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jueves, 17 de junio de 2010

LO QUE DIJERON LOS TESTIGOS DE LA TRAGEDIA DE “MANOLETE”.



Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.





Pepe Flores “Camará”:


El toro era, ciertamente, muy peligroso. Por eso cuando Manolo se acercó a mí, al coger estoque y muleta -como solía hacer siempre- para preguntarme cómo veía yo al miura, le aconsejé: El toro no es bueno. Échale la muleta abajo y procura dominarlo. Aquella faena que le hizo Manolo no era, ni mucho menos, la que el marrajo merecía.
Me encontraba muy distante de donde ocurrió la cogida. Concretamente en el otro extremo de la Plaza. Seguí la faena con emoción e inquietud, pues creí que en cada pase le iba a coger el toro. Por fin cuando le vi montar el estoque, respiré tranquilo. ¡Si Dios le había salvado hasta aquel momento, también le ayudaría en la suerte suprema! ¡Pero no fue así por desgracia!
Inmediatamente me di cuenta de la gravedad del percance. Salté la barrera y corrí hacia el lugar de la cogida. Aun en la enfermería, yo no quería creer que la herida fuera mortal.

Y ya desde ese momento no me separé del lado de Manolo. Junto a él compartí aquellas horas interminables de la madrugada del 29 de agosto.

Conversé con él, pues no perdió el conocimiento hasta minutos antes de morir. Me dijo que le había impresionado mucho la cogida y que por tratarse de un pueblo estaba más inquieto que otras veces.

Yo traté siempre de tranquilizarle, pero en el curso de la madrugada, ni una vez tan solo pronunció la palabra ¡Me muero!

¡Acabamos de perder el mejor torero de todos los tiempos!



Antonio Labrador “Pinturas”:



Aquel toro tenía mucho peligro. Hacía la arrancada fuerte, echaba la cara al suelo y al embestir la ponía por las nubes.

Intenté varias veces salir en auxilio del matador durante la faena porque veía el riesgo que estaba corriendo “Manolete”. Pero éste, enérgico, me echó para atrás.
“Manolete” entró a matar despacio. El toro echó la cara arriba y…sobrevino la cogida.
Corrí para hacer el quite y observé extrañado que “Manolete” se quejaba, cosa que nunca había hecho. Esto me impresionó vivamente y me hizo formar una idea de la gravedad del percance.

No hablé directamente con él en la enfermería. Pero le oí decir unas frases que no se me borrarán nunca. Después de practicada la primera cura, dijo: ¡Madre mía! ¡Dios mío! ¿Pero el toro habrá muerto de la estocada? ¡Y me habrán dado la oreja!

“Carnicerito de Úbeda” le contestó: Sí, las dos orejas y el rabo.

¡Aquello no es posible borrarlo dice “Pinturas”, lleno de emoción.

Gabriel González:


Yo estaba en un burladero detrás de donde “Manolete” realizó aquella meritísima faena. Desde los primeros momentos vi claramente el peligro que corría el matador. El toro era cobardón y de sentido, echaba la cara abajo, escarbando, y embestía descompuesto.
Al ocurrir la cogida, tuve ocasión de acudir de los primeros al quite y oir quejarse a “Manolete”.

Me salí con el toro “para afuera” mientras retiraban a Manolo, hasta que el bicho rodó sin puntilla.

Entré en la enfermería cuando estaban desnudando al matador. Después…ya lo vi muerto.



Rafael Saco “Cantimplas”:



El primo hermano de “Manolete” era el banderillero más antiguo de la cuadrilla.
Fuera de la barrera estaba yo, en terrenos de chiqueros, siguiendo el trasteo muleteril con tanto interés como impaciencia. El toro era manso, echaba la cabeza arriba y abajo y en cada pase se hacía temer una “esaborisión”.

Después de la cogida yo fui el primero que entró al quite. Cogí a “Manolete” en brazos, y ayudado por no se quién ni quienes lo entré en la enfermería. Me salí después, pues era tan tremenda la “hería” que el verla me dio miedo.

