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domingo, 2 de mayo de 2010

CORRIDA DE MIURA EN LA FERIA DE ABRIL SEVILLA 2010.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

A la presidencia de Anabel Moreno Muela cumplimentan tras el paseíllo los diestros “El Fundi” (verde y oro con los cabos blancos), Juan José Padilla (azul marino y oro en traje de precioso diseño) y "Rafaelillo" (grana y oro), quienes son recibidos con una gran ovación al pisar el albero de la Maestranza con sus rayas delimitadoras del tercio de varas pintadas con almagre.
Van a lidiar una corrida del mítico hierro de Miura que durante muchos años viene cerrando el ciclo de las corridas de la Feria taurina sevillana. Toros que irán saliendo de chiqueros cuando la puerta sea abierta por el torilero José Manuel Fernández Bohórquez ataviado con un traje de calle.

Sale el primer toro de la tarde. Un Miura que luce el número 38.Su nombre Majadero y su peso 595. La capa negra entrepelada. Nacido el 12/05. Toro dotado de cara aniñada y poseedor de pitones no excesivos. De figura agalgada. Derrota de salida en los burladeros a los que es llamado por el peonaje arrancando el estribo de uno de ellos.
El Fundi muy decidido, ha tratado de hacerse con la embestida del toro por medio de una serie de lances sin ajuste ni apretura. Un toro que se abre al entrar en el capote.
Llevado por los subalternos al burladero de suertes en espera de que los picadores ocupen sus lugares reglamentarios.
El encargado de picar es David Prados, hermano del matador a cuya jurisdicción lleva El Fundi, con mucho oficio, y con pases por delante sin cruzar. Deja al astado en la raya de fuera y aunque el caballo llega a la raya de dentro para provocar la embestida, el Miura no se arranca. David Prados Martín lo recoge delanterito y a la salida del caballo El Fundi se dispone a realizar su quite, pero finalmente con dos capotazos lo lleva nuevamente al caballo que monta su hermano, quien se agarra arriba.
Padilla lo saca del caballo y opta finalmente por no realizar su quite.
En banderillas, son los banderilleros de la cuadrilla quienes realizan el tercio con banderillas de las convencionales. Realizan el tercio con acierto tanto Raúl Ruiz Bonilla como Venancio Venero.
El Fundi no brinda y con la muleta montada sobre la mano derecha se va en busca del toro que está cerrado en el burladero de suertes.
En el primer muletazo contrario se le cuela por el pitón derecho. Por el pitón izquierdo se deja torear. Vuelve a colarse por el derecho. El Fundi le toca con pases contrarios para seguidamente doblarse con el toro y sacarlo fuera de las dos rayas.
Muleta en la mano derecha. Tres redondos ejecutados con precauciones que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
Muleta en la mano izquierda. Un natural ayudado. En el segundo el toro se va a por él. Un toro carente de regularidad en la embestida y que alarga mucho el cuello en el remate de los pases.
Con la muleta sobre la diestra le roba una serie de tres redondos que remata con el doble pase de pecho comenzando con el efectuado sobre la mano derecha. Recibe aplausos.
Muleta a la izquierda. Le roba un natural ayudándose con el estoque simulado. Termina doblándose con el toro en busca de la igualada.
Cuando vuelve de tomar el estoque de matar, le realiza unos toques de muleta de pitón a pitón buscando la igualada.
En la suerte contraria y en el tercio, haciéndolo todo El Fundi, puesto que el toro no se ha movido ha logrado una estocada entera caída que es aplaudida por el público. El toro dobla y Venancio acierta al primer cachetazo.
Cuando su miura dobla ha de salir al tercio para corresponder a la ovación del público.

