torostarifa.blogspot.com

martes, 13 de septiembre de 2011

LLUVIA DE TROFEOS EN LA CORRIDA DE FERIA DE TARIFA 2011.

LLUVIA DE TROFEOS EN LA CORRIDA DE LA FERIA DE TARIFA DEL AÑO 2011.
Por LUIS ALONSOHERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Por la mañana estuvimos en la plaza con la finalidad de ver el desembarque de la corrida, pero a las 14,30 abandonamos el proyecto porque los toros aún no habían sido desembarcados.
La tardanza, al parecer por baile de corrales en El Grullo, no imputable al ganadero como nos confesó el mismo antes de la corrida.  Corrida que era la misma reseñada y aprobada para el cartel que fue suspendido por el levante donde en aquella ocasión no hubo pega alguna. D. Joaquín Núñez del Cuvillo trajo una corrida más que presentable y brava en general con tres toros de alta nota y dos que cumplieron sobradamente. Solamente uno de la media docena lidiada, el segundo de la tarde, acusó el embarque laborioso y el tiempo que permaneció bajo un fuerte calor en el camión.
Por la tarde y ya en la plaza, con diez minutos de retraso sobre el horario previsto de las 18,00 horas, el presidente de la corrida Concejal del Consistorio José María González saca el pañuelo blanco sobre la baranda del palco presidencial. Estuvo asesorado por la veterinaria de siempre y por un nuevo asesor taurino, en este caso Antonio Casado Ruíz, que en su día puso en marcha la Escuela Taurina de Tarifa. También en el palco presidencial ( no sabemos si con función) el presidente nombrado por Presidencia de la Junta para el Campo de Gibraltar. Este palco presidencial concedió los trofeos que el cuarto de aforo de plaza (unos 600 espectadores) pidio y, al final, pues como "ocurre en botica", unos criticaron las 9 orejas y rabo concedidas mientras otros salieron toreando y contentos con lo que habían visto en la más que bicentenaria plaza de la muy heróica ciudad de Sancho IV.
Hacen el despejo de plaza una fémina y un caballero que montan caballos de capas castaña y torda en fase blanca.
Seguidamente recogen a la terna actuante para que realice el corto paseíllo debido a las reducidas dimensiones del ruedo que posee una sola puerta de acceso al mismo, compuesta por Manuel Díaz “El Cordobés” (azul pavo y oro), Curro Escarcena (gris perla y oro) y Salvador Vega (sangre de toro y azabache).
Cierran cortejo las mulillas de los hermanos Alonso de la Línea de la Concepción que siempre despiertan expectación por la doma de que están dotadas.
Y aparece después de varios años de ausencia como encargado de abrir la puerta de toriles Miguel  Piñero "Cayetano" perfectamente vestido con elegante traje corto quien cumplió acaertadamente con su misión.
Sale el primero de la tarde un toro muy bonito de capa castaña que luce el número 44 perteneciente como toda la corrida al hierro de D. Joaquín Núñez del Cuvillo. Gachito de encornadura y bizco del izquierdo.
Llamado por el peón Carlos Ávila acude al burladero de suertes.
El Cordobés muy cerrado en tablas del tendido de sombra se estira por verónicas, si bien con la pata para atrás, que finalmente remata con una media sobre el pitón izquierdo del toro.
Pica Francisco Peña quien se agarra arriba. El toro aprieta ydesplaza al caballo fuera de la raya de picar . Lo saca de la suerte Carlos Ávila para dejarlo en el capote de El Cordobés, quien lo prueba con unos lances sin cruzar y seguidamente solicita el cambio de tercio que presidencia concede.
En banderillas con lidia de Carlos Ávila parean Cariccol quien, a toro pasado, las deja arriba. Ismael González que actúa de tercero también a toro pasado las prende arriba Cierra Caricol con las banderillas arriba.
El Cordobés tras pedir permiso a presidencia se va al centro del ruedo para brindar al público. Tira la montera por la espalda y cae boca abajo.
Comienza su faena doblándose por ambos pitones hasta sacar al toro fuera de la raya de picar y remata la serie con un natural que vacía por arriba.
Se distancia del toro y se lleva la muleta a la mano izquierda. Serie de naturales utilizando en demasía el pico de la muleta y al hilo del pitón.
Un natural. Nuevo natural ayudado del simulado. Un natural bueno. Remate con el pase de pecho sobre la mano derecha despegado, al que sigue un pase del desprecio.
Nueva distancia. Un pase contrario para seguir sobre la mano izquierda por naturales dados de uno en uno porque Manuel Díaz no quiere ligarlos. Remate la serie con un pase de pecho sobre la mano derecha.
Continúa por naturales sueltos buenos, que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha..
Nueva serie de cinco naturales sueltos que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
Un molinete para quedar colocado al toreo por redondos. En el primer redondo el toro se le ciñe y El Cordobés que ya sabía que el toro por ese pitón apretaba, se lleva la muleta a la zurda nuevamente. Sigue por naturales sueltos que siempre remata con el pase de pecho sobre la mano derecha tratando de evitar el conflictivo pitón derecho.
En medio de los sones de la música realiza tres saltos de la rana que terminan de encandilar al público, rematando con un pase de pecho sobre la mano derecha
Dispuesto a entrar a matar solicita a la música que deje de tocar pero esta haciendo caso omiso termina la pieza que interpreta.
Trasteo en busca de la igualada.En la suerte natural mete la mano con habilidad y logra algo más de media estocada ligerísimamente desprendida pero que con mucha muerte tira al toro sin puntilla.
Aparecen los pañuelos en número minoritario al principio para luego incrementarle.
Presidencia concede una oreja. Se pide la segunda. Carlos Ávila que conmina al presidente para que conceda la segunda y consigue la concesión del segundo trofeo.
El toro es aplaudido en el arrastre. Al Cordobés en la vuelta al ruedo le entregan una telera de pan macho típico de Tarifa.