En la madrugada hablé con mi primo. Se lamentaba de su mala suerte. Se acordaba mucho de su madre. Pedía constantemente hielo y agua. Y un cigarrillo - ¡el último!- también me pidió. Se lo encendí. Le dio tres chupadas con pulso tembloroso. Le aconsejé que no siguiera fumando, que los doctores habían dicho que podía serle perjudicial. Me entregó el cigarrillo. Yo salí a acabar de fumármelo fuera de la habitación pues el humo le era molesto.

¡Pobre Manuel!



Bernardo Muñoz “Carnicerito de Úbeda”:



Iba por primera vez en esa temporada a las órdenes de “Manolete” por intermediación de D. Álvaro Domecq.

Vi lo peligroso que era el toro desde el primer momento. Yo estaba en el burladero más próximo a Manolo. Observaba como el toro cejaba, escarbaba y se vencía por ambos lados, con la natural impaciencia porque “Manolete” se quitara de en medio aquel “pajarraco”. Le alargué por dos veces el estoque de matar, las mismas que él me rechazó, enérgico.

Por fin, a la tercera vez aceptó y se perfiló de una manera que me hizo presentir la desgracia, pues a aquél toro no podía entrársele a volapié neto como Manolo hizo. Había que hacerlo con el brazo suelto y ligero como un rayo. ¡Y vino lo inevitable!

No le acompañé a la enfermería pues me tocó el trágico honor de cortarle a aquel toro las dos orejas y el rabo. Y no le corté la pata –que el público pedía- porque me entró por el cuerpo un “no sé qué”, como de angustia o de nerviosismo.

Después de recibir, emocionado, con las orejas y el rabo en las manos, la ovación que el público tributaba a “Manolete” entré en la enfermería.

Ya le habían taponado la herida. Su cara de cera denotaba que la muerte no se hará esperar.

“Manolete” me preguntó: “¿Ha sido muy grande la cornada, Bernardo? Yo evadí la respuesta. Entonces me dijo: “¿Me han dado la oreja?. Las dos y el rabo, Manolo y me retiré del lecho llorando de emoción.



Ramón Atienza (picador):



El toro recibió tres puyazos. Uno del reserva y dos míos. El manso empujaba y yo recargué todo lo que pude, tratando de restar fuerzas para la hora de la muleta. ¡Me multaron por castigar demasiado a aquél asesino!

Desde le primer momento el peligro que encerraba el toro y por eso quise castigarlo. “Manolete” que en otras ocasiones ha pedido el cambio de suerte, en esta puso una cara de contrariedad cuando sonaron los clarines.

A “Manolete” ya lo vi muerto. Y le lloré, acaso no tanto como se merecía. ¡Si era, señor, mas que nuestro padre!



Barajas “El Pimpi” (picador):



En “Islero” estaba “de puertas” por si era necesaria mi intervención.

Desde el primer momento me di cuanta que el torero corría un peligro evidente. Después…

Estuve con Manolo hasta que expiró. No me separé de su lado un solo momento.

Las cinco transfusiones de sangre las soportó con todos sus sentidos. Se quejaba y me decía: “Pimpi” no te vayas. Dios te pagará cuanto haces por mí”

¡Una tragedia! Yo, la verdad, en un principio no creí que la cornada pudiera costar la vida a nuestro gran torero.



Guillermo:



Es un muchacho del barrio de la Merced, de familia torera y muy amigo de “Manolete” que le acompañó en calidad de mozo de espadas.

El día de la tragedia se encontraba a unos diez metros de distancia, entre barreras de Manolo.

Al “Pelu” y a “Pinturas” les dije varias veces que anduvieran con cuidado. Y cuando Manolo montó el estoque no pude contener un grito: “Aligera y con el brazo por delante”.

Manolo quiso hacer la suerte con toda honradez y sobrevino el percance.

Fui el primero en llegar a recoger al torero. Creo que con “Cantimplas”, “Camará”, “Sevillano” y algún otro le llevamos a la enfermería. Yo no pude , no quise entrar pues me atenazaba la congoja y preferí no verlo –hasta verlo muerto- a dar un mal rato a quien tanto quise…

¡No tuve valor para soportar tan mal momento!



