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viernes, 19 de noviembre de 2010

LA PLAZA DE TOROS DE MEDINA DEL CAMPO.

LA PLAZA DE TOROS DE MEDINA DEL CAMPO.
Por LUIS ALONSO HENÁNDEZ. Veterinario y escritor.
Una villa como Medina del Campo, desde siempre centro neurálgico tanto comercial como mercantil, a donde acudían en masa los habitantes de todos los pueblos de la comarca para "sacar" los productos de su producción y para "recabar" los necesarios para su pervivencia. La considerada como Villa de las Ferias, industriosa y cosmopolita, era la "meca" de cuantos acontecimientos se celebraban en la zona.
Y como en la antigüedad cualquier acontecimiento conllevaba la lidia de toros bravos, Medina no iba a ser menos, por ello en el año de 1490 los mandatarios disponen que los arrendadores de rentas del común (carne, aceite y vino) debian proporcionar once toros bravos para los festejos de la localidad. Toros que eran encerrados, por la noche, en recintos adecuados y anexos al lugar de lidia, por personal especializado a caballo. Luego, la gente del pueblo comenzó a participar en estos encierros de forma activa hasta llegar a convertir a este acontecimiento en la base de sus fiestas patronales.
Y diez años después, acuerdan, como queda reflejado en los libros de acuerdos, que se celebrasen los denominados Votos de la Villa, es decir la conmemoración, con una corrida de toros cada una, de las cuatro festividades: San Juan, Santiago, la Virgen de Agosto y San Antolín, a las que se sumaron dos festejos más promovidos, de forma particular, por la Cofradía Penitencial de la Santa Cruz y la Archicofradía de Nuestra Señora de las Angustias. (Según documentos encontrados correspondientes a los años 1596, 1604, 1629, y 1634).
La corrida de toros consistía en juegos de cañas y lanzas caballerescas que, cuando llega la Ilustración y desdeña todo lo taurino, los nobles siguiendo a su Rey se apartaron de lo taurino y su lugar fue ocupado por la plebe que prácticamente se hacen los dueños de los encierros y, luego, de la corrida de los novillos y toros.
Todos estos festejos se celebraban en una zona acotada de la zona sur de la Plaza Mayor, es decir en la zona de la Colegiata, Casa Consistorial, Palacio de los Reyes de Castilla, Casa Mayorazgo de los Fernández Velasco y parte de la llamada Acera de la Joyería. Pero la zona se fue ampliando paulatinamente y de forma particular por los propietarios de las casas y comercios que configuraban los soportales de la plaza, y que, de esta forma, se convertían en propietarios de la aquella zona y disponían de ella a voluntad para presenciar los festejos. Festejos que, por otra parte, no eran onerosos para los ciudadanos al ser la Administración la que pagaba los festejos. Ante tanta "ampliación anárquica", la Administración se plantea en el año 1841 "parar el boom constructivo", si bien, ante la enorme cantidad de intereses creados, no fue hasta el año 1867 cuando se sentaron las bases de la estructura del coso taurino, que quedó delimitada al espacio siguiente: Atrio de la Colegiata, Casa Consistorial, Cárcel, Acera del Potrillo hasta la calle Almirante, y desde la esquina de la misma hasta Simón Ruíz y Juan Bravo. Pero al final, "ganó el pueblo" y, el coso taurino se amplió a toda la plaza.
Se trató de buscar emplazamientos para celebrar los acontecimientos taurinos en diferentes lugares. De ahí que haya constancia de que se celebraron en lugares tan dispares como pueden ser:
•El patio interior del antiguo cuartel que, incendiado por los franceses durante la Guerra de la Independencia, ocupaba los terrenos donde hoy está ubicado el Cuartel del Marqués de la Ensenada. Preferentemente en el año 1828.
•La plazuela de San Agustín y algunas dependencias del convento de Nuestra Señora de la Gracia, que fue de los padres agustinos.
•La parte trasera o “josa” del Hospital Simón Ruiz actual Hospital de la Purísima Concepción y San Diego de Alcalá .
•Los terrenos que más tarde ocupó la Fábrica de Armas Metálicas de D. Pedro García Losada, sobre la actual calle Valladolid y calle de los Muelles. Allí concretamente se instaló un coso permanente como consta en la obra la Tauromaquia de Guerrita, donde puede leerse que:
"El día 3 de septiembre del año 1893 se inaugura una plaza en Medina del Campo, con capacidad para 5400 espectadores, de obra de fábrica y dos pisos. La corrida inaugural con reses de Gómez Oñoro, que fueron estoqueadas por los diestros Juan Jiménez "Ecijano" y el cordobés Antonio de Dios "Conejito".
Y con estas dimensiones “ampliadas anárquicamente” sobre las prefijadas por la Administración, se fueron celebrando los acontecimientos taurinos que configuraban en las Ferias y Fiestas de San Antolín hasta el año 1935, en los días del 1 al 8 de septiembre. Después del paréntesis obligado durante nuestra guerra civil, vuelven a celebrarse los encierros y capeas, pero con el coso nuevamente "encogido” en sus dimensiones que retornan las fijadas en 1867.
Por fin llegamos a las fiestas de San Antolín del año 1948.
San Antolín, diácono y mártir, fue, a finales del siglo XII después de acabar con la cruenta peste que asolaba al vecindario, erigido por aclamación popular, celestial Patrono de Medina y bajo su advocación se puso la románica parroquia sita allende la margen izquierda del río Zapardiel, y sobre la que siglos después se alzó la Colegiata.
Fiestas que eran presenciadas, desde su lugar de privilegio, por la familia Casares en su propia casa sita en la esquina que forman la Plaza Mayor y la calle Almirante, bajo los cuidados esmerados de la anfitriona, Angelita Araoz.
