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domingo, 21 de julio de 2013

LA CORRIDA DE FERIA EN LA LÍNEA DE LA CONCEPCIÓN 2013.



LA CORRIDA DE LA LÍNEA DE LA CONCEPCIÓN EN SUS FERIAS DEL AÑO 2013.
Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.
La corrida de ayer en La Línea de la Concepción tuvo para mí varias matizaciones: Sentí pena de que no pudiera actuar Manuel Díaz que reaparecería en esta plaza tras su cornada de la feria anterior. Me llevé alegría al enterarme que quien le sustituía era Manuel Escribano titular de la única Peña Taurina de esta ciudad. Estábamos seguros de la caída del cartel de “El Fandi” quien, -por no sabemos que razón-, parece que se niega a torear con Escribano y, volvimos a alegrarnos, por quien sustituía al granadino, ya que se trataba de un matador de toros al que apreciamos, David Galván.
Con todos estos cambios y en medio de las protestas ante las taquillas de la plaza de toros de La Línea - por parte de algunos inconformistas -, por el cambio de carteles, sacamos nuestra entrada y a ver que nos deparaba la tarde noche pues la corrida comenzó a las 19,30 que es una hora poco taurina y que nos aseguraba, que como mínimo, el último toro había de lidiarse en medio de una más que deficiente luz artificial que nos impedía realizar las fotos con un mínimo de calidad.
La corrida de Gavira tuvo bravura y bondad con una presentación decorosa para una plaza de tercera y con las encornaduras indemnes de manipulación lo que ya es una virtud en los tiempos que corremos. Lidió lo que salió malo en la feria de Algeciras, y aquí nos trajo lo bueno que quedó en la finca de un encaste que de siempre ha dado juego.
Presidió Juan Téllez Finlaysón quien como “se columpió” en la concesión de las dos orejas en el primer toro de la tarde, luego estuvo “a remolque” para evitar agravios comparativos.  De ahí que el cómputo final de trofeos concedidos fuera de DIEZ OREJAS y TRES RABOS que es excesivo bagaje para lo realizado en el ruedo de La Línea, si bien los toreros se esforzaron, e incluso trataron de competir para no quedarse atrás del imparable Escribano que está que se sale y anduvo más que sobrado toda la tarde con un toreo poderoso y variado que enardeció al público que asistió para llenar la mitad del aforo de la plaza y que cortó merecidos, aunque excesivos trofeos de las orejas y rabo de sus dos oponentes, el primero de los cuales fue merecedor de la vuelta al ruedo si bien nadie lo pidió yéndose  al desolladero, sin pena ni gloria, el toro de más trapió del encierro.
Tres carrozas tiradas por caballos portaron a la Reina y damas de honor de la Feria, dejándolas en la arena de la plaza, para desde allí encaminarse a  ocupar el palco situado debajo de la Presidencia.En dicho sitial, aguantaron hasta que el protocolo de las Fiestas les obligó a abandonar la plaza antes de la finalización del festejo.
En el intermedio de la corrida, una Asociación de Ayuda contra el Cáncer recorrió el ruedo con una lona acabada en embudo donde el público tiraba desde el tendido las monedas de ayuda a tan humanitaria acción.
Vamos con  la descripció pormenorizada del festejo:
Ante el amigo Juan Téllez, abren paseíllos dos alguacilillos montando dos bonitos caballos de capa castaña. Sigue los tres matadores Curro Duarte (negro y plata), Manuel Escribano (azul purísima y oro) y David Galván (malva y plata). Los dos últimos realizan el paseíllo destocados por ser la primera comparecencia en esta plaza.
Nos llama la atención que las mulillas de los hermanos Alonso no realicen el paseíllo en esta su plaza de residencia. Las reemplazan dos mulos claudicantes que no obstante cumplen perfectamente con su cometido
Tarde calurosa en exceso y mientras tomamos un refresco en un bar situado en los aledaños de la plaza nos enteramos que queda suspendida la novillada que se iba a celebrar mañana.
Sale el primer toro de la tarde. Nº 64. Un castaño bien hecho y rematado. Luce el hierro de Gavira. No remata en los burladeros cuando es llamado.
Curro Duarte le saluda con un lance de rodillas flexionadas sobre el pitón derecho del que sale suelto yéndose a los terrenos de nadie. Nos recordó el comportamiento de sus hermanos en la pasada feria de Algeciras. A la vuelta, Duarte le administra tres verónicas sobre ambos pitones al tiempo que lo gana terreno y, fuera de las rayas delimitadoras de la suerte de varas, remata con una media. Aplausos.