Sale el segundo. Numero 36. Segadito. 536 kilos. Un cárdeno del 03/06. Remata de salida en el burladero.
Padilla se estira de salida por verónicas en serie de siete que remata con dos medias por ambos pitones. Es muy ovacionado.
El encargado de picar es Antonio Calvo Capilla Montoliú a cuya cabalgadura lleva Padilla al toro animándole con la voz y dejándole entre las dos rayas. cUando el toro se arranca la puya arriba momento en el que el toro pierde las manos desapareciendo debajo del peto. Luego aprieta sin cabecear y Calvo Capilla levanta la vara.
El toro se cierne mucho por el pitón derecho como se ha visto cuando Padilla ha tratado de llevarlo por segunda vez al caballo de picar.
En la segunda entrada Montoliú se agarra arriba para seguidamente en un derrote del toro estar a punto de perder la vara al salir despedida y recogerla en el aire. Levanta la vara al ver la poca fuerza del toro. Cuando el toro sale del caballo pierde las manos y comienzan las palmas de tango en la Maestranza.
En banderillas con lidia de Carlos Casanova toma los palos Juan José Padilla.
Se va al centro del ruedo para brindar al público las banderillas con los papelillos azul y blanco. Recibe una ovación.
El público colocado entre las dos rayas por Casanova y hacia él va Padilla corriendo y tras ganar la cara deja un excelente par. Salta con habilidad la barrera en ambos sentidos.
El segundo par lo inicia subido en el estribo. Casanova lo cierra en el tercio pero el toro muy agarrado al piso no acude a la llamada de Padilla. Finalmente tras pasar bastante tiempo Padilla sale le gana la cara y le coloca un excelente par.
El tercero es al violín. Un buen par. Recibe una gran ovación.
Tomándose las cosas con mucha tranquilidad se va a presidencia para pedir permiso y seguidamente se va al burladero que ocupan los comentaristas de Canal Sur para brindar a Ruíz Miguel.
Con la muleta montada sobre la mano derecha se va a por el toro. Un pase por alto que reproduce por el otro pitón. Seguidamente se dobla por el pitón derecho y el izquierdo. Continúa por redondos en serie de tres que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
Se distancia del toro y con la muleta en la mano derecha. Un redondo bueno. El toro se para. Padilla toma la distancia adecuada. Un redondo que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha en cuyo pase el toro le da un porrazo rompiéndole el estaquillador.
Padilla tras cambiar de muleta en la barrera se va a por el toro. Redondos dados de uno en uno porque el toro repone mucho y remata con un pase de pecho la serie de cuatro redondos.
Muleta en la zurda. Padilla le roba dos naturales. En el tercero está a punto de echarlo mano igual que en el cuarto porque el toro se vuelve muy rápido consciente de lo que se deja atrás.
Padilla se lleva la muleta a la derecha para doblarse por ambos pitones al ver que el miura no tiene un pase más.
Se va por el estoque de matar y en la suerte natural haciéndolo todo el diestro logra una estocada casi entera en la yema. El toro con un trote lobuno se va a las tablas para doblar. El puntillero acierta en el segundo intento.
Padilla sale al tercio a corresponder a los aplausos del público.