Y en medio de lo que estaba viendo el sobrino mas culto de la familia, Emilio Casares Herrero, profesor mercantil y catedrático de francés de la Escuela de Comercio de Valladolid, gran taurino y contertulio en importantes citas taurinas llevadas a cabo en la capital de España durante su estancia de estudiante y opositor, colaborador de periódicos taurinos y asiduo espectador a corridas en Madrid, lanzó a su tío, don Manuel Casares, constructor y rico hacendado de la villa, las siguientes palabras:
-Tío, viendo esto ¿ no cree que el pueblo de Medina reaccionaría favorablemente ante la sustitución de las capeas, no de los encierros, por los espectáculos en una plaza de toros construida a tal efecto?.
La respuesta del constructor fue una pregunta:
-¿Estás dispuesto a hacer un estudio meditado y que pueda tener visos de realización, a tal efecto?
-Naturalmente que sí. En pocos días puedo tenerlo preparado, tío.
Y a los dos días, D. Emilio se presenta con el estudio en que exponía el plan a seguir y las gestiones Se realiza una entrevista con el Alcalde de entonces, D. Aurelio Rojo, que se entusiasma con la idea y ofrece su apoyo instándoles a que presenten un anteproyecto detallado ante la Corporación Municipal. Y el día 7 de septiembre, en plenas fiestas, se presenta el proyecto de la sociedad formada, que se denominaba "La Taurina Medinense S.A", en la que podían participar cuantos medinenses desearan, mediante la suscripción de acciones, para cubrir el presupuesto de las obras.
En el anteproyecto se consideraban algunos puntos de los cuales destaco:
Condiciones por parte del Ayuntamiento.
1.-Solicitud a la Corporación de que se concediera la construcción del coso taurino en los terrenos municipales del Mercado de Ganados, que al mismo tiempo mejoraba y actualizaba sus instalaciones, constituyéndose como la base económica del proyecto participando en sus ingresos y con la idea de la reversión de la plaza a los munícipes al cabo de un número de años a determinar.
2.-Exención de toda clase de arbitrios, impuestos y cargas municipales de toda clase, tanto presentes como futuros, durante veinte años.
3.-Autorización libre de impuestos para poder celebrar, si la empresa lo cree oportuno, toda clase de espectáculos públicos.
4.-Los planos de la construcción han de ser dados de forma gratuita por el Arquitecto Municipal o en su caso por el que el Ayuntamiento designe.
5.- Concesión a la empresa constructora del hierro y el cemento a precios oficiales.
Condiciones por parte de la Empresa.
1.- Construcción de una plaza con capacidad para siete mil localidades, con posibilidades de ampliación hasta diez mil.
2.-Confección de un programa taurino atractivo.
Y como la idea era tener la plaza lista para las Fiestas de San Antolín del próximo año y el tiempo urgía, don Manuel Casares se hizo responsable único, de cuantas obligaciones y derechos derivasen del contrato y, por tanto, correr con todos los gastos tanto de construcción, cómo de los que se produjesen.
El contrato definitivo entre Ayuntamiento y don Manuel Casares Ramos se acordó con fecha 31 de diciembre de 1948.
Ha pasado más de medio siglo, que se dice pronto, y aquel joven promotor de ideas está jubilado y feliz, rodeado de “papeles taurinos” y acudiendo puntual y diariamente, como si de un rito taurino se tratase, a su tertulia de la Granja Terra, cafetería sita bajo los soportales del número 2 de la calle Especería. Bar que contacta con el Hostal París, con el que, incluso, tiene comunicación directa, en ese edificio que visto desde el cielo tiene forma casi de triángulo rectángulo y cuyo ángulo definitorio está situado en la confluencia de las calles Especería y Lonja.
PROYECTO DE LA PLAZA.
Es obra del arquitecto don Dacio Pinilla. El emplazamiento es el solar ubicado en la confluencia del camino viejo de Salamanca con el llamado carril del Herido, frente a los jardines del Hospital de Simón Ruiz.
El ruedo tenía y tiene 47,50 metros de diámetro y el callejón un ancho de 2 metros. Constaba de 8 tendidos con 21 filas de asientos, a los que se accede desde una galería general de circulación que circunda todo el perímetro; a esta galería se penetra desde el exterior a través de cinco puertas de 3,6 metros de anchura además de la del patio de caballos que también puede ser utilizada, para entrada, por el público. Las últimas 10 filas de la zona de sombra estaban cubiertas de tejadillo cubierto de teja.
Sistema constructivo: Estructura a base bóvedas tabicadas, sobre las que descansarán las gradas del tendido. Se ha dividido el anillo circular que ocupan las gradas en 52 sectores iguales por otros tantos muros radiales, los que al objeto de aligerar de material y dar paso a la galería de circulación, se calan con grandes arcos parabólicos.
El material a emplear es casi exclusivamente el ladrillo, con mortero de cemento, cal o mixto, según sea la función del elemento constructivo. Así, serán de fábrica de ladrillo: los muros de carga y cerramiento, pilares, arcos, bóvedas y formación de asientos de gradas. La cubierta de la galería, así como la de todos los pabellones anejos, será de teja curva sobre estructura de madera. Los tendidos irán revestidos de mortero de cemento tanto, en las partes reservadas a asientos, como los pasos y escaleras. Las puertas serán de madera, al igual que la barrera y los burladeros. Las barandillas de palcos y balconcillos, así como la separación de los tendidos, serán de hierro con dibujo sencillo.
