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sábado, 2 de mayo de 2009

LA CORRIDA DEL VENTORRILLO EN LA FERIA DE SEVILLA 2009.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Con lleno hasta la bandera y bajo la presidencia de D. Juan Murillo Pedrote con el asesoramiento artístico de Ruperto de los Reyes aparece el pañuelo blanco sobre la contera del palco presidencial que ordena la apertura del cerrojo de esa puerta que deja pisar la arena de la Maestranza a la terna de matadores compuesta por Julián López “El Juli” (grana y oro), Manuel Jesús “El Cid” (rosa y oro) y Alejandro Talavante (caña y oro).

Sale el primer toro de nombre Holando, número 66 y un peso de 548 kilos tras remolonear en el túnel de salida. Remata en le burladero.
El Juli se estira en el tercer capotazo. Da una verónica a pies juntos, dos lances por delantales para rematar con dos medias por ambos pitones.
El toro retenido por un subalterno mientras salen los picadores.

El Juli con lances por delante, procurando que no le toque el capote, lo lleva al caballo que monta Diego Ortiz quien se agarra arriba y el toro derrota varias veces al caballo por esa manía que tienen de no levantar el palo permitiendo que la puya moleste en la herida infligida.
El Juli se distancia mucho del toro antes de realizar su quite. El viento le está molestando. El toro que escarba. Quita por chicuelinas en serie de tres comenzando por el pitón derecho para rematar con una excelente media verónica por el pitón izquierdo.
En la segunda entrada el toro levanta tanto la cabeza en el salto, que le pone los pitones en el cuello al picador. Se cambia el tercio.
Con lidia de Álvaro Montes, “El Niño de Leganes” coloca un buen par. El tercero, Emilio Fernández parea desigualmente y cierra tercio Luis García con un par fácil que es aplaudido.
El Juli tras refrescarse la cara comienza con pases doblándose si bien los vacía por arriba. Es una serie de dos que abrocha con un pase de pecho sobre la mano derecha y otro por alto.

El toro clava los pitones en la arena y el Juli lo vacía con un pase de pecho sobre la mano derecha.
El toro comienza a gazapear. El Juli se separa de él. Con la muleta sobre la mano derecha le administra una serie de cinco redondos con cambio de muleta por la espalda y remata con el pase de pecho con la izquierda.

Nueva serie de cuatro redondos ligados que abrocha con el pase de pecho sobre la mano izquierda.








Comienza a sonar la música de la Banda del maestro Tejera.
Nueva serie de cinco redondos que. tras cambio de muleta por la espalda, pretende abrochar con el pase de pecho que no lo logra porque el toro le pisa la muleta. Finalmente lo consigue.










La muleta en la mano izquierda. Un natural en el segundo se le cuela el toro. Tras reponer tres naturales ligados. El toro se le cierne, pero lo vacía con un molinete y un pase de pecho con la mano izquierda.












Con la derecha una serie de cinco redondos en el último de los cuales el toro se le cierne, pero el Juli muy valiente le propina cuatro trincherazos por uno y otro pitón que finalmente remata con un pase de pecho sobre la mano izquierda.
Busca la igualada entre las dos rayas a un toro que gazapea.
En la suerte natural estoconazo hasta los gavilanes. Capoteo de los subalternos. El toro se acula en tablas para finalmente doblar. El público aplaude. Emilio Fernández al apuntillar levanta al toro que está herido de muerte. Juli ordena que se retiren del toro todos los subalternos y el toro tras unos pasitos tambaleantes dobla definitivamente. Emilio Fernández le entrega el estoque al Juli quien muy sonriente se va al centro del ruedo para agradecer los aplausos del público. Se pide la oreja, aunque no de forma multitudinaria, y el presidente la concede.

Sale el segundo nº 51 Sufridor con 546 kilos. Es un negro burraco.
El Cid ha necesitado de ocho lances para poder medio hacerse con el toro. El toro finalmente ha clavado los pitones en el suelo y ha estado a punto de darle la voltereta pero finalmente se queda suspendido sobre el pitón izquierdo sufriendo un quebranto considerable.

Es un toro muy violento que ha logrado en todo momento enganchar el capote de El Cid con lo difícil que esto representa.

Marra el picador, Juan Bernal en el primer intento al tiempo que se establece una pelea enorme entre el toro muy violento que entra muy rebrincado tratando de quitarse el hierro y el picador. Cuando El Cid trata de llevarlo nuevamente al caballo el toro pierde las manos con lo que aparecen unas palmas de tango.
No han colocado bien al toro en su entrada al caballo por lo que en la entrada marra nuevamente el piquero. ¡Desastre de tercio! Finalmente se cambia el tercio a un toro que prácticamente no se ha picado.
Talavante no perdona su quite a base de cuatro gaoneras que remata con una revolera.
Con lidia de Alcalareño parean El Boni que coloca un excelente par y David Saugar Pirri que falla en su primera entrada para, en la segunda dejarlas arriba. Cierra tercio El Boni que al dejar llegar demasiado al toro ha tenido que conformarse con dejar una sola arriba a paso de rejoneador.
El Cid comienza su faena sobre la mano derecha con una serie de tres excelentes redondos que tras cambio de muleta por la espalda remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda. Tres nuevos redondos que ya no son tan perfectos como los anteriores y que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha en el que el toro se cierne demasiado y le pone en apuros.
Un toro carece de embestida templada.
Con la muleta sobre la izquierda El Cid logra un natural. El toro gazapea. Dos excelentes naturales ligados y en el tercero el toro se le va al pecho y tiene que tirar la muleta para defenderse.
Dos naturales buenos. El toro se distrae. El Cid no se encuentra a gusto. Cambia de mano la muleta a la mano derecha. Tres buenos redondos y tras cambiar la muleta de mano al tratar de rematar con el pase de pecho el toro se le ciñe y está a punto de echarle mano.
La muleta en la mano izquierda ante un toro indeciso que no permite confiarse a su matador, por lo que se va a por el estoque de matar en medio de algunos pitos de la concurrencia.
El Cid busca la igualada que resulta laboriosa porque el toro no se centra, escarba de continuo y cuando levanta el estoque para perfilarse se le arranca de manera intempestiva.
En la suerte natural pinchazo arriba sin soltar. Excesivas dificultades para matar este toro. Nuevamente en la suerte natural El Cid mete la mano y logra una estocada ligeramente desprendida que hace doblar al toro y Pirri acierta al primer intento.
El Cid saluda y el silencio es la nota dominante.

