpe (haciendo de lazarillo) quien, se lo pidió a su madre diciéndola:
-    Voy a pagar la entrada a Manolito para que me acompañe.
Recordó a “Mondeño” cuando pasados los años vio la película “El Niño de las monjas” protagonizada por el torero de Puerto Real nacido en enero de 1934.
Me habla de la gran afición a los toros que había en Tarifa y me refiere que en esta plaza debutó el primer torero inglés de la historia un tal Frank Evans que se apodaba “El Inglés” y que según Manuel era de Gibraltar, pero que en realidad había nacido en Salford el 18 de agosto de 1942, quedándome la duda si se trata de este torero o no.
Asistió al festival organizado por Antonio Ordóñez el 21 de septiembre de 1974 donde actuaron Antonio Ordóñez, Francisco Rivera “Paquirri”, Miguel Márquez y el novillero Alfonso Galán y me refiere, emocionado, que en él  “Paquirri” picó a su toro y conoció a Carmina Ordóñez, quien, asistió  junto a su hermana Belén al festival y que un servidor de ustedes también vio al coincidir con unas vacaciones en que me desplacé a esta ciudad.
Prácticamente vio todos los festejos que tuvieron lugar en la plaza de toros de Tarifa, y refiere a toreros tales como Joaquín dos Santos “El Caletero”, que era un becerrista, Fernando León “El Tarifeño”, “El Chato de Málaga”, Miguel Piñero “Cayetano,“El Trueno de Conil”  del que refiere que ponía las banderillas con la boca.
También nombra a los matadores de toros: “Miguelete”, “El Merlo”, “El Pavero”  David Galán a los que he tenido ocasión de ver torear en varias ocasiones.
Su esposa no es menos taurina desde que trabajó como aprendiz en la peluquería que el torero Antonio José Galán tenía en Fuengirola.
Refiere que entró con la entrada denominada de “oficio” perteneciente a un cabo de la guardia civil que era vecino y no aficionado a esos eventos, cuando  por aquellos tiempos trabajaba en la fragua del denominado Tiznao.
A la feria de Algeciras iba todos los años con su padre. Refiere que vio una vez dar 17 descabellos a un cornúpeta a Emilio Oliva hijo y que finalmente metieron al toro en el corral vivo.
Pregunta por la edad de este torero Chiclanero y le refiero que Emilio Oliva Baro  nació en el año 1963 en Madrid pero se crió en Chiclana de la Frontera. Fue novillero puntero saliendo en el año 1984 a hombros por la Puerta del Príncipe en Sevilla, tras cortar 3 orejas a una novillada de D. José Murube.
Tomó la alternativa en el año 1985 en El Puerto de Santa María de manos de “Rafael de Paula” y como testigo José Luís “Galloso”.
Confirmó en Madrid  en el San Isidro de 1985 en una corrida de Pablo Romero actuando de padrino  Francisco Ruiz Miguel y como testigo el extremeño Luís Reina.
Finalmente dice que sabe que Oliva dejó los toros y puso un negocio de compra-venta de coches. Refiere que Oliva,  el padre,  ha sido el torero que más cornadas ha recibido y que se casó “in articulo mortis” en Algeciras tras operarlo D. Fernando Argüelles.  Aquí el amigo Manolo sufrió un lapso de memoria, dado que Emilio Oliva Tornell que se anunció en los carteles al principio de su oficio como “El Chamaco de Chiclana  nació en el año 1938. Tomó la alternativa en El Puerto de Santa María de manos de Antonio Ordóñez  y cómo testigo Jaime Ostos y que la cornada fue en Madrid el día de su confirmación teniendo como padrino al colombiano Pepe Cáceres y cómo testigo a Rafael Chacarte. Fue el 13 de octubre de 1963 y efectivamente se casó “in articulo mortis” pero en Madrid y fue atendido por el equipo médico de Las Ventas integrado por los doctores Jiménez Guinea y García de la Torre y que un servidor de ustedes siendo estudiante de 3º de carrera de Veterinaria en Madrid  tuve la oportunidad de ver con una entrada que me regaló un profesor de Veterinaria que formaba parte del equipo veterinario de la Monumental. El toro se llamaba Desteñido y era del hierro de Jaral de la Mira.