Sale el tercero de la tarde. Número 93. Habilidoso. 530 kilos. Un cárdeno mulato del 12/04.
Rafaelillo lo recibe con una larga afarolada de rodillas en le tercio. Sigue con unas excelentes verónicas ganándole terreno y remata con una media.
¡Muy valiente Rafaelillo!
Templándole muy bien al toro a pesar de que ha estado a punto de desarmarle en el segundo, lo lleva al caballo de picar que monta Antonio Muñoz Almansa, quien se agarra arriba a un toro que aprieta con la cabeza muy alta. Una buena suerte de varas.
En el segundo encuentro vuelve a agarrarse arriba para levantar de inmediato la vara.
En banderillas con lidia de Antonio Jiménez Soldado “Ecijano II”, parean José Mora al que el toro está a punto de echarlo mano al cortarle muchísimo. El tercero clava arriba.
Rafaelillo brinda al público y recibe una ovación para seguidamente depositar con mimo la montera sobre el albero sevillano.
Ambos contendientes en el tercio. Rafaelillo lo recibe con un contrario doblándose. Dos pases por la cara y sin cruzar lo saca fuera de las dos rayas.
Muleta en la mano izquierda. Inicia perfectamente el natural pero en el remate el toro casi se lo lleva por delante.
Muleta en la derecha. Dos buenos redondos en los que el toro repone mucho al saber lo que deja detrás.
Muleta en la zurda. Ayudándose del estoque simulado le roba dos naturales.
Cambia la muleta de mano, robándole tres redondos a medias porque el toro no pasa. Dos redondos más en el último de los cuales le pega un hachazo impresionante y remata con el pase de pecho sobre la mano derecha. Recibe una gran ovación.
Muleta en la mano izquierda. Atacando al toro le toba tres naturales que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
Muleta en la derecha. En un redondo el toro le mete el pitón en la axila.
Tras tomar el estoque de matar. En la suerte natural entrando en derechura y metiendo la mano con habilidad a un toro que le tapó la salida logra una casi entera en la yema. Capoteo de los subalternos. El rum rum de la Maestranza al ver a un Rafaelillo dolorido del porrazo recibido.
Al acertar al primer golpe de verduguillo es ovacionado.
Sale al tercio a recibir la ovación.

Sale el cuarto. Numéro 60. Macuco.545 kilos. Sardo de capa.
El Fundi logra una serie de lances muy rápidos porque el toro se revuelve con una gran agilidad que remata con una media y finalmente es desarmado.
En el caballo de picar José Vicente García se agarra perfectamente arriba pegando a un toro que aprieta.
Muy torero El Fundi con gran conocimiento de esta ganadería lo lleva nuevamente al caballo de picar y Vicente en esta ocasión se agarra caído. Rectifica para seguir picando caído.
En banderillas con lidia de Raúl Ruiz Bonilla parean Ramón Moya Rodríguez. Veneros Crespo las deja arriba y cierra Moya con un buen par.
El Fundi comienza doblándose con un contrario para seguir con una buena serie de redondos que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
Sigue con la muleta en la derecha. Tres excelentes redondos que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha y al doblar con el de la mano izquierda el toro se va a por él.
Muleta en la mano derecha. Tres excelentes redondos que remata con el pase de pecho sobre la derecha. ¡El toro no quiere nada por arriba!
Muleta en la zurda. Serie de cuatro excelentes naturales que remata con el pase de pecho sobre la izquierda. Gran ovación.
Cuando logra una serie de cuatro redondos comienza a sonar la música.
Muleta en la zurda. Dos naturales extraordinarios que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha al que sigue una trincherilla.
Tras tomar el estoque de matar se dobla con el toro buscando al igualada.
En la suerte contraria pinchazo arriba sin soltar. Suena un aviso. Otro pinchazo arriba donde encuentra hueso. A la tercera entrada logra una gran estocada.