Sale el tercero que es un castaño con el nº 73 con 501 kilos. Su nombre Lavador que de salida derrota en el burladero y arranca el estribo de manera estrepitosa.
Talavante se estira en el tercer capotazo Dos verónicas para seguir con lances por delante sin cruzar donde el toro le engancha el capote en el remate de los lances que el torero administra muy por bajo.
El toro entra muy rebrincado al caballo que monta Miguel Ángel Muñoz quien no obstante se agarra arriba.
Talavante sigue toreándole por delante de la cara sin cruzar andándole para atrás sin molestarle para llevarlo nuevamente al caballo de picar. El toro pierde las manos en el momento del embroque mientras el picador se agarra arriba para finalmente el toro salir suelto.
Hay unas palmas de tango porque parece que el toro claudica de una de las manos.
Con lidia de Fernando J. Plaza van a parear, Valentín Luján quien haciéndolo todo las deja arriba. El tercero Julio López coloca un excelente par arriba facilitado por su enorme estatura. Cierra el tercio Valentín quien las deja arriba en medio de aplausos.
Talavante con la muleta en la mano derecha se va por el toro. Un muletazo por bajo con pierna flexionada. Un pase por arriba sobre el pitón izquierdo. Otro sobre el derecho. Un trincherazo. Otro en el que lo vacía por arriba un pase de pecho sobre la mano derecha.
Una serie de cuatro excelentes redondos que tras cambio de mano por detrás abrocha con el pase de pecho sobre la mano izquierda. Todo muy ligado y realizado con toda tranquilidad.
Sigue con la muleta en la mano derecha. Dos redondos en el último de los cuales el toro se aleja. Talavante le da tiempo y tras citarle con la mano derecha logra tres excelentes redondos. Cambia de mano para dar un natural y remata con un pase de pecho sobre la mano izquierda en el momento en que comienza a sonar la música.
Pases por alto por ambos pitones que tras cambio de la muleta por la espalda, sigue por naturales ligados que remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda y un trincherazo sobre el pitón derecho. Las palmas echan humo.
Un trincherazo para quedar colocado y tras cambiarse la muleta por la espalda un natural al que sin moverse siguen dos más. El toro se para.
Dando el pecho una serie de cuatro naturales de frente que remata con otro trincherazo sobre ambos pitones y un molinete.
Busca la igualada a un toro con muchos pies todavía por lo cual con la muleta sobre la mano izquierda da una especie de ayudados a los que siguen unos naturales muy bajos que son jaleados por el publico de la Maestranza.
En la suerte contraria y aguantando una enormidad logra un estoconazo en la yema que hace doblar al toro. El puntillero acierta al primer intento.
Se pide la oreja con mucha fuerza y el presidente concede las dos. ¡Demasiado fácil se consiguen las orejas en la Maestranza!

Sale el cuarto toro de la tarde. Es el numero 63 Guapetón con 515 kilos de peso. Negro bragado.

De salida remata en el burladero. El Juli lo tantea con cinco lances para seguidamente estirarse por verónicas y lograr cuatro que remata con una media sobre el pitón izquierdo.
Cuando el "Niño de Leganés" trata de cerrar al toro en el burladero de suertes está a punto de ser reventado contra la barrera. Se libra porque su propio capote le hace el quite.
El Juli desde este momento se hace cargo de la lidia del toro.
Cuando los picadores están en su sitio el matador va por el toro y, capoteándole por la cara sin cruzar, mediante un recorte lo deja en suerte. El toro que persigue al Juli y éste con muchos pies, andándole para atrás, lo vuelve a dejar en la raya de fuera del tercio de varas.
El picador, Salvador Núñez va por el toro y le pica muy caído, en la paletilla izquierda. Lo saca el peón de confianza y Juli realiza su quite. Dos verónicas extraordinarias. El toro pierde las manos y tras dejarle reposar le administra otras dos más y remata con la media verónica.

Lo lleva nuevamente al picador aunque el toro está suficientemente picado. Lo deja en suerte con un recorte entre las dos rayas y hasta allí va el picador tras hacer trabajar al caballo para limitarse a señalar el puyazo.
Con lidia del Niño de Leganes por el que el toro tiene afectividad y está a punto de darle un pitonazo librándose porque el Juli le hace el quite a cuerpo limpio. Parean bien Álvaro Montes y Emilio Fernández que son perseguidos y han de tomar con prontitud el olivo.
El Juli en el centro del ruedo brinda a la concurrencia y desde allí se va a por el toro que está entre las dos rayas portando la muleta en la mano derecha.
Comienza por alto a una mano y logra cinco pases sin moverse que remata con pase de pecho sobre la mano derecha.










Sigue cimentando su faena sobre la derecha. Adelanta mucho la muleta. Dos redondos. El toro se para. Juli se cruza. Tres redondos ligados extraordinarios que tras cambio de mano por la espalda remata con el pase de pecho sobre la izquierda.
Cuatro extraordinarios y ligados redondos que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha. Las palmas echan humo.
La muleta en la zurda. Un natural. El toro se para. El Juli se cruza. Dos naturales ligados. El toro le mira. Le da distancia. Y tras cruzarse le adelanta la muleta y logra una serie de cuatro naturales ligados y abrocha con el pase de tras insistir pues el toro no quiere arrancarse.
Dos naturales ligados. El toro que se para. Nueva distancia. Dos extraordinarios sin moverse. Otro más. El toro agobiado está apunto de rajarse ante el poderío de El Juli.
Ya en las cercanías casi rozando los pitones con los muslos serie de naturales que abrocha con el pase de pecho sobre la mano izquierda y desplante garboso.
Trincherazo del que se queda puesto para seguir por redondos. Como el toro está remiso en la embestida hace el péndulo delante de la misma cara en un alarde valor.
Trata de conseguir un pase invertido que no logra con lucimiento. El toro asustado ante el poderío de El juli.
Faena impresionante metido en medio de los pitones y aguantando lo que no está en los escritos, que el público puesto en pie le rinde una merecidísima ovación.
Busca la igualada de un toro que por estar muy rendido cuesta trabajo conseguirla.
Como se demora en demasia la suerte suprema el Juli entra sin estar el toro completamente quieto y pincha arriba por dos veces.
A la tercera logra un estocada entera. Emilio Fernández que acierta con la puntilla a la primera.
El publico puesto en pie le rinde una gran ovación obligándole a dar la vuelta al ruedo como premio a la gran faena realizada.

Sale el quinto de la tarde. Acusador un toro castaño. El Cid comienza a capotear al toro pero no se acaba de acoplar con él.
Lo retiene El Boni mientras los piqueros ocupan sus lugares.
El toro va al caballo que monta Manuel Jesús Ruiz Roman y aprieta con la cara arriba pero sin cabecear recibiendo un fuerte castigo. Lo saca El Boni y el toro da una voltereta a la salida de la que queda inválido de los cuartos traseros.
En la nueva entrada al caballo El picador no le pega, y como en la salida del tercio el toro pierde las manos el presidente saca el pañuelo verde.
El mayoral hace su aparición dirigiendo con efectividad a sus mansos que se llevan el toro al corral.