Decoración: En lo exterior se reduce a resaltar los aparejos de ladrillo, según costumbre muy extendida en la construcción de circos taurinos y por otra parte de tanta tradición en Medina, donde siempre se ha empleado el ladrillo decorativo, no solo como material de construcción sino como elemento decorativo, con exclusión casi total de cualquier otro.
Deliberadamente se apartaron de la construcción pseudo-mudejar componiendo una con dos cuerpos superpuestos con pilastras; el bajo con arquería de medio punto, y el alto con paramentos lisos entre pilastra y pilastra.
Y con el proyecto de don Dacio Pinilla Olea que contó con la colaboración, en la revisión de las obras, del Aparejador don Diego Cobo Guijarro y en la ejecución, de los Maestros de Obras, Francisco Lorenzo y Celedonio Lorenzo que controlaron a los setenta obreros ejecutores de sus ordenes, se coloca la primera piedra en fecha 12 de octubre de 1948; comienzan las obras el 1 de noviembre de 1948 y es inaugurada en fecha 3 de septiembre del año 1949, tras nueve meses de trabajo intensivo y con un presupuesto de 2 millones de pesetas.
Corrales.-
Los tres originarios, en la actualidad se han convertido en seis. Son cuatro corrales, de dimensiones parejas, colocados en dos filas paralelas de dos cada uno, que desembocan, del lado del patio de caballos, en otros dos; uno de ellos más pequeño y el otro más grande y centrado con el eje longitudinal de la fila de separación, que es precisamente el corral utilizado para los reconocimientos veterinarios y construido así para que tenga comunicación con: los dos corrales centrales, con el contiguo más pequeño y con las corralizas que dan acceso al túnel de chiqueros, mediante tres puertas.
Este corral clave, posee cinco burladeros, dos de los cuales están situados en los laterales de una galería baja que tiene seis arcos bajos de medio punto, desde los que se visionan los toros sin que, éstos, vean demasiado a sus observadores. En el techo de esta galería existe otra, protegida por barandilla de hierro, para ser ocupada, por profesionales y aficionados, en los reconocimientos, apartado de la corrida y enchiquerado. No obstante todas las paredes que configuran este corral de reconocimientos están dotadas de barandillas y son los suficientemente anchas como para facilitar el desplazamiento al personal encargado de maniobrar con los toros. Características que se hacen extensivas a todas las demás paredes de separación entre corrales.
De lo expuesto se deduce que pueden albergarse cinco corridas de toros, si bien lo normal es que permanezcan en estos corrales dos corridas. Los demás corrales son utilizados para albergar los animales de encierros, toros del alba y cabestros.
Todos los corrales, salvo el de reconocimiento, están dotados de pesebres y bebederos con agua corriente. Se comunican entre sí mediante puertas normales que se manejan con cuerdas desde los pasillos de encima y también por medio de oquedades practicadas en las paredes de comunicación protegidas por burladeros para facilitar las maniobras de paso del personal auxiliar.
El suelo, en todos ellos, es una mezcla de tierra con arena para evitar, en lo que se puede, la formación de barro. Es una pena que carezcan de drenaje.
Patio de caballos.-
Es lo suficientemente amplio para cumplir con el fin propuesto. Comunica con el exterior mediante una amplia puerta metálica de doble hoja. A través de él, se tiene acceso a: la puerta de cuadrillas; a la enfermería, mediante un pequeño vestíbulo, a cuya puerta permanece en los días de festejo, una unidad móvil para caso de traslado urgente y que se comunica directamente con el ruedo por galería independiente debajo de los graderíos del tendido; a la galería de reconocimientos; a la puerta de acceso a las paredes de las corralizas; a las cuadras de caballos y a la vivienda de una planta, del guarda y cuidador de la plaza.
Toriles o chiqueros.-
En número de ocho, se sitúan en la parte de la galería de circulación que queda frente al corral de reconocimiento y a ambos lados del pasillo que, por debajo de los tendidos, servirá para la salida del toro al ruedo. Las puertas son de madera revestidas de chapa de hierro por su cara interna.
Los chiqueros están situados a ambos lados del pasillo que comunica las corraletas post-reconocimiento con el ruedo.
Tras el enlotado y sorteo, los toros son enchiquerados en sus respectivos chiqueros. Encima de los mismos, concretamente en su techo, se colocan (en presencia de la autoridad competente) unas tablillas con el número de salida al ruedo, para que no haya confusiones en el turno.
Aforo:- 
Está distribuido así:
Tendido número 1.-................. 1.043
Tendido " 2.-................. ......... 1.005
Tendido " 3.-.................. ........    993
Tendido " 4.-........................... 1.083
Tendido " 5.-........................... 1.083
Tendido " 6.-................. ..........1.083
Tendido " 7.-........................... 1.083
Tendido " 8.-.................... ......    891
Cuatro palcos a 10.-...................   40
Total...................................... .8. 304
El exterior de la plaza tras su terminación,da sensación de sobriedad y belleza.
Cuando ve su plaza acabada, don Manuel Casares respira.
 Y lo cierto es que puede sentirse orgulloso de su obra. También sus colaboradores, a la cabeza de los cuales hay que mencionar a los técnicos constructivos quienes, con el paso del tiempo nos han demostrado que, aparte de ser unos cualificados profesionales, eran unos excelentes aficionados como se deduce de la concepción tan clara de la funcionalidad de todo lo realizado en relación con el mundo del toro.
