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sábado, 14 de junio de 2008

LOS TOROS EN ALGECIRAS.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.


La repercusión del triunfo de José Tomás en su retorno a las Ventas ya ha tenido sus efectos en nuestro Campo de Gibraltar.
En Algeciras, hoy se han puesto a la venta las entradas sueltas para el ciclo ferial y esta mañana a las 11,00 horas AM, fuimos unos aficionados de Tarifa a las taquillas de la Plaza de las Palomas con la finalidad de adquirir unas entradas para las corridas que nos interesaban. No habíamos adquirido el abono al no estar entre nuestras preferencias alguno de los festejos.
Al subir las deterioradas y descuidadas escaleras, que son una verdadera obra de arte con sus azulejos con los hierros de las ganaderías del bravo español, nos extrañó la enorme cantidad de gente que estaba sentada en las barandas. Luego, arriba del todo, vimos mucho más público y una cola de unas cien personas. Al preguntar al último de la fila, protegida por agentes de la policía nacional vestidos con traje de campaña azul, nos informó que si teníamos número, pues resulta que esta empresa continuación de aquella Toresma,1,2,3 etc que tanto dio que hablar en su gestión de la plaza de Las Ventas de Madrid, ha implantado la moda de dar al parecer 250 números y cuando estos se agotan cierran la taquilla y ya no despachan más localidades hasta que nuevamente en una nueva cola vuelven a repartir otros 250 números y así hasta que se acaben los días de apertura de taquilla. Otra persona nos dijo habían dado 500 números. ¿Será como función humanitaria para con sus empleados? ¿Tal vez para ahorrarse personal laboral?
A los que venimos de otras latitudes de esta fragmentada España, nos extraño tal proceder si bien para los oriundos de aquí no les causó excesiva sorpresa puesto que es práctica habitual hasta para renovar el Carnet de Identidad, asignar un numerito y... a esperar en plena vía pública,n llueva o ventee.
¡Inaudito, pero totalmente cierto!
Muchas veces se ha dicho que, la Fiesta de los Toros si es que algún día desaparece, no será por culpa de los antitaurinos, sino por las aberraciones y caprichos de los propios taurinos. Creo es una aseveración totalmente cierta.
Se imaginan que les ocurriría a los Sres Lozano, si la gente en masa hiciera y tomara la decisión que hemos tomado nosotros. ¡No ir a los toros en Algeciras! Porque se pueden aguantar muchas cosas en la vida, pero nunca se debe pasar porque “le tomen a uno el pelo,” por muy José Tomás que pegue pases y mate a los toros de un encontronazo.
Por otro lado, corriamos el peligro de que cuando lleguemos a la ventanilla y pidamos una entrada de jubilado nos digan que ya no hay, por haberse agotado o porque el Ayuntamiento las ha reservado para los jubilados de su ciudad. como nos ocurrió hace unas semanas en la vecina ciudad de Los Barrios.
Cualquier cosa puede ocurrir en esta tierra, la denominada de María Santísima, donde ya se aprobó un Reglamento Taurino propio y la vida se rige por criterios más que particulares.
En una ocasión "Guerrita" dijo, ante la incomprensión de su toreo por el publico de Madrid: “En Madrid que atoree San Isidro” y nosotros que estamos en nuestro perfecto derecho de gastar nuestros euros en lo que nos de "la real gana," pues iremos a ver toros a otra parte o nos abonaremos a la “caja tonta” para visionar la feria del Toro de Pamplona por cuarenta euros mal contados y veremos carteles completos y toros de verdad, sin tener que desplazarnos, estar muy pendientes de la faena (al no haber repetición), no tener que pasar calor y estar cómodos en un sofá en vez de con las “posaderas” encallecidas por el contacto con la dura piedra de los tendidos recalentados por el sol desde las primeras horas de la mañana.
Y lo peor de todo es que como uno se acostumbre a esto es difícil que vuelva a pisar una plaza de toros y si son multitud los que tomen esta decisión, los toros pueden venirse al traste y los empresarios tengan que rogar al público que vaya a taquilla, a cualquier hora del día o de la noche para comprar su entrada de acceso al recinto sin pensar en la comodidad de un gerente o personal de plaza.