Su segundo corresponde al cuarto de la tarde es un toro negro acochinado que luce el número 35 en los costillares. De salida se va a los terrenos de nadie emplazándose. Cuando es llamado por Carlos Ávila hace un amago de llegar al burladero de suertes.
Mantazos de El Cordobés tratando de hacerse con la embestida de un toro que de momento no está por la labor de embestir. Remata con una media verónica sobre el pitón izquierdo de la que el toro sale suelto para irse nuevamente a los terrenos de nadie.¡El toro no tiene por qué saber embestir!
Caricol se hace cargo del toro y se lo lleva lejos de la única puerta que tiene la plaza y por donde ha de salir el picador.
El toro se arranca improvisadamente hacia el caballo que monta Manolo Sánchez quien se agarra como puede. El toro aprieta. El piquero rectifica y lo pega fuerte ante las protestas del público. ¡Ha sido una gran vara!
En banderillas Carlos Ávila coloca un buen par arriba con exposición. Ismael González, a toro pasado, deja un solo palo arriba. Cierra tercio Carlos Ávila quien ganándole la cara al toro deja los palos ligeramente traseros.
Al comenzar la faena El Cordobés, el toro clava los pitones en la arena y da una voltereta. Continúa Manuel Díaz con pases contrarios sobre ambos pitones. Para una vez que el toro está fuera de la raya de picar rematar con un pase de pecho sobre la mano izquierda.
Con la muleta en la derecha. Tres redondos, dos templados. El tercero enganchado en el remate.
El toro tiene una buena embestida y El Cordobés remata con un pase de pecho sobre la mano derecha que trata, sin conseguirlo, doblar con el de pecho sobre la izquierda.
Serie de tres buenos redondos que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha y trata de doblar con el de pecho sobre la izquierda sin conseguirlo, por lo que sale toreramente de la cara del toro.
Muleta en la mano zurda para tratar de torear al natural Un natural le pierde dos pasos.
Manuel pierde más pasos de los requeridos para ligar que es lo difícil del toreo.
Recriminado por un sector del público ahora liga los pases naturales en serie de tres buenos que ha rematado con el pase de pecho sobre la zurda.
¡El Cordobés o no le ha encontrado o no ha querido encontrar la distancia al toro!
Tres molinetes en cadena que remata con un pase de pecho sobre la izquierda. Ha tratado de dar una trinchera que resulta enganchada la muleta en el remate. Y trata de rematar finalmente con el pase de pecho sobre la izquierda pero como está fuera de cacho no lo consigue.
¡Al Cordobés se le ha escapado un toro de orejas y rabo!
Al final va a matar al toro en el sitio que el toro ha elegido `pues El Cordobés no lo ha sometido nunca de ahí que la faena no haya alcanzado las cotas que el buen toro pedía.
Delante de los chiqueros y en la suerte contraria logra media estocada en buen sitio. Capoteo de Caricol y Carlos Ávila y el puntillero que acierta.
Se pide la oreja que el presidente concede.
Fotos de lo realizado en general por El Cordobés en la corrida de Tarifa























