¡Chapeau para ellos!. O mejor, suprimiendo galicismos: ¡Monterazo para D. Dacio Pinilla!
Ahora ya sólo quedaba la parte final, para que todo saliera redondo:
Buscar al empresario idóneo para que llevara a cotas altas a la plaza y, con ello, “aficionara” a la comarca medinense a las corridas convencionales.
Y para ello, el feliz constructor y propietario, ha de contar nuevamente con los conocimientos y relaciones de su sobrino Emilio Casares que, a través de los años de tertulias en mentideros taurinos, conocía a casi todos los personajes que movían los hilos del taurinismo. D. Emilio habló con los Choperas, con don Pedro Balañá e incluso con los empresarios de la plaza de Valladolid, pero no cuajó ninguna de las gestiones.
Finalmente se pusieron en contacto con un taurino de siempre que era apoderado de un chaval que empezaba, que era de Ronda y que se llamaba Antonio Ordóñez. Se trataba de Antonio González Vera, con quién finalmente se llegó al acuerdo de explotar la plaza de toros durante dos temporadas, luego se hablaría de prórroga.
Las condiciones del contrato entre D. Manuel Casares como propietario del coso y González Vera como empresario podía resumirse en las condiciones siguientes:
El propietario cobraría el diecisiete por ciento del ingreso bruto en taquilla y de la venta de las carnes de las reses lidiadas corriendo de su parte los gastos derivados de los impuestos de cualquier índole, personal de plaza, veterinarios, médicos, guías de toros, montepío de toreros, mulillas y música.
El empresario cobraría el ochenta y tres por ciento de el ingreso bruto en taquilla, pero debería correr con los gastos originados por pago de toros, toreros, propaganda, arrastre, sobreros, piensos y servicio de caballos, banderillas y gastos de taquillas. El cartel de inauguración ha de basarse en toreros del grupo especial o primero, según la clasificación del Sindicato Nacional de Espectáculos, entre los cuales se tiene preferencia por: Ortega, Luis Miguel Dominguín, Manolo González, "Parrita", Paquito Muñoz y Pepín Martín Vázquez.. En la novillada a celebrar el día ocho de septiembre, debería tomar parte el diestro Miguel Báez "Litri", siempre que no se lo impida causa mayor.
Luego, el onubense no estuvo a la altura de la expectación despertada.
Ahora solo le queda ofrecer el mejor cartel existente para la inauguración de su plaza.
Este es el primer cartel anunciador de los festejos a celebrar en las Ferias del San Antolín del año 1949. Luego en el cartel de la corrida sería sustituido “Parrita” (cogido en Requena) por Pepe Luis Vázquez.
Pero ocurrió que cuando la plaza registró la mejor entrada fue precisamente en el segundo festejo de la feria que era un espectáculo cómico taurino musical, ya que en él se vendieron 5.878 entradas con una recaudación de 64.056 pesetas.
Luego, en las novilladas, en la última no pudo actuar Antonio Ordóñez porque cuando venía desde Murcia sufrió un accidente que le impidió llegar a tiempo por lo que fue sustituido por Rafael Ortega lo que ocasionó polémica.
Con el transcurso del tiempo, en estas tierras donde los factores climatológicos son extremos, la plaza sufrió sus inclemencias. Consecuencia de ello, fue el derrumbamiento de parte de la techumbre de la zona de tendidos cubiertos. La envergadura de la restauración era tal, que se acordó quitar la cubierta por completo salvo en la zona de presidencia, al tiempo que se arreglaban algunos agujeros que se habían producido en los tendidos.
Desaparecieron así, todas las columnas sustentadoras que, quitaban parte de visión a los usuarios de estos tendidos cubiertos.
Y como el deterioro iba avanzando y los tendidos ofrecían numerosos agujeros por los que entraba el agua de la lluvia, ante el temor de que los tabiques de sustentación sufrieran la destrucción total, el cabildo municipal optó por hacer un arreglo profundo que ha convertido a la antigua plaza, en un coso moderno y cómodo, si bien tan perfecto aspecto está infrautilizado.
Los burladeros circundan todo el redondel y pueden comunicar con cuartos interiores con solo abrir las puertas de comunicación pertinentes, convirtiendo cada burladero en un moderno palco VIP.
Se ha introducido el hormigón armado en la construcción de los tendidos y el hierro en las estructuras y protecciones de barreras y burladeros.
Se han puesto nuevas todas las tablas de barreras y burladeros, tanto externos como internos. Estas, están perfectamente pintadas y ajustadas con tornillos sobre pivotes metálicos que se empotran en el hormigón del suelo del callejón, amplio y cuidado.
Resulta una plaza moderna y comodísima para los lidiadores al no ser molestados por nadie en el callejón ya que todo el mundo tiene su sitio en los burladeros. 
 No obstante persiste la costumbre de que mozos de estoques, ayudas y apoderados estén apoyando sus brazos en la contera de la barrera, lo que representa el "sin vivir" de D. Raimundo Villanueva comisario de Policía.
De los propietarios de la plaza ahora, como más representativo, queda un nieto de D. Manuel Casares, Pedro Casares que es un taurino de pro.
Tengo un gran cariño a la ciudad de Medina del Campo (Valladolid) pues, no en balde, he convivido con sus gentes y he fraguado amistades difíciles de olvidar a través de mis diez años como componente del Equipo Veterinario de su plaza de Toros.

