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viernes, 28 de diciembre de 2007

PRIMERA NOVILLADA DEL CICLO TAURINO SEVILLA 2007

PRIMERA NOVILLADA DEL CICLO TAURINO SEVILLA 2007.

Por LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor taurino.

Como suele venir ocurriendo a lo largo de bastantes ciclos anteriores la novillada que inicia la Feria de Sevilla nunca responde a la expectación despertada.
Este año los novillos elegidos fueron los de nuevo cuño (que no encaste) de TORREHANDILLA, procedencia Jandilla y que es lo que correspondió en el reparto de la mítica ganadería a los hermanos Domecq Solis y que vendieron al Presidente del Jerez C.F, don Joaquín Morales, propietario también de otro hierro de la misma procedencia, si bien vía Teófilo Segura, que responde al nombre de TORREHERBEROS y que es llevada por uno de los hijos de Julio de la Puerta (Ignacio) en la finca “La Marquesa” del término municipal de Linares (Jaén).
Lo cierto es que siempre, desde que venimos siguiendo este ciclo de novilladas, han sido los astados los que han fallado, y estos no iban a ser menos.
Tres cuartos largos de aforo demuestran la expectación despertada. Los mismos que salieron defraudados de que no se cortara ni un solo apéndice, si bien fue en parte culpa del empecinado Presidente Juan Murillo Pedrote que en vez de sacar el pañuelo de concesión del trofeo mayoritariamente pedido, sacó un cigarro, lo encendió y se lo fumó en un claro ademán de "falta de todo" con la concurrencia a la que preside.
La verdad es que por peso la novillada era una corrida de toros, si bien nos dio la impresión de que esa báscula de la Maestranza necesita un aforo urgente, pues…..los novillos aceptados por el equipo veterinario no creemos llevaran sobre sus lomos los kilos anunciados en tablilla, con lo que no queremos ni imaginarnos como serían los otros tres novillos desechados, según informa en nota la Presidencia de Gobierno de la Junta, por no estar en tipo, falta de remate y otras zarandajas sustitutivas en el nuevo Reglamento al antiguo trapío.

DANIEL LUQUE.

El primer Jandilla que salió figuraba en tablilla con el nombre de Beduino y con un peso de 495 kilos. Tenía prontitud en la embestida pero las fuerzas comenzaron a fallarle de salida. También carecía de codicia de ahí que saliera suelto de los lances de recibo con que el novillero Daniel Luque (de azul purísima y oro) trató de fijarlo para posteriormente llevarlo a los dominios de picar donde a parte de salir suelto en el primer envite perdió las manos en el segundo.
El tercio de banderillas resultó lucido pues el subalterno que pareaba por delante que responde al nombre de Juan Sierra hubo de desmonterarse.
Comenzó el novillero la faena por redondos en varias series de tres o cuatro pases siempre abrochados por el de pecho. El novillero codillea en la consecución de los pases, lo cual de un tiempo a esta parte es considerado más virtud que defecto tal vez porque ahora es absolutamente necesario ayudar a los enclenques astados para poder alargar el pase.

Era indudablemente, el derecho, el pitón del toro. Por el izquierdo el novillero intentó tres muletazos, más con la finalidad de descubrir lo nefasto del pitón, que de intentar triunfar domeñando el pitón de peor condición como hacían los toreros de antes.
Unos ayudados por bajo y unas trincherillas fueron los pases más aplaudidos y jaleados por la entendida afición de la Maestranza.
Entró a matar, como debe hacerse, en corto y por derecho y aún a costa de salir trompicado, logró una estocada que hizo doblar al novillo pegado a tablas.
Petición mayoritaria de trofeo que el Presidente hurtó. Vuelta al ruedo para el torero y bronca para el usía.

En su segundo de nombre Campanero y con 450 kilos de romana, Luque se estiró de salida en una serie de cuatro verónicas que fueron rematas por dos medias en serie finalizadas con una especie de revolera a una mano. Al resultar novedosa la serie, el público aplaudió la ocurrencia.
El novillo tampoco estaba muy sobrado de fuerzas por lo que el novillero señaló al picador con los dedos la pizca que requería el tercio de varas. Y el jovencísimo piquero cumplió a la perfección el mandato de su patrón.
La suerte de banderillas estuvo entonada sobre todo por parte del tercero que responde al nombre de Juan Carlos de Alba quien pareó lucidamente.
Brinda en el centro del anillo y comienza la faena, con una montera de canto que finalmente cayo boca arriba, a base de redondos a media altura y despegados consecuentes a la falta de humillación por parte de su oponente. Unos naturales donde trató de bajar la mano pero sin remate final.
Vuelve a los redondos rematados con un nunca obligado pase de pecho que el acompaña al astado en la ejecución del mismo.
Idéntico epílogo de la faena anterior donde las trincherillas y ayudados por bajo volvieron a encandilar al público sevillano.
El novillero demuestra ganas y ahora propina una serie de redondos que al tener continuidad y remate encandila a concurrencia que aplaude.
Empecinado en matar en la suerte contraria, sin que nada justifique la decisión, el novillo no se lo permite al descuadrarse por dos veces. Finalmente pinchazo hondo delantero. Ahora en la suerte natural logra media estocada contraria que coincide con el primer aviso. Descabello al segundo intento sin llegar a atronar al novillo que, finalmente dobla, mientras el espada es aplaudido.

