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miércoles, 7 de agosto de 2013

JULIO CAMPANO O EL TORERO DE LA AFICIÓN DESMEDIDA.



JULIO CAMPANO O EL TORERO DE LA AFICIÓN DESMEDIDA.
Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.
Fui muy amigo de su padre allá por los comienzos de la década de 1950, cuando, mientras el resto de los chiquillos de Las Navas del Marqués utilizaba la plaza de toros para jugar al futbol en aquellos partidos contra los veraneantes, él y yo, solos, nos íbamos a los corrales del matadero para entrenar con capote y muleta, pues en el ánimo de Miguel estaba ser torero. Y como el “profesional” iba a ser él, un servidor de ustedes hacía de toro portando unos cuernos que Miguel Rosado Ran, tomó del matadero y había insertado en un palo.
¡No se cansaba de entrenar! Después de haber trabajado en la carnicería de su jefe Martín (quien poseía una ganadería de reses bravas), se nos acababa la luz del día y a mí me tenía los “riñones al jerez” por tanto como bajaba la mano en la faena de muleta en medio de aquel lodazal de excrementos vacunos cuyo olor penetraba hasta lo más profundo de nuestros alvéolos pulmonares.

Me acuerdo con inmenso cariño de esa trabajadora familia numerosa “Campano” que tenía en la plaza principal de Las Navas un bar donde la amabilidad era la norma y a donde acudían mezclados con la gente del pueblo los numerosos “señoritos veraneantes” prendados de la buena cocina  y cariño de la anfitriona de la casa y de la belleza de sus dos hijas.
En aquella época la semi-construida plaza de toros, cerrada con tablas en las zonas sin cubrir de piedra berroqueña, situada frente al cuartel de la Guardia Civil y a la caída del Castillo de la Sección Femenina de Falange, daba cobijo todos los domingos de los meses de junio, julio y agosto a corridas o novilladas por donde desfilaban los novilleros más destacados y los matadores de segunda categoría. Eran los meses en que por vacaciones me desentendía de mis obligaciones colegiales para ir a veranear a casa de mis abuelos a ese privilegiado pueblo cobijo masivo de las familias madrileñas que dejaban a los padres de “Rodríguez” hasta el fin de semana, en la capital de España
Uno se las ingeniaba para entrar gratis portando las partituras de los músicos componentes de la Banda Municipal que dirigía Julián el sacristán de la iglesia de la que era párroco mi tío D. Mariano Díaz Torres. Luego veía el festejo sentado en primera fila de la terraza de la enfermería. ¡Utilicé el "enchufismo" de Julian! que siempre me trató con enorme simpatía y cariño.
Y en una de esas novilladas actuó Miguel vestido de luces en tarde apoteósica donde cortó orejas, rabo y una pata convirtiéndose en la atracción de la verbena que por la noche se dio en un Hotel de entrada selectiva, ataviado con un elegante traje azul que fue la envidia de cuantos chavales le contemplamos desde la puerta. El elemento femenino veraneante de Madrid se rifaban al amigo torero. ¡Que envidia nos daba!

Miguel Rosado Ran que, tras varios intentos de buscar nombre artístico (primero “Miguelín” cuyo apelativo se lo arrebató Miguel Mateo “Miguelín” el torero de Algeciras, Luego “Miguelete” (pero surgió otro algecireño Miguel Ramos Zambrana y le obligó a cambiar de nombre artístico). Finalmente adoptó el de “Campano”  que me pareció el más autentico y bonito de todos y, ahí comenzó una saga torera. Miguel Rosado “Campano” toreó por los taurinos pueblos de la provincia de Ávila (más tarde conocidos como el "valle del terror") verdaderos marrajos durante unas cuantas temporadas hasta que su bagaje torero lo llevó a la plaza de Vista Alegre de Madrid, donde actuando con Aurelio Calatayud sufrió una cornada grave. 
Se paso a los de plata donde destacó por su valor y bien hacer torero. Posiblemente un trastorno metabólico le hizo ganar muchos kilos, no obstante lo cual, el grueso banderillero se movía con una agilidad impropia del volumen que atesoraba. Sin duda alguna, ¡su casta torera podía con la humanidad corporal¡
¡Pasaron muchos años sin vernos! hasta que vi anunciada la participación de su hijo Luis Miguel Campano como novillero en la Monumental de Las Ventas y allí me fui a ver a padre e hijo. Era el año 1982. Estuve con Miguel padre y ahora viene esta nueva historia.