jueves, 11 de noviembre de 2010

EL DUQUE DE MAYENNE.
Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.
Cuando..., ¡Por aquel entonces los animalistas no habían hecho su aparición! y, por otro lado, de haber expresado su tendencia hubieran tenido problemas con un pueblo decantado por sus diversiones que era apoyado, para conservar su estatus, por sus mandatarios.
Cuando..., ¡Se daba más importancia al hombre que al animal irracional! y por descontado que nunca se pensó el equiparamiento en el trato.
No había personajes que, apoyándose en proporcionar a los animales una vida de bienestar semejante a la de los humanos, trataren de ser reconocidos socialmente y medrar, como ahora, en esta sociedad de mediocridades, mientras por otro lado de desentienden del aborto y de las guerras como pérdidas de vidas humanas.
Era cuando el correr toros no estaba institucionalizado y mucho menos reglamentado, y se hacían verdaderas atrocidades con estos animales.
¡Hoy con la corrida reglamentada, un hombre solo, se enfrenta a un toro en una lucha donde no siempre es el racional el ganador! e incluso, cada vez con más frecuenia, el toro logra conservar su vida mediante el indulto.
Una de ellas era enmantarlos con pólvora y seguidamente hacerlos estallar. Atrocidad que se pretendió hacer el día 5 de julio del año 1612 en la localidad de Aranda de Duero en honor del Duque de Mayenne embajador francés que se trasladó a Madrid con motivo de la boda de una hija de Enrique IV con el infante Felipe (luego Felipe IV) y de Ana de Austria con Luis XIII de Francia. Matizo que se pretendió porque no se pudo llevar a efecto al caer el toro al suelo de una galería, cuando tras abrir una puerta que comunicaba la residencia de Monseñor con la plaza, el toro entró por ella e iba camino de la sala persiguiendo a los curiosos.
Otra era el combate de toros que también se ofreció el 27 de junio del mismo año al Duque de Mayenne en Vitoria y el 2 de septiembre en Segovia en una plaza de talanqueras con andamios de madera en rincones y calles, en honor de este noble y su séquito que presenciaron los espectáculos sentados en cómodos sillones.
"Cuando sale el toro trescientos hombres provistos de dardos comienzan a pincharle y el animal enfurecido ataca a los agresores que le esquivan en sus embestidas. En ese momento entra un jinete que montado a la jineta en un caballo porta dardos. Tras saludar al agasajado se dirige al toro, le clava el dardo que posteriormente quiebra en el flanco al tiempo que esquiva la embestida de la res. Y así durante dos o tres veces, tras las cuales se sueltan los dogos que hacen presa en las orejas del toro hasta inmovilizarle, momento en que uno de los hombres de a pie, le corta los jarretes por lo que recibe una recompensa".
Me llamó la atención el personaje agasajado e indagué sobre su procedencia.
El personaje es Enrique de Mayenne perteneciente a la Casa de Lorena que es la tercera en descendencia procedente de la Primera Casa de Mayenne donde figuraba Aubert de Maine, hijo de Gauzlin III de Maine, Conde de Maine y que es señor de Mayenne por el señor de su esposa Melisenda de Mayenne, hija del Gobernador del Cotetin. Las anteriores fueron la Casa de Avaugour y la de Blois.
A la Casa de Lorena la siguieron las Casa de Gonzaga , Casa de Mazarino y Casa de Grimaldi actual, donde el príncipe de Mónaco, Alberto II lleva el título de Duque de Mayenne.

martes, 9 de noviembre de 2010

LA TEMPORADA TAURINA 2010-2011 AMERICANA.
Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.
Antier 7 de noviembre del 2010, se abrió la Temporada Taurina en tierras de Sudamérica, y hasta allí van los diestros españoles para continuar ejerciendo su oficio en el invierno español que corresponde a la temporada veraniega de allende nuestros mares.
México es la nación que cuenta con más raigambre taurina, y naturalmente, con más plazas de toros. La plaza más emblemática es la de México capital que es a su vez la más grande del mundo taurino.
 
Se trata de una construcción singular puesto que la mitad es subterránea (20 metros bajo el nivel del suelo) y mitad al aire (35,9 metros sobre el nivel del suelo). Un verdadero embudo que afora entre 45 000 y 48 000 espectadores.
Es la plaza que sustituyó a la antigua “El Toreo” de la Condesa que fue estrenada (aunque nunca terminada) en el año 1907.
En mayo del año 1942 se presentaron los cinco anteproyectos triunfadores en base a una plaza de toros con capacidad para 35.000 espectadores.
El 28 de abril de 1944 el regente de la Ciudad de México, Licenciado Javier Rojo Gómez colocó la primera piedra de la “Ciudad de los Deportes” según proyecto del Ingeniero Modesto C Rolland que además de un frontón para Jai-alai (7.000 espectadores), una arena para boxeo (14.000 espectadores), campo de fútbol (60.000 espectadores) debería contar con una plaza de toros (45.000 espectadores) además de alberca olímpica, playa artificial con oleaje provocado, restaurantes, cines y aparcamiento para más de 2.000 vehículos.
Pero finalmente D. Neguib Simón Jalife únicamente construyó la plaza de toros y el Estadio al sufrir ruina económica. ¡Su gozo en un pozo!
La plaza, una colosal obra monolítica de concreto premezclado, se halla rodeada de estatuas diseñadas por el valenciano Alfredo Just.
Una plaza que necesitó de pruebas exhaustivas de resistencia, a base de llenarla con sacos de cemento,antes de su inauguración que tuvo lugar un martes 5 de febrero del año 1946 con un cartel de lujo con la terna: Luis Castro “El Soldado”, Manuel Rodríguez “Manolete” y Luis Procuna con toros de San Mateo.
Plaza que, tras una serie de 40 novilladas con fuertes pérdidas económicas, el propietario hubo de vender incluida dentro de la “Ciudad del Deporte” al español D. Moisés Cosío. Tras su muerte y la de uno de sus hijos (Moisés) quedó en manos del otro hijo Antonio Cosío Ariño.