Sale el quinto de la tarde. Número 25. Removido.568 kilos. Cárdeno oscuro del 12/05. Un toro que acusa escasez de fuerzas.
Padilla lo recibe con una serie de verónicas sin mucho ajuste.
El encargado de picar es Antonio Núñez Requejo Alventos quien se agarra arriba a un toro que no aprieta y como demuestra escasas fuerzas es devuelto al corral.
Sale el quinto bis. Número 25.Cocheroncero. 610 kilos. Negro bragado nacido el 11/04 que pertenece al hierro del Conde la Maza.
Un toro enorme que desdeña los dos primeros capotazos que le ofrece Padilla. El torero se limita a enseñarlo a embestir con una serie de varios capotazos. Un toro complicado que no tiene una embestida franca.
Padilla se lo lleva al centro del ruedo mientras los clarines anuncian la salida de los picadores.
Antonio Núñez Requejo se agarra bien arriba a un toro que aprieta y estampa al caballo contra la barrera. Un toro que empuja con la cara abajo y propicia una magnífica vara que es aplaudida.
El toro acusa el castigo recibido.
Padilla lo lleva a al segunda entrada al caballo donde el piquero rectifica varias veces hasta encontrar el hueco del primer puyazo aun toro que ahora aprieta a arreones al no quitarle la puya de la herida. El toro sale suelto y acusando el castigo se va a los terrenos de nadie.
Padilla intenta un quite por navarras y remata con una especie de media verónica.
El piquero es aplaudido cuando abandona el ruedo.
Con lidia de Vicente Yesteras Fernández Pacheco, parean Carlos Casanova que deja un palo arriba, Miguel Peña deja una a paso de banderilla y cierra Casanova con par delantero.
Poco puede hacer Padilla a pesar de su enorme voluntad con este marrajo que cornea por ambos pitones y que repone en exceso por lo que no tiene un pase.
Padilla lo mata con decoro que es lo único a lo que se presta semejante alimaña.
Es aplaudido al finiquitarlo.


El último Miura de la tarde y último toro de la Feria 2010 luce el número 18. Soberbio. 593 kilos. Negro bragado.
Rafaelillo que repite farol de rodillas en el tercio para pelearse con él seguidamente. Un toro más alto que él que está acalambrado por lo que claudica de la extremidad anterior izquierda.
El toro remata contra el burladero al ser llamado por un subalterno pegándose un porrazo enorme del que sale ligeramente conmocionado.
Se arranca al caballo de picar que monta Juan José Esquivel Pérez y este se agarra perfectamente arriba. El toro sale suelto.
En la segunda entrada el toro se arranca de largo y pone los pitones en el cuerpo del picador. Al salir del caballo pierde las manos cambiándose el tercio.
Con lidia de José Mora Manzano, parean bien los subalternos “Ecijano II” y Pascual Mellinas Rodríguez.
Rafaelillo tras unos pases por arriba, se va al centro del ruedo. Con la muleta sobre la mano derecha logra una serie de cuatro redondos ligados que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
¡Pases muy despegados!
Cuatro buenos redondos ligados que, tras cambio de mano de muleta, remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda. Gran ovación.
Muleta sobre la izquierda tras dar distancia al toro. Tres naturales. El toro se para. Tres naturales que remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Muleta en la derecha. Cuatro excelentes redondos que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
Deja reposar al toro que comienza a escarbar.
Tres excelentes redondos, tragando una embestida fuerte del toro que levanta al público de los asientos y sale con la cara llena de salpicaduras de sangre. Suena la música.
Muleta en la izquierda. Un desplante muy torero. Gran ovación.
En la suerte natural pinchazo arriba que encuentra hueso.
En la suerte contraria estoconazo hasta la bola que es ovacionado.
El toro barbea tablas y no para. Suenan dos avisos a un toro que no para y que es imposible de descabellar. Ante la angustia general Rafaelillo acierta en el último instante.
Ha de salir al tercio a saludar ante la ovación del publico que ha comprendido las enormes dificultades de este toro.

viernes, 30 de abril de 2010

VERSO SOBRE EL MODO DE TOREAR A PRINCIPIOS DEL SIGLO XX.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Comentario en verso a modo y modos de torear a principios del siglo XX, escrito por L. Vázquez.