viernes, 13 de junio de 2008

EL ESTRÉS EN EL TORO DE LIDIA.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Parece ser que el principal valedor en cuestiones taurinas de Canal +, al no haber cumplido exactamente lo ofrecido en el abono de la Feria de San Isidro, ha tenido problemas de conciencia y, aún desconociendo las negociaciones que ha debido realizar con los responsables de las finanzas del diestro de Galapagar, nos ha remitido a algunos abonados un e-mail en el que nos invita a que sintonicemos el Canal Eventos de Canal + hoy a las 22,30 para visionar el programa documental titulado “La tarde histórica de José Tomas”.
¿Tal vez para ponerse en la cima de audiencias? ¿Tal vez buscando nuevos abonados para la Feria del Toro de San Fermín?
Cualquiera averigua estas maquinaciones.
Mientras podamos analizar, al igual que lo hará el equipo taurino de Canal +, lo que nos ofrecerá la televisión de pago, les remito a que lean lo que escribí en mi libro (yo también quiero anunciarlo si bien está agotado en la Editorial) “Incursión por el mundo de los toros” sobre el estrés del toro.
Son las observaciones de un veterinario que tiene la obligación de exponerlas aunque se trate de un veterinario taurino de pro.
¡Va por ustedes!

¡Estrés!

Estado a que el toro de lidia es sometido desde que sale de la finca donde ha nacido y criado. Pero se trata de un estrés particular, ya que no cumple en su secuencia, con la segunda fase denominada de adaptación, mientras pasa por la primera y tercera.
¿Por qué es esto así?
Pues porque en el espacio de horas, el toro pasa de la tranquilidad de su predio a la lidia en plaza, siendo estresado de forma continua con: secuestro en cajones; transportes; desencajonamiento; traslado en corrales; pesaje; reconocimientos; apartados; enchiqueramiento y lidia. Y todo esto es tan rápido y seguido que no le da tiempo material a ejecutar la segunda fase de adaptación porque el animal no sabe a que atender y por tanto no se puede adaptar a factores tan dispares y continuados que le están volviendo materialmente loco.
Al final viene la lidia, que en unos minutos le produce un estrés continuado, motivado por una serie de causas estresantes que van: desde la luz; colorido; griterío; movimientos; calor etc etc, hasta agresiones de distintas intensidad: leve al principio (colocación de la divisa); muy fuerte (varas); de mediana fortaleza (banderillas); agresiones por estímulos (faena de muleta) y fortísima agresión punzante (estocada).
¿Puede reconocer fases un organismo tan masacrado?
Creo que no, sino que lo único que puede hacer es ir muriendo poco a poco, que es lo que en realidad sucede. Va dejando la vida lentamente. Y esto lo vemos en esos síntomas externos que va exponiendo a la vista de toda la concurrencia en medio de una mezcla de cólera y temor.
El cornúpeta aumenta sus respiraciones. Estas llegan a producir el “contragolpe” en los ijares. El animal dilata los ollares. Abre desesperadamente la boca tratando de tomar, angustiado, esa bocanada de aire –aunque sea caliente- que le proporcione el oxígeno que le falta no solo por el ejercicio que es obligado a realizar, sino porque carece de muchos hematíes a consecuencia de las pérdidas hemorrágicas que han propiciado las agresiones físicas representadas en la implantación de la divisa, puyazos y garapullos.
¡El toro tiene mucho calor! Pero no solo el externo, sino el interno. Y por eso se ponen en funcionamiento sus glándulas sudoríparas y comienza a sudar de manera desaforada. Son verdaderos “chorros de sudor” que por todos sus poros van dejando escapar sus iones y minerales más preciados. Y todo esto junto con que su glucosa acumulada se ha ido gastando, le producen esas contracciones musculares clónicas a las que se suman los dolores de los músculos y, sobre todo de los tendones, que les han causado esos inhumanos y desafortunados transportes de cerca de mil kilómetros a veces.
El toro sufre de esa concatenación de estímulos ambientales, sistema nervioso vegetativo y determinadas lesiones orgánicas.
El estrés le ha llevado a activar el hipotálamo, lo que pone de inmediato en marcha los mecanismos de protección y defensa por vía motora, visceral y neurohormonal.
Y todo esto lo plasmó acertadísimamente José Gutiérrez en su obra literaria cuando escribió:
“El toro jadeante se va aplomando; tiene el testuz rizado por el sudor; al alzar la hermosa cabeza, engañada, fascinada por el trapo rojo, los palos de las banderillas golpean los cuernos, gruesos y anchos; un hilo de baba corre, desde la boca entreabierta, por el pecho y pata” .
No obstante lo cual, considero que, posiblemente para completar el cuadro, le faltó decir:
“Desde el enorme hueco que en los blandos le había inflingido la puya, baja una roja y líquida corriente intermitente que a pesar de las enormes hebras de fibrina elaboradas, llegaba en río interminable a la arena, donde ante la más mínima parada, forma un charco de sangre”
Pero al lado de lo que vemos está lo oculto que conlleva:
-Fallos cardio - vasculares.
-Aumento de la permeabilidad de membranas celulares y capilares, que conducen a una pérdida de plasma y consiguiente concentración sanguínea.
-Liberación de hormonas suscitadas por el sistema hipotálamo-hipófiso-suprarrenal, que origina una hiperactividad cortical con secreción de adrenalina y noradrenalina.