El segundo de sus hijos toreros, Julio Campano actuaba de novillero sin caballos en una plaza portátil en pueblo (cuyo nombre no recuerdo) del norte de Palencia.  Por reencontrarme con su padre, el amigo de tantos años, acompañado de mi hijo Luis, desde Valladolid nos fuimos a verlos.
Julio estaba más que renqueante consecuencia de las secuelas de la grave cogida sufrida en Las Navas del Marqués el 14 de julio de 1993 con destrozo  de las venas: femoral, ilíaca y safena y de los músculos abductores de la pierna derecha. Fue al entrar a matar a su primer novillo cuando le metió el cuerno hasta la  cepa. Trasladado urgentísimamente al Hospital Nuestra Señora de Sonsoles, llegó prácticamente muerto pues solamente tenía riego cerebral. Hubieron de transfundirle hasta 14 litros de sangre. Fue una novillada de Sainz de Miera donde alternaba con los novilleros; Óscar González y José Ortega.¡La trágica noticia ocupó las portadas de todos los diarios nacionales! ¡Fueron momentos dramáticos lor vividos por la familia Campano!, Pero "Julio valor" o el torero de la afición desmedida, se sobrepuso a todo y salió adelante.
¡Renqueante! Pero con toda la moral del mundo a pesar de que su pierna derecha estaba como si padeciera elefantiasis y con la cojera típica de quien ha sufrido rotura del tendón de Aquiles, seembutió el traje de luces grana y oro, banderilleó a sus dos enemigos y se sobrepuso durante toda la lidia a esa incapacidad física en un oficio más que peligroso. ¡Sacó la raza del padre!

Hoy Miguel Rosado, el amigo, tras morir de un infarto sin duda consecuencia de tantos padecimientos causados por su sinvivir taurino, estará en el cielo velando por el quehacer taurino de sus hijos, mientras estos siguen buscándose la vida en la parcela de su afición que no es otra que el mundo del toro. Tanto Luis Miguel como Julio son banderilleros en activo. Julio además es apoderado y tiene su puesto laboral, fuera del mundo taurino, en el Club de fútbol de mis amores que no es otro que el Atlético de Madrid.
Hace poco, a través de facebook,  contacté con Luis Miguel y ahora con Julio, que por cierto también es bloguero, y estas líneas quiero sean un recuerdo a su padre que fue un torero modesto pero con corazón y afición a prueba de bomba. ¡Va por ustedes familia taurina Campano!

viernes, 2 de agosto de 2013

FINAL DEL CICLO NOVILLADAS DE PROMOCIÓN DE CANAL SUR 2013.