Sale quinto bis. Lleva el nº 4 y se llama Terciopelo. Es un toro colorao con 575 kilos. Sobrero que pertenece a la misma ganadería de El Ventorrillo.
De salida remata en el burladero. El Cid cuando intenta estirarse en el tercer capotazo casi lo desarma. Seguidamente torea muy bien a la verónica con el inconveniente de la molestia del viento. Tres excelentes verónicas que ha rematado con una buena media.
El toro tiene muchos pies pero El Cid le aguanta muy bien andándole para atrás.
Alcalareño lo cierra en el burladero de suertes.
Tras colocarse los picadores El Cid se va por el toro para dejarlo en suerte.
Nuevamente el piquero es el hermano de Espartaco al que el toro nada más verlo se arranca con fuerza, cortándole el viaje El Boni, muy atento.
El Cid lo lleva al caballo con ciertas dificultades porque conserva muchos pies. Con un recorte pretende dejarlo en suerte sin conseguirlo porque el toro es codicioso con los capotes.
El Boni con un recorte lo consigue finalmente y Ruiz Román se agarra arriba, mientras el toro mete los riñones y aprieta.
En la segunda entrada el picador vuelve a agarrarse arriba limitándose a señalar el puyazo.
Tras sacarlo El Boni, Talavante aprovecha su quite con dos lances por delantales que ha tratado de rematar con una especie de media verónica muy baja.
Alcalareño coloca un excelente par. Pirri las deja arriba tras cuadrar en la m isma cara del toro. Y cierra Alcalareño con un gran par que al quedar solo una arriba por tropezar en una banderilla la que luego cae no se desmontera.
El Cid brinda al público.
Desde el centro cita al toro que se arranca con fuerza. Lo aguanta y logra un excelente redondo. Liga una serie de cuatro redondos que remata con el pase de pecho sobre la derecha y dobla con el de pecho sobre la izquierda. Una gran ovación.
El Cid se retira mucho del toro. Lo cita y cuando acude, le administra cinco redondos extraordinarios sin moverse. Cambio de mano un natural y remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.

Nueva distancia. La muleta ahora sobre la mano izquierda. Una serie de cuatro excelentes naturales. Otro más que remata con un afarolado y abrocha con el pase de pecho sobre la mano izquierda de los denominados de pitón a rabo. Le sigue un pase del desprecio.
Se distancia del toro. Un molinete que lo deja colocado para seguir por redondos en serie de tres. Pierde la muleta al pisarla el toro. Un pase de pecho. Cambio de muleta y desplante muy torero.
Sobre la mano izquierda dos muletazos ligados el toro se para. El toro lo acosa en exceso. El Cid se repone. Hace un desplante torero de rodillas.
Muy sonriente El Cid.
Va a barreras en busca del estoque de herir.
Busca la igualada de manera artística a base de trincherazos y en la suerte natural logra una excelente estocada que hace doblar al toro ante los aplausos del público. “Pirri” acierta al segundo intento.
Aparecen algunos pañuelos en solicitud de la oreja si bien no de manera mayoritaria por lo que el presidente no concede el trofeo.
Un toro de buena condición que desde mi punto de vista no ha aprovechado debidamente El Cid.
La ovación le obliga a salir al tercio desde donde saluda. La presidencia es abroncada por no conceder trofeo.

Sale el sexto de la tarde. Su nombre Nostálgico que luce el número 67 y un peso de 580 kilos. La capa es castaña y chorreada.
Talavante lo saluda con una docena de capotazos sin estirarse en busca de lucimiento. Remata con una especie de recorte.
El toro se va raudo a por el picador que acaba de salir pero finalmente no le ataca. Talavante lo retiene para seguidamente con lances por la cara sin cruzar que resultan enganchados en el remate llevarlo al caballo que monta Tulio Salguero. Falla el picador en la primera entrada y tras rectificar a toro parado se agarra arriba.
En la segunda entrada también falla el picador. Lo saca el subalterno Valentín Luján mientras Talavante, haciendo el molinillo con los dedos, pide el cambio de tercio.
Con lidia del mencionado Luján parean Fernando J. Plaza que las clava arriba y Julio López que deja un buen par. Cierra tercio Plaza dejando un par arriba de desigual colocación.
Talavante portando la muleta en la mano derecha se va acercando al toro. Muletazos de tanteo con los que saca al toro fuera de las dos rayas.
Dos redondos. El viento lo deja al descubierto y ante esa actitud se retira del toro nuevamente.
Sigue por redondos caracterizados por buen inicio pero defectuoso remate de ahí el que los muletazos resulten enganchados.
El toro finalmente aburrido acaba rajándose y Talavante finaliza su labor, andándole por la cara, a un toro que no tiene excesivas dificultades pero que no es el toro de carril de su primero.Talavante se va por el estoque de matar y tras unos mantazos dados con la finalidad de que el toro cuadre, en la suerte natural cobra una estocada contraria y caída que propicia el poder descabellar, acertando a la primera tentativa. El silencio es la nota predominante al final de la faena del extremeño.

viernes, 1 de mayo de 2009

LA CORRIDA DE SEVILLA 2009 CON TOROS DEL TORREÓN.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

La corrida de este día son ha proporcionado las conclusiones siguientes:
- Que lo buenos toreros por regla general son mediocres ganaderos.
- Que todos los toreros suelen defenderse mejor con los trebejos en la mano derecha, por aquello de que el estoque simulado alarga las telas de las muletas en extensión más que considerable.
- Que todos los toreros basan los triunfos en la faena de muleta minimizando los otros tercios.
- Que los toreros no consolidados tratan de escalar puestos y por eso la juegan con más verdad y riesgo.
- Que los figurones no quisieron o no pudieron y el novel puso toda la carne en el asador ante el peor lote del sorteo.
- Que si los toros no son verdaderos borregos crean dificultades a todos los toreros aunque sean catalogados como figurones.
- Que los toros como seres irracionales se rigen por los instintos que dan querencias, a veces, demasiado reiterativas.
Y con estas premisas voy a relatar como vi el desarrollo de la corrida.Con precisión horaria al máximo, la presidenta de la corrida de hoy Dª Anabel Moreno Muela auxiliada por el veterinario D. José Núñez Caraus y el torero Finito de Triana, saco el pañuelo blanco para que el cerrojazo abriera la puerta que daría paso a que los hermanos Zulueta (Francisco y José) despejaran el ruedo y permitieran el paseíllo de los diestros, Enrique Ponce (azul pavo y oro), José María Manzanares (azul purísima y oro) y Daniel Luque (grana y oro).