Es un hombre que lee mucho y que ve mucha televisión. Está dotado de una gran memoria.
Me habla de la muerte de Sebastián “Palomo Linares” y me cita sus 69 años y de que le van a tirar sus cenizas en la finca que tiene en Salamanca.
Yo le refiero que presencié la última corrida que el torero de Linares  toreó en Valladolid en el año 1993.
Seguidamente hablamos de los tragos que los toreros pasan ante el toro y yo le refiero el hecho de las lecturas del holter que le pusieron, con fines experimentales, al matador de toros Sergio Sánchez durante el desarrollo de una corrida en Valdemorillo dando como resultado el stress cardíaco ha que están sometidos los practicantes del “arte de Cúchares”, con 170 pulsaciones por minuto en le tercio de banderillas.150 p.p.m durante la faena de muleta. 175 p.p.m durante la realización de la suerte suprema y 180 p.p.m al recoger los trofeos. ¡Prácticamente al borde el infarto!
Manolo sale todas las mañanas a pasear en compañía de nuestro común amigo, Antonio Garrido.
Les hablo de que es bueno hacer ejercicio diariamente (yo lo hago en bicicleta) pero con cuidado de no sobrepasar las 120 pulsaciones por minuto y que la actividad en algo que nos guste es saludable lo que lleva a “raja tabla” el amigo Garrido siempre ocupado en chapuzas perfectamente rematadas (es un perfeccionista)  en el taller en que ha convertido su garaje y donde nos reunimos en muchas ocasiones para hablar de lo divino y de lo humano.
A Manolo la gracia le rezuma por los cuatro costados. Los chistes se le atropellan en el cerebro casi con tanta fluidez como al amigo Juan Hoyos, con el que es compañero de excursiones a ver fútbol pues Manolo fue el fundador del equipo de fútbol  Punta Meridional” que era el segundo equipo de Tarifa y que surgió como competencia al primero que  era el Tarifa C:D.
Las  anécdotas de sus innumerables vivencias, adquiridas durante su trabajo por espacio de más de diez años en la fragua, son graciosísimas  por el énfasis y el calor que pone al referirlas, aderezadas con la gracia gaditana, única en su género...
Acabo esta semblanza de Manolo con la siguiente anécdota para que se hagan una idea del por qué me relaciono con estas sencillas y excelentes personas:
Cuando el hizo la  primera Comunión, como era el más chico le tocó hacerla con la ropa de su hermano mayor de nombre Paco, ya que la economía familiar no permitía los dispendios de hoy, donde según Manolo la Comunión de los tiempos actuales, empieza porque el niño lleva un cristo de oro de ley, mientras él lo llevó de baquelita (la resina sintética creada  en 1907 por el belga Leo Baekeland) de la que refiere:
- Cómo  arrimara el cura la vela a la hora de comulgar el Cristo ardiendo”.
Resultaba que Paco era mayor en edad pero más chico en constitución física.  
-Mi madre me probó la ropa cuando mi hermano hizo la comunión y la verdad es que me estaba estupenda.
Pero pasados cuatro años:
- Cuando me puse la ropa a mi no se me veía ni el entorchao de capitán, pues mi traje era de la marina. No de voluntario sino forzao ya que el traje era de mi hermano.
Y por si fuera esto poco como no había dinero para comprarme unos zapatos:
 - Hube de ponerme los de mi hermano cuando yo calzaba el 43, y eran del 40.
Mi madre me prueba los zapatos el día antes por la noche.
- Unos zapatos que como ya habían recorrido todos los pies de las comuniones de todos los primos, tenían como mínimo veinte capas de Kanfort. Aquello no eran unos zapatos, sino las botas de un buzo.