FINAL DEL CICLO NOVILLADAS DE PROMOCIÓN DE CANAL SUR 2013.
Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.
En la preciosa plaza de toros de Belmez (Córdoba), abren paseíllo los alguacilillos que montan dos caballos uno de capa torda en fase blanca y otro de capa alazana. Le siguen los tres novilleros que llegaron a la final de este Certamen: Manuel Ponce, Andrés Roca Rey y Ginés Marin quienes cumplimentan al presidente de la corrida. D. Abelardo Montero Rios.
Se guarda un minuto de silencio en memoria de la catástrofe ferroviaria de Santiago de Compostela.
Comienza a llover con fuerza en el momento en que el alguacilillo entrega las llaves del chiquero al torilero.
Sale el primer eral de la tarde nº 43. Mosquero. Negro de capa. Con el hierro de Torrealta. De salida remata en el burladero al ser llamado.
Manuel Ponce novillero de Chiclana (nazareno y oro con los cabos negros, regalo de su madre para esta ocasión), Lo saluda con dos capotazos en los que el eral echa las manos por delante. Luego se estira por verónicas por ambos pitones, ganándole terreno para rematar, en el centro del ruedo, con una media verónica sobre el pitón izquierdo del eral que repite sobre el derecho.
Roca Rey de la Escuela Taurina de Camas realiza su quite por tafalleras rematadas con una larga a una mano.
En banderillas con lidia de Rafael Figuerola parean; Rafael Calvo que prende un excelente par. Francisco Gómez Alba también las prende  arriba. Con cuatro palos se cambia el tercio.
Manuel Ponce brinda a su profesor y director de la Escuela Francisco Montes “Paquiro”, Emilio Oliva junto a sus colaboradores.
La faena la inicia con pases por alto de pierna flexionada sobre ambos pitones, remata con un pase de `pecho sobre la mano derecha en el remate del cual el eral le rompe por la empuñadura el estoque simulado.
Tras tomar uno nuevo de la barrera, dos pases de pecho con la mano derecha sobre ambos pitones. Sigue con otros dos más y remate con el pase de pecho sobre la mano derecha, un redondo ganando terreno, cambio de muleta de mano  y remate final con el de pecho sobre la mano izquierda.
El eral con gran afectividad de embestida está situado fuera de las dos rayas de picar. Le da distancia. En medio de los sones del pasodoble “La gracia de Dios” interpretado por la Banda Sinfónica Municipal de Las Torres, se va acercando al eral. Adelanta la muleta. Un buen redondo. Serie de cuatro buenos redondos que, tras cambio de muleta por la espalda, remata con el de pecho sobre la mano izquierda.
Nuevo distanciamiento. A la vuelta, serie de cuatro buenos redondos que, tras cambio de muleta por la espalda, remata con el de pecho sobre la izquierda en el que el eral le ve y hace por él.
Con la muleta en la zurda, dos buenos naturales a media altura, seguidos de otros dos bajando la mano. En el remate del último, el eral le ve, va a por el novillero y lo derriba. Ponce se posiciona  tras el susto. Serie de cinco naturales buenos, que remata con el pase de pecho sobre la izquierda que dobla con el de pecho sobre la derecha. Ovación.
Sigue sobre la diestra en serie de cuatro redondos que, tras cambio de muleta por la espalda, remata con el pase de pecho sobre la izquierda. El eral hace por él, en el momento que no se tapa con la muleta, levantándole los pies del suelo, derribándole. Una vez repuesto del susto, se lleva la muleta a la mano derecha para ejecutar tres redondos aislados, en el último de los cuales resulta desarmado.
Se va a por el eral, tres molinetes encadenados sobre el pitón izquierdo que es el más potable.
Muleta en la zurda. Ayudándose del simulado, serie de tres ayudados por alto que remata con una trinchera, seguida de un pase del telón y remate final con un pase de pecho sobre la mano izquierda.
Tras tomar el estoque de matar, tres molinetes de rodillas encadenados, que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
Se dobla con el eral trabajando para buscar la igualada ya que el eral se ha venido arriba. En la suerte natural pinchazo arriba sin soltar. En la suerte natural, metiendo la mano con habilidad, logra una estocada en la yema de la que eral rueda sin puntilla en medio de una fuerte hemorragia buconasal.
Aparecen algunos pañuelos en los tendidos que al ir en aumento el presidente concede la oreja.
Sale el segundo de la tarde. Nª 17. Califa. Colorao. De Torrealta luciendo el guarismo 1 en la paletilla derecha.
Andrés Roca Rey de la Escuela de Camas (caña y oro con los cabos blancos), lo saluda con dos lances por delante sin cruzar. Al tercer capotazo se estira en una verónica en la que el eral le aprieta por lo que ha de posicionarse nuevamente. Serie de dos verónicas sobre ambos pitones. En la tercera, el eral lo acosa por lo que el novillero lo torea por delante tratando de enseñarle a embestir en lances templados que remata con un chicuelina.