domingo, 8 de junio de 2008

LA VUELTA DE JOSÉ TOMÁS A MADRID EL 5 DE JUNIO DEL 2008.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

José Tomás volvía a Madrid después de 6 años de ausencia. Y volvía sabiendo lo que se jugaba en esta plaza que, no es ni con mucho lo que era, en todos los aspectos.
Y matizando estos aspectos he de decir que, no es la misma en: seriedad de concesión por parte de la Diputación, deducible de lo dictado por el Tribunal Supremo al anular la concesión del año 2002 y dar la razón a los recurrentes Simón Casas y Enrique Patón como representantes de la Empresa Servicios Banf 2000. Anulación que supondría la nulidad de los concursos posteriores celebrados en relación con la adjudicación de la plaza de toros de Las Ventas; críticos taurinos, pues los de ahora, unos, parece como si llevaran la crónica escrita de casa al limitarse, en la mayoría de las ocasiones, a obviar lo ocurrido en la plaza dejando correr su imaginación por otros derroteros que dejan al lector sin saber lo que verdaderamente ocurrió, mientras llegan incluso a hacer propaganda de su libros escritos. Otros, se apuntan a este “carro de juego seguro” utilizando términos derivados de ese juego de palabras donde se “echa mano” de los sinónimos más sofisticados; público que basa sus criterios en unos personajes que, sin saber bien la razón de su reconocimiento, son los que decantan, incluso las decisiones presidenciales hacía un lado o hacia otro; empresa que ha dejado bastante que desear en cuanto a ganado se refiere en la edición que acaba de terminar, pero que es la idónea, en cuanto a intereses económicos, para la Diputación de Madrid.
Un José Tomás que al parecer ha triunfado en toda regla a deducir por lo leído en los diarios, según opinión de sus corresponsales, y a través de las imágenes aportadas por la televisión estatal en su programa tendido cero.
José Tomás que sigue en su empecinamiento de no querer que sus corridas sean televisadas, privando al pueblo español de a pie, que admire su arte. Arte que únicamente puede ser admirado por "los de siempre" que son aquellos a quienes no les afecta ningún tipo de crisis; bien porque son ricos por casa, o bien porque viven de esa “sopa boba” que de alguna manera han conseguido y que, en gran parte de la generalidad, suele procede del erario público.
El aficionado español se ha quedado sin poder ver al torero en directo porque la televisión de todos (así debería ser) no ha tenido fuerza suficiente para imponer su ley de ofrecer lo demandando por quienes la sustentan.
Ahora con este "bombazo tomasista" que los medios informativos se han encargado de difundir, el equipo económico que controla las finanzas del torero de Galapagar se ha encaramado a la cima del marketing y naturalmente cuando el diestro sea anunciado en las plazas de nuestro entorno ya podemos prepararnos económicamente si queremos verlo en vivo y en directo, pues las entradas serán copadas, una vez más, por esos privilegiados a quienes los dineros les importan un bledo por tener mucho y serán quienes se hagan con los boletos a través de agencias dedicadas especialmente a estos menesteres en connivencia con las empresas.
Concretamente, para la Feria de Algeciras, que comienza en la semana próxima, si se quiere ver a José Tomás hay que optar por sacar el abono para todo el ciclo, pues no hay entradas sueltas para ese día
La propaganda mediática ha dado sus frutos pues nos ha ido dando la información “gota a gota” a “pequeñas dosis” para que el morbo prospere con más fuerza.
Es lo mismo que ocurrió con ese traje de baño denominado "bikini" cuando fue objeto de deseo allá por el verano de 1946 como idea de Louis Reard que lo bautizó con el nombre del atolón donde los EEUU explosionaron su primera bomba de plutonio. Aquella diminuta prenda de dos piezas soliviantó a mucha gente, que se "moría por verla" pero que luego fue sustituida por otra más involutiva, el "tanga" de los años 70 inventado en Brasil por el italiano Carlo Ficcardi. El "poco a poco" dio sus resultados.
Al final…los de ahora lo ven tan natural, pero en su momento, como lo de José Tomás en estos, con el paso del tiempo,será un episodio más ya que al fin y al cabo es la sucesión de la historia y del toreo. Hubo, “Costillares”, “Pepe-Hillo”, Pedro Romero, “Guerrita”, “Joselito el Gallo”, Belmonte, “Manolete”, “El Cordobés” etc, etc que con mayor o menor perfección, cercanía y estilo, ejecutaron verónicas, naturales y realizaron la llamada “suerte suprema” a la perfección, haciendo la cruz y dando salida con la mano izquierda a los toros tras el embroque sin perder la muleta, “sin rebotar en la cornamenta como los insectos en el parabrisas” (sic) como le ocurrió a José Tomás en el epílogo de su trabajo según letras de molde de uno de esos escritores que ahora se apunta al carro taurino y resalta algo desdeñable para el diestro desde el punto de vista del buen aficionado.
Veremos cuanto dura José Tomás tras este triunfo, pues desde este momento poco le queda por conseguir y ya se sabe de cómo piensa este gran torero que indudablemente, lo es. ¿Acelerará su marcha de los ruedos?