“Chimo”:



Era el mozo de estoques de “Manolete”.

No le pilló de sorpresa la cogida. El toro estaba fuera del tercio, y Manolo le entró a matar en la suerte contraria. Le di dos voces de que no entrara a matar en aquel terreno. Pero la fatalidad vino a hacer el percance inevitable.

En la enfermería Manolo me dijo: “Me veo más enfermo que me he visto nunca, “Chimito”, avisa a tu amigo”. Mi amigo era el doctor Giménez Guinea.

miércoles, 16 de junio de 2010

ANÁLISIS DE LA FERIA TAURINA DE SAN ISIDRO Y ANIVERSARIO EN MADRID 2010.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Los aficionados y menos aficionados al mundo del toro, están de acuerdo que las corridas celebradas en Las Ventas en esta edición del año 2010 ha sido un auténtico fracaso, puesto que una sola apertura de Puerta Grande sin consenso, es escaso bagaje para la Feria más importante (en cuanto a número de festejos) del mundo.
Cierto que de haber actuado, algún que otro presidente, de manera menos rigurosa, aun ateniéndose a reglamento, las estadísticas hubieran cambiado en cuanto a número de trofeos cosechados, y lo que es más importante en cuanto a motivación por parte de los coletudos que no han contado en ningún momento con el beneplácito de quienes ocuparon tendidos. La correspondiente repercusión en la petición y concesión de méritos, es obvia
También hemos podido constatar que faena redonda, es decir completa en los tres tercios requeridos para una valoración correcta, no ha habido ninguna y es posible que ello haya motivado las determinaciones de estos presidentes que no dudamos conocen y cumplen el reglamento en todo momento.
Conclusión: Desastre en todos los aspectos, menos en el económico derivado de la afluencia de público, pues no es difícil cubrir 24.000 localidades cuando Madrid cuenta con varios cientos de miles de aficionados y con un colectivo de abonados importantes que conservan su abono por la dificultad que representa su adquisición.
Naturalmente en todo debate hay división de opiniones, y la parte interesada en el tema también expone sus razones que como es natural son diametralmente opuestas al sentir de los que con su aportación económica tienen derecho a protestar y exigir, dado que son los verdaderos sustentadores de la Fiesta.
Y han buscado como chivo expiatorio al Director Gerente del Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid, a la sazón el ahora Ilustrísimo don José Pedro Gómez Ballesteros.
¿Por qué éste veterinario-político se ha convertido en la diana de todos los arqueros taurinos? Sencillamente porque algunas de sus funciones no se han cumplido con probidad.
A nuestro modo de ver si ha cumplido sobradamente con la función de Promocionar la Fiesta de los Toros en su dimensión social y cultural, pero ha dejado sin completar otras funciones entre las que se encuentran: el Seguimiento y control de la explotación de la Plaza de las Ventas, el Fomento de la Fiesta con especial atención a las nuevas generaciones, el afrontar el problema ganadero y el defender los intereses de los abonados y espectadores.
Le han faltado “tablas” o “colmillo retorcido” para poder parar y templar por un lado a sus jefes (Esperanza Aguirre) y por el otro mandar a sus investigados (Empresa de Las Ventas), si bien sabemos que es mucho lo que se juega con estas determinaciones.
¡Políticos y Empresarios son expertos en utilizar al personal a sus órdenes!
¡Es el Director Gerente! y se presupone debe dominar el tema para, tras poner pie en pared, asesorar con objetividad a unos y ordenar a otros.
Ha de dejar a un lado el compadreo con la Empresa que rija los destino de la plaza desde el primer momento, guardando las distancias adecuadas, que irán desde ocupar un burladero independiente que el mismo se asignará y compartirá con quien le apetezca, hasta no compartir estrado en tertulias con empresarios de la Comunidad de Madrid, limitándose a cumplir con los compromisos que su puesto oficial le depare y ocupando el lugar que protocolariamente le corresponda. Solo así será respetado y este respeto le llevará a tener mando firme en la misión que le han encomendado.
El bueno de Pedro ha tenido que defenderse una vez más y en cuanto al fracaso ganadero aduce que le han fallado algunas ganaderías tales como Martelilla, Parladé, Marqués de Domecq y Juan Pedro Domecq, pero aquí no tiene defensa pues esto se veía venir a la vista de los fracasos de este encaste en ferias anteriores (Castellón, Valencia, Sevilla) e incluso en la del año anterior en esta misma plaza venteña, y él como experto veterinario debe hacer un seguimiento, conocerlo y al menos tratar de remediarlo rechazando algunas ganaderías faltas de casta, fuerza y por ende afectividad de embestida.
También debería hacer oír su autoritaria voz en la composición de los carteles, imponiendo si es necesario a la Empresa nuevos nombres olvidados que no tienen posibilidad de “sacar la cabeza” cuando por una causa u otra han sufrido una “ahogadilla” en su oficio. ¡Dar oportunidad al sediento! que también se puede encuadrar dentro de la función social del Centro de Asuntos Taurinos, acabando con las condiciones leoninas que la Empresa impone (más preocupada por el éxito económico que artístico) para confirmar alternativa, pues exige haber toreado un mínimo de SEIS corridas en la temporada y en plazas de importancia.
Cualquier aficionado sabe que esto es “la pescadilla que se muerde la cola” y ocurre lo mismo que en las condiciones impuestas para optar a ser empresario de la Plaza de Toros de Madrid.
¡D. José Pedro Gómez Ballesteros, estudie y solucione estos graves problemas!
¿No cree que algún torero que antes triunfó, puede volver a renacer tras la oportunidad de confirmación en Las Ventas que es plaza que da o quita mucho en el porvenir de los coletudos?
¿No cree que empresarios que durante años y años llevan a cabo la realización de cientos de corridas en los pueblos de España (con la dificultad que ello conlleva) si son capaces de aportar el dinero de la licitación pueden triunfar en la gestión de empresa de la Plaza de Las Ventas?
¡Proponga estas opciones! ¡Llévelas a efecto! Verá como estos “currantes” (toreros y empresarios) con seguridad que cumplen con más efectividad que los “consagrados” en los dos aspectos tratados.
¡La Comunidad de Madrid y los aficionados se lo agradecerán!
Y si estas determinaciones le llevan al cese, pues…no se preocupe, saque su boleto para entrar en Las Ventas, vea las corridas desde el tendido como hacemos los demás, sea libre y no se preocupe que los refranes siempre son verdaderos y siempre habrá uno que diga:
¡Otro vendrá que bueno me hará!
Tenga siempre presente que a pesar de nuestras matizaciones derivadas del importante puesto que ocupa, como amigo le seguimos apreciando