Realiza su quite el tercero de la terna. Es Ginés Marín . Cuatro chicuelinas muy ajustadas que remata con una larga a una mano.
Réplica de Roca Rey. Se echa el capote a la espalda. Tres gaoneras que remata con una revolera.
Roca Rey toma las banderillas vestidas con los papelillos con los colores de Andalucía. El pasodoble ameniza el tercio. Se va a por el eral, le gana la cara, las prende arriba, pero el eral hace por él, le engancha y lo derriba. Roca Rey rueda perfectamente ante la cara del eral para salir del apuro. El segundo par lo realiza desde el centro del ruedo. Se va a por el eral, cuadra en la cara y clava arriba. Ovación. Para el  tercer par, cita al eral de rodillas, se levanta se va por él, cuadra en la cara, las clava arriba pero en la salida se trastabilla y cae ante la cara del eral que lo pisa. En barreras se refresca.
Tras cumplimentar a presidencia, brinda al público recibiendo la ovación pertinente. Cambia de posición la montera que cayó boca arriba.
Desde el centro del ruedo recibe al eral con pases por alto aguantando mucho la embestida. Cuatro ayudados por alto, un natural y remate con el pase de pecho sobre la mano izquierda que repite.
Con la muleta en la diestra logra una serie de buenos redondos que, tras cambio de muleta por la espalda, remata con el de pecho sobre la izquierda.
Sigue sobre la diestra. Le adelanta la muleta, cuando se arranca le administra cuatro buenos redondos. Se cambia la muleta de mano sobre el último, un natural y remate final con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Sigue sobre la zurda en serie de buenos naturales que remata con una trinchera seguida de un desplante ante la cara del eral.
Un molinete, un pase de pecho sobre la derecha y queda posicionado para el toreo al redondo. Trata de dar un redondo donde el eral se niega a embestir. Finalmente logra dos buenos redondos. Invertido por la espalda. Repite el invertido. Dos redondos y remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
El novillo podido huye hacia atrás. Pase de pecho sobre la derecha que dobla con el de la izquierda. Alardes de valor de Roca Rey que se pone de rodilla tras tirar los trebejos.
Tras tomar estoque y nueva muleta, le administra unos pases por alto. En la suerte contraria, pinchazo arriba sin soltar que encuentra hueso. En la suerte natural, metiendo la mano con habilidad logra una media lagartijera. Capoteo de los banderilleros, el eral se acula en tablas. Roca Rey toma el descabello fallando en repetidas ocasiones. Cuando acierta es ovacionado y aparecen los pañuelos en los tendidos en petición de oreja que el presidente, concede.
Sale el tercer eral de la tarde. Nº 60. Aplicado. Capa castaña, de Torrealta.
Ginés Marín (rosa palo y ooro) de la Escuela de Tauromaquia de Badajoz, recibe a su eral con una serie de verónicas en las que le gana terreno. Remata con una media.
Manuel Ponce hace su quite por chicuelinas buenas, que remata con una revolera.
En banderillas Ángel Sánchez prende un buen par. “Ronquillo” clava un buen par. Se cambia el tercio.
Ginés tras brindar al público se queda en el centro del ruedo para comenzar la faena por estatuarios en serie de tres, seguidos de un natural que remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Tras distanciarse del eral, vuelve a él con la muleta sobre la mano derecha. Serie de cuatro excelentes redondos que, tras cambio de muleta por la espalda, remata con el de pecho sobre la mano izquierda. Sigue sobre la mano derecha en serie de cinco excelentes redondos. El eral se le para. Lo aguanta. Nuevo redondo. Se cambia la muleta de mano por la espalda. Un natural y remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda en medio de los sones del pasodoble Nerva .
Se distancia del eral para seguir al natural con dos naturales que remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda. Nuevo natural rematado con el de pecho sobre la izquierda.
Un pase de pecho sobre el pitón derecho lo deja colocado para el toreo al redondo. Dos redondos. El eral se para. Invertido que remata, tras insistencia, con el pase de pecho sobre la izquierda.
Con la muleta en la zurda. Serie de tres buenos naturales. En el tercero el eral lo acosa y está a punto de derribarle. Muy valiente metido entre los pitones, con toques precisos, excelentes naturales que les remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Pase de pecho sobre la mano derecha lo deja posicionado para el toreo al redondo. Serie de excelentes redondos. En el último se cambia la muleta de mano, el eral lo ve y lo acosa. Remate final con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