jueves, 5 de junio de 2008

LA CORRIDA DEL MARTES 3 DE JUNIO DEL 2008 EN MADRID.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Comenzó la Feria del Aniversario en medio de una gran expectación. Toda la jet society está en la Plaza de Las Ventas, donde se escucha el murmullo de los grandes acontecimientos. No sopla una brizna de viento. ¡Todo está a favor del éxito del evento!
Terna actuante de máximo interés, porque Julio Aparicio (corinto y azabache) es esperado con cariño y añoranza por aquello de haber quedado inédito en la primera comparecencia en esta Feria a causa de la cornada y tener el aficionado conciencia que se trata de un torero artista. El Juli (grana y oro) es la gran estrella que aun no ha brillado en Madrid y dada su enorme capacidad torera, lo hará en cualquier momento. Y finalmente, Sebastián Castella, viene, cómo él no se cansa de repetir: “a jugarse la vida para ser el número uno del toreo” y no está carente de tranquilidad e incluso de arte.
Pero también el acontecimiento tenía su contra: “baile de corrales” que había cercenado media corrida de Garcigrande para sustituirla por otra media con el hierro de Peñajara menos comercial y más torista como había demostrado en su anterior comparencia en la arena de Las Ventas y El Juli que, a consecuencia de una gastroenteritis, venía con fiebre.
Total que con estos mimbres había que confeccionar el cesto que transcurrió así:

Sale el primer toro de la tarde, su nombre Arisco marcado con el nº 33 y con 554 kilos. Castaño de capa y con más que escasos pitones. Es del 09/03. Su hierro, el de Garcigrande. No remata en tablas de salida.
Julio Aparicio lo saluda por verónicas muy cerrado en tablas donde en vez de ganarle terreno es el paso atrás el que predomina en la culminación de los lances.
Blandea al llevarlo al caballo que monta Manuel Sayago quien se agarra trasero. Vuelve a blandear a la salida por lo que hay protestas más que ruidosas.
En la segunda entrada acierta en la diana el picador. Continúan las protestas y el presidente D. Julio Martínez, cambia el tercio.
En banderillas con la lidia de Vicente Yesteras y, en medio de algunos pañuelos verdes que aparecen en el sector del 7, pone un excelente par Álvaro Núñez. Raúl Gómez “El Pela” deja una arriba a pesar de una perfecta ejecución de la suerte y cierra Núñez con un par bueno, fácil y eficaz.
Aparicio brinda a D. Máximo García Padrós que ha de salir de la enfermería (lugar desde donde suele seguir la lidia por circuito cerrado de televisión) para recoger la montera.
La faena la comienza en terrenos del tendido 6, con dos pases por alto. El toro se cae. Dos más por alto con los que le saca a los medios.
Se aleja del toro en medio de los murmullos del público que recuerda estos comienzos en otra ocasión de triunfo del espada.
La muleta en la mano izquierda. Cita ayudándose con el estoque simulado. El toro se arranca y le aguanta en dos naturales. Dos más, ahora ya sin la ayuda, y remate con el de pecho que reciben la primera ovación de la tarde.






Nuevo distanciamiento. Cita. Aguante y serie de cuatro naturales extraordinarios de ejecución, naturalidad, plasticidad y remate que es abrochada con un trincherazo. Ovación.





Nuevo aire para el toro y nueva serie de cuatro excelentes naturales que remata con el de pecho seguido de una trinchera. Ovación.






Unos intentos de redondos que resultan enganchados y deslucidos, lo que hacen que la faena no acabe de remontar.
En la suerte natural, perfilándose al filo del pitón pero luego entrando en derechura, pinchazo arriba. Nueva entrada en la misma forma para lograr una estocada entera en el sitio exacto que hace doblar al toro. “El Pela”, amigo nuestro por conocerle desde sus comienzos al ser de Valladolid, acierta al primer cachetazo.
Julio Aparicio saluda desde el tercio.

Su segundo, atiende por Tijerito marcado con el nº 63 y con un peso de 509 kilos. Es del hierro de Peñajara.
El torero motivado lo recibe con tres magníficas verónicas que remata con la media y con una revolera. Ovación porque han sido todo naturalidad y arte.