  




















































































El segundo de la tarde es un toro de capa negra de menor tamaño que el anterior. De salida remata en el burladero suertes. Luce el número 235.
Curro Escarcena muy cerrado en tablas lo capotea en medio del peligro que estos terrenos representan pues el toro lo está acosando,  lo saca el aire y le impide todo lucimiento.
Lo llevan al burladero de suertes para propiciar la salida del piquero Curro Vallejo. Cuando acaba de salir por la única puerta el toro se arranca y ha de agarrarse como puede ligeramente contrario pero arriba.
Curro,tras probarlo  con unos capotazos sueltos, solicita el cambio de tercio que presidencia concede.
En banderillas con lidia de Juan Miguel Montoya, parean, Nieto quien asomándose al balcón clava un excelente par y Óscar Reyes quien en la primera entrada ha de pasar en falso porque el toro no hizo nada por él. Entra nuevamente y, haciéndolo todo el banderillero, deja los dos palos arriba con lo que con los cuatro palos reglamentarios se cambia el tercio.
Curro Escarcena no brinda.
Comienza la faena con un pase por alto sobre el pitón derecho del toro. El toro se para. Lo cita en un pase contrario pero el toro no se arranca. Finalmente consigue un redondo que vacía por arriba y tirándo del toro por delante, lo saca al centro de la plaza.
Un natural ayudándose del simulado. El toro se para nuevamente. Nuevo natural en el que el toro se ciñe en exceso.
Serie de tres naturales realizados con el pico de la muleta, y remate con el pase de pecho con la izquierda, en el remate del cual, resulta desarmado.
En medio de las molestias del viento, que ha comenzando a soplar con cierta fuerza, Curro se lleva la muleta a la mano derecha. El toro por este pitón sabe lo que se deja atrás
Curro con la muleta en la mano izquierda trata de torear al natural pero como resulta difícil templar la incierta embestida del toro, los pases resultan enganchados en el remate y en ese momento el toro derrota con peligro.
El matador linense no ha acabado de encontrar la distancia de toreo en este toro.
Curro ahora se cruza en el toreo al natural pero el toro está aprendiendo por el pitón izquierdo.
El toro con media arrancada. Curro le roba una serie de naturales dados de uno en uno sin transmisión alguna por la desganada y cansina embestida del toro. Remata finalmente con un pase de pecho sobre la mano derecha que ha sido lo mejor de toda la faena.
Sigue sobre la mano izquierda en una serie de naturales sueltos que resultan enganchados y esta es la causa del nuevo desarme.
En la suerte natural y por fuera de la raya de picar logra más de media estocada perpendicular de la que el toro cae sin puntilla después del capoteo de Nieto y Montoya.
Aparecen escasos pañuelos que luego aumentan y el presidente concede la oreja.

Su segundo corresponde al quinto de la tarde  Nº 104.Negro, bragado y meano.
Curro Escarcena se estira por verónicas en serie de cuatro para sacar el toro fuera de la raya de picar. Tres nuevas verónicas y remate con una media sobre el pitón izquierdo a la que sigue una revolera sobre el derecho.
A la salida de un lance de Curro el toro se va a por el caballo que monta Javier Vallejo quien se agarra bien arriba ante un toro que está apretando en paralelo con la dificultad que esto conlleva para el picador.. En vara excesivamente larga Nieto logra sacarlo del caballo.
Escarcena va a realizar su quite.
Una chicuelita ajustada que remata con una tafallera. Repite suerte y sale bien de la chicuelita pero en el tafallera no da salida al toro y recibe un fuerte volteretón del que sale visiblemente dolorido y cojeando.
Nieto se hace cargo del toro y lo lleva en nueva entrada al caballo. Javier Vallejo se agarra arriba y como el toro aprieta le pega fuerte ante las protestas del público que no comprende el castigo.
En banderillas con cuatro palos arriba se cambia el tercio.
Curro Escarcena se va al centro del ruedo para brindar al píublico. En ese momento el toro se le arranca e improvisa un pase del cartucho que popularizó Pepe Luis Vázquez.
La faena la comienza citando al toro de largo con la muleta portada en la mano derecha. Cuando se arranca lo aguanta. Buen redondo.
¡Muy valiente Curro Escarcena que ha hecho lo difícil torear y aguantar de largo a un toro que se arranca pronto y con fuerza!
Serie de cuatro buenos redondos.
Con la muleta en la mano izquierda, logra una serie de tres excelentes naturales adelantando mucho la muleta y remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Nueva serie de cuatro excelentes naturales adelantando la muleta, que remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Se disocia nuevamente del toro. Dos buenos naturales que el rematar con el pase de pecho se queda muy quieto y el toro le vuelve a coger por las posaderas estando a punto de sufrir un disgusto.
Muleta en la mano derecha. Serie de cuatro excelentes redondos. Nuevamente está a punto de ser cogido.
Se lleva la muleta a la izquierda y logra una serie de cuatro buenos naturales a media altura,  que equivocadamente vacía por arriba.
Sigue por redondos a media altura ante un toro excepcional.
Nueva serie de tres naturales a media altura que remata con una giraldilla y el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Se retira del toro para buscar el estoque cojeando ostensiblemente.
Entra a matar al toro cuando éste está perpendicular a tablas y ocurre lo previsto pinchazo arriba sin soltar.
Palmas de ánimo por parte del público. Nuevamente entra a matar se le va la espada y da un bajonazo sin soltar el estoque. Perfora el pulmón al toro y con fuerte hemorragia buconasal se echa.
Al toro le dan la vuelta al ruedo y el público pide la oreja para Curro Escarcena que el presidente concede.
Foto de lo realizado en general por Curro Escarcena en la corrida de Tarifa.


























































