El primer toro de la tarde sale muy requetelimpio al haber pasado por el túnel de lavado. Pertenece a la ganadería de El Torreón. Se llama “Inspectorillo”, marcado con el número 560 y con 540 kilos de peso. No remata de salida en el burladero a que es llamado.
Ponce comienza con lances en los que trata de enseñarle a embestir. Demuestra escasas fuerzas tras perder las manos en dos ocasiones.
Cuando el diestro de Chiva se estira logra dos buenas verónicas sobre el pitón izquierdo que es el más potable puesto que por el derecho el toro se despega más. Abrocha con una media verónica por el pitón izquierdo, y revolera por el derecho.
El encargado de picar es Antonio Saavedra que mueve con precisión y buena monta el caballo con la finalidad de provocar la arrancada del toro y tras lograrlo, picar caído.
Saca el toro Mariano de la Viña. Ponce, con lances por la cara sin cruzar, lo traslada al centro del ruedo donde, tras darle reposo, lo lleva suavemente al caballo dejándole en la raya de fuera. Cuando el toro se arranca Saavedra se agarra arriba y el toro no aprieta.
En banderillas con lidia de Mariano de la Viña parean, Antonio Tejero que prende un buen par. Su hermano José María las deja arriba ante el toro muy parado. Cierra tercio Antonio Tejero con un excelente par.
Ponce comienza, como es habitual en él, doblándose por abajo y con la pierna flexionada por ambos pitones para acabar, tras cambio de muleta por la espalda, con un natural y seguidamente un pase de pecho extraordinario que es muy aplaudido.
Se aleja del toro para darle un respiro. Con la muleta en la mano derecha se va acercando al toro con la figura muy compuesta, como también es habitual en él.
Una serie de cuatro excelentes redondos que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
Provocando al toro golpeándose el pecho con la mano izquierda y sosteniendo la muleta sobre la mano derecha logra tres pases redondos aislados a un toro muy soso. Los redondos resultan aislados por un lado, porque el toro está falto de afectividad de ahí que no repita y por otro porque Ponce pierde más pasos de los requeridos para ligar la faena.
Nueva serie de tres redondos más que, tras cambio de mano durante el mismo pase, remata con un natural, que es muy aplaudido por este festivo público sevillano, y abrocha con un pase de pecho sobre la mano izquierda.
La muleta en la mano izquierda comienza ayudándose con el estoque simulado. Pases naturales aislados en serie de dos, perdiendo tres pasos entre pase y pase, a un toro que va aumentando en sosería y falta de motivación.
Una serie de cuatro buenos naturales logrados de uno en uno donde la técnica predomina sobre todo lo demás. El toro rajado del todo se va a las tablas y el público que se impacienta ante la inútil insistencia de Ponce que logra dos naturales al filo de las tablas y remata, en la huída del toro, con una trinchera por el pitón izquierdo.
Tras tomar el estoque de matar, se establece un tira y afloja entre torero y toro al tratar de sacar al cornúpeta de su querencia.
Ha de entrar a matar al filo de las tablas y en la suerte contraria logra un sartenazo del que resulta dolido en la mano derecha. Palmas para el torero.

Su segundo corresponde al cuarto de la tarde. Es un toro negro bragado con cinco años. Marcado con el número 391, Fandanguito de nombre y con 520 kilos. De salida derrota en un burladero y lo destroza.
Ponce lo recibe con dos lances de los que el toro sale suelto y derrotando violentamente en el remate del lance. Al cuarto mantazo Ponce se estira en una verónica sobre el pitón derecho. Sigue probándole. Es un toro que no se emplea. Suenan clarines para anunciar la salida de los picadores al tiempo que se hace cargo del toro Antonio Tejero para, con la colaboración de Mariano de la Viña, cerrar al toro en el burladero de suertes.
El toro cuando es llamado por Ponce desde el centro del ruedo sale en carrera desenfrenada en busca del capote. Ponce lo deja entre las dos rayas, y se arranca con mucha violencia al caballo que monta Manuel Quinta quien se agarra arriba. El toro está a punto de derribar, se quita la puya, ataca al caballo por los pechos lo levanta completamente en una pelea espectacular, mientras Quinta en medio de la lucha aprovecha para cambiar de puya.
El toro derrota violentamente sobre el capote de Ponce quien no obstante lo lleva nuevamente al terreno de las dos rayas andándole con rapidez delante de la cara. El toro más pendiente del capote de Ponce que del jaco.
Cuando se arranca nuevamente levanta al caballo. Lo saca Antonio Tejero para dejarlo en el capote del matador quien pide el cambio de tercio haciendo el molinillo con los dedos.
Mariano de la Viña pone un excelente par. José María Tejero prende un par por dentro, expuesto y cierra Mariano con un buen par.
Ponce comienza la faena por bajo para después de cuatro doblones retirarse del toro.
Con la muleta sobre la diestra se va acercando al toro. Logra cuatro redondos ligados que ha levantado los ánimos de la Maestranza. Nueva serie de cinco excelentes redondos, con colada incluida en el último, y se queda para dar el pase de pecho a pesar de que le está molestando el viento en demasía, logra el pase.
Se va al burladero para mojar la muleta. A la vuelta con la muleta sobre la zurda, ayudándose con el estoque simulado, logra un natural. En el segundo el toro da un derrote violento y le pone los pitones en el cuello.
Un excelente natural. Otro más. Otro más y otro más perdiéndole los pasos justos. Tras el quinto remata con una trincherilla recibiendo una gran ovación.
El viento molesta en exceso levantándole la muleta e impidiendo el montaje de la misma.
Seis excelentes redondos. Cambio de mano por la espalda y remata con un pase de pecho de pitón a rabo. ¡Extraordinario lo realizado por Ponce a un toro que si bien no le ha buscado, es demasiado violento en el remate de los muletazos.
Con la muleta sobre la mano derecha se acerca lentamente al toro con mucha torería. Un trincherazo muy elegante para quedarse colocado para el toreo por redondos. Una serie de dos redondos aislados. ¡Muy torero Ponce ante la cara del toro! Tres redondos más, el último de los cuales resulta enganchado. Otro más y tras este, el público de Sevilla se impacienta porque ve que no hay posibilidad de que la faena remonte y Ponce se está pasando en su prolongación de faena tratando de agradar.
Continúa sobre la mano derecha logrando una serie de cuatro redondos que remata con un pase de pecho sobre la mano derecha doblando con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Un trincherazo sobre la mano izquierda. Tres naturales más. Se dobla en su afán de finalizar la faena de la misma forma que la comenzó.
En la búsqueda de la igualada el toro continúa derrotando a la salida de los muletazos.