En este coso y con motivo de la Feria del Señor de los Milagros actuó el día 7, abriendo temporada, Enrique Ponce que llevó a la plaza junto con "El Zotoluco" (que reaparecía tras cuatro años de ausencia) y “El Payo” a 45.000 espectadores que vieron como hizo una buena faena a un “zapatito”, pero que falló a espadas al pichar de entrada.
Ponce no conforme con la decisión del juez de palco comentó:
"Te quedas un poco desencantado. Si esto no es para una oreja por lo menos. Ha sido una faena de dos orejas, el toro se venía andando y a partir del tercer muletazo no quería seguir embistiendo y creo ha sido una faena completa".

Ese mismo día en otra capital del Estado, Guadalajara actuó Pedro Gutiérrez “El Capea” que hizo un esfuerzo sincero ante dos adversarios difíciles. Dos buenas faenas que no se vieron refrendadas con la espada. Alternó con "El Conde", sin suerte en el lote que le correspondió, y  Joselito Adame, quien a base de sacar raza  cortó una oreja en cada toro.

Y finalmente en Monterrey, Sebastián Castella, diestro francés pero ubicado en España, en mano a mano con el mexicano Juan Pablo Sánchez cortó 3 orejas que pudieron ser 4 de no haber tardado en caer su primer enemigo perteneciente, como toda la corrida a Toros de Begoña.

Y fuera de México, en Valencia (Venezuela) en corrida con tres ganaderías diferentes, el titular de nuestra Peña Tarifeña Manuel Escribano cortó una oreja a un toro de Juan Campo Largo. Se merece otra suerte nuestro torero que, no pudo confirmar en Madrid en la temporada pasada, el exigir la empresa, como mínimo, tener 6 corridas toreadas en la temporada.

sábado, 6 de noviembre de 2010

LA CORRIDA CONMEMORACIÓN DE LOS 200 AÑOS DE LA CONSTITUCIÓN EN VERSIÓN SATÍRICA.
Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.
¡El empresario no salía de su asombro!
No podía comprender como una corrida goyesca que se celebraba con motivo de la Conmemoración de los 200 años de la Constitución, con un cartelazo donde además figuraba un torero emblemático de la localidad quien, ya retirado, se había preparado concienzudamente para esta corrida anunciada y mediatizada en Canal Sur Televisión, solamente había convocado, cuando D. Jacinto Cano sacó el pañuelo blanco en la contera del palco presidencial, a 120 personas.
¡Con todo el esmero que había puesto tanto en contratar a tres figurones del toreo, como a una ganadería de las que embisten, con la tan temida sangre Santa Coloma!
¡Incomprensible pero totalmente cierto!
En un momento sus ojos toparon con el cartel anunciador del festejo y  quedó estupefacto.
Rezaba así:
Plaza de Toros de San Fernando.
6 Toros 6
De la acreditada ganadería de doña María del Carmen García de origen Santa Coloma para los afamados diestros:
Francisco Miguel
(de esta localidad)
Enrique Martínez
(de Chiva)
Juan José Bernal
(de Jerez de la Frontera)
Pero.. ¿Que había pasado? ¿Cómo el impresor de carteles con el que siempre había trabajado podía haber metido la pata de esta manera?
En un principio quiso que se lo "tragara la tierra" pero como no pudo ser, optó por solicitar del presidente de la corrida que se suspendiera el festejo, a lo que el Usía no accedió, como tampoco los tres matadores estuvieron proclives a simular cualquier indisposición en aras de suspender el evento.
Total que la corrida que fue un desastre económico por el contrario fue de un éxito artístico rayano en lo celestial, pues los toros fueron extraordinariamente bravos, presentaron las dificultades inherentes a tal condición y los tres matadores las subsanaron con maestría, arte y oficio torero pues no en balde eran tres figurones de la Tauromaquia actual.
Los 120 espectadores disfrutaron de lo lindo, pues hacía tiempo que no habían visto torear tan bien y con tanto arte, como al día siguiente escribieron en letra de molde sus críticas en ABC y El Mundo sus críticos taurinos de plantilla, el hijo de Vicente Portolés y Carlos Charneco.
Y finalmente el empresario encontró el por qué de lo ocurrido que no fue otra cosa que:
Los tres toreros figuras a la sazón:
Francisco Ruíz Miguel
Enrique Ponce Martínez
Juan José Padilla Bernal y la ganadera
Mari Carmen Camacho García
Quisieron cumplir, como buenos ciudadanos españoles que son, con la recomendación de su Ministro de Justicia don Francisco Caamaño: “abandonando las construcciones jurídicas del pasado para que los individuos sean libres de asumir sus propias señas de identidad” y acabar con la “inconstitucionalidad” de que prime su primer apellido paterno".
Los taurinos más liados “que la pata de un romano” pues no conocían a ninguno de la terna torera, ni a la ganadera ni al día siguiente supieron quienes eran los críticos taurinos, pues tanto Vicente Zabala Portolés como Carlos Crivell Charneco también quisieron obedecer al ministro cambiándose su primer apellido.
La verdad es que lo diestros torearon tan bien como en su tiempo lo hicieron Antonio Ordóñez, Pepe Luis Vázquez o Domingo Ortega a los que si trastocamos sus apellidos y aparecen como Antonio Araujo, Pepe Luis Garcés o Domingo López es muy probable que nos les conozcan ni en su casa.

