lunes, 7 de enero de 2008

EL HOMENAJE A "CAGANCHO"

LUIS ALONSO HERNANDEZ. Veterinario y escritor.


Cuando Carlos Darwin emitió su “teoría de la evolución de las especies”, probablemente no se podía imaginar que el Hyrachoterium sería, con el paso del tiempo, el precursor del caballo Tampoco que el “noble bruto” se convertiría en un amigo del hombre a la vez que en su colaborador más activo en diversas actividades. Pero el transcurrir de la vida, hizo realidad todas esas hipótesis.
El equino más bello y noble, le ayudó a ganar batallas, carreras, raid, domeñar bravuras incontroladas de toros –aún a costa de sacrificar su vida- lucirse como jinete en acontecimientos de todo tipo, e incluso disminuir el riesgo de enfrentarse a un toro bravo desde la atalaya de la silla colocada sobre sus costillares, contribuyendo con su instinto, valor, torería y, siempre con SUMISIÓN, CONFIANZA y OBEDIENCIA.
Por todo ello han sido respetados y admirados por todos sin excepción. Reyes, guerreros, concursistas, bandoleros, y trabajadores de a caballo han rendido culto a su inseparable amigo quien les facilitaba sus labores en una entrega sin paliativos.
Y en cuanto a nuestro mundo del toro se refiere, ¿qué hacer sin un buen caballo en el apartado y ahijado de reses? o ¿en un encierro? O tal vez ¿en esa lucha sin cuartel por hacer “entrar en razón" a un toro desmandado?.
Animal absolutamente necesario para todas estas faenas, para picar a los toros en las corridas así como para practicar con ellos la suerte del rejoneo.
De ahí que no comprenda por qué más allá de nuestras fronteras alguien cuestione el que un “amo agradecido” (léase Pablo Hermoso de Mendoza) debido a su oficio de rejoneador, quiera rendir homenaje público, -de la única manera que puede hacerlo: “ir entregando manojitos de pelos de la crinera”-, de su amigo y colaborador “Cagancho” (ese caballo negro, calzado y elegante), en sus ultimas actuaciones antes de su despedida definitiva en reconocimiento a sus muchos méritos derivados de su torería, valor y sumisión al jinete. Pues CANGANCHO ha sido parte importante en la consideración de PABLO HERMOSO DE MENDOZA como figurón del rejoneo. Tandem CAGANCHO-HERMOSO o HERMOSO-CAGANCHO que “tanto monta, monta tanto”, como en su día lo fue Espléndida para D. Álvaro Domecq.
Por aquí, señor anónimo “escribidor”, no sé si por faltarle la valentía que Cagancho atesora a dosis inconmensurables, no consideramos como signo de ordinariez y menos de grosería lo hecho por el navarro Pablo y lo de “guachafería” no lo analizaremos por no conocer el significado. De todas formas no es usted sólo el culpable de su inconsecuente escrito sino el director de ese diario “El Comercio” que tal vez vea demasiado “comercialismo” en todo.
De esa desafortunada frase de “cosido a cornadas por la impericia de su jinete por arrimarse mucho” ,solo le diré una cosa:

“La fama no se gana con impericia ni rejoneando por e-mail”

Quienes hemos tenido la suerte de colaborar en ciertas ocasiones a que la vida de un “caballo amigo” no se fuera por cornada o “cólico” intempestiva, y hemos observado sus caras angustiadas por el dolor contenido y esas otras, de agradecimiento, cuando han comprendido el éxito de nuestra actuación, no podemos por menos de enervarnos al tiempo que sublevarnos por esas líneas que, alguien sin sensibilidad, ha tenido la osadía de escribir vislumbrando motivos parahumanos que nada nos interesan.
Cierto que otros grandes rejoneadores han apartado a sus caballos estrellas sin despedidas, sino que simplemente les han soltado libremente en sus prados para que, hasta que llegue el final de sus días, puedan “disfrutar de la libertad y el descanso”, merecidos. Pero…los tiempos cambian y las personas tienen distintas formas de “agradecer los servicios prestados”, de la misma manera que, cada uno de los que tenemos la osadía de escribir, a veces “metemos la pata hasta el corvejón” y perdone que sea tan hortera con el empleo de este término que es semejante al del titulo de su artículo: ”De Ripley en la Maestranza, cortan “coleta” a un caballo”.
De lo que si puede estar seguro, es que "Cagancho" el caballo estrella de la cuadra de Hermoso de Mendoza gozará de todos los parabienes de ahora en adelante dedicándose a dar hijos toreros como él y a vivir a "cuerpo de Rey" los años que la vida le depare, porque Pablo Hermoso de Mendoza es un caballero dentro y fuera de los ruedos.