Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.
Los tendidos del Coliseo Vista Alegre casi vacíos en esta primera corrida de rejones que abre el Ciclo Taurino de la “Primera Feria de Invierno en el Palacio de Vista Alegre”.
Preside el Decano de los Presidentes de la Plaza de toros de Las Ventas, don Manuel Muñoz Infante, auxiliado por su asesor artístico y por un veterinario femenino.
Antonio Domecq ha ido por delante y realizado dos faenas aseadas que no ha rematado con los rejones de castigo. Un triunfo más que se le escapa por aquello de no acertar con los aceros.
Ha sacado caballos nuevos que, dadas sus condiciones toreras, harán un buen papel en el panorama del rejoneo en la temporada que se avecina.

Andy Cartagena sale al ruedo montando a “Bético” un caballo tordo rodado con 6 años para, tras calentar momentáneamente, ordenar que se abra el portón de los sustos.
Y sale un ejemplar de la ganadería de San Mateo que luce de manera horrorosa los dos crotales amarillos en sus orejas.

Coloca un segundo rejón de castigo en el sitio, para seguir toreando al toro de forma ajustada con la banderola del segundo rejón. Cambia de cabalgadura y sale “Maravilla” que es un tordo vinoso quien torea al toro dejándole llegar a las cercanías. Tras tomar unas banderillas sigue toreando con piruetas delante de la misma cara del toro para en el momento justo clavar un par al violín, y salir con una pirueta en la misma cara del toro.
Tras tomar un segundo par de banderillas se va hacia el toro para sacarlo de la querencia a tablas que éste muestra. Se aleja del toro y yendo hacia él, le coloca un excelente par en todo lo alto.
Un tercer par de banderillas que clava tras hacer unas piruetas delante de la cara, en una de las cuales resulta atropellado.


Se va hacia el toro y deja un excelente par en todo lo alto.


Las coloca de manera seguida para al finalizar adornarse tocando el testuz y haciendo el teléfono. Finalmente se aleja del toro y el caballo se arrodilla lo que enerva a los espectadores.

El toro acusa el rejonazo aculándose en tablas y amagando con echarse. Como no lo hace Andy echa pie a tierra, solicita la autorización para descabellar, y acierta al primer golpe de verduguillo.
Petición minoritaria de oreja que el presidente concede.
Diego Ventura en la arena montando a “Maletilla”, un caballo castaño, lusitano de 4 años que luce su hierro en su región femoral derecha.

Seguidamente le coloca un extraordinario rejón de castigo.

En la colocación del primer par de banderillas, tras hacer la batida perfecta, no encuentra toro, no obstante lo cual recibe una gran ovación.
Se aleja del toro y a la vuelta bate perfecto y deja las banderillas en todo lo alto.
Sale un caballo tordo atruchado aguanta las embestidas del toro de manera temeraria y hace unos quiebros sensacionales en la misma cara del toro.





Montando a la yegua “Vanidosa”, de capa torda rodada, AHa, Antonio Domecq espera al toro “Esmeralda” que con 523 kilos pertenece a la ganadería de San Mateo y sale corretón y distraído.
Coloca un excelente rejón de castigo para seguidamente torearle con la banderola midiendo la embestida con la finalidad de ver si cambia la suerte con un solo rejón o es necesario colocar el segundo.


Se aleja mucho del toro y nuevamente se acerca para colocar una banderilla en todo lo alto.
Coloca un par de banderillas a dos manos de manera perfecta y precisa que es ovacionado por los entendidos del tendido.
¡Toreo clásico por parte de Antonio Domecq fiel al toreo de la casa!
Excelente labor la realizada por Antonio Domecq que no obstante una vez más no acierta con el rejón de muerte desperdiciando un triunfo que tenía en sus manos.
Y estamos en el último toro de la tarde. Para lidiarlo Diego Ventura ha sacada a la arena una yegua muy campera de raza árabe con la cola recogida que mueve con garbo el mosquero. Se llama “Triana” y su capa es castaña.
Sale “Culebrito II” marcado con el número 23 y con 541 kilos del hierro de San Mateo.
Coloca un rejón de castigo que el toro acusa doliéndose en demasía ligeramente desprendido. Sigue toreándole con la banderola tratando de comprobar su estado de fuerzas. Cambia el tercio.



Quebrando en el momento preciso coloca un par de banderillas en todo lo alto. El toro está muy cerrado en tablas y allí Ventura coloca un excelente par de banderillas.

Finalmente saca a la arena a “Califa” el caballo castaño con el que coloca de manera continuada y en un “pis pás” tres banderillas cortas en todo lo alto.
Un rejón de muerte en todo lo alto del cual el toro cae sin puntilla. Se piden las dos orejas que el presidente concede.



Antonio Domecq toreando de manera clásica. Difícil competir con los rejoneadores que, como Diego Ventura y Andy Cartagena, dan otra dimensión rejoneando. No digo que sea mejor o peor,simplemente digo que es distinta, porque en ella el lucimiento de los caballos está por encima del arte clavando rejones de los caballeros rejoneadores.
Todos los caballos lucieron a una altura rayana en la perfección.
La recessión económica se dejo sentir en la asistencia de público que no llegó a cubrir ni un tercio del aforo.