En la suerte contraria pinchazo arriba sin soltar. Suena el primer aviso. Nueva entrada logrando una estocada entera y desprendida de la que el toro cae sin puntilla

El segundo de la tarde responde por Obstinado es un cinqueño de capa castaña que esta marcado con el número 396 y que pesa 549 kilos. Es un toro muy bonito que de salida remata en tablas para seguidamente emplazarse.
Manzanares se va por él y el toro en el momento de ser llamado se arranca como un obús. Buen toreo de Manzanares a medida que se va cerrando en tablas para rematar con una revolera que es aplaudida.










Ha de trabajar Manzanares para llevar el toro al caballo que monta José Antonio Barroso quien se agarra arriba.
Manzanares en su quite busca más la efectividad que el lucimiento consciente de que es la muleta la da el triunfo.
Lleva nuevamente el toro al caballo para que el piquero deje un puyazo caído. El toro sale suelto.
Daniel Luque aprovecha su quite. Dos verónicas que remata con una media sin ajuste en la que resulta desarmado.
En banderillas con la lidia de Curro Javier, parean, Juan José Trujillo que deja un buen par al igual que Luis Blázquez que resulta achuchado. Cierra bien Trujillo.












Manzanares comienza por bajo con muletazos sobre la mano derecha en serie de cinco que levanta a la plaza. ¡Muy tranquilo el diestro! está ligando los muletazos que finaliza por bajo sobre el pitón izquierdo.











Se le ve ahora acelerado ligeramente porque quiere lograr faena. Tres redondos ligados que abrocha con un trincherazo
Con la muleta en la izquierda logra cinco naturales ligados que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.












Nueva serie de tres naturales largos y ligados que remata con uno de pecho trabajado. El público le solicita que de más muletazos en la serie, a lo que el diestro, le pide calma.
Nueva serie. Esta sí de cuatro naturales que remata con el de pecho recibiendo aplausos.
Mientras comienza a sonar la música de la banda del maestro Tejera, lo saca del terreno de la querencia para seguidamente lograr cuatro redondos ligados que remata, tras cambio de mano sobre la marcha, con natural y pase de pecho sobre la mano derecha.











Deja reposar al toro para volver a torear sobre la mano izquierda a un toro que se ha vuelto demasiado escarbón. Dos naturales ligados. Nueva serie de cuatro naturales extraordinarios que abrocha con una trincherilla y adorno muy torero. ¡Las palmas echan humo!
El toro se raja definitivamente y se acula en tablas. Cuesta trabajo sacarlo de su querencia, por tratarse de un toro tardo que no obstante cuando se arranca lo hace con violencia.
En la suerte contraria, Manzanares entra de muy largo y logra un pinchazo arriba que va profundizando a medida que el toro es movido por los subalternos hasta convertirse en una estocada entera. El toro acualado en tablas está muerto en pie, pero como se demora su caída Manzanares pide el descabello. Saca el estoque fácilmente. Falla en el primer intento por pinchar demasiado trasero. Suena un aviso. Acierta a la segunda recibiendo una ovación.

Su segundo es el quinto toro de la tarde marcado con el 507.
Nada destacable con el capote pues Manzanares se ha limitado a tratar de enseñarle a embestir consciente de que los trofeos se cortan en la faena de muleta. ¡Lo que se está haciendo demasiado habitual en este torero!
La suerte de varas transcurre sin nada digno de mencionar, salvo la repetición del rito de siempre; toro a burladero de suertes, llevada a caballo y picador que pica donde puede.
En banderillas con lidia de Juan José Trujillo. Curro Javier ha puesto un excelente par al igual que el tercero Luis Blázquez. Cierra tercio Curro Javier que, en expuesto par entrando por dentro, sufre un palotazo en el brazo a la salida del par. Se desmontera.
Manzanares comienza su faena andándole al toro por delante con elegancia. Con solo dos muletazos le ha sacado fuera de las dos rayas. Se lleva la muleta a la izquierda y ayudándose del estoque simulado le da un natural. Tras tomar la distancia nuevo natural ayudado porque el viento le está molestando. Adelantando la muleta, tras cruzarse con el toro, logra dos naturales buenos y bien rematados. Nuevo cruce y logro de dos naturales más a un toro que está gazapeando y Manzanares está configurando una faena a base de naturales sueltos tras perderle los pasos necesarios.
La muleta en la mano derecha, un redondo. Se separa bastante del toro. Otro más. Trata de ligar pero no lo logra. Dos redondos más que al separarse mucho del toro no liga porque el diestro no quiere ligar.
Esta configurando una faena a base de redondos sueltos. No obstante ahora liga tres redondos que remata con un pase de pecho sobre la mano derecha. Aplausos.









Muleta en la derecha. Tres redondos ligados. Distancia. Tres redondos más, ligados a base de no quitarle la muleta de la cara y remata con un pase de pecho sobre la derecha en un intento de remontar una faena imposible.
Un natural. Le pierde pasos. Nueva colocación ante la cara del toro, adelanta la muleta, tira de él y nueva colocación para lograr naturales sueltos en serie de dos.
Cuatro redondos. Un trincherazo por bajo de pierna flexionada.



En la suerte natural logra una estocada entera de la que el toro dobla. El puntillero acierta a la segunda.

El tercero de la tarde es otro toro colorado. Marcado con el número 537 y con un peso de 502 kilos. Se llama Comisario. Tras estrellarse contra el burladero de salida, hace lo mismo que su hermano anterior, emplazarse.
Luque se va por él. Dos lances para estirarse en el tercero en una buena verónica. Un toro que sin fijeza alguna se va muy largo tras el lance.
Una verónica a pies juntos muy buena. Por ambos pitones una serie de cinco verónicas excelentes que acaban con una sobre el pitón derecho en la que el toro, por exceso de humillación, da una voltereta impresionante cuando Luque iba a rematar con la media verónica.
Ahora Daniel Luque lo torea por la cara levantando el capote antes de dejarlo en las manos de sus banderilleros para que lo lleven al burladero de suertes en espera de la colocación de los piqueros.
El encargado de picar es Benito Quinta. Luque llama al toro que se arranca de manera violenta en los dos lances necesarios para dejarlo entre las dos rayas.
El toro al ser llamado por el picador se arranca con alegría y Quinta se agarra arriba.
Con un capotazo Luque lo pone en suerte, pero el toro se va hacia su querencia resultando laboriosa la acción de llevar el toro al caballo.
Aprovechando que el toro se ha parado en la raya de fuera de la suerte de picar, Benito Quinta se va a galope en busca del oponente clavando arriba para inmediatamente levantar el palo y recibir una ovación. ¡En Sevilla se aplauden los detalles!
El toro desdeña el capote de Luque. Cuando lo cita su banderillero Curro Robles el toro ara con los dos pitones la arena durante un largo trecho en el que pierde y recupera intermitentemente las manos con pérdidas de muchas fuerzas.
Con dos pares de banderillas, en las que destaca el par clavado por Raúl Caricol, se cambia el tercio.
Luque se va a por el toro que está entre las dos rayas para llevarlo al centro del ruedo. El toro desde allí se va en busca de la querencia que está en el sitio donde clavó los pitones para dar la voltereta al encontrar alivio y frescura en la arena removida por haber escarbado en ella repetidamente.
Su matador inteligentemente lo lleva al sitio opuesto de la plaza en su afán de quitarle la querencia.
Con la muleta en la mano derecha, un redondo. El toro sale suelto queriendo irse. Cuando va hacia la querencia de ese lugar donde clavó los pitones en la arena, el toro se va descaradamente al hoyo que el mismo ha cavado.
Luque logra tres redondos ligados a media altura. El toro que se para y se va al lugar de la querencia, donde es muy difícil torearlo.
Lo saca de la querencia. Un natural ayudado y el toro se dirige a las tablas en cuyo camino Luque aprovecha para darle un pase pecho sobre la marcha.
Un toro que no quiere pelea.
En la suerte contraria y al filo de las tablas logra una gran estocada que es acogida con una gran ovación.