Con lances por delante sin cruzar, todo temple, lo lleva a la jurisdicción del caballo que monta Benito Quinta, quien tras agarrarse arriba el toro aprieta con clase quedándose dormido debajo del peto.
Quita Julio Aparicio con dos verónicas rematadas con una media, excelentes.






Con temple lo deja, tras un recorte muy torero, en la raya de fuera de la suerte de picar. El toro se arranca y Quinta se agarra casi en los riñones.
El Juli dispuesto a aprovechar su quite pero al ver los escasos muletazos que el toro tiene se limita, en un acto de compañerismo, a dar una media verónica muy buena.
En banderillas con la lidia de Álvaro Núñez, Vicente Yesteras clava un gran par. Raúl Gómez “El Pela” uno extraordinario por los adentros a pesar de que el toro le cierra el camino y le aprieta. Cierra Yesteras con un excelente par.
Julio Aparicio comienza su faena con un pase contrario por alto. Uno natural por alto. Un redondo a media altura y cambiando de mano en el trayecto, abrocha con un natural.





Toma distancia y el murmullo se hace patente en la plaza.
La muleta en la mano diestra. Tres redondos que resultan enganchados, por falta de temple.
Cambia la muleta a la zurda: tres naturales que tampoco salen limpios. El toro muy mirón ha intimidado al diestro y ya se sabe la reacción de los toreros artistas.
Tras probar nuevamente con la mano derecha y ver que no puede ponerse en el lugar requerido decide ir por el estoque de matar ante el silencio respetuoso del público.






En la suerte natural mete la mano con habilidad logrando una estocada entera ligeramente atravesada. El toro se acula en tablas donde acierta al primer golpe de descabello. Su labor es silenciada.

El segundo toro de la corrida se llama Cultivador pertenece a la vacada de Garcigrande, está marcado con el nº 56 y pesa 557 kilos. Es un toro justo de presentación que de salida no remata en tablas.
“El Juli” lo saluda con lances sin ajuste a un toro que echa las manos por delante, acusando su falta de fuerzas.
Llevado al caballo que monta Salvador Núñez, en la primera entrada cabecea, hace sonar el estribo excesivamente y a la salida pierde las manos lo que propicia las protestas del respetable.
El toro muestra dificultades de coordinación locomotora, lo que motiva protestas generalizadas donde, “El Rosco” puesto en pie, lleva la voz cantante.
En banderillas con la lidia de José Antonio Carretero, parean: Alejandro Escobar que las deja arriba en su primera entrada a pesar de que el toro echa la cara arriba en el embroque. Emilio Fernández deja un solo palo y cierra Escobar con otro palitroque al cortarle el toro el viaje.
El Juli” comienza su faena con un pase contrario, otro, natural y otro contrario, ejecutados a media altura al tiempo que se dobla con el astado.
Un pase de pecho con la derecha. El toro pierde las manos. Uno de pecho con la mano izquierda.







Con la muleta en la mano derecha: al primer redondo abusando del pico, el toro casi se cae. En el segundo el toro se trastabilla con sus manos y casi mide el suelo. Hay protestas nuevamente por que se lidie un toro que está descoordinado.
La muleta en la mano zurda: el toro al embestir lleva la cara por un lado, las manos por otra y finalmente los cuartos traseros por otro, es como un coche con la transmisión rota. El toro demuestra estar más enfermo que su oponente.
Su matador se decide a entrar a matar y lo hace sin el acierto que lo caracteriza.
Al final su labor es silenciada.

En su segundo que el quinto de la tarde, pertenece a la ganadería de Peñajara, se llama Redondo, porta el nº 3 y su peso es de 555 kilos. Tiene el pelo castaño es del 01/04.
De salida “El Juli” lo templa por verónicas en serie de cuatro lances que remata con una media buena.
El picador Diego Ortiz se agarra arriba en el primer encuentro en el que el toro romanea. Una vez sacado de la cabalgadura por Alejandro Escobar, “El Juli” se aleja para quitar por chicuelinas. Una es el balance final puesto que el toro no quiere capote.
Lo pone de nuevo al caballo y en esta segunda entrada el piquero se agarra arriba, no le aprieta ni tampoco levanta la vara que está ahí incordiando al toro.
En banderillas con la lidia de Alejandro Escobar, parean José Antonio Carretero que coloca un excelente par. Emilio Fernández que hoy no tiene su día y no deja ninguna arriba y cierra Carretero con el par arriba que propicia el cambio de tercio.
“El Juli” comienza su faena fuera de las dos rayas con un pase por alto a una mano, una trinchera y un redondo por bajo.
Se distancia del toro para acercarse e instrumentar una serie de cuatro naturales muy buenos que remata con el pase de pecho.