martes, 15 de junio de 2010

LA CORRIDA DEL VENTORRILO EN LA FERIA DEL ANIVERSARIO 2010.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Bajo la presidencia de don César Gómez Rodríguez hacen el paseíllo los diestros:
Manolo Sánchez (Azul pavo y oro), El Juli (tabaco y oro) y Alejandro Talavante (grana y oro).
Los toros pertenecen a la vacada de El Ventorrillo.

El primero es “Joyerito”. Número 7. 557 kilos de romana. El toro sale patinando puesto que las condiciones del ruedo, a pesar de la lona protectora quitada momentos antes, no son las más idóneas.

Un toro-toro al que trata con mimo Manolo Sánchez en los capotazos de recibo. Una buena verónica. En la segunda el toro se distrae con los toreros que ocupan el burladero de matadores dudando en la embestida. Manolo Sánchez lo deja en el capote de uno de sus subalternos para que lo lleve al burladero de suertes.
Manolo ordena a su picador que se coloque en el lugar adecuado. Cuando el toro acude, el piquero se agarra arriba y el toro sale suelto para irse a su querencia de los adentros.
Ha de ser llevado por tres veces al caballo de picar con lances muy templados por parte de Manolo Sánchez.
En banderillas con lidia de Conrado Muñoz parean Félix Navas quien en la segunda entrada, debido a que el toro no hizo nada por él en la primera, deja un solo palo arriba. Raúl Gómez “El Pela” pasa por las mismas dificultades que su compañero dejando una arriba en la segunda entrada. Félix Navas deja una. “El Pela” no clava más que una y finalmente Félix Navas deja una con lo que se completan las cuatro necesarias para que el tercio sea cambiado. Las banderillas puestas de una en una como evidencia Noveli se ponían en el año 1726.
¡El estado del terreno ha dificultado la labor de los banderilleros!