Se queda con el toro Rafael Pacheco mientras se posiciona el picador. Con lances por delante y sin cruzar a un toro carente de fuerzas, Curro Duarte lo lleva al caballo de picar. Lo deja como a dos metros de la raya de fuera. El toro se arranca, el piquero se agarra arriba y el toro pierde las manos en el momento del embroque. El público protesta incluso antes de que la puya llegue al toro. Lo saca un banderillero y lo deja en el capote de Duarte quien le ejecuta: un pase por alto, una verónica a pies juntos  enganchada en el remate y finaliza con una media sin ajuste alguno. Solicita el cambio de tercio que, el presidente concede.
En banderillas el primero de la cuadrilla,con exposición, prende arriba. El tercero clava un buen par. Se cambia el tercio con cuatro palos.
Curro Duarte brinda a su esposa que, acompañada de sus dos hijitas. ocupa barrera del tendido 3. 
Con la muleta montada sobre la mano izquierda se va a por el toro. Dos pases por alto sobre ambos pitones. Un redondo de rodilla flexionada y remate con el pase de pecho sobre la mano derecha.
MIentras Duarte se distancia del toro, comienza a sonar la música. Tres buenos redondos perdiendo dos pasos entre pases. Un redondo que remata por arriba y remate final con el pase de pecho sobre la mano derecha.
Nueva distancia. Dos redondos. El segundo bueno. El toro se para. Nuevo posicionamiento. Dos redondos. El último rematado por arriba donde el toro le aprieta y remate final con el pase de pecho sobre la mano derecha. Ovación.
Tras volver al toro tras distanciamiento, dos buenos redondos. El toro se para. Se vuelve a posicionar. Un redondo en el remate del cual, el toro sabe lo que se deja atrás y lo aprieta.
Con la muleta en la izquierda. Un naturale en el que resulta molestado por una banderilla que casi lo derriba. El toro se para. Nuevo natural que remata por arriba y el toro le acosa. Remate final con el de pecho sobre la izquierda. Se posiciona nuevamente e instrumenta una serie de buenos naturales que remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Tras tomar el estoque de matar, en el mismo centro del ruedo tres ayudados por alto con los que va cerrando al toro y cuando lo tiene entre las dos rayas remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
En la suerte contraria y entre las dos rayas, estocada que atraviesa al toro por la parte del esternón en estocada caída. El toro rueda sin puntilla. Los tendidos se pueblan de pañuelos y el presidente concede una oreja, pero como se sigue pidiendo la segunda también la concede.  Duarte da una lentísima vuelta al ruedo saboreando el triunfo conseguido.
Sale el segundo toro de la tarde. Es un toro rematado. Su capa, castaña. Engatillado de cuerna. Luce el número 83.
Manuel Escribano lo recibe con una larga cambiada de rodillas en terreno de tablas. El toro se va muy largo, tanto que da una vuelta al ruedo. A la vuelta, nueva larga de rodillas en el mismo terreno para seguidamente estirarse a la verónica por ambos pitones ganando terreno hasta rematar, tras intercalar dos chicuelinas, con una media buena.
Lleva el toro al caballo de picar por chicuelinas al paso, templadas y artísticas que remata con una larga a una mano. El piquero se agarra arriba para levantar de inmediato la vara. El toro no obedece, encelado con el caballo, a los requerimientos de los banderilleros que tratan de sacarlo. Han de colear al toro para que abandone al caballo y en la salida el toro da una voltereta completa que indudablemente representará una pérdida de fuerzas.
Escribano andándole para atrás con la finalidad de ahorrar capotazos se lleva al toro al centro del ruedo para retenerlo allí, mientras el picador abandona el ruedo.
Su matador le  administra una tafallera a la salida de la cual el toro pierde las manos. Toma las banderillas forradas con los papelillos blancos y brinda al público recibiendo la ovación pertinente.
Comienza a sonar la música, Manuel en el centro del ruedo y el toro entre las dos rayas frente al burladero del tendido 3. El toro se arranca, el torero se va a por él y, ganándole la cara, clava los palos arriba. Ovación
Ignacio González coloca al toro en suerte en el lugar que le indica Escribano quien, gustándose hace que el toro se fije en él, no obstante lo cual el toro se distrae con alguien que se mueve entre barreras. Manuel se va a por el toro en carrera al zigzag, Se asoma al balcón y prende las banderillas en todo lo alto. El tercer par lo inicia sentado en el estribo del tendido 4. Trata de ponerlas al quiebro y por dentro, lo hace y el toro le aprieta hasta tocarle ligeramente con los pitones en el pecho. Seguidamente  se sale con el toro y lo para. El público puesto en pie le tributa una grandísima ovación.