Sigue con la mano izquierda en serie de tres naturales ligados. Uno suelto. Dos ligados y el de pecho enganchado por el cabezazo del toro que no quiere nada por arriba, a pesar de que “El Juli” hasta el momento le ha ido tapando los defectos.
Continúa con la zurda en serie de tres naturales ligados, en el último de los cuales el toro se queda corto. Remata con el de pecho.
La muleta en la mano derecha buscando remontar la faena. Una serie de cuatro redondos ligados que remata con el de pecho. Nueva serie de dos derechazos sueltos. El toro se para. Dos nuevos que remata con un trincherazo.
Vuelve a la mano izquierda para lograr tres naturales buenos que remata con el pase de pecho.
No ha podido ser. En la suerte natural estoconazo arriba que hace que el toro vaya al refugio de las tablas. Rueda del peonaje.
Trabajo en la suerte del descabello porque el toro no humilla a pesar de lo cual, “El Juli” aprovecha un descuido del toro y lo caza. Aplausos al finalizar su labor.

El tercer toro de la corrida se llama Liante, está marcado con el nº 20 y tiene un peso de 571. Es del hierro de Garcigrande. Tras varias vueltas al ruedo tratando de buscar una salida, se decide a saltar el callejón, pero como el salto lo toma demasiado corto no lo logra en la primera intentona. Si en su segunda después de haber sido saludado por el capote de Castella que no logró hacerlo doblar para fijarlo.







Seguimos con la secuencia tras el susto de la Marquesa de la Vega de Anzo que ocupa burladero de la Comunidad de Madrid.





El encargado de realizar la suerte de varas, es Manolo Martín quien se agarra arriba en el primer encuentro.
En su segunda intervención, se limita a señalar.
En banderillas con la lidia de Curro Molina, son los encargados de parear, Juan Manuel Molina que deja sus cuatro palos arriba y el tercero que es Pablo Delgado hace lo mismo con su par.
Sebastián Castella empieza su faena por dos estatuarios muy ajustados.
Se aleja del toro. Cita por redondos. Una serie de cuatro muy buenos que tras el cambio de muleta por la espalda remata con el pase de pecho.
Nueva distancia. Otra serie de cuatro redondos ligados, tras un martinete, con el de pecho. Ovación.
La muleta en la zurda: Una serie de tres naturales buenos. El toro se para. Otra serie de tres buenos. Nueva de dos naturales. Un circular por la espalda completo que es ovacionado.






En la cercanía una serie de dos redondos que tras el martinete abrocha con el pase de pecho con la mano derecha.
Gritos de ¡Toro! ¡Toro!
Tras un trincherazo se va a por la espada de matar.
A la vuelta, en la suerte natural con habilidad logra una estocada entera tendida que propicia el que el toro doble.

Su segundo último de la corrida, se llama Gardenia, está marcado con el nº 6 y pesa 523 kilos. Lleva el hierro de Peñajara.
Tras unos lances con la finalidad de enseñarle a embestir le enjareta tres excelentes verónicas.
Sebastián Castella lo lleva al caballo que monta José Doblado quien se agarra arriba. El toro a la salida dobla las manos y el público muy sensibilizado muestra sus protestas.
En el segundo encuentro el piquero se agarra arriba y no aprieta.
En banderillas con la lidia de Juan Manuel Molina, realiza un gran tercio Curro Molina quien clava los dos pares arriba a pesar de que el toro le corta el viaje en ambas ocasiones por lo que al final ha de desmonterarse. Pablo Delgado cumple en su cometido. Gran ovación para Curro Molina al llevar al toro al burladero a una mano.
Castella brinda al público. Comienza su faena en el centro del ruedo ejecutando dos pases cambiados y dos estatuarios.
Se aleja del toro y cita por redondos para lograr una serie de cuatro ligados que tras cambio de mano por la espalda remata con el de pecho. Ovación.







Toma de nuevo distancia. Serie de seis redondos ligados que son abrochados, tras un cambio de mano por la espalda, con un pase de pecho de pitón a rabo.







Se aleja del toro para reposar ambos contendientes, Un redondo. Cambia de mano durante la ejecución para seguir con dos naturales ejecutados en la cercanía. Otros dos más tras el parón del toro. El toro se le arranca inesperadamente y está apunto de “echarle mano”.Nueva parón del toro. Una serie de cuatro ligados al final de los cuales el toro pierde las manos. Dos más que remata con el de pecho.






Castella busca remontar la faena por ello sigue por naturales en una serie de tres ejecutados muy de cerca donde el toro al final se para y le busca las zapatillas. Le esquiva en varias ocasiones. Finalmente logra dos naturales que finaliza con un trincherazo.
La muleta ahora en la mano diestra. Está muy cerca en ese terreno en que se encuentra a gusto el torero francés. Dos redondos. El toro se para. Le roba dos más con la taleguilla en los pitones, rematando con el de pecho.