¡Este es el primer lío por el que pasaron los aficionados taurinos! al acabar con la base de identificación de las personas y con la dichosa memoria histórica!
Lío que no es nada comparable con el caos administrativo que puede crearse cuando cada individuo pueda reinventar su identidad y nos de a los españoles, para olvidar las penurias que estamos pasando con la dichosa crisis, por modificar nuestro nombre, sexo y lugar de nacimiento.
Desde identificarnos ante la Ley hasta cumplir con el sagrado deber de cumplir con Hacienda, creo que vamos a liar una muy gorda, por esas propuestas parlamentarias de determinadas mentes políticas pensantes.

domingo, 31 de octubre de 2010

LA DIFICULTAD DE APLICACIÓN CIENTÍFICA A LA SELECCIÓN DEL BRAVO.

LA DIFICULTAD DE APLICACIÓN CIENTÍFICA A LA SELECCIÓN DEL BRAVO.
Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.
El método de selección del toro bravo debería haber evolucionado con el paso del tiempo incorporando los adelantos de las ciencias de comportamiento, ciencias de la salud y práctica profesional veterinaria en la evaluación de la bravura.
La psicometría humana utilizada para medir los diferentes aspectos psicológicos de la persona tales como: conocimiento, habilidades, capacidades o personalidad ha puesto la teoría, la construcción de pruebas y la aplicación de procedimientos estadísticos para determinar si una prueba o test es válido para la medición de una conducta psicológica previamente definida.
La prueba de la tienta, tanto en hembras como en machos, presenta el inconveniente de que no siempre el ganadero puede calificar con el mismo criterio al tratarse de un proceso subjetivo en el que influye hasta el lugar de salida de chiqueros con la influencia de comportamientos anteriores, puesto que una vaca buena puede ser calificada como mala, cuando sus predecesoras han sido excelentes y el efecto contrario.
Por eso ahora, la psicometría incorpora test fiables y válidos para medir variables tangibles de información y recolección homogéneas. Una información operativa al ser cuantificable y por ende fácil de informatizar acorde con cálculos numéricos y estadísticos.
Y estos instrumentos que miden la inteligencia o depresión de los humanos, deberían incorporarse en las ganaderías de bravo para medir la bravura.
Pero hasta llegar aquí, ¿qué ha ocurrido?, sencillamente que el toro de lidia había evolucionado, al principio, según el proceso de selección natural mediante la selección sexual y el principio de Jean- Baptiste Lamarck resumido en sus  dos leyes:                                                                                       
La 1ª.- “En todo animal no desarrollado totalmente, el uso frecuente y sostenido de un órgano cualquiera lo fortifica poco a poco, dándole una potencia proporcional a la duración de este uso, mientras que el desuso constante de tal órgano lo debilita y hasta le hace desaparecer”.
La 2ª.- “Lo que el individuo adquirió por el uso o perdió por el desuso, la Naturaleza lo conserva”.
Luego...el ganadero intervino en la selección artificial tanto del fenotipo como en el comportamiento, al presuponer (hoy perfectamente ratificado) la heredabilidad de los caracteres. Y se encontró con caracteres de comportamiento difíciles de estudiar al intervenir en ellos factores neurofisiológicos y medioambientales.

Factores en los que la ciencia tiene mucho que decir a través de los etólogos, pues según J.B Watson (1930) “Las diferencias en el ambiente pueden explicar todas las diferencias en el comportamiento”.
Un ganadero que tenía nombre y apellidos, José Vicente Vázquez quien en el siglo XVIII trató de lograr un tipo de toro bravo “único y uniforme” mediante la selección y la consanguinidad basándose en una •experiencia científica” cual es la tienta de hembras en la que comprobó que “el dolor no detiene la acometividad” y midiendo la bravura acorde con el número de puyazos recibidos.
¡Libró un pulso a los mecanismos de selección natural y al instinto de supervivencia, al seleccionar y conservar a los animales que van en contra de este principio como son los que se crecen ante el castigo, conservando la acometividad hasta la muerte!
Y los ganaderos, siempre reacios a que los científicos intervengan en sus selecciones de bravo porque quieren dejar su impronta dimanada de la de sus predecesores, siguen ahí anclados basando su selección (salvo alguna ganadería puntual) en el comportamiento de machos y hembras en la tienta a la que algunos suman el comportamiento en plaza de los hijos de estos padres.
También algunos han avanzado, llegado a revisar los videos del tentadero, para ampliar sus notas en los parámetros básicos analizados tales como:
Fijeza. Prontitud. Distancia de arrancada. Recorrido. Humillar. Repetir. Tipo de embestida. Tipo de arrancada. Recargar. Manifestación de dolor. Grado de encelamiento. Ir a más. Perseguir y Fuerza.
Otros meten parámetros a diestro y siniestro sin implementar un sistema de evaluación más objetivo.
Y con estas notas califican a sus madres en:
Superior. Muy buena. Buena. Regular. Mala. Muy mala.
¡Y así nos va en el tema bravura! que está sufriendo una involución alarmante.
Sin bravura no hay toro apto para la corrida y sin corrida no hay Tauromaquia que valga, con lo que se van al traste las palabras de Unamuno:
“La Tauromaquia es de todas las bellas artes la más ortodoxa, pues es la que prepara el alma para la contemplación de las grandes verdades”.
Nota:
Las fotos que ilustran el artículo, NUNCA UTILIZADAS A TÍTULO PEYORATIVO, han sido tomadas en los cinco tentaderos a los que he asistido en la temporada pasada en la finca “La Doctora” situada en el término municipal de San Roque (Cádiz), propiedad de los hermanos Mateo Mateos donde las vacas acudían con presteza y alegría al caballo y no rehuyeron nunca el castigo de la puya, ni rehusaron la muleta hasta casi la extenuación.
Estos ganaderos seleccionan a sus vacas bravas de dos años de edad, acorde con la prueba del caballo de picar como premisa fundamental, en una plaza de 32 metros de diámetro y con poco capote para dejarlas en suerte tanto en la contraquerencia como en la media querencia. En la muleta suelen exprimirlas, sobrepasando los veinte minutos recomendados, al dar siempre oportunidades, tras la prueba, a los noveles, que empiezan en este difícil arte.