Manolo tras sacarlo a los medios comienza a torearlo. Tres buenos redondos que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
Nueva serie de redondos en los que el toro entra andando para finalmente dar un derrote en el remate del pase.
Con la izquierda Manolo logra una serie de tres naturales que remata con un trincherazo.
Nuevamente la muleta en la derecha y viendo que la faena no puede remontar lo torea de pitón a pitón y se va en busca del estoque de matar.

Trata de cuadrarlo en la suerte natural que se nos antoja equivocadamente por aquello de que el toro siempre apretó hacia los adentros, resultando desarmado. Pincha arriba sin soltar.
Nuevamente en la suerte natural logra un pinchazo hondo en el sitio. Trata de descabellarlo fallando en el primer intento. Tras sacar el estoque vuelve a entrar a matar. Nuevamente en la suerte natural pinchazo arriba sin soltar. Nueva entrada en la misma suerte logrando un bajonazo que acaba con la comprensión del público hasta el momento y recibe una bronca más que considerable. El toro muy herido barbeando tablas finalmente dobla.



El segundo de la tarde se llama “Madrileño”. Número 29. 532 kilos. Negro.
"El Juli" no se ha estirado de capote sino que se ha limitado a torearlo por la cara enseñándole a embestir hasta que fuera de las dos rayas ha rematado con una media sobre el pitón derecho del toro sin ajuste alguno.
El toro suelto se va a por el caballo que monta Diego Ortiz que está guardando puerta. Se agarra arriba y lo pega. "Juli" va allí y le ordena que levante la vara. El piquero obedece y el toro  levanta los cuartos delanteros del caballo.
"El Juli" con dos capotazos lo lleva al piquero titular que es Salvador Núñez, quien se agarra arriba.
En banderillas Álvaro Montes deja un solo palo arriba. Emilio Fernández hijo deja un buen par arriba y cierra Álvaro Montes con un buen par. Ha lidiado "El Niño de Leganés".
"El Juli" comienza su faena con un pase por alto, un natural, un trincherazo, un redondo, un cambio de muleta sobre el pase y un pase de pecho con la izquierda.
Da distancia al toro y con la muleta sobre la mano derecha liga una serie de tres redondos buenos que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.

Con la muleta en la zurda, dos buenos naturales y como el toro aprieta demasiado El Juli se distancia de el mismo. Sigue con la izquierda en serie de cuatro excelentes naturales que, tras martinete, remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.

Nueva serie de cuatro excelentes redondos que ha rematado, tras cambio de muleta por la espalda, con el de pecho sobre la mano izquierda. Ovación.
Dos buenos redondos de mano baja.

¡Muy bien El Juli sobre la mano derecha!
Cambio de muleta de mano. Tres naturales buenos que han resultado enganchados en el remate y finalmente remata con un trincherazo sobre el pitón derecho del toro.
Nueva tanda con la mano izquierda en la que el toro tiene media arrancada y está muy parado. Remata con un pase d pecho sobre la mano izquierda y es ovacionado.
Un toro noble pero con dificultades que El Juli ha sabido solventar con eficacia.
En la suerte contraria estoconazo hasta la bola. La plaza se llena de pañuelos blancos y el presidente que al no conceder el trofeo recibe una gran bronca.