Manuel Escribano tras cumplimentar a presidencia, se va al centro del ruedo para brindar al público quien le corresponde con la ovación pertinente. Desde el mismo centro del ruedo cita al toro para, cuando se arranca, administrarle un pase cambiado por la espalda. Sigue uno de pecho. Otro cambiado por la espalda. Remata con uno de pecho sobre la derecha sufriendo un golpe con los cuartos traseros del toro que está apunto de derribarlo.
Se retira del toro.  Se va a por el astado y con pases de tirón le cambia de terreno. Entre las dos rayas frente al tendido 3 se lleva la muleta a la mano derecha. Serie de cuatro extraordinarios redondos en el último de los cuales el toro clava los pitones en la arena.
Manuel se distancia del toro y sigue sobre la diestra. Un redondo que resulta enganchado en el remate. Sigue uno extraordinario y otro que vacía por arriba. Remata con un pase de pecho de los denominados de pitón a rabo sobre la mano derecha.
Torea sin torear con la muleta plegada en el antebrazo izquierdo al darse cuenta que al toro le sobran unos kilos. Se va acercando al toro con la muleta en la mano izquierda mientras el toro se entretiene en escarbar. Un buen natural. El toro se para. Excelente natural. El toro se vuelve a parar. Manuel no mueve los pies, y metido entre los pitones le administra dos extraordinarios naturales que remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Tras dar oxígeno al toro, se acerca con la muleta portada sobre la mano derecha. Tres excelentes redondos que, tras insistencia, remata con el pase de pecho sobre la mano derecha al que sigue un desplante torero metido entre los pitones. Invertido y desplante ante la cara del toro con la muleta plegada sobre el antebrazo izquierdo.
Pase cambiado por delante de la cara y se lleva la muleta a la mano izquierda. Ha de insistir ante un toro muy parado acusando la voltereta sufrida al salir del caballo. Logra dos buenos naturales metido entre los pitones. El toro tiene nobleza pero como no es tonto le acosa y está a punto de engancharlo. Finalmente remata con el pase de pecho sobre la izquierda recibiendo una gran ovación.
Metido prácticamente entre los pitones logra una serie de buenos redondos. Finaliza con un desplante donde, tirando lejos de sí los trebejos se queda delante de la cara del toro.  Se va a las tablas para tomar una nueva muleta y el estoque de matar. Va a por el toro para instrumentar unas manoletinas en serie de cuatro, seguidas de un desplante torero con la muleta sobre el antebrazo izquierdo.
Cambia al toro de terreno con unos suaves muletazos. Suerte contraria y fuera de las dos rayas, estoconazo hasta los gavilanes. Capoteo de los banderilleros y el toro se va a las tablas para doblar.  Los tendidos se pueblan de pañuelos y el presidente del tirón saca los tres pañuelos sobre la contera del palco concediendo las dos orejas y el rabo con las que Manuel Escribano da la vuelta triunfal el ruedo. El toro es aplaudido en el arrastre.
Sale el tercero de la tarde, cuya muerte corresponde al David Galván quien recibe al toro con dos buenas verónicas. Seguidamente continúa toreando por verónicas ganando terreno. En una de ellas el toro se le cierne por lo que ha tenido que cambiarlo de terreno.  El toro ha quedado muy parado mostrando escasez de fuerzas.
Al toro le han cerrado en tablas del tendido 1 que tenemos debajo. Desde allí con lances templados y sin cruzar David Galván lo lleva al caballo de picar. Lo deja largo, El picador se agarra traserillo, el público protesta y obligan al picador a que levante la presión de la vara. Trata de sacarlo un banderillero, pero el toro encelado con el caballo está apretando. Se cambia el tercio y David Galván tira del toro y lo lleva al centro del ruedo mientas el picador abandona el ruedo.
En banderillas; el primero de la cuadrilla, coloca un buen par si bien sale apuradillo y ha de hacerle el quite Escribano que estaba bien colocado. El tercero deja el par arriba. Con cuatro palos arriba se cambia el tercio.
David Galván brinda al público recibiendo la ovación pertinente. David Galván comienza su faena de muleta con la muleta portada en la mano derecha justo debajo de la presidencia. Un pase de pecho sobre la mano derecha, lo deja posicionado para el toreo al redondo, pero sigue con pases por alto ganando terreno para rematar con un pase de pecho sobre la mano izquierda.