Y mi madre me decía en esos momentos nocturnos:
- Manolito hijo: con lo que hay te tienes que apañar. Y yo en la comunión parecía que llevaba unos zancos, con los pies engurruñaos
Eran tiempos en los que quienes tenían dinero para las fotos se hacían fotos de comunión y el que no, hacía una estampita que según recomendación de su madre no debía dar a quien no le diera un duro.
El reclinatorio para hincarse de rodillas se lo hizo Alfonso “El Jorobao” con las tablas de los cajones de leche condensada y le cobró a mi madre por la obra cinco duros.
Tampoco en aquellos tiempos había esos meses de catequesis preparatoria para el Sacramento de la Comunión:
- Tú ibas un mes antes porque el maestro de tu escuela te decía:
- Como no vayas, mañana no hay queso, ni leche en polvo ni polvorones.
Y naturalmente no tenías más remedio que ir.
Y continúa:
 -Yo, cuando me quité los zapatos de la Comunión tenía los dedos como las tagarninas, ¡encojíos!
No obstante lo cual hube de acompañar a mi madre que nos llevó a casa de su tío Julián Garrido a mí y a mi hermana, dos años mayor que yo, que hizo la comunión conmigo al tener que retrasarla a consecuencia de la infección de la vacuna de la viruela.. En esa casa del tío, vi,  por primera vez un frigorífico americano que había que darle con el pie abajo en una palanca para que se abriera.
Cuando llegamos estaba la mujer que se llamaba María y quien nos dijo:
-Tu tío Julián no ha llegao.
Se encontraba en el puerto calificando y envasando pescado en las cajas de madera con hielo que luego vendía al por mayor. Ganaba mucho dinero, por ello y,por su afición a los toros, llegó a ayudar a Miguel Mateo “Miguelín” en sus inicios taurinos.
- Hubimos de esperar una hora mientras los dedos de los pies me hervían al tiempo que el Kanfort se estaba derritiendo del calor de mis deos.
Cuando llegó mi tío nos dio un billete de QUINIENTAS PESETAS. Era un billete como la portada de un libro. Un billete celeste.
-¡No corríamos na! mi hermana y yo con el billete. Y detrás mi madre que nos quería quitar el billete de quinientas pesetas.
Cuando llegamos a casa mi abuela le dijo a mi madre:
- Amalia: con esto hay para dos meses de comida.
Y hoy resulta que yo voy, de aquí a unas semanas, a la Comunión del hijo de mi sobrino el electricista, a la que estamos invitados ciento cincuenta personas.
Antes íbamos, después de la ceremonia religiosa, al Colegio que estaba donde ahora está ubicado el Hogar del pensionista y te ponían una olla de chocolate que se te quedaba el cazo tieso y unos bollos que hacía Julio Groso, que al meter el bollo en la taza te la traías para arriba pegada al bollo.
El bizcocho se bebía el chocolate y llegaba la que servía con una  cafetera que era como una freidora de churros de la de ahora y te ofrecía más chocolate.
¿Queréis más chocolate, hijos?
-  Lo que quiero, es otro bollo!
Ahora es Antonio quien interviene para referir que los zapatos de su comunión eran coloraos con la suela de tocino y de la marca Segarra y refiere:
-   Caminábamos levantando los pies para no gastar la suela.
Zapatos que iban tintando de distintos colores para utilizarlos en las ferias subsiguientes pues, esos zapatos eran eternos.
En la actualidad Manolo ha de auxiliarse en sus desplazamientos de una muleta a consecuencia de una operación de prótesis de cadera que le “quedó malamente”  como él dice
Y así,en estos ambientes va transcurriendo mi vida en las horas que doy por libres en mis quehaceres de escritura y lectura en los días que permanezco en la ciudad de “Guzmán El Bueno”. Tomando apuntes de  estas y otras anécdotas enriquecedoras siempre, para luego referirlas en mis escritos.

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