             
El tercero de la tarde es un toro negro peceño que de salida remata en el burladero de suertes. Es el número 45.
Salvador Vega lo recibe con unas verónicas extraordinarias. A la cuarta ya lo tiene en el centro del ruedo y allí remata con la media.
El toro se arranca nada más ver al caballo que monta Chicharrito quien se agarra perfectamente arriba y deja una buena vara que es aplaudida.
Salvador solicita el cambio de tercio que presidencia concede.
En banderillas con lidia de Raúl Núñez parean, Miguel Ángel Sánchez quien clava un excelente par que es ovacionado. Isaac Galvín también las deja arriba . Raúl Núñez lo cierra en el burladero a una mano y recibe una ovación.
Salvador Vega brinda al público y deposita la montera con mimo junto a puerta de la plaza.
La faena la comienza muy cerrado en tablas, doblándose por ambos pitones a medida que gana terreno y ya fuera de la raya de picar remata con un pase de pecho sobre la mano derecha. Aplausos.
Con la muleta sobre la diestra, dos excelentes redondos en el remate de los cuales el toro en su afán de embestir pierde las manos.
Salvador se lleva la muleta a la mano izquierda. El toro dobla las manos en dos ocasiones y esta circunstancia lo ha llevado a quedarse con media embestida.
Vega  sigue sobre la izquierda ante un toro que ya no humilla de ahí que tenga que torearlo a media altura para finalizar la serie de tres naturales con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Nueva serie de tres buenos naturales que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
Toreándole por delante lo cambia de terreno al toro. Muleta en la mano derecha. Dos buenos redondos con cambio de muleta de mano sobre el mismo redondo, un natural que resulta enganchado en el remate.
Con la muleta en la zurda lo torea a media altura y los naturales resultan enganchados en el remate. Un molinete final para salir de la cara del toro.
Sigue con la muleta sobre la mano izquierda. Naturales sueltos a veces ayudándose del simulado.
Finaliza con dos pases de pecho sobre la derecha encadenados y sale muy toreramente de la cara del toro.
En la suerte natural, como a metro y medio fuera de la raya de picar, estocada hasta la bola en el sitio que recibe una gran ovación.
El toro dobla y Galvín acierta al primer golpe de puntilla.
Petición unánime de orejas que el presidente concede, con las que Vega da la vuelta triunfal al ruedo.
Sale el sexto de la tarde. Nº 85. Negro.
De salida persigue a Raúl Núñez que las pasa canutas.
Cuando sale el picador "El Patillas" el toro se va a por él. Se agarra muy caído y tras rectificar le pica en la paleta izquierda.
Salvador Vega hace su quite por chicuelitas en las que el toro sale de los lances totalmente desentendido. No obstante logra iuna serie de trres excelentes chicuelitas que remata con la larga a una mano. Aplausos del respetable.
En banderillas con lidia de Miguel Ángel Sánchez parean, Raúl Núñez que pone un buen par. Lo mismo Isaac Galvín si bien se cae una por fallo del arpón. Cierra Raúl con otro buen par.
Salvador Vega comienza la faena muy cerrado en tablas con pases por alto de los que el toro sale muy largo en el remate de los pases.
Sigue doblándose por ambos pitones con las rodillas flexionadas y remate final con una trinchera. Gran ovación.
Se distancia del toro. Un pase de pecho sobre la mano derecha para quedar colocado al toreo al redondo. Serie de cuatro excelentes redondos en los que incluso codillea en alguno de ellos, que, tras cambio de mano de muleta, remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Con la muleta en diestra logra una serie de cinco excelentes redondos que remata con el pase de pecho sobre la derecha y que pretendió doblar, sin conseguirlo, con el de la izquierda.
En medio de los sones del pasodoble, el jovencísimo trompeta de la banda de música cuyo nombre es Sergio Martín Quirós interpreta un solo extraordinario que recibe una gran ovación.
Serie de buenos naturales que remata con un pase de pecho y un pase del desprecio.
La muleta en la derecha Serie de redondos. En el segundo muletazo el toro clava los pitones en la arena y esta a punto de dar la voltereta. Dos nuevos redondos que resultan enganchados en el remate. Desplante de rodillas.
Muleta nuevamente en la zurda. Serie de buenos naturales.
Sigue por redondos en el último de los cuales se cambia la muleta de mano sobre el mismo pase, un natural. Prepara al toro para la muerte.
En la suerte contraria y fuera de la raya, estocada entera en la yema de la que el toro dobla. El puntillero acierta y se piden las dos orejas y el rabo que presidencia concede.
Fotos de lo realizado en general por Salvador Vega en la corrida de Tarifa.