jueves, 28 de octubre de 2010

ELUCUBRANDO SOBRE LA FIESTA DE LOS TOROS.
Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.
Cuando la temporada taurina española termina, muchos seguidores de la Fiesta se interesan por conocer ciertos datos de la misma, tales como:
¿Qué ganadería ha sido la puntera?
Nuestras elucubraciones nos llevan a plantearnos ciertas hipótesis:
¿Acaso aquella preferida por los figurones del toreo? o ¿Quizás aquella a la que se han indultados más toros durante la temporada? o tal vez ¿Esa otra que lidia más toros, debido a que posee muchas cabezas de ganado?
¡Ninguna es una respuesta categórica!, si basamos la apreciación en poseer toros bravos y fenotípicamente perfectos e íntegros, puesto que las figuras del toreo prefieren a los más nobles, menos fieros, y con una bravura rayana en la tontéz.
La cuestión de indultos actualmente es “de verbena” al no tener en cuenta el comportamiento del astado en la suerte de varas.
Venimos observando que se trata, casi siempre, de algo programado de antemano por parte de ciertos individuos encargados de lograr una acción que por “simpatía” va prendiendo la mecha de los espectadores hasta acabar en una explosión de júbilo sin base objetiva en toda la plaza, ante la que el Presidente no tiene más remedio que claudicar con la exhibición del pañuelo naranja para no propiciar la alteración de orden público.
¿Que se busca con ello? Prestigiar una ganadería, buscar motivo para aumento de audiciencia televisiva en determinados programas taurinos o tal vez pura diversión simplemente.
¡Delante nuestro se ha hecho la prueba en una plaza de tercera, concretamente en la de Los Barrios (Cádiz) en dos años consecutivos y dio resultado, llegando a indultarse dos toros en la misma tarde!
El número de toros lidiados tampoco nos vale puesto que si la ganadería es larga en cabezas, lógicamente poseerá más toros de saca.
Pensamos encontrar la solución a la pregunta, en las corridas Concurso de Ganaderías al considerar que si se organizaran más corridas concurso, que en definitiva son las que valoran los méritos del toro, se prestigiaría la ganadería de procedencia con más justicia.
Lo cierto es que para que fuera valorable, todas las corridas deberían ser concurso de ganaderías, puesto que un toro destacado aisladamente en la corrida concurso, puede ser de bravura casual y un elemento no puede definir a una ganadería.
Luego…esta hipótesis tampoco nos vale, debido a que los toreros no estarían dispuestos a lidiar corridas concurso todos los días, ni sería factible, pues la mayor parte de las ganaderías no cuentan con el número de toros como para participar, aún con un solo ejemplar, en las numerosas corridas de la temporada.
“A mayor peligro, más mérito y a mayor mérito más Fiesta” esta es la máxima del aficionado que busca un toro-toro capaz, con sus dificultades y peligro, de idolatrar a un torero cuando la Corrida se acerca a la Muerte.
¡Este toro–toro presente de manera general en la ganadería la haría considerar como puntera!
Claro que…los imponderables tales como: la economía, exigencias toreras y público no aficionado, no han permitido obtener el toro absoluto en detrimento de un toro que “besa de continuo la arena” con lo que produce tristeza y desencanto en el aficionado y ternura en el espectador.
Con la corrida concurso, al menos el toro recobra sus fueros, su dignidad e incluso a veces consigue un premio que de ser el indulto sería en toda regla y con todo merecimiento.
En los momentos actuales todo está de parte del torero. Corta trofeos generalmente en exceso, mientras el toro prácticamente no es premiado con ovaciones en el arrastre y es muy excepcional que se le de la vuelta al ruedo.
Actualmente solo hay una ganadería que cuenta con más de 1000 cabezas de ganado. Esta en Cádiz. Lidia más corridas que ninguna. Sus toros suelen cumplir en el tercio de muleta que es en base a lo que son seleccionados. Tienen nobleza y por ello son preferidos por las figuras toreras. Poseen trapío suficiente para poder ser lidiados en plazas de 1ª.
Lo que no sabemos es si esta ganadería es la puntera.