Con la muleta en la diestra logra una serie de dos redondos, codilleando incluso en la ejecución, que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha. Se distancia nuevamente con la muleta portada en la mano derecha. Logra una serie de cuatro buenos redondos que, tras cambio de muleta por la espalda, remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Vuelve a distanciarse del toro. Cuando se va hacia él, tira del astado para cambiarle de terreno. Se posiciona nuevamente y logra una serie de tres redondos donde el toro le aprieta.  Remate final con el pase de pecho, en dos tiempos, sobre la mano derecha.
Se retira del toro para acercarse con la muleta portada sobre la mano izquierda. Serie de tres naturales, con pérdida de tres pasos entre pases, que remata con el pase de pecho sobre la izquierda. Sigue por naturales aislados que remata, tras aguantar la parada del toro, con el pase de pecho sobre la mano izquierda seguido de un desplante torero.
Continúa por naturales citando de frente que remata con un pase de pecho sobre la izquierda.
El toro se ha ido a refugiar en las tablas. David con pases por delante tira de él, para sacarlo de la querencia y, cuando lo tiene fuera de las dos rayas, se lleva la muleta a la mano izquierda. Cita de frente y logra un buen natural. Un invertido por la espalda que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha. Desplante torero y se va a por el estoque de matar.
De vuelta, finaliza la faena con unas bernardinas en serie de cuatro que son jaleadas.
En la suerte natural pinchazo arriba que encuentra hueso en la que se dejó la mano atrás en el embroque. El toro se ha ido nuevamente a las tablas y Galván ha de tirar de él para entrar nuevamente a matar. Llevamos doce minutos de faena y el presidente de la corrida no debe haber consultado su reloj. En la suerte contraria logra una gran estocada. Capoteo de los banderilleros y el toro dobla.
Aparecen los pañuelos de manera mayoritaria en los tendidos y como el listón de trofeos esta bajo, se le conceden las dos orejas con las que David Galván da la vuelta al ruedo.
En el intermedio de la corrida mientras el público y autoridades meriendan, da una vuelta al ruedo recogiendo donativos una lona con un embudo en el centro encargado de recoger las monedas tiradas desde los tendidos. Misión: dárselo a la Asociación del Cáncer.
Sale el cuarto de la tarde. Es un toro de capa castaña. Se emplaza y no acude a las llamadas de los banderilleros desde los burladeros.
Curro Duarte lo ha saludado con unas medias verónicas porque el toro carente de fuerza se ha quedado muy corto en las embestidas. Finalmente uno de los banderilleros le ha fijado en el burladero de suertes para que el picador pueda ocupar su lugar reglamentario bajo presidencia.
Duarte lo lleva con lances por delante, pero en uno de ellos sale suelto y se va a por el caballo. El picador se agarra arriba a un toro que en embroque pierde las manos y por esta circunstancia no le aprieta. Lo saca el banderillero Rafael Pacheco y tras llevárselo al centro del ruedo, lo deja en el capote de Duarte quien le ejecuta un capotazo donde le toro pierde las manos por lo que solicita el cambio de tercio que presidencia concede. Duarte le da tres trapazos y lo deja en el capote de Pacheco que es quien lidia en banderillas para que pareen; Corruco quien prende un par en todo lo alto. El tercero de la cuadrilla con muchos apuros las deja muy traseras y desiguales. Pacheco tira del toro y lo fija en el burladero del tendido 2 mientras Duarte se va al centro del ruedo para brindar al público.
La faena la comienza doblándose por ambos pitones y remata con un pase de pecho, sobre la mano derecha.
Un pase contrario por alto y queda posicionado para el toreo al redondo. Un buen redondo en cuyo remate el toro le acosa. Duarte no logra encontrar la distancia adecuada a la embestida de este toro y finalmente remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
Con la muleta montada sobre la mano derecha le administra un buen redondo en cuyo remate el toro le acosa. El toro ha visto que el torero duda y se ha venido arriba tratando de cogerle.
Duarte se lleva la muleta a la mano izquierda. Un natural, bueno. En el segundo, el toro le acosa. Vuelve a posicionarse pero como no se cruza convenientemente, el toro le empala por la corva y está punto de derribarlo. Esto hace desconfiarse del todo al torero. Un redondo en el que como no le manda en el remate, el toro se revuelve con rapidez y le pone en apuros. Finalmente remata con el pase de pecho sobre la mano derecha para retirarse del toro y respirar.
Curro Duarte, no le ha bajado la mano y el toro se ha venido arriba en una serie de redondos dados a media altura que no han sido rematados convenientemente.