 








 









 









 







 








 







 







 







 







 






 








 










La corrida dio para muchas fotos de momentos puntuales tanto en la suerte de varas como en el tercio de banderillas que voy a mostrarles a continuación.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 






 

jueves, 8 de septiembre de 2011

LA SUERTE DE MATAR EN LOS MOMENTOS ACTUALES.

LA SUERTE DE MATAR EN LOS MOMENTOS ACTUALES.
Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

La denominada de siempre “suerte suprema” ha pasado de ser la fundamental a la suerte totalmente secundaria por mor del público ignorante que asiste a las corridas de toros propiciado por la información partidista de determinados críticos y comentaristas taurinos.
Tampoco los presidentes de corridas han colaborado de manera efectiva al considerar, en muchas ocasiones como un todo inseparable, la faena de muleta y la estocada a la hora de otorgar trofeos al tiempo que, muchos de ellos, valoran más la brevedad que la ejecución.
El axioma debería ser:
“No premiar nunca una faena de muleta, por excepcional que haya resultado, si no ha sido rubricada con una buena ejecución de estocada”
Este axioma favorecería al bien hacer de los toreros en la suerte suprema, al no poderse amparar en la masa ignorante y en los presidentes incompetentes (que haberlos ahilos) y pensar: ¿para qué exponerme en la ejecución a ley de la suerte suprema si los trofeos los tengo ya ganados con la faena de muleta?
Es la suerte suprema una suerte precisa, calculada, estudiada y descrita en todas las tauromaquias. Por ello al diestro se le ha de exigir que entre bien, que ejecute bien la suerte. Luego …el que acierte o no, es cuestión de suerte.
En los toreros diestros es la mano izquierda quien mata a los toros. La mano que porta la muleta liada y baja con la que se obliga al toro a embestir para que baje la cara y con ello descubra el hoyo de las agujas. Momento que aprovecha el diestro para pasar el pitón, dar la estocada y salir de la línea de peligro antes de que el toro derrote en esa búsqueda de la relación entre el toro que arranca, muleta que vacía y estoque que entra. ¡Hacer la cruz! que es absolutamente imprescindible para matar bien al toro. No es el caso de nuestro amigo Jorge Manrique el torero de La Seca residente en Medina de Rioseco que al matar con la izquierda, ha de vaciar la embestida del toro con la mano derecha.
En el primer tercio del siglo XX había dos tipos de toreros: los artistas que luego mataban medianamente y los toreros mediocres que, tras faenas sobrias, mataban a la perfección.
Ahora son pocos los diestros que matan respetando los cánones, aunque tumben a los toros con más o menos prontitud. Matan "al puñetazo" en una suerte que resulta efectiva pero no elegante
Hubo toreros como Varelito (Manuel Varé García) quien colocándose en el centro de la suerte, adelantando lentamente la muleta hasta ponerla bajo el hocico, pasaba el fielato en un pase de pecho al tiempo que empujaba el acero con la mano semiabierta, para salir limpiamente por los costillares. Entraba tan de verdad a matar que en ocasiones llegó a cortar orejas tras haber entrado tres veces a matar antes de conseguir la estocada. Luego… la suerte suprema era la suerte suprema y realizarla como mandan los cánones tenía su riesgo lo que llevó a Varelito a morir en Sevilla el 13 de mayo del año 1922 a consecuencia de la grave cornada producida por el toro "Bombito" de Guadalest en la feria de abril de ese mismo año.
El Instrumento con que se realiza esta suerte es la espada de matar. Y un fabricante de espadas famoso es Enrique Luna Antequera, hijo del dueño de la fábrica valenciana, que tiene su taller en Madrid desde el año 1933.