Como los espadas de hoy
no tienen otro objetivo
al admitir un ajuste
que cobrar lo convenido,
sin exposición ninguna
y los mayores alivios,
poniendo el arte de Montes
y al de Frascuelo en olvido,
apelan a cuantos medios
hay que los ponga en camino,
sin cuidarse para nada
de su buen nombre y prestigio.
De aquí que al pisar la arena
de cualquier circo taurino
un toro con facultades,
que persiga con ahínco,
que tenga sangre y bravura
y los suficientes bríos;
toro con el que pudiera
sacar inmenso partido
si tuviese de torero
algo más que los vestidos,
tolere, ya que no ordene,
que uno tras otros los chicos
le destrocen y estropeen,
recortando de lo lindo
una, dos, tres, veinte veces,
de un modo terrible, inícuo,
hasta conseguir dejarlo
convertido en marmolillo,
sin poder mover el rabo
ni hasta moverse de un sitio.
Y claro está, de este modo
corren el menor peligro
los citados matadores
al cumplir su compromiso,
pues no es lo mismo entenderse
con un toro que está vivo
y acuda pronto a los cites
que con uno inofensivo.
Con aquél hay que torear,
tener arte y tener bríos;
con éste, poco aprensión
y algo más que es poco digno
.

En toda época se ha ironizado sobre el toreo diciendo que está en decadencia por el empleo de trucos. Y así lleva siglos este emocionante arte de burlar con gracia la fiereza de un toro de lidia, que no perdona la ocasión de atrapar a un diestro, si es que por torpeza o accidente se deja coger.
LA SUERTE DE VARAS EN A FERIA DE ABRIL SEVILLA 2010.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

La Feria de Abril de Sevilla ha quedado atrás. Hemos analizado algunos detalles, pero no hemos sometido a su consideración, poniendo por delante las bases del bien picar (sacadas de mi libro “Incursión por el mundo de los toros”), ¿cómo se ha realizado la SUERTE DE VARAS?
Los aficionados de estos tiempos no hemos tenido la suerte de ver torear a caballo nada más que a los rejoneadores. Antiguamente los picadores toreaban a caballo no sólo porque tenían que defender la vida del noble bruto para salvar la suya propia, sino porque defendían su gloria a base de hacer un buen trabajo que redundaría en beneficio de los tercios siguientes.
Eran buenos jinetes que además contaban con el aprecio y estima de los aficionados que conocían la importantísima función que desempeñaban, sin la cual (a pesar de su anonimato a veces) el matador no podría realizar la gran faena que luego se premiaría con las orejas y rabo.
Picadores que probaban con detenimiento los caballos cuando no eran de su propiedad, porque de ellos dependían su seguridad y su dignidad profesional. También cuidaban, con esmero, su atuendo, aunque en muchas ocasiones su enorme humanidad no les favorecía. Eran los que ponían el máximo interés en picar “arriba” y “agarrarse”. Los mismos que hacían esta hermosa suerte. Hermosa porque la realizaban bien, pero repugnante cuando no se hace con arreglo al arte.
Picar con arte, requiere:
“Que el brazo resista el empuje del toro, que castigue la almohadilla del morrillo, y que saque al astado por delante”
¡Que bonito resulta! Ver al picador citando al toro con rectitud a una distancia de la barrera que no debe rebasar los tres metros. Y que, cuando el toro acomete, el piquero al tiempo que coloca la puya en todo lo alto del morrillo, se carga sobre el palo y sesga al caballo hacia la izquierda para que el toro salga por delante sin herir al noble bruto.
Eran los tiempos de José Bayard “Badila” y de Paco Fuente, cuando los caballo iban sin la protección del peto.
“Badila” decía que para picar bien a los toros se necesitaban tres cosas:
“Mano izquierda, pulso firme y dominio del caballo”
Si bien para él, lo más importante es el caballo, del cual exige como cualidades:
“Obedecer a la rienda, no ser receloso, y no extrañar al toro”
Y… ¿Quién fue “Badila”?
José Bayard y Cortés un varilarguero nacido en Tortosa el 19 de marzo del año 1858 de la unión entre un francés y una madrileña y a quien El Bachiller González de la Rivera definió como: “Un gran picador, valeroso, artístico, esforzado, gallardo, que figurará en primera fila en la historia del toreo entre los varilargueros de todos los tiempos y que además aspiraba a la corrección de maneras sociales y a la elevación de la intelectualidad”.
Se apodó “Badila” porque “Frascuelo” en cierta ocasión le preguntó:
¿Por qué estás tan serio? ¡Parece que te hubieras tragado una badila!
Comenzó en el mundo del toro trabajando para Salvador Sánchez “Frascuelo”, luego éste lo colocó en su cuadrilla como varilarguero de reserva, cuando le salvó la vida, estando de mozo de estoques y saltando la barrera para apartar a su matador herido del peligro.
Tomó la alternativa en Madrid el 1 de junio de 1879 e hizo innovaciones en la indumentaria que vestían los picadores: cambió la funda de hierro que protegía la pierna, reformó la calzona y diseño una nueva chaquetilla.
Era un piquero culto que tocaba muy bien el piano, cantaba incluso ópera con una voz más que notable y poseía amplios conocimientos de música y arte.
Autor de aquella anécdota en la que “er meico” de la plaza de toros, tras un batacazo de los muchos sufridos, le pronosticó:
¡El toro le ha roto la clavícula, compadre!
A lo que “Badila” le contestó:
-Lo que me ha roto a mí es todo el verano.
Estuvo presente en la muerte de Domingo del Campo “Dominguín” el 7 de octubre del 1900 en la plaza de Las Arenas de Barcelona, tras cornada del toro “Desertor” de don Eduardo Miura cuando salía de un puyazo suyo y le partió la vena safena y la arteria ilíaca.
Ya en la enfermería el preagónico Domingo le dijo a “Badila”:
“Señor José, deme usted un beso”
Y tras recibirlo dijo:
¡Pobre madre mía!
Aportó dinero, junto a Luis Moróder Peiró, para fundar en 1929 el Museo Taurino de Valencia.
¡Picó muchos toros de Miura y recibió las caricias de unos cuantos! La más grave fue la del toro “Cigarrero” lidiado en Montevideo el 1 de enero de 1890 que le propinó un tumbo produciéndole una hemorragia pulmonar y contusiones en la cabeza.
Murió en Madrid en el año 1906 a los 47 años víctima de una congestión cerebral.