En barreras se coloca una férula en la mano derecha. Toma el estoque de matar. Se va a por el eral para administrarle dos manoletinas en pie seguidas de dos de rodillas y desplante de espaldas ante la cara del eral.
En la suerte natural pinchazo arriba que encuentra hueso. Palmas de ánimo por parte del público. En la suerte contraria, pinchazo arriba que encuentra hueso y estoque escupido. Nuevo pinchazo en la suerte contraria. Recado presidencial. Marín sigue pinchando en hueso. Finalmente en la suerte natural y haciéndolo todo el novillero, logra una gran estocada de la que sale rebotado. Tras capoteo de los banderilleros el eral se acula en tablas  para doblar.
Sus partidarios, que son numerosos, le piden la oreja y el presidente la concede.
Sale el cuarto de la tarde. Nº 67. Retacoso. Con el hierro de El Torero.
Manuel Ponce le para con dos capotazos por bajo. Seguidamente se estira a la verónica por ambos pitones para rematar con una media por el pitón derecho del eral que dobla con otra sobre el pitón izquierdo.
Roca Rey realiza su quite en base a chicuelinas empalmadas con tafallera en dos series que remata con revolera.
El eral es banderilleado con lucimiento por los banderilleros
Tras brindar al público Manuel Ponce se planta de rodillas en el centro del ruedo  Unos redondos. Ya en pie le administra unos redondos. En el último, el eral al sentirse podido se para. Continúa con molestazos intranscendentes a un eral que no quiete pelea.
Con la muleta en la diestra, serie de cuatro buenos redondos. El eral se para. Un invertido por la espalda que remata con un  pase de pecho sobre la mano izquierda.
Sigue sobre la derecha. Un buen redondo. El eral se va. Nuevo posicionamiento. Dos buenos redondos a la salida del último el eral se quiere ir. Sigue por redondos a un eral que no quiere pelea. Remata con el pase de pecho sobre la mano derecha que dobla con el de pecho sobre la izquierda.
Muleta en la zurda. Dos buenos naturales. En el tercero resulta desarmado. Sigue por naturales sueltos en cada uno de los cuales el eral se quiere ir. Finalmente les remata con un pase de pecho sobre la mano izquierda.
Con la muleta en la derecha. Un redondo a  la salida del cual el eral se va. Nuevo posicionamiento de Ponce. La secuencia harta repetida es: un novillero que quiere torear y un eral que no está por la labor. Consecuencia final: serie de pases de todo tipo. Dos naturales. En el tercero lo desarma y el novillero se desespera porque no ha tenido suerte con el lote.
De rodillas tras insistencia, puesto que el eral no quiere arrancarse, le ejecuta un pase de pecho sobre la mano izquierda. Sigue con una serie de molinetes en cadena y multitud de pases a un eral que va y viene. Abaniqueo por la cara, y a por la espada de matar.
Ayudados por bajo tratando de buscar la igualada. Un aviso. Ha de trabajar para lograr la igualada que consigue en la suerte contraria. Haciéndolo todo el novillero y con un saltito pinchazo sin cruzar. En la segunda entrada, pinchazo hondo, atravesado y caído. Cuando uno de los banderilleros tata de sacar el estoque, tropieza, cae en la cara del eral y es arrollado por éste. A la siguiente entrada con saltito (estilo “Juli”), logra una estocada en yema de la que el eral cae espectacularmente sin puntilla.
Aparecen los pañuelos en los tendidos de manera minoritaria pero el dadivoso presidente le regala una oreja.
Sale el quinto eral de la tarde. Nº 28. Fretinense, con el hierro de El Torero.
Roca Rey se va a portagayola. Una larga cambiada muy apretada. Ya en pie se estira a la verónica por ambos pitones. Le ha administrado unas buenas verónicas y seguidamente le ha toreado a una mano.
Ginés Marín realiza su quite. Se echa el capote a la espalda. Dos buenas gaoneras que remata con una gaonera.
Réplica de Roca Rey. Gaoneras que remata con una larga a una mano.
Rey toma las banderillas con los papelillos de la bandera nacional. El primer par a eral pasado y saliéndose de la suerte prende un par que resulta caído. El segundo par que es amenizado con las notas del pasodoble “Sonia Gil”  compuesto para la entrevistadora de Canal Sur, gana la cara al eral y clava arriba. El tercer par con las banderillas vestidas con los papelillos de los colores de la bandera nacional. Se sube en el estribo y de dentro a afuera, gana la cara y clava arriba recibiendo una gran ovación.
Brinda a través de los micrófonos a su hermano que es matador de toros .
