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domingo, 2 de noviembre de 2014

¿LOGRARA NUESTRA ESPAÑA, RECUPERAR SU IDENTIDAD?

¿LOGRARA NUESTRA ESPAÑA, RECUPERAR SU IDENTIDAD?
Pro LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario ye escritor.
Cuando a un toro bravo le tocan los costados, se repucha.
La misma reacción experimenta un taurino al  tocarle otros órganos quienes no son patriotas y sí incivilizados.
Hallowen = Hall hallow eve = víspera de todos los santos.
Hallowe = noche de brujas.
Otra barbarie más importada de los países anglosajones quienes cambiaron la antigua costumbre religiosa de “víspera de todos los santos” por el actual de “noche de terror”, “noche de brujas y de los fantasmas” y al final “noche de barbarie” en un retorno al antiguo paganismo y que un país falto de valores, como el nuestro actual, adopta completamente.
La fiesta la iniciaron los celtas  a través de los druidas que eran unos sacerdotes paganos creyentes en la inmortalidad del alma quienes introdujeron en los fieles la creencia de que cuando abandonaba el cuerpo original se introducía en otro individuo, pero ¡ojo al dato! el día 31 de octubre el alma volvía a su antiguo hogar a pedir comida a los moradores quienes no podían negarse a dársela.
Fiesta pagana que al mezclarse con la cristina de “víspera de todos los santos” se convirtió en este engendro.
Aquí en Andalucía, que es donde vivo actualmente, el Hallowen se potencia en los colegios desde parvulitos hasta los cursos finales de bachillerato. Ese día los alumnos son disfrazados en masa  por sus madres quienes, a su vez, se disfrazan de brujas para llevar y preparar la fiesta para los alumnos con la aquiescencia de profesores y autoridades de la enseñanza de la comunidad autónoma.
En la noche viene el desmadre por las calles de esos jóvenes que no escatiman esfuerzos para destrozar todo lo que encuentran a su paso y lanzar huevos a las ventanas y fachadas de las casas en medio del jolgorio de la concurrencia ante la explosión del producto alimenticio.
No han tenido en cuenta el hambre que acosa a la humanidad y que esos huevos donados a una institución benéfica podían paliar la muerte de muchos niños como ellos por inanición en vez de hacer la puñeta a la dueña de la ventana afectada que se pasa media noche quitando, cáscaras, yema, clara etc para evitar los olores que dicho producto animal genera en su descomposición.
Si en los colegios se les enseñara a las madres el poder alimenticio de un huevo, otro “gallo cantaría” puesto que un huevo da 80 calorías, tiene unas proteínas de 12 a 14 gr, que posee unas grasas con predominio del ácido linoléico–omega 3 de fácil digestión que posee minerales tales como el Fe, F,K y Mg y vitaminas como: la B1, B2, B3, B12, A, D, E ácido fólico y colina, posiblemente no se los proporcionarían a sus hijos para que haciendo el salvaje embadurnaran las paredes de los edificios de la ciudad al tiempo que no colaborarían con esta fiesta anglosajona que proporciona pingües beneficios económicos derivados de la venta de  películas de miedo, máscaras, disfraces y lo que es más importante no fomentar la imitación a esos países considerados superiores y a ese idioma que nos ha invadido y casi acogotado, pues nuestros diarios escritos tienen tantos anglicismos que se hace harto difícil leerlos sin el uso de un diccionario inglés al lado de quines no esté familiarizado con lengua de Shakespeare.
Y mientras, estos políticos que nos gobiernan, llevándose descaradamente nuestro patrimonio económico, se cuestionan la pervivencia de nuestra Fiesta más nacional, o al menos la más tradicional, como es la Fiesta de los Toros.
¡Si el mundo no está loco que venga Dios y lo vea!
He escrito este artículo, de crítica de comportamiento cívico porque una vez más la falta de seguridad ciudadana hizo que los que secundaron el Hallowen me tocaran no los costados, sino que me dieron un "huevazo" en pleno rostro cuando los restos diseminados, tras estrellarse contra unos de los barrotes de la reja de la ventana de mi cuarto de baño (menos mal)  impactaran en mi cara  tirándome las gafas por los suelos con la suerte de que no me rompiera los cristales progresivos que valen un dineral. Me mancharon, cara, camisa, pantalón, el espejo, lavabo y suelo de la habitación. Hipotecan mi tiempo, pero se lava todo y solucionado, aunque no el desasosiego de ver como todo lo poco bueno que nos queda se va al traste.
Seguridad ciudadana al frente de la cual se encuentra, como no podía ser de otro manera, un político que colabora en la expansión de la Fiesta que importamos de Inglaterra, pero al que le importan tres pepinos que unos cuantos animalistas y otros pocos independistas se carguen la Fiesta de los Toros.