El tercero se llama Marqués. Número 59. Pesa 587 kilos.
Talavante ha toreado de capa sin lucimiento debido a la falta de afectividad del toro. Lo deja en el burladero de suertes en espera de que se coloquen los picadores.
El toro aprieta, el piquero Tulio Salguero se agarra bien pero finalmente es derribado. El monosabio defiende bien al caballo por lo que es ovacionado.
Un toro que no se emplea pero que humilla en los excesivos capotazos administrado por Talavante para llevarlo nuevamente al caballo. El piquero marra, paro luego, haciendo la suerte de la aceituna, colocar la puya en el sitio.
En banderillas con lidia de Valentín Luján parean José Plaza quien las deja arriba con dificultad. Julio López con efectividad, las deja arriba. Cierra Plaza en par comprometido por ponerle los pitones en la cara.
Talavante brinda al público de Madrid.
Comienza con dos estatuarios, una trinchera que es jaleada, un pase por alto y finalmente un natural.
Serie de tres buenos naturales ligados que remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Da distancia al toro. Muleta en la derecha. Serie de cuatro excelentes redondos que tras cambio de mano sobre el mismo pase ejecuta un natural y remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Nueva buena tanda de naturales ayudados con el simulado que remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda. El público le recrimina que se ayude con el simulado.
Un redondo. Se cambia la muleta por la espalda. Un natural. Se retira del toro.
Muleta en zurda. Extraordinaria serie de naturales de mano baja que remata con dos trincherillas sobre ambos pitones. Gran Ovación.
Nueva serie de muletazos sobre la mano izquierda dando el pecho y citando de frente.
Muleta en la derecha. Tres redondos y se va a por el estoque de matar.

A la vuelta tres manoletinas, un redondo un cambio de mano sobre la marcha y remate con un natural.
En la suerte natural gran estocada a pesar de lo cual el toro no quiere doblar por lo que ha de tomar el descabello fallando en repetidas ocasiones mientras suena un aviso. Acierta al quinto intento.
Talavante da la vuelta al ruedo en medio de protestas.

Sale el cuarto de la tarde. El número 52. Anteñito. Es un toro - toro castaño albardado que pierde las manos en el segundo capotazo que a manera de saludo le administra Manolo Sánchez.
Desdeña el capote del vallisoletano de ahí que no haya lucimiento en los lances de saludo y fijación.
Manolo Sánchez lo lleva al caballo de picar y el piquero marra estrepitosamente. El toro aprieta realizando una impresionante pelea en varas, desmontando al piquero, tirando posteriormente al caballo y consiguiendo que el monosabio que ha defendido al caballo suelto reciba una gran ovación por su bien hacer y valentía.
En la segunda entrada a pesar de que el piquero se agarra perfecto arriba ha levantado en vilo al caballo.
Tras salir del caballo Manolo Sánchez lo prueba de capote tratando de ver las condiciones del toro e incluso lo lidia en la suerte de banderillas viendo las dificultades que plantea. Conrado Muñoz en la primera entrada no clava. Raúl Gómez deja un palo arriba tras una buena ejecución. Conrado en loa segunda entrada deja una banderilla clavada. “El Pela” exponiendo deja dos palos arriba con lo que al completar cuatro se cambia el tercio.
Manolo Sánchez comienza su faena doblándose con el toro para continuar con pases por alto con ambas manos hasta sacarlo fuera de las dos rayas.
Deja reposar al toro y con la muleta en la mano derecha le administra una serie de redondos relajados que, tras cambio de muleta por a espalda, remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Un toro dotado de codicia y afectividad de embestida.
En el centro del ruedo Manolo logra unos buenos redondos instrumentados a media altura que ha rematado con el pase de pecho sobre la mano derecha.
El toro mide el suelo. Lo levanta el de Valladolid y seguidamente le da distancia. Unos buenos naturales que remata con un trincherazo jaleado por el público.
Da tiempo al toro. Con la muleta sobre la diestra logra cuatro buenos redondos. El toro se distrae y remata con un pase de pecho sobre la mano derecha.
En la suerte natural pinchazo hondo que el toro escupe. Cuando está tratando de cuadrarle el toro hace por él y esta a punto de ser cogido. Afortunadamente todo queda en un golpe de testuz en las posaderas.

Nueva entrada en la suerte natural saliéndose de la suerte y logrando un pinchazo. Finalmente coloca una casi entera ligeramente desprendida de la que el toro dobla.
¡Se le ha escapado un excelente toro a Manolo Sánchez!