jueves, 29 de abril de 2010

RAFAEL DUTRÚS ZAMORA “LLAPISERA”.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

El origen del actual toreo cómico surge de la aparición de Carlot´s "Llapisera" y su Botones, “troupe” cómico-taurina dirigida por el empresario taurino Eduardo Pagés.
Rafael Dutrús ("Llapisera") actuaban medio en serio en la ayuda de un torero que hacía cosas raras, de gran valentía, y Rafael le servía de ayudante, por lo que decidieron que se pusiese un uniforme de botones. Al poco tiempo "Llapisera" se disgustaba con su jefe, y decidió buscarse un ayudante y hacer él parte del número al que ayudaba, y así se le ocurrió vestirse de etiqueta con su frac y su chistera, y a su ayudante le compró un vestido de botones muy aparatoso; y como Charles Chaplin (Charlot) comenzó a ser un ídolo mundial, se unió a Carmelo Tusquellas para que se vistiese como el genial actor de cine, y así surgió este insuperable trío del toreo cómico formado por Charlot´s, "Llapisera" y su Botones que toreaban reses con verdadero trapío.
Rafael Dutrús Zamora, nace en Cheste el 6 de abril de 1892. Admirador de “Bomba”, “Fuentes” y “Machaquito”, comenzó lidiando un becerro en un festival humorístico organizado por el semanario “La Traca” en el que como traje torero utilizó un frac y por montera una chistera que fue muy celebrado por el público asistente. Posteriormente actuó como novillero y como banderillero.
Su apodo deriva de su aspecto muy alto y muy delgado como un lapidero que en la traducción a valenciano es "llapisera". Y "Llapisera" se convirtió en el torero bufo, actuante en charlotadas, más importante de todos los tiempos.
Fue el creador de la “chicuelina” que con posterioridad perfeccionó, tras incorporarla a su repertorio, Manuel Jiménez “Chicuelo”.
El par de banderillas “al violín” que posteriormente han perfeccionado Juan José Padilla, “El Fandi” y Manuel Escribano.
La “manoletina” que primero utilizó Victoriano de la Serna y denominó “lasernina”, para posteriormente hacerla suya “Manolete”.
Suertes todas ellas superfluas a pesar de que muchos matadores de toros las utilizan como fundamentales en detrimento de las verónicas rematadas con la media verónica, del par de banderillas cuadrando en la cara, sacándolas desde abajo y saliendo con gallardía, y los naturales rematados con el obligaso de pecho.
“Llapisera” toreaba muy bien como lo demostró en la colosal faena que realizó a un novillo que estoqueó en el Festival a beneficio de la familia de Emilio Moreno “Morenito de Valencia”.
Un desprendimiento de retina y una grave cogida por parte de un novillo de Miura, le apartaron de los ruedos. Siguió como empresario y creó los espectáculos “El Embrujo musical” y “Carrusel” .