Un circular invertido que remata con un pase de pecho donde a causa del derrote del toro pasa apuros. Suena un aviso. Finaliza con dos trincherazos y un pase por alto.
Verdaderamente Castella se ha jugado la vida.
En la suerte contraria logra media estocada en el sitio. El toro se va a las tablas donde el diestro acierta al primer golpe de descabello.
La espada le ha privado de un triunfo. Finalmente saluda desde el tercio.
Y lo de siempre: "Corrida de expectación, corrida de decepción" donde no obstante quedará para el recuerdo de los buenos aficionados:
El escaso trapío de los toros cuando actuan las figuras del escalafón taurino.
Lo bien que torea de capote, Julio Aparicio.
La profesionalidad de El Juli que actuando con fiebre, es capaz de tapar los defectos de dos toros que no sirvieron.
Las ganas de Castella por ser el primero del escalafón al jugarse la vida con tranquilidad y sin dar importancia al lance.
Unos aficionados que entre tanta multitud, pidieron el toro toro que ayer concretamente no salió en Las Ventas.

domingo, 1 de junio de 2008

I JORNADAS TAURINAS DE LA PEÑA MANUEL ESCRIBANO.


Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

En el incomparable marco, por tradicional, del salón de Actos del Casino tarifeño engalanado taurinamente al efecto, tuvo lugar el primer acontecimiento cultural de las I JORNADAS TAURINAS MANUEL ESCRIBANO anunciadas previamente según cartel adjunto:




Tras las palabras inaugurales del Presidente de la Peña, José Rodríguez Díaz “Tato”, se procedió a la entrega, por parte del mismo, de una placa al anterior presidente de la entidad, Ricardo Silva Jiménez, en reconocimiento a su labor de creación y mandato de la Peña en su primera etapa.





Como suele ocurrir con demasiada frecuencia en este, cada vez más decepcionante mundo del toro, hubo “caída de cartel” y naturalmente fue por parte de Francisco Ruiz Miguel, quien excusó (menos mal) su presencia a golpe de móvil, diez minutos antes del comienzo del evento.
Luego, como también viene siendo habitual en estos tiempos, hubo retraso en el comienzo del acto a causa de la saturación de nuestras carreteras que impidieron el desplazamiento normal desde Jerez de otro de nuestros invitados.
Finalmente gracias a Dios y ante el nerviosismo de todos los responsables de la Peña y aficionados asistentes, pudo llevarse a feliz término el primer coloquio que quedó convertido en un “mano a mano” quien solventó con creces las matizaciones que el moderador Luis Alonso Hernández planteó sobre el funcionamiento de las Escuelas Taurinas, al tiempo que abrió la “puerta de la esperanza” para que la adormecida Escuela Taurina de Tarifa despierte en su actividad al contar con: un registro en vigor dentro de la Asociación de Escuelas Taurinas de Andalucía; Plaza de Toros Municipal dotada con los medios necesarios y Director (encuadrado ahora en una Concejalía del Ayuntamiento) como requisitos imprescindibles para seguir realizando su necesaria función de acción social y formación taurina entre nuestra juventud.





Perfecta e interesante “lidia” la realizada por los espadas Eduardo Ordóñez y Jesús Borrego quienes demostraron conocer perfectamente sus cometidos como Presidente de la Asociación de Escuelas Taurinas de Andalucía y Coordinador de Escuelas Taurinas del Campo de Gibraltar respectivamente, dispuestos a apoyar esta iniciativa de la puesta en funcionamiento de la Escuela Taurina Tarifeña.
Abrieron una “Puerta Grande” en estas Jornadas a la que faltó el otro espada de la terna, quien de haber estado aquí con nosotros, que somos gente sencilla y del pueblo, hubiera experimentado las mieles del éxito de unos aficionados entregados que se han visto decepcionados por la ausencia de quien de momento tiene en la “caja tonta” su modo de estar en el “candelabro” cómo alguien de ese entorno de farándula, dijo en determinada ocasión. Esperemos que tenga éxito continuado en la empresa y no le ocurra lo que en su reaparición del año 2001 cuando tampoco, como ahora, cumplió la palabra que expreso al critico taurino Antonio Lorca, pues como dijo Shakespeare: “Mejor ser rey de tus silencios, que esclavo de tus palabras”.




Pero bueno, con Ruiz Miguel o sin él, el público salió encantado de lo que se había debatido en este primer ciclo.






El segundo día era un cuarteto, como suele ocurrir cuando se lidian ocho toros en vez de los seis tradicionales, el encargado de expresar sus opiniones sobre lo que un profesional de los medios escritos, Vicente Fernández, les planteaba.
La primera pregunta no tenía desperdicio: ¿Cómo está el toro de lidia en la actualidad?