En su segundo que correspondió al último de la soporífera corrida, no voy a narrar de manera pormenorizada lo acontecido porque se puede resumir en que este toro presentó cara a Daniel Luque solamente en terrenos del tercio donde el cornúpeta se sentía poderoso, pero cuando, por ese axioma que se ha convertido en ley cual es el de “que los toros hay que sacarlos a medios para que pierdan sus querencias” y el novel espada lo hizo, el toro se dedicó a pegar derrotes a diestro y siniestro que Luque supo aguantar e incluso llegó a conseguir buenas tandas de pases por ambos pitones ante la emoción que el toro llevó a los tendidos tras protagonizar un dramático y angustioso tercio de banderillas donde Curro Robles puso a la Maestranza en pie tanto en la primera entrada cuando, tras clavar fue perseguido y sintió cerca de su cuerpo el calor de la espiración del toro y finalmente ser liberado por el capote oportuno de un compañero de otra cuadrilla cual fue José María Tejero, como en su segunda entrada, cuando se fue al terreno del toro que lo esperó y por dentro, en arriesgada acción, metió las manos y salió más que apurado lo que sensibilizó al público maestrante para que propiciara el desmonterado del subalterno.
Luego Luque entró a matar a ley y logró una extraordinaria estocada que el toro acusó de momento pero que, tras agarrarse al piso, tardo en doblar hasta propiciar los dos avisos porque el de Gerena, convencido de que conseguiría trofeo, no quiso emborronar con el posible fallo del descabello.
Un joven torero que con material más propicio puede conseguir el triunfo en Sevilla en la próxima comparecencia.

lunes, 27 de abril de 2009

EL ESPERADO MANO A MANO CON LOS VICTORINOS.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.














Bajo la Presidencia de D. Gabriel Fernández Rey auxiliado en materia artística por Luis Arenas y con lleno hasta la bandera, hacen el paseíllo, Morante de la Puebla con un terno grana y azabache y "El Cid" con uno blanco y oro seguidos de cerca por el sobresaliente David y dos cuadrillas de cuatro subalternos y seis picadores como es preceptivo en estos casos.
Sale el primero que responde por Estupendo y luce el número 142, negro entrepelado y 506 kilos de romana.
Se frena al llegar a los burladeros. Lo para Morante. Comienza derrotando al capote de Morante que lo lancea muy cerrado en tablas por lo que resulta apretado y en dificultades. Seguidamente, sin estirarse, con unos lances de capote muy bajo y muy raros le está parando al toro que le ha puesto en dificultades. Este tipo de extraño toreo ha quebrantado al toro hasta dejarlo sin fuerzas.










Con lances por delante sin cruzar lo lleva al caballo dejándole a la altura de las dos rayas delimitadoras del tercio de varas.
En el primer encuentro, el piquero le clava en los riñones. El toro aprieta sin convicción permitiendo al picador agarrarse ligeramente trasero. Lo saca un peón y seguidamente Morante toreándole por delante, en tres simulacros de lance, lo lleva nuevamente al caballo.
Agustín Romero se vuelve a agarrar trasero.
"El Cid" dispuesto a realizar su quite. Dos verónicas que remata con una media sobre el pitón izquierdo del toro.
En banderillas Antonio Jiménez “Lili” ha colocado dos pares en el segundo de los cuales ha resultado achuchado ligeramente. Un tercio de banderillas que nada aporta a la fiesta.
Morante hace gestos de no gustarle el toro.
En terrenos del 7 y muy cerrado en tablas comienza doblándose por ambos pitones a base de pases contrarios acabando con un trincherazo del que el toro ha salido suelto como no podía ser de otra manera.
Morante que no se confía y sigue dando hasta el momento una serie de mantazos. Y lo que faltaba, el toro se cierne por el pitón izquierdo y esto hace que Morante desconfié del todo.
Muleta en la mano derecha. Cinco mantazos. Busca la distancia. Se cruza. El toro que va aprendiendo, mientras se entretiene en oler una banderilla que ha caído delante de él. Y Morante cada vez más desconfiado.
Continúa con un toreo de pases contrarios cruzándose mucho al pitón de fuera y como ha empezado a machetear aparece el murmullo de desesperación en la Maestranza.
Morante totalmente incapaz trata de dar un derechazo a la salida del cual el toro le busca las zapatillas porque humilla en exceso y Morante decidida y descaradamente opta por el aliño. Macheteo y protestas en el público.
Entra a matar desconfiado y pincha arriba. Saliéndose descaradamente de la suerte un pinchazo arriba. A la tercera entrada, una estocada casi entera caída, al tiempo que suena el primer aviso. Rueda del peonaje y el toro dobla por aburrimiento. El zocato puntillero, Sánchez Araujo, acierta a la primera.