AGUSTIN DE ESPARTINAS

Era segundo en la terna Agustín de Espartinas al que tuvimos ocasión de ver en una corrida mixta a finales del año pasado en la preciosa plaza de su pueblo causándonos una buena impresión. También vestía un terno azul que imagino no le cabría en el cuerpo tras esperar una eternidad a portagayola para recibir a un tardo e incierto novillo que ya en pie, le engaño en la entrada en verónicas varias veces antes de desarmarle definitivamente y voltearlo.
Tenía poco de poético este Poetizo que entró al caballo sin apretar porque su embestida era descompasada en todas sus facetas. Carecía de coordinación por eso desarmó a cuantos coletudos se ponían delante de su recorrido incierto hacia ninguna parte.
Tras su segunda entrada a los montados Oliva Soto optó por aprovechar su quite en forma de dos chicuelinas rematas con una media que nada aportaron y tras las cuales humilló tanto que estuvo a punto de dar la voltereta lo que mermó aún más sus escasas fuerzas.
El tercio de banderillas tras dos buenos pares, en el tercero la tragedia estuvo a punto de ocurrir, al caer en la cara José Antonio Muñoz, de no haber estado en su sitio y oportuno el director de lidia de la tarde, Daniel Luque.
El de Espartinas suelta un discurso en el brindis a un ganadero de las cercanías de Sevilla y comienza su faena con redondos sin ajustarse debido a las escasas fuerzas del burel que le condicionan a embestir de manera rebrincada.
No hay acoplamiento en la faena que se prolonga por la voluntariedad del novillero y sus ansias de triunfo, y que choca con la sosería del otro protagonista que buscó la muerte al borde de las tablas donde sufrió el pinchazo y la estocada que lo finiquitó.

Su segundo que responde a Observador con 497 kilos nacido en noviembre del 2003 tiene una encornadura cómoda por su brochez.
Sale corretón pero humillando y esa virtud trata de aprovecharla el novillero por verónicas realizadas soltando mucha tela
Con los montados a los que entra al relance no se emplea porque su falta de casta le impiden apretar al dolerse demasiado al castigo hasta el extremo de terminar aculándose en tablas.
El tercio de banderillas resulta aseado a cargo de Juan Carlos García y Currín,
Doble brindis a Agustín Acebedo y al público.
Inteligentemente comienza la faena confiando al manso andándole hacia atrás hasta llevarlo a los terrenos de fuera donde le instrumenta dos series de cuatro redondos rematados con el de pecho que son aplaudidos por la concurrencia.
Cuando la pañosa pasa a la izquierda, la faena no rueda porque ese pitón es un despropósito al cernirse en el primero, no pasar en el segundo y desarmarlo en el tercero.
El manso ya no pasa porque se ha rajado totalmente.
El novillero se apresta a matar en la suerte contraria donde entra por dos veces. Repite por dos veces ya al filo de las tablas donde finalmente le propina una estocada que hace doblar al novillo.

OLIVA SOTO

El tercero de la terna, Oliva Soto sobre el papel el más artista, vestido de rosa palo y oro, hubo de enfrentarse a Zamorano un bonito burraco de 449 kilos con el que el novillero no fue capaz de acompasar las manos en las verónicas de recibo a pesar de estar asesorado por nada más y nada menos que el maestro de Gínes, Manolo Cortés
A los montados se va con alegría pero el picador no le deja llegar y el burraco discierne y en la segunda entrada se entera que le hacen daño y no aprieta.
El quite del matador es bueno a base de dos verónicas y una destacada media.
Las banderillas resultan lucidas ejecutadas por Agustín Marín y Juan Jesús López mientras lidia Juan Carlos García.
Tras brindar a Curro Romero con las palabras: “A usted porque esta es su plaza”, comienza una faena a contra estilo citando al novillo de largo hacia las afueras que no es lo propio de toreros artistas, y naturalmente fracasa hasta ser cogido por dos veces tras unos redondos sin quietud.
Se va a los naturales que el novillo no admite. Vuelve a los redondos pero como el burraco no acepta más de dos seguidos, nuevamente le eleva las zapatillas del suelo.
El novillero insiste a pesar de que el novillo está orientado del todo, finalizando con unas bernardinas y unos abaniqueos al estilo de José Fuentes.
La suerte suprema la ejecuta sin cruzar cobrando media estocada que precisa de siete descabellos para acabar con el novillo

En el segundo de su lote que con 496 kilos atiende por Camisero, Oliva Soto lancea por verónicas echando la pierna atrás en cada lance.
Lleva al novillo a la suerte de varas al relance pero no aprieta en ninguna de las dos entradas obligadas en la Maestranza. Luque aprovecha su quite por chicuelinas que remata con dos medias de magnífica ejecución que son aplaudidas.
El tercio de banderillas fue un despropósito a cargo de Juan Carlos García que fallo estrepitosamente al no encontrar novillo.
Tras brindar al público comienza la faena de muleta calcada a la anterior con dos buenas series de redondos que remata con el de pecho, lo que hace sonar la música. Sigue con dos series de cuatro naturales que remata artísticamente. Vuelve a la mano derecha y ejecuta una serie de cinco redondos que resultan enganchados con lo que la faena pierde consistencia, en medio de la desesperación de "El Almendro" que es el Director de la Escuela Taurina de Camas.
Pero vuelve a la izquierda con la que propina una tanda de tres naturales lentos y de enjundia. Con la derecha nueva serie de cuatro redondos abrochados con el de pecho.
En la suerte contraria y entre las dos rayas entra a matar al encuentro fallando al encontrar hueso. Nuevamente en la contraria media estocada a pesar de encontrar hueso. Descabella al segundo intento en las tablas.
No comienza nada bien esta Feria abrileña de Sevilla.
Las fotos de la crónica son de Matito.

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