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jueves, 22 de noviembre de 2012

CUARTA CORRIDA DE LA FERIA MATEA 1977 EN VALLADOLID.

CUARTA CORRIDA DE LA FERIA MATEA 1977 EN VALLADOLID.
Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.
Con algo más de tres cuartos de plaza en tarde soleada, se celebró esta corrida que no hizo honor a las expectativas despertadas.
SANTIAGO MARTÍN “EL VITI” saludó a su primero, nº 52. “Azulejo”. Negro y con 480 kilos, con unas excelentes verónicas que arrancaron la primera ovación de la tarde. Verónicas en las que jugó bien los brazos acompasados y bajos.
El toro ha gustado al maestro de Vitigudino quien, comienza su faena de muleta doblándose con ambos pitones más que para castigar al astado para ver sus cualidades de embestida por ambos pitones. Al momento se estira en unos excelentes redondos: lentos, pausados y de gran plasticidad.
Con la muleta en la zurda “El Viti” logra dos series de naturales templados que merecen la segunda ovación. Continúa recreándose ante la cara del toro en toreo de poder hasta conseguir hacerse totalmente con el astado. Sigue con toreo suave a un toro totalmente sometido.
En terrenos del tendido 4,estocada caída que saca de inmediato para que el público no vea el defecto. Y no debieron verlo muchos espectadores, ya que se pidió la oreja de manera tan mayoritaria que el presidente la concede.
En su segundo "El Viti" con un toro muy quedado que embiste solamente a ráfagas, lo intenta y solamente logra sacar algunos muletazos de calidad. Insiste e insiste Santiago en busca del trofeo que le proporcione la salida por la puerta grande. La faena finalmente no remonta por lo que entra a matar ¡No es el día del buen matador salmatino! por lo que, tras cuatro pinchazos, logra una gran estocada que tumba al toro.
Recibe una gran ovación por parte del público que le ha visto voluntad de triunfo ante un toro que no quiso colaborar.
SEBASTIÁN PALOMO LINARES sigue con la mala suerte en los sorteos. Puso toda su voluntad para triunfar en esta plaza pero una vez más no lo consiguió. Actuó bajo los efectos de una micrania oftámica que le produce enormes y casi insoportables dolores de cabeza.
En su primero un toro largo pero cómodo de cabeza que se llamaba “Cigarro”, se fue convirtiendo en ceniza a medida que transcurría su lidia. Acaba descompuesto echando la cara arriba, reponiendo y dando hachazos en el remate de los muletazos.
Palomo está muy valiente y logra varias series de ayudados con la mano derecha entre los que intercala algún que otro natural que fueron aplaudidos por la concurrencia consciente de su entrega.
Acaba con el astado de media estocada y descabello tras tres intentos. Palmas
En su segundo, “Fogonero”,pobre de pitones, lo recibe con unos excelentes lances de capote que son ovacionados.
En la suerte de varas:  una sola vara. Seguidamente, Palomo  realiza su quite por chicuelinas ajustadas y artísticas que también son ovacionadas.
Tras dos pares de banderillas, brinda al público y realiza una faena de muleta sobre la zurda en la que destacaron cuatro extraordinarios naturales ligados y templadísimos. El toro no acababa de entregarse hasta el extremo de que en la salida de un pase de pecho en un derrote le golpea en la barbilla y está a punto de noquearlo.
Tras reponerse del golpe, opta por el tremendismo con lo que emborronó lo bueno efectuando hasta el momento.
Una gran estocada hasta los gavilanes lleva al toro a doblar a terrenos de chiqueros.
Gran ovación por la gran estocada, y por el pundonor mostrado a lo largo de sus actuaciones en esta tarde.
MANILI: No desentonó en medio de estas dos figuras del toreo. Demostró sus deseos de ser figura en esto del toro. Se jugó la vida en sus dos enemigos
Se le ve falto de oficio pero sobrado de valor.
Su temple le llevó a cortar una oreja
Recibió a su primero con un alarga cambiada Quitó con tres garbosas chicuelinas que arrancaron una gran ovación.
Bien en unas buenas series de redondos. Los naturales bajaron en ejecución y por tanto en calidad, si bien algunos fueron buenos. Abusó de ayudarse en los naturales con el estoque simulado. ¡El natural ha de ser eso, ¡Natural puro! Sin ayuda alguna.
En su segundo "Manili" dio la vuelta al ruedo por su cuenta.
Su apoderado Victoriano Valencia, con el que estuvimos en el hotel antes de la corrida, nos mostró estar muy ilusionado con el de Cantillana al que ve posibilidades de convertirse en figura del toreo.
Los toros de D. Leopoldo Lamamié de Clairac fueron pequeños, cómodos de cabeza y carentes de fuerzas. No fueron intoreables si bien los tres últimos de lidia llegaron a la muleta con más fiereza que nobleza.

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