El segundo de la tarde es Sortijero. Número 37 con 517 kilos de peso. Cárdeno de capa.
Es un toro dotado de moña que tampoco de salida remata en el burladero.
Enseñándole a embestir en cinco lances, “El Cid” se estira en el sexto, pero el toro sale suelto. Tres buenas verónicas que remata con una media y el toro que, muy flojo de cuartos traseros, renquea.
Pica Manuel Jesús Ruiz Román. A su caballo llevaba el toro muy templado “El Cid”, pero el toro le pisa el capote y lo desarma. Es “El Boni” quien ahora lo lleva al caballo. El piquero se agarra arriba. Lo saca nuevamente “El Boni”.
El toro pierde las manos cuando “El Cid” lo lleva nuevamente al piquero y aparecen las primeras protestas del público sevillano.
Cuando siente el hierro el toro da unos derrotes enormes al peto del caballo sin llegar prácticamente.
Nuevamente “El Boni” lo enseña a embestir. El toro se ha ido sin picar.
En banderillas con lidia de “El Boni” parea por delante Alcalareño que deja un buen par a pesar de que el toro le ha cortado el viaje. David Saugar “Pirri” deja un solo palo. Cierra tercio Alcalareño que no ha acertado y las deja en el suelo. En la nueva entrada deja una arriba y con 4 palos se cambia el tercio.
Frunce también el ceño “El Cid”.
Moja la muleta y se va por el toro que tienen sus peones retenido en el burladero de suertes. Comienza doblándose a media altura en pases en los que el toro le busca las zapatillas.

Tres redondos que, tras cambio de mano por la espalda, remata con el pase de pecho sobre la izquierda.
“El Cid” ha tratado de enseñarle a embestir sobre la mano derecha pero unas veces porque el toro no se entregaba en la muleta y otras porque el viento le dejaba al descubierto, resulta que el torero de Salteras no ha podido realizar faena, teniendo que acabar con una fase de aliño antes de ir por la espada de herir.
En la suerte contraria logra una estocada casi entera, ligeramente tendida. El silencio del público es la nota dominante.

Sale el número 110.
Morante se estira en tres verónicas que son jaleadas a pesar de que adolecen de ajuste y que remata con una media no lograda.
El peón “Lili” resulta comprometido y una lata de coca cola es arrojada con la finalidad de hacer el quite.
Morante con ciertos apuros le lleva al caballo de picar. El piquero, Aurelio Cruz se agarra muy caído y trasero.
Morante con tres mantazos lo lleva nuevamente al caballo. Ahora, el picador se agarra arriba y, tapándole la salida, lo castiga en exceso.
Con lidia de Antonio Jiménez “Lilli” van a parear Rafael Cuesta que deja un buen par aunque con ciertos apuros. Francisco Javier Sánchez Araujo deja un solo palitroque arriba y cierra Cuesta con un buen par.
Morante comienza peleándose con el toro por doblones para seguidamente tratar de configurar su faena a base de redondos, pero no le sale ninguno limpio, al resultar enganchada la muleta en el remate.
Con el sonido de unas campanas de fondo el toro va aprendiendo más de la cuenta porque Morante no acaba de rematar el muletazo. No manda al toro lo suficientemente largo, por lo que se revuelve con rapidez y peligro.
Morante ha perdido claramente la partida.
El toro por arriba no tiene un pase y además el viento está molestando.
Sin probar con la mano izquierda, Morante busca la igualada.
En la suerte natural entra logrando un pinchazo arriba perdiendo la muleta en el embroque. Capoteo de los subalternos tratando de que doble en larga brega. Morante espera que doble no queriendo usar el descabello. El toro humilla mucho pero el torero no se decide a descabellar. Por fin se decide acertando a la primera y suenan algunos pitos.

Sale el cuarto de la tarde que es un señor toro. Luce el 81. Se llama Garabato con 486 kilos, cárdeno de capa. Es aplaudido al salir al ruedo.
“El Cid” comienza templándole muy bien con el capote para estirarse en el tercero en unas extraordinarias verónicas sobre ambos pitones al tiempo que lo gana terreno.
“El Cid” lo lleva muy artísticamente al caballo que monta Juan Bernal quien se agarra arriba.
Es Alcalareño quien ahora lo deja en suerte. El piquero que acierta y tras ser sacado el toro, Morante hace su quite y es replicado por “El Cid” con dos extraordinarias verónicas rematadas con una media y un adorno quedándose a escasos metros de los pitones. Gran ovación.
En banderillas Curro Robles deja un excelente par. “Pirri “deja una arriba y cierra tercio Curro Robles con un gran par que le propicia el desmonterado.
“El Cid” brinda al público.
Comienza enseñando a embestir al toro en tres redondos sin quietud, que remata con un pase de pecho sobre la mano derecha.
La muleta en la izquierda. Cuatro extraordinarios naturales y en el remate de pecho el toro se va por él. Otros dos extraordinarios naturales en el último de los cuales el toro se le cierne tanto que casi lo atropella. Vuelve a tomar distancia. Dos naturales superiores. Un afarolado y un pase del desprecio que no resulta limpio.
Tres naturales buenos si bien el toro se ha desentendido en el momento de la suerte pero “El Cid” ha puesto todo de su parte y ha estado muy por encima del toro.
En la suerte natural logra una extraordinaria estocada que acaba con el toro.
Una gran faena de “El Cid”. El diestro no ha querido dar la vuelta al ruedo a pesar de que lo pidió el público.

El quinto de la tarde es el número 76. Se llama Portusuerte con 524 kilos.
Morante se estira a partir del tercer lance por verónicas bastante precipitadas y como va ganado terreno al toro el ¡olé! surge en este festivo público maestrante.
El picador Cristóbal Cruz, se agarra arriba en la primera entrada.
Morante quita por delantales en dos buenos y luego el toro se ha desentendido.
En la segunda entrada el piquero vuelve a agarrarse arriba. El toro que se quiere ir pero el picador no le deja.
“El Cid” hace su quite por delantales. Dos lances. El toro se le para. Tres nuevos y remata con una especie de media verónica que es ovacionada.
Con lidia de Rafael Cuesta, Pepín Monje pone un excelente par. Sánchez Araujo las deja arriba y cierra con un excelente para Monje.
Morante comienza su faena con cuatro ayudados por alto, un pase natural y aguantando, un pase de pecho, otro natural por bajo en un toreo excesivamente barroco.
Dos buenos derechazos y cuando ha tratado de rematar con el pase de pecho el toro se le cierne. Nueva serie de muletazos sobre la mano derecha sin continuidad y sin afectividad por parte del toro.
El toro no presenta peligro ni complicación por el pitón derecho que es el que trata de aprovechar Morante desdeñando el izquierdo totalmente.
Cositas sueltas a un toro que no ha querido coger al torero.
En la suerte natural pinchazo arriba y como el estoque permanece prendido Morante confía en que la falta de raza del toro haga todo lo demás. El toro finalmente dobla. El puntillero que falla en tres ocasiones.

Sale el sexto y último de la tarde. Un toraco impresionante marcado con el número 14, con el guarismo 5 que se llama Buscacielos y pesa 485 kilos. Cárdeno de capa.
Es un toro de embestida brusca al que “El Cid” trata de enseñarle a embestir y después de lograrlo con bastante dificultad, se estira en una verónica que remata con una media.
José Expósito es el encargado picar y en el primer encuentro se agarra arriba. El toro ha perdido las manos en dos ocasiones y el presidente saca el pañuelo verde. Manuel Ruiz el mayoral saca su parada de ocho mansos que tratarán de meter el toro en chiqueros. Labor laboriosa.