En la suerte natural y entrando muy en corto, pincha arriba sin soltar. En la misma suerte entra nuevamente pero como deja la mano atrás y no cruza, pincha nuevamente. En la suerte natural, logra una estocada en la yema de la que el toro muere sin puntilla.
Cuando el toro es arrastrado, las palmas le sacan a saludar desde el tercio.
Demasiado aseado ha estado Curro Duarte, cuando es muy posible que haya sido la primera corrida que torea en esta temporada.
Sale el quinto de la tarde. Un toro negro que es un zapatito y sale con muchos pies. El toro se da una vuelta por su cuenta al ruedo y cuando llega a la jurisdicción de Manuel Escribano, éste le recibe con una larga cambiada de rodillas en terreno de tablas. El toro sale suelto y a la vuelta, Manuel le recibe de rodillas con una verónica, de la que el toro se va largo. Manuel lo aguanta y, tras unas verónicas de pie, le remata con una media sobre el pitón derecho a la que sigue una espacie de tijerilla de remate, sobre el pitón izquierdo. Aplausos
El banderillero Isaac lo fija en el burladero de suertes mientras el picador ocupa su lugar. Manuel habla con el picador para recomendarle que no lo pegue en exceso. Manuel Escribano desde el centro del ruedo por saltilleras lleva el toro al caballo de picar rematando con una revolera.
El picador se agarra muy trasero para rectificar de inmediato ante las protestas del público Manuel se queda con el toro en el centro del ruedo para permitir con seguridad la salida del ruedo del picador.
Escribano dispuesto ha realizar su quite. Se echa el capote a la espalda para torear por gaoneras. Tres gaoneras que remata con una revolera y se queda an te la cara del toro en desplante torero.
El propio matador realiza el tercio de banderillas. Manuel toma un par de banderillas vestidas con papelillos blancos y se las brinda al público recibiendo una gran ovación. En medio de la música y gustándose, hace que el toro, que está frente al tendido 3, se fije en él. Cuando el toro acude le gana la cara y a todo pasado le prende una par de banderillas en todo lo alto. El toro persigue a Escribano que ha de refugiarse en el burladero del tendido 4. Toma el segundo par de banderillas y se va a por el toro, lo recorta y saliendo del recorte se va a por el toro y cuadrando en la cara prende en todo lo alto. Toma el tercer par de banderillas para ponerlo al violín a un toro que está cerrado en el burladero del 3 y lo clava al quiebro por dentro y al violín. Seguidamente, para al toro y se queda ante él en desplante abriéndose la chaquetilla y ofreciendo el pecho al astado. Solicita a petición del público, otro par que presidencia concede y Manuel tras recorte se retira del toro y acercándose lentamente lo clava en todo lo alto. Seguidamente quiebra al toro y lo para. Grandísima ovación y gritos de ¡Torero! ¡Torero! del público puesto en pie.
Manuel hace salir al ruedo a su amigo el matador de toros David Galán para brindarle la muerte de este toro.
Manuel Escribano inicia la faena de muleta de rodillas debajo de presidencia y administrando unos redondos en serie de cuatro que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha también de rodillas.
El torero de Gerena se va al centro del ruedo y con la muleta portada en la mano derecha se encamina al toro para sacarle de la querencia en tablas. Allí ejecuta dos trincherazos en cadena y queda posicionado para el toreo al redondo. Ahoga un poco al toro por apretarle demasiado y en su ánsia de dar todo al público. Manuel al momento se da cuenta de esta circunstancia negativa y toma la distancia adecuada, pierde tres pasos entre pases y logra una extraordinaria tanda de cuatro redondos que, tras martinete, remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.   ¡El pozo de la bravura se secó en el toro!
Manuel opta por el tremendismo y realiza unos desplantes metido entre los pitones después de realizar el péndulo. Le toca el pitón, el testuz. ¡Se la juega el torero de Gerena, puesto que en ese sitio, cualquier derrote  imprevisto del toro, puede alcanzarle!
¡Escribano muy puesto tanto técnica cómo física y psicológicamente!
Se va a barrera para tomar estoque y muleta nueva y seguidamente se encamina al toro. Le anda por la cara muy torero, remata con un pase de pecho de rodillas.
En la suerte contraria con el toro sobre la raya de fuera delimitadora de la suerte de varas, estocada en la yema de la que el toro rueda sin puntilla. Los pañuelos pueblan completamente los tendidos y el presidente concede las dos orejas y el rabo con las que Escribano da la vuelta triunfal ruedo.
