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miércoles, 25 de abril de 2012

ANÁLISIS DE LA PRIMERA CORRIDA DE REJONES EN LA FERIA DE SEVILLA 2012.

ANÁLISIS DE LA PRIMERA CORRIDA DE REJONES EN LA FERIA DE SEVILLA 2012.
Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

¡Un cartel de lo mejorcito que se despacha y no se cortó ni una sola oreja! ¡Tampoco la Maestranza estuvo llena!
La Feria de Sevilla en este año, tiene como dice la canción de “Los Morancos”, “un sabor especial…” y esto se nos antoja es derivado de los parámetros siguientes:
-Una recesión económica galopante que conduce a que el trabajador con sueldo medio y bajo, no pueda ir a los toros. Este espectador en su mayoría no suele ser aficionado a las corridas de toros convencionales, pero sí y mucho, a las corridas de rejones por aquello de que siempre ha estado ligado al mundo del caballo y de siempre iba a ver, desde el pueblo, una única corrida de la Feria de Sevilla acompañado de toda la familia. Naturalmente a la hora de sacar pañuelos en petición de trofeos, como mínimo sumaban cuatro unidades que en definitiva contaban en el cómputo por parte de la Presidencia.
Ante la ausencia de este importante elemento, solamente quedan en la plaza los espectadores pudientes que, como practicantes en muchos caso de la hípica, valoran la monta realizada por los rejoneadores y en ocasiones la realización de las suertes ante los astados, por lo que la petición de trofeos no es al albur.
-La política, con su influencia en todos los ámbitos, ha llevado a los palcos de Presidencia de corridas de toros a personajes que forman o formaron parte de ella y que no siempre cuentan con conocimientos suficientes para juzgar una corrida de rejones, que nada tiene que ver (salvo que hay un toro en la arena) con una corrida de toros convencional a pie. Presidente y asesores han de conocer tanto el comportamiento del caballo y del toro en la arena, como el grado de doma del caballo y como parangonar justamente las suertes hechas a caballo a las realizadas por un torero a pie donde éste actúa directamente sin la intervención de un tercer protagonista que, en este caso del rejoneo, es el caballo con sus instintos, manías y momentos. Y con demasiada frecuencia, un Presidente aficionado a los toros carece de estos conocimientos fundamentales.
-Con la evolución de la vida, tras la revolución industrial, el trabajo cada vez es menos sudoroso, el personal es más aseado, por lo que el uso del clásico “moquero” a declinado en proporciones hasta del 90%, lo cual se nota en los espectadores de las corridas de toros, quienes no sacan el pañuelo por carecer de “moquero” y piden los trofeos con la voz que no contabiliza para el recuento visual a “groso modo” del presidente. Y como la primera oreja la concede el público, al no haber suficiente número de “moqueros” la oreja se la lleva el astado en el arrastre.
Si a estos factores clave, unimos que muchos de los que ocupan localidad en plaza son meros acompañantes y los que les importa un bledo lo que se haga en la arena y sí muy mucho que les vea el vecino en la Maestranza, pues eso…. ¡Menos moqueros! que cuando no son tales sino simples trapos de colores que muchas señoras portan en su bolsos, no son apreciados con fines de contabilidad por el presidente aunque no padezca daltonismo.
Total que al final es cuestión de "moqueros" que ya sabemos todos para lo que se empleaban
Y lo cierto es que tanto los toros de “El Capea” como los tres caballeros rejoneadores: Andy Cartagena, Diego Ventura y Leonardo Hernández, estuvieron más que dignos y en ocasiones brillantes, luciendo preciosos caballos, perfectamente domados y con suertes de exposición en el desempeño de sus faenas.
¡Es mi análisis que no quiere decir que sea el acertado!
Reportaje gráfico de lo acontecido en la actuación general de Andy Cartagena.


























 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Reportaje gráfico de lo realizado en conjunto por Diego Ventura.

Reportaje gráfico de lo realizado en conjunto por Leonardo Hernández.


Otras fotos de la de rejones