Sale el sexto bis que es un toro de capa negra. El trapío deja mucho que desear. Ha rematado abajo en el burladero. Esta marcado con el número 147, Machudo de nombre y 501 kilos de peso.
El toro se emplaza. A por él se va “El Cid” que le administra dos capotazos de los que el toro sale suelto.
Toreándole por delante sin cruzar está tratando de enseñarle a embestir y sin dejar que toque el capote lo ha llevado al picador. Lo ha dejado en la raya de fuera y el piquero, José María Expósito se agarra arriba.
“El Cid” que, se ha encargado de la lidia, lo lleva nuevamente al caballo.










Al tratar de realizar su quite por verónicas, en la primera el toro lo hecha mano lo tira y en el suelo lo da un pitonazo en la axila derecha.
En banderillas destaca la efectividad de “El Boni”.
“El Cid” entra dos veces a matar pinchando arriba la primera sin soltar. A la tercera logra una excelente estocada en la yema que tumba a este toro que parecía estuviera toreado por como iba a por el diestro.
Nuevamente se cumple el axioma de:
“Corrida de expectación, corrida de decepción”.
¡Ni toros ni toreros! Se cumplió nuestro temido pronóstico de "Combate Nulo"

lunes, 20 de abril de 2009

SEGUIMOS EN BRUSELAS.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.


André Waterkeyn construyó esa representación de la estructura tridimensional de una molécula ampliada 165.000 millones de veces como símbolo de la ciudad belga en la Exposición de Bruselas de 1958 para conservarlo durante seis meses. Luego, el bautizado como Atomium, se ha convertido en visita obligada de cuantos turistas venimos por estas tierras.
Lo vimos por primera vez en el año 1963 y de entonces a ahora en su rededor han surgido múltiples instalaciones encaminadas a dar cultura y diversión a los visitantes de estos enormes jardines de la Reina lugar de esparcimiento de los belgas en los fines de semana.
Nos llamó la atención que por 25 euros, que es lo que más o menos viene a costar una entrada a una corrida de toros, muchos jóvenes marroquíes viven la experiencia de hacer un rápel desde la esfera que representa el átomo más alto del Atomium hasta la verde explanada que se extiende ante él, justo enfrente del cuidado estanque que la separa del enorme edificio del Palacio del Centenario.
Una de estas nuevas instalaciones es el Parque Mini Europa donde prácticamente están representados, en 350 maquetas a escala 1/25, los monumentos más emblemáticos de las ciudades europeas
España también presente en maqueta de la Plaza de Toros de La Maestranza sevillana, al lado de otras como el Big Ben londinense, las góndolas venecianas o la torre Eiffel parisina. Al verla aparte de la alegría que nos despertó, nos recordó nuestra fiesta y la feria sevillana donde se vive el ambiente taurino como en ningún otro lugar del mundo. La Comisión Europea y el Parlamento Europeo apoyan este parque. Eligieron una plaza de toros y no cuestionaremos el por qué, a pesar de que algún que otro antitaurino esté cuestionando la idoneidad o no de la nueva ministra de Cultura por ser aficionada a la fiesta de los toros.
Desde aquí y gracias a este milagro de Internet, pudimos seguir la crónica, siempre objetiva, que de la corrida del domingo de Resurrección en la Maestranza hace nuestro amigo Carlos Crivell. Dejaba sentir el mal comportamiento de los toros de Zalduendo a pesar de haber sido los triunfadores en ciclos anteriores en diferentes ferias taurinas españolas. Parece ser que en este comienzo de temporada no andan finos. ¡No falla! Siempre que una ganadería se coloca en la “cresta de ola” y es la demandada por los figuras del escalafón taurino, el ganadero trata de “rizar el rizo” en suavizar el comportamiento hasta las últimas consecuencias y esta lima de asperezas le suele llevar a pasarse de raya permitida por la sabia Naturaleza quien dicta su ley y lleva a los toros a la no embestida por aquello de que la bravura, condición artificial de los bóvidos ,tiende a la normalidad que es la MANSEDUMBRE en el momento en que trastoquemos el más mínimo parámetro de la selección.
Hemos recorrido los carteles tanto de la feria de Abril sevillana como de la de mayo en Madrid y, como había algún que otro más, en nuestro recorrido topamos con los de León que nos sorprendieron gratamente al poder ver como de la manera más resumida posible, con solo dos tardes de toreo a pie y una a caballo, la empresa ha llevado lo mejor de lo mejor a los leoneses. Se ha notado la sobriedad castellano-leonesa y hubimos de exclamar ¡Aleluya! Ni Sevilla, ni Madrid, ni Barcelona…León ha configurado sobre el papel los mejores carteles que puedan darse en el 2009 para la Feria de San Juan y San Pedro. ¡Esto sí que es tener acierto en la elección de carteles! Vean:
Miércoles 24 de junio:
Toros de Victoriano del Río para Javier Conde, José Tomás y Miguel Ángel Perera donde los dos fenómenos del momento se enfrentan nuevamente en el mismo cartel de Málaga y con toros del mismo encaste domecq.
Sábado 27 de junio:
Ocho toros de Zalduendo para Enrique Ponce, "El Fandi", José María Manzanares y Cayetano Rivera Ordóñez.
Domingo 28 de junio:
Rejones. Toros de Castilblanco para Fermín Bohórquez, Pablo Hermoso de Mendoza y Sergio Galán.
¿Están todos los importantes? ¿Falta alguno? Posiblemente, pero los que impactan en la actualidad están ahí. ¿Sobra alguien? Posiblemente, pero los fenómenos siempre exigen alguien por delante y que no cree problemas competenciales.
Los caballeros están los tres importantes pues son tres clásicos que hacen buen toreo a caballo.
En cualquier caso si nos pilla por tierras de Valladolid es muy posible que vayamos a alguno de los festejos.
En cuanto al ganado, los de Victoriano del Río suelen embestir y no dar problemas y los de Zalduendo si los de Sevilla no embistieron quiere decir que los que quedaron en Moheda de Zalduendo embestirán.
La crisis ha reducido el número de corridas pero las ciudades no se privan de ver a las figuras. Por eso, los carteles se repiten desde Soria hasta Jerez de la Frontera pasando por Plasencia.
El cartel de moda a caballo con Fermín Bohórquez, Pablo Hermoso de Mendoza y Diego Ventura se da en casi todas las corridas de rejones y el de a pie con la base de José Tomás, Miguel Ángel Perera y luego el resto de los figurones también están para que no decaiga la afición a nuestra Fiesta.
¡Suerte a todos!