El sexto y último toro de la tarde se lidia en medio de la deficiente luz artificial con que cuenta la plaza de toros. Es un toro terciadito al que David Galván recibe por verónicas con el ánimo de cortarle las orejas para consolidar un gran triunfo con vistas a próximos compromisos toreros.
Buenas verónicas ganándole terreno, para rematar en medio del ruedo con una verónica. Aplausos.
Con lances por delante sin cruzar lo ha llevado al caballo de picar y el picador se agarra arriba. El toro sale suelto de la suerte y  Manuel Escribano se queda con él  para facilitar la salida del picador. Uno de los banderilleros de Galván interviene inoportunamente y le da tres capotazos innecesarios cuando está saliendo del ruedo el picador.
David Galván realiza su quite en el mismo centro del ruedo en base a unas chicuelinas ajustadas en serie de cuatro, jaleadas por los muchos partidarios que este torero, afincado en Los Barrios, tiene por estos lares, rematadas con una revolera.
En banderillas el primero las deja a mitad de paletilla izquierda. El tercero a pesar de verse en apuros las deja arriba. Con cuatro palos se cambia el tercio.
David Galván comienza su faena de muleta en terrenos de tablas debajo de presidencia con una serie de cinco muletazos por alto a una mano, sin mover los pies del suelo. Remata con un  pase de pecho sobre la mano izquierda. Aplausos.
Tira del toro para sacarle al tercio donde se lleva al muleta a la mano derecha dispuesto a torear al redondo. Serie de cuatro buenos redondos que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha. Continúa con la muleta en la diestra. Serie de otros cuatro buenos redondos que remata con el de pecho sobre la mano derecha.
Tras dar distancia al toro, se va a por él y le administra un pase de pecho sobre la mano derecha quedando posicionado para el toreo al redondo. Un redondo que resulta enganchado en el remate. Dos redondos en el último de los cuales se cambia la muleta de mano sobre el pase, un natural y, tras insistencia, remata con el pase de pecho sobre la izquierda.
Solicita un cambio de muleta que uno de sus banderilleros se lo lleva a “pie de obra”. Invertido por la espalda bueno. Remate con el pase de pecho despegado sobre la mano izquierda. .
¡David se da un verdadero arrimón! Desplante colocándole la frente sobre el testuz del toro en alarde de valor innecesario,  pues el toro aunque es una babosita en arreón intempestivo puede coger al torero.
Insiste en invertido por la espalda al que sigue, a esas alturas de faena, un cambiado por la espalda  en el que el toro está a punto de llevárselo por delante. Finalmente remata todo esto con un pase de pecho sobre la mano derecha.
En uno de esos alardes donde atropella la razón, el toro se arranca y afortunadamente le introduce el cuerno entre las dos piernas, lanzándole al aire y tratando de rematarle, tras el aterrizaje en la arena. Resultado final: un fuerte varetazo en la parte interna del muslo izquierdo. ¡Se jugó una cornada en el ano de funestas consecuencias!
En la suerte contraria y entre las dos rayas,  estocada muy trasera. El toro dobla. El puntillero acierta al primer intento. Se piden los trofeos y, el ínclito presidente concede las dos orejas y el rabo con las que David Galván da la vuelta triunfal al ruedo en plena oscuridad que nos imposibilita dejar constancia gráfica de calidad.
Al toro le dan la vuelta al ruedo en compensación por no habérsela dado al 2º de la tarde que hizo más méritos.
Al final los tres matadores de toros salieron a hombros por la puerta grande en triunfo que compartieron con el empresario verdadero triunfador económico con los cambios de cartel a la vista de la entrada que registro el coso que regenta.
Reportaje gráfico de lo realizado por Curro Duarte.







































































































 







 








Reportaje gráfico de lo realizado por Manuel Escribano.



















 



















































































































































































































Reportaje gráfico de lo realizado por David Galván.











 














































































































Cosas de la corrida de Gavira.











 












































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