Las fabrica con acero inglés en la proporción de 750 gramos que una vez terminada se quedan en 550 gramos como componentes de los 85 centímetros de espada.
Las espadas de Luna son mejores que las fabricadas en Toledo y Albacete y esta fama le viene desde que se las hacía a Martincho.
La historia de las espadas de matar, denominadas impropiamente estoques, podemos resumirla asi:
El primer constructor de estoques fue Raimundo cuya marca fue una cruz y una bomba. Luego le aventajó un oficial suyo llamado Antonio que se estableció por su cuenta en el pueblo valenciano de Alboraya. Antonio daba a sus estoques un extraordinario temple pero como no les remataba fue perdiendo clientela hasta morir en la indigencia.
Los sucesores de Raimundo llegaron a adquirir fama en 1876 con los estoques de la marca de un toro y las iniciales V.F (Vicente Fernández).
Las espadas de matar toros se las distingue por la numeración.
Generalmente están guardadas en el fundón de cuero y son 5.
La nº 1 es lisa.
La nº 2. es lisa y con dos canales. Su precio actual 300 euros.
La nº 3 tiene 3 canales. Vale 400 €
La nº 4 tiene 4 canales. Su precio 500 €
La nº 5 es la de descabellar. Está dotada de una cruceta desde la que arranca una hoja afilada con canales de 10 centímetros de longitud. Viene a costar en la actualidad unos 300 €
Algunas espadas están dotadas de cierta inclinación hacia la izquierda con la finalidad de que no asome cuando se la implanta atravesada.
Las empuñaduras de las espadas se adaptan al matador desde que “Joselito” enseño la moradura que llevaba en la mano, a consecuencia de haber pinchazo en hueso, al padre de D. Enrique Luna en 1918 y éste le hizo una espada con la empuñadura de goma.
¡Espada de matar toros! Que antes de salir de la vaina de cuero en que va enfundada, traccionada desde la arena por el brazo del matador ante la sujeción del mozo de espadas, destella su acerado brillo antes de que sea llevada a la contera de la barrera para adoptar el arqueamiento necesario para que al clavar tome la dirección adecuada (“hacer la muerte”).
Siempre había oído decir que una espada de Luna ¡jamás se partía! Pero en la Feria de septiembre de Valladolid del año 1993, José Miguel Arroyo “Joselito” partió una al entrar a matar un toro de Zalduendo. Yo estaba en el burladero de veterinarios de plaza y al recriminar al mozo de espadas con estas palabras:
“Si hubiera sido de Luna, no se habría roto”
él me contestó que la espada era de Luna y como me la enseño y yo de siempre he ido acompañado de mi cámara de fotos, hice la instantánea que reproduzco.
El Joselito del siglo XX que es un excelente estoqueador usaba buen material, pero…en este caso falló, tal vez por exceso de temple.
Antes los toreros salían a matar los toros con la espada de acero, pues al ser la suerte suprema la de matar, todo se supeditaba a ella. Hoy como lo que prima es la faena de muleta, todo se supedita a esta, incluso la propia espada que es sustituida por la espada de madera o de aluminio que a veces rompe la eficacia de rematar una labor conseguida con riesgo al obligar al matador a ir por ella y salirse del terreno en el que costó trabajo entrar y más permanecer, al tiempo que le quita mentalización en la muerte del toro.
El estoque simulado surgió de la lesión en la muñeca de “Manolete” en un momento puntual, pero que seguidamente fue adoptada por todos los toreros por comodidad.
Si los toreros no tienen fuerza en el brazo para soportar durante los diez escasos minutos de la faena de muleta una espada de 550 gramos, la pregunta que surge de inmediato es: ¿Cómo van a tener fuerza para matar un toro?