Fue por delante un ganadero, Carlos Núñez Dujat Des Allymes quien en una larga intervención trató de explicar las directrices con las que selecciona sus toros y, según creímos entender, parece ser que se decanta por esos toros de los "cien pases en la faena de muleta", desdeñándo casi, la selección a partir de su comportamiento en el caballo de picar.





El segundo, fue un veterinario Luis Alonso, quien esto les transcribe, que naturalmente no estuvo de acuerdo con el ganadero. Éste se sintió ofendido cuando el veterinario le mencionó la palabra "comercialización" como meta final de su criterio selectivo.
Siguió un empresario taurino, Curro Escarcena que basó su intervención en las dificultades por las que pasa el montaje de cualquier espectáculo taurino por los elevados costes que conlleva.





Y el cuarto en intervención, un torero, nuestro titular de la Peña, Manuel Escribano que decantó su intervención del lado de lo que la Escuela Taurina de Sevilla había aportado a su personalidad torera, a raíz de un comentario del moderador sobre una pregunta que hizo el día anterior a Eduardo Ordóñez sobre clonicidad en los alumnos que salen de las Escuelas Taurinas.
Seguidamente el moderador puso sobre el tapete el tema de que el Ayuntamiento tarifeño se haya hecho empresa taurina para montar el espectáculo del mes de Agosto y la corrida de la Feria septembrina y naturalmente se caldeó el ambiente cuando entre el público se encontraba el anterior alcalde de la heroica ciudad quien al ser puesto en un brete por el moderador, de manera sucinta, comedida y haciendo gala de habilidad política, "obvió el tema de momento hasta después de la celebración y resultado económico y se ciño a considerar importante el funcionamiento de nuevo de la Escuela Taurina de nuestra ciudad que sí funcionó durante su mandato" (sic).
En este punto llevó la voz cantante el empresario Curro Escarcena quien conoce muy bien la cuestión taurina de Tarifa, al haber sido empresario de esta plaza, y que no está de acuerdo en que los Ayuntamientos invadan los terrenos empresariales de los taurinos al hacer competencia desleal en la organización de corridas de toros, por evadir ciertos impuestos que ellos, verdaderos profesionales del tema, tienen que aportar antes de la realización de cualquier espectáculo. Gozan de favores administrativos lo cual es intolerable en una democracia y luego juegan con el dinero de todos. Una frase puede resumir su intervención y fue cuando dijo: “zapatero a tus zapatos”.
El veterinario Luis Alonso,se limitó a desear suerte a la “nueva empresa” si bien veía difícil el éxito económico por aquello de que los toreros actuantes exigirán su "caché" al completo, no sometiéndose al socorrido "33 %" y que en el caso concreto de como está el listón de anteriores edicciones es muy elevado.
El ganadero Carlos Núñez, está de acuerdo con el proyecto de que Tarifa tenga una plaza de toros cubierta, sea multiusos o se destine a la actividad que crean necesaria, pero aboga decididamente porque se den espectáculos taurinos obviando la polémica de quien sea la empresa organizadora pues, al fin y al cabo, él se limita a proporcionar el elemento fundamental de la Fiesta y si optan por su hierro para cualquiera de las dos corridas, “miel sobre hojuelas”Y finalmente el matador de toros Manuel Escribano, expresó su deseo de poder tomar parte en alguno de los festejos de este año ya que se considera muy arraigado a Tarifa, con los mismos méritos que cualquiera de los contratados en otras ocasiones y además tiene una Peña Taurina en la ciudad. Habló de las dificultades que pasó, cuando de novillero actuó aquí y hubo de matar cinco novillos por cogida del compañero de cartel, a causa del viento de levante, pero estaría encantado de ser uno de los elegidos para componer el cartel de cualquiera de las dos corridas de este año.





Finalmente el presidente clausuró las Jornadas y seguidamente para cerrar el acto se procedió a la entrega de placas a ponentes y moderador.



Como agradecimiento al Casino por la cesión de su salón, la Peña también entregó una placa a la entidad en la persona de su presidente, Antonio Villalón y lo hizo Luis Alonso en calidad de componente del equipo organizador de las Jornadas y como compañero de profesión.
La sesión acabó con una cena que la Peña organizó para los intervinientes, a la que sumaron socios de la misma que estuvieron encantados de compartir mesa, mantel y tertulia en el Restaurante Hostal “El Rancho”.



Un evento cultural-taurino que cumple con la función de la Peña y ayuda a que la ciudad de Tarifa sea conocida, además de por el viento, por un verdadero acontecimiento de repercusión mundial al figurar, tras su celebración, dentro de un blog taurino.