La faena la comienza de rodillas con pases por alto en serie de ocho. Ya en pie logra una serie de buenos redondos que, tras cambio de muleta por la espalda, remata con el de pecho sobre la mano izquierda.
Con la muleta en la izquierda, serie de cuatro buenos naturales que remata con el pase de pecho sobre la izquierda.  Tira del eral para sacarle de la querencia y con la muleta en la derecha, un redondo, se cambia la muleta de mano y continúa con el toreo al natura len buenos naturales que remata con un molinete sobre la mano izquierda seguido de un pase de pecho sobre la mano izquierda. Se acerca con elegancia al eral. Naturales. El eral se para. Rey se posiciona. Dos nuevos naturales que remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda al que sigue un desplante de rodillas ante la cara del eral.
Circular completo que empalma con un invertido por la espalda. Remata final con el pase de pecho sobre la izquierda  seguido de un desplante metido entre los pitones..
Un  pase de las flores, un redondo, cambio de muleta por la espalda, un natural y posicionamiento para seguir por naturales. Tres buenos naturales que remata con el pase de pecho sobre la izquierda en dos tiempos.
Circular invertido y tirando los trebejos desplante valeroso. El eral hace por él y dándole un pitonazo le rompe la taleguilla.
Dos ayudados por alto en busca de la igualada. En la suerte natural estocada en el sitio hasta lo gavilanes. El eral dobla  El puntillero acierta y aparecen los pañuelos de manera mayoritaria en los tendidos. Se conceden las dos orejas y el rabo.
Para recibir al sexto y último de la tarde, Simón Marín se va a portagayola tratando de superar a Rey. Nº 15. Hacedito. Hierro del Torero. Larga cambiada de rodillas que repite en el mismo centro del ruedo. Seguidamente lo torea por la cara sin cruzar enseñándole a embestir. Se estira en unas verónicas por ambos pitones.
Los banderilleros han banderilleado excelentemente a este eral.
Marín brinda a sus dos compañeros de terna.
La faena la comienza con un pase cambiado por la espalda. Con la muleta en la diestra, cuatro excelentes redondos que, tras cambio de muleta por la espalda, remata con el de pecho sobre la mano derecha. Estimula al eral moviendo la muleta y el estoque. Cuando sale de una serie de redondos se trastabilla, cae y el eral lo empitona.
Tras recuperarse se lleva la muleta a la zurda. Serie de cuatro excelentes naturales que remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda. Nuevos cinco excelentes naturales que remata con el de pecho sobre la mano izquierda. Ovación al tiempo que la banda interpreta el pasodoble "Nostalgia".
Tras dar distancia al eral, a la vuelta, serie de seis excelentes naturales que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha, seguido de un trincherazo.
Muleta en la diestra. Serie de tres buenos redondos que, tras cambio de muleta de mano sobre el pase, un natural y remate con el pase de pecho sobre la mano izquierda.  Sigue por redondos que remata con un pase de pecho sobre la derecha de rodillas y dobla con uno de pecho sobre la izquierda. Desplante torero ante la cara del eral. Marín ha estado muy relajado ante la cara de su oponente y colaborador eral.
¡Una serie de redondos que son verdaderos carteles de toros!
Se dobla sobre ambos pitones con la muleta sobre la mano izquierda. Y remata finalmente con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Tras tomar el estoque de matar, enjareta una serie de naturales resultando desarmado en el último. En la suerte contraria entra en derechura y aun a costa de recibir un golpe en el muslo derecho logra una estocada ligerísimamente desprendida. Gritos de ¡Torero!. ¡Torero!  
El eral tragándose la muerte se amorcilla. Un banderillero le saca una cuarta de estoque. Adornos por parte de Marín ante el eral que no da un solo derrote. Le saca por delante de la cara, en alarde de valor, el estoque en el momento en suena un aviso  El público aplaude la muerte del eral. Se pide la oreja y la vuelta al ruedo para el cornúpeta.  Vuelta para el de El Torero y las dos orejas y el rabo para Ginés Marín. Que finalmente sería el ganador del Certamen.
Reportaje gráfico de lo realizado por Manuel Ponce.

   







  







 








 






 







 






 






 






 

































Reportaje gráfico de lo realizado por Andrés Roca Rey.















































































 




































































Reportaje gráfico de lo realizado por Ginés Marín.









 

































































































































Cosas de la Final de Belmez