Rafael Duyos, el religioso, médico y poeta le dedicó estos versos que tituló: “Brindis a Llapisera”:

Yo reverencio Rafael Dutrús
tu musa valenciana y valerosa
que colgó serpentinas de alborozo
en la entonces sangrienta y dura arena…
Ni vestido de luces
ni con moda campera
yo saludo tu flor en la solapa
tu frac y tu chistera…
Cuando los toros eran lágrimas
¡trajo risa Llapisera!.

miércoles, 28 de abril de 2010

“FÁBULA DEL TORO” escrita por don Manuel del Palacio.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Escapado del corral
un toro salmantino
dio a correr por el camino
como corre ese animal.
Todo el que a verle llegaba,
de terror se estremecía;
aquí una mujer caía,
allá un chiquillo volaba,
y gracias si ciego el bruto
por su propia rabia fiera
no sembró la carretera
de cadáveres y luto.
Por fin el toro paró
al llegar a una posada,
tras cuya puerta entornada
el posadero asomó,
desde donde pudo ver
con plena calma y sosiego
lo que por él supe luego
y ustedes van a saber.
De un cobertizo en el muro
cierto pintor trashumante
jinete en rojo elefante
pintó un indio verde oscuro.
Y sobre el cielo zafir
un rótulo que decía:
“Posada de la alegría,
para comer y dormir”.
Era el grupo natural,
y lo mismo fue fijarse
allí el toro,
que arrancarse
con furia de vendaval.
Pero el muro resistió,
mientras de dolor transida,
rotos los cuernos y herida,
la bestia se desplomó.
Viendo el lance el posadero,
sin vacilar un minuto
abrió la puerta, y al bruto
dijo entre grave y chancero:
-Sin duda estuvo cruel
mi elefante; juro, amigo;
si él no se mete conmigo,
¡a que te metes tú con él?

D. Manuel del Palacio y Simó (Lérida 1831-Madrid 1906). Periodista y poeta satírico español. Se graduó en Valladolid y fue uno de los grandes prosistas satírico-político y poeta del siglo XIX. Considerado como uno de los grandes poetas burlones del siglo XIX.
Fundador con Luis Rivera del periódico satírico “Gil Blas”. Publicó una colección de Cien sonetos políticos (1870). Escribió una serie de semblanzas caricaturescas de políticos y artistas, Cabezas y Calabazas (1863). También escribió zarzuela.
Tras vivir en Soria, Valladolid, La Coruña y Madrid en 1867 fue desterrado, a causa de sus sátiras políticas, a Puerto Rico. Entró en la carrera diplomática y desempeñó puestos en Florencia y Uruguay, fue Jefe de Sección del Archivo y Biblioteca del Ministerio del Estado. Presidente de la Sección de Literatura del Ateneo de Madrid. Académico de la Lengua Española.