Sale el quinto. Es el número 36. Acomplejado. Con 565 kilos de peso. Castaño.
Desdeña los primeros capotazos de El Juli.
Tras llevarlo al caballo de picar que monta Diego Ortiz el toro con la cara arriba aprieta y dándole un pitonazo en el estribo saca al piquero de la montura.
En la segunda entrada, el piquero marra estrepitosamente, para luego haciendo la suerte de la aceituna meterle las cuerdas y tras taparle la salida pegarle fuerte. El Juli le ordena que levante el palo y cuando el piquero obedece el toro sale suelto.
Tras probarlo El Juli solicita el cambio de tercio. El toro se va al caballo y de un porrazo lo derriba. Álvaro Montes hace el oportuno quite al piquero.
En banderillas con la lidia de Álvaro Montes, “El Niño de Leganés” deja los dos palos arriba. Emilio Fernández deja un par que es aplaudido. Cierra el “Niño de Leganés” con un par arriba si bien ha tirado los palos.
El Juli comienza su faena doblándose por ambos pitones para seguidamente vaciarle con un doble pase de pecho comenzando con el de la mano derecha.

Serie de cuatro buenos y ligados redondos que, tras cambio de muleta por a espalda remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Nueva serie de buenos redondos que ha rematado con el doble pase de pecho.
Muleta en la izquierda. Comienza con naturales ayudados con el simulado en medio de una fuerte lluvia. Remata la serie con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Nueva serie de buenos redondos en los que ha de tocar fuerte en el comienzo del muletazo.
Al darse cuenta de que la faena no remonta se va a por el estoque de matar.
Lo cuadra en la suerte natural pero en el momento de tirarse a matar el toro se le arranca para seguidamente comenzar a gazapear. Pinchazo arriba que el toro escupe. Nueva entrada en la que logra un pinchazo hondo arriba agarrado.
En la cuarta entrada estocada caída y defectuosa de trayectoria.
El toro se acula en tablas y El Juli acierta al primer golpe de descabello.

Bronca para El Juli.

El sexto y último de la corrida es un toro con 617 kilos. Un toro negro alto y largo.
Desdeña el primer capotazo de Talavante para emplazarse en el centro del ruedo.
Talavante se va a por él. Dos capotazos buenos. Al tercero cuando va a estirarse el toro se le cuela por el pitón derecho estando a punto de echarle mano.
Se va a por el caballo que guarda puerta y que monta Tulio Salguero quien le administra un picotazo del que sale suelto.
Talavante lo recoge de capote y trata de llevarlo al picador titular Miguel Ángel Muñoz, que está buscando el sitio reglamentario. Lo deja muy largo. Cuando se arranca el piquero se agarra ligeramente caído, para rectificar en el momento en que el toro deja de apretar. El toro sigue apretando hasta lograr desmontar al picador. En una nueva entrada el picador vuelve a ser desmontado consecuencia de tener el estribo izquierdo demasiado bajo.
En banderillas con lidia de José Antonio Plaza, Valentín Luján deja un excelente par. Julio López clava arriba con el efectividad de siempre. Cierra Luján con un buen par.
Talavante que se ha dado cuenta que el `pitón bueno del toro es el izquierdo comienza su faena sobre la mano izquierda. Tres buenos naturales que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
Muleta en la derecha. Tres redondos sin ajuste que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
Un trincherazo bueno es el único pase de mérito por el lado derecho.
Indeciso Talavante se lleva la muleta a la izquierda y ayudándose con eles toque simulado machetea al toro por ambos pitones para encaminarse a por el estoque de matar.
En la suerte natural metiendo la mano con habilidad logra una estocada entera y atravesada de la que el toro dobla.
Los esperados Juli y Talavante tampoco triunfaron en Madrid en la edición del Aniversario 2010. Y los picadores muy mal en lineas generales, pues estuvieron de continuo por los suelos.
¡Tampoco "El Juli" triunfó en Madrid! y es que va a ser que San Isidro tiene mucha guasa.